Por qué es mejor combatir el dolor con marihuana que con agresivos fármacosPor qué es mejor combatir el dolor con marihuana que con agresivos fármacos

Resulta imposible negar las evidencias. Aunque las autoridades de multitud de países todavía se muestran reticentes a apostar por el cannabis medicinal, en aquellos lugares donde los dirigentes y gobernantes son más tolerantes, los ciudadanos ya están empezando a aprovechar las ventajas que la marihuana les ofrece para paliar sus dolencias. Empujados, muy probablemente, por las recomendaciones de sus allegados, cada vez son más los que dejan de lado los fármacos tradicionales y recurren al cannabis para tratar de aminorar los efectos del dolor crónico que, por una u otra causa, les aflige.

En un reciente estudio publicado en The Journal of Headache and Pain, un grupo de investigadores de Estados Unidos y Canadá ha comprobado que más de dos tercios de los pacientes que sufren dolor crónico y que se encuentran registrados para acceder legalmente a los productos médicos en cuya base se encuentra el cannabis, han acabado por dejar de lado los opioides que les habían recetado sus médicos para utilizar estos otros métodos. La razón es bien sencilla: les ofrecen mejores resultados.

“La mayoría de los pacientes en los grupos de dolor informó del reemplazo de los medicamentos recetados por cannabis medicinal, los más comunes eran opioides en todos los grupos de pacientes”, apuntan los autores del estudio. Para poder elaborar esta investigación, contactaron con un total de 2.000 pacientes canadienses que cuentan con la licencia que el Gobierno les exige para poder acceder a los medicamentos que contienen CBD. Pues bien, de los pacientes que presentaban un diagnóstico primario de dolor crónico, el 73% aseguraba haber dejado de lado los opioides recetados para apostar por otros remedios basados en el cannabis que les ofrecen mejores resultados.

Los pacientes que han formado parte de la investigación, aquellos que habían sido diagnosticados con cefalea y migrañas, en el 43% de los casos habían sustituido el cannabis medicinal por opioides, pero en un 39% de los casos por antidepresivos y en un 8% por anticonvulsivos. Aunque los opioides son lo principales medicamentos que estos pacientes habían abandonado, no eran los únicos.

Los opioides, un camino no recomendable

Que este tipo de medicamentos no son aconsejables es algo que ha quedado probado. Tanto es así que, en Estados Unidos, el uso excesivo e indebido de opioides se ha convertido en un problema de salud pública importante contra el que tratan de hacer frente las autoridades sanitarias norteamericanas. Y no es para menos. Casi 2,5 millones de estadounidenses luchan contra la adicción a los opioides y más de 100 personas mueren cada día por sobredosis. Sin embargo, dos estudios han venido a demostrar cuál puede ser la solución. En estas investigaciones se ha demostrado que el uso de opioides es menor en los estados donde los médicos pueden recomendar el cannabis medicinal. 

Los hallazgos de estos dos trabajos recientemente publicados en la revista American Medical Association, vienen a corroborar lo que ya mostraban investigaciones previas: que en aquellos lugares donde los pacientes tienen acceso a medicamentos basados en cannabis, han visto una reducción del 25% en las muertes por sobredosis y un 23% menos de hospitalizaciones por opioides. Cuando los pacientes tienen acceso al cannabis, consumen menos recetas de este tipo de medicamentos y tienen más opciones de salir adelante. Ninguna otra medida norma política ni prescripción médica o terapia ha tenido el impacto que tiene el cannabis en lo que respecta al uso de opioides.

Debemos de tener en cuenta que el cannabis y los opioides provocan reacciones casi idénticas en el cerebro humano cuando se trata de aliviar el dolor. No obstante, las moléculas que hay en el cannabis tienen además propiedades antiinflamatorias, algo de lo que carecen los opioides, y la inflamación a menudo está asociada con el dolor. A esto se suma que, si bien los opioides son más efectivos para aliviar la sensación corporal del dolor, el cannabis mejora la capacidad de nuestro cuerpo para sobrellevar esas dolencias y nos ayuda a vivir aunque estén presentes.

Aunque las grandes diferencias entre ambos remedios son otras. Para empezar, el cannabis es menos adictivo que los opioides, y los efectos secundarios perjudiciales para la salud humana son menores y más fáciles de tolerar. Esto le convierte en una opción mucho más aconsejable y segura cuando es necesario recurrir a ella durante un largo periodo de tiempo, algo habitual en pacientes con dolores crónicos. Y por último, una sobredosis letal de cannabis es imposible, algo que por el contrario no se puede decir de los opioides.

Con todos estos argumentos sobre la mesa, es más que razonable que sean cada vez más los pacientes con acceso a la marihuana medicinal los que recurran a este tipo de remedios para paliar los síntomas de sus patologías y dejen de lado otros más perniciosos para su salud. El problema lo tienen aquellos enfermos cuyas autoridades gubernamentales y sanitarias no les permiten recurrir a los medicamentos en cuya base se encuentra el cannabis. Es el momento de revertir la situación y aceptar la realidad, para hacer más llevadera y saludable la vida de quienes padecen dolores crónicos en lugar de arrastrarlos a agresivos fármacos que, en lugar de contribuir a su mejora, pueden acabar por encerrarlos en una adicción fatal.

Fuente Lamota.org