El cannabis y la meditación (I)

En el artículo de este mes trataremos el potencial uso del cannabis en prácticas de meditación y los posibles efectos interactivos que pueden producirse. Nos adentraremos en el proceso mental de la autoconciencia y el desapego ecuánime.

Por Psicotar

La meditación es una práctica muy antigua en la historia de la humanidad (1), cuyo origen y nacimiento resulta difícil de datar.

La palabra “meditación” significa, según el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE): “acción y efecto de meditar” y “meditar” es Aplicar con profunda atención el pensamiento a la consideración de algo, o discurrir sobre los medios de conocerlo o conseguirlo (2)

Por lo tanto, lejos de ciertas corrientes o interpretaciones místicas, hablaremos de la meditación y del meditar desde una perspectiva lo más científica posible, es decir, ajustándonos a todo lo que la actual investigación realizada nos pueda aportar. Huelga decir que esto no debe empañar o anular otras interpretaciones del acto de meditar, ya que éstas no son mutuamente excluyentes, sino complementarias unas con otras. Pero para poder ofrecer una mayor claridad y rigor explicativos abordaremos el asunto desde la psicología actual (3)

Meditar es enfocar la atención. Enfocar la atención significa destinar en la medida de lo posible toda la energía mental y todos los procesos mentales sobre algo, el objeto de la atención y meditación.

Hay variedad de técnicas de meditación, que alternan diversas instrucciones con rituales y pautas para conseguir el foco de atención. Hay técnicas que enfocan la mente a través de un mantra (sílaba sin sentido que se repite), a través de contar respiraciones en ciclos, concentrarse en la respiración, etc…

Nosotros haremos referencia a una técnica de meditación derivada del zen muy simplificada y con unas instrucciones muy concretas.

El objetivo de la meditación es generar un estado de ecuanimidad en la persona ante los acontecimientos del mundo, sea éste el mundo exterior o el interior del individuo. La ecuanimidad hace referencia a un juicio imparcial de los acontecimientos, sin polaridades de ninguna clase.

Por el propio modo de funcionar de la mente, es complicada la práctica ecuánime sin un cierto entrenamiento en la misma. La ecuanimidad permite no dejarse arrastrar por los acontecimientos que debe afrontar una persona y supone disponer de un cierto “espacio mental de maniobra” en el cual se puede vivenciar aquí y ahora una situación manteniendo un equilibrio mental antes de emitir una respuesta.

La ecuanimidad no es eliminar las emociones, no es la total indiferencia ante las cosas, sino que es un estado de relativa calma y aceptación de lo que pueda acontecer, así como un relativo estado de calma y automanejo en la respuesta que se produzca ante las situaciones.

El consumo de cannabis es coloquialmente considerado como agente generador del mal llamado “síndrome amotivacional” (4), un constructo psicológico tan difuso como global y que prácticamente podría ser aplicado a cualquier persona que se encontrara ante una situación vital que cursara con bajo estado de ánimo y motivación. Si este síndrome realmente existiera -como pretenden los cruzados del antiprohibicionismo- nos encontraríamos con una clara situación análoga al summum de la meditación, y es la referente a la indiferencia ante los acontecimientos que acaece en ambos estados, el del avanzado meditador y el del consumidor de cannabis enfermizo.

Hasta hace relativamente poco tiempo, los desórdenes mentales no eran ni tan numerosos ni tan truculentos como hoy día resultan ser. Esto no es coincidencia, sino que depende de la propia cultura y de los propios grupos de presión que abogan por imponer las modas y definir las normas sociales. En la era actual, sin duda dominada por potentes lobbies en pro de la farmacocracia (5), disponemos de un infame arsenal diagnóstico y terapéutico para cientos de enfermedades mentales… e incluso sufrimos el bombardeo sistemático con la propaganda que nos avisa de que realmente hay más enfermedades mentales no diagnosticadas y, por lo tanto, no tratadas.

Llama la atención poderosamente que ante semejante situación las personas no tengan el menor reparo ni asomo de duda en ponerse bajo tratamiento de un señor con una bata blanca, así como tampoco resulta conflictivo seguir a rajatabla sus indicaciones en la toma de la medicación adecuada. Se tiene una absoluta y ciega fe en el tratamiento de trastornos mentales cuando realmente no se han determinado hipótesis causa-efecto para ninguna de ellas y, por lo tanto, el tratamiento no es realmente una solución completa, siendo quizás una solución parcial en ciertas situaciones y momentos puntuales (6)

Se ha hecho este inciso para exponer una situación complicada de abordar: el aceptado consumo de psicofármacos que no siempre están adecuadamente indicados ni adecuadamente prescritos, pero que son recetados por un médico… y el denostado consumo de sustancias de origen natural o sintético que, pudiendo ejercer los mismos e incluso mejores efectos en la mente de las personas, son considerados drogas y los consumidores, por tanto, drogadictos.

El uso (que no abuso ni mal uso) del cannabis, al igual que el de otras sustancias psicoactivas como pueden ser la psilocibina, la MDMA o la LSD, puede resultar en una serie de interesantes elementos para alcanzar un estado mental más ecuánime, de forma similar a como acontece con una rigurosa y seria práctica de la meditación.

La concentración de la atención buscada a través de la meditación supone el manifestar la capacidad del cerebro para abstraerse del resto del entorno y concentrarse en una sola cosa o pensamiento, de forma que todo lo demás no importa. Cuando se medita, se centra la atención en un estado ideal de vacío o no-mente, que no es otra cosa que concentrarse sobre el proceso de atención. Esto requiere una pequeña explicación.

Una de las cualidades más importantes con las que contamos los humanos es con la capacidad metacognitiva, es decir, con la capacidad de pensar sobre lo que estamos pensando y mediante la cual podemos volver la atención sobre lo que pensamos y sentimos, llegando a ser posible incluso el asistir como meros espectadores a nuestro propio mundo interior. Imaginemos que nuestra mente es un enorme cine que sólo tiene una butaca, en la cual estamos sentados. Imaginemos que en una pantalla se proyectan unas imágenes, que no son otra cosa que nuestros contenidos mentales, originados en el exterior (imágenes, sonidos, olores, etc) o bien en el interior de la mente (pensamientos, ideas, etc). Ambos contenidos, independientemente de su origen, son proyectados en la pantalla de nuestra mente, es decir, en aquella parte de la mente donde la representación del conocimiento, sea del tipo que sea, ejerce contacto con nuestra consciencia.

La meditación buscaría el observar la pantalla vacía de contenido, es decir, sería deseable alcanzar el estado en el cual podríamos ser capaces de ver la pantalla antes de que los contenidos se proyecten sobre ella, logrando así ser conscientes de la presencia de una consciencia testigo o del vigilante. Estos conceptos de consciencia testigo y del vigilante hacen referencia a un proceso mental previo a la consciencia ordinaria, quizás expresado en el procesamiento inconsciente de la información (7)

Lograr ese estado es complicado y requiere de larga práctica. No es fácil separar el contenido del continente, máxime cuando nuestro cerebro constantemente está recibiendo, procesando, emitiendo y generando información.

La biología ha comprobado que nuestro cerebro funciona a pulsos, es decir, nuestras neuronas funcionan mediante impulsos intermitentes, ya que tras la activación neuronal se produce un periodo refractario que impide una nueva estimulación hasta pasado un tiempo. Por ello, podemos afirmar que la consciencia humana es una falacia, una construcción psicológica, ya que se produce una ilusoria sensación de constancia y continuidad de la mente cuando realmente lo único que hay es una serie de pulsos neuronales correlativos que dan la apariencia de continuidad sin que realmente exista la misma (8)

Sin embargo, el individuo experiencia y vive su consciencia como algo continuo y no como algo intermitente. ¿Qué pasa entonces con nuestra vida mental? ¿Por qué tenemos la sensación de que todo sucede de manera ininterrumpida? Realmente, tratar de aprehender la consciencia es una tarea que nos llevará mucho tiempo a la especie humana, si es que algún día llega a lograrse (9)

La meditación y el uso dirigido de sustancias podrían orientarse a lograr eliminar el contenido mental de forma transitoria y lograr el estado de no-mente o vacío. Un servidor, psicólogo, practicante de meditación y psiconauta con experiencia, ha logrado alcanzar un estado mental mediante el uso de psilocibina bastante interesante, como se detallará unas líneas más abajo.

Sea como sea, el objetivo es “colar” la atención y la actividad de la consciencia justo entre las diversas secuencias de activación mental de los contenidos. De alguna forma, sería como ralentizar una película para poder concentrarse en el espacio vacío que existe entre los diversos fotogramas y así poder ver el fondo de la pantalla sin contenido.

De poder lograr esto, tendríamos un logro importante, que sería el de ser capaces de abstraerse del contenido de la mente y, por ello, quedar a salvo del alcance del impacto que nos pueda generar ese contenido. Esto, claro está, sólo tendría utilidad como método personal de crecimiento, ya que en el mundo exterior es necesario mantener una cierta capacidad de reacción por cuestiones de supervivencia, aunque no está de más el cultivar un funcionamiento mental tranquilo y desapegado.

Realmente, ante el vasto elenco de enfermedades mentales existentes en el mundo de hoy, cabe preguntarse ¿quién es el enfermo? ¿Las personas o las formas de vivir la vida?

Nos quieren hacer creer que si tienes pelo en el cuerpo, si no compras ese champú, si no tienes ese coche, si no hueles a esta fragancia, si no vas a mi centro comercial, si no profesas mi credo, si no tomas mi pastilla, si no cultivas tu músculo, si no tienes un buen trabajo, si no eres un triunfador, no puedes ser feliz… realmente, creo que aquel que tratase de cumplir con todo esto sería realmente una persona perdida… Por lo tanto, no es que ahora haya más enfermedades mentales, sino que nos estamos inventando etiquetas diagnósticas para catalogar los problemas que aparecen al tratar de que la gente haga cosas contra natura como si fueran cosas normales y sanas… no es la gente la que enferma, es la forma de relacionarse con el mundo lo que está enfermando.

La meditación y el uso dirigido de sustancias, correctamente utilizados y orientados, podrían ayudar a generar ese estado ecuánime que nos permitiría acceder a un lugar único en nuestra mente, aquel en el cual aún no hay emoción, ni dolor, ni apego, ni apetencia, y así poder elegir de una forma más libre la respuesta ante el mundo. Buscando una evasión del mundo podremos llegar a él de forma más sana, ya que nos evitaremos caer en el exceso de reactividad que este alocado mundo provoca y podremos abordar nuestra realidad desde una reflexividad ecuánime.

El desapego mental es difícil de lograr mediante la meditación. Al menos esa es mi experiencia. Sin embargo, ayudado por sustancias, he logrado en más de una ocasión un estado ecuánime y desapegado de la realidad material. El modo en que adquirí esta consciencia es difícil de plasmar en palabras, pues vino de una forma intuitiva y global. Tratando de dirimir la dicotomía entre mente y cerebro, adquirí consciencia de mi propio proceso verbal y de la categorización absoluta que éste ejerce sobre todo el contenido de los sentidos y del pensamiento.

Al pararme a ver el proceso verbal, tuve la sensación de que había algo debajo del mismo, algo inaprehensible desde el lenguaje… ese algo era yo. Y ese al que yo creí poder llamar yo resultó ser algo construído desde la referencia de los demás… ante lo cual seguí “tirando del hilo” porque adquirí la consciencia en ese instante de que eso no era yo… a final llegué a un punto del camino en el que no había pensamiento, en el que todo era “previo” al pensamiento. No había el más mínimo atisbo de dolor, alegría, tristeza, miedo, etc… sólo una calma absoluta y una absoluta sensación de comprensión de todo. Al comprender todo, adquirí la consciencia de que realmente no comprendía nada, porque no había nada en la mente, y en ese instante apareció una reflexión… a través del vacío llega el todo… y el todo es la nada, la madre de todo. Sentí cómo me alejaba de la realidad exterior, sumergiéndome de lleno en un universo de formas multicolores imposibles de describir, en un infierno de verbos y etiquetas verbales donde las cosas no eran lo que parecían… en un espacio mental donde todo era absoluta comprensión…

Esa comprensión se transmutó en libertad de elección… llegué a la conclusión de que uno puede elegir las etiquetas verbales con las que vive el mundo y los acontecimientos que se suceden y que por ello, la reflexión sobre lo verbal permite trascender el propio lenguaje y superar así las limitaciones de la propia mente. Es decir, como soy consciente de las capacidades y limitaciones de lo verbal, del lenguaje, puedo prescindir de usar ese sistema de representación y no poner etiquetas a lo vivido, simplemente permanecer ahí. No puedo elegir no vivir una mala experiencia, pero sí puedo elegir lo que me digo a mí mismo, puedo elegir cómo pensar y cómo actuar a raíz del suceso. No es fácil, sin duda es un camino duro y debe recorrerse de forma sincera y desapegada.

Todo esto, claro está, debe entenderse desde el punto de vista de la experiencia totalmente subjetiva del que escribe estas líneas y, claro está, desde la comprensión necesaria al proceso farmacológico que en esos instantes se estaba desarrollando febrilmente en un cerebro pensante… aun aplicando posteriormente el filtro de la racionalidad y la metodología, experiencias como la descrita constituyen puntos de referencia de inestimable valor para el afianzamiento de la autoconsciencia y desarrollo personal.

El próximo número abordaremos la forma de proceder en la meditación y el uso de sustancias para apoyar, acelerar y mejorar el proceso de autoconsciencia y desapego ecuánime.

Nos despedimos hasta la próxima… salud y ¡buen viaje!

 

 

NOTAS

  1. http://www.cannabismedicinal.com.ar/historiadelamarihuana/04.php
  2. Diccionario de la Real Academia de la Lengua en Internet: http://buscon.rae.es/draeI/
  3. Algunos resúmenes de estudios científicos sobre la meditación:

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20835972

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20681336

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20670413

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20667262

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20633581

  1. Sobre el síndrome amotivacional:

http://www.cannabismagazine.es/digital/index.php?option=com_content&task=view&id=510&Itemid=91

  1. http://www.escohotado.com/articulosdirectos/magiafarmaciareligion.htm
  1. Sobre este tema:

http://www.casadellibro.com/libro-la-invencion-de-trastornos-mentales-escuchando-al-farmaco-o-al-paciente/1164338/2900001212457

http://es.wikipedia.org/wiki/Thomas_Szasz

  1. http://www.ucm.es/info/especulo/numero8/froufe.htm
  2. http://www.guiasdeneuro.com.ar/propiedades-electricas-de-las-neuronas/
  3. http://www.tendencias21.net/La-consciencia-es-el-mayor-enigma-de-la-ciencia-y-la-filosofia_a4026.html

 

El cannabis en la frontera entre la evitación y el afrontamiento de situaciones conflictivas

En el artículo de este mes afrontamos un tema peculiar y muy importante dentro del abordaje de cualquier situación problemática oconflictiva. Navegaremos en aguas turbulentas para analizar la utilidad que el cannabis presenta, bien para la evitación del sufrimiento, bien para acudir en su busca con el fin de eliminarlo.

Por Psicotar

Si preguntáramos a los consumidores de cannabis las razones por las que lo hacen, seguramente obtendríamos múltiples respuestas, cuya justificación no podría obtenerse más que analizando los motivos y pensamientos de cada individuo.

Sin embargo, en estas líneas nos vamos a centrar en dos elementos fundamentales que conforman una polaridad que en psicología se denomina evitación/exposición. Esta polaridad nos remite a una línea continua en la cual podremos colocar cualquier comportamiento según se acerque a una situación o se aleje de ella.

Antes de entrar a valorar el posible uso del cannabis, debemos explicar qué se entiende por evitar y qué por exponer. Para ello, tomaremos únicamente aquellas aceptaciones del DRAE (1) que tengan relación con conductas:

Evitar. (Dellat.evitāre).

1.tr.Apartar algún daño, peligro o molestia, impidiendo que suceda.

2.tr.Excusar, huir de incurrir en algo.

3.tr.Huir el trato de alguien, apartarse de su comunicación.

[…]

Vemos que las acepciones de evitar seleccionadas hacen referencia a conductas relacionadas con la retirada de alguna situación o consecuencias de la misma que puedan resultar desagradables para la persona. Por ejemplo, el cambiarse de acera porque vemos un perro gruñendo agresivamente es un claro ejemplo de evitación, como también lo sería renunciar a un sabroso postre (gratificante de inmediato) para evitar las calorías que nos aporta (gratificación a medio plazo demorada)

Exponer. (Dellat.exponĕre).

  1. 1.Presentar algo para que sea visto, ponerlo de manifiesto.

[…] 3.tr.Colocar algo para que reciba la acción de un agente.

[…] 5.tr.Arriesgar, aventurar, poner algo en contingencia de perderse o dañarse.U. t. c. prnl.

[…]

En cuanto a exponer, se puede comprender claramente que está relacionado con la presencia y mantenimiento en una situación o consecuencias que puedan producirse. Esto es muy importante, sobre todo cuando está más que estudiado y demostrado científicamente que el afrontar situaciones conflictivas en muchos casos constituye un mejor remedio que el evitarlas.

El cannabis como elemento facilitador de la evitación y la exposición

El cannabis actúa en el cerebro en múltiples lugares, por lo que el estudio pormenorizado de cada uno de ellos, así como el efecto en el resultado final del funcionamiento de la mente, hace que sea muy complicado extraer conclusiones generalizables. Cada persona tiene una biografía determinada y ésta es la que le condiciona en su relación con el mundo.

El cannabis puede tener efectos positivos ante la depresión, la ansiedad y otros trastornos (2) (3), aunque una búsqueda por los portales de referencia en temas médicos nos arrojará una devastadora proporción de artículos relatando las miserias del cannabis y los negativos efectos que puede tener sobre las personas… y realmente pocos artículos que estudien los posibles usos terapéuticos del cannabis… y en muchas ocasiones referido al uso de análogos sintéticos.

El cannabis puede influir sobre la evitación de situaciones, pensamientos, comportamientos conflictivos mediante algunos mecanismos fisiológicos y mentales. Ahora bien, lo complicado no es explicar qué es lo que hace la persona, sino explicar qué es lo que evita realmente y para qué lo hace. Pongamos un ejemplo.

Una persona va por la calle y se encuentra con un enorme perro que le gruñe y muestra los dientes, con aparente intención de atacar. La persona rápidamente reacciona y se produce una descarga de adrenalina. Esa activación genera una respuesta de aceleración del corazón, tensión muscular, focalización de la atención, etc… enfocado a emitir una respuesta de lucha o huída. Esta primera respuesta es biológicamente adaptativa y sirve a funciones de supervivencia. Ahora bien, imaginemos que a raíz de esta situación, la persona no puede ver a un perro sin sentir esa misma respuesta emocional que sintió anteriormente. Realmente ahí no se está produciendo esa exposición, aunque la simple visión de un perro activa en la persona toda la vivencia anterior. Esta respuesta es anormal evolutivamente hablando, ya que se activa la respuesta ante un peligro que no existe en ese momento.

Sin embargo, esa activación vivida como negativa sirve a una función de supervivencia, función por la que adquiere ese valor tan importante y por la que precisamente aparecen los problemas. Es adaptativo retirarse de un perro que nos gruñe y amenaza con atacar, pero no resulta adaptativo huir de todos los perros que se vean, aunque no estén actuando como el primer perro. Por ello, la exposición a esas emociones negativas en presencia de algún otro perro es necesaria si queremos eliminar la vivencia negativa.

Esta evitación, explicada mediante un ejemplo muy sencillo, puede extenderse a situaciones mucho más complejas, por ejemplo, un problema familiar grave, conflictos laborales, etc… que acaban generando malestar a la persona y que éste malestar se asocie a personas, lugares y, muy importante, a conceptos, expectativas e ideas. Esto último es un poderoso mecanismo de génesis de malestar, ya que constantemente estamos teniendo pensamientos y, si éstos están asociados a malestar, se podrá comprender el efecto limitante que puedan tener.

En primer lugar, el uso del cannabis puede generar una relajación de la activación emocional mediada a través de la amígdala (4), estructura del cerebro que codifica las respuestas emocionales. Esto puede generar un efecto ansiolítico que podría reforzar el uso del cannabis actuando como mediador somático entre la vivencia desagradable y la respuesta fisiológica que produciría. De alguna manera, el cannabis se interpondría como filtro en esa cadena de respuesta, apaciguando el malestar. Es decir, el cannabis tendría un uso similar a un medicamento ansiolítico.

Este mecanismo podría utilizarse como ayuda en situaciones altamente estresantes que amenacen con desbordar los recursos del individuo y, por lo tanto, susceptibles de afectar gravemente a la persona. Pero, sin embargo, no debe ser ni el único ni el último de los movimientos a realizar ya que es preciso dotar a la persona de recursos para superar la situación de forma natural. Por ello, el uso exclusivo del cannabis como método de afrontamiento crónico no parece una buena solución, ya que evita la exposición a la emoción desagradable pero no dota de recursos psicológicos que permitan al individuo afrontar la situación.

El porqué no parece una buena solución es fácil de explicar: se establece un condicionamiento entre el alivio del malestar por el uso del cannabis y las situaciones molestas que lo que puede provocar una distanciación emocional ante los problemas y eso puede resultar en mayores problemas. Como en casi todo, el punto medio es el lugar idóneo.

Así, en una primera fase y para facilitar la exposición, sí podría resultar útil el uso del cannabis pero, a medida que se avance en el análisis de la situación y adquisición de recursos de afrontamiento, se debería reducir el consumo para ayudar a ir entrando en contacto a la persona con las respuestas que le genera la situación. Y este “entrar en contacto” progresivo es fundamental para ir “acostumbrándose” a las sensaciones molestas que aparezcan y aprender a funcionar a pesar de ellas (6). La vida no es perfecta y no está exenta de sufrimiento, malestar y dolor, pero debemos seguir viviendo y para ello muchas veces tendremos que sobreponernos y actuar aunque no estemos bien. Es una falacia el hecho de que tenemos que estar bien para actuar bien, al igual que lo es el que se piense que alguien que se siente mal no puede estar bien.

Sin valorar las razones y motivaciones acerca del hecho del consumo, no es fácil hacer inferencias sobre las razones por las que la persona consume cannabis. Habría que preguntar a cada cual sus razones y así poder conocer cuales son los efectos que la persona persigue.

Lo que sí está claro es el papel reforzante que el cannabis ejerce y que podría explicar el uso continuado. La persona siente malestar y se alivia consumiendo cannabis. Este alivio constituye un refuerzo para consumir en futuras ocasiones cuando vuelva a aparecer el malestar. Según este esquema, culpar a la persona o a la droga de las alteraciones que se puedan dar es algo incorrecto. En esta situación podría incluso sustituirse la sustancia por ejemplo, por algún antidepresivo o ansiolítico de los habitualmente recetados y tendríamos el mismo resultado. ¿Se puede decir que el problema de malestar sea provocado por la sustancia? Al menos en una fase inicial, no. Si la persona persiste con el consumo y aumenta la dosis sin desarrollar recursos personales de afrontamiento, podrían aparecer limitaciones a la hora de afrontar la situación, pero hay tantas variables implicadas que la simplificación no es posible.

El cannabis posee además interesantes efectos inhibidores del cortisol (5), la hormona liberada en situaciones de estrés intenso y cuyos efectos fisiológicos son muy perjudiciales si son mantenidos a largo plazo. El cortisol, además, favorece la fijación en la memoria de los aspectos emocionales impactantes, lo cual puede favorecer la asociación de pensamientos, ideas, etc, relacionados con la situación, con la negativa activación fisiológica que sucede si existen niveles crónicos de cortisol.

Por ello, reducir la actividad del cortisol puede ayudar a eliminar tanto la activación fisiológica inmediata, (elevación de ácidos grasos libres en plasma, hiperglucemia, inmunosupresión, etc), como la asociación de las vivencias internas (el cómo se vive esa sensación) con lo que la persona se dice a sí misma, lo que piensa, etc… de manera que se “vacuna” contra futuras rumiaciones o respuestas condicionadas.

Por ello, es importante analizar el posible uso que se le pueda dar al cannabis como herramienta y mediador de las reacciones del cuerpo. Para ello, sería necesario estudiar sus efectos al margen de las consideraciones sociales y legales, cosa que no parece muy probable que se haga. Resulta curioso que se difundan artículos en prensa y otros medios, pero referidos a los análogos del cannabis, como si el decir que se usa el cannabis fuera a provocar reacciones imprevisibles en la opinión pública, bombardeada constantemente con las patrañas del antiprohibicionismo.

Nos despedimos hasta la próxima… salud y ¡buen viaje!

NOTAS

  1. Diccionario de la Real Academia de la Lengua en Internet: http://buscon.rae.es/draeI/
  1. Lorenzo, P.; Leza, J.C., Utilidad terapéutica del cannabis y derivados. En “Adicciones” (2000), Vol. 12, suplemento 2.
  1. Pueden consultarse varios resúmenes de artículos en las siguientes direcciones:

http://www.psiquiatria.com/noticias/adicciones/33679/

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20512271

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20512266

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20332000

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20002102

  1. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20189314
  1. Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo. Nota técnica de prevención nº 355: Fisiología del estrés. En: www.insht.es
  1. Wilson, K. G.; Luciano Soriano, M. C. (2009) Terapia de aceptación y compromiso. Madrid: Pirámide.

 

Cazando mitos: Plantas que no colocan

Entre los productos vendidos por herboristerías y casas holandesas de etnobotánica hay toda una serie de plantas que, por experiencia directa, podemos decir que carecen de efectos psicoactivos. Es posible que algunas tengan un ligero efecto sedante o estimulante, pero es tan débil que resulta inapreciable. En otros casos sólo tienen efecto en algunas personas, como parece ser el caso con la damiana (Turnera diffusa), que afectaría sólo a las mujeres. Todo empezó en 1973 cuando Adam Gottlieb publicó un librito titulado Legal Highs (“colocones legales”), donde recogía toda una serie de plantas psicoactivas legales junto a hierbas de dudoso efecto: Amapola de California, hierba gatera, damiana, valeriana, y un largo etcétera. Veamos.

LOS TÓNICOS INDISTINGUIBLES DE LA TÓNICA.

Entre las plantas de supuesto efecto estimulante, o tonificante, están la catuaba (Erythroxylum catuaba), prima de la coca pero sin sus efectos estimulantes, la clavohuasca supuesto afrodisíaco, el conocido ginseng, la ahora popular maca peruana, o el muira puama de Brasil.

CATUABA (Erythroxylum catuaba).

La corteza de esta planta, prima de la coca, se usa en algunas partes de la Amazonía como afrodisíaco, desde tiempo inmemorial. Se comercializa como suave estimulante del S.N.C. (Sistema Nervioso Central), y es usada contra la impotencia, para aumentar el deseo erótico y como cardiotónico. La catuaba carece de cocaína aunque contiene interesantes alcaloides (catuabina A,B y C), esteroles y terpenos, lignanos y flavonoides. Suele tomarse sola o con Muira Puama, en cocimiento. La probé sola y mezclada con clavohuasca, una cucharada sopera de cada una y varios días seguidos con ligeros aumentos de las dosis: no noté nada. Lo que si han revelado los estudios clínicos son las propiedades antivirales y antibacterianas de la catuaba, quizá el motivo real de su fama en el Amazonas. Un mayorista holandés la vende a 19 euros el kilo más gastos de envío.

CLAVOHUASCA (Tynanthus panurensis).

Este exótico ¡¿afrodisíaco?! es muy apreciado en su región amazónica, quizá por ser una enredadera de la misma familia que la ayahuasca, pero sin efectos psicoactivos. Probé varias veces un té con una, dos, tres y hasta cuatro cucharadas sin notar ningún efecto, quizá porque la clavohuasca suele ser motejada de “afrodisíaco para las mujeres”. Si alguna intrépida lectora desea hacer un experimento psiconaútico, la corteza de clavohuasca se vende en U.S.A a 10 dólares los cien gramos. Dicen que tiene propiedades analgésicas y es usada tradicionalmente para aliviar dolores reumáticos, como digestivo, y mezclada con ayahuasca para aliviar los efectos purgantes. La clavohuasca está poco estudiada, parece ser que contiene un alcaloide.

MUIRA PUAMA.

Como pasa con muchos vegetales, este árbol brasileño de hasta 15 metros, Liriosma ovata, tiene un pariente con el mismo nombre común pero distinto nombre científico: Ptychopetalum olacoides, ambos con fama de afrodisíacos. Estudios clínicos recientes han demostrado la efectividad de P. olacoides como potenciador erótico tanto en hombres como en mujeres. Es más efectivo cuando se toma como tónico diario, tomado aisladamente no noté nada (no recuerdo cual de las dos especies de Muira Puama tomé). Una conocida casa etnobotánica holandesa recomienda echar 30 gramos de Liriosma ovata en una botella y llenarla hasta la mitad de ron. Tras reposar dos semanas, agitando la botella una vez al día, ya se puede beber un vasito al día para intentar captar sus supuestos efectos estimulantes y afrodisíacos. En herboristerías puede comprarse esta especie.

Leonotis leonurusLeonotis leonurus

DAMIANA (Turnera diffusa).

Esta famosa planta mejicana tiene la inmerecida fama de eufórica cuando se fuma, pero tras fumar pipas llenas de damiana no hemos notado nada ni conocemos a nadie que pueda decir lo contrario. Como se vende en herbolarios cualquiera puede hacer un cocimiento con cuatro cucharadas de damiana hervidas durante una hora. Puede aumentarse la dosis ya que se desconocen efectos secundarios, “los efectos son sutilmente perceptibles y para nada espectaculares” (Rätsch 2005).

CENTELLA ASIÁTICA (Hydrocotyle asiatica).

Hay varias preparaciones con esta planta en herboristerías, pero carecen de efectos apreciables para mi a pesar de lo que algunos autores afirman: “un tónico y a veces suave planta psicoactiva” (Rätsch 2005 citando a Emboden y a Storl). Como tras beber un té con una cucharada por persona no se nota nada, algunos avispados herboristas la venden con su nombre chino –fo ti tieng- para que así parezca más exótica. Podéis probar a echar 30 gramos de esta hierba en medio litro de agua hirviendo, y dejarla hervir dos horas a fuego lento con la olla cubierta. Cuélalo y bebe, para empezar, una taza o dos.

GINSENG (Panax ginseng).

A pesar de ser la planta medicinal más famosa de Asia, no hemos notado ningún efecto tras consumir a diario durante un mes una gragea de una conocida marca de ginseng farmacéutico. En teoría los ginsenósidos de esta raíz tendrían un efecto tónico general en el cuerpo-mente. Me resta por probar un potente extracto de ginseng con un 80% de ginsenósidos, si no noto nada seré clasificado como insensible al ginseng, aunque hay a quien le va bien. Las hojas secas de ginseng “es dudoso que tengan efectos psicoactivos” (Rätsch 2005). He probado los cigarrillos de ginseng que venden en las herboristerías, y los efectos son nulos, ningún efecto.

MACA (Lepidium meyenii).

Supuesto afrodisíaco, la raíz de esta planta peruana es el último alarido herbal. Según un estudio duplicó el deseo sexual en los hombres que la tomaron. Se está haciendo famosa como alternativa herbal a una conocida droga farmacéutica. Un tendero de cáñamo me regaló un bote, quejándose de que no se vendía nada, y probé a añadir todos los días una cucharada de polvo de raíz de maca al yogurt, lo único que conseguí fue arruinar el sabor, sin mas. Si pruebas maca de herbolario asegúrate que sea de cultivo ecológico, sino puede acumular metales pesados. Mejor si es maca ecológica secada al sol y molida lentamente y a baja temperatura.

Loto azulLoto azul

HIERBA GATERA (Nepeta cataria).

Incluida entre las plantas psicoactivas poco estudiadas, la nébeda o hierba gatera tuvo fama de panacea en la antigua Hispania (Font 2000), y según dicen sus hojas fumadas con tabaco colocan como la marihuana (Gottlieb 1992). Conseguí unas semillas de nébeda y las sembré en un tiesto. Recolecté un montón de hojas que sequé a la sombra. He probado a fumarlas y a hervirlas en infusión…nada de nada. Dicen que contiene un alcaloide psicoactivo llamado actinidina (Rätsch 2005), pero será en cantidades microscópicas porque para lo que le luce…

SUCEDÁNEOS DE LA MARIA.

Son muchas las hierbas que dicen ser fumadas como sustitutos del Cannabis. A falta de profundizar en el tema con un artículo específico, vamos a ver un par de pretendidas “marías legales”: wild dagga y skullcap.

WILD DAGGA, maría silvestre (Leonotis leonurus).

Sus bonitas flores anaranjadas tienen fama de alucinógenas, y son fumadas junto con sus hojas por los bosquimanos sudafricanos. Puedo asegurar que no volveré a fumar un vegetal tan amargo como inactivo. Según Rätsch (2005), “las flores cultivadas en California tienen un suave efecto psicoactivo que recuerda al Cannabis”. Que les aprovechen.

SKULLCAP (Scutellaria laterifolia).

Es una hierba que entra en la composición de mezclas fumables con supuestos efectos tipo Cannabis (Rätsch 2005). Contiene scutellarina, un flavonoide de efectos sedantes y antiespasmódicos. Dicen que hay una especie más fuerte, la Scutellaria galericulata o “tercianaria”, que se usaba en zonas rurales para aliviar las fiebres tercianas. Probé a fumarla y no noté nada, mi acompañante tampoco. Algunos comerciantes holandeses la venden por Internet.

SEDANTES SUAVES COMO LA TILA.

Vamos ahora a repasar las plantas con unos efectos sedantes tan suaves que te quedas tan tranquilo…o sea como estabas antes de tomarlas. Algunas también se fuman pretendiendo sentir algo parecido al Cannabis, pero sin conseguirlo.

AMAPOLA DE CALIFORNIA.

Las hojas, flores y raíces de esta planta silvestre del oeste de Norteamérica se fuman por sus efectos opiáceos, pero nunca hemos sentido nada parecido. También dicen que alivia el mono de tabaco y alcohol. La Eschscholzia californica puede tomarse en forma de té. A pesar de ser de la familia del opio (Papaveraceas), “sus efectos son muy sutiles” (Rätsch 2005).

TÉ ROJO ROOIBOS (Aspalathus linearis).

Esta famosa planta leguminosa sudafricana carece de cafeína o cualquier otro estimulante, pero de ahí a decir que es un sedante suave…compré un kilo de esta dulce y nutritiva planta y disfruté durante un año de su sabor y aroma. ¿Sedante suave? Igual es tan suave que pasa desapercibida.

Petalos amapolaPetalos amapola

AMAPOLA COMUN (Papaver roheas).

Como es de la familia del opio (Papaver somniferum) algo se le podría haber pegado, pero no. Hace muchos años fui a la herboristería a comprar tila, pero la dependienta me aseguró que “más fuerte que la tila son los pétalos de amapola”. Al llegar a casa vertí toda la bolsa de pétalos en una olla, añadí agua y apagué el fuego al romper a hervir. Bebí varias tazas y como no notaba ningún efecto apreciable acabe toda la infusión sin un solo bostezo. Para amapolas la adormidera, Papaver somniferum, lo demás es cuento.

KINNIKINNICK.

¿Qué fumaban los indios en sus pipas de la paz? Varias tribus usaban una mezcla de hierbas cuyo ingrediente base era la gayuba (Arctostaphylos uva-ursi, o uva de oso), llamada kinnikinick. Otras tribus llamaban así sólo a la mezcla de varias hierbas fumables entre las que estaría la Datura. Los nativos Chehali dicen que la gayuba o uva de oso emborracha si se fuma (Rätsch 2005). Será la variedad americana porque fumando la gayuba que venden aquí los herbolarios no sentimos embriaguez ni nada de nada. Suponemos que el alma de la fiesta será la Datura estramonio.

LOTO AZUL DEL NILO (Nymphaea caerulea).

La flor de Loto azul del Nilo fue la planta sagrada del antiguo Egipto. Tiene un maravilloso perfume que promete euforia, ampliación de la consciencia y tranquilidad. Un gramo de Nymphaea caerulea puede fumarse sola o con Cannabis, comerse o echarse a un vaso de vino (7 gramos de flores por botella). Me comí un gramo de flor de loto y no noté nada, dicen que sus efectos son más claros e inmediatos si se fuma, aunque aun no lo he probado. El estado de ensoñación es mayor cuando se fuma. Aunque hay otras especies de nenúfares y lotos, parece ser que la especie más potente es la Nymphaea caerulea. Un cocimiento de 3 a 10 cogollos florales aún no abiertos tiene efectos narcóticos, anafrodisiacos, y ligeramente eufóricos y antitusígenos, según Voogelbreinder (2002). Los efectos hipnóticos aparecen unos veinte minutos después de beber la infusión, y al principio hay temblores musculares y nauseas que dan paso a una sensación de calma con alteraciones en la percepción del color, alucinaciones auditivas. En un par de horas los efectos desaparecen (Rätsch 2005). Un efecto eufórico y de agradable placidez, dicha y olvido en el que “no se necesita nada y todo es perfecto” (Jones 2002). Ya veremos, probaré un té con cuatro gramos y seguiremos informando.

Según la Guía Incafo de las plantas útiles y venenosas de la Península ibérica: “Los nenúfares blancos (Nymphaea alba) parecen actuar como sedante nervioso debido a la acción de alcaloides como la ninfeina y otros similares” (Rivera y Obón 1991).

Valeriana arizonicaValeriana arizonica

VALERIANA (Valeriana officinalis).

La raíz de valeriana es caracterizada a veces como legal high (colocón legal), pero no he notado nada. Algunos recomiendan hacer un té mezclando valeriana y lúpulo (Humulus lupulus, ambas hierbas se venden en herbolarios), y otros valeriana y raíz de kava (Piper methysticum, se vende en Internet)(Rätsch 2005). A las personas acostumbradas a sedantes más potentes (opio, kratom, etc.), la eficacia de la valeriana les parecerá muy reducida. En cambio para los desarreglos de la regla debe ir bien, según el refrán: “Si quieres tener la mujer sana, dale valeriana” (Font 2000).

REFERENCIAS.

Font Quer, Pío. 2000. Plantas Medicinales. Ediciones Península. Barcelona.

Gottlieb, Adam. 1992. Legal Highs. Ronin. USA. Hay traducción castellana:

Plantas Psicoactivas: 68 plantas con efectos estimulantes, eufóricos, calmantes, afrodisíacos, alucinógenos. Círculo Sociocultural de Castellar de la Frontera. Cádiz. 1997.

Emboden, W. A. 1981. “Transcultural use of narcotic Water Lilies in ancient egyptian and Maya drug ritual”. Journal of Ethnopharmacology 3: 39-83

Jones, Tao, 2002. The Entheogen Review. Vol. XI, nº 3 Páginas 94-97. USA.

Rätsch, C. The Encyclpedia of the Psychoactive Plants. USA.

Rivera y Obón 1991. Guía Incafo de las plantas útiles y venenosas de la Península ibérica. Madrid.

Voogelbreinder 2002. Inédito citado en The Entheogen Review. Vol. XI(3) pág. 94 USA.

 

El cannabis y la autoterapia

En el artículo de este mes afrontamos un tema muy peculiar y seguramente controvertido. Nos referimos al posible uso de esta planta como vehículo e intermediario para la mejora de la psique humana.

Por Psicotar

 La mente humana es un enigma aún sin resolver. Se acepta que la mente es el resultado del funcionamiento de unas células, las neuronas, que en su conjunto generan un fenómeno denominado mente. El funcionamiento de la mente lo podemos conocer de forma intuitiva casi todas las personas, ya que es aquello que nos permite ser nosotros mismos, darnos cuenta de que somos.

Sin embargo, no se ha resuelto aún la cuestión acerca del lugar o punto en el que está radicada la mente, es decir, su localización (si es que la tiene) Para establecer una analogía clara, diríamos que la mente es como un programa de software que se ejecuta o “se carga” en un soporte físico al que denominamos cerebro (el hardware)

Por lo tanto, podemos apreciar claramente cómo un mal funcionamiento en el soporte físico, el cerebro, puede degenerar en un mal funcionamiento en el conjunto de programas o mente que éste ejecuta (1). Por ejemplo, un fuerte golpe en la cabeza alterará la función mental.

También la mente puede originar un mal funcionamiento del soporte cerebral. Imaginemos un suceso estresante y traumático, como por ejemplo, contemplar un asesinato. La persona puede sufrir un trauma potente y recordar de forma vívida las sensaciones, las imágenes, las palabras, etc… percibidos en la situación y generar una respuesta de ansiedad aguda. Esa respuesta de ansiedad puede generar una liberación de cortisol y adrenalina, las hormonas del estrés, que pueden provocar un aumento de grasas en sangre desembocando, si la situación es muy prolongada, en una situación de riesgo cardiovascular para la persona.

La mente y el cerebro, como cualquier sistema biológico, tienden a mantener un punto de funcionamiento equilibrado, conocido como homeostasis. El organismo dispone de sistemas reguladores que permiten corregir las desviaciones de este punto central y devolver el sistema a su lugar. Realmente, lo que los tratamientos biológicos mediante fármacos o sustancias naturales y lo que la psicoterapia trata de conseguir es una vuelta a los mecanismos que el propio organismo tiene para su recuperación y su equilibrio (2)

El cannabis es una sustancia que puede ser utilizada para regular estados alterados de la mente y del cuerpo. De hecho, este es el uso que muchas personas relatan cuando se les consulta acerca de los motivos que les llevan a consumir, alegando sobre todo, que les ayuda a dormir mejor, que les relaja, que les permite estar tranquilos, etc.

Este uso tiene desde luego muchas implicaciones, la primera de ellas es la influencia del cannabis en los circuitos biológicos del estrés, sobre todo en la reducción de los niveles de cortisol circulantes en nuestro organismo. El cortisol es una hormona que puede provocar cambios en el funcionamiento mental, ya que favorece una mala función en el hipocampo, afectando a la fijación de recuerdos concretos, pero aumenta la capacidad de la amígdala de procesar y memorizar las claves emocionales de una situación estresante. Este mecanismo tiene una lógica utilidad evolutiva para la persona, ya que al activarse el sistema de filtro y memorización emocional se asegura que aquellas cosas que puedan resultar vitales para la supervivencia queden grabadas a fuego en nuestra memoria y puedan ser recordadas en el futuro. Sólo hay un problema, este sistema falla a veces y genera muchos problemas.

Una situación traumática puede causar una alteración en el normal funcionamiento de la mente y causar alteraciones no sólo en la psique, sino también en el cuerpo del individuo. El proceso de sanación de esa herida podríamos compararlo con la resolución de una herida física, como podría ser un corte. En primer lugar, hay dolor y conductas orientadas a retirarse de la fuente de daño. Luego hay una retirada de elementos dañados en la zona de la herida. Posteriormente, la herida comienza poco a poco a cicatrizar y llega el momento en que se cierra por completo.

Psicológicamente podríamos establecer algo similar. Una situación puede originar malestar, con lo que se generan emociones negativas. Estas emociones negativas es importante aprender a manejarlas correctamente, sobre todo aprendiendo a “permanecer con ellas” y no evitarlas, ya que la evitación sólo contribuye a una resolución a corto plazo, pero no nos ayuda a crecer y hacernos más fuertes.

Estas emociones negativas tienen siempre un punto crítico a partir del cual se produce una autorregulación fisiológica y comienzan a reducirse los síntomas de ese malestar. De ahí lo importante que es conocer esto y poder quedarse en presencia de la situación o idea molesta para favorecer la autorregulación del cuerpo.

Importante también es discriminar aquí el posible uso del cannabis en este proceso de “permanecer”, ya que muchos usos del cannabis van orientados a la consecución de un estado mental de “escape” de la situación o del malestar, cosa que puede ser contraproducente porque no ayuda a resolver el problema y sólo representa un afrontamiento pasivo del sujeto.

La propuesta que realizamos desde estas líneas va orientada a plantear unos objetivos y una suerte de guión a la hora de consumir cannabis y tratar de usarlo como algo más que un simple instrumento para “no sentirme mal”. Por supuesto que cualquier uso que una persona le quiera voluntariamente dar al cannabis es decisión suya y en ese contexto es plenamente válido. No se trata de eso. Lo que se sugiere es ir un paso más allá y tratar de extraer algo de la experiencia de una forma activa y constructiva. De convertir el uso del cannabis en un medio y no en un fin.

Para ello sería recomendable establecer unas pautas que, a modo de guía, nos puedan orientar a la hora de plantearnos una solución a algún problema. Una posible “hoja de ruta” podría ser la que exponemos a continuación (3):

 

ORIENTACIÓN HACIA EL PROBLEMA

1.- Percepción del problema

2.- Atribución del problema

3.- valoración del problema

4.- Compromiso tiempo/esfuerzo

DEFINICIÓN Y FORMULACIÓN DEL PROBLEMA

1.- Recolección de información relevante sobre el problema basado en HECHOS

2. Clarificación de la naturaleza del problema

3.- Establecer una meta realista de solución del problema

4.- Reevaluar el significado del problema para el bienestar personal y social

GENERACIÓN DE SOLUCIONES ALTERNATIVAS

1.- Principio de cantidad

2.- principio de aplazamiento del juicio

3.- principio de variedad

TOMA DE DECISIONES

1.- Anticipación de los resultados de la solución

2.- Evaluar (juzgar y comparar) los resultados de la solución

3.- preparar un plan para la solución

EJECUCUCIÓN Y VERIFICACIÓN DE LA SOLUCIÓN

1.- Realización de la conducta solución

2.- Autoobservación de la conducta y/o el resultado

3.- Autoevaluación, comparando el resultado actual con el resultado esperado

4.- Autorreforzamiento

5.- (0, si el resultado no ha sido el esperado). Investigar el proceso y hacer los cambios necesarios para un resultado satisfactorio.

 ¿Qué papel puede desempeñar el cannabis como herramienta para la autorregulación? Bueno, esa respuesta abarcaría varios niveles.

 En un nivel fisiológico, actúa directamente reduciendo los niveles de cortisol, la hormona del estrés, por lo que directamente está limitando el impacto que sobre el cuerpo podría tener un elevado nivel de esta sustancia.

 Sobre la mente, tenemos varios efectos interesantes. El primero de ellos puede venir derivado del simple cambio en el proceso mental, lo que nos confiere una perspectiva y un modo de funcionar diferentes. Por otro lado, también nos ayudaría la facilidad asociativa que fomenta el cannabis, de forma que podamos llegar a relacionar conceptos que anteriormente no se nos había ocurrido relacionar. También podemos utilizar el cannabis como medio para directamente fomentar un estado de liberación emocional, debido al aumento de la distancia mental entre la emoción a nivel cognitivo (lo que podemos llegar a pensar) y la respuesta corporal a esa emoción (las sensaciones que se pueden activar)

 Importante es también entender que el cannabis, al igual que otras sustancias, son utilizadas desde una perspectiva individual a modo de fármacos ansiolíticos. No pocos sectores de la sociedad se escandalizan por el consumo de sustancias sin receta médica. Aunque viendo cómo en ocasiones se recetan psicofármacos con criterios poco claros y un tanto controvertidos, esa escandalización resulta casi algo grotesco, pues a las empresas farmacéuticas no les duele la boca al fomentar la receta universal bajo “consejo médico” Por ello, hacer de las sustancias naturales un fármaco realmente no deja de ser un uso alternativo al lúdico o a cualquier otro uso que pudiera plantearse. El problema viene cuando no se puede patentar algo que está en la naturaleza y que además uno mismo puede autoproducir… y por lo tanto, algo que puede fastidiarles el negocio.

 Importante también es tener presente que algo muy importante y que puede resultar fundamental en la resolución de un conflicto es aceptar que el sufrimiento, el dolor y los contratiempos forman parte de la vida. En un mundo enlatado como en el que vivimos, es frecuente encontrarse mensajes acerca de lo que tenemos que hacer en caso de malestar: ¡acude a tu terapeuta!, ¡consulta a tu vidente!, ¡toma mi receta infalible!, ¡vete al psiquiatra y que te mande algo!... etc…

Realmente hay que plantearse cuándo uno debe buscar ayuda profesional y cuándo no. Realmente a nadie le gusta pasarlo mal, pero convertir el malestar en algo de lo que huir acudiendo a alguna receta especial no hace sino quitarnos la oportunidad de desarrollar estrategias de afrontamiento para poder continuar con nuestra vida pese al dolor. Que le pregunten a los abuelos que vivieron la trágica guerra civil cómo pudieron superar tanto dolor y miseria sin venirse abajo y sin psiquiatras ni psicólogos como hoy. Está claro que muchos recurrieron al fármaco más popular, el alcohol, pero bien es cierto que no todo el mundo lo hizo, y sin embargo les tocó tirar hacia adelante. Muy importante es el conjunto de cosas que uno mismo piensa acerca de lo que le está pasando, lo que uno mismo se dice (4)

 “…porque sé que la fe es creer en algún Dios, aunque no existan… o en existir aunque ese Dios a veces no crea en ti… En caminar aunque no brille tu estrella… como tú camino por esta tierra, que pronto será yerma…” Manolo García, “Somos levedad”

 Nos despedimos hasta la próxima… salud y ¡buen viaje!

 

NOTAS

 

1.      Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo. Nota técnica de prevención nº 355: Fisiología del estrés. En: www.insht.es

 2.      Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo. Nota técnica de prevención nº 349: Prevención del estrés, intervención sobre el individuo. En: www.insht.es

 3.      Labrador, F. J.; Cruzado, J. A. y Muñoz, M. (2005). Manual de técnicas de modificación y terapia de conducta. Madrid: Pirámide.

 4.      Wilson, K. G.; Luciano Soriano, M. C. (2009) Terapia de aceptación y compromiso. Madrid: Pirámide.

 

 

Drogarse con pilas

Se dice, se cuenta, se comenta que entre los adolescentes marginales de nuestras ciudades se extiende el hábito de consumir el líquido de las pilas como droga. ¿Será verdad? ¿Será mentira? ¿Qué será... será? Sigan ustedes leyendo y, muy pronto, lo sabrán.

Por Eduardo Hidalgo

El día 10 de mayo de 2009, el diario Las Provincias “informaba” de que, en las Jornadas sobre “Drogodependencia y Alcoholismo en Adolescentes” celebradas en la localidad de Bétera el día anterior, el titular del Juzgado de Menores número uno de Granada, Emilio Calatayud Pérez, “lanzó la voz de alerta sobre dos realidades que ya acechan a los adolescentes, principalmente de clases más marginales: el resurgir del pegamento como droga y el esnifado del líquido de las pilas como alarmante estupefaciente.” “El magistrado ha detectado varios casos de adolescentes que se drogan con el líquido tremendamente dañino que hay en el interior de las pilas. "Ellos lo llaman electrificarse".

Los días siguientes varios periódicos y Webs se hicieron eco de la noticia. Algunos periodistas, de hecho, se pusieron en contacto conmigo para consultarme sobre el asunto. “No sé de qué me hablas, chavalote”, es lo que les dije a unos y a otros. “Igual hay un colgao que le ha dado por ahí y se lo ha contado al juez Calatayud… igual hay cuatro grillaos que lo han hecho y el juez se cree que es la última moda… igual el Señor Juez entendió mal… ni idea, pero, en cualquier caso, dudo mucho que sea una práctica mínimamente generalizada. Realmente, lo que tiene, por encima de todo, es un tufo a leyenda urbana que echa patrás.” Y ahí quedó la cosa. Hasta ahora, cuando, una vez metido en la faena de hablar de mitos sobre drogas en esta, nuestra querida revista, me dije: “Vamos a ver qué puede haber de cierto en esto de las pilas…”. De modo que, lo primero que hice fue proceder a abrir una. Y, efectivamente, salió un liquidillo negro, bastante escaso, apenas un chorrito o unas gotitas, las justas para manchar un poco la mesa y mi propio dedo pulgar. Lo justo para apreciar que es claramente irritante, posiblemente, corrosivo, pues, bien pronto, noté un escozor que iba en aumento segundo tras segundo, por lo que tuve que limpiarme con servilletas y abundante agua. De tal manera que, una vez hecho esto, estuve en disposición de extraer mis primeras conclusiones:

1 - Esnifar el líquido en sí no es tarea fácil: es muy escaso; es líquido (por lo que el término, más que esnifar, debería ser otro, como inhalar, insuflar, impregnar…).

2 - El líquido, tal como sale de las pilas, resulta tan corrosivo e irritante que parece muy poco probable que puedan existir más de uno, dos, tres o cuatro idiotas con los santos cojones de meterselo en la nariz después de haberlo tocado con los dedos, y menos probable aún que pueda haber algún ultra-memo capaz de metérselo por la nariz y repetir la experiencia o recomendársela a un amigo.

Por lo demás, resulta que, aparte del líquido, la pila contenía una bolsita con un polvo de aspecto metálico y, además, una sustancia de color negro, húmeda, que, tal vez, pudiera ser lo mismo que el líquido pero en estado semi-sólido, ni idea. El caso es que, en estricta aplicación del método científico, procedí a recoger ambos productos y preparé una raya con cada uno de ellos, lo cual resultó bastante dificultoso, parecido a lo que sucede cuando el speed está muy húmedo. Pero bueno, como en este tipo de lances ya tenemos una dilatada experiencia, pues las hice, con paciencia, pero las hice, y, después, me agencié un turulo para esnifarlas, me preparé mentalmente para hacerlo, me santigüé, llamé a mis amigos y familiares para despedirme de ellos por si, final e inesperadamente, algo saliera mal y, en el último momento… me eché para atrás y me limité a sacar unas fotillos. Si, lo sé, soy un cagao, pero es que, antes de esnifar cometí el error de informarme un poco sobre el resultado que podía esperar. Si, lo reconozco, me metí en Medline y busqué los síntomas de la intoxicación por pilas. Sé que nunca debí hacerlo, pero lo hice. Y esto es lo que encontré:

Los síntomas de la intoxicación dependen del tipo de pila que se ingiera.

Los síntomas de intoxicación con pilas ácidas abarcan:

  • Disminución de la capacidad mental.
  • Irritación o quemaduras en la boca.
  • Calambres musculares
  • Mala pronunciación.
  • Hinchazón en la parte inferior de las piernas, tobillos o pies.
  • Debilidad.
  • Marcha espástica.
  • Espasticidad.
  • Temblor.

Los síntomas que pueden resultar de la inhalación de grandes cantidades de pila ácida, o los contenidos, el polvo y los vapores provenientes de pilas incineradas abarcan:

  • Disminución de la capacidad mental.
  • Dificultad para dormir.
  • Calambres musculares.
  • Mala pronunciación.
  • Debilidad en las piernas.
  • Bronquitis.
  • Dolor de cabeza.
  • Neumonía.
  • Picazón en la piel.
  • Entumecimiento de los dedos de manos y pies.
  • Marcha espástica.

Los síntomas de intoxicación con pilas alcalinas abarcan:

  • Dolor fuerte en la boca.
  • Desmayo.
  • Incapacidad para respirar debido al cierre por la inflamación de garganta.
  • Dolor de garganta fuerte.
  • Dolor abdominal intenso.
  • Diarrea.
  • Vómitos.
  • Babeo.
  • Caída rápida de la presión arterial.

Tratamiento en el hogar

“El tratamiento de emergencia inmediato es necesario después haber ingerido la pila.

Busque ayuda médica inmediata y NO le provoque el vómito a la persona, a menos que así lo indique el Centro de Toxicología o un profesional de la salud. Suminístrele a la persona agua o leche inmediatamente, a menos que el médico haya dado otras instrucciones.

Si la persona inhaló vapores de una pila, llévela inmediatamente a tomar aire fresco.

Si la pila se rompió y los contenidos tocaron los ojos o la piel, lave el área con agua durante 15 minutos.”

Y, el caso es que, después de leer esto, como que se me quitaron las ganas de electrificarme… ruego me perdonen, de veras que siento haberles fallado, sé que esperaban más de mí, pero no he podido, de verdad que no he podido hacerlo. De hecho, ni siquiera puedo llegar a entender que haya alguien tan grillao como para meterse algo así entre pecho y espalda pudiendo colocarse con tantas otras cosas infinitamente más placenteras y menos nocivas. La cuestión, en cualquier caso, es: ¿habrá, realmente alguien que lo haga? ¿Se estará extendiendo, verdaderamente, el consumo de pilas como droga entre nuestros adolescentes?

Difícil saberlo, aunque, desde luego, resulta bastante sospechoso que, aparte del Señor Calatayud y de la noticia aparecida originalmente en el diario Las Provincias, no haya más datos, más información, más testimonios sobre este asunto, sobre esta práctica drogófila en supuesta expansión entre los chavales marginales. Resulta sospechoso que los educadores de calle, las asociaciones, los recursos sociales de diverso tipo que están en contacto directo con esta población no se hayan hecho eco de este tema ni siquiera un año después de que el juez granaino levantara la liebre. Resulta sospechoso que, ni siquiera en Internet, nadie hable en primera persona de sus experiencias con las pilas…

¿Nadie?

No. No se equivoquen. Tampoco es eso. Siempre, absolutamente siempre, hay alguien que sabe del tema de primerísima mano. En este caso, el fiera en cuestión es el excelentísimo Señor RACV, “miembro maestro” de Foros Perú, que tiene a bien deleitarnos con una receta casera de un té hecho a base de pilas y otros apetitosos ingredientes. ¿Gustan? Pues aquí la tienen:

“Quieres drogas caseras? Yo te doy recetas para drogas caseras.”

“Ojo.... Solo brindo las recetas. NO RECOMIENDO QUE LAS USEN.
Solo les dejo las recetas por si es que bajo su propio criterio deciden usarlas.
No me responsabilizo de los efectos que puedan sufrir por probar estas drogas. Se la supongo para conocimiento general, y el usarlas queda en su propio criterio.
No te estoy diciendo que uses estas cosas. Cosas malas pueden pasarte si las usas, y yo no me disculpare con sus madres si es que quedan como vegetales babeantes.
Quedan avisados.”


Té de VHS (puede ser toxico y peligroso).


Ingredientes:
- 1 Casette de VHS.


- De 6 a 8 Pilas.


- 1 Jarra de Agua.


- 1/2 litro de Cachaça, Pisco, o alcohol similar.


- Saborizante de su elección. De preferencia Guaraná en polvo por su efecto estimulante.

Pilas 020Pilas 020

Preparación:
1. Saca toda la cinta del VHS. Guarda la cinta, bota el resto del casette.


2. Pon todos los ingredientes (menos el saborizante) en una olla y hiérvelo a fuego alto.


3. Antes de que hierva añade el saborizante.

4. Estará listo cuando la mezcla este burbujeando y tomé un color similar al de si

hirvieses diarrea.


5. Retira del fuego y pasa el contenido por un colador y vacía el líquido en una jarra.


6. Tómatelo.



“Es un viaje bastante pesado. Pierdes toda noción del espacio o tiempo. Lo más probable es que te quedes sentado todo autista durante todo el tiempo. Hay mucha confusión mental. Tendrás pensamientos mezclados y variados y no podrás controlarlos. Es mejor no hacerlo solo, para que haya alguien que te cuide. Algo curioso es tener un cuaderno a la mano para escribir cosas durante la duración del viaje. Hay gente que testifica haberse despertado desnuda. Al día siguiente te sentirás como si tuvieras resaca por haber tomado toda la noche. Tomar esto es peligroso y puede causarte un envenenamiento por metales pesados. Aunque gente que lo ha tomado alguna vez reporta no tener efectos secundarios duraderos, pero su consumo constante puede ser nocivo para la salud. No se recomienda tomar esto.”

Así pues, según RACV, hay quien toma té de pilas y cintas VHS para colocarse y resulta que afirman no tener efectos secundarios, ni la más ligera acidez de estómago, oigan (y estos de Medline hablando de dolor abdominal intenso, dolor de garganta fuerte, diarrea, vómitos, babeo, inflamación de la garganta e incapacidad para respirar… si es que está claro que son unos exagerados, unos alarmistas y unos prohibicionistas). Y, miren, si lo dice RACV, pues será cierto, algún grillao habrá. Tal y como está el panorama, ¿cómo dudarlo? Ahora bien, de ahí a que sea una práctica en expansión… de ahí a pensar que pueda ser algo que, si acaso, haya podido hacer alguien más que estos supuestos cuatro taraos –y ya es mucho suponer que existan realmente- como que hay un abismo, sobre todo cuando, repetimos, los datos, la información fiable y contrastada y los testimonios de primera mano brillan absolutamente por su ausencia, no habiendo más que una noticia sobre una escueta afirmación hecha por un juez de menores en unas jornadas anti-droga y mil y una opiniones vertidas en la Red al respecto de dicha noticia. Opiniones, a las cuales, a falta de datos objetivos, nos remitiremos para dar por zanjado este asunto y emitir nuestro veredicto final:

Pilas 042Pilas 042

XxCunixX 28 May 2009 11:02

Pues esto seguro que lo hacían 4 colgaos, pero después de la noticia habrán cientos de colgaos.

zeltrix 28 May 2009 10:39

Gracias por la info no lo sabía. Voy a probar

Gordosam 28 May 2009 12:51

joder la de dinero que he tirao al contenedor, pudiendo hace negocio en las raves con los punkis!!!!
Peores movidas se meten algunos que pagan 50 euros el gramo

MavericK_OscurO 28 May 2009 14:37

Las pilas recargables cuentan como droga infinita?

Psyrgery 28 May 2009 14:45

Dios santo... ¡Ahora voy a ver al conejito de Duracell como un ídolo Neng!
Y duran... Y duran... Y duran...

Darix2006 28 May 2009 15:56

Hay la ostia.

Yo lo que me pregunto es... quien fue el primero? Este tío es una eminencia, nunca se me habría ocurrido abrir una pila y esnifarla. En serio, que coño se le paso por la cabeza para hacer eso? Ciertamente fascinante.

Tangency 28 May 2009 16:58

Menudo potencial que tiene éste tipo de droga.

Lo que no veo claro es si la intensidad del colocón es continua o alterna...

Raul Martinez 28 May 2009 17:43

Cuantos más jóvenes mueran más sitio para los demás, más trabajo, más espacio, menos

colas, etc. Si fuera por mí pondría expendedores de pilas por las calles.

Skalextric 28 May 2009 18:52

¡¡Diosssssssssssssssssssssssss!! Me he metido toda la batería del portatil, ¡¡¡jujuuu como sube el litiooo!!!

Capzo 28 May 2009 20:31

A mi lo que me preocupa es que va a pasar a partir de ahora, para los que vamos por la calle con pilas en los bolsillos. Si te paran, que dices, que son para consumo personal?
-Si mire, señor agente, son las pilas para el mp3.

-Si tu mp3 va a batería. A ver, documentación.

ViNsEDj 28 May 2009 21:02

Esto no sale en beavis and butt head??

EmPaTy 28 May 2009 23:36

kokoro-sama escribió: las drogas lo único que hacen es destruirte por dentro.

Anda, yo que pensaba que me colocaban... era placebo!

kick off 28 May 2009 23:38

¿Esnifar liquido de las pilas? Lo próximo que será, ¿rayar piedras y esnifarlas?

sombre 28 May 2009 23:54

No toméis drogas amigos, un amigo mío se droga y una vez ke se tomo un tripi al día siguiente le crecieron los brazos hasta el suelo se tropezó y se cayó.

- Ahora ya no se podrá hacer aquello de mirar con la lengua si tenían corriente, dirán que te estas drogando!!!!!

- Una droga desconocida!!! Habrá que probarla...

- Estoy flipando...Esto tiene que ser fake. Os lo digo por que el liquido que contiene una pila es tan sumamente toxico, pero tanto...que vamos...dios!! Exactamente tengo una idea de lo que lleva por lo que estudio, pero es que es la puta muerte en persona esa mierda... que locura.

- Diría que corren el peligro de dañarse gravemente el cerebro, pero como no tienen...

- No lo entendéis, en realidad es drogadicción creativa fusionada con la Alta Cocina: Plato de pilas deconstruidas sobre lecho de espuma de pegamento acompañado con hojas de plátano recién fumigadas con pesticida.

- Como buen bobalicón que fui en su día, os cuento que me dio por morder (sí, morder) una pila. Creo que tendría 6 años. Lo de dentro no sé qué coño sería pero empezó a picarme la boca horrores. Luego un par de capones de mi madre y a otra cosa.

- Hay que ser gilipollas, ya me los imagino con camisetas de duracell y pegatinas de pilas en las motos.

- Habrá que sacar una revi: “Pilas: la electrificante revista del colocón alternativo”.

¡¡¡Dios salve a los tarados!!!

Referencias:

Foro Media vida: http://www.mediavida.com/foro/6/consumo-liquido-pila-como-droga-357138

Comentarios Meneame.net: http://www.meneame.net/story/consumo-liquido-pila-como-droga-extiende-entre-adolescentes/1

Foro El Otro Lado: http://www.elotrolado.net/hilo_esnifar-liquido-de-pilas-nueva-droga-entre-los-jovenes_1241069

Medline Plus. Intoxicación por pilas. Disponible en:

http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/002805.htm

Checa, A. El consumo de pegamento y el líquido de las pilas como droga se extienden entre los adolescentes. Las Provincias. 10-05-2009. Disponible en:

http://www.lasprovincias.es/valencia/20090510/valenciana/consumo-pegamento-liquido-pilas-20090510.html

 

Kanna (sceletium tortuosum): Un sedante suave

Por LOA

La raíz y las hojas de esta planta surafricana que los hotentotes esnifan, fuman y mastican desde hace 400 años, normalmente mezclada con Cannabis, se vende hoy en Holanda. Aunque ya en 1934 el famoso pionero Louis Lewin clasifica esta planta como hipnótica (Lewin 2009), nos enteramos de su existencia gracias al libro enciclopédico Las Plantas de los Dioses (Schultes y Hofmann 1989).

Desde el siglo XVII los invasores holandeses de África del Sur se percataron de que algunos indígenas mascaban una raíz, o unas hojas, que llamaban kanna, channa o kougoed (algo masticable). Entre los bosquimanos San y los pastores nómadas Khoi se sigue empleando tanto Sceletium tortuosum como una especie parecida, Sceletium expansum (antiguamente eran clasificadas como Mesembryanthemum). Además de mascar y fumar la raíz de kanna también se hace un té sedante y analgésico con sus hojas, para suprimir la sed y el hambre, y sobre todo para embriagarse.

EFECTOS Y DOSIS.

La Mesembrina es un Inhibidor Selectivo de la Recaptación de la Serotonina, por lo que se emplea como antidepresivo. En pequeñas dosis el kanna da un efecto meditativo, en dosis mayores produciría una tonificación eufórica. Después de una hora cambia a una sedación cercana al estado de trance. Se nota un aumento de la sensualidad y sensibilidad al contacto e insensibilidad al dolor. Otros efectos experimentados han sido la liberación del miedo o el estrés, un más elevado estado de consciencia y un aumento de la concentración. En un estudio hecho con una docena de experimentadores que consumieron kanna preparado según la formula tradicional, la mayoría destacó sus propiedades relajantes, euforizantes, reductoras de la ansiedad y empatógenas (muchos dijeron que el kanna sólo o mezclado con alcohol reducía la timidez y facilitaba la charla con desconocidos). Kanna podría clasificarse como hipnótico-sedante opiáceo.

La dosificación es muy variable según los autores y según la calidad del kanna. Los más prudentes recomiendan 20 mg como rapé, pero un amigo sólo notó algo esnifando dos gruesas y largas filas de kanna finamente pulverizado. El efecto fue rápido y agradable.

Se puede mascar y tragar kanna desde sólo 2 hasta 5 gramos o más, para sentir un relajado estado de buen ánimo y visiones con los ojos cerrados (Smith et al. 1996). En Internet recomiendan tragar un gramo y medio para sentir algo parecido a una dosis suave de MDMA (el mal llamado “éxtasis”), pero tras masticar y tragar esa cantidad No noté nada apreciable, por lo que tendré que repetir el experimento con cinco gramos.

Por vía sublingual dicen que 50 mg colocados bajo la lengua producirían un efecto sutil, pero No sentí nada con 100 mg. Parece ser que hay que retener en la boca un mínimo de dos gramos durante diez minutos. La saliva que se acumula puede tragarse (Rätsch 2005). Todo el mundo repite la anécdota del granjero blanco sudafricano que había visto el consumo de kanna entre sus esclavos negros, y aseguraba que NO notaba ningún efecto en su comportamiento, caminaban y trabajaban normalmente, el único signo de su consumo de kanna era “una especie de mirada lejana en sus ojos”.

No parece que las investigaciones farmacológicas sobre las propiedades sedantes y antidepresivas del kanna, vayan a sustituir las benzodiacepinas y antidepresivos farmacéuticos por una planta tan suave que requiere una dosis de cinco gramos. En cuanto a la mesembrina pura, este alcaloide aislado ha sido descrito como “moderadamente narcótico”. O sea que no es como para echar cohetes.

COMPOSICIÓN.

Estudios recientes de la Universidad de Natal (Sudáfrica) han mostrado la complejidad química del kanna con nueve alcaloides pertenecientes a tres categorías estructurales diferentes, que oscilan estacionalmente siendo en octubre cuando la planta es más potente. Como media estos alcaloides son el 1 a 1,5% del peso seco de la planta, la hojas y tallos contienen un 0,3 a 0,86% de mesembrina que puede llegar hasta un 1,5% y cantidades menores de mesembrenina (0,2%), mesembrenol, tortuosamina y una cantidad ínfima de hordenina, uno de los alcaloides del peyote.

FERMENTACIÓN Y SECADO.

Las hojas frescas carecen de efectos sedantes y contienen también ácido oxálico. Éste veneno, que podría llegar a producir una grave irritación y alergias, es reducido al mínimo según métodos tradicionales de secado y fermentación, haciendo inhalable el polvo de kanna. Para ello la planta se machaca en mortero de piedra, se mete en una bolsa de piel (o de plástico, como se hace hoy día), se cierra y se pone al sol. Los microorganismos presentes en las raíces de kanna comienzan así el proceso de fermentación. Dos o tres días después se abre la bolsa y se revuelve bien su contenido, cerrándola de inmediato para que continúe el proceso anaeróbico (sin aire) de fermentación. Una semana después se saca el contenido de la bolsa y se extiende al sol para que se seque. Tras el secado ya puede fumarse picado, comerse, mascarse, o beberse en infusión, y si se pulveriza muy fino también puede esnifarse aunque hagan falta un par de anchas y largas filas de kanna. Se suele fumar en combinación con Cannabis, ambas plantas se potencian mutuamente.

Pero si el recolector de kanna tiene prisa o mucha planta fresca puede recurrir a un secado rápido horneando a fuego lento (unos 80ºC) durante media hora. En el campo dejan consumirse una hoguera, se retiran las cenizas y se cava un hoyo en la arena caliente, se mete la planta fresca y se cubre con arena caliente. En una hora el kanna está listo para su consumo y, según dicen, tiene un efecto similar al preparado con el método tradicional.

DISTRIBUCIÓN Y DESCRIPCIÓN BOTÁNICA.

Es un pequeño arbusto rastrero de hasta 30 cm, con gruesas hojas carnosas de color verde pálido, que al morir permanecen adheridas al tallo. Las flores son blanco amarillentas pálidas y las semillas son pequeñas y de color marrón.

La planta crece casi exclusivamente en Sudáfrica y es cada día más difícil de encontrar por lo que algunos comerciantes han establecido cultivos.

Se puede confundir con otras especies del género Sceletium, pero su composición y efectos son similares y los nativos le llaman a todas con el mismo nombre. Los botánicos las clasifican como: Sceletium anatomicum, expansum, joubertii, namaquense, y por último Sceletium strictum (Rätsch 2005).


EFECTOS SECUNDARIOS Y CONTRAINDICACIONES.

El Kanna en combinación con alcohol y/o cannabis multiplican sus efectos respectivos. Con alcohol puede producir dolor de cabeza. Hasta el momento NO se han descrito efectos secundarios graves asociados al consumo crónico de kanna, y en cantidad moderada la persona puede caminar y moverse normalmente.

En caso de sobredosis, pueden sobrevenir náuseas y dolores de cabeza pasajeros. Una gran sobredosis puede producir sudores, vértigo, nauseas, taquicardia y ansiedad. También eleva la presión sanguínea. No conviene usar kanna en combinación con inhibidores de la Mono amino oxidasa (IMAOs), u otros fármacos. No se debe usar durante embarazo o lactancia, en casos de historiales psicóticos o depresiones agudas (sólo sirve para depres moderadas), teniendo que conducir, ni siendo menor de edad.

CULTIVO.

Las semillas son fáciles de germinar si se dejan a remojo un día antes y se cambian de agua un par de veces. Si se remoja en ácido giberélico germinaran en una semana, de lo contrario germinaran irregularmente a lo largo de varios meses. También ayuda a la germinación que haya fuertes diferencias entre temperaturas diurnas y nocturnas. Siembra en tierra esterilizada para cactus de las que venden en las floristerías, y como ellos, requiere poco agua y mucho sol. La tierra debe estar seca entre riegos. Aguanta el frío pero no convine que se hiele, entre 13 y 27ºC le va bien, le gusta mucho el verano con lloviznas ocasionales. Cuando es adulta se riega un poco más y se pueden sacar esquejes que enraízan con facilidad.

Semillas de Sceletium tortuosum y otras especies de Sceletium –a veces bajo el nombre antiguo Mesembryanthemum- se venden en algunas floristerías, y los viveros ofrecen a veces plantas vivas.

BIBLIOGRAFÍA.

Lewin, Louis. 2009. Phantastica. Reeditado en castellano por Ediciones Amargord. Madrid.

Rätsch, C. 2005. The encyclopedia of psychoactive plants. Ethnopharmacology and its applications. Park Street press. USA

Schultes y Hofmann 1989. Las plantas de los dioses. F.C.E. Primera edición, ha sido reeditado en el 2005 actualizado y revisado por Christian Rätsch.

Smith, M.T. et al. 1996. Psychoactive constituents of the genus Sceletium. Journal of Ethnopharmacology 50, pp 119-130. http://www.erowid.org/plants/kanna/kanna_journal1.shtml

 

 

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