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Canarias se planta y firma. Bajo ese lema han mancomunado sus reivindicaciones más de 30 organizaciones cannábicas del Archipiélago para solicitar una regularización legal de sus espacios y consumos, un propósito para el que han reunido casi 5.000 firmas desde que comenzaron a trabajar de forma conjunta el pasado octubre.

Huir de la clandestinidad y el oscurantismo, así subrayados, son dos de los puntos del manifiesto de una organización que asegura no tener detrás ningún ánimo de lucro. «Estamos hartos de que se nos criminalice», asegura desde su local en La Isleta, precintado, Daniel Quintana de Acmecan.

En síntesis, lo que piden desde la plataforma Canarias se planta y firma es la concesión de un estatus administrativo que les permita tener libertad en sus locales, una regulación abierta para el autoconsumo en pequeñas cantidades y una tolerancia al transporte que hoy no existen. En definitiva, una seguridad jurídica. «A nuestra asociación viene mucha gente para consumo medicinal. Personas que recurren a la marihuana como recurso desesperado para paliar dolores, pero no pueden llevarla a sus casas porque si la Policía los para los multa», asegura Quintana.

Ahora mismo, los locales donde se consume cannabis bordean la legalidad. Acmecan tiene toda la documentación en regla, con sus registros presentados ante la administración pública. «Aquí trabajamos siempre con cantidades muy bajas, incluso en el dispensario. pero si viene la Policía la multa y la noche en el calabozo no te la quita nadie», expone Daniel Quintana.

«Lo que queremos es no molestar, pero tampoco ser molestados. Por ejemplo, en las normas de nuestra asociación si alguien fuma en la calle, o en la puerta del local, es expulsado. Pero no queremos vivir lo que ha sucedido en otras ocasiones, cuando la Policía espera a nuestros socios en la puerta y les paran a ver si llevan algo. No pasa nada porque alguien venga y compre una pequeña cantidad para consumo y se la lleve para fumarla en su casa. Esto, además, regularía el narcotráfico», significa Quintana.

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