Kava: El elixir del Pacífico

Con la raíz de este arbusto de Polinesia se hace una bebida que hoy se usa por toda Oceanía, sustituyendo al alcohol entre los aborígenes australianos. En USA se ha popularizado como tranquilizante natural, y han aparecido muchas marcas de comprimidos de extracto de raíz de Kava (Piper methysticum).

Por LOA

Piper methysticumPiper methysticum

Algunos productos llegaron a las herboristerías españolas, pero su concentración era tan baja que carecía de efectos sin un uso diario durante varias semanas. La razón de esta escasa cantidad de extracto por comprimido hay que buscarla en las negociaciones que se dieron en USA entre representantes del Gobierno y empresas herbodietéticas: algunos miembros de la F.D.A. –Administración de medicinas y alimentos- querían prohibir el kava o por lo menos evitar a toda costa que ocurriera lo mismo que pasó con los extractos de Efedra, que con sólo una cápsula o dos ya se nota un claro efecto psicoactivo. El Gobierno yanki impuso una dosificación mínima en los extractos de kava, para que nadie pudiera colocarse a menos que tragase diez cápsulas seguidas, como sucede con las Virgin Kava™, píldoras de la empresa hawaiana RA Nature´s Power que contienen un mínimo de 150 mg de kavalactonas por cápsula, una de las dosificaciones más potentes del mercado Norteamericano. La potencia sedante de la raíz de Kava puede variar mucho de una variedad del arbusto a otra, de muy suave a un potente embriagante narcótico. De ahí la importancia de los extractos estandarizados que aseguran un contenido mínimo de sus principios activos: las kavalactonas o kavapironas, sustancias resinosas también llamadas kavainas. Tanto la raíz como sus extractos pueden provocar sensaciones de paz y armonía, fomentando la sociabilidad y, en grandes cantidades, produce sueño profundo. Una cantidad escasa o una variedad de kava suave puede dar una ligera sedación apenas perceptible.

Parece probable que el kava es un arbusto cultivado que deriva de un arbusto silvestre oriundo de las islas Vanuatu que los botánicos llaman Piper wichmannii, y que ambos arbustos serían uno la forma hortícola cultivada, y el otro la variedad silvestre fértil, salvaje. Ambos arbustos se usan ceremonialmente y también con fines recreativos desde hace unos 3000 años. Son plantas de sombra y sólo se dan en zonas ecuatoriales húmedas o subtropicales. En Polinesia el kava se ha cultivado y consumido en todas las islas montañosas y volcánicas, salvo Nueva Zelanda, Pascua y los atolones coralinos llanos como Kiribati, Tuvalu, etc. Tanto la planta como la bebida preparada con su raíz se llaman kava en las islas Tonga y en Wallis y Futuna, en Hawaii le llaman ava.

KAVA: EFECTOS DE LA RAIZ.

Uno de los primeros farmacólogos describió así los efectos a finales del siglo XVIII: “Un sentimiento de agradable despreocupación, placidez y paz. Se habla de forma fácil y libre y la percepción se afina. Las personas que la toman nunca se tornan agresivas, enfadadas o abotargadas como con el alcohol, lo cual destacan los habitantes de las islas Fiji como gran ventaja de la bebida. La consideran un tranquilizante en casos de desgracias. Se mantiene el conocimiento y el sentido común. Si se toman cantidades algo mayores, desfallecen las extremidades, los músculos no responden al control y dominio de la voluntad, el andar se vuelve lento e inseguro, las personas se ven vacilantes, se siente el imperioso deseo de recostarse. Se ven los objetos, pero no se pueden fijar en su lugar, así como el oído percibe los sonidos pero no quiere ni puede ordenar lo que oye. Se siente un decaimiento total y sólo domina el deseo de dormir, aumenta la somnolencia y finalmente se duerme” (Lewin 2009). Comprobado como:

Somnífero, analgésico (alivia dolores), anestésico local, relajante muscular, protector nervioso, embriagante, sedante y antidepresivo. Puede inducir sueños lúcidos pero nunca alucinaciones, es relajante para el cuerpo y un poco estimulante para la mente agudizando los sentidos. Ideal para la conversación. Como antiguamente se mezclaba raíz de kava con especies alucinógenas de Datura, algunos viajeros pensaron erróneamente que se trataba de una raíz alucinógena, pero ninguno de los que hemos probado tanto la raíz como algún potente extracto concentrado hemosvisto alucinaciones.

La raíz fresca es bastante más potente que la seca, sobre todo las raíces laterales. Aun así el kava NO produce resaca ni tolerancia y deja la mente clara en medio de la embriaguez. Muchos isleños toman a diario las mismas tazas de kava y les sigue embriagando, lo que demuestra que el kava carece de tolerancia: el cuerpo pide siempre la misma cantidad y siente los agradables efectos sin pedir más (al contrario que con el alcohol es muy difícil desarrollar tolerancia al kava: Clinical and experimental pharmacology 1992). Un estudio alemán confirmó su eficacia como ansiolítico (reductor de la ansiedad), empleando 70 mg de kavalactonas tres veces al día “el extracto de kava es tan efectivo como los antidepresivos tricíclicos y las benzodiacepinas (Valium, etc) en el tratamiento de la ansiedad, sin ninguno de los problemas de adicción y tolerancia experimentados con esas drogas” (Volz y Kieser 1997).

Aunque hay miles de personas que tienen el hábito de beber raíz de kava batida en agua o leche, si interrumpen el consumo no sienten síndrome de abstinencia. No hay “adicción química” al kava (Lebot 1997;Rätsch 2005). Si el kava se consume con moderación no tiene toxicidad ni efectos indeseados. “En cantidad moderada es un sedante eufórico, muy agradable y similar a cantidades mínimas de éxtasis” (Escohotado 1995). El kava produce una gran variedad de efectos placenteros: paz, alegría, relajación profunda; en cualquier caso sin perder el conocimiento, aunque grandes cantidades producen un fuerte mareo y hacen flaquear las piernas. El kava suaviza nuestros sentimientos hacia los demás, aumentando la confianza y el respeto mutuos (Ramsdale 2003). Es muy eficaz para disminuir la ansiedad y como un destensador de los músculos, anticonvulsivo, antiespasmódico y analgésico. Con una dosis aumentada parece que el kava produce un sueño profundo y reparador sin interferir en los ciclos naturales del sueño (Cass y Mcnally 1998). De 1 a 1,5 gramos de kavalactonas provocan sueño profundo en menos de media hora, un efecto comparable a los somníferos químicos de farmacia. La diferencia es que con el kava al día siguiente NO hay amodorramiento o escasa energía, como si pasa a veces con las drogas de síntesis farmacéuticas que además con frecuencia suprimen el sueño profundo y la fase REM (Rapid Eye Mouvements, movimientos rápidos de los ojos: es la fase en la que se producen los sueños) (Emser 1998)

Esta maravillosa raíz de los mares del sur hace que el cerebro procese mejor la información y sin disminuir los reflejos, los tiempos de reacción se mantienen inalterados (Rätsch 2005) de ahí que los embriagados por el kava den negativo en todos los test practicados a conductores borrachos. Además apaga la sed mejor que la cerveza y tiene ligeros efectos tonificantes y vigorizantes que revitalizan el cuerpo tras una jornada de trabajo, aclarando la mente y estimulando el apetito. Pero cuidado: una cantidad demasiado grande de kava puede hacer que te duermas al volante.

Para algunas personas el efecto del kava es sutil, necesitando probarlo varias veces con el estómago vacío y en un lugar tranquilo, sin demasiada luz y ruidos, para poder disfrutar de sus maravillas.

PRINCIPIOS ACTIVOS: KAVALACTONAS.

Las raíces laterales secas contienen un 43% de celulosa, 20% fibra, 12% agua, 3,2% azúcares, 3,6% proteínas, 3,2% minerales (potasio, calcio, magnesio, etc.), y un 15% son sustancias resinosas conocidas como kavalactonas (Lebot et al. 1997). Las lactonas son compuestos orgánicos que contienen oxígeno. Las seis kavalactonas principales son del 3 al 8% de la raíz de kava: 1,8% kavaína, 1,2% metisticina, 1% desmetoxiyangonina, 1% yangonina, 0,6% dihidrokavaína, 0,5% dihidrometisticina (Ott 2000, Rätsch 2005). Además hay otras 9 kavalactonas secundarias. La absorción de la kavaína y la dihidrokavaína es muy rápida en el tracto intestinal. Las 6 kavalactonas mayores son farmacológicamente activas y sus efectos son diferentes cualitativa y cuantitativamente. Las raíces laterales son más potentes y tienen un 10,44% de kavalactonas, mientras que la raíz principal contiene sólo un 5,28% (media de seis muestras, Lebot 1997). Las variedades más fuertes de kava están en las islas Vanuatu (antes Nuevas Hébridas, fue colonia francobritánica): 15% de kavalactonas en raíces laterales, 10% en la raíz central y 5% en la parte baja del tallo. Estos porcentajes varían según la raza del arbusto.

A pesar de que las kavalactonas, como la kavaína, pueden ahora ser sintetizadas en laboratorio, las sustancias aisladas NO producen el mismo efecto que la raíz o sus extractos completos. La eficacia viene del conjunto de kavalactonas y no de una en concreto. La kavaína tiene un efecto anestésico local comparable a la cocaína, tanto en duración como en intensidad, además la kavaína NO es tóxica para los tejidos.

La dihidrometisticina (DHM) resultó ser más analgésica que la aspirina, con sólo 120 mg por kilo de peso del paciente que sufría dolores, se consiguieron aliviar o eliminar, mientras con aspirina se necesitaron 200 mg./kg de peso corporal (Lebot 1997). Como relajantes musculares tanto la DHM como la DHK se mostraron más potentes que las benzodiacepinas y otras drogas de síntesis química-farmacéutica. Además inhiben las convulsiones y contracciones musculares y nerviosas.

Piper methysticumPiper methysticum

 

Cada variedad o raza de kava tiene una composición distinta, las 6 kavalactonas mayores son el 96% del total de kavalactonas. En general las tres kavalactonas más presentes en una variedad concreta representan el 70% del total de kavalactonas. En Vanuatu se conoce la variedad más potente como tudei (“two days”), porque el bebedor siente los efectos durante dos días. Los quimiotipos con un alto porcentaje de kavaína y un bajo porcentaje de DHM (dihidrometisticina), producen los efectos mas deseados debido a la rápida absorción de la kavaína que causa un rápido subidón, comparada con la mucho más lenta absorción de la DHM, un componente principal en la antes mencionada variedad tudei.

kawa gotas kawasiakawa gotas kawasiaSe ha señalado una gran similitud química entre las kavalactonas y el precursor del GHB (Gamma Hidroxi Butirato, mal llamado “éxtasis líquido), butirolactona: ambos parecen actuar sobre el neuroreceptor cerebral del Ácido Gamma Amino Butírico (GABA) (Dean 2000, Rätsch 2005). Como se ve ambas sustancias son lactonas psicoactivas. Las kavalactonas también están químicamente relacionadas con las longistilinas, sustancias tranquilizantes contenidas en una planta que usan los nativos de la selva Lacandona (México): el balché (Lonchocarpus violáceus, Rätsch 2005 y 2001).

Se han hecho pruebas que demuestran que la variabilidad de las distintas kavalactonas depende de la variedad o raza de kava mas que de los factores medioambientales, cuando un arbusto es clonado las plantas resultantes tendrán una composición química similar a la planta madre.

CULTIVO.

En Oceanía el kava crece mejor en las frescas y húmedas tierras altas, por encima de 300 metros de altitud sobre el nivel del mar (Grubber 1991), aunque muchos arbustos son cultivados entre los 200 y 600 metros, puede crecer hasta a 1100 metros y con clima templado húmedo (Lebot et al. 1997). Además de sombra parcial y protección del viento, el arbusto requiere de 20 a 35ºC y alta humedad (70 a 100%) con lluvia abundante. Se reproduce por esquejes del tallo, de una longitud de 15 a 20 cms. Se plantan al principio de la estación lluviosa. Podría cultivarse en las islas Canarias occidentales y en la costa tropical de Granada, en cualquier otro sitio necesitaría un invernadero. También es una buena planta de interior, muy exótica y decorativa. Crece mejor en tierra suelta silíceo-arcillosa, rica en materia orgánica, con buen drenaje, profunda, y con un Ph de 5,5 a 6,5. Va bien en suelo pedregoso aunque las mejores cosechas se dan en tierras vírgenes, si hay dos cosechas seguidas en el mismo terreno la segunda será pobre. Las laderas suelen ser el mejor emplazamiento que los valles llanos, debido al mejor drenaje.

Se extraen las raíces laterales a los 3 o 4 años y el arbusto puede vivir más de 20 años. La raíz principal puede alcanzar una profundidad de 30 a 60 cms. La cosecha de raíces de un arbusto, en peso fresco, puede ser de 5 a 50 kilos, dependiendo de la edad de la planta y su variedad o raza. Un arbusto de 3 años rinde unos 10 kilos de raíz fresca, 4/5 partes raíz principal y el resto raíces laterales. El desecado reduce la raíz a un 20% de su peso original. Las raíces alcanzan su máximo crecimiento a los 6 años, por eso el Gobierno de las islas Vanuatu sólo permite la venta de raíces de plantas de 7 o mas años, secadas al sol y sin pesticidas (BPC 2009).

Las plantaciones de kava son abonadas con cenizas de madera, conchas pulverizadas y coral. La tierra es rastrillada y limpiada de malas hierbas (Rätsch 2005).

RECETAS PARA EL CONSUMO.

La cantidad adecuada varía según la persona y la raza del arbusto, de 15 a 100 gramos de raíz (o 3 a 6 cucharadas soperas colmadas), aunque lo más habitual es usar 30 gramos. Se pueden masticar y tragar pero si es raíz seca conviene dejarla a remojo en agua durante diez minutos para que se reblandezca. La raíz fresca es jugosa y más potente pero sólo se puede conseguir en Oceanía. La receta más efectiva es el batido de kava con leche, así se consigue emulsionar y disolver todas las kavalactonas:

Se mezcla la raíz en polvo, molida con molinillo eléctrico, con una cucharada de aceite de oliva, una cucharada de lecitina de soja (se vende en herboristerías), y una taza de leche o de agua. Con una batidora se mezcla bien hasta que todo sea homogéneo, unos 5 minutos, luego se FILTRA con un colador de tela y se bebe el líquido endulzado. La raíz en polvo que queda en el colador puede usarse una segunda vez, aunque será más suave. Si os gustan los combinados se puede añadir vodka, ron ó coñac, a la mezcla con leche anterior, así es mas potente el efecto y mas rápido. Hay quien prescinde de la lecitina y el aceite. Se bebe lentamente, con el estómago vacío y en un lugar tranquilo sin mucha luz ni ruidos. Si tomas kava después de comer puedes sentir nauseas y escaso o nulo efecto. En cambio tras beber kava puedes comer algo ligero, sin atiborrarte.

Sin moler la raíz se ponen 30 gramos de raíz entera en un pote, se cubren de vodka o ron, y se calienta el pote al baño maría hasta que coja color marrón, una media hora. Después se deja enfriar, se filtra y se bebe el líquido filtrado con zumo de limón y miel. Se puede obtener un extracto de Kava dejando evaporar el ron a fuego mínimo –sin que hierva- hasta que quede una pasta resinosa de aspecto parecido al alquitrán. Esta brea puede aplicarse sobre la piel como anestésico, o puede introducirse en cápsulas de gelatina o poner bajo la lengua una bolita y tragarla. Sabe amarga pero resbala por el gaznate con más facilidad que el batido de kava.

El combinado de alcohol con raíz de kava es muy potente, cuidado con los excesos. Algunos desaconsejan calentar la raíz de kava, y prefieren beberla en forma de batido sin alcohol.

En el mercado etnobotánico y herbolario americano y asiático puede comprarse, incluso por Internet, extracto de kava en forma de polvo amarillo. Si el extracto es estandarizado al 30% de kavalactonas se traga o disuelve entre 3 y 5 gramos, una o dos cucharaditas de postre colmadas. El efecto será mas rápido si se mantiene el polvo en la boca durante media hora y se va tragando poco a poco, aunque hay que aguantar el sabor amargo. Con la raíz de kava pulverizada también se puede usar este método abreviado: se echan unas cucharadas en un vaso de agua, se revuelve bien unos minutos, se filtra y se bebe.

PELIGROS.

kavaextracto300kavaextracto300Si te pasas con el Kava recibirás nauseas, vómitos, e hipnosis profunda, y en ingestiones masivas dolor de cabeza, temblores y parálisis temporal. Si se consumen grandes cantidades diarias durante meses, puede provocar hábito, ictericia, erupciones cutáneas, diarrea, adelgazamiento, perdida de apetito, enrojecimiento y debilidad en los ojos. Estos síntomas desaparecen rápidamente al eliminar o reducir el consumo de Kava. Usado con moderación, el Kava es beneficioso y estimula el apetito (Ramsdale 2003): en Fiji lo toman una vez por semana, e incluso una vez al día en algunas islas de Oceanía.

EUROPA CONTRA EL KAVA.

Las autoridades sanitarias de la Unión Europea ordenaron hace más de una década la retirada cautelar -provisional- de todo producto a base de Kava, sólo mientras la Agencia Europea del Medicamento estudia la improbable relación entre Kava y daños hepáticos sufridos por 31 poli consumidores de diferentes sustancias (entre ella kava en forma de extracto en polvo) en Suiza y Alemania desde 1988 (Malani 2002). Un estudio de la Universidad de Hawái (2003 www.uhh.hawai.edu) concluyó que fueron las hojas y NO la raíz del arbusto, las responsables de los daños hepáticos. Y esto debido a que algunos comerciantes poco escrupulosos vendieron raíz molida mezclada con hojas pulverizadas, a laboratorios que elaboraron extractos de kava. Parece ser que en las hojas se encuentra un alcaloide que podría tener cierta toxicidad para el hígado: la pipermetisticina, ausente por completo en la raíz. Se dice que Alemania, el mayor importador de raíz de Kava, podría levantar la prohibición en breve. Un informe de la Organización Mundial de la Salud afirmó en 2005 que la raíz de Kava es saludable y segura. Por una vez la O.M.S coincide con la opinión de los nativos; los isleños de Pohnpei (Micronesia) aseguran que beber Kava es en general beneficioso para su salud. Los principales cultivos están en las islas Fiji y en Vanuatu, pero las empresas que fabrican extractos de kava son Norteamericanas y algunas radicadas en Hawai, por lo que podemos estar seguros de la vuelta al mercado europeo de esta maravillosa y milenaria raíz. Hasta el Papa Juan Pablo II, en un viaje oficial a Fiji, bebió un coco lleno de batido de kava junto al primer ministro de las islas.

BIBLIOGRAFIA.

B.P.C. 2009. Folleto de Botanical Preservation Corps, USA.

Cass, H. y Mcnally, T. 1998. Kava nature´s answer to stress, anxiety and insomnia. Prima Health. Rocklin, California, U.S.A.

Emser, W. y K. Bartylla 1998. Effect of kava extract on the sleep pattern in healthy subjects. Neurology/Psychiatry, 4-5.

Escohotado, Antonio. 1995. Aprendiendo de las drogas, Anagrama, Barcelona, pag. 225
Grubber, Hudson. 1991. Growing the hallucinogens. 20th century alchemist. California.

Hawaii Univerity 2003. Un breve vistazo a la globalización a través del Kava. U.S.A.

Ott , J. 2000. Pharmacotheon. Los libros de la liebre de marzo. Barcelona,. Pgs 373-377. Wieder y Pohl. 2000. Kava Kava. El tratamiento natural del estrés. Edaf, Madrid.
The magical and ritual use of Herbs. Richard Alan Miller. Destiny Books. Vermont, USA. 1993. Págs 64-69.
Lebot, Vincent; Mark Merlin y Lamont Lindstrom 1997. Kava The Pacific Elixir. Healing Art Press. Vermont. U.S.A.

Lewin, Louis. 2009. Phantastica. Drogas narcóticas y estimulantes. Amargord. Madrid.

Ramsdale 2003. Los secretos de la sexualidad total, Robin book España 17,7 € www.robinbook.com Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. Segunda edición.

Malani, J. 2002. Evaluation of the effects of Kava on the liver. Fiji School of Medicine.

Rätsch, C. 2001. Kava-Kava, la raíz de Oceanía. Artículo en Cáñamo 2001 “Cincuenta sustancias psicoactivas”. Páginas 224-230.

Rätsch, C. 2005. The Encyclopedia of Psychoative Plants. Park Street press. USA.

Volz, H.P. y Kieser, M. 1997. Kava extract versus placebo in anxiety disorders. Pharmacopsychiat. 30: 1-5

 

 

Cannabis y emociones: manejando los caballos que tiran del carro

En el artículo abordaremos la influencia del cannabis sobre las emociones y el potencial de desarrollo que nos ofrece esta sustancia en nuestra vida cotidiana.

Por Psicotar

El cannabis es una sustancia psicoactiva que produce cambios en los procesos cerebrales y, por ello, también en los procesos mentales. El cerebro sería el “ordenador” y la mente el “programa” que se ejecuta en esa computadora y que tiene como máximo exponente el sentido de autoconciencia, de reflexión sobre uno mismo.

Las emociones (1) son fenómenos muy complejos con una función básica: movilizar recursos con un fin determinado, fin que dependerá del tipo de emoción. Tienen una importancia fundamental para la supervivencia el organismo y para la regulación y control social.

Se pueden enunciar seis emociones básicas: miedo, asco, alegría, tristeza, sorpresa e ira. También hay emociones complejas, fruto de la combinación de varios elementos, sobre todo de las normas sociales y del desarrollo personal: culpa, vergüenza, orgullo, arrogancia, etc… Hablaremos someramente de ellas.

El miedo tiene una clara función defensiva, bien por favorecer la huida ante algún peligro, bien por favorecer la sumisión social. Hablamos de miedo, no de ansiedad, que sería la anticipación del peligro de una forma más imprevisible y definible.

El asco tiene funciones de retirada del estímulo que lo produce. Existe un asco fisiológico, ejemplificado en la respuesta de retirada ante un elemento maloliente o podrido, y un asco psicológico, cuando se asocia este tipo de emoción a un concepto “mental”, como un acto contrario al sistema de valores de uno (p. ej., una violación)

La alegría tiene funciones cohesionadoras del grupo y favorece el establecimiento de vínculos y relaciones entre iguales. Un pequeño repaso a la ingente cantidad de fiestas y reuniones que celebramos las personas puede hacerse eco de lo que estamos diciendo.

La tristeza es una emoción importante, aunque con frecuencia es mal entendida. Es una emoción que moviliza el organismo hacia un estado de apatía y repliegue, en los cuales se produce una reintegración de la situación y una adaptación a cambios importantes. Esto se consigue mediante cambios incluso neuronales, que favorecen la reorientación de la atención hacia los propios pensamientos y hacia uno mismo.

La sorpresa tiene un valor único de orientación de los sistemas sensoriales para recoger información ante una situación novedosa. Dura poco tiempo y generalmente va seguida de otra emoción posterior.

La ira tiene un sentido destructivo, en tanto que moviliza al organismo para el ataque cuando se han vulnerado límites o superado cierto punto de tolerancia. En el mundo actual, tiene sentido en ciertas ocasiones, aunque en otras y debido a las normas sociales, se ve muy condicionada su expresión.

Un aspecto importante de las emociones es entender dónde nos pueden llevar y qué es lo que pasará de recorrerse ese camino, pues conociendo a dónde vamos podremos analizar y decidir si queremos ir o no por esa dirección.

La emoción es algo innato, está impreso en nuestro ADN y por ello es algo irrenunciable para los seres humanos. En tanto somos seres vivos, somos seres emocionales y reaccionamos al medio ambiente, sea este externo (p.ej. una persona que nos insulta) o interno (p.ej. pensar que voy a perder mi empleo)

Conocer el proceso emocional es fundamental para comprender el punto donde podemos introducir el cannabis como modulador y potenciador de determinados procesos psicológicos emocionales. Por ello, exponemos un esquema sobre el procesamiento emocional (2):

* Primer filtro: tiene dos componentes, evaluación y valoración.

La evaluación es inconsciente y automática. Se realiza a nivel cerebral a partir de la información que se recibe y que es analizada antes de que nos llegue a la consciencia (p.ej. cuando hablamos con una persona y de repente nos empezamos a sentir diferentes sin saber por qué). Depende de la novedad de la situación y del tono positivo o negativo que tiene la información, que provocará acercamiento si es positivo, o evitación si es negativo.

La valoración es consciente y voluntaria, dependiendo del significado que tiene para la persona la situación. Tiene un componente de afrontamiento que representa qué es lo que la persona cree que tiene que hacer y un componente relacionado con las normas de la situación, sean externas o internas.

* Segundo Filtro: con dos componentes, que son el aprendizaje, que marca el historial de comportamiento y posibilidades de la persona… y la cultura, que establece las normas deseables y formas de comportamiento.

Todos los procesos descritos en el esquema se producen de forma más o menos incontrolable, es decir, el sujeto poco o nada puede hacer por frenar algo que sucede en milésimas de segundo y que genera una respuesta, tanto mental, como corporal. En el momento que la emoción comienza a llegar a la consciencia se puede empezar ya uno a dar cuenta de “algo”. Es el sentimiento, que es la parte del proceso emoción que uno puede percibir, ya que hay cosas que al ser automáticas, quedan fuera del alcance de la consciencia.

El uso del cannabis puede servir para modular el proceso emocional alterando la recepción de estímulos por lo que, al alterar la entrada de la información, también alterará el proceso. También se produce una alteración del procesamiento de la información, por lo que el resultado también varía… y por supuesto, al alterarse el estado de funcionamiento interno, la expresión también variará, con lo que la comunicación igualmente se hace diferente. Ahora bien, el tratar de dilucidar la dirección que tomará todo esto es imposible, dependerá de cada persona, de su situación emocional previa, de su forma de manejar las emociones, etc…

Entendiendo el papel de cada emoción (3) podremos entender sus implicaciones a nivel general, pero nunca a un nivel particular. Para ello es preciso conocer previamente la construcción de la realidad que realiza el individuo, fenómeno que incluso llega a ser desconocido para el propio individuo. La emoción es una respuesta con un sentido, es decir, comprendiendo el significado que tiene para mí la situación, podré conocer por qué aparece una determinada emoción asociada a esa vivencia y así poder empezar a comprender mis respuestas.

El cannabis ciertamente puede ayudar a amplificar la sensibilidad para percibir la respuesta interna a la vez que reduce la respuesta fisiológica asociada a la emoción. Esta respuesta corporal (como una aceleración del pulso, ese nudo en el estómago) es llamado “marcador somático” (4) y tiene mucha importancia para la adecuada comprensión de las emociones. Cuando vivimos una situación, le damos una serie de significados a nivel verbal (me gusta, es agradable, no me gusta, etc) y esos significados se asocian entre sí y con las sensaciones corporales que hemos sentido en esa situación (lo que serían los significantes de la situación). De esta forma, al volver a revivir o experimentar de nuevo la situación, aunque sea mentalmente, se pueden llegar a movilizar los significantes asociados (las respuestas del cuerpo) al significado inicialmente vivido.

Exponemos esto con un ejemplo:

Una persona se incorpora a un nuevo trabajo, donde el ambiente social es muy elitista y hay mucha competición, incluso mediante comportamientos desleales e innobles. Esta persona imaginemos que es sensible a todo esto y comienza a percibir la hostilidad de los demás y a manifestar por ello un exceso de activación corporal (palpitaciones, tensión muscular) y mental (rumiaciones, revivir momentos de tensión, etc). El significado de la situación, la etiqueta verbal (desagradable, daño, malas caras, etc) se asocia con el significante (palpitaciones, tensión en el cuello), de forma que cuando se da la una, aparece la otra, incluso cuando no se producen en el mundo real (p. ej. Cuando la persona está tumbada en su cama por la noche y de repente empieza a sentirse nerviosa, con taquicardia, dolor de cuello, etc)

El cannabis aquí puede actuar a muchos niveles:

-          Por un lado, reduce la activación fisiológica negativa, al favorecer un control sobre el cortisol, hormona del estrés y que puede provocar alteraciones fisiológicas si su producción es muy elevada o prolongada.

-          Por otro lado, el cannabis genera una mayor capacidad de experimentar mentalmente y de forma verbal, situaciones conflictivas sin que se genere la cadena asociativa con el significante (las respuestas negativas del cuerpo asociadas), lo que es un elemento CRUCIAL para poder tomar el control por un lado, de los procesos mentales y, por otro, de las respuestas del cuerpo, generando así un menor impacto negativo de la situación.

Un inciso muy importante aquí es señalar el valor de lo que en psicología se denomina evitación de la exposición. La evitación es una situación en la cual la persona, ante el malestar que siente, trata de evitarlo por medios variados, que pueden incluir, desde hacer todo tipo de cosas, hasta inventarse historias para justificarse. Un ejemplo: un ejecutivo con problemas familiares y con su mujer, puede trabajar hasta altas horas de la noche con el objeto de evitar estar en el ambiente que le crea malestar. El hecho de evitar la experimentación de malestar al evitar ese entorno, e incluso el beneficio que obtiene por trabajar tanto (ascensos, salario alto, etc) hacen que la conducta se repita con elevada probabilidad. El problema no se resuelve en tanto en cuanto la emoción negativa permanece ahí, condicionando la vida y el comportamiento evitativo.

-          Al reducir el nivel de liberación de cortisol, podría tener una influencia importante en los procesos de fijación de memorias de eventos negativos y/o traumáticos, ya que se reduciría la memorización del contenido emocional negativo de los mismos y se favorecería la memorización de claves episódicas y verbales sin contenidos corporales asociados (5) Esto es así porque en una situación de estrés el cortisol produce una reducción en la capacidad del hipocampo para organizar el recuerdo episódico y frío de la situación, potenciando en cambio la capacidad de la amígdala de organizar el recuerdo en base a las claves emocionales de la situación, debido a la importancia que la emoción tiene para la supervivencia. Por ello, el cannabis, al posibilitar una menor liberación de cortisol, podría favorecer también una menor memorización por parte de la amígdala y con ello reducir el riesgo de patologías posteriores relacionadas con la reexperimentación de traumas y emociones negativas asociadas a eventos internos de carácter verbal (p.ej. persona que vivió un incendio y no puede hablar de él por la respuesta emocional que le genera. Nótese que la persona revive verbalmente una situación que no se está produciendo en ese momento y que sin embargo la respuesta corporal sí se produce en el momento)

El cannabis se está empleando para la prevención y tratamiento del trastorno por estrés postraumático en el ejército israelí, precisamente por su potencial acción ante emociones negativas, ya que dificulta la fijación de recuerdos dolorosos (6) y favorece la reexperimentación de situaciones atenuando la respuesta emocional asociada (el significante)

-          El cannabis también genera un “espacio mental” interesante, derivado de la alteración en el funcionamiento cerebral. Ese espacio mental puede entrenarse para lograr un estado de relajación que nos ayude a permitir la entrada a la consciencia de situaciones variadas para su análisis “frío”, es decir, disociado de los marcadores somáticos (respuestas del cuerpo) asociados.

 

En ocasiones se leen estudios (7) que tratan de comprender el uso de drogas ante diversos trastornos emocionales, tratando de buscar la razón por la que algunas personas usan de forma compulsiva ciertas sustancias. En la hipótesis de la automedicación, la base explicativa parte de que el uso de las sustancias produce una relajación del malestar emocional, hecho que resulta muy reforzante para el individuo, de forma que se establece un círculo continuo de malestar-consumo.

Un aspecto importante del uso de sustancias para la reducción del malestar emocional sería la capacidad de transferencia de lo adquirido usando sustancias a momentos y situaciones donde no se haya consumido nada, de forma que no se produzca una necesaria e inevitable dependencia de la sustancia para poder obtener el control. Esto debe trabajarse para que así los sucesivos consumos permitan un desarrollo personal y crecimiento y no se limiten a un nivel únicamente cíclico de malestar/consumo/alivio. Cada persona debe aclarar previamente si el consumo le puede beneficiar en ese momento o no y decidir.

El uso propuesto para el cannabis iría encaminado a lograr una mayor capacidad de darse cuenta de la vivencia, de la emoción que se está experimentando y el desarrollo de la capacidad de manejar la emoción sin verse desbordado por ella. No sería el buscar la ausencia de emoción, porque eso es imposible (salvo en los psicópatas), sino el identificar el sentimiento, conocer su significado y actuar conscientemente de lo que se está haciendo manteniendo un estado de activación manejable que nos permita reflexionar sobre lo que hacemos en vez de ser impulsados a la acción por la emoción (8)

El sólo hecho de volver la atención sobre uno mismo (proceso llamado metacognición) ya altera el fenómeno mental y es el primer paso para mejorar en el proceso de autoconocimiento y autocontrol. Este proceso de reflexión se produce a varios niveles:

Primer nivel: Yo pienso que pienso.

Segundo nivel: Yo pienso que tú piensas.

Tercer orden: Yo pienso que tú piensas que yo pienso.

Nos despedimos hasta la próxima con la esperanza de haber generado en vuestra mente alguna inquietud sobre vuestro estado interno… y sobre todo, que ésta inquietud haya sido positiva…

 

 

NOTAS

  1. Fernández Abascal, E. G. et als (2003) Emoción y motivación, la adaptación humana, Vol. I. Madrid: Centro de estudios Ramón Areces.
  1. Ver nota nº 1.
  1. Para tener una idea general, se recomienda la lectura de: Goleman, D. (2004) Inteligencia Emocional. Barcelona: Kairós, 55ª ed.
  1. Ver la interesante reflexión a este respecto en el siguiente enlace:

http://www.psicothema.com/psicothema.asp?id=106

  1. Fernández Abascal, E. G. et als (2003) Emoción y motivación, la adaptación humana, Vol. II. Madrid: Centro de estudios Ramón Areces.
  1. Ver Cannabis Magazine nº 70, páginas 136 a 140.
  1. http://www.uab.es/servlet/Satellite?cid=1096481466568&pagename=UABDivulga/Page/TemplatePageDetallArticleInvestigar&param1=1191999251333
  1. Para un detallado repaso de la técnica de relajación muscular progresiva de Jacobson recomendamos consultar el siguiente enlace: http://www.psicologia-online.com/autoayuda/relaxs/contenidos.htm

 

Iboga: la coca visionaria de áfrica

La iboga es una arbusto que ha dado mucho que hablar por tres efectos: como estimulante (a dosis bajas), como visionario (a dosis medias y altas) y por último para aliviar los síntomas del síndrome de abstinencia de opiáceos. Más difícil de creer es su supuesta capacidad para deshabituar a los narcomonstruos o consumidores abusivos de drogas.

Texto LOA

La iboga, o éboka, es un arbusto perenne de 1,5 hasta 2 metros de altura, con pequeñas flores amarillas y frutos anaranjados comestibles de característica forma oval alargada. Sus espesas raíces, tanto las primarias como las secundarias, se utilizan como estimulante, de uno a cuatro gramos, y como visionario a dosis mayores: de 5 hasta 5º o 100 gramos por persona y noche. Contiene ibogaína en toda la raíz, pero sobre todo en la corteza de la raíz, por eso los indígenas la descortezan (despreciando la primera capa y quedándose con la segunda), secan al sol estas raspaduras y la muelen hasta reducirlas a puro polvo. Basta tragar una cucharadita con uno o dos gramos para sentir una agradable estimulación con un aromático sabor amargo y adormecimiento de la boca. Por estas razones muchos han llamado a la iboga “la coca de África”. Los cazadores comen iboga para estar despiertos toda la noche y para acechar a sus presas –inmóviles- durante largo rato. Fueron los pigmeos del Congo los que en tiempos remotos descubrieron esta planta mágica y enseñaron sus propiedades a los pueblos bantúes del África occidental ecuatorial, extendiéndose su uso tanto medicinal como sacramental dentro de la religión buiti, que se ha convertido en la religión oficial del Estado de Gabón con unos dos mil templos, y sigue extendiéndose por los países vecinos: Guinea Ecuatorial, Congo, Zaire y Camerún (Ott 1997). Los primeros informes escritos sobre sus efectos estimulantes y afrodisíacos aparecieron en 1864, el arbusto fue descrito botánicamente en 1889 y la ibogaína fue aislada en Francia en 1901 (Rätsch 2005).

CULTIVO

Es una planta tropical que gusta de la sombra que da el bosque, y crece desde el nivel del mar hasta 1.500 metros de altura. A pesar de que algunos autores se empeñen en decir que la germinación de semillas es muy difícil (Rätsch 2005), la verdad es que las semillas frescas germinan fácil a 30 grados centígrados de temperatura, lo que sucede es que a los cuatro meses de recolectada, la semilla se vuelve infértil. Otra similitud más con el arbusto de la coca pues la semilla de Erytroxillum aguanta fértil un máximo de un mes y sólo si se guarda en musgo o fibra de coco húmedo.

PREPARACIÓN Y CANTIDADES
A causa de su repulsivo gusto y extremado sabor amargo pareciera imposible que nadie se llegue a exceder en la ingestión de polvo de corteza de la raíz de iboga, pero el hecho es que en África comen de 6 a 10 gramos para ver a sus antepasados, fomentar la imaginación y recordar traumas de la infancia con fines curativos, para la adivinación e incluso en su medicina tradicional. El uso de cantidades superiores requiere monitorización con una supervisión extrema, que en el culto buiti va de 20 a 100 gramos por persona y noche, e incluso 200 gramos (Rätsch 2005). Pero el uso de tales cantidades da efectos desagradables comunes a la sobre estimulación provocada por cualquier estimulante: convulsiones, ahogos, parálisis y bloqueo de la respiración, etc.

También a veces hacen un té con 2 a 5 gramos para agudizar los sentidos y aumentar la fuerza y la resistencia físicas; o con más de cinco gramos si desean ver visiones. Hemos probado el té de iboga y la verdad es que no pudimos acabar el vaso, su amargor nos cortocircuitó cuando el vaso estaba medio vacío (o medio lleno), pero un amigo que si consiguió sobreponerse al amargo gusto de la iboga relató un efecto estimulante fuerte y duradero, que comenzó unos 45 minutos después de la toma, con un efecto pleno a las dos horas o dos y media, y una duración de muchas horas.

UNA PLANTA AFRICANA SIN MONO PERO CON OTRAS FIERAS
Como todo estimulante, la ibogaína No produce síndrome de abstinencia ni provoca dependencia, y según el doctor Howard Lotsof (1), elimina o atenúa el mono y el ansia de consumir opiáceos, estimulantes y alcohol... en algunas personas, porque el buen doctor a renglón seguido reconoce que: “sólo un 10% de los pacientes tratados se mantuvieron alejados de su adicción por dos años, mientras que un porcentaje similar recayó en las dos semanas siguientes de acabado el tratamiento” (Fraga 2001). O sea que no todo el monte es milagrosa iboga.

Además una mujer suiza, ENFERMA DEL CORAZÓN, que había tomado ibogaína en una sesión de psicoterapia, murió a las pocas horas. ¿Corazón delicado? Ningún estimulante a tu lado, sobre todo cafeína. Otra mujer, de 24 años, murió tras tomar heroína e ibogaína, mala mezcla vecina, aunque el colocón de ibogaína sea con la excusa del “tratamiento” de deshabituación. Como dejó escrito Thomas Szasz en Nuestro derecho a las drogas: “a drogarse uno por su cuenta le llaman abuso, pero tomar una droga recetada por un médico…¡ah!, entonces es tratamiento”. Eso es geta de cemento: una cosa es uso y otra abuso (dosis excesivas, consumos crecientes o demasiado frecuentes, mezclas suicidas, etc.), independientemente de que medie receta médica o no. ¿Cuántos pacientes en tratamiento mueren al año por tomar drogas medicamentosas? Por no hablar del abuso de drogas de farmacia en automedicación…

Parece una idea descabellada pretender “curar” a los usuarios de los estimulantes drogándoles con …¡un estimulante!, como fue un fracaso pretender deshabituar a los opiómanos dándoles heroína, o “curar” a los heroinómanos enganchándoles a la más narcótica y potente metadona.

Otro tema donde si puede tener utilidad la iboga es como ayuda en psicoterapia, cosa que se viene haciendo desde los primeros ensayos clínicos de Claudio Naranjo en 1969. Tras cinco años de experimentos, Naranjo resumió las tomas visionarias de ibogaína en dos frases: “Induce a la elaboración de fantasías y permite recordar vivencias infantiles”. Esto si, esto es otra cosica, en el campo psiquedélico sin duda LSD, mescalina, psilocibina e ibogaína, como las triptaminas, tienen muchas utilidades para curar los males del alma que los médicos llaman enfermedades psicosomáticas que, no lo olvidemos, son la inmensa mayoría en esta sociedad hipermaterialista e individualista. Y aquí enlazamos con el otro tema, la guerra de religiones: buitistas, islamistas y cristianos.

¿SACRAMENTO PLACEBO O REAL? MEJOR HOSTIAS CON IBOGAÍNA
La religión Buiti fue, y continúa siendo, un espina clavada en los misioneros de las distintas iglesias cristianas, y hoy día los buitistas ganan terreno tras contribuir a la toma de conciencia nacional y a la derrota del colonialismo cristiano europeo. La Iboga es considerada el verdadero árbol del conocimiento del jardín del Edén, que la gente puede comer para conocer lo sagrado e iniciarse en los secretos del paraíso y pasar su vida terrenal de forma placentera (Samorini 1994, Rätsch 2005). Pero dejemos que hablen los propios buitistas: “La Iglesia Católica es una bella teoría para el domingo. La iboga, por el contrario, es la práctica de cada día. En la iglesia se habla de Dios, con la iboga se vive a Dios” (Nengué Me Ndjoung, líder religioso buitista. Samorini 1994).

La iboga sustituye a la hostia de la misa católica, y esta en la razón principal del áspero contacto entre católicos y buitistas. No hay comparación posible entre los tristes ritos cristianos y las cuatro noches y días de fiesta de la Pascua buitista con consumo de iboga, cantos y bailes, entusiasmo y jocosidad.

COMPOSICIÓN DE LA IBOGA
La corteza de la raíz puede llegar a contener hasta un 6% de ibogaína y otros alcaloides relacionados, aunque la raíz entera sólo contenga un 1%. Por eso siempre hay que estar seguro de lo que se come: ¿raíz entera o sólo su corteza?. Los alcaloides son de tres tipos, voacangina (catarantina, voacriptina, etc.), ibogaína (tabernantina, ibogamina, gabonina, ibogaína, etc.), y por último tipo voafilina. Ibogaína, tabernantina, ibogamina y voacangina (=carbometoxi-ibogaína), tienen un efecto similar según experimentos hechos con animales (Ott 2000).

Las semillas contienen los alcaloides catarantina, voafilina, y coronaridina (Rätsch 2005).

EFECTOS
La infusión de iboga tiene un potente efecto estimulante sobre el cerebro y el Sistema Nervioso Central, diferente al producido por efedrina y anfetaminas, y que se parece más a la cocaína, de ahí el sobrenombre de la iboga como “la coca de África”. La ibogaína estuvo de moda a principios del siglo XX como antidepresivo, pero luego se echó en el saco del olvido.

Los efectos de la corteza de la raíz son diferentes a los de la ibogaína purificada y aislada, ya que algunos alcaloides secundarios tienen afinidad con varios neuroreceptores, por ejemplo la tabernantina tiene actividad antagonista sobre los neuroreceptores del GABA (ácido gamma amino butírico), y sobre el receptor de las benzodiacepinas (Rätsch 2005).

OBTENCIÓN
Las farmacias homeopáticas venden sin receta tintura madre de iboga con el nombre Tabernanthe iboga T.M. Es un bote de 60 ml que probamos a beberlo de trago y sentimos un suave efecto estimulante durante media hora. Las compañías etnobotánicas venden tanto raíz entera de iboga como sólo la corteza de la raíz, así como diversos extractos. Probamos uno que era de Tabernamontana sananho (sanango o tsicta), que nos pareció de efectos muy agradables y euforizantes. Por eso carece de importancia que el material vendido sea de Tabernanthe iboga o de cualquier especie similar como varias especies de Tabernanthe, Voacanga y Tabernamontana. Una de ellas la veremos en profundidad a continuación. Tanto monta, monta tanto Iboga como Sanago.

VOACANGA AFRICANA

MUCHOS CHAMANES LA PREFIEREN A LA IBOGA
Es un árbol tropical de África occidental. Crece erecto y robusto hasta 10 metros. La Voacanga africana está estrechamente relacionada con la Tabernanthe iboga y contiene un complejo de alcaloides indólicos del mismo tipo, estructura y actividad que la iboga. Ambos arbustos: Voacanga e Iboga se usan como materia prima para la fabricación de medicamentos naturales como la ibogaína o semi-sintéticos como la vincamina (muy usada en geriatría). Unas 400 toneladas de semillas de Voacanga son exportadas de Camerún a los laboratorios europeos que fabrican pastillas de vincamina.

VoacangaVoacangaLa corteza de la raíz de ambos arbustos es conocida desde la prehistoria en África occidental tropical, usándose como sacramento ritual: cazadores, músicos y chamanes la usan cuando necesitan resistencia y estar despiertos muchas horas, así como para la sanación. La Voacanga contiene un 5-10% de voacangina (= carbometoxi-ibogaína) estimulante similar a la ibogaína, además de otras sustancias relacionadas como: voacamina, vobtusina, etc. Por eso se usa como la Iboga, en ingestión o infusión de 2 a 5 gramos de corteza de la raíz en polvo. Muy valorada como tónico cardíaco, cerebral y deportivo. El uso de cantidades muy superiores requiere monitorización, porque aunque las sustancias de la Voacanga se consideran poco tóxicas y de rápida eliminación, altas dosis de voacangina producen convulsiones y asfixia. En dosis bajas no hay problema, incluso muchos chamanes prefieren la Voacanga a la Iboga, según hemos leído, y después de mascar ambas raíces comprendemos el porque: La raíz de voacanga sabe menos amarga que la de iboga pero su composición y efectos es similar.

Las semillas tienen un 1,5% de sustancias tipo ibogaína por lo que se fuman troceadas o se comen pulverizadas de sólo 7 hasta 50 de ellas para un suave o moderado efecto visionario y estimulante. Tanto la fumación como la ingestión de semillas producen un efecto muy similar entre si y diferente al de la corteza de la raíz. El gusto de las semillas molidas no es del todo desagradable y no son demasiado amargas. Las sustancias de la semilla de Voacanga se consideran poco tóxicas y de rápida eliminación. Aún así, un número descomunal de semillas podrían matar por parálisis respiratoria, por eso se recomienda prudencia y no mezclarlas con alcohol. Las semillas conservan su psicoactividad más de tres años.

VOACANGA MEJOR QUE IBOGA
Debido a la merecida o inmerecida fama de la Iboga, su corteza de la raíz a alcanzado precios astronómicos en el mercado etnobotánico: 700 € / kilo más gastos de envío, mientras la Voacanga africana, corteza de la raíz, podía comprarse por 200 € / kilo o incluso menos. Estos precios son aproximados y dependen de la cosecha de cada año y los gastos de envío de cada compañía y país.

Por otra parte la iboga está prohibida en algunos países, mientras la voacanga es legal en todo el orbe. En España una Orden Ministerial –entendemos que caducada- del Ministerio de Sanidad del último Gobierno de Aznar, prohibió la venta de iboga con fines terapéuticos (curativos). Como el gabinete Zapatero ha hecho su propia Ley del Medicamento, estamos a la espera de que redacten un Decreto Ley que diga que plantas se pueden vender, cuáles son de venta exclusiva en farmacia y oír por último la lista P.P. o Plantas Prohibidas.

CULTIVO de VOACANGA AFRICANA                              
Otra ventaja más para preferir la Voacanga a la Iboga es que la germinación de semillas de la primera es mucho más fácil. Las semillas se tienen que esterilizar dejándolas 10 minutos en agua con un 6% de agua oxigenada. Germinan esporádicamente tras varios meses de ser sembradas. Usa una mezcla de tierra arenosa esterilizada y entierra la semilla a unos 8-10 mm de profundidad ( el doble del diámetro de la semilla ). Mantén la tierra húmeda pero no encharcada. Debe haber buena circulación de aire tras la germinación para evitar ataques fúngicos. Son propensas a estos ataques durante su juventud, muriendo algunas plántulas. El riego con un antifúngico sistémico es conveniente. Le gusta el sol parcial hasta que esté bien establecida, luego puede ponerse a pleno sol, cuando sean más maduras. Necesita un espacio adecuado para sus raíces, por lo que un regular trasplante a tiestos más grandes será una buena idea. Crece mejor en tierra rica y bien abonada.

BIBLIOGRAFÍA Y NOTAS.

Fraga, Gaspar. 2001. La Iboga, artículo en 50 sustancias psicoactivas, Cáñamo Especial 2001. Barcelona.

Ott, J. 1997. Embriagantes chamánicos, capítulo dentro del libro colectivo Chamanismo, el arte natural de curar. Ediciones temas de hoy. Madrid. José M. Poveda.

Ott, J. 2000. Pharmacotheon. Los libros de la liebre de marzo. Barcelona.

Samorini, Giorgio. 1994. La religión Buiti y la planta psicoactiva Tabernanthe iboga, en el libro colectivo: Plantas, chamanismo y estados de consciencia. Los libros de la liebre de marzo. Barcelona.

Rätsch, C. 2005. EncyclopediaOf Psychoactive Plants. Park Street Press. USA.

(1) Para más información recomendamos el documental Ibogaine: rite of passage, de Ben de Loenen, dónde habla el doctor Lotsof, un chaman africano y tres narcomonstruos. Pueden verse los primeros minutos en http://www.youtube.com/watch?v=r-Ap5lyYcI0

 

Cannabis y relajación

En el artículo de este número abordaremos el uso del cannabis como ayuda para la obtención de profundos estados de relajación, así como daremos un pequeño repaso a las pautas a seguir para sacar el máximo partido a la técnica de relajación más sencilla y practicada, la de Jacobson.

Por Psicotar

Para comenzar, empezaremos con la definición formal del término relajación. La Real Academia de la Lengua (1) define la relajación como: “acción y efecto de relajar o relajarse” El verbo relajar, así mismo, es definido como “Aflojar, laxar o ablandar. Esparcir o distraer el ánimo con algún descanso. Hacer menos severa o rigurosa la observancia de las leyes, reglas, estatutos, etc.”

De lo anterior podemos extraer la idea aproximada de lo que coloquialmente puede ser considerado como relajación: estar tranquilo, con la mente en calma, en un estado de activación bajo, sin seguir rígidamente normas, pautas o costumbres, etc.

Ahora bien, lo hasta ahora expuesto no nos sirve de nada en la práctica. Por ello, vamos a analizar lo que a nivel psicológico y corporal podemos entender como relajación y su opuesto, la activación.

El nivel de alerta o el nivel de activación son términos que indican el grado relativo de energía puesta en marcha, tanto a un nivel psicológico como a un nivel corporal. Se estudian sus niveles dentro de una escala polarizada graduada de menor a mayor activación, correspondiendo el mínimo nivel de activación a aquel compatible con un coma profundo y el nivel máximo a una situación de pánico extremo. Obviamente, en condiciones normales nos movemos en grados intermedios de activación.                                     

El cannabis puede intervenir en estos procesos de activación, tanto a nivel fisiológico como a nivel psicológico, bien modificándolos directamente, bien modificando la interpretación que se les da. Esto puede orientar la situación hacia alguno de los dos polos, por lo que resulta importante el conocer la forma de hacer que nos resulte beneficioso el consumo de cannabis.

La activación o alerta se puede estudiar teniendo presente tres variables fundamentales (2), que son:

-          Activación: determina el nivel de alerta y energía corporal y mental, pudiendo ir desde el extremo de máxima activación, típico de un ataque de pánico, al de mínima activación, por ejemplo, durante el sueño profundo.

-          Valoración: determina si la situación o vivencia es positiva o negativa.

-          Control: determina el grado de control que el sujeto puede ejercer en la situación. Puede ser mínimo, como por ejemplo, en una situación social; o máximo, como por ejemplo, realizando una técnica de relajación en soledad.

La activación es el aspecto fundamental que controlaremos con la relajación y el uso de cannabis. La activación se controla en un área del tronco del encéfalo conocida como Sistema Reticular Ascendente Activador (en adelante, SARA) Depende en gran medida del nivel del neurotransmisor Noradrenalina, aunque hay otros implicados, tales como la dopamina y la serotonina.

El SARA está conectado con la corteza cerebral y, según la estimulación variada que recibe, eleva o reduce el nivel de alerta. Para ello, hay todo un sistema de valoración y evaluación de situaciones, pensamientos, sentimientos, etc, cuya activación y puesta en marcha deriva en la generación de un estado emocional y de activación. Por ello, la práctica de una técnica de relajación, de una técnica de meditación o el uso combinado de cannabis puede modificar la activación fisiológica y generar una reducción manifiesta.

La valoración de una situación hace referencia a la consideración como positiva o negativa de la misma. De esta valoración se derivaría el grado de activación, relacionado con el grado de importancia de la situación. Por ejemplo, si nos tocara la lotería sería una situación muy positiva que nos podría llevar a un elevado grado de activación o euforia. En contra, el fallecimiento de un allegado en accidente de tráfico nos generaría una elevada activación pero de corte negativo, pudiendo originar ansiedad.

El control es la tercera dimensión a valorar, siendo muy importante tener presente que, a mayor control de la situación, mejor valoración tendremos de la misma y el grado de activación irá más o menos ajustado a niveles óptimos. Estas tres dimensiones se relacionan entre sí.

El cannabis nos puede ayudar en este proceso de valoración de la siguiente forma:

-          Sobre la Activación: podemos servirnos del cannabis como mediador somático, es decir, como herramienta para ayudarnos a generar una cierta relajación fisiológica en el cuerpo y así servir de puente entre los estímulos y la reacción corporal a ellos, la emoción. El cannabis puede ayudar a incrementar la distancia emocional con las situaciones y recuerdos traumáticos (3) de forma que podamos acceder a ellos desde una posición más relajada y donde el dolor no sea tan intenso, lo cual nos permitirá experimentar el recuerdo de una forma menos dolorosa y así favorecer una elaboración más intelectual de vivencias y sentimientos. Esto mismo podemos aplicarlo a una situación que nos genera ansiedad, al permitir el cannabis un uso como agente relajante, tanto al reducir la activación del cuerpo, como al cambiar la forma en que se experimenta la situación.

-          Sobre la Valoración: el cannabis cambia la percepción de las situaciones, de forma que cambia asimismo la valoración que hacemos de ellas. Una parte importante de la valoración como positiva o negativa de una situación depende de los sentimientos que se vayan activando a nivel fisiológico en ese momento, lo que se conoce como “marcador somático”. Sería algo así como que al pensar sobre algo podemos anticipar cómo nos sentiremos en esa situación y por ello realizar una valoración intelectual de esa respuesta corporal. El cannabis permite entrar directamente en esos marcadores somáticos al influir directamente sobre la activación fisiológica, sobre las emociones y sobre la valoración que podemos hacer. Veremos esto más adelante, al hablar de la relajación.

-          Sobre el control: el cannabis puede tener influencia sobre el control de la situación al intervenir sobre los procesos de valoración de la situación y sobre la propia activación.

CONSIDERACIONES SOBRE LA RELAJACIÓN PROGRESIVA DE JACOBSON

La técnica de relajación muscular progresiva ideada por Edmund Jacobson en 1929 es una de las más practicadas en la actualidad en el campo de la psicología, debido a su eficacia y sencillez de aprendizaje.

Es un método que incide en la percepción de la diferencia entre la tensión muscular provocada voluntariamente y la relajación que aparece cuando cesa la tensión muscular. Es en ese proceso de percepción de la diferencia entre tensión/ relajación donde se encuentra el punto clave. El método original de Jacobson ha sufrido con los años revisiones y modificaciones, aunque el principio original de trabajo se ha mantenido hasta la actualidad.

La relajación ejerce una serie de efectos (4) beneficiosos, tanto específicos a la misma, como generales:

EFECTOS ESPECÍFICOS DE LA RELAJACIÓN:

-          Disminución de la tensión muscular tónica.

-          Disminución de la frecuencia e intensidad del ritmo cardiaco.

-          Aumento de la vasodilatación arterial Þ Incremento del riego periférico y oxigenación celular.

-          Cambios en la respiración Þ Disminución en la frecuencia, aumento de la intensidad y de la regularidad.

-          Disminución de la actividad del sistema nervioso simpático.

-          Disminución en la secreción del neurotransmisor noradrenalina.

-          Disminución del consumo de oxígeno y mayor eliminación del CO2, sin cambios en el cociente respiratorio.

-          Reducción del nivel de ácido láctico en la sangre arterial.

CAMBIOS GENERALES:

-          Disminución en el metabolismo basal.

-          Disminución en los índices de colesterol y ácidos grasos en plasma.

-          Incremento del nivel de leucocitos.

-          Incremento en los ritmos alfa y theta cerebrales.

-          Sensación de confort y tranquilidad.

PUESTA EN PRÁCTICA DE LA RELAJACIÓN PROGRESIVA (5)

Elambiente debe ser tranquilo, libre de distracciones, con temperatura confortable e iluminación tenue. No usar ropa, calzado u otros objetos que opriman o molesten. Si se usan lentes de contacto, conviene quitárselas. Postura: Conviene adoptar posturas que favorecen el desarrollo del entrenamiento, idealmente, sentado o tumbado.

La premisa básica es generar una contracción muscular de las zonas que iremos viendo. La tensión muscular debe ir aumentando progresivamente hasta un punto máximo llegado el cual, comenzaremos a soltar poco a poco la tensión. En todo momento se debe dirigir la atención hacia el grado de tensión y relajación que va generándose.

El uso de cannabis nos puede servir para acceder a una mayor sensibilidad hacia el cuerpo, de forma que podamos amplificar las sensaciones y acceder así a esa percepción de la diferencia de tensión, con lo que el proceso de percibir la diferencia se convierte en una estupenda pauta de control del cuerpo y mente, ya que ambos están enfocados en una misma dirección. Es por ello que puede afirmarse que a través de la relajación del cuerpo accedemos a la relajación de la mente.

El punto clave a observar cuando se utilice el cannabis como catalizador de la práctica de la relajación es centrar la atención con toda la energía posible en el proceso muscular de tensión/ relajación, de forma que los demás procesos mentales se dejen aparte. Debemos fundir el proceso de atención con la contracción/ relajación muscular, de forma que la mente se ve a arrastrada hacia ese sencillo proceso.

Utilizaremos un procedimiento abreviado, con el fin de acceder a estados profundos de relajación a partir de un pequeño número de grupos musculares. Es importante tener presente que la relajación, como toda técnica, depende de la práctica constante, por lo que hay que realizarla con cierta disciplina y constancia para que llegue a resultar eficaz.

El procedimiento que proponemos es:

1º. Cerrar los ojos. Adquirir una postura cómoda según se ha indicado anteriormente.

2º. Realizar dos ciclos de respiración diafragmática profunda: Inspiramos profundamente, tratando de llevar el aire a la parte baja del abdomen, retenemos unos segundos el aire y vamos soltándolo lentamente.

3º. Comenzamos a tensar la mano y antebrazo de ambos brazos à se cierran los puños poco a poco, aumentando gradualmente la fuerza. Concentramos la atención en la sensación de tensión que gradualmente va aumentando. Llegado el punto de máxima tensión, comenzamos progresivamente a relajar el puño, mientras seguimos respirando de forma profunda. Nos concentramos en la relajación que aparece en los brazos, a la par que adquirimos consciencia de que esa relajación se extiende al resto del cuerpo.

4º. Tensamos la boca poniéndola en posición como de dar un beso mientras cerramos fuertemente los ojos. Concentramos la atención en la sensación de tensión en la cara que gradualmente va aumentando. Llegado el punto de máxima tensión, comenzamos progresivamente a relajar, mientras seguimos respirando de forma profunda. Nos concentramos en la relajación que aparece en la cara, a la par que adquirimos consciencia de que esa relajación se extiende al resto del cuerpo.

5º. Seguiremos aplicando estas mismas pautas (tensión – relajación – atención – respiración) en cualquier grupo muscular que queramos, pero sugerimos los siguientes:

-          Hombros, pecho y parte superior de la espalda: bajamos la barbilla contra el pecho y subimos los hombros hacia arriba.

-          Abdomen: apretamos el abdomen fuertemente con un movimiento similar al realizado al defecar.

-          Ambos muslos: estiramos las piernas, extendiendo las rodillas fuertemente.

-          Ambas pantorrillas y pies: levantamos la punta de los pies hacia arriba, manteniendo os talones apoyados en el suelo.

En un mundo como el actual, donde se propugna el consumo y la rapidez como paradigmas de la vida correcta se hace necesario el ampliar el espacio interno y reducir la constante competición por ganar la carrera del tiempo. Las técnicas de relajación permiten controlar el exceso de activación mental y corporal y adecuarlo a las demandas reales de la situación. Tómense tiempo antes de actuar para realizar un par de respiraciones profundas y centrarse en un estado relajado de cuerpo y mente.

NOTAS

  1. http://buscon.rae.es/draeI/
  1. Fernández Abascal, E. G. et als (2003) Emoción y motivación, la adaptación humana, Vol. I. Madrid: Centro de estudios Ramón Areces.
  1. Ver Cannabis Magazine nº 70, páginas 136 a 140.
  1. Labrador, F. J.; Cruzado, J. A. y Muñoz, M. (2005). Manual de técnicas de modificación y terapia de conducta. Madrid: Pirámide. (págs. 368 a 372)
  1. Aparte de la metodología simplificada que proponemos, recomendamos consultar el siguiente enlace: http://www.psicologia-online.com/autoayuda/relaxs/contenidos.htm

 

 

Cactus San Pedro: mescalina natural (II)

Trichocereus en florTrichocereus en flor

Sobre los efectos del san Pedro dice el especialista Anthony Henman: “Es un sentimiento de bienestar, un poco como el éxtasis, de mucho amor para todo el mundo, y una actitud muy positiva ante la vida”. Asegura que nunca ha visto a nadie con un mal viaje de san Pedro: “la mescalina puede ser fuerte pero es una cosa muy segura” (Henman 2007). Nunca ha muerto nadie de sobredosis de mescalina o de san Pedro a pesar de que una persona tomó dos gramos de mescalina pura (Berger 2004). Experimentos hechos con animales han mostrado una D.L. 50 (Dosis Letal en el 50% de los casos), de 100 miligramos de mescalina por kilo de peso del animal.

Una mujer europea nos contó el uso medicinal que hacía del cactus Trichocereus peruvianus (como le llaman los botánicos a una de las variedades o especies). A esta mujer se le había muerto un familiar muy querido, pero le resultaba imposible llorar porque tenía un bloqueo emocional, de modo que decidió tomar San Pedro para liberar sus emociones y pasar el duelo, de lo contrario –nos dijo- me va a salir un cáncer o algo malo. Tras ingerir la pócima mescalínica se produjo la catársis: liberación de tensiones y emociones, hipersensibilidad, expansión de la consciencia y finalmente –tras doce horas de viaje psiquedélico- renacimiento espiritual, paz, tranquilidad y serenidad.

Mucha gente ha intentado tomar san Pedro pero su sabor muy amargo y la consistencia gelatinosa de su cocimiento les ha echado para atrás. Estos problemas pueden ser esquivados gracias al nuevo método de preparación del san Pedro, ideado por Anthony Henman.

SAN PEDRO PARA CINCO.

Cada ejemplar de san Pedro tiene una cantidad distinta de mescalina, por lo que las cantidades pueden variar bastante: entre diez y cincuenta gramos de tejido verde seco por persona. Tomando como media 300 gramos de tejido verde fresco, que tras secarse se reducen a solo 20 gramos, tendríamos unos 300 miligramos de mescalina que serían suficientes para un viaje intenso emocionalmente, aunque no siempre produzca visiones. Tomar diez veces más cantidad produce un efecto solo un poco más fuerte. Lo importante es llegar a ese mínimo de 300 mg de mescalina, que algunos autores elevan a 500 mg –medio gramo- para un viaje intenso (Ott 2000). Para evitar problemas estomacales y digestivos hay que seguir una serie de pasos.

1-    Congelar y descongelar. Se pesa el tejido verde seco de san Pedro hasta alcanzar los cien gramos (que equivaldrían a 1500 gramos de cactus fresco). Se mete en el congelador y al día siguiente se saca a un plato y se espera a que se descongele. Así se rompe la dura estructura celular del cactus. Una vez descongelado se pone a cocer en un cacharro con agua.

2-    Cocer a fuego medio durante unas dos horas, tanto si es cactus fresco como seco, o pulverizado. Si no se ha congelado y descongelado hay que cocerlo varias horas más.

3-    Licuar y colar. Tras apagar el fuego y una vez que se ha enfriado, se mete en una licuadora para romper las duras fibras del cactus. Luego se cuela. Este paso se puede saltar si el material de partida es tejido verde seco molido, en polvo.

4-    Reducir el volumen de líquido: Se pone al fuego hasta que el líquido se reduzca por evaporación y pueda entrar en una botella de tres cuartos de litro. Una vez reducido se podría beber si se filtra varias veces a través de un colador de tela, de los de café, pero quedan unos últimos pasos que lo hacen más digerible.

5-    Reposar y fermentar. Se echa el caldo en una botella y se tapa. A los dos días se le quita el tapón a la botella y se oirá salir el gas generado por la fermentación. Se vuelve a cerrar la botella y cada dos días se repite la operación hasta que ya no salga gas, “hasta que deje de echarse pedos”. No conviene agitar la botella porque por decantación se irá separando el líquido rico en mescalina, que flotará en la parte superior, y la parte vegetal gelatinosa que reposará al fondo de la botella.

6-    Separar y reducir. Para sacar el líquido de la botella sin agitarla, lo mejor es meterle una sonda o tubito de plástico o pequeña manguera y tras aspirar dejar que vaya por el tubito hasta otra botella situada más abajo, como se hace para trasvasar gasolina de un tanque a otro. Al final tendremos la antigua botella con la pasta gelatinosa, y la nueva botella solo con el líquido rico en mescalina. No hay más que verter éste líquido en un cazo y calentarlo a fuego lento hasta que quede reducido a cinco chupitos o hasta la casi completa evaporación del agua, en cuyo caso tendremos una pasta negra: alquitrán de mescalina, que algunos secan pulverizan e introducen en cápsulas de gelatina (de venta en farmacias y tiendas de productos químicos y material de laboratorio, donde también se venden sondas de plástico para goteros).

RECETAS DE COCINA CON SAN PEDRO.

Barton (1994) recomienda cortar en tiras la capa verde del cactus y aderezarla con sal, zumo de limón y cilantro picado. ¿Alguien se podrá comer eso? Según Barton es su receta favorita por lo fácil que es de preparar, no dice nada del sabor. La ensalada de san Pedro es fácil de preparar: cien gramos de tejido verde troceado, dos cucharadas de vinagre de sidra y se deja macerar en la nevera una hora. Se puede añadir perejil picado al gusto.

SAN PEDRO FRITO.

Los trozos de tejido verde seco de san Pedro se pueden freir a fuego medio hasta que los bordes se doren y salgan pequeñas ampollas marrones en su superficie. Salar un poco. Dice Barton que el contraste entre el exterior crujiente y el interior gelatinoso es bastante agradable.

SAN PEDRO AL VAPOR.

Sofreír el tejido verde seco troceado. Con aceite de oliva, un diente de ajo y media cebolla picada, mantened la sartén tapada a fuego medio-suave unos diez minutos. Conviene agitarla para que no se pegue, luego se destapa y se cocina otros quince minutos hasta que el jugo se haya evaporado parcialmente y el cactus esté ligeramente dorado. Así se reduce el volumen de cactus por evaporación de su contenido acuoso. Es según Barton la receta con mejor sabor. El amargor queda reducido pero nunca eliminado.

SOBRE LA POTENCIA DE LOS CACTUS.

Muchos libros sostienen erróneamente que los cactus cultivados en Europa tienen niveles muy bajos de mescalina (como Berger 2004). Eso será en el norte de Europa, porque el desierto de Almería y en general toda la costa mediterránea tiene un clima ideal para cultivar las distintas especies o variedades de lo que se conoce genéricamente como “San Pedro”. Henman asegura haber recolectado un cactus san Pedro en La Torrassa (Barcelona), que resultó de efectos tan potentes como cualquiera de los que había probado en el Perú. Lo encontró en un terreno abandonado, donde nadie le daba ni agua ni abono y a pleno sol, estaba casi cayéndose. Parece ser que es la sequía prolongada y una situación de estrés lo que hace que los cactus produzcan más mescalina. Si esta teoría se confirma lo importante no sería que el cactus fuera pachanoi o peruvianus, más bien lo necesario sería un año de sequía completo antes de cosechar el cactus. Aguanta bien la sequía, el frío, incluso bajo cero y la humedad (no se pudre fácilmente), es mucho más resistente que el peyote. Los análisis hechos hasta ahora parecen confirmar la teoría de Henman: el pachanoi seco dio de 0,1 a 2,375% de mescalina, mientras el afamado peruvianus solo alcanzó un 0,82% (Pardanani 1977). Estos datos son incompletos porque nunca indican si se analizaron los cactus tras un largo período de sequía o no, ni tampoco su edad o que parte del cactus analizaron: ¿todo o solo el tejido verde seco?. Lo que si se sabe es que la mescalina encerrada en el cactus No caduca, se logró detectar en un peyote reseco encontrado en una tumba de unos mil años de antigüedad (Ott 2000). Un kilo de san Pedro seco serviría de materia prima para extraer en laboratorio entre tres y doce gramos de mescalina pura (Gottlieb 1977). Hay quien ha hecho bioensayos psiconaúticos con tejido verde seco de pachanoi pulverizado: con dos a cuatro gramos se siente una suave estimulación que dura de seis a ocho horas, funcionando como un auténtico tónico. Con 5 a 6 gramos además del efecto tónico se siente empatía, mientras 10 gramos del polvo dan un efecto claramente psiquedélico aunque con pocas visiones, pero muy emotivo (Rätsch 2005).

Por especies los pocos análisis hechos darían estos datos:

Trichocereus pachanoi: 0,1% a 2,375% de mescalina del peso seco del cactus.

Trichocereus peruvianus: 0% a 0,82%

Trichocereus puquiensis: 0,11% a 0,50% Cuatro análisis en Ayacucho, Perú (Serrano 2008)

Trichocereus cuzcoensis = schoenii: 0,14% a 0,22% (Serrano 2008).

Trichocereus bridgesii: En Bolivia se dice que esta especie es usada de forma tradicional por los nativos, y también por los jóvenes de la capital, La Paz, “por sus efectos estimulantes sobre la psique” (Rätsch 2005). Hay quien dice –sin aportar cifras de análisis- que tiene “más o menos el mismo contenido de mescalina que el T. pachanoi” (Berger 2004). Su aspecto exterior es muy similar al peruvianus.

Según Henman pachanoi, peruvianus y cuzcoensis serían igual de potentes y alcanzarían un mayor porcentaje de mescalina si son expuestas a pleno sol y un año de sequía completo antes de la cosecha. La principal diferencia sería que el pachanoi tiene espinas cortas (y en la variedad cultivada carece de espinas), mientras el peruvianus muestra unas grandes, duras y puntiagudas espinas. La familia Trichocereus está formada por más de 80 especies, de las cuales 30 dieron positivo en mescalina pero solo 5 tienen cantidades apreciables y hasta ahora aun no se han estudiado todas. Lo demás sería mitología y leyendas urbanas.

REFERENCIAS.

Barton, Steve. 1994 http://www.erowid.org/plants/cacti/cacti_preparation2.shtml

Berger, Markus. 2004. Cactus enteógenos. Ediciones Cáñamo. Barcelona, página 222.

Gottlieb, Adam. 1977. Peyote and other psychoactive cactus. The 20th. Century alchemist. USA.

Henman, A. 2007. Cáñamo 120 diciembre: Anthony Henman y el San Pedro bendito.

Ott, J. 2000. Pharmacotheon. Los libros de la liebre de marzo. Barcelona, 2ª edición.

Pardanani y McLaughlin, 1977. Cactus Alkaloids XIX. Mescaline and related compounds from Trichocereus peruvianus. Lloydia 40(6): 585-590.

Rätsch, C. 2005. The encyclopedia of psychoactive plants. Ethnopharmacology and its applications. Park Street press. USA

Serrano, Carlos. 2008. Citado por The Entheogen Review nº3. La revista enteógena desapareció. “Avances en la Fitogeografía química del género Trichocereus en el sur de Perú. Quepo 22: 29-35.

 

Cannabis y creatividad: relaciones más que complementarias

En este artículo abordaremos las interesantes relaciones existentes entre el cannabis y la creatividad, navegando entre las fronteras del pensamiento analítico y el global, entre las barreras de los conceptos mentales y el mundo mental liberado. Abróchense los cinturones, vienen curvas.

Por Psicotar

Imagínese a un niño pequeño, de unos 2-3 años, jugando en el salón de su casa, cómodamente sentado en la alfombra en compañía de dos adultos. De repente, uno de los adultos que hay en la sala jugando con el crío, empieza a levitar y a dar vueltas volando por la habitación. Traten de imaginarse la reacción de los presentes en la acción… el niño posiblemente no vea nada extraño o puede que se vea sólo algo sorprendido. Traten de imaginarse ahora en la posición del otro adulto… es posible que en principio no de crédito a lo que ve, posiblemente pase de la incredulidad a un incómodo estupor y de ahí, seguramente, a un estado de miedo, pánico o perplejidad total, que le llevará a cuestionarse su salud mental y es posible que a buscar ayuda…

¿Cuál es la diferencia entre las mentes de estas personas, para que una no sienta miedo y acepte esa experiencia y la otra pueda llegar a pensar que se ha “vuelto loca”? Sin duda alguna esta pregunta tiene respuesta simplemente observando el mundo de las cosas en el que nos movemos: los conceptos y los significantes.

001001El mundo presenta unas características que pueden agruparse en categorías que ayudan a reducir el número de “cosas” que hay que memorizar. Por ejemplo: en el concepto de fruta podemos incluir a los plátanos, papayas, fresas, cerezas, peras, manzanas, kiwis, etc. De manera que antes de tratar de entender una fruta en particular deberemos conocer que pertenece a esa categoría… porque dentro de esa categoría, además, tenemos una serie de propiedades que más o menos definen “lo que se puede esperar de sus miembros” Ejemplo: cuando vemos un plátano y lo identificamos como una fruta, sabemos que la fruta se puede comer, que es posible que se tenga que pelar, que los plátanos no hablan ni se mueven (y si lo hacen, ¡a correr!), etc, de forma que podemos tener estructurada y acotada una parte del mundo real.

¿Qué pasa cuando nos encontramos algo que no conocemos ni sabemos en qué categoría conceptual lo podemos incluir? Pues que nos quedaremos algo perplejos y es posible que nuestro cerebro trate de darle un significado inmediatamente. Ejemplo, una ballena es un mamífero, aunque se acerca más por su forma y medio de vida a lo que entendemos por pez: vive en el agua, pasa muchos periodos de tiempo bajo ella, tiene aletas, forma de pez…

Esto explica la producción constante de situaciones extrañas conocidas como ilusiones ópticas, donde percibimos algo que nuestro cerebro trata inmediatamente de “catalogar” y de dar significado, aunque produzca un error una vez comprendido qué es lo que se está viendo (1).

Hechas estas primeras reflexiones, entra en escena el protagonista de hoy: el cannabis. Tanto esta sustancia como otras de la despensa psiconáutica llevan usándose desde que el hombre es hombre, y puede que incluso mucho antes, para generar estados alternativos de consciencia.

En estos estados alternativos, la mente sufre cambios y, por ello, también el mundo externo de las cosas, ya que el único mundo que podemos conocer es el nuestro, nuestro mundo interior.

Un cambio en la función de nuestro cerebro puede provocar que el mundo externo también varíe, ya que nuestro cerebro cambia la forma en la que integra esa información.

¿Qué es lo que puede hacer el cannabis? Puede derribar las barreras o al menos abrir brechas por las que la información circula y se integra de otra forma.

Durante muchos años, a la gente “inteligente” se le suponían una serie de cualidades, todas ellas centradas en el pensamiento convergente, es decir, el pensamiento que consiste en generar ideas a partir de una información dada y a partir del cual sólo es posible una respuesta válida o convencionalmente aceptada. El pensador puede ser a la vez víctima y verdugo de la información por los límites que lo “convencional” impone (2)

Por suerte, desde la psicología actual –y desde otras corrientes, como la psiconáutica- se comienza a dar peso al pensamiento divergente, que es el que permite generar una amplia variedad de ideas o soluciones a partir de una información concreta, sin ceñirse de manera fija a una solución y permitiendo un amplio abanico de posibilidades (3)

El cannabis puede directamente abrir las puertas de los conceptos y permitir así la integración diferente de la información y, con ello, permitir un uso también alternativo de nuestros pensamientos. Piénsese, por ejemplo, en la sensibilidad musical acentuada que se experimenta con el cannabis… imagínese ahora a una persona, músico de profesión, que en este estado compone canciones… sin duda el resultado será diferente que el que podría haber sido si no hubiera tomado nada. Lo mismo pasaría si ese músico se tirara 48 horas sin probar bocado… sin duda ese estado diferente de su cuerpo y su mente también cambiarían la forma de hacer música.

Cerebralmente hablando, se ha intentado relacionar la creatividad con niveles de neurotransmisores. Esta visión lo único que ha conseguido es una difusa relación entre los niveles de los neurotransmisores dopamina y serotonina, pero no relaciones causales directas que, hablando de la mente como un epifenómeno global, es difícil demostrar (4)

Eysenck (5) ya intentó allá por 1995 relacionar los niveles de dopamina y serotonina con el pensamiento creativo. En su teoría de la personalidad (6) creó una dimensión a la que llamó psicoticismo o “dureza mental”, típico de personas muy competidoras y orientadas a lograr logros, incluso por encima de los derechos de los demás.

Este comportamiento de motivación exagerado está relacionado con elevados niveles de dopamina, que es el neurotransmisor que se libera cuando se anticipa que se va a obtener una recompensa o resultado deseado. Imagine que la persona más querida por usted le dice, tras meses sin verse, que va a ir a visitarle… esa emoción y esa euforia está producida por una elevación en la dopamina.

También se han relacionado estos niveles elevados en el rasgo de “psicoticismo” (no confundir con la psicopatía) con una mayor creatividad y pensamiento original (7)

Bien, hasta aquí, nada especial. Pero ahora debe entrar en escena otra compañera de vivencias, la serotonina, otro neurotransmisor imprescindible para comprender la creatividad. La serotonina ejerce una acción reguladora de la dopamina, de tal forma que, al liberarse una gran cantidad de serotonina, se produce una reducción de los niveles de dopamina (8)

skullskullEsto es especialmente interesante en las vías dopaminérgicas mesolímbica y mesocortical. En estas vías se maneja información relativa a emociones, estados de motivación, impulsividad, afectos, empatía, combinación de la información, etc. Ambas sustancias mantienen un delicado equilibrio.

Si los niveles de dopamina son elevados, la persona es posible que sea muy competitiva, poco empática, muy lanzada, muy decidida, desinhibida, agresiva y, para regular esto, la serotonina controla ese nivel de dopamina. Si la serotonina no ejerce correctamente su acción, es posible que se genere un desequilibrio que pueda originar procesos mentales diferentes, entre los que se encontraría una especial capacidad creativa, pues se ha relacionado directamente el mayor nivel de dopamina con estados creativos. Todo esto sucede a un nivel cerebral. No debe obviarse por ello la relevancia del aprendizaje y educación, así como los determinantes culturales bajo los que el individuo se ha desarrollado.

Como colofón a este artículo, trataremos la sobreinclusión. Este término se comenzó a aplicar en los años 20 por Cameron (9) al referirse al pensamiento de los esquizofrénicos.

Esta sobreinclusión consiste en la reducción de la inhibición mental que facilita la producción de nuevas informaciones o combinaciones nuevas. Es por ello la manifestación primaria de la creatividad.

El cannabis puede actuar directamente a nivel cerebral alterando este equilibrio entre dopamina/ serotonina y provocando con ello que se maneje la información de una manera más global y abierta que centrada en el concepto o categoría concreta. Por ello, es una sustancia ideal para colocar la mente en un estado de mayor receptividad, de creatividad acentuada, de mayor empatía.

El cannabis ejerce efectos muy marcados en el funcionamiento mental, produciendo relajación, aumento de la empatía, aumento de la tolerancia a situaciones que previamente generaban tensión, una mejora en la capacidad de mezclar información variada…

Esta capacidad de “mezclar” las cosas que nos permite el cannabis, puede ser una buena vía de solución a muchos problemas, al permitirnos experimentar opciones variadas, nuevas alternativas, formas de pensar fuera de lo habitual, etc… También puede ser una buena manera de acercarse a situaciones problemáticas para la persona, tales como un problema con la pareja, una situación emocional enquistada como un divorcio, etc.

Nos despedimos hasta la próxima… salud y ¡buen viaje!

 

NOTAS

 

  1. http://ilusionesopticas.org/
  1. Sampascual Maicas, G. (2004). Psicología de la educación (vol. 2). Madrid: UNED.
  1. Ver cita 2.
  1. BERMÚDEZ, J., PÉREZ-GARCÍA, A. y SANJUAN, P. (2003). Psicología de la personalidad: teoría e investigación. (vol. 1). Madrid: UNED.
  1. SÁNCHEZ-ELVIRA, A. (Ed.) (2005). Introducción al estudio de las diferencias individuales (2ª ed.) Madrid: Sanz y Torres. (Págs. 363 a 375)
  1. Ver Cannabis Magazine nº 70, páginas 136 a 140.
  1. Ver cita 5.
  1. Sthal, S. M. (2006) Psicofarmacología esencial. Barcelona: Ariel. 2ª ed, capítulos 10 y 11.
  1. Ver enlace:

http://www.google.es/url?sa=t&source=web&ct=res&cd=2&ved=0CAkQFjAB&url=http%3A%2F%2Fdialnet.unirioja.es%2Fservlet%2Ffichero_articulo%3Fcodigo%3D2365121%26orden%3D88492&rct=j&q=sobre+inclusion+eysenck&ei=nkyOS-jDBcHz_AbthvntDA&usg=AFQjCNGC6gdQ9OHrf_hKak9bspGdlJsn8g

 

 

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