Un activista fumó un memorable porro adentro de la Casa de Representantes del congreso canadiense en Ottawa para exigir modificaciones a la ley que regula la marihuana medicinal en este país.

En la vida hay anécdotas elegantes y sin duda Samuel Mellace ya tiene al menos una: haber fumado un porro de marihuana al interior del edificio de la Casa de Representantes en Ottawa. Para protestar que el ser parte del programa de marihuana medicinal, que el gobierno de Canadá, no permite a su esposa el consumir marihuana por otra vía que no fumada, Mellace encendió un cigarrillo de esta planta y dio unas siete fumadas antes de ser detenido.

El problema es que tanto Mellace como su mujer padecen cáncer y están inscritos, como otros cinco mil canadienses, en el programa Marijuana Medical Access Regulations , e incluso tienen permiso para cultivar su propia medicina. Sin embargo, en un absurdo de esta ley no se permite a los pacientes consumirla de alguna otra manera que no se por vía fumada. Y la esposa de este activista esta en tratamiento por cáncer pulmonar lo que la imposibilita consumir la planta de esa manera. Mellace además se quejó de los infinitos trámites burocráticos por los que tiene que pasar para renovar anualmente su licencia de fumador.

Fuente