Continúa esta serie, ahora con un artículo sobre bancos de semillas canadienses. Canadá/Columbia Británica: La saga de Medusa.

Hay una cosa que debéis tener en cuenta en relación con los bancos canadienses citados en este artículo: su carácter minoritario y artesanal a niveles máximos. De hecho, alguno consiste nada más que en un señor que tiene en su casa un indoor y lo dedica a producir semillas en lugar de marihuana para fumársela (bueno, quizá tenga dos o tres armarios y haga ambas cosas…). A alguno esto le parecerá una canijada y una cutrez, los más listos se darán cuenta de que pillarle semillas a gente así puede llegar a ser garantía de esmero y atención por internet de lo más personalizada. Y estos productos, ya veréis, tienen todos unos precios de lo más asequible, así como fama de buena calidad.

MEDUSA/WOODHORSE

Chris Medusa es un absoluto caso de ejemplo de superación para todos nosotros. Canadiense él, se define a sí mismo como “alguien que está muy enfermo”, ya que sufre simultáneamente 5 enfermedades crónicas incurables. Pues no sólo sale adelante, es que además ayuda a hacerlo a bastante gente. Yo, personalmente, le admiro. Cuando pienso en mis -muchos, graves…- problemas, su figura me es muy útil para darme cuenta de que debo dejarme de leches porque en realidad lo llevo dabuten.

Como Medusa dice, “coincide que la gente que REALMENTE NECESITA cannabis medicinal suele ser, además, pobre” por padecer invalidez, incapacidad laboral o situaciones aún peores. Por lo tanto, decidió montar su propio Banco de Semillas, Woodhorse Seeds, con un criterio irrenunciable: poder dotar a los enfermos y necesitados de semillas cannábicas de alta calidad a precios populares.

Pues el tío es tan currante, tan esforzado y tan hormiguita que no sólo lo logró, sino que acabó nucleando varios Bancos de varios cultivadores independientes y organizando la coordinación conjunta y la distribución de todos ellos. En su día, hace ya 5 años, comenzó a funcionar como Banco cuando recogió el testigo del ahora extinto Hillbilly Seeds, cuyo dueño se estaba retirando y cuyos fondos poseían parte de lo más granado de la Columbia Británica fumeta.

En este momento Woodhorse, el Banco de Medusa, tiene su producción paralizada temporalmente porque el tío tiene el indoor inactivo desde diciembre al estar de mudanza, montando uno nuevo (más grande y mejor) en otro sitio. Pero aún tiene en stock (y fresquitas) semillas de dos modalidades, las K-Train y Heriberry, ambas a 25 dólares el paquete de 10 sin feminizar. O sea, bien tiradas de precio.

La K-Train es hija de una modalidad holandesa de la K-2 (superventas donde las haya en los coffe-shops de Ámsterdam, me consta; reseñable por sus compactas dimensiones a la par que elevada producción, frutal sabor y elevada resistencia a condiciones hostiles y errores de cannabicultor garrulo y/o principiante) y la Trainwreck (procedente de otro Banco, Arcata, con fama de bien triposa). Chris dice de ella que da unos cogollánganos gigantescos forrados de cristales y que “tiene un punto a tripi, pero afilado y enfocado”.

La Heriberryes hija de dos clásicos de Woodhorse, en este momento descatalogados: la Mountainberry (de dulce y elegante sabor a bayas y vigoroso crecimiento) y su “buque insignia”, la Herijuana, ganadora de varias Copas americanas (con estructura muy ramificada y efecto “patada en el culo”), cruzadas para lograr un resultado específicamente medicinal, muy efectivo contra las paranoias, los dolores y las náuseas.

Chris asegura que se lo está currando para que las modalidades ahora descatalogadas de su Banco y los de sus colegas estén disponibles de nuevo. Con cómo es él, estamos seguros de que más pronto o más tarde será así. Hay mucha gente esperando el retorno de las celebérrimas BC Chemo, Indica Grapefruit, Montainberry y la totalmente legendaria Herijuana. Sobre todo a los precios a los que Medusa pone todo lo suyo.

Todos los productos listados en este reportaje están localizables en http://www.meduser.ca/. El trato por E-Mail es exquisito, y me parece que todavía puede serlo aún más si especificáis que vais de mi parte y de Spannabis Magazine. No obstante, hay temporadas en que Medusa no puede contestar e-mails por culpa de su delicada salud, es preciso tener paciencia. Por ejemplo, el momento en que redacto estas líneas parece ser uno de esos.

El guapo y currado logotipo de Woodhorse es un caballo de Troya de lo más quedón.

MOTAREBEL (MOTA REBEL) Seeds

Os acodaréis de Mota Rebel (que es un tío con nombre y apellidos -secretos- y no un colectivo) del número anterior. Y de que su caso es bastante especial, pues tiene dos gamas de semillas en stock, cada una a un lado del Atlántico. Pero vayamos por partes:

Mr. Mota se ha ganado desde hace un porrón de tiempo todita una reputación en la comunidad fumángana del norte de EE UU y sur de Canadá por dignidad y fidelidad a sus principios, ya que en 2006 fue encarcelado por llevar unos 15 años suministrando material de índole cannábico a los enfermos crónicos del norte del continente americano. Tras un juicio un tanto indefinible -por llamarlo de alguna manera- obtuvo la libertad condicional y en este momento se pasa la vida yendo de tribunal en tribunal, hay que jorobarse. La comunidad cannabicultora de ambos países hace colectas de vez en cuando para ayudarle a pagar los abogados.

Mota Rebel
asegura estar especializado en variedades para uso médico y llevar 15 años funcionando, pero con sólo los 2 últimos en el mercado comercial (para poder pagarse las costas de sus sangrantes juicios, entre otras razones. Lógico). Y sus precios son bien baratos, ya que sus paquetes de 10 semillas sin feminizar están todos a 25, 30 y 35 dólares.

Y aquí empezamos con los follones. Recordemos del número anterior que en la página de sanniesshop (www.sanniesshop.nl), que es holandesa, figuraban sólo dos modalidades y ahora sólo hay una. No obstante, te vas a la de Medusa/Woodhorse ,que es canadiense, repito, y allí aparecen 5 más, y ¡las listas no coinciden para nada! Pero tranquis, que hemos investigado y hemos descubierto lo que pasa: que Mota ha diversificado su producción a ambos lados del charco, y en el nuestro son Sannie y sus coleguitas quienes le sacan la producción adelante, aprovechando la más permisiva legislación de su país, todo de muy buen rollo pero cada cual a su manera y con su propio catálogo.

(Continuará)