• La vaporización es una de las opciones más sanas de consumir marihuana, pero también de las más eficaces cuando hablamos de CBD.
  • Entre las muchas ventajas que ofrecen, como una mayor discreción o un mejor control de las dosis, también nos ayuda a maximizar los efectos del cannabidiol en el torrente sanguíneo.
  • Esto se traduce en los mismos efectos que con otros métodos, pero con menos cantidad y en menor tiempo.
Vaporizador CBDVaporizador CBD

El consumo de cannabis se ha reinventado en los últimos años a un paso frenético. Hace unas décadas muy poca gente había escuchado hablar del cannabidiol (CBD), y tampoco era común que los usuarios utilizasen la vaporización con la marihuana. Pero hoy los tiempos han cambiado, y los vaporizadores comienzan a ser el presente de muchos consumidores y el futuro a ojos de la industria. Se trata de una de las alternativas para aquellos que prefieren prescindir de la combustión del clásico canuto, bastante más agresivo para el organismo que el vapor de agua.

En cuanto al cannabidiol, al no ser una sustancia psicoactiva está ganando muchos adeptos dentro de la medicina o del sector de nuevos consumidores que quieren eliminar el estrés de una dura jornada laboral, ahorrándose los efectos psicoactivos del THC. Se trata, por lo tanto, de una combinación novedosa, muy atractiva para aquellos que desean una experiencia cannábica más serena y saludable. Pero es que, además, se ha demostrado que a través de la vaporización el CBD es mucho más efectivo que por otros métodos. Os contamos por qué.

La biodisponibilidad del CBD

Con la creciente demanda, el mercado ofrece una gran cantidad de diversos productos con este cannabinoide para que los pacientes tomen su dosis diaria. Esto va desde aerosoles y gotas sublinguales a chicles y caramelos. Pero no todos los métodos tienen la misma efectividad, y no todo el CBD que se consume se transportará por el cuerpo: solo un cierto porcentaje conseguirá ingresar en el sistema circulatorio y producir sus efectos activos. Este porcentaje se conoce en términos científicos como biodisponibilidad, y en gran medida depende de la forma en la que hayas introducido el cannabidiol en tu organismo.

Vapeo de cannabidiolVapeo de cannabidiol

La biodisponibilidad oral del CBD, por ejemplo, es de alrededor del 15 %, lo que significa que por cada 100 miligramos de cannabidiol solo 14 miligramos llegarán al torrente sanguíneo, mientras que el resto se dirige a nuestros depósitos de grasa. Esto sucede, por una parte, porque este cannabinoide es hidrofóbico, lo que significa que no es soluble en agua y que es una sustancia que rehuye la sangre. Por desgracia, esto reduce bastante la cantidad de CBD bioactivo que puede entrar en el sistema circulatorio.

Por otra parte, cuando lo ingerimos se da un fenómeno denominado como el efecto del primer paso, que significa que antes de llegar al intestino pasa por el hígado reduciendo su concentración de compuestos bioactivos. Para evitar este tipo de peajes que tiene el organismo antes de llegar al torrente sanguíneo y para compensar las pérdidas inevitables de CBD, el mejor método es la vaporización.

Aceite de CBD vaporizado

Durante la vaporización, el CBD llega rápidamente a los pulmones y se difunde directamente por el torrente sanguíneo en lugar de pasar por el intestino y el hígado. Esto evita por completo el efecto del primer paso, permitiendo que casi cuatro veces más de CBD entre en el sistema circulatorio y aumentando la biodisponibilidad al 50-60 %. En esencia, lo que esto significa es que se pueden lograr los mismos efectos vaporizando que consumiendo por vía oral, pero usando mucha menos cantidad de CBD.

El vapeo, además, disminuye en gran medida el tiempo que tarda el CBD en activarse dentro de tu organismo, puesto que, por ejemplo si se ingiere, hace falta esperar a la digestión. Al vaporizar un aceite o un concentrado con altos niveles en cannabidiol, los efectos se empiezan a sentir de 30 a 60 minutos más rápido que por aquella vía. Esto, y el ahorro que supone al bolsillo por necesitar menos dosis, hacen de los vaporizadores de CBD el método más eficiente y valorado por los consumidores de este cannabinoide.

En cuanto a las cantidades, en el mercado te puedes encontrar desde botellas de 100 ml, con concentraciones de 25 mg de CBD, a botellas también de 100 ml con hasta 500 mg de cannabidiol. Esto a veces abruma a los primerizos en el cannabinoide terapéutico: ¿Cuánto aceite de este tipo se debe vaporizar? En realidad, cada persona es un mundo, por lo que las recomendaciones son claras: empieza con pequeñas dosis (10-15 mg de CBD por dosis) y ve aumentándolas hasta encontrar tu cantidad idónea. Una dosis en la que te encuentres relajado y lúcido. Y recuerda pensar siempre en dosis de CBD de decenas de miligramos, que es significativamente más alta que los miligramos de THC que se utilizan para obtener efectos psicoactivos (las dosis de CDB son a veces hasta 10 veces más altas que lo que tomarías de THC).

Aceite de CBDAceite de CBD

Photo credit: Vapor Vanity

Las otras bondades del vaporizador

Los vaporizadores son un método bastante fiable para evitar los problemas derivados de inhalar materia vegetal en combustión. El vapor de aceite de CBD es mucho más suave que el humo áspero de un cigarrillo, y nuestros pulmones lo agradecerán. Pero es que, además, los vaporizadores son una de las mejores formas para controlar dosis pequeñas y regulares. Es decir, en lugar de darse un atracón fumando o tomar más comestibles porque aún no ha surgido el efecto el CBD, el vaporizador nos permite dosificar el consumo y notar los efectos antes, por lo que se puede controlar mucho mejor la cantidad y sus efectos.

Además, es un instrumento bastante versátil, que se puede llevar a cualquier parte y que es la forma más discreta de consumir cannabis: el formato del aceite puede despistar al personal, acostumbrados al ritual de desmenuzar el cannabis, por desgracia aún mal visto en ciertos espacios y entornos. Por otra parte, los vaporizadores portátiles crean muy poco olor, por lo que los demás no tienen que saber lo que estás consumiendo dentro del aparato. Además, si estamos en un ambiente cerrado, no se queda el olor a humo en la ropa o el ambiente.

Desde luego, esta herramienta ha venido a revolucionar los ritos habituales relacionados con la marihuana. Si como consumidor has optado por el CBD o quieres hacerlo, debes saber que, con toda la información sobre la mesa, la opción del vapeo de aceite de cannabidiol es la más rápida, efectiva y económica.

Fuente Dinafem.org