Menta del Turquestán

Es un pequeño arbusto que crece desde el Este de Europa hasta Asia Central en las secas laderas montañosas de las estepas de Georgia, Armenia, Turquestán, Uzbequistán y hasta Afganistán e Irán. Lagochilus inebrians es una misteriosa planta sedante de la familia de la menta, las Labiadas, como la Salvia divinorum. Hay unas 34 especies diferentes de Lagochilus (Evans Schultes 1982).

Por LOA

Esta misteriosa planta psicoactiva fue siempre imposible de conseguir en Europa, hasta que hace pocos años ha empezado a comercializarse en Holanda. Para escribir este artículo compré por Internet 25 gramos de flores secas de menta del Turquestán a una conocida casa etnobotánica holandesa, por 8,23 € más gastos de envío. Al ser una planta sin apenas referencias en la bibliografía castellana es obligatorio recurrir a Internet, dónde se encuentran, traducidos del ruso, varios resúmenes en inglés de informes elaborados en la antigua Unión Soviética, cuyos científicos estudiaron la planta a fondo.

Durante siglos las tribus de los pueblos Tayikos, Tártaros, Uzbecos y Turcomanos han hecho cocimientos con las hojas tostadas y a menudo mezcladas con tallos, flores (rosas o blancas) y frutos de la planta, siempre añadiendo azúcar o miel para mitigar el intenso sabor amargo. Las hojas se recolectan desde finales de Julio hasta Octubre. El secado y almacenajeaumentan la fragancia.

LAGOCHILINA, EL ESPÍRITU ACTIVO.

Estudios fitoquímicos consiguieron aislar en 1945 una sustancia cristalina no alcaloide y del tipo de los diterpenos grindelianos, llamada lagochilina un alcohol polihídrico. Supone como media el 3% del peso seco de la planta entera, pero las hojas secas pueden alcanzar hasta un 17% (Rätsch 2005). En la fase de florecimiento y fructificación se halla la máxima concentración de lagochilina, de mayo a julio. En los libros se dice que no está demostrado que la lagochilina sea la responsable de los efectos sedantes de la planta, pero la venta de lagochilina pura y los testimonios que pueden verse en Internet parecen indicar que si. La lagochilina alcanza precios astronómicos.

LAGOCHILUS INEBRIANS.

Muy apreciada como medicamento popular, tras ser estudiada científicamente fue incluida en la octava edición de la Farmacopea Rusa, usándose para aliviar enfermedades de la piel, como coagulante para cortar hemorragias, y como sedante (Evans Schultes 1982). Ha sido usada también contra alergias, glaucoma, espasmos, etc.

La menta del Turquestán es un arbusto de hasta un metro, con flores rosas hermafroditas que salen de junio a agosto, que es cuando se suele recolectar. Prefiere la tierra arenosa y soleada, con buen drenaje. No puede vivir a la sombra, en cambio tolera tanto la humedad como la sequía. Produce muchas semillas y sus raíces están firme y profundamente ancladas en el suelo rocoso, por lo que resulta imposible de arrancar.
Hay varias subespecies de Lagochilus inebrians o Lagochilus cabulicus, entre la subespecie de Georgia y Armenia y la de Turkmenistán se pueden observar pequeñas diferencias morfológicas aunque insuficientes para ser consideradas especies distintas. Ambas variedades contienen lagochilina y las mismas propiedades farmacológicas (Taylor & Francis 1997)

lagochilus inebriens lagochilus inebriens

COCIMIENTO.

Hojas y flores secas se hierven con agua de 5 a 20 minutos, según las fuentes. Se deja reposar tapado tras apagar el fuego, hasta que se temple, se le añade azúcar o miel después de ser filtrado el líquido y se bebe. Tomé un cocimiento de cinco gramos, muy amargo al gusto pero de agradables efectos tranquilizantes y extáticos. Como fue una experiencia muy suave probaré con diez gramos a ver si el efecto es más fuerte. Según lo visto en Internet se recomiendan de 5 a 30 gramos por persona, lo que hace de esta planta una de las más caras como tranquilizante natural.


USOS MEDICINALES.

Antiespasmódico, hemostático, hipotensivo, sedante, tónico uterino, antialergénico usado en infusión por vía oral, y como ya hemos dicho se usa contra las enfermedades de la piel. Las ramas son recolectadas en otoño, tras el florecimiento, secadas y almacenadas para su uso posterior. El correcto secado las hace más fragantes y más farmacológicamente activas. A pesar de su nombre inebrians, embriagante, parece que su principal efecto es sedante suave como hemos podido comprobar en persona.

Dados sus efectos hipotensores y sedantes, las personas con tensión baja tendrían que extremar precauciones si deciden probar la menta del Turquestán (Duke 1992).

La menta del Turquestán aumenta las secreciones gástricas, favoreciendo la digestión.
Extractos y tinturas de Lagochilus han sido probados con éxito en el Instituto Médico de Samarcanda, en 170 pacientes con desarreglos del sistema nervioso. El tratamiento fue considerado bueno por el 53% de los pacientes, satisfactorio por el 27%, suave por el 10% y nadie dijo ser insensible a esta misteriosa planta. También fue probado en psiquiátricos, con 50 pacientes neuróticos, epilépticos y neurasténicos. Funcionó como sedante, aliviando la neurosis y la epilepsia según el doctor Rosenberg. Favorece el sueño y reduce la excitabilidad. También ha dado buenos resultados contra los eczemas, y tomado tres veces al día ha reducido la hipertensión favoreciendo un buen estado de salud de los pacientes tratados. Reduce el vértigo, los dolores de cabeza y los mareos, aumentando la capacidad de trabajo. Los ensayos clínicos fueron especialmente exitosos en el control de hemorragias, 300 pacientes aceptaron el experimento y 193 (64%) quedaron satisfechos, un 19% algo menos, un 10% dijo sentir un suave alivio, y sólo un 7% aseguró No haber notado nada.

lagochilus floreslagochilus flores


EXTRACTO ALCOHÓLICO.

Ya que contiene un diterpeno, como la Salvia divinorum, podría extraerse una resina rica en lagochilina remojando la hierba en alcohol de alta graduación durante dos semanas. Se filtra y se deja el líquido filtrado en un plato para que se vaya evaporando durante unas dos o tres semanas hasta que se convierta en una resina. Se muelen unas pocas flores secas y se mezcla el polvo con la resina. Esto sería un extracto alcohólico fumable que produce un agradable y potente efecto relajante, sin paranoias como a veces ocurre con el Cannabis.

CULTIVO.

Hay poca información sobre el cultivo de menta del Turquestán. En su hábitat natural crece en regiones áridas, soleadas, de clima continental, en suelos rocosos con buen drenaje, por lo que algunas zonas de la Península Ibérica serían ideales. Las semillas se cubren con tierra suelta que hay que mantener húmeda hasta que germinen. Se colocan a pleno sol. Plántalas a finales de primavera o principios de verano en un lugar seco.

UNA MENTA TAN LEGAL COMO CUALQUIER OTRA.

La menta del Turquestán es tan legal como la menta rotundifolia o cualquier otra especie de menta. Puede sembrarse, venderse, o comprarse por Internet. Su venta como planta medicinal requeriría cumplir con la normativa aplicable a este tipo de plantas.

Como planta silvestre se encuentra en peligro en Asia Central a pesar de No estar en la lista de especies en peligro de extinción del convenio CITES (Convenio Internacional de Comercio de Especies Amenazadas de Fauna y Flora). Es ilegal recolectarla en Asia Central, y si la compras por Internet asegúrate de que se trate de planta cultivada.

lagochilus inebrianslagochilus inebriansCONCLUSIÓN.

Sin duda es una planta interesante que habrá de ser estudiada con mayor profundidad. Ahora bien, como tranquilizante natural preferimos el kratom tailandés, o la raíz de Kava de Oceanía, no sólo por sus efectos más definidos, también por su menor precio. La menta del Turquestán es, por ahora, un carísimo té sedante.

BIBLIOGRAFÍA Y REFERENCIAS

Duke, James A. 1992:"Handbook of Medicinal Herbs", Lagochilus Inebrians Bunge.

http://www.erowid.org/plants/lagochilus/lagochilus.shtml

Evans Schultes, Richard. 1982. Plantas Alucinógenas. Ediciones científicas La Prensa Médica Mexicana. México D.F. Página 42.
Rätsch, C. 2005. The encyclopedia of the psychoactive plants. U.S.A.

Taylor & Francis. 1997. Pharmaceutical Biology. Volume 35, Nº 1

 

El cannabis y la autoconsciencia

En el artículo de este mes trataremos un tema muy controvertido, no sólo para la psicología, sino también para otras áreas de conocimiento como la filosofía, la física, la neurología, etc. El tema de controversia no es otro que la capacidad de la mente humana para volverse sobre sí misma y adquirir una consciencia de su propia existencia, así como una capacidad para automanipularse.

Por Psicotar

Vivimos en un mundo difícil, en el que diariamente somos bombardeados con proclamas y sutiles mensajes para que sigamos a una u otra marca de productos, acatemos las órdenes de la autoridad que vela por nosotros, reconozcamos nuestra ignorancia y nos pongamos en manos de sabios expertos que nos solucionarán todo, etc. Nunca antes la especie humana había tenido tanto y nunca antes habían surgido tantos problemas a pesar de, paradójicamente, tenerlo casi todo a nuestro alcance.

Podemos echar un rápido vistazo a nuestro alrededor y ser conscientes de los grandes y profundos cambios que nuestra especie ha conseguido en la lucha por la supervivencia. Hemos pasado de largas jornadas de caza y recolección a largas jornadas siguiendo partidos de fútbol por TV, de largas charlas alrededor del fuego dentro de la caverna a largas jornadas de chabacanería televisiva por cortesía del gran hermano y similares subproductos neuronales.

Y sin embargo hoy en día, que lo tenemos casi todo, el homo sapiens sapiens se ha dado cuenta de que casi no tiene de nada, que se siente vacío, que necesita ayuda psiquiátrica y/o psicológica. Todo esto es muy llamativo porque refleja que, pese al desarrollo cultural y tecnológico, hay algo que no ha evolucionado en nuestras mentes y que parece ser algo de lo que verdaderamente importa.

Tras millones de años de evolución, el cerebro humano es considerado el último escalón de la historia evolutiva sobre la faz de la tierra. Tenemos una dotación neuronal suficiente para permitirnos llegar a lograr tanto grandes hitos como las más terribles miserias (1)

Ese cerebro nos permite una personalidad, un concepto del “Yo”, de lo que yo soy, de lo que yo pienso, de lo que yo hago… de forma que, a la vez, soy capaz de diferenciar lo que yo hago (como sujeto) de lo que a mí me hacen (como objeto). Esta capacidad se desarrolla en el período alrededor de los 3-4 años de vida (2)

Esta serie de fenómenos tienen una base cerebral y neuronal, ya que se producen asociaciones entre el mundo externo de los objetos y “lo que se puede hacer o lo que te pueden hacer” los mismos, de forma que una palabra puede estar asociada a diversos significados y éstos pueden generar diversas reacciones. Imaginemos el efecto que puede tener la palabra “grande” para referirnos a una piedra (propiedad denotativa o descriptiva) o para referirnos a la patria (propiedad connotativa o que incluye otras propiedades o significados)

Es en este mundo verbal / conceptual donde vamos a encuadrar los efectos posibles del cannabis para hablar someramente de algunos curiosos fenómenos y alteraciones que se pueden provocar de forma involuntaria o buscada.

El primero de ellos será la conocida como ”descarga consecuente” (3) que es una señal producida en el cerebro ante diversos movimientos, pensamientos, sensaciones, etc… de forma que se produzca una sensación de haber hecho o dicho algo cuando realmente se ha hecho. Un ejemplo de esta descarga consecuente sería el mover una pierna y ser consciente de que se ha movido activamente y el caso contrario, que alguien nos mueva la pierna y nosotros sepamos que la pierna no la hemos movido nosotros.

Esto es posible por la información adicional que se genera cuando pensamos, sentimos, hacemos algo, nos movemos, etc… ya que esta información se dirige a las zonas del cerebro donde está instalada la propiedad de “uno mismo”, es decir, las áreas donde se sospecha que radica la capacidad de autoconsciencia. Esta capacidad tiene relación con dos áreas del cerebro, situadas en el lóbulo límbico y en la ínsula y más concretamente, con unas neuronas denominadas de “Von Economo” en honor a su descubridor (4) (5)

áreas permiten al individuo “darse cuenta” de que el movimiento que siente lo ha realizado él, que el pensamiento que le llega a la consciencia es suyo, etc. Si esta descarga consecuente falla, podría llegar a producirse que los pensamientos y movimientos del propio cuerpo se atribuyan a otros, lo cual es una forma de alucinación que puede generar reacciones emocionales desagradables como el pánico, ansiedad, o incluso una interpretación delirante (creer que le están moviendo por control remoto) (6) (7)

El cannabis altera la bioquímica cerebral, pudiendo llegar en ocasiones a afectar al sentido de uno mismo y, por ello, alterando la autoconciencia. Esta alteración puede ser una amplificación, con lo que la descarga consecuente entra en la consciencia y percibimos hasta el más mínimo detalle de nuestros procesos internos, llegando esto a generar un sentido del propio cuerpo interesante para poder usarlo como un elemento terapéutico en personas con problemas de percepción de su propio cuerpo (anorexia, bulimia, etc)

También puede producirse con el cannabis una alteración cualitativa en esa percepción, con lo que obtendremos un estado diferente de la mente que, dependiendo del manejo que haga la persona que lo experimenta, podría resultar positivo o negativo. Por ello, resulta ridícula la atribución negativa que se le hace al cannabis y otras sustancias de propiedades supuestamente generadoras de esquizofrenia, delirios, etc, ya que estas reacciones negativas no son provocadas directamente por la sustancia como pretenden hacer creer, sino que dependen del individuo y de cómo maneje este estado diferente de funcionamiento de la mente. Otra cosa es que personas enfermas o con problemas tales como el malestar emocional consuman con mayor frecuencia cannabis a modo de automedicación, lo que no es más que un factor consecuencial y no causal.

Otro fenómeno que puede aparecer con el cannabis es la despersonalización, que es la pérdida del sentido de uno mismo y la asunción de que “esto no lo estoy haciendo yo” o “esto no me está pasando”. Es un fenómeno muy llamativo, en tanto en cuanto que implica una desactivación o función alterada de las áreas de autoconciencia y que por ello, puede generar vivencias “raras” de las situaciones.

Higher ConsciousnessHigher ConsciousnessEs una situación muy frecuente al despertarse del sueño, donde las áreas cerebrales aún no están coordinadas y durante unos momentos se permanece “en el limbo” entre el modo de funcionamiento orientado a la realidad típico de la vigilia y el modo onírico, orientado al sueño. Estas áreas normalmente tienen un control mediante lo que se conoce como “inhibición recíproca” de forma que, mientras una funciona, la otra no. Pero a veces esa inhibición se libera y permite una coexistencia mutua, con lo que ello supone de alteración de la percepción del mundo.

Esto puede ser algo negativo como por ejemplo sucede en la narcolepsia, trastorno del sueño donde algunos sujetos pueden sufrir alucinaciones al despertarse o dormirse que tienen un gran realismo y pueden dejar completamente paralizada a la persona.

Igualmente, es una sensación frecuente en momentos de tensión, como por ejemplo una persona que tiene que hablar en público y cuando comienza a hablar se pone nerviosa, interpretando esa activación como amenaza, rechazándola en las áreas de la autoconsciencia y sintiéndola como “algo que parece que no me está pasando a mí”

El cannabis puede generar también esta sensación de irrealidad al modificar la bioquímica cerebral y generar una desconexión entre la vivencia y la sensación de realidad. Esto puede resultar estresante o divertido para las personas, marcando la diferencia entre “un mal rollo” o una simple sensación divertida. También sería posible su utilización de forma voluntaria para separarse emocionalmente de una situación traumática, por lo que ese posible efecto de despersonalización sería algo positivo, ya que la alternativa sería el sufrimiento.

Respecto al trabajo de autoconciencia, el cannabis puede resultar un poderoso compañero de viaje, siempre y cuando tenga uno claras las ideas y los objetivos, aparte de saber cómo aprovecharlos, ya que es muy frecuente que aparezca el despiste durante el consumo y la persona no lo encauce, perdiéndose entonces la posibilidad de trabajar la autoconsciencia.

El trabajo de autoconciencia ayudado por el cannabis puede hacerse de varias formas, en primer lugar sería el uso habitual de la sustancia y, cuando los efectos estén en el punto álgido, trabajar alguno de los siguientes ejercicios:

-       Prestar atención a las sensaciones que llegan del cuerpo, concentrándose únicamente en las mismas, sin llegar a darles una interpretación o tratar de ponerles una etiqueta de “buena” o “mala”. Aquí es positivo el darse cuenta de cómo el cerebro siempre trata de interpretar las sensaciones del cuerpo y ponerles la etiqueta correspondiente (esto es ansiedad, esto es miedo, etc.)

-       Prestar atención a algún proceso corporal como puede ser, por ejemplo, la respiración. Tomando consciencia plena de todo el ciclo respiratorio, desde que el aire comienza a entrar en las vías respiratorias, hasta que abandona el cuerpo.

-       Hacer algo de ejercicio brusco por ejemplo (25 flexiones de piernas) para provocar una aceleración en los latidos del corazón y así concentrarnos en la separación entre la activación fisiológica y la activación mental, manteniendo presente la necesidad de generar un espacio entre la sensación del cuerpo y la respuesta de la mente.

A este respecto, un servidor tuvo un día una experiencia muy instructiva. Me encontraba en una casa rural un fin de semana y consumí algo de cannabis. Al no consumir habitualmente, no tengo tolerancia apenas y la dosis resultó ser un poco mayor de lo esperado, debido a la potencia de la hierba. El caso es que comencé a sentir el cuerpo completamente planchado, con abundantes espasmos musculares y debilidad muscular, aparte de una cada vez mayor taquicardia, que empezaba a ponerme nervioso. Por un lado, sentía las “alarmas” de mi cuerpo y las sensaciones desagradables que avisaban de que algo no estaba bien y por otro sentía cómo mi cerebro buscaba la forma de “etiquetar” esas sensaciones bajo la forma de “te está dando un ataque al corazón”, “busca ayuda médica enseguida”, “corre a avisar a alguien”, etc… En vez de dejar que cundiera el pánico, me centré en las sensaciones corporales prestándolas toda la atención de que era capaz, observando el proceso de taquicardia, los calambres musculares, etc. Llegué a percibirme como el árbitro de un partido de tenis, que decide si la bola entra o no para conceder el punto. Por un lado, mi cuerpo dando la alarma, por otro, mi mente tratando de poner un nombre a esos mensajes del cuerpo y por otro, mi autoconciencia siendo consciente (valga la redundancia) de este proceso, que se convirtió en un buen aprendizaje para en posteriores ocasiones poder tolerar una activación orgánica separada de la activación mental. Para lograr esto fue útil el conocer técnicas de relajación sencillas, como la de relajación muscular progresiva de Jacobson, así como realizar respiraciones profundas (8)

Molecules and IntegrationMolecules and Integrationproblema asociado a la autoconciencia radica en el problema materia –conciencia y del que se encarga la filosofía de la mente (**Churchland). La pregunta es ¿Cómo es que estando compuesto de átomos idénticos al resto del universo, nuestro cerebro es capaz de tener una capacidad consciente que me haga sentir que YO soy y que estoy separado del resto de materia? Realmente es un problema complejo, ya no sólo por las disquisiciones psicológicas, sino por los problemas que se encuentran desde la ciencia para poder abordar la cuestión.

Una posible solución sería admitir que el alto grado de organización de la materia que se alcanza en el cerebro humano es la fuente de esa autoconciencia y que el uso de sustancias psicodélicas ayudaría a alterar esas relaciones entre los componentes y por ello, modificaría los estados mentales, incluso aumentando la capacidad de mirar hacia uno mismo.

Otra posible solución sería admitir que el cuerpo es físico y que esa mente es realmente un alma que coexiste a la vez encerrada en ese cerebro. El problema aquí es admitir la duda sobre qué pasará con ese alma cuando la materia expire y, sobre todo, si ese alma podría existir sin materia en la que basarse o residir.

Por supuesto que el uso de cannabis nos puede ayudar en la comprensión de este y otros dilemas por el mecanismo de la sobreinclusión, que es un fenómeno producido cuando se restringen los límites de los conceptos y las reglas de las situaciones y se mezclan situaciones, datos, fenómenos, etc, de forma novedosa y creativa. Hay personas que tienen esta capacidad de forma espontánea y que se maximiza con el consumo de sustancias como el cannabis, la psilocibina, etc, que provocan el funcionamiento simultáneo de áreas cerebrales que normalmente están inhibidas recíprocamente.

Nos despedimos hasta la próxima… salud y ¡buen viaje!

 

NOTAS

  1. Wilson, K. G.; Luciano Soriano, M. C. (2009) Terapia de aceptación y compromiso. Madrid: Pirámide.
  1. Ruiz, Marcos. (2003) Las caras de la memoria. Madrid: Pearson - Prentice Hall.
  1. Freides, David (2002) Trastornos del desarrollo: un enfoque neuropsicológico. Barcelona: Ariel (págs 74 - 75)
  1. Para una introducción conceptual: http://www.neurologia.com/pdf/Web/5007/bd070385.pdf
  1. Interesantísimo artículo sobre la base neuronal de la autoconciencia (requiere registro previo, gratuito): http://www.neurologia.com/sec/resumen.php?or=web&i=e&id=2010191#
  1. Ver cita nº 3.
  1. BELLOCH, Amparo; SANDÍN, Bonifacio y RAMOS, Francisco (Eds.): Manual de Psicopatología, Vol. I. McGraw-Hill. Madrid, 2004. (Págs. 317 a 321)
  1. Para un detallado repaso de la técnica de relajación muscular progresiva de Jacobson recomendamos consultar el siguiente enlace:

http://www.psicologia-online.com/autoayuda/relaxs/contenidos.htm

  1. Churchland, Paul M. (1999) Materia y conciencia. Barcelona: Gedisa.

 

 

 

 

Kava: El elixir del Pacífico

Con la raíz de este arbusto de Polinesia se hace una bebida que hoy se usa por toda Oceanía, sustituyendo al alcohol entre los aborígenes australianos. En USA se ha popularizado como tranquilizante natural, y han aparecido muchas marcas de comprimidos de extracto de raíz de Kava (Piper methysticum).

Por LOA

Piper methysticumPiper methysticum

Algunos productos llegaron a las herboristerías españolas, pero su concentración era tan baja que carecía de efectos sin un uso diario durante varias semanas. La razón de esta escasa cantidad de extracto por comprimido hay que buscarla en las negociaciones que se dieron en USA entre representantes del Gobierno y empresas herbodietéticas: algunos miembros de la F.D.A. –Administración de medicinas y alimentos- querían prohibir el kava o por lo menos evitar a toda costa que ocurriera lo mismo que pasó con los extractos de Efedra, que con sólo una cápsula o dos ya se nota un claro efecto psicoactivo. El Gobierno yanki impuso una dosificación mínima en los extractos de kava, para que nadie pudiera colocarse a menos que tragase diez cápsulas seguidas, como sucede con las Virgin Kava™, píldoras de la empresa hawaiana RA Nature´s Power que contienen un mínimo de 150 mg de kavalactonas por cápsula, una de las dosificaciones más potentes del mercado Norteamericano. La potencia sedante de la raíz de Kava puede variar mucho de una variedad del arbusto a otra, de muy suave a un potente embriagante narcótico. De ahí la importancia de los extractos estandarizados que aseguran un contenido mínimo de sus principios activos: las kavalactonas o kavapironas, sustancias resinosas también llamadas kavainas. Tanto la raíz como sus extractos pueden provocar sensaciones de paz y armonía, fomentando la sociabilidad y, en grandes cantidades, produce sueño profundo. Una cantidad escasa o una variedad de kava suave puede dar una ligera sedación apenas perceptible.

Parece probable que el kava es un arbusto cultivado que deriva de un arbusto silvestre oriundo de las islas Vanuatu que los botánicos llaman Piper wichmannii, y que ambos arbustos serían uno la forma hortícola cultivada, y el otro la variedad silvestre fértil, salvaje. Ambos arbustos se usan ceremonialmente y también con fines recreativos desde hace unos 3000 años. Son plantas de sombra y sólo se dan en zonas ecuatoriales húmedas o subtropicales. En Polinesia el kava se ha cultivado y consumido en todas las islas montañosas y volcánicas, salvo Nueva Zelanda, Pascua y los atolones coralinos llanos como Kiribati, Tuvalu, etc. Tanto la planta como la bebida preparada con su raíz se llaman kava en las islas Tonga y en Wallis y Futuna, en Hawaii le llaman ava.

KAVA: EFECTOS DE LA RAIZ.

Uno de los primeros farmacólogos describió así los efectos a finales del siglo XVIII: “Un sentimiento de agradable despreocupación, placidez y paz. Se habla de forma fácil y libre y la percepción se afina. Las personas que la toman nunca se tornan agresivas, enfadadas o abotargadas como con el alcohol, lo cual destacan los habitantes de las islas Fiji como gran ventaja de la bebida. La consideran un tranquilizante en casos de desgracias. Se mantiene el conocimiento y el sentido común. Si se toman cantidades algo mayores, desfallecen las extremidades, los músculos no responden al control y dominio de la voluntad, el andar se vuelve lento e inseguro, las personas se ven vacilantes, se siente el imperioso deseo de recostarse. Se ven los objetos, pero no se pueden fijar en su lugar, así como el oído percibe los sonidos pero no quiere ni puede ordenar lo que oye. Se siente un decaimiento total y sólo domina el deseo de dormir, aumenta la somnolencia y finalmente se duerme” (Lewin 2009). Comprobado como:

Somnífero, analgésico (alivia dolores), anestésico local, relajante muscular, protector nervioso, embriagante, sedante y antidepresivo. Puede inducir sueños lúcidos pero nunca alucinaciones, es relajante para el cuerpo y un poco estimulante para la mente agudizando los sentidos. Ideal para la conversación. Como antiguamente se mezclaba raíz de kava con especies alucinógenas de Datura, algunos viajeros pensaron erróneamente que se trataba de una raíz alucinógena, pero ninguno de los que hemos probado tanto la raíz como algún potente extracto concentrado hemosvisto alucinaciones.

La raíz fresca es bastante más potente que la seca, sobre todo las raíces laterales. Aun así el kava NO produce resaca ni tolerancia y deja la mente clara en medio de la embriaguez. Muchos isleños toman a diario las mismas tazas de kava y les sigue embriagando, lo que demuestra que el kava carece de tolerancia: el cuerpo pide siempre la misma cantidad y siente los agradables efectos sin pedir más (al contrario que con el alcohol es muy difícil desarrollar tolerancia al kava: Clinical and experimental pharmacology 1992). Un estudio alemán confirmó su eficacia como ansiolítico (reductor de la ansiedad), empleando 70 mg de kavalactonas tres veces al día “el extracto de kava es tan efectivo como los antidepresivos tricíclicos y las benzodiacepinas (Valium, etc) en el tratamiento de la ansiedad, sin ninguno de los problemas de adicción y tolerancia experimentados con esas drogas” (Volz y Kieser 1997).

Aunque hay miles de personas que tienen el hábito de beber raíz de kava batida en agua o leche, si interrumpen el consumo no sienten síndrome de abstinencia. No hay “adicción química” al kava (Lebot 1997;Rätsch 2005). Si el kava se consume con moderación no tiene toxicidad ni efectos indeseados. “En cantidad moderada es un sedante eufórico, muy agradable y similar a cantidades mínimas de éxtasis” (Escohotado 1995). El kava produce una gran variedad de efectos placenteros: paz, alegría, relajación profunda; en cualquier caso sin perder el conocimiento, aunque grandes cantidades producen un fuerte mareo y hacen flaquear las piernas. El kava suaviza nuestros sentimientos hacia los demás, aumentando la confianza y el respeto mutuos (Ramsdale 2003). Es muy eficaz para disminuir la ansiedad y como un destensador de los músculos, anticonvulsivo, antiespasmódico y analgésico. Con una dosis aumentada parece que el kava produce un sueño profundo y reparador sin interferir en los ciclos naturales del sueño (Cass y Mcnally 1998). De 1 a 1,5 gramos de kavalactonas provocan sueño profundo en menos de media hora, un efecto comparable a los somníferos químicos de farmacia. La diferencia es que con el kava al día siguiente NO hay amodorramiento o escasa energía, como si pasa a veces con las drogas de síntesis farmacéuticas que además con frecuencia suprimen el sueño profundo y la fase REM (Rapid Eye Mouvements, movimientos rápidos de los ojos: es la fase en la que se producen los sueños) (Emser 1998)

Esta maravillosa raíz de los mares del sur hace que el cerebro procese mejor la información y sin disminuir los reflejos, los tiempos de reacción se mantienen inalterados (Rätsch 2005) de ahí que los embriagados por el kava den negativo en todos los test practicados a conductores borrachos. Además apaga la sed mejor que la cerveza y tiene ligeros efectos tonificantes y vigorizantes que revitalizan el cuerpo tras una jornada de trabajo, aclarando la mente y estimulando el apetito. Pero cuidado: una cantidad demasiado grande de kava puede hacer que te duermas al volante.

Para algunas personas el efecto del kava es sutil, necesitando probarlo varias veces con el estómago vacío y en un lugar tranquilo, sin demasiada luz y ruidos, para poder disfrutar de sus maravillas.

PRINCIPIOS ACTIVOS: KAVALACTONAS.

Las raíces laterales secas contienen un 43% de celulosa, 20% fibra, 12% agua, 3,2% azúcares, 3,6% proteínas, 3,2% minerales (potasio, calcio, magnesio, etc.), y un 15% son sustancias resinosas conocidas como kavalactonas (Lebot et al. 1997). Las lactonas son compuestos orgánicos que contienen oxígeno. Las seis kavalactonas principales son del 3 al 8% de la raíz de kava: 1,8% kavaína, 1,2% metisticina, 1% desmetoxiyangonina, 1% yangonina, 0,6% dihidrokavaína, 0,5% dihidrometisticina (Ott 2000, Rätsch 2005). Además hay otras 9 kavalactonas secundarias. La absorción de la kavaína y la dihidrokavaína es muy rápida en el tracto intestinal. Las 6 kavalactonas mayores son farmacológicamente activas y sus efectos son diferentes cualitativa y cuantitativamente. Las raíces laterales son más potentes y tienen un 10,44% de kavalactonas, mientras que la raíz principal contiene sólo un 5,28% (media de seis muestras, Lebot 1997). Las variedades más fuertes de kava están en las islas Vanuatu (antes Nuevas Hébridas, fue colonia francobritánica): 15% de kavalactonas en raíces laterales, 10% en la raíz central y 5% en la parte baja del tallo. Estos porcentajes varían según la raza del arbusto.

A pesar de que las kavalactonas, como la kavaína, pueden ahora ser sintetizadas en laboratorio, las sustancias aisladas NO producen el mismo efecto que la raíz o sus extractos completos. La eficacia viene del conjunto de kavalactonas y no de una en concreto. La kavaína tiene un efecto anestésico local comparable a la cocaína, tanto en duración como en intensidad, además la kavaína NO es tóxica para los tejidos.

La dihidrometisticina (DHM) resultó ser más analgésica que la aspirina, con sólo 120 mg por kilo de peso del paciente que sufría dolores, se consiguieron aliviar o eliminar, mientras con aspirina se necesitaron 200 mg./kg de peso corporal (Lebot 1997). Como relajantes musculares tanto la DHM como la DHK se mostraron más potentes que las benzodiacepinas y otras drogas de síntesis química-farmacéutica. Además inhiben las convulsiones y contracciones musculares y nerviosas.

Piper methysticumPiper methysticum

 

Cada variedad o raza de kava tiene una composición distinta, las 6 kavalactonas mayores son el 96% del total de kavalactonas. En general las tres kavalactonas más presentes en una variedad concreta representan el 70% del total de kavalactonas. En Vanuatu se conoce la variedad más potente como tudei (“two days”), porque el bebedor siente los efectos durante dos días. Los quimiotipos con un alto porcentaje de kavaína y un bajo porcentaje de DHM (dihidrometisticina), producen los efectos mas deseados debido a la rápida absorción de la kavaína que causa un rápido subidón, comparada con la mucho más lenta absorción de la DHM, un componente principal en la antes mencionada variedad tudei.

kawa gotas kawasiakawa gotas kawasiaSe ha señalado una gran similitud química entre las kavalactonas y el precursor del GHB (Gamma Hidroxi Butirato, mal llamado “éxtasis líquido), butirolactona: ambos parecen actuar sobre el neuroreceptor cerebral del Ácido Gamma Amino Butírico (GABA) (Dean 2000, Rätsch 2005). Como se ve ambas sustancias son lactonas psicoactivas. Las kavalactonas también están químicamente relacionadas con las longistilinas, sustancias tranquilizantes contenidas en una planta que usan los nativos de la selva Lacandona (México): el balché (Lonchocarpus violáceus, Rätsch 2005 y 2001).

Se han hecho pruebas que demuestran que la variabilidad de las distintas kavalactonas depende de la variedad o raza de kava mas que de los factores medioambientales, cuando un arbusto es clonado las plantas resultantes tendrán una composición química similar a la planta madre.

CULTIVO.

En Oceanía el kava crece mejor en las frescas y húmedas tierras altas, por encima de 300 metros de altitud sobre el nivel del mar (Grubber 1991), aunque muchos arbustos son cultivados entre los 200 y 600 metros, puede crecer hasta a 1100 metros y con clima templado húmedo (Lebot et al. 1997). Además de sombra parcial y protección del viento, el arbusto requiere de 20 a 35ºC y alta humedad (70 a 100%) con lluvia abundante. Se reproduce por esquejes del tallo, de una longitud de 15 a 20 cms. Se plantan al principio de la estación lluviosa. Podría cultivarse en las islas Canarias occidentales y en la costa tropical de Granada, en cualquier otro sitio necesitaría un invernadero. También es una buena planta de interior, muy exótica y decorativa. Crece mejor en tierra suelta silíceo-arcillosa, rica en materia orgánica, con buen drenaje, profunda, y con un Ph de 5,5 a 6,5. Va bien en suelo pedregoso aunque las mejores cosechas se dan en tierras vírgenes, si hay dos cosechas seguidas en el mismo terreno la segunda será pobre. Las laderas suelen ser el mejor emplazamiento que los valles llanos, debido al mejor drenaje.

Se extraen las raíces laterales a los 3 o 4 años y el arbusto puede vivir más de 20 años. La raíz principal puede alcanzar una profundidad de 30 a 60 cms. La cosecha de raíces de un arbusto, en peso fresco, puede ser de 5 a 50 kilos, dependiendo de la edad de la planta y su variedad o raza. Un arbusto de 3 años rinde unos 10 kilos de raíz fresca, 4/5 partes raíz principal y el resto raíces laterales. El desecado reduce la raíz a un 20% de su peso original. Las raíces alcanzan su máximo crecimiento a los 6 años, por eso el Gobierno de las islas Vanuatu sólo permite la venta de raíces de plantas de 7 o mas años, secadas al sol y sin pesticidas (BPC 2009).

Las plantaciones de kava son abonadas con cenizas de madera, conchas pulverizadas y coral. La tierra es rastrillada y limpiada de malas hierbas (Rätsch 2005).

RECETAS PARA EL CONSUMO.

La cantidad adecuada varía según la persona y la raza del arbusto, de 15 a 100 gramos de raíz (o 3 a 6 cucharadas soperas colmadas), aunque lo más habitual es usar 30 gramos. Se pueden masticar y tragar pero si es raíz seca conviene dejarla a remojo en agua durante diez minutos para que se reblandezca. La raíz fresca es jugosa y más potente pero sólo se puede conseguir en Oceanía. La receta más efectiva es el batido de kava con leche, así se consigue emulsionar y disolver todas las kavalactonas:

Se mezcla la raíz en polvo, molida con molinillo eléctrico, con una cucharada de aceite de oliva, una cucharada de lecitina de soja (se vende en herboristerías), y una taza de leche o de agua. Con una batidora se mezcla bien hasta que todo sea homogéneo, unos 5 minutos, luego se FILTRA con un colador de tela y se bebe el líquido endulzado. La raíz en polvo que queda en el colador puede usarse una segunda vez, aunque será más suave. Si os gustan los combinados se puede añadir vodka, ron ó coñac, a la mezcla con leche anterior, así es mas potente el efecto y mas rápido. Hay quien prescinde de la lecitina y el aceite. Se bebe lentamente, con el estómago vacío y en un lugar tranquilo sin mucha luz ni ruidos. Si tomas kava después de comer puedes sentir nauseas y escaso o nulo efecto. En cambio tras beber kava puedes comer algo ligero, sin atiborrarte.

Sin moler la raíz se ponen 30 gramos de raíz entera en un pote, se cubren de vodka o ron, y se calienta el pote al baño maría hasta que coja color marrón, una media hora. Después se deja enfriar, se filtra y se bebe el líquido filtrado con zumo de limón y miel. Se puede obtener un extracto de Kava dejando evaporar el ron a fuego mínimo –sin que hierva- hasta que quede una pasta resinosa de aspecto parecido al alquitrán. Esta brea puede aplicarse sobre la piel como anestésico, o puede introducirse en cápsulas de gelatina o poner bajo la lengua una bolita y tragarla. Sabe amarga pero resbala por el gaznate con más facilidad que el batido de kava.

El combinado de alcohol con raíz de kava es muy potente, cuidado con los excesos. Algunos desaconsejan calentar la raíz de kava, y prefieren beberla en forma de batido sin alcohol.

En el mercado etnobotánico y herbolario americano y asiático puede comprarse, incluso por Internet, extracto de kava en forma de polvo amarillo. Si el extracto es estandarizado al 30% de kavalactonas se traga o disuelve entre 3 y 5 gramos, una o dos cucharaditas de postre colmadas. El efecto será mas rápido si se mantiene el polvo en la boca durante media hora y se va tragando poco a poco, aunque hay que aguantar el sabor amargo. Con la raíz de kava pulverizada también se puede usar este método abreviado: se echan unas cucharadas en un vaso de agua, se revuelve bien unos minutos, se filtra y se bebe.

PELIGROS.

kavaextracto300kavaextracto300Si te pasas con el Kava recibirás nauseas, vómitos, e hipnosis profunda, y en ingestiones masivas dolor de cabeza, temblores y parálisis temporal. Si se consumen grandes cantidades diarias durante meses, puede provocar hábito, ictericia, erupciones cutáneas, diarrea, adelgazamiento, perdida de apetito, enrojecimiento y debilidad en los ojos. Estos síntomas desaparecen rápidamente al eliminar o reducir el consumo de Kava. Usado con moderación, el Kava es beneficioso y estimula el apetito (Ramsdale 2003): en Fiji lo toman una vez por semana, e incluso una vez al día en algunas islas de Oceanía.

EUROPA CONTRA EL KAVA.

Las autoridades sanitarias de la Unión Europea ordenaron hace más de una década la retirada cautelar -provisional- de todo producto a base de Kava, sólo mientras la Agencia Europea del Medicamento estudia la improbable relación entre Kava y daños hepáticos sufridos por 31 poli consumidores de diferentes sustancias (entre ella kava en forma de extracto en polvo) en Suiza y Alemania desde 1988 (Malani 2002). Un estudio de la Universidad de Hawái (2003 www.uhh.hawai.edu) concluyó que fueron las hojas y NO la raíz del arbusto, las responsables de los daños hepáticos. Y esto debido a que algunos comerciantes poco escrupulosos vendieron raíz molida mezclada con hojas pulverizadas, a laboratorios que elaboraron extractos de kava. Parece ser que en las hojas se encuentra un alcaloide que podría tener cierta toxicidad para el hígado: la pipermetisticina, ausente por completo en la raíz. Se dice que Alemania, el mayor importador de raíz de Kava, podría levantar la prohibición en breve. Un informe de la Organización Mundial de la Salud afirmó en 2005 que la raíz de Kava es saludable y segura. Por una vez la O.M.S coincide con la opinión de los nativos; los isleños de Pohnpei (Micronesia) aseguran que beber Kava es en general beneficioso para su salud. Los principales cultivos están en las islas Fiji y en Vanuatu, pero las empresas que fabrican extractos de kava son Norteamericanas y algunas radicadas en Hawai, por lo que podemos estar seguros de la vuelta al mercado europeo de esta maravillosa y milenaria raíz. Hasta el Papa Juan Pablo II, en un viaje oficial a Fiji, bebió un coco lleno de batido de kava junto al primer ministro de las islas.

BIBLIOGRAFIA.

B.P.C. 2009. Folleto de Botanical Preservation Corps, USA.

Cass, H. y Mcnally, T. 1998. Kava nature´s answer to stress, anxiety and insomnia. Prima Health. Rocklin, California, U.S.A.

Emser, W. y K. Bartylla 1998. Effect of kava extract on the sleep pattern in healthy subjects. Neurology/Psychiatry, 4-5.

Escohotado, Antonio. 1995. Aprendiendo de las drogas, Anagrama, Barcelona, pag. 225
Grubber, Hudson. 1991. Growing the hallucinogens. 20th century alchemist. California.

Hawaii Univerity 2003. Un breve vistazo a la globalización a través del Kava. U.S.A.

Ott , J. 2000. Pharmacotheon. Los libros de la liebre de marzo. Barcelona,. Pgs 373-377. Wieder y Pohl. 2000. Kava Kava. El tratamiento natural del estrés. Edaf, Madrid.
The magical and ritual use of Herbs. Richard Alan Miller. Destiny Books. Vermont, USA. 1993. Págs 64-69.
Lebot, Vincent; Mark Merlin y Lamont Lindstrom 1997. Kava The Pacific Elixir. Healing Art Press. Vermont. U.S.A.

Lewin, Louis. 2009. Phantastica. Drogas narcóticas y estimulantes. Amargord. Madrid.

Ramsdale 2003. Los secretos de la sexualidad total, Robin book España 17,7 € www.robinbook.com Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. Segunda edición.

Malani, J. 2002. Evaluation of the effects of Kava on the liver. Fiji School of Medicine.

Rätsch, C. 2001. Kava-Kava, la raíz de Oceanía. Artículo en Cáñamo 2001 “Cincuenta sustancias psicoactivas”. Páginas 224-230.

Rätsch, C. 2005. The Encyclopedia of Psychoative Plants. Park Street press. USA.

Volz, H.P. y Kieser, M. 1997. Kava extract versus placebo in anxiety disorders. Pharmacopsychiat. 30: 1-5

 

 

Cannabis y emociones: manejando los caballos que tiran del carro

En el artículo abordaremos la influencia del cannabis sobre las emociones y el potencial de desarrollo que nos ofrece esta sustancia en nuestra vida cotidiana.

Por Psicotar

El cannabis es una sustancia psicoactiva que produce cambios en los procesos cerebrales y, por ello, también en los procesos mentales. El cerebro sería el “ordenador” y la mente el “programa” que se ejecuta en esa computadora y que tiene como máximo exponente el sentido de autoconciencia, de reflexión sobre uno mismo.

Las emociones (1) son fenómenos muy complejos con una función básica: movilizar recursos con un fin determinado, fin que dependerá del tipo de emoción. Tienen una importancia fundamental para la supervivencia el organismo y para la regulación y control social.

Se pueden enunciar seis emociones básicas: miedo, asco, alegría, tristeza, sorpresa e ira. También hay emociones complejas, fruto de la combinación de varios elementos, sobre todo de las normas sociales y del desarrollo personal: culpa, vergüenza, orgullo, arrogancia, etc… Hablaremos someramente de ellas.

El miedo tiene una clara función defensiva, bien por favorecer la huida ante algún peligro, bien por favorecer la sumisión social. Hablamos de miedo, no de ansiedad, que sería la anticipación del peligro de una forma más imprevisible y definible.

El asco tiene funciones de retirada del estímulo que lo produce. Existe un asco fisiológico, ejemplificado en la respuesta de retirada ante un elemento maloliente o podrido, y un asco psicológico, cuando se asocia este tipo de emoción a un concepto “mental”, como un acto contrario al sistema de valores de uno (p. ej., una violación)

La alegría tiene funciones cohesionadoras del grupo y favorece el establecimiento de vínculos y relaciones entre iguales. Un pequeño repaso a la ingente cantidad de fiestas y reuniones que celebramos las personas puede hacerse eco de lo que estamos diciendo.

La tristeza es una emoción importante, aunque con frecuencia es mal entendida. Es una emoción que moviliza el organismo hacia un estado de apatía y repliegue, en los cuales se produce una reintegración de la situación y una adaptación a cambios importantes. Esto se consigue mediante cambios incluso neuronales, que favorecen la reorientación de la atención hacia los propios pensamientos y hacia uno mismo.

La sorpresa tiene un valor único de orientación de los sistemas sensoriales para recoger información ante una situación novedosa. Dura poco tiempo y generalmente va seguida de otra emoción posterior.

La ira tiene un sentido destructivo, en tanto que moviliza al organismo para el ataque cuando se han vulnerado límites o superado cierto punto de tolerancia. En el mundo actual, tiene sentido en ciertas ocasiones, aunque en otras y debido a las normas sociales, se ve muy condicionada su expresión.

Un aspecto importante de las emociones es entender dónde nos pueden llevar y qué es lo que pasará de recorrerse ese camino, pues conociendo a dónde vamos podremos analizar y decidir si queremos ir o no por esa dirección.

La emoción es algo innato, está impreso en nuestro ADN y por ello es algo irrenunciable para los seres humanos. En tanto somos seres vivos, somos seres emocionales y reaccionamos al medio ambiente, sea este externo (p.ej. una persona que nos insulta) o interno (p.ej. pensar que voy a perder mi empleo)

Conocer el proceso emocional es fundamental para comprender el punto donde podemos introducir el cannabis como modulador y potenciador de determinados procesos psicológicos emocionales. Por ello, exponemos un esquema sobre el procesamiento emocional (2):

* Primer filtro: tiene dos componentes, evaluación y valoración.

La evaluación es inconsciente y automática. Se realiza a nivel cerebral a partir de la información que se recibe y que es analizada antes de que nos llegue a la consciencia (p.ej. cuando hablamos con una persona y de repente nos empezamos a sentir diferentes sin saber por qué). Depende de la novedad de la situación y del tono positivo o negativo que tiene la información, que provocará acercamiento si es positivo, o evitación si es negativo.

La valoración es consciente y voluntaria, dependiendo del significado que tiene para la persona la situación. Tiene un componente de afrontamiento que representa qué es lo que la persona cree que tiene que hacer y un componente relacionado con las normas de la situación, sean externas o internas.

* Segundo Filtro: con dos componentes, que son el aprendizaje, que marca el historial de comportamiento y posibilidades de la persona… y la cultura, que establece las normas deseables y formas de comportamiento.

Todos los procesos descritos en el esquema se producen de forma más o menos incontrolable, es decir, el sujeto poco o nada puede hacer por frenar algo que sucede en milésimas de segundo y que genera una respuesta, tanto mental, como corporal. En el momento que la emoción comienza a llegar a la consciencia se puede empezar ya uno a dar cuenta de “algo”. Es el sentimiento, que es la parte del proceso emoción que uno puede percibir, ya que hay cosas que al ser automáticas, quedan fuera del alcance de la consciencia.

El uso del cannabis puede servir para modular el proceso emocional alterando la recepción de estímulos por lo que, al alterar la entrada de la información, también alterará el proceso. También se produce una alteración del procesamiento de la información, por lo que el resultado también varía… y por supuesto, al alterarse el estado de funcionamiento interno, la expresión también variará, con lo que la comunicación igualmente se hace diferente. Ahora bien, el tratar de dilucidar la dirección que tomará todo esto es imposible, dependerá de cada persona, de su situación emocional previa, de su forma de manejar las emociones, etc…

Entendiendo el papel de cada emoción (3) podremos entender sus implicaciones a nivel general, pero nunca a un nivel particular. Para ello es preciso conocer previamente la construcción de la realidad que realiza el individuo, fenómeno que incluso llega a ser desconocido para el propio individuo. La emoción es una respuesta con un sentido, es decir, comprendiendo el significado que tiene para mí la situación, podré conocer por qué aparece una determinada emoción asociada a esa vivencia y así poder empezar a comprender mis respuestas.

El cannabis ciertamente puede ayudar a amplificar la sensibilidad para percibir la respuesta interna a la vez que reduce la respuesta fisiológica asociada a la emoción. Esta respuesta corporal (como una aceleración del pulso, ese nudo en el estómago) es llamado “marcador somático” (4) y tiene mucha importancia para la adecuada comprensión de las emociones. Cuando vivimos una situación, le damos una serie de significados a nivel verbal (me gusta, es agradable, no me gusta, etc) y esos significados se asocian entre sí y con las sensaciones corporales que hemos sentido en esa situación (lo que serían los significantes de la situación). De esta forma, al volver a revivir o experimentar de nuevo la situación, aunque sea mentalmente, se pueden llegar a movilizar los significantes asociados (las respuestas del cuerpo) al significado inicialmente vivido.

Exponemos esto con un ejemplo:

Una persona se incorpora a un nuevo trabajo, donde el ambiente social es muy elitista y hay mucha competición, incluso mediante comportamientos desleales e innobles. Esta persona imaginemos que es sensible a todo esto y comienza a percibir la hostilidad de los demás y a manifestar por ello un exceso de activación corporal (palpitaciones, tensión muscular) y mental (rumiaciones, revivir momentos de tensión, etc). El significado de la situación, la etiqueta verbal (desagradable, daño, malas caras, etc) se asocia con el significante (palpitaciones, tensión en el cuello), de forma que cuando se da la una, aparece la otra, incluso cuando no se producen en el mundo real (p. ej. Cuando la persona está tumbada en su cama por la noche y de repente empieza a sentirse nerviosa, con taquicardia, dolor de cuello, etc)

El cannabis aquí puede actuar a muchos niveles:

-          Por un lado, reduce la activación fisiológica negativa, al favorecer un control sobre el cortisol, hormona del estrés y que puede provocar alteraciones fisiológicas si su producción es muy elevada o prolongada.

-          Por otro lado, el cannabis genera una mayor capacidad de experimentar mentalmente y de forma verbal, situaciones conflictivas sin que se genere la cadena asociativa con el significante (las respuestas negativas del cuerpo asociadas), lo que es un elemento CRUCIAL para poder tomar el control por un lado, de los procesos mentales y, por otro, de las respuestas del cuerpo, generando así un menor impacto negativo de la situación.

Un inciso muy importante aquí es señalar el valor de lo que en psicología se denomina evitación de la exposición. La evitación es una situación en la cual la persona, ante el malestar que siente, trata de evitarlo por medios variados, que pueden incluir, desde hacer todo tipo de cosas, hasta inventarse historias para justificarse. Un ejemplo: un ejecutivo con problemas familiares y con su mujer, puede trabajar hasta altas horas de la noche con el objeto de evitar estar en el ambiente que le crea malestar. El hecho de evitar la experimentación de malestar al evitar ese entorno, e incluso el beneficio que obtiene por trabajar tanto (ascensos, salario alto, etc) hacen que la conducta se repita con elevada probabilidad. El problema no se resuelve en tanto en cuanto la emoción negativa permanece ahí, condicionando la vida y el comportamiento evitativo.

-          Al reducir el nivel de liberación de cortisol, podría tener una influencia importante en los procesos de fijación de memorias de eventos negativos y/o traumáticos, ya que se reduciría la memorización del contenido emocional negativo de los mismos y se favorecería la memorización de claves episódicas y verbales sin contenidos corporales asociados (5) Esto es así porque en una situación de estrés el cortisol produce una reducción en la capacidad del hipocampo para organizar el recuerdo episódico y frío de la situación, potenciando en cambio la capacidad de la amígdala de organizar el recuerdo en base a las claves emocionales de la situación, debido a la importancia que la emoción tiene para la supervivencia. Por ello, el cannabis, al posibilitar una menor liberación de cortisol, podría favorecer también una menor memorización por parte de la amígdala y con ello reducir el riesgo de patologías posteriores relacionadas con la reexperimentación de traumas y emociones negativas asociadas a eventos internos de carácter verbal (p.ej. persona que vivió un incendio y no puede hablar de él por la respuesta emocional que le genera. Nótese que la persona revive verbalmente una situación que no se está produciendo en ese momento y que sin embargo la respuesta corporal sí se produce en el momento)

El cannabis se está empleando para la prevención y tratamiento del trastorno por estrés postraumático en el ejército israelí, precisamente por su potencial acción ante emociones negativas, ya que dificulta la fijación de recuerdos dolorosos (6) y favorece la reexperimentación de situaciones atenuando la respuesta emocional asociada (el significante)

-          El cannabis también genera un “espacio mental” interesante, derivado de la alteración en el funcionamiento cerebral. Ese espacio mental puede entrenarse para lograr un estado de relajación que nos ayude a permitir la entrada a la consciencia de situaciones variadas para su análisis “frío”, es decir, disociado de los marcadores somáticos (respuestas del cuerpo) asociados.

 

En ocasiones se leen estudios (7) que tratan de comprender el uso de drogas ante diversos trastornos emocionales, tratando de buscar la razón por la que algunas personas usan de forma compulsiva ciertas sustancias. En la hipótesis de la automedicación, la base explicativa parte de que el uso de las sustancias produce una relajación del malestar emocional, hecho que resulta muy reforzante para el individuo, de forma que se establece un círculo continuo de malestar-consumo.

Un aspecto importante del uso de sustancias para la reducción del malestar emocional sería la capacidad de transferencia de lo adquirido usando sustancias a momentos y situaciones donde no se haya consumido nada, de forma que no se produzca una necesaria e inevitable dependencia de la sustancia para poder obtener el control. Esto debe trabajarse para que así los sucesivos consumos permitan un desarrollo personal y crecimiento y no se limiten a un nivel únicamente cíclico de malestar/consumo/alivio. Cada persona debe aclarar previamente si el consumo le puede beneficiar en ese momento o no y decidir.

El uso propuesto para el cannabis iría encaminado a lograr una mayor capacidad de darse cuenta de la vivencia, de la emoción que se está experimentando y el desarrollo de la capacidad de manejar la emoción sin verse desbordado por ella. No sería el buscar la ausencia de emoción, porque eso es imposible (salvo en los psicópatas), sino el identificar el sentimiento, conocer su significado y actuar conscientemente de lo que se está haciendo manteniendo un estado de activación manejable que nos permita reflexionar sobre lo que hacemos en vez de ser impulsados a la acción por la emoción (8)

El sólo hecho de volver la atención sobre uno mismo (proceso llamado metacognición) ya altera el fenómeno mental y es el primer paso para mejorar en el proceso de autoconocimiento y autocontrol. Este proceso de reflexión se produce a varios niveles:

Primer nivel: Yo pienso que pienso.

Segundo nivel: Yo pienso que tú piensas.

Tercer orden: Yo pienso que tú piensas que yo pienso.

Nos despedimos hasta la próxima con la esperanza de haber generado en vuestra mente alguna inquietud sobre vuestro estado interno… y sobre todo, que ésta inquietud haya sido positiva…

 

 

NOTAS

  1. Fernández Abascal, E. G. et als (2003) Emoción y motivación, la adaptación humana, Vol. I. Madrid: Centro de estudios Ramón Areces.
  1. Ver nota nº 1.
  1. Para tener una idea general, se recomienda la lectura de: Goleman, D. (2004) Inteligencia Emocional. Barcelona: Kairós, 55ª ed.
  1. Ver la interesante reflexión a este respecto en el siguiente enlace:

http://www.psicothema.com/psicothema.asp?id=106

  1. Fernández Abascal, E. G. et als (2003) Emoción y motivación, la adaptación humana, Vol. II. Madrid: Centro de estudios Ramón Areces.
  1. Ver Cannabis Magazine nº 70, páginas 136 a 140.
  1. http://www.uab.es/servlet/Satellite?cid=1096481466568&pagename=UABDivulga/Page/TemplatePageDetallArticleInvestigar&param1=1191999251333
  1. Para un detallado repaso de la técnica de relajación muscular progresiva de Jacobson recomendamos consultar el siguiente enlace: http://www.psicologia-online.com/autoayuda/relaxs/contenidos.htm

 

Iboga: la coca visionaria de áfrica

La iboga es una arbusto que ha dado mucho que hablar por tres efectos: como estimulante (a dosis bajas), como visionario (a dosis medias y altas) y por último para aliviar los síntomas del síndrome de abstinencia de opiáceos. Más difícil de creer es su supuesta capacidad para deshabituar a los narcomonstruos o consumidores abusivos de drogas.

Texto LOA

La iboga, o éboka, es un arbusto perenne de 1,5 hasta 2 metros de altura, con pequeñas flores amarillas y frutos anaranjados comestibles de característica forma oval alargada. Sus espesas raíces, tanto las primarias como las secundarias, se utilizan como estimulante, de uno a cuatro gramos, y como visionario a dosis mayores: de 5 hasta 5º o 100 gramos por persona y noche. Contiene ibogaína en toda la raíz, pero sobre todo en la corteza de la raíz, por eso los indígenas la descortezan (despreciando la primera capa y quedándose con la segunda), secan al sol estas raspaduras y la muelen hasta reducirlas a puro polvo. Basta tragar una cucharadita con uno o dos gramos para sentir una agradable estimulación con un aromático sabor amargo y adormecimiento de la boca. Por estas razones muchos han llamado a la iboga “la coca de África”. Los cazadores comen iboga para estar despiertos toda la noche y para acechar a sus presas –inmóviles- durante largo rato. Fueron los pigmeos del Congo los que en tiempos remotos descubrieron esta planta mágica y enseñaron sus propiedades a los pueblos bantúes del África occidental ecuatorial, extendiéndose su uso tanto medicinal como sacramental dentro de la religión buiti, que se ha convertido en la religión oficial del Estado de Gabón con unos dos mil templos, y sigue extendiéndose por los países vecinos: Guinea Ecuatorial, Congo, Zaire y Camerún (Ott 1997). Los primeros informes escritos sobre sus efectos estimulantes y afrodisíacos aparecieron en 1864, el arbusto fue descrito botánicamente en 1889 y la ibogaína fue aislada en Francia en 1901 (Rätsch 2005).

CULTIVO

Es una planta tropical que gusta de la sombra que da el bosque, y crece desde el nivel del mar hasta 1.500 metros de altura. A pesar de que algunos autores se empeñen en decir que la germinación de semillas es muy difícil (Rätsch 2005), la verdad es que las semillas frescas germinan fácil a 30 grados centígrados de temperatura, lo que sucede es que a los cuatro meses de recolectada, la semilla se vuelve infértil. Otra similitud más con el arbusto de la coca pues la semilla de Erytroxillum aguanta fértil un máximo de un mes y sólo si se guarda en musgo o fibra de coco húmedo.

PREPARACIÓN Y CANTIDADES
A causa de su repulsivo gusto y extremado sabor amargo pareciera imposible que nadie se llegue a exceder en la ingestión de polvo de corteza de la raíz de iboga, pero el hecho es que en África comen de 6 a 10 gramos para ver a sus antepasados, fomentar la imaginación y recordar traumas de la infancia con fines curativos, para la adivinación e incluso en su medicina tradicional. El uso de cantidades superiores requiere monitorización con una supervisión extrema, que en el culto buiti va de 20 a 100 gramos por persona y noche, e incluso 200 gramos (Rätsch 2005). Pero el uso de tales cantidades da efectos desagradables comunes a la sobre estimulación provocada por cualquier estimulante: convulsiones, ahogos, parálisis y bloqueo de la respiración, etc.

También a veces hacen un té con 2 a 5 gramos para agudizar los sentidos y aumentar la fuerza y la resistencia físicas; o con más de cinco gramos si desean ver visiones. Hemos probado el té de iboga y la verdad es que no pudimos acabar el vaso, su amargor nos cortocircuitó cuando el vaso estaba medio vacío (o medio lleno), pero un amigo que si consiguió sobreponerse al amargo gusto de la iboga relató un efecto estimulante fuerte y duradero, que comenzó unos 45 minutos después de la toma, con un efecto pleno a las dos horas o dos y media, y una duración de muchas horas.

UNA PLANTA AFRICANA SIN MONO PERO CON OTRAS FIERAS
Como todo estimulante, la ibogaína No produce síndrome de abstinencia ni provoca dependencia, y según el doctor Howard Lotsof (1), elimina o atenúa el mono y el ansia de consumir opiáceos, estimulantes y alcohol... en algunas personas, porque el buen doctor a renglón seguido reconoce que: “sólo un 10% de los pacientes tratados se mantuvieron alejados de su adicción por dos años, mientras que un porcentaje similar recayó en las dos semanas siguientes de acabado el tratamiento” (Fraga 2001). O sea que no todo el monte es milagrosa iboga.

Además una mujer suiza, ENFERMA DEL CORAZÓN, que había tomado ibogaína en una sesión de psicoterapia, murió a las pocas horas. ¿Corazón delicado? Ningún estimulante a tu lado, sobre todo cafeína. Otra mujer, de 24 años, murió tras tomar heroína e ibogaína, mala mezcla vecina, aunque el colocón de ibogaína sea con la excusa del “tratamiento” de deshabituación. Como dejó escrito Thomas Szasz en Nuestro derecho a las drogas: “a drogarse uno por su cuenta le llaman abuso, pero tomar una droga recetada por un médico…¡ah!, entonces es tratamiento”. Eso es geta de cemento: una cosa es uso y otra abuso (dosis excesivas, consumos crecientes o demasiado frecuentes, mezclas suicidas, etc.), independientemente de que medie receta médica o no. ¿Cuántos pacientes en tratamiento mueren al año por tomar drogas medicamentosas? Por no hablar del abuso de drogas de farmacia en automedicación…

Parece una idea descabellada pretender “curar” a los usuarios de los estimulantes drogándoles con …¡un estimulante!, como fue un fracaso pretender deshabituar a los opiómanos dándoles heroína, o “curar” a los heroinómanos enganchándoles a la más narcótica y potente metadona.

Otro tema donde si puede tener utilidad la iboga es como ayuda en psicoterapia, cosa que se viene haciendo desde los primeros ensayos clínicos de Claudio Naranjo en 1969. Tras cinco años de experimentos, Naranjo resumió las tomas visionarias de ibogaína en dos frases: “Induce a la elaboración de fantasías y permite recordar vivencias infantiles”. Esto si, esto es otra cosica, en el campo psiquedélico sin duda LSD, mescalina, psilocibina e ibogaína, como las triptaminas, tienen muchas utilidades para curar los males del alma que los médicos llaman enfermedades psicosomáticas que, no lo olvidemos, son la inmensa mayoría en esta sociedad hipermaterialista e individualista. Y aquí enlazamos con el otro tema, la guerra de religiones: buitistas, islamistas y cristianos.

¿SACRAMENTO PLACEBO O REAL? MEJOR HOSTIAS CON IBOGAÍNA
La religión Buiti fue, y continúa siendo, un espina clavada en los misioneros de las distintas iglesias cristianas, y hoy día los buitistas ganan terreno tras contribuir a la toma de conciencia nacional y a la derrota del colonialismo cristiano europeo. La Iboga es considerada el verdadero árbol del conocimiento del jardín del Edén, que la gente puede comer para conocer lo sagrado e iniciarse en los secretos del paraíso y pasar su vida terrenal de forma placentera (Samorini 1994, Rätsch 2005). Pero dejemos que hablen los propios buitistas: “La Iglesia Católica es una bella teoría para el domingo. La iboga, por el contrario, es la práctica de cada día. En la iglesia se habla de Dios, con la iboga se vive a Dios” (Nengué Me Ndjoung, líder religioso buitista. Samorini 1994).

La iboga sustituye a la hostia de la misa católica, y esta en la razón principal del áspero contacto entre católicos y buitistas. No hay comparación posible entre los tristes ritos cristianos y las cuatro noches y días de fiesta de la Pascua buitista con consumo de iboga, cantos y bailes, entusiasmo y jocosidad.

COMPOSICIÓN DE LA IBOGA
La corteza de la raíz puede llegar a contener hasta un 6% de ibogaína y otros alcaloides relacionados, aunque la raíz entera sólo contenga un 1%. Por eso siempre hay que estar seguro de lo que se come: ¿raíz entera o sólo su corteza?. Los alcaloides son de tres tipos, voacangina (catarantina, voacriptina, etc.), ibogaína (tabernantina, ibogamina, gabonina, ibogaína, etc.), y por último tipo voafilina. Ibogaína, tabernantina, ibogamina y voacangina (=carbometoxi-ibogaína), tienen un efecto similar según experimentos hechos con animales (Ott 2000).

Las semillas contienen los alcaloides catarantina, voafilina, y coronaridina (Rätsch 2005).

EFECTOS
La infusión de iboga tiene un potente efecto estimulante sobre el cerebro y el Sistema Nervioso Central, diferente al producido por efedrina y anfetaminas, y que se parece más a la cocaína, de ahí el sobrenombre de la iboga como “la coca de África”. La ibogaína estuvo de moda a principios del siglo XX como antidepresivo, pero luego se echó en el saco del olvido.

Los efectos de la corteza de la raíz son diferentes a los de la ibogaína purificada y aislada, ya que algunos alcaloides secundarios tienen afinidad con varios neuroreceptores, por ejemplo la tabernantina tiene actividad antagonista sobre los neuroreceptores del GABA (ácido gamma amino butírico), y sobre el receptor de las benzodiacepinas (Rätsch 2005).

OBTENCIÓN
Las farmacias homeopáticas venden sin receta tintura madre de iboga con el nombre Tabernanthe iboga T.M. Es un bote de 60 ml que probamos a beberlo de trago y sentimos un suave efecto estimulante durante media hora. Las compañías etnobotánicas venden tanto raíz entera de iboga como sólo la corteza de la raíz, así como diversos extractos. Probamos uno que era de Tabernamontana sananho (sanango o tsicta), que nos pareció de efectos muy agradables y euforizantes. Por eso carece de importancia que el material vendido sea de Tabernanthe iboga o de cualquier especie similar como varias especies de Tabernanthe, Voacanga y Tabernamontana. Una de ellas la veremos en profundidad a continuación. Tanto monta, monta tanto Iboga como Sanago.

VOACANGA AFRICANA

MUCHOS CHAMANES LA PREFIEREN A LA IBOGA
Es un árbol tropical de África occidental. Crece erecto y robusto hasta 10 metros. La Voacanga africana está estrechamente relacionada con la Tabernanthe iboga y contiene un complejo de alcaloides indólicos del mismo tipo, estructura y actividad que la iboga. Ambos arbustos: Voacanga e Iboga se usan como materia prima para la fabricación de medicamentos naturales como la ibogaína o semi-sintéticos como la vincamina (muy usada en geriatría). Unas 400 toneladas de semillas de Voacanga son exportadas de Camerún a los laboratorios europeos que fabrican pastillas de vincamina.

VoacangaVoacangaLa corteza de la raíz de ambos arbustos es conocida desde la prehistoria en África occidental tropical, usándose como sacramento ritual: cazadores, músicos y chamanes la usan cuando necesitan resistencia y estar despiertos muchas horas, así como para la sanación. La Voacanga contiene un 5-10% de voacangina (= carbometoxi-ibogaína) estimulante similar a la ibogaína, además de otras sustancias relacionadas como: voacamina, vobtusina, etc. Por eso se usa como la Iboga, en ingestión o infusión de 2 a 5 gramos de corteza de la raíz en polvo. Muy valorada como tónico cardíaco, cerebral y deportivo. El uso de cantidades muy superiores requiere monitorización, porque aunque las sustancias de la Voacanga se consideran poco tóxicas y de rápida eliminación, altas dosis de voacangina producen convulsiones y asfixia. En dosis bajas no hay problema, incluso muchos chamanes prefieren la Voacanga a la Iboga, según hemos leído, y después de mascar ambas raíces comprendemos el porque: La raíz de voacanga sabe menos amarga que la de iboga pero su composición y efectos es similar.

Las semillas tienen un 1,5% de sustancias tipo ibogaína por lo que se fuman troceadas o se comen pulverizadas de sólo 7 hasta 50 de ellas para un suave o moderado efecto visionario y estimulante. Tanto la fumación como la ingestión de semillas producen un efecto muy similar entre si y diferente al de la corteza de la raíz. El gusto de las semillas molidas no es del todo desagradable y no son demasiado amargas. Las sustancias de la semilla de Voacanga se consideran poco tóxicas y de rápida eliminación. Aún así, un número descomunal de semillas podrían matar por parálisis respiratoria, por eso se recomienda prudencia y no mezclarlas con alcohol. Las semillas conservan su psicoactividad más de tres años.

VOACANGA MEJOR QUE IBOGA
Debido a la merecida o inmerecida fama de la Iboga, su corteza de la raíz a alcanzado precios astronómicos en el mercado etnobotánico: 700 € / kilo más gastos de envío, mientras la Voacanga africana, corteza de la raíz, podía comprarse por 200 € / kilo o incluso menos. Estos precios son aproximados y dependen de la cosecha de cada año y los gastos de envío de cada compañía y país.

Por otra parte la iboga está prohibida en algunos países, mientras la voacanga es legal en todo el orbe. En España una Orden Ministerial –entendemos que caducada- del Ministerio de Sanidad del último Gobierno de Aznar, prohibió la venta de iboga con fines terapéuticos (curativos). Como el gabinete Zapatero ha hecho su propia Ley del Medicamento, estamos a la espera de que redacten un Decreto Ley que diga que plantas se pueden vender, cuáles son de venta exclusiva en farmacia y oír por último la lista P.P. o Plantas Prohibidas.

CULTIVO de VOACANGA AFRICANA                              
Otra ventaja más para preferir la Voacanga a la Iboga es que la germinación de semillas de la primera es mucho más fácil. Las semillas se tienen que esterilizar dejándolas 10 minutos en agua con un 6% de agua oxigenada. Germinan esporádicamente tras varios meses de ser sembradas. Usa una mezcla de tierra arenosa esterilizada y entierra la semilla a unos 8-10 mm de profundidad ( el doble del diámetro de la semilla ). Mantén la tierra húmeda pero no encharcada. Debe haber buena circulación de aire tras la germinación para evitar ataques fúngicos. Son propensas a estos ataques durante su juventud, muriendo algunas plántulas. El riego con un antifúngico sistémico es conveniente. Le gusta el sol parcial hasta que esté bien establecida, luego puede ponerse a pleno sol, cuando sean más maduras. Necesita un espacio adecuado para sus raíces, por lo que un regular trasplante a tiestos más grandes será una buena idea. Crece mejor en tierra rica y bien abonada.

BIBLIOGRAFÍA Y NOTAS.

Fraga, Gaspar. 2001. La Iboga, artículo en 50 sustancias psicoactivas, Cáñamo Especial 2001. Barcelona.

Ott, J. 1997. Embriagantes chamánicos, capítulo dentro del libro colectivo Chamanismo, el arte natural de curar. Ediciones temas de hoy. Madrid. José M. Poveda.

Ott, J. 2000. Pharmacotheon. Los libros de la liebre de marzo. Barcelona.

Samorini, Giorgio. 1994. La religión Buiti y la planta psicoactiva Tabernanthe iboga, en el libro colectivo: Plantas, chamanismo y estados de consciencia. Los libros de la liebre de marzo. Barcelona.

Rätsch, C. 2005. EncyclopediaOf Psychoactive Plants. Park Street Press. USA.

(1) Para más información recomendamos el documental Ibogaine: rite of passage, de Ben de Loenen, dónde habla el doctor Lotsof, un chaman africano y tres narcomonstruos. Pueden verse los primeros minutos en http://www.youtube.com/watch?v=r-Ap5lyYcI0

 

Cannabis y relajación

En el artículo de este número abordaremos el uso del cannabis como ayuda para la obtención de profundos estados de relajación, así como daremos un pequeño repaso a las pautas a seguir para sacar el máximo partido a la técnica de relajación más sencilla y practicada, la de Jacobson.

Por Psicotar

Para comenzar, empezaremos con la definición formal del término relajación. La Real Academia de la Lengua (1) define la relajación como: “acción y efecto de relajar o relajarse” El verbo relajar, así mismo, es definido como “Aflojar, laxar o ablandar. Esparcir o distraer el ánimo con algún descanso. Hacer menos severa o rigurosa la observancia de las leyes, reglas, estatutos, etc.”

De lo anterior podemos extraer la idea aproximada de lo que coloquialmente puede ser considerado como relajación: estar tranquilo, con la mente en calma, en un estado de activación bajo, sin seguir rígidamente normas, pautas o costumbres, etc.

Ahora bien, lo hasta ahora expuesto no nos sirve de nada en la práctica. Por ello, vamos a analizar lo que a nivel psicológico y corporal podemos entender como relajación y su opuesto, la activación.

El nivel de alerta o el nivel de activación son términos que indican el grado relativo de energía puesta en marcha, tanto a un nivel psicológico como a un nivel corporal. Se estudian sus niveles dentro de una escala polarizada graduada de menor a mayor activación, correspondiendo el mínimo nivel de activación a aquel compatible con un coma profundo y el nivel máximo a una situación de pánico extremo. Obviamente, en condiciones normales nos movemos en grados intermedios de activación.                                     

El cannabis puede intervenir en estos procesos de activación, tanto a nivel fisiológico como a nivel psicológico, bien modificándolos directamente, bien modificando la interpretación que se les da. Esto puede orientar la situación hacia alguno de los dos polos, por lo que resulta importante el conocer la forma de hacer que nos resulte beneficioso el consumo de cannabis.

La activación o alerta se puede estudiar teniendo presente tres variables fundamentales (2), que son:

-          Activación: determina el nivel de alerta y energía corporal y mental, pudiendo ir desde el extremo de máxima activación, típico de un ataque de pánico, al de mínima activación, por ejemplo, durante el sueño profundo.

-          Valoración: determina si la situación o vivencia es positiva o negativa.

-          Control: determina el grado de control que el sujeto puede ejercer en la situación. Puede ser mínimo, como por ejemplo, en una situación social; o máximo, como por ejemplo, realizando una técnica de relajación en soledad.

La activación es el aspecto fundamental que controlaremos con la relajación y el uso de cannabis. La activación se controla en un área del tronco del encéfalo conocida como Sistema Reticular Ascendente Activador (en adelante, SARA) Depende en gran medida del nivel del neurotransmisor Noradrenalina, aunque hay otros implicados, tales como la dopamina y la serotonina.

El SARA está conectado con la corteza cerebral y, según la estimulación variada que recibe, eleva o reduce el nivel de alerta. Para ello, hay todo un sistema de valoración y evaluación de situaciones, pensamientos, sentimientos, etc, cuya activación y puesta en marcha deriva en la generación de un estado emocional y de activación. Por ello, la práctica de una técnica de relajación, de una técnica de meditación o el uso combinado de cannabis puede modificar la activación fisiológica y generar una reducción manifiesta.

La valoración de una situación hace referencia a la consideración como positiva o negativa de la misma. De esta valoración se derivaría el grado de activación, relacionado con el grado de importancia de la situación. Por ejemplo, si nos tocara la lotería sería una situación muy positiva que nos podría llevar a un elevado grado de activación o euforia. En contra, el fallecimiento de un allegado en accidente de tráfico nos generaría una elevada activación pero de corte negativo, pudiendo originar ansiedad.

El control es la tercera dimensión a valorar, siendo muy importante tener presente que, a mayor control de la situación, mejor valoración tendremos de la misma y el grado de activación irá más o menos ajustado a niveles óptimos. Estas tres dimensiones se relacionan entre sí.

El cannabis nos puede ayudar en este proceso de valoración de la siguiente forma:

-          Sobre la Activación: podemos servirnos del cannabis como mediador somático, es decir, como herramienta para ayudarnos a generar una cierta relajación fisiológica en el cuerpo y así servir de puente entre los estímulos y la reacción corporal a ellos, la emoción. El cannabis puede ayudar a incrementar la distancia emocional con las situaciones y recuerdos traumáticos (3) de forma que podamos acceder a ellos desde una posición más relajada y donde el dolor no sea tan intenso, lo cual nos permitirá experimentar el recuerdo de una forma menos dolorosa y así favorecer una elaboración más intelectual de vivencias y sentimientos. Esto mismo podemos aplicarlo a una situación que nos genera ansiedad, al permitir el cannabis un uso como agente relajante, tanto al reducir la activación del cuerpo, como al cambiar la forma en que se experimenta la situación.

-          Sobre la Valoración: el cannabis cambia la percepción de las situaciones, de forma que cambia asimismo la valoración que hacemos de ellas. Una parte importante de la valoración como positiva o negativa de una situación depende de los sentimientos que se vayan activando a nivel fisiológico en ese momento, lo que se conoce como “marcador somático”. Sería algo así como que al pensar sobre algo podemos anticipar cómo nos sentiremos en esa situación y por ello realizar una valoración intelectual de esa respuesta corporal. El cannabis permite entrar directamente en esos marcadores somáticos al influir directamente sobre la activación fisiológica, sobre las emociones y sobre la valoración que podemos hacer. Veremos esto más adelante, al hablar de la relajación.

-          Sobre el control: el cannabis puede tener influencia sobre el control de la situación al intervenir sobre los procesos de valoración de la situación y sobre la propia activación.

CONSIDERACIONES SOBRE LA RELAJACIÓN PROGRESIVA DE JACOBSON

La técnica de relajación muscular progresiva ideada por Edmund Jacobson en 1929 es una de las más practicadas en la actualidad en el campo de la psicología, debido a su eficacia y sencillez de aprendizaje.

Es un método que incide en la percepción de la diferencia entre la tensión muscular provocada voluntariamente y la relajación que aparece cuando cesa la tensión muscular. Es en ese proceso de percepción de la diferencia entre tensión/ relajación donde se encuentra el punto clave. El método original de Jacobson ha sufrido con los años revisiones y modificaciones, aunque el principio original de trabajo se ha mantenido hasta la actualidad.

La relajación ejerce una serie de efectos (4) beneficiosos, tanto específicos a la misma, como generales:

EFECTOS ESPECÍFICOS DE LA RELAJACIÓN:

-          Disminución de la tensión muscular tónica.

-          Disminución de la frecuencia e intensidad del ritmo cardiaco.

-          Aumento de la vasodilatación arterial Þ Incremento del riego periférico y oxigenación celular.

-          Cambios en la respiración Þ Disminución en la frecuencia, aumento de la intensidad y de la regularidad.

-          Disminución de la actividad del sistema nervioso simpático.

-          Disminución en la secreción del neurotransmisor noradrenalina.

-          Disminución del consumo de oxígeno y mayor eliminación del CO2, sin cambios en el cociente respiratorio.

-          Reducción del nivel de ácido láctico en la sangre arterial.

CAMBIOS GENERALES:

-          Disminución en el metabolismo basal.

-          Disminución en los índices de colesterol y ácidos grasos en plasma.

-          Incremento del nivel de leucocitos.

-          Incremento en los ritmos alfa y theta cerebrales.

-          Sensación de confort y tranquilidad.

PUESTA EN PRÁCTICA DE LA RELAJACIÓN PROGRESIVA (5)

Elambiente debe ser tranquilo, libre de distracciones, con temperatura confortable e iluminación tenue. No usar ropa, calzado u otros objetos que opriman o molesten. Si se usan lentes de contacto, conviene quitárselas. Postura: Conviene adoptar posturas que favorecen el desarrollo del entrenamiento, idealmente, sentado o tumbado.

La premisa básica es generar una contracción muscular de las zonas que iremos viendo. La tensión muscular debe ir aumentando progresivamente hasta un punto máximo llegado el cual, comenzaremos a soltar poco a poco la tensión. En todo momento se debe dirigir la atención hacia el grado de tensión y relajación que va generándose.

El uso de cannabis nos puede servir para acceder a una mayor sensibilidad hacia el cuerpo, de forma que podamos amplificar las sensaciones y acceder así a esa percepción de la diferencia de tensión, con lo que el proceso de percibir la diferencia se convierte en una estupenda pauta de control del cuerpo y mente, ya que ambos están enfocados en una misma dirección. Es por ello que puede afirmarse que a través de la relajación del cuerpo accedemos a la relajación de la mente.

El punto clave a observar cuando se utilice el cannabis como catalizador de la práctica de la relajación es centrar la atención con toda la energía posible en el proceso muscular de tensión/ relajación, de forma que los demás procesos mentales se dejen aparte. Debemos fundir el proceso de atención con la contracción/ relajación muscular, de forma que la mente se ve a arrastrada hacia ese sencillo proceso.

Utilizaremos un procedimiento abreviado, con el fin de acceder a estados profundos de relajación a partir de un pequeño número de grupos musculares. Es importante tener presente que la relajación, como toda técnica, depende de la práctica constante, por lo que hay que realizarla con cierta disciplina y constancia para que llegue a resultar eficaz.

El procedimiento que proponemos es:

1º. Cerrar los ojos. Adquirir una postura cómoda según se ha indicado anteriormente.

2º. Realizar dos ciclos de respiración diafragmática profunda: Inspiramos profundamente, tratando de llevar el aire a la parte baja del abdomen, retenemos unos segundos el aire y vamos soltándolo lentamente.

3º. Comenzamos a tensar la mano y antebrazo de ambos brazos à se cierran los puños poco a poco, aumentando gradualmente la fuerza. Concentramos la atención en la sensación de tensión que gradualmente va aumentando. Llegado el punto de máxima tensión, comenzamos progresivamente a relajar el puño, mientras seguimos respirando de forma profunda. Nos concentramos en la relajación que aparece en los brazos, a la par que adquirimos consciencia de que esa relajación se extiende al resto del cuerpo.

4º. Tensamos la boca poniéndola en posición como de dar un beso mientras cerramos fuertemente los ojos. Concentramos la atención en la sensación de tensión en la cara que gradualmente va aumentando. Llegado el punto de máxima tensión, comenzamos progresivamente a relajar, mientras seguimos respirando de forma profunda. Nos concentramos en la relajación que aparece en la cara, a la par que adquirimos consciencia de que esa relajación se extiende al resto del cuerpo.

5º. Seguiremos aplicando estas mismas pautas (tensión – relajación – atención – respiración) en cualquier grupo muscular que queramos, pero sugerimos los siguientes:

-          Hombros, pecho y parte superior de la espalda: bajamos la barbilla contra el pecho y subimos los hombros hacia arriba.

-          Abdomen: apretamos el abdomen fuertemente con un movimiento similar al realizado al defecar.

-          Ambos muslos: estiramos las piernas, extendiendo las rodillas fuertemente.

-          Ambas pantorrillas y pies: levantamos la punta de los pies hacia arriba, manteniendo os talones apoyados en el suelo.

En un mundo como el actual, donde se propugna el consumo y la rapidez como paradigmas de la vida correcta se hace necesario el ampliar el espacio interno y reducir la constante competición por ganar la carrera del tiempo. Las técnicas de relajación permiten controlar el exceso de activación mental y corporal y adecuarlo a las demandas reales de la situación. Tómense tiempo antes de actuar para realizar un par de respiraciones profundas y centrarse en un estado relajado de cuerpo y mente.

NOTAS

  1. http://buscon.rae.es/draeI/
  1. Fernández Abascal, E. G. et als (2003) Emoción y motivación, la adaptación humana, Vol. I. Madrid: Centro de estudios Ramón Areces.
  1. Ver Cannabis Magazine nº 70, páginas 136 a 140.
  1. Labrador, F. J.; Cruzado, J. A. y Muñoz, M. (2005). Manual de técnicas de modificación y terapia de conducta. Madrid: Pirámide. (págs. 368 a 372)
  1. Aparte de la metodología simplificada que proponemos, recomendamos consultar el siguiente enlace: http://www.psicologia-online.com/autoayuda/relaxs/contenidos.htm

 

 

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