El presidente de la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD) ha asegurado hoy que el alcohol, aunque no se quiera vincular con las drogas por razones culturales, es “el mayor problema que tiene esta sociedad” y por su consumo se producen “las cifras, porcentajes y efectos más nocivos”.

Ignacio Calderón ha hecho estas manifestaciones a los periodistas con motivo de la celebración hoy en Valencia de las décimo novenas Jornadas sobre Drogodependencias, con el lema “El reto de la prevención del siglo XXI”.

El presidente de la FAD ha señalado que la actual crisis económica “va a afectar indudablemente al fenómeno” de las drogas, porque “van a cambiar las modas, la sociedad va a empezar a tener menos fiesta y tomar en serio muchas cosas que hasta ahora nos tomábamos en broma”.

“Por ello tenemos que anticipar lo que va a ocurrir y poner en marcha acciones, porque la prevención exige tiempo y la sociedad actual quiere resultados inmediatos”, ha señalado Ignacio Calderón.

Aunque el cannabis y la cocaína siguen siendo las drogas ilegales más consumidas, Calderón ha hecho especial hincapié en los efectos sociales que provoca el alcohol, sobre el cual, ha dicho, existe un “debate estéril” sobre si es o no una droga. “Debatimos el nombre y lo que hay que debatir es el problema”, ha dicho.

Calderón ha señalado que los consumos de drogas “han entrado en un cambio tan enorme que no hemos sido capaces de que la sociedad lo entienda y eso está generando desorientación, confusión y distanciamiento”.

“El consumo de heroína tuvo una visibilidad enorme, porque se asociaba a personas deterioradas, que morían en la calle y provocaban una delincuencia añadida, lo que generó en la sociedad una alarma social enorme”, ha explicado el presidente de la FAD.

Calderón ha agregado que de ahí “hemos saltado al consumo de unas sustancias que forman parte de los estilos de vida y están vinculados al ocio, la diversión, al pasarlo bien. Forman parte de la cultura y no tiene prácticamente visibilidad”.

“Las drogas se han convertido en un elemento de intermediación, de socialización y de acción absolutamente normal en las relaciones de la comunidad y eso nos parece preocupante”, ha señalado Ignacio Calderón.

A su juicio, las drogas “son un problema cultural que afecta al ser humano y a su libertad y por tanto hay que intentar que la gente entienda los riesgos de ese fenómeno”.

También ha defendido la necesidad de educar en valores desde la etapa infantil, ya que la media de edad de consumo de drogas en España son los 13 años, y hacerlo a través de los medios tecnológicos y de comunicación que tanto los niños como los jóvenes manejan y entienden.

Por su parte, el fiscal especial Antidroga de Valencia, Luis Sanz, ha manifestado que le preocupa la “falta de percepción del peligro de las drogas” en la sociedad, que “no existe si no tiene una incidencia relativa en temas de orden y seguridad”.

Luis Sanz ha agregado que también le preocupa la banalización, y en este sentido ha criticado que “determinados tertulianos digan que fumar un porro es buenísimo para los efectos secundarios del tratamiento con quimioterapia en supuestos de cáncer”.

“Me parece francamente no perseguible delincuencialmente porque no puedo pero sí aborrecible, porque no se deben transmitir mensajes como estos que son falsos, y más a personas que necesitan un apoyo real”, ha afirmado.

También ha considerado que el ex presidente del Gobierno Felipe González, que abogó por legalizar las drogas para acabar con el narcotráfico, no tenía que haber hecho estas manifestaciones. “Una persona con su peso político e internacional, hay determinadas cosas que creo que hubiera sido mejor no hacer mención a ellas”, ha dicho Sanz.

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