Y es que, mientras en algunos países como Estados Unidos o Canadá, y (crucemos los dedos) puede que muy pronto España, se está empezando a regularizar el uso terapéutico del cannabis, tradicionalmente, mujeres de alrededor del globo han utilizado esta planta durante siglos para aliviar el dolor, aumentar el placer en el sexo e incluso para combatir los efectos secundarios de algunas ETS.

Algunos de los usos tradicionales que las mujeres han hecho de la marihuana:

Ungüento antiinflamatorio para los pechos

Hay constancia de que durante el siglo XIX en Alemania y Austria se utilizaba una crema a base de cannabis para desinflamar y reducir el dolor en los pechos de aquellas mujeres que estaban amamantando a sus bebés.

Batidos de marihuana para el sexo tántrico

Ya desde el siglo VII en la India se utilizaba el cannabis para la práctica del tantra porque se creía que actuaba como afrodisíaco, aún hoy en día hay investigaciones que respaldan esta teoría. Para este propósito la marihuana se consumía en lo que se conoce como “Bhang”, una especie de batido que contiene leche, agua, otras especies y por supuesto marihuana.

Marihuana para hacer menos dolorosa la primera relación sexual de las mujeres vírgenes 

En Rusia se ha utilizado tradicionalmente este remedio para que las recién casadas en su noche de bodas tuvieran una experiencia agradable y placentera. Al parecer, las propiedades analgésicas y afrodisíacas de la marihuana han ayudado a muchas mujeres a evitar el dolor físico que a veces se produce durante la pérdida de la virginidad.

Marihuana para tratar las enfermedades de transmisión sexual

A finales del siglo XVII, un físico alemán afirmó que el cannabis era un remedio eficaz contra la gonorrea, es por ello que durante mucho tiempo algunos doctores la prescribían para tratar esta ETS. Por otro lado, el en siglo XIX las prostitutas en Persia utilizaban la marihuana para tratar las infecciones de orina, un mal muy común entre las trabajadoras sexuales.

El uso de la marihuana durante el parto

Hoy en día no se recomienda esta práctica porque no se puede calcular qué efectos secundarios puede provocar a largo plazo. Sin embargo, en Egipto, en la antigüedad, a las mujeres durante el parto se les aplicaba un ungüento a base de miel y marihuana con el fin de provocar las contracciones del útero.

El cannabis para combatir el dolor durante la menstruación

Puede parecer un remedio moderno ya que hace relativamente poco se han lanzado al mercado unos tampones con extractos de marihuana para reducir los dolores menstruales, pero lo cierto es que durante el siglo XIX muchas mujeres en USA ya utilizaban jarabes que contenían cannabis para combatir los calambres durante la regla.

Fuente Dinafem.org