El cannabis y las situaciones conflictivas en el día a día (III)

LA EMOCIÓN DE ANSIEDAD
En el artículo de este mes seguimos con la serie dedicada al abordaje de situaciones complicadas que nos pueden hacer pasar un mal rato. En concreto, este mes trataremos sobre los mecanismos de la emoción de ansiedad.

Por Psicotar

La ansiedad (1) tiene una estrecha relación con la emoción de miedo, siendo el miedo una emoción primaria que se halla en la base de la ansiedad. Pero es preciso realizar una diferenciación: mientras que el miedo es una reacción a una situación de peligro real y presente, la ansiedad es una proacción, una anticipación ante una situación que se considera peligrosa.

Por ello, al tener como base al miedo, es una respuesta que en general acaba por movilizar a todo el organismo con el fin de realizar el adecuado afrontamiento de la situación que la genera.

La ansiedad se considera como una actitud emocional/cognitiva, que es lo mismo que decir que es un “programa automático” que está en nuestra mente y que cuando se activa, desencadena una cascada de reacciones que siguen un orden y unos objetivos.

Un problema esencial de esta situación de ansiedad, es la capacidad de ésta de reclutar (y casi de secuestrar) a la persona ante nuevas condiciones y situaciones asociadas al entorno habitual de la persona; integrando dentro del sistema de análisis emocional nuevas capacidades, lo que permite anticiparse a situaciones de amenaza y peligro, posibilitando de este modo dar respuestas con mayor eficacia al adelantarse a los propios acontecimientos.

Este “adelantarse” es la base de la ansiedad, ya que ésta se genera sobre la posibilidad de que “vaya a pasar algo”, pero realmente no hay objeto o situación real que genere la respuesta. Es la persona la que con su pensamiento va generando un nivel cada vez mayor de activación mental y fisiológica y por ello va acrecentando la ansiedad.

La ansiedad toma prestados del miedo todos sus elementos emocionales, del estrés su sistema de movilización del organismo y afrontamiento, además puntualmente también recluta recursos de los restantes procesos psicológicos y los optimiza para desarrollar sus intereses. Es, por lo tanto, un sistema “superior” de detección y procesamiento de información, para la organización de recursos ajenos, con un objetivo único que es preservar a la persona de posibles daños.

En la actualidad, parece adecuado entender la ansiedad como un sistema de procesamiento de informaciones amenazantes que permite movilizar anticipadamente acciones preventivas, ya que las dos principales características definitorias de este proceso son su capacidad para seleccionar y procesar información significativa, y su capacidad de proacción.

La ansiedad es un proceso que se produce en todas las personas y que, bajo condiciones normales, mejora el rendimiento y la capacidad de adaptación. Así, pues, tiene la importante función de movilizar recursos frente a situaciones de posible amenaza o preocupantes. Esta movilización de recursos tiene unos límites y un punto más o menos óptimo. Mientras el nivel de activación esté dentro de esos límites “óptimos”, la persona podrá funcionar más o menos adecuadamente. Si estamos por debajo de ese límite, la persona no tendrá suficiente activación para actuar adecuadamente; imaginemos que ante un perro furioso no sintiéramos ningún tipo de miedo… eso podría resultar muy peligroso porque no actuaríamos para evitar un posible ataque. Ahora imaginemos que la ansiedad ha sobrepasado un nivel determinado y estamos en un estado altamente ansioso, posiblemente estaremos con la cabeza constantemente preocupada en las posibles situaciones que podemos llegar a vivir en el futuro y con ello nuestra vida se verá drásticamente limitada. Por ello, se dice que la ansiedad sigue una curva en “U” invertida.

El modo de funcionamiento que genera la ansiedad, implica nuevas capacidades de análisis mediante una vía rápida pero imprecisa que configura la evaluación de la situación para dotarla de mayor precisión, sin perder su automatismo e inmediatez. Esto se logra de dos maneras: priorizando el procesamiento de la información relevante; y mediante el mecanismo de compensación, destinado a contrarrestar los efectos de interferencia que causa el tener que procesar información neutra no significativa. Esto supone que la ansiedad genera una especie de “efecto túnel” que hace que sólo prestemos atención a una serie de detalles que están más o menos relacionados con la situación, lo que implica una mayor percepción de la situación amenazante y un mayor riesgo de que aumente la ansiedad, al no prestar atención a información que podría contribuir a quitar tensión de la situación. Esta modificación de los programas emocionales que realiza la ansiedad tiene una importante consecuencia ya que los hace pasar de la reacción afectiva ante algo que está, a la proacción y a los actos intencionales ante algo que todavía no está, pero puede estar. Es decir, con la ansiedad existe el riesgo y problema de que acabemos atrapados en un trastorno por algo que todavía no ha aparecido y a lo que nuestra mente se ha adelantado “para prevenir”.

Los fenómenos que desencadenan la ansiedad en su mayoría suelen ser reacciones aprendidas y anticipadas de amenaza. El tipo de estímulos, internos o externos, capaces de desatar las respuestas de ansiedad están en gran parte determinados por características de la historia personal. Las situaciones son sólo potencialmente ansiógenas, porque no siempre producen reacciones de ansiedad. Lo que genera la reacción de ansiedad es el significado personal o, más exactamente, la interpretación anticipatoria de la situación que hace la persona.

La condición desencadenante es simplemente un cambio en las condiciones estimulares externas o internas, que es interpretado y con ello moviliza el proceso de estrés, siendo este último el que pone en marcha el proceso de análisis emocional de la situación y, por lo tanto, actúa como desencadenante del mismo. La reacción de estrés se convierte en estado de ansiedad cuando la valoración conlleva la anticipación de peligro, con un componente de experiencia subjetiva, y otro de activación del sistema nervioso autónomo, lo que genera una respuesta importante a nivel hormonal.

El procesamiento a nivel cognitivo (mental) de la ansiedad se inicia habitualmente ante la detección de situaciones que se presentan o tienen su aparición lentamente y que, por lo tanto, son situaciones que pueden ser previstas con antelación. Estas situaciones se evalúan como muy importantes para el bienestar tanto físico como psíquico de la persona. Aunque su evaluación a nivel anímico es sólo moderadamente negativa. Se valora que ante esta situación es necesario un cierto grado de urgencia en actuar, percibiendo la persona una escasa capacidad para afrontar o actuar ante el suceso. No se trata de una emoción con carga moral.

Los sesgos o modos automáticos de procesamiento de la información congruente con las emociones, son los que toman rápidamente la decisión de qué es lo que debe ser procesado, en función del significado emocional de las situaciones.

La activación del sistema de procesamiento de información emocional ante señales de condiciones amenazantes se lleva a cabo a través de la facilitación que la ansiedad ejerce sobre el funcionamiento de los procesos de evaluación valorativa y la movilización de recursos del sistema cognitivo, que se realiza mediante el reclutamiento de las siguientes facultades cognitivas:

-      Mediante el sesgo de la atención el aumento en la activación de una de las representaciones mentales inhibe a las otras, hasta que la representación dominante tenga éxito en capturar toda la información y logre el acceso a la conciencia. Se trata de un sistema de evaluación que se supone trabaja con bajos niveles de conciencia y de forma automática. Implica en un primer momento una fase de hipervigilancia, que lleva a un constante rastreo de los estímulos ambientales, con el objeto de detectar cualquier posible amenaza o indicio de peligro. Este es el conocido como efecto túnel y supone en muchas ocasiones un problema, porque impide valorar otras informaciones que ayudarían a reducir el impacto de la ansiedad.

-      Hay que acceder a determinados recursos y hay que hacerlo lo más rápido posible, mediante el sesgo de memoria o memoria preferencial. Se ha propuesto la existencia de un sesgo característico de la ansiedad, relativo a su procesamiento automático (memoria implícita) que hace que cada vez sea más fácil generar esa respuesta de ansiedad, permaneciendo inalterados los mecanismos de procesamiento controlado (memoria explícita), dándose la paradoja de que la persona, pese a tener el sistema de procesamiento consciente perfectamente, acaba procesando la información de manera casi inconsciente y es arrastrado por ello a la respuesta de ansiedad antes casi de poder darse cuenta y hacer algo.

El cannabis actúa en situaciones de ansiedad a una gran variedad de niveles, ya que modifica la entrada y recepción de información, modifica el procesamiento de la misma y modifica las respuestas que pueden darse. Es por ello que no es nada raro encontrarse a personas que utilizan el cannabis como mecanismo farmacológico para combatir un tono de base ansioso. Habría que plantear los pros y contras de este uso como fármaco, debido a efectos potencialmente beneficiosos y efectos no tan benignos que nos podemos encontrar (2) Esto lo abordaremos en siguientes artículos.

Es importante también considerar el papel de las expectativas en los sesgos de memoria. El sistema de expectativas se basa en la organización que tienen las emociones en la memoria, aportando información para el sistema consciente de percepción, lo cual a su vez mantiene el sistema de expectativas en una continua actividad, sesgándolo en la dirección de descubrir amenazas. La persona puede perder su bienestar y el control de su vida persiguiendo fantasmas inexistentes.

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A menudo los estímulos y las situaciones son ambiguas, con varios significados posibles. El sesgo interpretativo consiste en procesar esos estímulos ambiguos dando preferencia al significado de peligro sobre el neutro. El efecto túnel impide valorar otras informaciones que podrían ayudar a eliminar en gran medida la sensación de amenaza anticipada.

Un concepto clave en el sesgo interpretativo es el de preocupación, entendiéndose por preocupación una cadena de pensamientos e imágenes, relativamente incontrolables, acompañadas de un estado afectivo negativo. La preocupación constituye una tentativa de solucionar un problema, cuyo resultado es incierto y que contiene la posibilidad de una o más consecuencias negativas. De manera que la preocupación contribuye a cerrar el ciclo iniciado por el miedo. Estas preocupaciones cumplen tres funciones críticas en el procesamiento de la ansiedad: de alarma, de impronta y de preparación.

El mecanismo de movilización de recursos para afrontar las demandas: la presencia de pensamientos, sentimientos, etc, de contenido negativo y amenazante activadas exigirá, dada su prioridad para la supervivencia, un análisis extenso en la memoria operativa, para determinar la naturaleza peligrosa de las demandas. Pero tales representaciones ocuparían parte de los recursos limitados de esa memoria operativa, produciendo interferencia en el procesamiento de información que no es prioritaria. En estas circunstancias el propio sistema cognitivo necesita la ayuda de recursos auxiliares compensadores de la reducción transitoria de capacidad. El estado de preocupación proporciona la base motivacional para incrementar los recursos auxiliares, a expensas de quedarnos “enganchados” a la preocupación y que ésta parasite nuestros pensamientos y nos dificulte realizar nuestras actividades con normalidad.

El resultado de los sesgos en el procesamiento de la información es la aparición de los fenómenos de priorización y compensación. El sistema cognitivo tiene que ser activo en la búsqueda de información y en la utilización de sus recursos. Por un lado, de entre la multiplicidad de informaciones que le llegan, debe dar prioridad al procesamiento de las más relevantes, para lograr la mejor adaptación posible. Esta priorización resulta crítica en el caso de las informaciones indicadoras de peligro, por lo que necesitará de los sesgos anteriores.

Mediante la priorización del procesamiento de información externa y de la recuperación de información almacenada relevante a beneficios y peligros se facilita la percepción de las demandas del entorno en relación con las propias necesidades, metas y recursos, así como no sólo se evita la sobrecarga o interferencia interna en el propio sistema, sino también se dirige la acción externa en el afrontamiento de las demandas.

Nos despedimos hasta la próxima… salud y ¡buen viaje!

 

NOTAS:

1-      Fernández Abascal, E. G. et als (2003) Emoción y motivación, la adaptación humana, Vol. I. Madrid: Centro de estudios Ramón Areces.

http://www.madrid.org/cs/Satellite?blobcol=urldata&blobheader=application%2Fpdf&blobheadername1=Content-disposition&blobheadername2=cadena&blobheadervalue1=filename%3DCap4-ansiedadCANNABIS+CASOS+CLINICOS-7.pdf&blobheadervalue2=language%3Des%26site%3DPortalSalud&blobkey=id&blobtable=MungoBlobs&blobwhere=1202789709872&ssbinary=true

 

 

¿De dónde vienen las visiones de la ayahuasca y de otros alucinógenos?

Por José Carlos Bouso

Querido lector, antes de que el título de este artículo le lleve a crearse falsas expectativas, quiero aclararle que la respuesta a tan publicitaria pregunta no la sabe nadie: ni místicos, ni chamanes, ni, por supuesto, científicos. Lo que voy a tratar de explicar es, simplemente, el mecanismo biológico subyacente al efecto psicológico de las drogas llamadas alucinógenas, con la modesta intención no de iluminarle, sino tan solo de entretenerle. Discúlpeme si el título le resulta engañoso, o lo que es aún peor, capcioso; nada más lejos, en cualquier caso, de mi intención, que no ha sido otra, proponiendo este título, que la de llamar su atención sobre mi artículo. Espero, en cualquier caso, no decepcionarle.

Primero de todo, decirle que no voy a entrar a discutir en exceso si la palabra apropiada a utilizar para referirse a este tipo de sustancias como son la LSD, la psilocibina, la mescalina o la DMT, entre otras muchas, es la de alucinógeno, visionario, psiquedélico, cosmodélico, enteógeno, enteodélico o cualquier otra de entre las más de 100 palabras que se han propuesto para clasificar a estas drogas de efectos tan impresionantes. El núcleo central de la experiencia con cualquiera de estas drogas es su radical transformación del entendimiento de la realidad, de ahí que el término alucinógeno me parezca el más apropiado, sin que ello implique una subestimación ni mucho menos una desvalorización hacia la experiencia alucinatoria. Dado el mundo alucinado en el que vivimos, donde el simple hecho de abrir un periódico cualquiera un día cualquiera es más impactante e incognoscible que la más intensa de las experiencias psiquedélicas, creo que una alucinación, en un contexto determinado, puede corresponderse con la realidad de una forma más unívoca que muchas de las experiencias cotidianas, luego hablar de alucinógenos no implica necesariamente un término despectivo y si lo llevamos a su radical expresión puede que los alucinógenos, lejos de transportarnos a experimentar realidades que no existen, nos permitan realmente experimentarlas en su más desnuda y real expresión[1]. En cualquier caso, utilizaré indistintamente cualquiera de los términos previamente mencionados si considero que, al margen de perder precisión semántica, el texto gana en estética narrativa.

He elegido este título como el primero de mis artículos para esta revista, en la que tan amablemente me ha acogido como nuevo colaborador mi estimable amigo Raúl del Pino, el de la píldora azul, por radicar en él la gran pregunta de la historia de todo el pensamiento occidental: ¿de dónde viene la conciencia? En Filosofía, a este problema se le conoce como el problema de los qualia, esto es, ¿qué le otorga, por ejemplo, la rojeidad al rojo o la amargura a lo amargo? Y por extensión: ¿qué le otorga la felicidad a la risa o el amor a las relaciones entre personas? El mismo problema subyace a la pregunta de por qué una moleculita imposible de ver a simple vista despliega todo un abanico de efectos psicológicos muchas veces sobrecogedores. Es el problema de las relaciones entre la materia y el espíritu, entre el cerebro y la mente. El gran problema que le acecha al hombre singular a diario, el problema mismo de la existencia.

Quizás otras culturas, las chamánicas, no se planteen este problema por no establecer diferencias entre los estados ordinarios y los no ordinarios de conciencia y vivan instalados en un monismo ontológico radical permanente. Quizás, en la medida en que las civilizaciones se desnaturalizan dejando de formar parte de sus ecosistemas naturales para construir ecosistemas urbanos, las pajas mentales afloran llegando al absurdo de, a día de hoy, gastarse miles de millones de euros en investigaciones que solo resuelven problemas construidos, siendo todo, en el fondo, mucho más fácil que todo eso: simplemente los problemas no existen fuera de nuestro embrollo mental. Aunque no lo creo: en el momento en el que hay reflexión sobre uno mismo, esto es, en el momento en el que uno se proyecta en el futuro aparece el dualismo, luego cualquier miembro de cualquier cultura, por tener un cerebro de Homo sapiens, necesariamente se plantea los mismos problemas, de ahí que todas las culturas tengan, en última instancia, religiones. Y que las religiones sean lo único que tiene el ser humano que los animales no tienen, o al menos no hay pruebas de que ello ocurra.

Pero vayamos al grano: haciendo un recorrido histórico podemos situarnos en Aldous Huxley y en su seminal obra Las puertas de la perceción. Allí Huxley retoma el concepto de Bergson de que en nuestro cerebro debía haber una especie de “válvula reductora” que cuando se relaja permite un afloramiento de estímulos tanto provenientes del mundo externo, como del mundo interno, que daría lugar a la experiencia psiquedélica. “Si las puertas de la percepción se limpiaran” era la forma poética que Huxley encontró en los versos de William Blake para referirse al proceso fisiológico según el cual si la válvula reductora del cerebro se relajara “el mundo aparecería tal cual es, infinito”. Según Huxley, las mescalina y otras sustancias afines reducirían la presión de la válvula reductora, encargada de filtrar la estimulación sensorial proveniente tanto del medio externo como del interno, de tal forma que la experiencia psiquedélica era resultado de la relajación del filtro, y su contenido el resultante de la penetración en el organismo de mayor cantidad de estímulos sensoriales.

Debido quizás a la belleza narrativa de esta obra de Huxley y sobre todo a su original propuesta de explicación fisiológica, esta explicación traspasó las fronteras de la literatura llegando a instalarse en el corazón mismo de la ciencia. Hoy día se sabe que una estructura cerebral llamada tálamo es la responsable de filtrar la información sensorial, siendo un candidato excelente a válvula reductora. De ahí que algunos científicos, guiados más por la belleza aparente del modelo que por los datos que lo sustentan, modernizaron dicho modelo para hacer radicar precisamente la válvula reductora de Huxley en el tálamo y explicar de hecho la experiencia psiquedélica como una modulación de dicha estructura causada por este tipo de sustancias[2].

La investigación animal, tan justamente denostada tantas veces, ha aportado sin embargo un cuerpo empírico de conocimiento muy interesante sobre este fenómeno. Así, se sabe que cuando un receptor cerebral llamado 5-HT2A -pero si el nombre no les gusta pónganle el que quieran: Osama Bin Laden, Obama, Pepito Grillo, lo que quieran- se activa, y los únicos fármacos a día de hoy que se conocen que activan este receptor con consecuencias comportamentales son los psiquedélicos (hay al menos un fármaco que activa los receptores 5-HT2A sin que pase nada, pero dejaremos el análisis de este misterio para números futuros)… bien, cuando un psiquedélico se une a ese receptor, se produce una liberación de un neurotransmisor clave en el procesamiento de la información: el glutamato. El glutamato es el principal neurotransmisor excitatorio de la corteza cerebral, la estructura más moderna, de aparición más tardía y de enorme extensión, comparada con otros animales sociales, de nuestro cerebro. La corteza, sin embargo, no está superpuesta a las otras estructuras cerebrales (llamadas subcorticales), sino que se entrelazan con ella; esto es a la vez una ventaja, pues permite tomar decisiones rápidas sin pensar mucho y además generalmente acertar, pero también es fuente de, por quitármelo ya y no darle más vueltas, neurosis. Pero, de nuevo, esto es algo que dejo para futuros artículos[3].

La cosa es que el glutamato se encarga de transmitir información por toda la corteza cerebral, es un factor clave en el aprendizaje y en la plasticidad cerebral y es el químico endógeno responsable de que nos mantengamos alerta cuando afrontamos retos comprehensivos en relación a algún aspecto de la realidad. Bien, cuando se toma un psiquedélico y se activa el receptor Osama, se produce una liberación de glutamato en un área más precisa todavía: en la capa V de la corteza preferontal. La corteza prefrontal es donde residen nuestras habilidades cognitivas más sofisticadas y está conectada con estructuras subcorticales de tal forma que es una estructura esencial tanto en la toma de decisiones como en la gestión de las emociones. Y las neuronas de la capa V conectan la corteza prefrontal con áreas distales de la corteza, es decir, son las que transmiten al resto de la corteza información respecto a lo que pasa “ahí adentro”. En resumidas cuentas: cuando se toma un psiquedélico se produce una liberación de glutamato en la corteza cerebral de tal forma que se crea un circuito reverberante prefrontal que se traduce en un vertiginoso procesamiento de la información sin que tengan nada que ver supuestas válvulas reductoras, filtros talámicos, ni ningún otro tipo de filtrado sensorial. La experiencia de hecho, más que sensorial, sobre todo es cognitiva, es de procesamiento de la realidad y de cualidad cognoscitiva, no de inundación sensorial por apertura de filtros. Esta diatriba, lejos de representar una discusión escolástica, es de suma importancia clínica, ya que las drogas alucinógenas son modelos heurísticos útiles para la investigación en el tratamiento de las enfermedades mentales, luego lo certero del modelo puede diferenciar, al margen de interpretaciones fenomenológias, entre buscar errónea o acertadamente tratamientos eficaces[4]

Las modernas técnicas de neuroimagen permiten mirar qué estructuras cerebrales están activadas cuando está ocurriendo un proceso cognitivo y/o emocional concreto, o también cuando se quiere ver qué áreas cerebrales son afectadas por un fármaco. En el laboratorio de Neuropsicofarmacología Humana Experimental, del Instituto de Investigaciones Biomédicas-Sant Pau, en Barcelona, el Dr. Jordi Riba administró a voluntarios sanos ayahuasca liofilizada (de tal forma que se mantienen todas las propiedades del brebaje ya que lo único que se retira es el agua, permitiendo así hacer placebos con los que poder comparar) y utilizando una técnica de neuroimagen llamada SPECT (tomografía por emisión de fotones) vio qué áreas cerebrales se activaban. Para sorpresa de muchos, efectivamente, tras la administración de ayahuasca no se activan áreas subcorticales, incluyendo el tálamo, sino áreas de la corteza cerebral, concretamente áreas prefrontales y en concreto la ínsula y el cingulado (ahora explicaré qué es eso), así como áreas parahipocampales, es decir, áreas corticales relacionadas con procesos emocionales y de memoria[5]. A la ínsula y al cingulado se los relaciona con la experiencia de toma de conciencia de las cosas que le ocurren a uno por dentro (tales como la percepción de emociones o de sensaciones corporales internas) e incluso hay quien propone a dichas estructuras como la sede de la conciencia. La ínsula, por ejemplo, se ha visto que está aumentada en meditadores experimentados. Y el hipocampo y áreas circundantes están implicados en los proceso de memoria. Bueno, para ser precisos, son estructuras que sirven para codificar los estímulos que vienen de afuera (no confundir con el tálamo, que solamente los filtra) para lanzarlos a los depósitos de memoria a largo plazo de tal forma que cuanto mejor codificados estén más fácilmente puedan luego recuperarse. Si a este cuadro le añadimos que la liberación de glutamato implica un aumento en la tasa de impulsos sinápticos (potenciales de acción, en jerga) creo que el lector no necesita más explicaciones para hacerse una idea de lo que ocurre en la cabeza de uno cuando toma, para bien o para mal, un alucinógeno.

Si en este artículo hemos abordado las bases neurobiológicas de la experiencia psiquedélica, en el siguiente trataremos de explicar cómo se ven alterados procesos psicológicos y perceptivos concretos utilizando paradigmas de investigación experimental en laboratorio.

 


[1] Para un defensa del término alucinógeno ver, por ejemplo: http://psychonautdocs.com/docs/Metzner%20-%20Hallucinogenic%20Plants.pdf

[2] La última versión de este modelo puede encontrarse aquí: http://www.maps.org/w3pb/new/2008/2008_Geyer_23106_1.pdf

[3] Si alguien mientras tiene curiosidad por este tema en concreto puede leer cualquiera de los libros de Antonio Damasio publicados en español pero, sobre todo, el esclarecedor libro, tristemente descatalogado, de Joseph LeDoux titulado El cerebro emocional o su más reciente libro no traducido Synaptic self.

[4] Ver: http://www.investigacionyciencia.es/Archivos/MYC_44_MAESO.pdf

[5] http://www.maps.org/w3pb/new/2006/2006_Riba_22766_2.pdf

 

El cannabis y las situaciones conflictivas en el día a día (II)

En el artículo de este mes continuamos con el abordaje de las situaciones conflictivas que nos acechan a cada momento, con el objeto de valorar un enriquecimiento de las estrategias de afrontamiento que nos ayude a ser más felices

Por Psicotar

 

Paso las horas sin hablar,
menos a veces que me vuelvo loco
y mi cabeza ¿dónde está?
la voy perdiendo de poquito en poco…
y al sonreír, me has hecho otra vez soñar
no podía resistir esta puta realidad…
y harto ya de vivir, por dentro empezó a gritar
y ya nadie le oyó decir ni una palabra más…

“Posado en un nenúfar”, Álbum: ¿Dónde están mis amigos? Extremoduro (1993)

Antonio es un administrativo en una empresa. Un día, ante un problema serio relativo a unos asuntos contables, decide comentarle su opinión a un compañero de trabajo que él sabe que tiene buena relación con el jefe. Él pensaba estar actuando correctamente, por lo que no comprendió la razón por la que comenzó el acoso laboral por parte de varios compañeros y el jefe… al cabo de un tiempo de dormir mal, de perder el buen humor y de sentirse verdaderamente mal, solicitó la baja voluntaria en la empresa.

La historia que acabamos de leer es algo harto frecuente en muchos contextos. A veces actuamos con la mejor intención sin darnos cuenta de estar metiéndonos en un barrizal. Esto puede acarrearnos no pocos problemas si no actuamos de la forma adecuada, lo cual no es nada fácil.

Ante una situación que percibimos como conflictiva nuestro cerebro se pone inmediatamente a trabajar para resolver cuanto antes la amenaza. Hay que tener en cuenta que una situación percibida como problemática puede llegar a activar todos los recursos del organismo, lo cual puede ser bueno porque nos llevará al afrontamiento inmediato pero, si la situación se enreda y se prolonga durante mucho tiempo, estamos corriendo un elevado riesgo de padecer alguna alteración que puede ser más o menos grave.

Por ello, resulta de importancia vital el conocer todas las posibles fases por las que se puede pasar en estos casos para poder disponer de alternativas en todo momento para afrontar de la mejor manera posible el problema.

El primer paso que debemos plantearnos es preguntarnos si realmente tenemos un problema o nuestra percepción está siendo exagerada. Esto, que parece algo sencillo, no lo es realmente. Piense el lector alguna ocasión en la que, estando en una determinada situación aparentemente normal, luego resultó que algo vino de forma inesperada y anuló toda la calma y tranquilidad percibida anteriormente. Por ello, prestar atención a cambios es fundamental para percibir posibles problemas.

Muchas veces, los caminos de la comunicación humana son difícilmente perceptibles y es ahí donde podemos tocar alguna tecla que nos origine quedarnos fuera del juego o que se nos cuelgue la etiqueta. El observar atentamente las relaciones entre las personas y los procesos es fundamental para aprender los flujos de comunicación e información y por ello, para valorar la mejor forma de actuación.

Otro proceso que puede resultar muy útil en este momento es prestar atención a mis reacciones ante las situaciones y las personas, ya que muchas veces se reacciona automáticamente. Esto es un hecho constatado ampliamente, existe una importante parte de información que nuestro procesa sin que nosotros nos demos cuenta de ello y eso genera respuestas emocionales por las cuales podemos vernos realmente sorprendidos porque racionalmente no tenemos una explicación para ello. ¿Ha sentido alguna ve la sensación de estar hablando con alguien y darte cuenta de que “algo raro pasa” en la conversación sin saber decir exactamente por qué? Esto es algo muy frecuente y tiene que ver con el “acoplamiento emocional”, que es un término que hace referencia a que cuando existe una comunicación entre dos personas, dependiendo del tema de conversación o del contexto, se produce un “acoplamiento” en las respuestas emocionales de los implicados en la comunicación. Cuando ese acoplamiento no se produce, nuestro cerebro detecta la situación y nos avisa de que algo no va como estaba esperado. Esto origina no pocos problemas y conflictos.

Este acoplamiento es la base de la empatía, del saber ponerse en el lugar del otro y ver así, desde su patrón de referencia y su punto de vista la situación. El cannabis es un elemento muy curioso en estos casos, ya que permite la apertura de los filtros que normalmente usamos para percibir la realidad y eso hace que tengamos más posibilidad de “sintonizar” con la persona. Esto hay que hacerlo con mucho tiento y sobre todo, no dando demasiada importancia a esa empatía hasta que el efecto haya desaparecido y tengamos la mente despejada. El por qué de este consejo es simple, en un estado de euforia o de buen rollo es frecuente ser demasiado benévolo con ideas o cosas que normalmente no aceptaríamos, por lo que debemos darnos un tiempo de valoración de las cosas antes de actuar.

El siguiente paso es valorar las opciones que tenemos para afrontar el problema, es decir, plantearnos las posibles soluciones que se le pueden dar a la situación. En este caso, es notorio el uso que el cannabis tiene como apaciguador de estados emocionales negativos que pueden estar influyendo sobre la persona. No pocos usan el cannabis como “fármaco” para reducir ese malestar provocado por las situaciones.

Esto, que es bastante habitual es recomendable cambiarlo, adoptando una actitud activa hacia el problema y tratando de desarrollar al máximo toda una amplia gama de recursos que nos pueden resultar útiles. Entre estos recursos, podríamos tener: formación específica sobre control del estrés, leer sobre el problema o situación conflictiva, compartir los problemas con personas de confianza, asesoramiento y consejo de un profesional de la psicología, etc.

Un aspecto importante es lograr afrontar adecuadamente el malestar experimentado porque éste puede ser precursor de muchos problemas adicionales. Por ello, el conocer cómo abordar el malestar es cuestión fundamental. Las emociones (1) afectan a nuestra capacidad de recibir información, procesarla y emitir respuestas, por lo que a veces nos podemos ver arrastrados por ellas. La emoción es un proceso automático y que conlleva una serie de manifestaciones preestablecidas y ante las cuales poco se puede hacer si uno no se ha “entrenado” en observar y alterar este proceso más o menos automático… de ahí que recalquemos lo importante de abordar este aspecto.

Para el abordaje de la emoción hace falta tener una cosa muy clara: algunas de las emociones pueden ser desagradables y puede que queramos evitarlas a toda costa pero todas las emociones están programadas en nuestro organismo y tienen una función vital, de ahí que todas tienen que ser adecuadamente atendidas, procesadas y operativizadas para que no causen conflicto y cumplan con su misión.

Tradicionalmente, las emociones sirven a unas funciones muy concretas con un claro valor útil para la supervivencia:

Función adaptativa: preparar al organismo para la acción. Las funciones adaptativas de las emociones primarias son: sorpresa à exploración; asco à rechazo; alegría à afiliación; miedo à protección; ira à autodefensa; tristeza à reintegración.

Función social: comunican nuestro estado de ánimo. Ello mediante varios sistemas de comunicación diferentes: la comunicación verbal, o información a los demás de nuestros sentimientos, la comunicación artística y la comunicación no verbal. Dentro de la función social, se pueden destacar varias subfunciones: la de facilitar la interacción social, la de controlar la conducta de los demás, la de permitir la comunicación de los estados afectivos o la de promover la conducta prosocial.

Función motivacional: facilitan las conductas motivadas. Las emociones tienen su aportación más importante en la posibilidad de desacoplar la motivación de la percepción del estímulo, para hacer de esta manera posible su reconsideración.

Es preciso conocer a qué funciones sirven cada una de las emociones, por lo que dedicaremos los próximos números a abordar cada una de las emociones y la forma de manejarlas de manera beneficiosa.

Nos despedimos hasta la próxima… salud y ¡buen viaje!

 

NOTAS:

1-    Fernández Abascal, E. G. et als (2003) Emoción y motivación, la adaptación humana, Vol. I. Madrid: Centro de estudios Ramón Areces.

 

 

Cazadores de Mitos: Palomiscina

Se dice, se cuenta, se comenta que los excrementos de las palomas, una vez secos, tienen un alto poder estimulante, alucinógeno y adictivo. ¿Será verdad? ¿Será mentira? ¿Qué será... será? Sigan ustedes leyendo y, muy pronto, lo sabrán

Por Eduardo Hidalgo

Cuando, en su día, escribí un artículo sobre el supuesto potencial psicoactivo de las telarañas y lo envié a la revista Cannabis Magazine para su publicación, el Redactor Jefe, mi buen amigo y compañero Raúl del Pino, me comentó, atribulado y sorprendido, lo mucho que, según le dictaba su intuición, le parecía haber contribuido a la propagación de este mito. Al efecto, me hizo saber que, tras haber escuchado de la boca de un colombiano que, en su país, los presos se fumaban las telarañas, incluyó el siguiente comentario en la pionera y célebre Web Psiconáutica, de la que él mismo era, es y ha sido siempre el Webmaster:

"La curiosidad del ser humano por encontrar sustancias para su evasión lo ha llevado a probar multitud de combinaciones. En las cárceles de Sudamérica, es muy común fumar telas de araña para conseguir efectos alucinógenos o de embriaguez. Existen muy pocos datos que aportar acerca del consumo de telas de araña."

Por aquel entonces, corría el año 1995. No obstante, pasado el tiempo, Raúl supo darse cuenta de que tal aseveración no respondía más que a un simple bulo, de tal manera que, bien pronto, se ocupó de borrar toda referencia al mismo en su portal de Internet. Con todo, al leer mi artículo no pudo dejar de sorprenderse al constatar que aquella frase que él mismo había escrito y borrado hacía años, aún circulaba por ahí, casi tres lustros después; y no sólo es que circulase sino que, aparece una y otra vez –tal cual fue escrita- en infinidad de páginas e hilos dedicados a abordar el tema de las drogas caseras.

En razón de ello, mi amigo se mostraba –con razón- enormemente sorprendido del poder que tiene la Red para crear y propagar, entre otras cosas, mitos, rumores y leyendas urbanas. De modo que, en plan jocoso, nos propuso, a unos compañeros y a mí, que nos inventáramos alguno para echarnos unas risitas y ver lo que sucedía.

Lamentable o afortunadamente, no nos ocupamos de hacerlo. Sin embargo, poco después, cuando estaba documentándome para escribir un artículo sobre el Jenkem publicado hace no mucho en esta misma revista, me topé con un hilo sobre drogas caseras en el Cannabis Café que apuntaba –no sé si en tono burlesco o como testimonio real y verídico- a que, la práctica de inhalar los gases resultantes de la descomposición de excrementos con la finalidad de obtener efectos psicoactivos, bien pudiera haberse iniciado en España antes que en Zambia.

En concreto, esto es lo que venía a preguntar y a afirmar Electrosioux el día 14 de septiembre de 2008:

¿Nadie en su juventud escuchó hablar de unos tíos que se colocaban con el metano de truños de vaca?


TRUÑO DE VACA

DESCRIPCION: Boñiga de tipo aplastado de consistencia pastosa en sus primeros estadios. Con un color parduzco que se torna blanquecino (muestra de la perdida del principio activo) con el paso del tiempo.

USO: Se colocan los truños frescos en un recipiente cerrado, el cual viene provisto de diferentes salidas, con tubitos de inhalación.        

EFECTOS: Están por catalogar. Resultaría interesante que algún enteonauta experimentado en este tipo de substancias, reportase experiencias personales acerca de los efectos del Metano fresco.

Y el caso es que, a raíz del comentario del mencionado cibernauta, en apenas unas horas, fue ideado, mediante las sucesivas intervenciones de diversos foreros, un nuevo mito sobre drogas caseras, perfecta y elocuentemente elaborado, estructurado y desarrollado; tanto o más y mejor, mucho mejor, que la inmensa mayoría de los bulos circulantes al respecto de estos asuntos y que millones de personas creen a pies juntillas.

Así que, a continuación, transcribiremos literalmente los mensajes que unos y otros integrantes del Cannabis Café fueron redactando para dar forma a esta nueva leyenda urbana, y, más adelante, haremos unos comentarios finales. Deléitense, pues, con el asunto, que ahí va:

Psyko - 14/09/2008.

Me acabo de acordar de las cagadas de paloma.

Fuente Wikipedia.

DESCRIPCIÓN Y CARACTERÍSTICAS: Zurillito blanco pastosillo cuando está recién hecha, pero una vez seca adquiere un aspecto áspero y rocoso, fácil de triturar.

Con el contacto en la ropa la mancha permanentemente, y con el contacto con las chapas metálicas pintadas (coches, motos, ventanas, fachadas, etc.) las destiñe. Eso es debido a su alcaloide principal, la palominina, que es altamente tóxica en estado húmedo (léase más abajo: usos y recomendaciones).

USOS Y RECOMENDACIONES: Se recomienda usar siempre las cagadas de paloma una vez que están completamente secas, si no –en estado húmedo- sus alcaloides tóxicos están más activos. Siempre hay que escoger la cagada de paloma (a ser posible palomo, contiene más palomiscina, su alcaloide psicoactivo) que tenga olor a añejo, eso es fácil de saberlo porque es un olor muy parecido al de las abuelas.

Se puede consumir vía nasal y oral (se diluye bien en el agua).

EFECTOS: Ligeramente estimulante sobre el SNC, con un fuerte efecto alucinógeno.
DOSIS: La dosis media está entre 200-600mg

Touchée - 14/09/2008.

Os animo a iniciaros en el Consumo de Palominina (secad bien los excrementos). Es un producto natural, se puede conseguir en cualquier sitio (lejos de intereses de camellos y de Estados) e incluso se puede producir de manera particular (con 5 palomas tienes para el consumo propio e incluso de amigos).

Desaconsejo su consumo oral. Puede hacer daño al estomago, y eso enturbia la experiencia. La mejor forma de administración es la inyección intra-medular. Sé que suena fuerte, pero es muy sencillo, económico (hay kits de punción lumbar en ebay por menos de 4 €, y son reutilizables) y supone la mejor experiencia alucinógena.


Hay muchas fuentes al respecto: Don Juan no consiguió convencer a Castaneda de incluirlo en sus escritos, pero sale reflejada en los apéndices. Las culturas mediterráneas minoicas, consumidoras del "Eter Columbus" (palominina en estado natural) elevaron a la Paloma a la categoría de "pajaro de la paz" debido a los estados de gracia que infundía. Esa categoría de animal sagrado la ha acompañado hasta nuestros días, en todas las ciudades es un animal que comparte su vida con los humanos en los parques y plazas.

Por otro lado, no tenéis más que pensar en el odio que determinadas personas profesan a estos animalitos. ¿Acaso no es un reflejo de la Maldad en estado puro? La belleza de la Paloma, y de los niños o abuelos que las alimentan, queda contrastada con la Oscuridad de los que las matan o piden a los ayuntamientos que las exterminen. Es sólo una prueba más de su categoría de animal divino.

Al igual que los Hongos Mágicos han acompañado al hombre en su evolución, la Paloma y su Sagrada Deposición nos conducen "al lugar donde todo empezó, para poder verlo con ojos de niño y de anciano a la vez".

Planificacio - 14/09/2008.

Bueno...
Yo durante años fui consumidor de palomina, empecé con unos amigos, luego los fines de semana y finalmente ya me era imposible sacármelas de encima (textualmente).

Estuve perdido en el mundo, veía todo negro si no tenia mi palomina. Llegué a comer cerebros crudos de paloma para aprovechar mejor su glándula palominaria. Una que otra vez tuve que vender mi cuerpo por palomina, por favor para los que lean esto, consumir palomina es sumamente adictivo, parece un juego cuando los colegas lo hacen pero cuidado...

Touchée - 14/09/2008.

Por culpa de gente como tú y tu consumo irresponsable tenemos que fastidiarnos el resto. La adicción palomínica no viene determinada por la sustancia propiamente dicha, sino por el contexto y la adulteración de la sustancia con guano, otro conocido estimulante del SNC (de éste ya hablaremos en otro hilo). Yo tuve una mala época hasta que empecé a proveerme de mi propia Palomina, de hecho ya me estoy haciendo un sibarita y no cato más que las variedades de torcaz y de zurita.

Symposion - 14/09/2008.

Como con otras sustancias, la Paloma y su secreto enteógeno no han sido un problema hasta que se ha perdido el contexto cultural que sostenía su consumo.

Mientras que las culturas minoicas, pero también las vikingas -que robaron el conocimiento de las tierras gallegas que atacaron- y posteriormente los otomanos que, debido a la influencia de la colombofilia de los ingleses que ocuparon su área tras el derrumbe de su imperio, tenían un rígido contexto para el consumo de palomina, que incluía ayunos, purgaciones, enemas con plantas delirógenas, y finalmente relaciones sexuales grupales de carácter religioso, siempre y de forma necesaria antes del consumo de la palomina de la paz espiritual.


Como sustancia, ninguna droga es más potente ni más adictiva, y de ahí el férreo control del agente embriagante que capacitó a los hombres de todas las épocas para las más increíbles hazañas: desde desvirgar a 333 vírgenes en una noche, a luchar contra un ejército en una proporción de 1 contra mil y vencer.


La leyenda dice que quien poseía palomina, podía controlar los elementos y a los animales con su pensamiento y voluntad.


Haberlo sacado de ese contexto y haberlo dado a conocer a una juventud desmotivada y sin claros valores religiosos, y en contextos de marginalidad y búsqueda de sensaciones extremas, es lo que ha provocado que una droga tan maravillosa y con un potencial único en el mundo para el sexo, la paz entre todos los consumidores, y las revelaciones místicas, acabase en la lista de sustancias prohibidas y reprimidas por el "stablishment", hasta el punto de preferir hablar de la heroína o la metanfetamina, antes que mencionar siquiera esta potente droga natural.


¡No colaboremos con la incultura farmacológica! Divulguemos.

Pero tampoco favorezcamos el uso incorrecto y destructivo de la palomina, no podemos dejar que siga habiendo familias destrozadas por un mal uso del sacramento absoluto. Este dilema debería ser resuelto antes de seguir desarrollando este tema. Opino.

Lo dicho: un mito sobre drogas tanto o mejor ideado y desarrollado que cualquiera de los restantes que circulan por ahí. Y, evidentemente, igual de estúpido y descabellado que los demás. Tan sólo que, éste, a diferencia de los otros, aparece entremedias de un largo hilo de Internet en el que, por lo demás, se deja constar expresamente que no se trata más que de una coña marinera con la que tuvieron a bien entretenerse unos cuantos asiduos al Cannabis Café. De tal manera, que resulta completamente comprensible que su plasmación y expansión como leyenda urbana no haya tenido la menor trascendencia. Otro gallo hubiese cantado si, en lugar de figurar como una sucesión de mails en tono de guasa, hubiese sido redactado en un único documento y, posteriormente, plasmado a modo de “noticia”, testimonio o “entrada” en un Blog, en una Web o en una revistilla o fanzine sobre drogas (al estilo de lo que sucedió con la Bananadina). En tal caso, no lo duden, no hubiese sido de extrañar que el mito de la palomiscina hubiese circulado universalmente por la Red; que algún reputado periodista se hubiese hecho eco del asunto; que los expertos en drogodependencias se hubiesen dedicado a alertar a las instituciones públicas, a las familias y a los adolescentes sobre los riesgos de esta temible droga; y que, lógicamente, hubiesen surgido mil y un testimonios de chavales que afirmarían taxativamente esnifar cagadas secas de paloma y colocarse con ellas.

Y es que, al fin y al cabo, así es como funciona –o suele funcionar- la creación y la propagación de las leyendas urbanas sobre drogas. De tal manera que, tras mostrarles nuestra gratitud a los mencionados cibernautas que tuvieron la ocurrencia de pergeñar elocuentemente este bulo (y a los cuales, consecuentemente, les corresponde, en realidad y en última instancia, la autoría de este artículo), pondremos el punto y final.

¡Cheapeu, machotes! Un saludo, buenos humos, y felices fiestas a todos, todos.

 

Cultivo de setas en bandejas

Psilocybe CubensisPsilocybe Cubensis

Cultivar Psilocybe cubensis es facil. Se cuece arroz integral ecológico, que será el alimento de las setas. En este sus­trato se inyectan las esporas que germinarán formando micelio, las raices subterraneas de las setas. Una vez el micelio ha colonizado todo el sustrato, pocas semanas después brotaran pequeños honguitos.

Sustrato: Arroz integral de cultivo biológico ( en herboristerías ), o arroz integral cocinado y envasado al vacío sin colorantes ni conservantes, como el de la marca “Brillante” que venden algunos supermercados. El arroz es el alimento del hongo. Hay que hervirlo hasta que esté cocido pero no deshecho, tiene que quedar entero. Lee las instrucciones del paquete de arroz.

- Vermiculita. Es un material con aspecto de trocitos de corcho, utili­zado en jardinería. Absorbe mucha agua.

Son necesarios 10 botes o vasos de cristal reforzado (duralex) de 250 cc ( mililitros ) de capaci­dad para cada jeringuilla de esporas. En ellos echaremos el arroz entero hervido, sin compactarlo. No se Ilena el vaso hasta el borde, sino que dejaremos un espa­cio de 1,5 a 2 centímetros, que se llena sólo con vermiculita seca, de tamaño medio. Esta capa de vermiculita seca protege frente a con­taminaciones. Tapa el vaso con papel de aluminio.

ESTERILIZACIÓN.

La mezcla que tenemos en los vasos es el lugar ideal para que crezcan todo tipo de gérmenes y queremos que se desarrollen sólo las esporas de Psilocybe cubensis. Si salen mohos distintos al de color blanco, tendremos una contaminación, y habrá que tirar todo a la basura.

Para esterili­zar con una olla a presión pon una rejilla o un trapo en el fondo de la olla para que los vasos no se rompan por el calor. Sobre la rejilla colocamos los vasos tapados con el papel de alumi­nio, pero sin la goma elástica. Se echa un litro de agua o litro y medio, no importa que el agua toque los vasos. Una hora saliendo vapor basta para lograr una esterilidad completa. Si la olla tiene manómetro, 20 minutos a una presión de 600 a 800 g/cm2 será suficiente. Dejad que se enfríe la olla antes de abrirla. Otro buen sistema de esterilización es poner los vasos, Ilenos de sustrato y tapados con el papel de aluminio, al baño maria durante una hora. La olla la dejaremos todo el tiempo tapada. Tambièn se puede esterilizar con ollas para cocinar al vapor. Se componen de dos partes, una cazue­la normal que se Ilena hasta la mitad de agua y otra cazuela Ilena de agu­jeros que se sitúa sobre la primera. En este caso se dejarà la olla al fuego una hora.

No se inocula con el sustrato caliente, ya que las esporas mori­rían; esperamos varias horas hasta que esté a temperatura ambiente. Es importante cerrar los vasos con la goma mientras se en­frían para evitar contaminaciones. Todo el proceso se hace con las manos limpias y desinfectadas con alcohol.

INOCULACIÓN.

Antes de inocular las esporas, mien­tras esperamos a que se enfríen los vasos esterilizados, haremos una buena limpieza del cuarto de trabajo. Los gérmenes pululan por el aire, es muy dificil acabar con ellos y suelen ser los causantes de las con­taminaciones. Crea una superficie libre de accesorios que puedas desinfectar fácil, donde no haya nada mas que los útiles nece­sarios para la inoculación. Una buena limpieza incluye: pasar a fondo el aspirador en el cuarto de trabajo, fregar el suelo con un producto desinfectante y, por ùltimo, esterilizar bien la superficie de trabajo, puede hacerse con lejía o alcohol. En el momento de inocular debemos evitar las corrientes de aire, pues trans­portan los gérmenes de un lado a otro.

La inoculación la haremos con ropa limpia y las manos desinfecta­das. Tendremos a mano un mechero, a ser posible de alcohol, para poder desinfectar la aguja al inicio de cada vaso. Es recomenclable desinfectar la aguja en caso de que toque la mesa o la toquemos por accidente. Una mascarilla de ciruja­no nos permite inocular con tranquilidad, sin tener que preocuparnos del aliento contaminado con multitud de bacterias.

Antes de inocular hay que agitar la jeringuilla para que se repartan bien las esporas en el agua. lnyectare­mos un centímetro cúbico de líquido en cada vaso (equivalente a 1 milili­tro) repartido en cuatro pequeñas inoculaciones de 0,25 mililitros. Para cada pinchazo atravesaremos con la aguja la capa de vermiculita seca y penetraremos en el sustrato. Apoyando la punta de la aguja en la cara interna del cristal, inoculare­mos con mucho cuidado. La canti­dad de Iíquido que debe salir en cada pinchazo es mínima. Sólo con que veamos que sale algo de líquido es suficiente. Cada gota de agua puede contener cientos de esporas. Para un crecimiento rápido del mice­lio es importante repartir de forma uniforme los pinchazos. Tras los cua­tro pinchazos, inmediatamente cerraremos el vaso con el papel de aluminio y una goma elástica alrededor.

Dejaremos los vasos en un lugar sin luz, no la necesitan para el desarrollo del micelio, y con una temperatura de entre 28 y 30ºC. Con algo menos de temperatura el micelio se desarrolla, pero mas lento. La temperatura ideal depende de la variedad de Cubensis, el camboyano necesita 18-25ºC ; el B+ aguanta de sólo 10 hasta 30ºC.

La germinación se inicia entre el ter­cer y quinto dia, en que veremos aparecer manchas de color blanco en los puntos inyectados. El micelio empieza a desarrollarse; es un entramado muy similar a un moho algodonoso y, en tres o cuatro sema­nas, ha colonizado por completo el arroz.

CONTAMINACIONES.

Ante las contaminaciones de los panes no se puede hacer nada, salvo tirarlos a la basura. No se debe intentar Ilevarlos hasta el final con vasos contaminados, pues en caso de que salgan setas podrían estar infectadas por bacte­rias u otros gérmenes y causarnos problemas graves de salud.

El micelio debe ser de color blanco, un blanco reluciente. Si aparece otro color junto con el blanco, el vaso se ha contaminado. Estas infecciones pueden ser de todos los colores ima­ginables.

Si nos aparecen todos los vasos con­taminados, lo mas probable es que sea un fallo en la higiene, es decir, poca limpieza o bien los vasos no han sido debidamente esterilizados. Si surgen uno, dos o tres vasos con­taminados, es probable que se hayan infectado durante el proceso de inoculación, a veces sucede, pero pode­mos continuar con el resto de los vasos con el micelio blanco como la nieve. Una vez que el micelio ha colonizado todo el sustrato ya no hay peligro de contaminación.

El siguiente paso consiste en sacar los panes de los vasos para ponerlos en el acuario a producir setas. Hay quien saca los panes de los vasos en cuanto el micelio ha colonizado toda la super­ficie, mientras que otros esperan a que el pan muestre los primeros sín­tomas de fructificación. El segundo sistema es el mas clásico y reduce al mínimo el riesgo de contaminaciòn.

Material necesario para la prepara­ción del sustrato, la esterilización y la inoculación de los panes:

Arroz integral biológico

Vermiculita tamaño medio

Agua embotellada

10 vasos o botes de cristal reforzado

10 gomas elásticas

Papel de aluminio

Alcohol

Olla a presión

Jeringa de esporas de Psilocybe cubensis

FRUCTIFICACIÓN

De una a tres semanas después de que el micelio acabe de colonizar toda la superficie del pan, ya habrá ocupado todo el sustrato y aparecen los primordios (son las pri­meras setas que nacen, muy pequeñas). Este es el aviso de que el pan de hongos está listo para fructi­ficar; para ello deberemos sacarlo del vaso. Pero antes necesitamos cierto material:

- Un acuario de 40 a 50 litros de capacidad aproximadamente. También podemos usar dos o mas acuarios de menor tamaño. O una caja grande rectangular y transparente, de tienda todo a cien.

* Perlita. Es un material de jardinería que es poroso. Será de gran utilidad para humede­cer el ambiente dentro del acuario. También sirve la arlita o la vermiculita.

- Termómetro e higrómetro. Para medir temperatura y hume­dad.

* Un cristal o plástico rígido que pondremos en diagonal dentro del acuario. Debe tener unos cuatro centímetros menos de ancho que el acuario y de la misma altura.

‑ Un pulverizador.

En el acuario crearemos las condi­ciones de temperatura y humedad necesarias para la fructificación.

La humedad se la daremos a traves de la capa de 3 a 4 centímetros de perlita que colocaremos en el fondo del acuario. Sobre esta capa verte­remos agua mezclada con un poco de agua oxigenada ( 0,5 por ciento ). Pondremos alrededor de un centímetro de agua, sin que Ilegue a sobresalir de la perlita. Para la fructificación se requiere una humedad cercana al cien por cien. La tempe­ratura adecuada para el Psilocybe cubensis mexicano está entre los 23º C y los 26º C.

Sacar el pan de hongos del vaso es el mismo proceso que sacar un flan de su envase; basta con poner el vaso boca abajo sobre un plato limpio y dar un golpe seco (pero no muy fuerte). Con un tene­dor, trocearemos el pastel. Se deja reposar este material tapado con papel de aluminio o con otro plato dado la vuelta, en una armario limpio, durante 24 horas. Los pasteles se pueden trocear o también cortar en rodajas o porciones, o incluso dejarlos enteros dependiendo del tamaño de las bandejas opacas, fiambreras o flaneras que se usen. Las bandejas deben estar bien limpias, con jabon y lejía. Se coloca primero una capa de vermiculita humedecida, en el fondo de la bandeja, un centímetro de grosor más o menos. Luego se echa el micelio como segunda capa y después se tapa con una mezcla de turba y vermiculita al 50 %. La turba negra se vende, esterilizada, en jardinerías. En un bol mezclamos los dos elementos y vamos añadiendo agua poco a poco hasta que esté humedecida la mezcla, pero sin encharcarla.

Luego recubriremos toda la bandeja con esta mezcla, una capa de 2 a 3 centímetros. Después se tapa la bandeja con una película de plástico transparente y se deja 24 horas en el frigo –NO en el congelador- a unos 10ºC para que empiece a fructificar. Al sacar la bandeja de la nevera hay que pinchar el film plástico con una aguja para que se ventile y luego se coloca la bandeja en un lugar oscuro, a unos 21ºC. Pasados unos días el micelio irá invadiendo la superficie. Se puede pulverizar agua de vez en cuando, pero NO si han aparecido los primordios –setas pequeñas que nacen- ya que puede paralizar su crecimiento. Cuando veamos aparecer los primordios sobre la superficie, será el momento de retirar el film y poner la bandeja en el acuario.

Una vez hemos colocado el pan de hongos en el acuario, pondremos especial cuidado en que cuando pul­verizamos agua las gotas NO caigan directamente sobre los panes, ya que se podrían pudrir. Se pulveri­za sobre los alrededores de los panes. El aire húmedo circula por todo el acuario y hume­dece el ambiente.

La capa de perlita con agua en el fondo del acuario consigue casi el 100% de humedad constante. Se aconseja pulverizar 4 o 5 veces al día las setas, como mínimo. Necesitan de 10 a 12 horas de luz al día, de espectro azul, como los fluorescentes C-33.

Es importante tapar bien el acuario para que el aire húmedo no se esca­pe. Pero las setas necesitan aire fresco cada día, desta­pa el acuario durante unos segundos al día para airearlo.

COSECHA

Con una humedad cercana al 100% y una temperatura entre 23º y 26º C, los panes de hon­gos dan setas en dos o tres tandas de unas dos semanas cada una. Las setas no se deben cortar, pues perderíamos parte del producto. Hay que arrancarlas con cuidado agarrando la seta por el pie y girán­dolo suavemente hacia un lado y otro hasta que se suelte. En la volva ( la base ) de la seta que­dará algun resto de vermiculita, que limpiaremos al instante. Quizá quede pegado a la base de la seta algo de micelio, que se puede dejar. Se recomienda recoger los frutos inmaduros, es decir, antes de que el sombrero se abra completamente y se rompa el velo que une el sombre­ro con el pie. Estas setas son mas potentes que una seta vieja y con el sombrero completamente plano.

SECADO

La mejor forma de conservar las setas es secándolas. No se deben secar al sol ni cerca de una fuente de calor, pues pierden parte de sus cualidades. Si vivimos en un ambiente seco y no hace demasiado frío, se pueden secar a temperatura ambiente sobre un papel de periódico y girándolas una vez al día. Con este método, la estabilidad del principio activo dura tres meses y pierde potencia con el paso de las semanas.

Otro sistema es secarlas con cristales de sílice. Se compran en tiendas de química y absorben la humedad. Nuevos son de color azul y cuando se humedecen se vuelven rosas. Lo bueno que tie­nen los cristales de sílice es que son reutilizables. Basta con calen­tarlos en una sarten o al horno para que pierdan la humedad absorbida y vuelvan a su color inicial azul. Se pueden reutilizar muchas veces y cuando se agotan definitivamente, se ponen marrones. En reci­piente hermético coloca una capa de cristales de sílice de color azul intenso. Sobre esta capa pon un trozo de tela o papel y encima las setas. Cierra el recipiente y mételo en la nevera.

En uno o dos días, los cristales de sílice adquirirán un color rosa páli­do, lo que significa que han absorbido parte del agua de las setas. Entonces deberemos cambiar los cristales rosas por otros azuIes. Cambiaremos los cristales tantas veces como sea necesario para absorber toda el agua de las setas. La mejor conservación se consigue secándolas con cristales y luego congelándolas, a ser posible al vacío. De esta forma se mantienen activas un año. Las setas pierden aproximadamente el noventa por ciento de su peso en el secado. En general, un gramo de setas secas equivale a 10 gramos de setas frescas. La producción de una jeringa depende principalmente de si evitamos las contaminaciones. Si ninguno de los panes se contamina, podemos sacar de 20 a 30 gramos de setas secas, o lo que es lo mismo, de 200 a 300 gramos de setas frescas.

 

Calendario del recolector de plantas mágicas (I)

La Península Ibérica es un paraíso para el aficionado a las plantas psicoactivas: harmala, Psilocybes, adormidera autóctona y cultivada, tres especies de efedra, kat europeo, cactus san Pedro naturalizado y creciendo asilvestrado por todo el mediterráneo, Amanita muscaria…
Nos han hablado de jóvenes nómadas que en verano sangran cabezas de adormideras en Andalucía para luego vender opio en el norte, y en otoño recolectan setas (“bonguis”, Psilocybe semilanceata), que tras su desecación venderán en el sur. Es la nueva trashumancia psicoactiva vegetal. Nomadeo y mercadeo.

Por LOA

HarmalaHarmala

ADVERTENCIAS PREVIAS.

Nunca debe consumirse una planta si no se está absolutamente seguro de su identidad botánica. Ir acompañado de un experto o conocedor local es una posibilidad, la otra es hacerse con una guía local de plantas medicinales. En nuestro caso fue de gran ayuda el libro: “Claves taxonómicas de las plantas del País Vasco”, editado por el Servicio de Publicaciones del Gobierno Vasco. Tened en cuenta que la efedra puede confundirse con varias especies venenosas de retama, que el cactus san Pedro es muy parecido a otras especies del género Trichocereus, que hay hongos mortales además de Psilocybes, … en definitiva que el mundo vegetal puede curar o matar. Los ignorantes atrevidos que consuman una planta solo por su aspecto externo general, recibirán como mínimo una fuerte diarrea y dolor de estómago, o algo peor.

Por otro lado, las fechas de recolección son orientativas, ya que el cambio climático está alterando o retrasando las fechas cada año.

EFEDRA: SEMILLAS EN VERANO, TALLOS EN OTOÑO.

Desde que las autoridades europeas prohibieron los productos a base de efedra y las farmacias empezaron a pedir receta cuando alguien les solicitaba EFEDRINA LEVEL (pastillas contra el asma de 50 mg), han ido proliferando los recolectores de tallos de efedra. Nos han hablado de esforzados jóvenes que, en Alicante y Murcia, recogen cosechas abundantes y luego venden kilos de efedra (tallos secos).

En la península Ibérica crecen tres especies de efedra, llamadas belchos o uvas de mar. Son arbustos muy ramificados, y aparentemente sin hojas (en realidad sus hojas son diminutas y entresoldadas a modo de escamas).

Ephedra major. Nombre común: Efedra fina. Da semillas en verano.

Arbusto de hasta 2 metros, con los tallos muy delgados (de ahí su nombre: efedra fina) y rígidos. Las hojas, de hasta 3 mm, son membranosas y transparentes. El fruto de 5 a 7 mm es amarillento o anaranjado, y la semilla está cubierta por las escamas solo en parte. Florece en Abril o mayo y fructifica en verano (Obón 1991). Crece en los roquedos calizos de las montañas bajas del Este peninsular: desde las estribaciones de Peña Mayor en Palencia (Oria 1996), La Rioja, Navarra, Aragón, Teruel, Madrid, Granada, Cataluña (Font 2000). La Ephedra major se considera igual a la Ephedra scoparia y a la Ephedra nebrodensis. Tiene un 0,69% de efedrina.

En otoño se cosechan las yemas y los tallos jóvenes verdes de la efedra hembra a los cuatro años de edad del arbusto. Este es el momento de mayor contenido en efedrina, en primavera casi no contiene (Font 2000, Obón 1991). Las efedras son dioicas: hay macho y hembra; en primavera en los nudillos de la hembra salen una o dos flores femeninas que se reducen a las semillas, rodeadas en la base por tres pares de hojitas opuestas y entresoldadas, de las cuales las superiores se hinchan de jugos y enrojecen en la madurez, como los frutos del tejo (Font 2000).

EPHEDRA FRAGILIS.

Arbusto muy desparramado, más o menos tendido, con aspecto de junco y de hasta 2 metros de altura, con tallos relativamente gruesos y frágiles. El fruto es de color rojo, de unos 8 a 9 mm, y la semilla está totalmente cubierta por las escamas. Florece en primavera, su flor es amarilla. Ha sido visto en la sierra de Bernia (Altea, Alicante). Le llaman belcho o canadillo, en Almería “encarnadillo”, hierba de las coyunturas, trompetera. En catalán: ginesta borda, trompera frágil. Euskera: atal belarra, itsas mahatsa.

Ephedra distachya. Belcho, uva de mar.

Arbustillo de hasta 1 metro, con tallos rígidos y algo gruesos. Las hojas son verdosas de hasta 2 mm. Fruto rojo de 5 a 7 mm y la semilla está cubierta solo en parte. Presente en el litoral mediterráneo y también en la ribera Navarra y el Cerrato palentino. En catalán le dicen “trompera”. Florece en primavera y da semillas a finales del verano.

OPIO DE MAYO A AGOSTO POR TODA LA PENÍNSULA.

En mayo-junio se recolectan cabezas enteras o se rasgan para obtener jugo seco de adormideras escapadas de los cultivos farmacéuticos de Papaver somniferum en Burgos y Andalucía. En Burgos la cosechadora pasa en julio o agosto cuando la planta está seca, y la empresa Alcaliber obtiene morfina y codeína por tratamiento químico de la planta agostada (reseca). Pero esta planta seca algunos la fuman finamente picada o la muelen y la calienta en agua –sin que hierva- durante al menos seis horas hasta obtener una pasta negra, esto es “opio cocido”. Es arriesgado e innecesario entrar en las plantaciones farmacéuticas de amapola de opio, en sus cercanías hay adormidera asilvestrada escapada de los cultivos autorizados, muchas veces en montes públicos y sin vigilancia policial. En los campos de Cádiz (Jerez de la Frontera), Sevilla, Málaga (Antequera-Peña de los Enamorados) y Córdoba están los sembrados de adormidera más grandes de Europa. Una de estas enormes plantaciones está al borde de la carretera nacional de Cádiz a Sevilla. Otra está o estaba en la carretera C-431 de Córdoba a Sevilla por la margen derecha del Guadalquivir, en una fina llamada "Majaneque" dentro del término municipal de Córdoba. Sin duda la provincia con más opio es Sevilla: En Alcalá de Guadaira, Arahal, Aznalcóllar, Carmona, Écija, El Coronil, La Rinconada, Morón de la Frontera, Utrera y Dos Hermanas hay o ha habido plantaciones legales. En Burgos saliendo de Briviesca por la carretera BU-720 hacia Quintanilla al poco de pasar el desvío a Valdecerezo hay o había 3 hectáreas de adormidera, como tres campos de fútbol. Las autoridades juegan al gato y el ratón, cambiando de vez en cuando las localizaciones pero sin recurrir a deslocalizaciones (traslados a países hiperexplotados como Birmania o Laos).

Las cabezas de adormidera se recolectan cuando tras caérseles los pétalos (que pueden ser blancos, rosas, violetas, azulados, púrpuras, rojos) comienzan a tener un aspecto como escarchado o polvoriento, esto sucede a los 14-16 días o 18-20 días tras la caída de los pétalos, según la variedad de adormidera (Griffith 1993). Las cabezas frescas son más potentes que las secas y pueden ser hervidas en agua con zumo de limón durante 15 a 20 minutos (hasta que tengan aspecto de verduras cocidas). Apagado el fuego se deja reposar tapado hasta que se temple, se filtra y se bebe. La cantidad de cabezas dependerá de la potencia de la variedad usada: de solo una a una decena. El opio andaluz se vende en el mercado negro a unos 25 o 30 € el gramo y su potencia es enorme, una bolita menor que una lenteja, colocada bajo la lengua, nos transportó a un mundo de placer y ensoñación durante toda la tarde-noche. El opio extraído de las plantaciones legales de Andalucía dio un 20,4% de morfina.

Hablaremos ahora de la Papaver somniferum var. Setigerum, que otros consideran especie separada y por tanto denominan Papaver setigerum (= Papaver iberos, por ser nativa de la Península Ibérica aunque también crece silvestre en la costa mediterránea francesa e italiana). De hojas más profundamente divididas, con los gajos terminados en un pelo a modo de cerda y cápsula mucho menor (Font 2000). Distintos análisis han dado una media del 2 al 7,3% de morfina. Ha sido vista creciendo silvestre en: Barcelona, Badajoz, Bizkaia, Cáceres, Girona, Granada, Guadalajara, Huelva, Jaén, La Rioja, Málaga, Madrid, Murcia, Navarra, Baleares, Tarragona, Valencia, Álava (Sobrón y Angostita), Zaragoza y algunas zonas de Portugal, según el tomo I de Flora Ibérica, editado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

RECOLECCIÓN DEL “HACHÍS DE LECHUGA” A PRIMEROS DE JUNIO.

Para la recolección de lactucario fresco, de aspecto parecido al hachís, sirven cualquiera de las dos especies de lechuga silvestre: Lactuca virosa y Lactuca serriola, aunque esta última es mas potente.

Se corta el tallo por debajo de la punta a primeros de junio, un mes antes de la floración, saldrán una o dos gotas que se recogen con el dedo y se depositan en un recipiente, y así con decenas de plantas hasta conseguir un gramo de lactucario por hora, que al secarse toma un aspecto parecido al del hachís. A las tres o cuatro horas se puede volver a cortar las mismas plantas pero un centímetro mas abajo, ya que las heridas del tronco cicatrizan. Y así durante diez o quince días hasta que el tronco es muy bajo y ya no da mas látex.

Muy abundante en Navarra, recolecté varios gramos el 6 de junio de 2011 y he podido comprobar la gran abundancia de Lactuca virosa en el Norte, e incluso todavía mas abundante la Lactuca serriola en el Sur peninsular, donde es una “mala hierba” extendidísima.

Ephedra majorEphedra major

IDENTIFICACION BOTANICA: ESPECIES DE LECHUGA SILVESTRE.

Lactuca virosa es una planta herbácea anual o bienal de gran altura que durante su segundo año de vida puede alcanzar hasta 2 metros. Las hojas inferiores son grandes y a ras de tierra, las del tallo son un poco menores y están agarradas a él con dos especie de orejuelas abrazadoras. La parte baja del tallo suele tener un tono violáceo y pelos duros. La vena principal de las hojas también se defiende con una línea de pelos duros. Las flores son pequeñas cabezuelas de color amarillo limón, agrupadas en un gran ramillete –unas diez a veinte- en la cúspide de la planta. Las hojas del ramillete floral son muy cortas pero anchas. Los frutos son unas pequeñas semillas negras que vuelan como paracaídas gracias a un mechón de pelillos blancos.

Lactuca serriola (= Lactuca scariola) es parecida a la anterior pero sus semillas son grises y alcanza como mucho 1,80 metros de altura y sus hojas están más profundamente divididas, aunque hay una variedad de hojas enteras sinuosas. Ambas Lactucas pueden confundirse entre si.

Tanto Lactuca virosa como Lactuca serriola pueden confundirse con la común cerraja o lechuguilla (Sonchus oleraceus), que tiene las hojas divididas en gajos y se levanta sólo cuatro palmos del suelo mientras las lechugas silvestres pueden alcanzar entre uno y dos metros y florecen a partir de finales de junio hasta septiembre, mientras la Cerraja muestra flores casi todo el año. Podéis ver una amplia descripción botánica de ambas plantas en las páginas 870-871 de "Plantas Medicinales", Pío Font Quer, Ediciones Península, Barcelona, 2000. También pueden confundirse lechuga y hierba cana (Senecio vulgaris), planta de escasa altura.

HARMALA EN JULIO-AGOSTO.

Las semillas de hármel (Peganum harmala) contienen, como media, diez veces mas harmina que los tallos de ayahuasca. Las hemos recolectado en Aragón (en Huesca y en Los Monegros), en los pueblos ribereños del Ebro: desde los aragoneses hasta Tarragona, en la Meseta Central o en las estepas secas de Andalucía oriental, Murcia, Alicante o Valencia. En cada pueblo reciben un nombre distinto: cuentas de burro, escatarrocines, alharma, alhargama, alfármega, garmaza,... En catalán ruda borda o armalà; en euskera: asta bortusaia. Esta planta es muy abundante y en apariencia inextinguible. Parece ser que la harmala fue introducida hace algunos años en los campos de Estados Unidos, dónde se ha naturalizado y puede verse en Texas, Nuevo México, Arizona, Nevada, y California (DeKorne 1994).

Crece en lugares incultos, ribazos y escombreras, sobre todo en los páramos secos (Font 2000). Florece a partir de abril y en julio se forman los frutos globosos. Puede verse una Peganum harmala en el jardín botánico de Madrid. Tiene forma de arbusto y alcanza hasta un metro de altura y tallos finos y numerosos. Sus hojas son muy divididas en segmentos estrechos, son de color verde. Las flores son blancas y un poco verdosas en la base. Esta planta tiene un olor característico pero no desagradable.

KAT CANARIO Y KAT ANDALUZ: Semillas en otoño.

En la costa andaluza entre Murcia y Málaga y sobre todo en la Costa Tropical de Granada y el desierto de Tabernas (Almería) crece el espino cambrón o Catha europaea ( = Maytenus senegalensis var. europaea ), que según el profesor Mayor Zaragoza de la facultad de farmacia de Madrid, posee las mismas propiedades estimulantes y principios que la Catha edulis (Moreno 1986): catinona y catina. Crece cerca del mar sobre laderas rocosas, erosionadas y soleadas.

En la laurisilva canaria crece el peralillo, Maytenus canariensis o Catha cassinoides. Sus hojas tienen catinona y es usado por los pastores para combatir el hambre y la fatiga, con un efecto similar al producido por el “Khat” (Otero 1984).

Se cosechan las hojas a los 3 años, mínimo, de edad del arbusto, aunque lo típico es hacer la primera cosecha cuando tiene de cinco a ocho años (Rätsch 2005).

Se mascan o se hace té de hojas frescas y tiernas, sin dejar pasar mas de dos días desde la recolección. La cantidad por persona en una sesión media de mascado de kat es de 100 a 200 gramos de hojas frescas ( Rätsch 2005 ). Se mascan poco a poco tragando el jugo y reteniendo unos diez minutos el bolo de hojas masticadas a un lado del carrillo, hasta que se escupe o se traga. En Yemen las hojas tostadas y pulverizadas han sido usadas alguna vez para hacer una especie de "café", también se fuman las hojas secas solas, mezcladas con Cannabis o con tabaco que dicen que potencia el kat (Rätsch 2005).

Florece entre junio y octubre y los frutos maduran entre septiembre y octubre. Recomendamos recolectar sólo sus semillas maduras en otoño, ya que es un arbusto en peligro de extinción al haberse destruido su hábitat litoral con innumerables urbanizaciones costeras. Es un arbusto muy espinoso de hasta 2 m, con las ramas muy intrincadas. Las hojas son alternas y perennes, de contorno oval-oblongo o romboidal, enteras o dentadas. Los frutos son cápsulas anchas, globosas, con dos cavidades de las cuales una suele abortar. Las semillas son de color pardo-rojizo, brillantes y con un arilo carnoso cerca de la base (Obón 1991).

CONTINUARÁ…

En la segunda parte hablaremos de Amanita muscaria, Psilocybes, cactus san Pedro, etc.

 

 

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