Manfred Fankhauser, el cannafarmacéutico

Traducción adaptada: Michael Moldrickx, Centro DEMETER
Entrevista original: Stephanie Hanel, DAZ.online
Imágenes: Bahnhof-Apotheke

Manfred Fankhauser sacando Dronabinol de la caja fuerte de su farmaciaManfred Fankhauser sacando Dronabinol de la caja fuerte de su farmacia

Viajemos a Suiza, un país relativamente cercano pero aún muy lejano en comparación con España, donde sólo podemos soñar que unos profesionales en preparados magistrales nos suministren nuestro tratamiento paliativo elaborado a base de materia prima procedente de cannabis natural. En un idílico pueblo llamado Langnau –situado en un valle conocido por Emmental y rodeado de montañas en plena naturaleza– vive el Sr. Manfred Fankhauser. Fankhauser trabaja como farmacéutico y no da abasto para atender a su clientela, dado que en Suiza está permitido dispensar a los pacientes preparados naturales a base de cannabis.

Sin embargo, el Sr. Fankhauser es el único farmacéutico de todo el país que cultiva marihuana y procesa la materia prima obtenida –con todas las de la ley, claro está, y con sus respectivos premisos oficiales–. Stephanie Hanel, de DAZ.online, tuvo el placer de entrevistarlo y, por nuestra parte, fue un verdadero deleite poder adaptar dicha entrevista al castellano y así compartirla con vosotros.

DAZ.online (D): ¿Qué fue lo que le impulso a ocuparse con el cannabis medicinal?

Sr. Fankhauser (Sr): Después de la formación como farmacéutico escribí mi tesis doctoral sobre el cannabis. Mi suerte fue que precisamente por aquel entonces volvía a crecer el interés en torno al tema y debido a ello fui contactado tanto por pacientes como por médicos. De esta manera me percaté de que hay un gran número de personas que ponen sus esperanzas en el cannabis para poder paliar sus dolores u otros males.

D: ¿Sería posible que nos exponga la situación legal en torno al cannabis en Suiza?

Sr: Antes de junio de 2011 todo lo que se obtenía a base de la planta del cannabis medicinal estaba prohibido. Pero, por otro lado, sabía que en Alemania había una empresa que era capaz de producir el THC en estado puro y de forma sintética, es decir, sin usar cannabis.

A la vista de dicho hecho, decidir ir –y de esto hace ya nueve años– a las administraciones para hacer constar dicho vacío legal. Gracias a eso recibimos la autorización para poder trabajar con THC artificial y producido de forma sintética. Esa era la única vía, hasta el 2011, cuando aquí en Suiza, de repente, hubo un brusco cambio de 180 grados. Ahora ya se puede volver a usar preparados a base de cannabis – preparados naturales– sin embargo, se piden unos requisitos muy concretos. Esto marcó una gran diferencia en comparación con Alemania: en Suiza sólo pueden ser usados los preparados, es decir, aceite y tinturas, pero no la materia vegetal. El cannabis no puede ser recetado ni dispensado, ni siquiera en casos excepcionales. En cambio, dichos aceites y tinturas, como las que nosotros usamos aquí en Suiza, no están autorizados en Alemania, donde sí se puede adquirir marihuana en farmacias.

D: ¿Y eso cómo le afecta a usted? ¿Puede cultivar cannabis por su propia cuenta?

Sr: Para nuestros aceites y tinturas usamos plantas que son cultivadas en Suiza. También tenemos un terreno propio, el cual, por norma, tiene que estar protegido y cumplir con todos los requisitos impuestos por parte de la OficinaFederal deSalud Pública. Un agricultor normal jamás podría cumplir con todos esos requerimientos. Por ese hecho, trabaja para nosotros una empresa que se dedica exclusivamente a plantas medicinales. En realidad somos una trinidad: además de mí está la empresa que cultiva las plantas y un químico titulado que extrae el aceite, produce las tinturas y lleva a cabo la analítica de calidad y la expedición del certificado respectivo. Para ejercer legamente nuestra actividad sólo se nos concedía la licencia pertinente trabajando en equipo. Eso significa que la empresa no puede sembrar por adelantado y producir más de lo solicitado. Las 200 plantas que cultivamos son única y exclusivamente destinadas a Bahnhof-Apotheke. Para dar una referencia en cuanto a cantidades, en la temporada pasada hemos cosechado 300 kilos de marihuana y con ello podemos fabricar suficientes preparados para cubrir las necesidades de los próximos dos años.

D: ¿Por qué su farmacia es la única que ostenta una autorización para poder producir los respectivos productos medicinales con cannabis por sus propios medios?

Sr: En principio, eso lo puede hacer cualquier farmacia. Las razones son, evidentemente, los diversos obstáculos y pegas administrativas que disuaden a las demás farmacias. También está el tiempo que transcurre, si decidiesen incluir el cannabis en sus mezclas magistrales, hasta llegar a la producción de los productos en sí. Hablamos, aproximadamente, de un año hasta que tengan disponibles las plantas necesarias para obtener la materia prima que se precisa. En otras palabras, se trata de un proyecto a largo plazo.

D: ¿Cuáles son los campos de aplicación más importantes?

Sr: El grupo de pacientes más significativo son los afectados por dolores. En particular los dolores relacionados con espasmos, o sea, pacientes con EM (esclerosis múltiple). También se pueden tratar de dolores tumorales o neurálgicos. Dos tercios de todos los pacientes entran en ese grupo. Y claro está, para tratar los trastornos neurológicos, como por ejemplo los movimientos incontrolados (tics, síndrome de Tourette, piernas inquietas, etc.). Otro grupo no menos importante, pero algo más reducido, son los pacientes que padecen de falta de apetito, como los tumorales o los afectados por VIH. Y otra aplicación completamente diferente es el glaucoma por el efecto autorregulador de la presión intraocular debido al cannabis.

D: El uso de medicamentos con THC no origina problemas de adicción. ¿A qué es debido?

Sr: Si alguien consume cannabis de forma lúdica la dosificación es completamente diferente. Cualquiera que fuma marihuana para colocarse, todos los días se beneficia de una sobredosis. Los respectivos tratamientos terapéuticos se mantienen muy lejos de semejantes cantidades.

D: ¿Cuál es la necesidad de asesoramiento de los clientes que acuden a usted?

Sr: ¡Muy elevada! Enparticular la atención posventa. Al inicio se mantiene una especie de charla inicial –incluso cuando los pacientes se encuentran bastante bien informados a través de grupos de autoayuda, quedan muchos puntos y dudas por aclarar–. Y, por su puesto, después hay que establecer la correcta dosificación. Los médicos suelen delegarnos esa tarea, tomando en consideración la experiencia que con el tiempo hemos adquirido. Al principio los pacientes nos suelen llamar dos o tres veces a la semana debido a dudas o preguntas en torno a la dosificación o si al cabo de diez días aún no perciben ningún efecto. A eso se suma que, en parte, se suele tratar de pacientes que padecen graves dolores o incluso clasificados como terminales –en estos casos, por mera empatía, no se puede limitar la respuesta–.

D: ¿Y cómo hace frente a esto teniendo que atender su trabajo diario en la farmacia?

Sr: Somos cuatro, tres auxiliares de farmacia y yo, y trabajamos en conjunto especialmente para esta área. Tenemos actualmente unos 600 pacientes. Se puede imaginar cómo es eso si –de esos seiscientos pacientes– sólo uno de cada diez tiene una pregunta o duda. Recibimos diariamente entre 30 y 50 llamadas o correos electrónicos. Al principio, cuando me llamaban constantemente al teléfono, era una situación bastante difícil. Hace dos años que tenemos una línea telefónica exclusiva para el tema del cannabis, la cual está separada del número de teléfono del servicio farmacéutico oficial.

D: ¿Cómo son las reacciones que percibe a raíz de su trabajo con medicina cannábica?

Sr: Sabiendo que trabajo con toda seriedad, se confía en mí. Incluso a los habitantes del pueblo les resultamás bien excitantee interesante y los pacientes empiezan a ver cómo algo natural tiene las puertas abiertas de par en par en mi farmacia. Aún hay una evidente inquietud por parte de la profesión médica, pero la aceptación en general en ese sector también está aumentando. Desde que en Alemania y en Suiza hay disponible un preparado cannábico registrado y autorizado, el spray para los pacientes de ME, ha cambiado mucho la perspectiva sobre el cannabis.

Con 300 kilos de marihuana se pueden producir productos para el plazo de dos añosCon 300 kilos de marihuana se pueden producir productos para el plazo de dos años

D: ¿La labor que desarrolla como farmacéutico ha variado de alguna manera?

Sr: , es una manera de utilizar y desarrollar las habilidades que se adquieren a lo largo de la formación, y no ser simplemente un “comerciante con erudición académica”. Además, también es muy desafiante para mí, entro en contacto con mucha gente, con especialistas, médicos y personas con las que normalmente, como farmacéutico, no se suele tener relación, y además amplio muchísimo mis conocimientos prácticamente a diario.

D: Ha publicado un libro titulado El hachís como medicamento. ¿Para qué tipo de público está pensado y destinado?

Sr: El libro es un tratado fármaco-histórico. No es un trabajo de laboratorio ni contiene referencias a los últimos avances científicos. El subtítulo del propio libro lo describe y especifica en realidad bastante bien: Sobre la importancia de cannabis en la medicina occidental. El libro describe los tipos de preparados que ha habido, para quién o qué estaban pensados y cómo eran empleados. Lo más estremecedor es que si le diésemos hacia atrás a la rueda del tiempo unos cien años, no estaríamos discutiendo sobre este tema. Hace un siglo, el cannabis era un preparado medicinal frecuente y completamente familiar.

Le queremos expresar nuestros más sinceros agradecimientos tanto a la redacción de la DAZ (periódico alemán de farmacias) como al Sr. Fankhauser por su estimada colaboración y por permitirnos la traducción y posterior publicación de esta entrevista en Cannabis Magazine. A su vez, nos gustaría felicitar a Stephanie Hanel por su patente profesionalidad a la hora de su encuentro con el Sr. Fankhauser.

Página web de Bahnhof-Apotheke en Langnau: http://www.panakeia.ch/

 

 

Etnofarmacología de los productos derivados del cannabis

Los usos tradicionales del cannabis con fines médicos han sido considerablemente estudiados durante las últimas décadas. La etnofarmacología (que trata el uso tradicional y los efectos de las sustancias naturales dotadas de actividad biológica), como especialización de la etnobiología, se ha fundamentado en la antropología cultural y en la medicina para profundizar en este tema.

por Becca Wall

El cannabis es una planta anual perteneciente a la pequeña familia de las cannabáceas, cultivada desde la antigüedad preclásica para la producción de fibra y semillas, así como por sus efectos farmacológinecos de tipo euforizante en el ser humano. Su origen es centroasiático y se ha ido naturalizando a partir del cultivo en diversas regiones de nuestro planeta de forma que en la actualidad puede aparecer como un elemento subespontáneo en la mayor parte de los territorios que sean templados y tropicales.

Es una planta de flores masculinas y femeninas en distintos pies (dioica), con un tallo herbáceo que puede sobrepasar los tres metros de altura (especialmente en ejemplares masculinos). Las hojas son de forma muy característica, estrechamente lanceoladas y de margen serrado, se encuentran de forma opuesta en la región basal del tallo y alternas en la parte apical.

Para diferenciar las flores masculinas de las femeninas hay que acudir al concepto de la botánica clásica: las flores masculinas se encuentran agrupadas en panículas mientras que la inflorescencia femenina es una cima compacta y se observan las brácteas estipuladas. Además, las femeninas se caracterizan por segregar una resina amarilla-verdosa que contiene distintos principios activos responsables de sus propiedades farmacológicas.

Como la mayoría de plantas cultivadas, el cannabis presenta una gran variabilidad de formas, esto se debe a la selección artificial basada en la producción de distintos elementos como la fibra, la semilla o la resina. Aunque se diferencian las formas silvestres o naturalizadas, se entrecruzan naturalmente sin problemas y a ello se debe que la clasificación del género cannabis sea, hasta el momento, un tanto incierta.

Diversos autores reconocieron las bases morfológicas de tres especies distintas, que habría que denominar como Cannabis sativa Linneo, Cannabis indica Lamarck y Cannabis ruderalis Janischewky. El primero de los nombres fue creado por un botánico sueco en 1753, Carlos Linneo. Este nombre se aplica a las formas cultivadas para la obtención de fibra o semilla. El segundo, debido a un naturalista francés, Jean Baptiste Lamarck (1785), se aplica únicamente a las plantas cultivadas para el aprovechamiento de resina. El último correspondería a las plantas silvestres o naturalizadas.

Hoy en día, la opinión mayoritaria concuerda en la consideración del cannabis como un género. Esta única especie, Cannabis sativa L., comprendería dos subespecies, que serían la subespecie sativa y la subespecie índica, en cada una de las cuales habría que reconocer dos variedades para dar cabida a las formas cultivadas y a las formas espontáneas o naturalizadas: Cannabis sativa subespecie sativa (cáñamo productor de fibra o de aceite de semillas y pobre en principios activos) y Cannabis sativa subespecie índica (productor de resina y rico en principios activos).

La variabilidad en la cantidad de principios activos que produce la planta es consecuencia de factores genéticos, es decir, por herencia. Factores externos como el clima, la luz y el agua producen cambios muy importantes en la producción de esos principios activos.

En climas templados, como en el caso de España, se cultivan grandes cantidades de cannabis para el aprovechamiento de las fibras del tallo por la industria papelera. Las semillas, que proporcionan hasta un 35% de lípidos por peso seco, son útiles en la industria de las pinturas. Igualmente, se ha seleccionado una variedad conocida internacionalmente bajo el nombre de “sin semilla” y que se cultiva en ausencia de la planta masculina para evitar la polinización y así recolectar en su madurez esta planta femenina sin fecundar, lo que incrementa la producción de los principios activos.

En general, los productos derivados del cannabis se obtienen mediante procesos físicos que permiten el picado o pulverizado de la parte que interesa, en este caso, el elemento más importante para diferenciar el cáñamo de otras especies son los tricomas. Son característicos pelos curvados de pared gruesa cuya base está ensanchada y contiene cistolitos, que son abultamientos celulosos impregnados de carbonato cálcico. Son también muy importantes los pelos glandulares, éstos segregan la resina que contiene los principios activos característicos del cannabis. Están formados por un pie y una cabeza secretora de 8 a 16 células.

Fibras de Cannabis sativa SoerfmFibras de Cannabis sativa Soerfm

Biogénesis del cannabis

Se han aislado e identificado unos 360 compuestos naturales que proviene del metabolismo secundario del cannabis (aceites esenciales, flavonoides, monosacáridos, ácidos grasos, polifenoles y compuestos nitrogenados); aunque es posible que ninguno de ellos actúe de forma significativa en la actividad farmacológica de los productos derivados de esta planta. Los principios activos de la planta son los llamados cannabinoides, que derivan de los terpenofenoles.

Los cannabinoides son unas estructuras químicas ampliamente distribuidas en la naturaleza pero, hasta el día de hoy, no se han conseguido aislar cannabinoides de ninguna otra especie vegetal o animal que no sea el cannabis. Los cannabinoides se definen como un grupo de compuestos que están formados por 21 átomos de carbono, típicos y presentes en el cannabis. Los cannabinoides se encuentran en la planta en forma de ácida, son muy inestables bajo condiciones de luz y temperatura, y en condiciones de almacenamiento se descarboxilan rápidamente formando los principios activos farmacológicamente.

Productos derivados del cannabis

En las farmacopeas (libros oficiales de medicamentos, propios de cada estado, que recogen las sustancias medicinales de uso más común o corriente, así como las normas oficiales y obligatorias de la manera de combinarlas y prepararlas) de la mayoría de los países occidentales, la droga se encontraba reflejada como un constituyente formado por las sumidades floridas y desecadas de las plantas (excluyendo las hojas y las semillas), de las que no se había eliminado la resina.

En cuanto a las sumidades floridas, se denominan habitualmente “marihuana”. La marihuana está constituida por flores y pequeñas hojas tricomadas que forman parte de la inflorescencia femenina y que se han troceado y secado. El contenido de THC es variable.

La picadura, polvo o extracción mecánica se consigue esencialmente de las hojas y flores femeninas y que poseen un aglutinamiento de las resinas que se encuentran en los pelos glandulares que recubren estas estructuras. Como método habitual, se suele prensar hasta conseguir unas pastillas duras. Actualmente, el hachís contiene una variabilidad considerable de diferentes cannabinoides.

La resina es obtenida, a partir de los pelos glandulares, por sacudidas manuales de la planta. En muchos casos, la presencia de THC es superior al 50%. Para obtener el “aceite de hachís” se realiza una extracción de cannabinoides que están contenidos en las glándulas mediante solventes como el butano y, posteriormente, el solvente se evapora, obteniendo un producto final que puede llegar a contener porcentajes elevadísimos de THC.

Tricomas de la plantaTricomas de la planta

Empleo terapéutico en diferentes civilizaciones

El testimonio más antiguo encontrado acerca del uso del cannabis por el ser humano es una descripción en un recopilatorio de medicina china que data del año 2737 a.C., el herbario del emperador Shen Nung. En el antiguo Egipto se describía el cannabis como una planta medicinal, esto está presente en antiguos papiros egipcios e  incluso era utilizado en supositorios para aliviar el dolor de las hemorroides. El uso del cannabis como droga embriagadora se extendió desde China hasta la India, donde se encontraba muy ligada a ritos religiosos. Los sacerdotes hindúes creían que el cannabis poseía un origen divino al considerarlo como el resultado de la metamorfosis de los pelos de la espalda de Visnú, y para designar a la planta utilizaban nombres como Vijahia, que significa “producción de vida”, o Ananda, “fuente de felicidad y éxito”. Desde el 800 hasta 700 a.C., Heródoto dio cuenta del empleo de esta planta en ceremonias de carácter religioso.

Los griegos y romanos conocieron el cannabis principalmente como planta de cultivo con fines textiles. Además, en tiempos de César y Augusto, se preparaba una bebida que se relaciona con el tratamiento de la otitis. En el siglo II d.C., Galeno mencionaba que después de la comida se repartían pequeñas hogazas que producían sed y que tomadas en exceso producían efectos embriagantes.

Como se ha podido comprobar, diversas civilizaciones han utilizado el cannabis y sus productos derivados para el tratamiento de un gran número de condiciones patológicas que en la actualidad se encuadran bajo el nombre de enfermedades neurológicas o psiquiátricas. Es decir, se utiliza como sedante, anticonvulsionante, analgésico y antitusígeno.

Algunos de los efectos farmacológicos que deben ser considerados son: efectos antieméticos que son útiles para paliar las reacciones de una terapia antitumoral; efectos reductores de la presión intraocular útiles en el tratamiento del glaucoma; efectos anticonvulsivos y antiepilépticos que son principalmente derivados de la presencia del cannabidiol (CBD); una serie de efectos farmacológicos que justificarían usos menores como antiasmático, analgésico y estimulante del apetito; y también para el tratamiento del insomnio, la hipertensión y la ansiedad.

White WidowWhite Widow

BIBLIOGRAFÍA

J,J. Meana y L. Pantoja. (2000). Derivados del cannabis, ¿drogas o medicamentos? Bilbao: Universidad de Deusto.

 

Fumar con pipa de agua no es mejor que fumar cigarrillos

Las shishas no son una alternativa saludable

Malas noticias para los amantes de las shishas: el que fuma a través de una pipa de agua expone su organismo a peligrosos contaminantes en unas concentraciones considerables. Durante las últimas semanas se ha dado visibilidad a un estudio publicado en la revista Public Health Reports, difundido a principios de año. En este estudio, los investigadores han hecho público que a lo largo de una sesión de “ahumado” con shisha, los fumadores inhalan (entre otros) 25 veces más alquitrán y 2,5 veces más de nicotina que en el consumo de un cigarrillo.

 Autor/adaptación al castellano: Michael Moldrickx, Centro Demeter

Las cachimbasson populares, pero no son la alternativa saludable al cigarrillo

Se ha demostrado definitivamente que fumar es dañino para la salud. El consumo de tabaco no sólo aumenta el riesgo de padecer cáncer y afección cardiovascular, sino que también incrementa el riesgo de infecciones o fallos renales. Debido a las secuelas de estas afecciones, la esperanza de vida de un fumador es manifiestamente más corta. El hecho de fumar cigarrillos está en entredicho (en los últimos tiempos) y muchos fumadores han optado por buscar alternativas más saludables.

Junto a los cigarrillos electrónicos, las pipas de agua han ido alcanzado cada vez más popularidad. Pero el que echa mano a una shisha para no fumar un cigarro le hace flaco favor a su cuerpo, como informa el equipo de científicos de la Pittsburgh School of Medicine, bajo la supervisión del profesor Brian A. Primack. En consecuencia, los fumadores de shishas inhalan grandes cantidades de toxinas.

Toxinas en el vapor de agua

Para elaborar su estudio, los investigadores llevaron a cabo un metaanálisis de los estudios sobre el tema que han sido publicados hasta la fecha. Para dicho fin analizaron 542 artículos científicos que se ocupan o centran en torno al consumo de pipas de agua y cigarrillos. De todos ellos, 17 resultaron ser los más indicados para contestar la pregunta de los investigadores: ¿a cuáles y a cuántos componentes dañinos son expuestos los fumadores de pipas de agua y los amantes de los cigarrillos cuando fuman?

Los resultados señalan lo siguiente: en comparación a un cigarrillo, se somete al organismo, en una ronda de shisha, a 125 veces más humo y 25 veces más alquitrán aproximadamente. Independientemente de ello, se inhala 2,5 veces más nicotina y 10 veces más monóxido de carbono.

¿Un peligro infravalorado?

Sin embargo, los científicos dejan constancia de que su comparación tiene algunos puntos flacos. Es difícil establecer una comparación entre una sesión de cigarrillos y una de pipa de agua debido a que el comportamiento difiere considerablemente. Mientras un consumidor de cigarrillos consume a lo largo del día, digamos, 20 cigarrillos, el fumador de shisha echa mano a la pipa a lo sumo una o dos veces. Por otro lado, una sesión de shisha dura considerablemente más tiempo que el consumo de un cigarrillo, debido a esto se inhalan más toxinas.

Según declaraciones del profesor Primack: “Con los datos de estudiodisponibles no podemos demostrar con total seguridad si los fumadores de shisha viven de una forma menos saludable que los de cigarrillos; sin embargo, nuestro estudio sugiere que al fumar shishas se exponen a más toxinas de las que probablemente sean conscientes”.

Droga de iniciación

Las pipas de agua no son una alternativa saludable al cigarrillo aunque, gracias al sabor dulce y al enfriamiento del humo, lo inhalado irrita menos la garganta. Son precisamente esas propiedades las que convierten a las pipas de agua en una vía de iniciación al consumo de tabaco entre adolescentes y jóvenes adultos.

El profesor Primack y sus colegas exigen que el tema sea puesto en conocimiento de la opinión pública. A su vez, tendría que haber más control e información sobre el consumo de pipas de agua, sobre todo orientado al sector juvenil (Public Health Reports 2016 y Pittsburgh School of Medicine, 12.01.2016 - DAL).

La controversia está servida

Habiendo querido respetar tanto el estudio como las declaraciones del profesor Primack, hemos procurado mantener en el contexto inicial el estudio publicado, no obstante, dentro de la opinión personal del autor de este artículo de adaptación al castellano (y como los propios investigadores del estudio han dejado constar) su comparación tiene algunos puntos flacos.

Por un lado, “llevo fumando pipas de agua más de media vida y lo que puedo asegurar con certeza es que, independientemente a los ‘cálculos’ o valores resultantes de dicho estudio, los resultados chocan drásticamente con la experiencia personal adquirida”, expone el autor. “Aun en el caso de que esos cálculos se basaran en la cantidad de tabaco total que contiene cada método de consumo, hay que considerar que una shisha se suele ‘purgar’ para desplazar el humo estancado que consume una buena parte de la ‘carga’, algo que (casi) no se hace con un cigarrillo”.

Por otro lado, hay que tomar en consideración la ingente cantidad de residuos que quedan atrás en una pipa y en el agua. A la hora de fumar cigarrillos, dichos residuos entran (prácticamente en su totalidad) en los pulmones. La pequeña gran diferencia es evidente: fumando la misma cantidad de tabaco por una pipa de agua y por un cigarrillo, la cantidad de residuos que logramos filtrar (y, a posteriori, desechar) a la hora de fumar por una pipa de agua, conviene tenerla en cuenta, principalmente en comparación a esos residuos que a la hora de fumar un cigarrillo acceden directamente y se quedan depositados en los pulmones.

Un peligro que nadie ve

Según la opinión personal del autor, uno de los factores más peligrosos de los cigarrillos es la presencia de filtros sintéticos que usan (como única razón) para evitar que a los fumadores les entre el tabaco en la boca o les manche los dientes y los dedos. Posteriormente, los fabricantes de cigarrillos lo usaron para poder regular (por ejemplo: añadiendo aire al humo mediante micro perforaciones a la altura del filtro, donde se apoyan los dedos) los valores de nicotina y alquitrán del humo.

Dejando a un lado la estética personal y el factor de engaño, para los aparatos de medición (que verifican que los valores de los cigarrillos coincidan con los valores especificados en las cajetillas) que usan algunos fabricantes, los propios filtros constituyen el mismo (o incluso mayor) riesgo de padecer cáncer en las vías respiratorias que los componentes dañinos y tóxicos del tabaco. Los filtros de los cigarrillos se fabrican a través del método de estirado y son un aglomerado de fibras duras e irregulares que permiten tanto el paso del aire como la retención de polvillo. Que los filtros retengan una pequeñísima parte de los componentes del humo no hace el humo más sano. El problema no son los filtros en sí, sino las fibras microscópicas que sueltan a la hora de aspirar (las primeras veces) a través de los mismos. Dichas fibras, por su consistencia y su lenta descomposición, si entran por las vías respiratorias y se alojan en los alvéolos, tiene como resultado final algo que se pudiera relacionar a los daños originados por las fibras de asbesto. El gran problema de los filtros de cigarrillos es que su descomposición es extremadamente lenta y difícil. Si alguien lo duda, que pregunte a un responsable de una depuradora a ver lo que opina de “los dichosos filtros de cigarrillos”.

Al prácticamente no descomponerse, si las referidas fibras (que se originan a la hora de la fabricación, corte, enrollado... del material filtrante) entran por las vías respiratorias y, posteriormente, no son expectoradas a través de las flemas que producen los pulmones, y se asientan en los alvéolos, el propio organismo las encapsula (como a una fibra de asbesto), con el tiempo se enquistan y en el peor de los casos provocan la creación de células cancerígenas.

A la hora de fumar por pipa de agua, este peligro proveniente de los filtros de cigarrillos se desvanece por completo. No es que los filtros de los cigarrillos vayan a soltar grandes cantidades de pelusa microscópica, pero si tenemos en cuenta los años que perdura la adicción del fumador y que lo que una vez se asienta ya no se va, y lo que se acumula (prácticamente) no se descompone ni es asimilado por el propio organismo… pues ya me dirán.

Y si ahora alguien me dice que eso no es así, que por favor me indique los estudios científicos pertinentes que avalen lo contrario a lo expuesto.

¿Qué es peor, el propio tabaco o lo que se le echa para mejorar el sabor?

También está el tema del “condimentado” del tabaco. El añadido de sopa al tabaco no es un método exclusivo de la industria de cigarrillos, también el tabaco de pipa destinado a ser consumido en shishas suele ser mezclado con los más diversos añadidos. Estos van desde la melaza y la miel hasta la vainilla, pasando por el café, las flores silvestres o incluso diferentes maderas. Ciertos condimentos para dar sabor todavía tienen un pase, pero eso de añadir melaza no es precisamente sano. Sin olvidar que con las shishas, en algún caso, se suele echar encima del tabaco unos pedazos de carbones/brasas para facilitar la quema. ¿A alguien le suena eso de que las centrales eléctricas que usan el carbón como combustible son propensas a crear lluvia ácida y otro tipo de contaminantes atmosféricos muy dañinos para la salud?

Otro punto fundamental que queda por precisar es la asimilación del efecto negativo cuando se fuma a través de una shisha y a través de un cigarrillo. Al fumar un cigarrillo se aspira de forma más profunda y ansiosa, en un plazo de tiempo más corto; fumar shisha es un acto que se lleva a cabo con mucho más sosiego y sólo dos o tres caladas de cada diez se inhalan, las demás son para encender, evacuar, refrescar, etc. Por último, quisiera hacer referencia a la propia estructura de una shisha, dicho diseño limita por sí mismo el paso de la cantidad de humo que se puede aspirar.

No conocemos el contenido de los 17 estudios en los que se han basado y si, en los diversos casos, las aproximaciones fueron llevadas a cabo por una medición de la quema continua de toda la carga de una vez; pero lo que sí es posible es que los valores expuestos en el estudio por parte del equipo del profesor Primack sean acordes o se acerquen al consumo continuo con otro tipo de pipas de agua, como por ejemplo bongs u otros modelos con más capacidad de descargue que una shisha, pero esas pipas no se usan precisamente para fumar tabaco (puro). Y la pregunta es: ¿cuántos fuman pipas de agua para fumar tabaco y cuantos las usan (sólo) para quemar la mezcla de otro tipo de relleno? Por ello, en nuestra humilde opinión, habría que ampliar el estudio efectuado o, al menos, detallarlo un poco mejor.

Si comparo lo que limpio/saco semanalmente de mi pipa de agua y el color que coge la carga de agua después de cada sesión, y me pongo a recapacitar sobre la posibilidad de haberme fumado la misma cantidad de tabaco a través de cigarrillos o porros, teniendo en cuenta que eso me lo hubiera tragado sí o sí, me quedo más tranquilo. Vamos, que me pueden contar misa, pero la diferencia queda a la vista (y en mi fregadero).

Independientemente de nuestros recelos en torno al estudio publicado, estamos de acuerdo con los autores del mismo en que habría que tomar en consideración (en las correspondientes y futuras campañas antitabaco) el peligro que deriva de creer que fumar por pipa de agua es más sano que fumar cigarrillos. Lo más sano es, evidentemente, no fumar.

De hecho, el gobierno alemán aprobó el día 28 de enero de 2016 una ley encaminada a cubrir lo que se denominó “agujero legal”. Hasta ahora, la venta de cigarrillos electrónicos o shishas no estaba prohibida a menores por el mero hecho de que no contenían tabaco, esto es algo que va a cambiar. El responsable en proteger la salud de los consumidores alemanes, el Ministro de Agricultura Christian Schmidt (CSU), subrayó: "los cigarrillos electrónicos y pipas de agua no son algo que debería llegar a manos de la juventud. Fumar no es inofensivo, aunque sepa a chicle o huela a melón".

REFERENCIAS

UPMC: http://goo.gl/qCx1Ns.

Public Health Reports: http://goo.gl/0Cf45t.

Scinexx: http://goo.gl/qZZ4r0.

DAZ: https://goo.gl/UvreUU.

 

 

Gasificando: Combinando flores y extracciones

Ya que en el anterior artículo combinamos diferentes hierbas en busca de nuevos sabores y efectos, en esta ocasión realizaremos combinaciones entre diferentes hierbas y extracciones. Para ello realizaremos las pruebas con un gasificador, ya que dispone de dos temperaturas de vaporización o gasificación (usaremos estos términos indistintamente) simultáneas y nos permite vaporizar las extracciones a 220ºC, mientras que las hierbas serán vaporizadas a, aproximadamente, 200.

por Raro Genetics, @raroweed

CBD CriticalCBD Critical

¿Cómo lo haremos?

Para estas pruebas utilizaremos diferentes tipos de extracciones, combinadas con hierbas muy dispares, que irán desde sativas a índicas, sin olvidarnos de las preciadas genéticas CBD-rich. Las extracciones que usaremos serán extraídas mediante solventes y de forma mecánica. También gasificaremos hash marroquí, ya que tiene una gran concentración de CBN.

Las cantidades que usaremos serán de algo menos dos micras (utilizando el término “micra” en sentido vulgar: 0.1 gramos) de hierbas por media micra de extracción y por calada. De este modo la extracción aportará tanto sabor como efecto, sin tapar por completo las cualidades organolépticas de las hierbas ni el efecto provocado por ellas, y consiguiendo así una compensación perfecta.

Gasificando BHO rico en THC con hierbas       

La extracción que usaremos para esta primera parte será BHO extraído de Gumjack, un polihíbrido de nueva generación con alto contenido de THC.

  • Critical Mass y BHO: El sabor producido por esta mezcla es muy cítrico, predominando en él la naranja. A esto hay que añadirle unos toques dulces con un fondo muy fresco, que perdurará en nuestro paladar durante minutos. Centrándonos en el efecto, es inmediato y muy relajante, aunque transcurridos unos segundos/minutos se convierte en sativo, ofreciéndonos energía extra. Este efecto lo veo muy adecuado para una buena sobremesa entre amigos.
  • JackRara y BHO: En esta mezcla se ha visto potenciado el sabor a limón de JackRara. Además, este sabor es fresco y suave, otorgándonos un gran frescor tanto en la boca como en la garganta. El efecto es muy activo e instantáneo, obligándonos a levantarnos del sofá de inmediato, algo que me ha parecido muy curioso, ya que por separado ninguna de las dos provoca dicho efecto, al menos no de forma tan evidente. Veo muy adecuado gasificar esta combinación si vamos a hacer alguna actividad física, como puede ser dar un largo paseo.
  • CBD Critical 47 #R y BHO: Predomina el dulzor, con un trasfondo agrio característico de las variedades CBD-rich. En cuanto al efecto, es instantáneo, haciendo que nos relajemos en cuestión de segundos. La relajación viene acompañada de una sonrisa permanente, sin llegar al estado de euforia provocado por las sativas más puras. Esta singular combinación la veo muy adecuada para ver una película o leer un libro, ya que hará que nos concentremos más en lo que estamos haciendo. Esto es algo que me ha sorprendido, ya que debido a mi hiperactividad me cuesta realizar este tipo de actividades. Efecto muy duradero.

Gasificando BHO CBD-rich con hierbas

En la segunda parte de este peculiar test combinaremos Gumjack, DUB y Black Jack con BHO extraído de plantas ricas en CBD. Gracias a vaporizar esta extracción le podremos poner un toque de CBD a nuestras hierbas favoritas que tienen muy poco o no tienen en absoluto este cannabinoide.

  • Black Jack y BHO CBD-rich: Lo primero que destaca cuando gasificamos esta mezcla es la pegada instantánea producida por la combinación. La pegada es totalmente relajante, además de tener una duración media-larga, consiguiendo optimizar al máximo tanto la extracción como las flores que hemos gasificado. El sabor producido es dulce, con unos toques agrios, y predomina la presencia de la extracción. Esta mezcla la veo muy adecuada para los días en los que estamos estresados y tenemos la necesidad de hacer un pequeño Kit-Kat, adecuada para retomar energías y continuar el día más relajados.
  • Gumjack y BHO CBD-rich: Esta singular mezcla nos hace sentir en una nube de inmediato tras su inhalación, otorgándonos un efecto limpio y compensado. Dicho efecto se asemeja mucho al obtenido cuando vaporizamos genéticas CBD-rich, más concretamente las que tienen un efecto relajante. En esta ocasión el sabor que predomina es el producido por el BHO, aunque con ciertos matices frescos aportados por Gumjack. Otra característica que me ha llamado la atención ha sido el poco tiempo que me ha durado el efecto, por lo que esta mezcla la veo muy adecuada para ser usada como “estabilizador”, pudiéndose utilizar momentos de crisis de dolor e incluso para luchar contra los nervios, producidos por una excitación extra.
  • DUB y BHO CBD-rich: Lo primero que destaco de esta mezcla es el gran sabor que nos proporciona. Durante la inhalación, es fuerte, con cuerpo, recordándome a las genéticas afganas; este sabor se vuelve muy dulce tras expirar el vapor, además de duradero. En cuanto al efecto, es muy relajado, con la particularidad de potenciar nuestra creatividad, la cual podremos usar para escribir, cantar o dibujar. Además, pese a ser muy suave, es duradero en el tiempo, haciéndolo ideal para endulzar las largas jornadas laborales de profesiones como informáticos u oficinistas. Esto se debe, sobre todo, a la relajación muscular que nos proporciona, evitando en gran medida los dolores de espalda.

Charas y GumjackCharas y Gumjack

Gasificando hierbas y hash marroquí

Para realizar la tercera parte de esta serie de pruebas combinaremos hash marroquí con diferentes hierbas. Esta singular combinación nos permitirá disfrutar del alto contenido en CBN del hash. Dicho cannabinoide, al ser una degradación de THC, normalmente está presente de forma ínfima en nuestras hierbas.

  • Hash marroquí y Critical Mass: Sabor fuerte, donde predomina el sabor afgano del parental de Critical. El sabor es potenciado por el hash haciéndolo mucho más pronunciado y carente de los matices dulces que otorga el otro parental de Critical Mass, Skunk. En cuanto al efecto producido, es muy narcótico e instantáneo, siendo parecido al de los mejores Ice-o-Lator realizados a partir de variedades índicas puras. Como amante de las extracciones, esta combinación la recomendaría para las ocasiones que tenemos ganas de consumir un buen ice y no disponemos de él, ya que no difiere demasiado en cuanto al efecto, disfrutando además de un buen sabor.
  • Hash marroquí y JackRara: En esta prueba, que he realizado varias veces ya que no me creía el resultado, predomina tanto el sabor cítrico de la JackRara como el efecto sativo que ésta produce. Curiosamente, el hash no ofrece ningún sabor, aunque lo realmente curioso es la escasa presencia del hash en el efecto causado por dicha combinación. También cabe destacar que, transcurridos unos minutos, sí que se ve reflejado el efecto relajante del hash, consiguiendo prolongar el efecto durante más tiempo. Esta singularidad la veo muy adecuada en las ocasiones que, por una u otra razón, pasaremos horas sin vaporizar.
  • Hash marroquí y CBD Critical 47 #1: Sabor muy dulce mientras inhalamos, aunque se va transformando en un sabor fuerte y seco, característico del hash, mientras expulsamos el vapor. Esta combinación me ha recordado al hash marroquí típico de los años 90, cuando era mucho más fresco y dulce que actualmente. Si nos centramos en el efecto, es muy narcótico, haciendo esta mezcla muy adecuada para las gasificaciones nocturnas ya que nos da, literalmente, ganas de dormir. Desaconsejada, por ello, para ser usada durante el día, a no ser que queramos disfrutar de una siesta.

Gasificando hierbas y charas fresco

Con el fin de completar este raroestudio, he querido gasificar hierbas con charas fresco, ya que éste es rico en cannabinoides como el THCa o el CBDa, precursores del THC y del CBD. Con ello veremos la interacción entre los cannabinoides cuando están en su forma ácida y una vez han sido descarboxilados.

  • Charas fresco y Gumjack: En esta combinación lo que más destaca es el sabor producido por el charas, inundando el paladar con un fondo fresco y duradero, y recordándome a mis paseos por la naturaleza. Esto, probablemente, es debido a la gran cantidad de terpenos frescos presentes en la extracción. El efecto, en cambio, ha sido el que produce Gumjack cuando la gasificamos sola, potenciado ligeramente gracias a la interacción con los cannabinoides presentes en el charas.
  • Charas fresco y Black Jack: Al inhalar esta mezcla, la boca se inunda de un dulce sabor, el cuál llega a ser empalagoso por su extrema dulzura. Este sabor dulzón viene de Black Jack, aunque se ve potenciado, y mucho, por los terpenos frescos presentes del charas. Sin embargo, el sabor no es tan relajante como el obtenido cuando vaporizamos Black Jack sola, llegando a tornarse, pasados unos segundos, en un efecto activo. Esta combinación la veo muy adecuada para realizar nuestras labores cultivetas, ya que estaremos relajados y concentrados en lo que hacemos sin tener un relajación extrema.
  • Charas fresco y Pepi: Para terminar esta serie de pruebas he mezclado Pepi con charas fresco. De Pepi destaca su sabor, que es muy similar al producido por el hash marroquí de la mejor calidad. Esta similitud también se ve reflejada, al menos al principio, en el efecto, ya que es relajante. Este paralelismo con el hash se ve alterado transcurridos un par de minutos ya que entonces predomina un efecto mucho más sativo y cargado de energía. Debo añadir que esta mezcla nos hará tener una sonrisa en la cara durante el disfrute del efecto, por lo que yo la catalogaría como la “combinación optimista”. Recomendable para pasar una tarde divertida entre amigos.

JackRara y Hash marroquíJackRara y Hash marroquí

Conclusiones

Pese a ser un experimento casero, he podido comprobar que al gasificar flores con extracciones podemos obtener nuevos sabores, potenciados sobre todo cuando la extracción usada es charas fresco. También he podido constatar que el efecto producido por estas combinaciones es muy complejo. Esta complejidad nos permite aumentar el efecto buscado, usando menos cantidad de flores y extracciones que si las gasificamos por separado, y consiguiendo con ello un mayor ahorro. Otro punto fuerte a destacar es la facilidad con la que podemos añadir CBD a nuestras hierbas favoritas, algo que nos vendrá muy bien en el caso de no disponer de flores ricas en CBD, ya que nos bastará con añadir un poco de extracción CBD-rich durante nuestra sesión de gasificaciones.

Para terminar, os animo a realizar vuestras propias mezclas en busca de la combinación perfecta.

¡Yo vaporizo! 

 

Un antimicrobiano natural: el ácido cannabidiólico

La actividad antimicrobiana de las plantas terapéuticas ha sido una preocupación mundial y es que las enfermedades infecciosas son una de las principales causas de mortalidad en esta sociedad. Entre ellas se encuentra las infecciones respiratorias como la bronquitis, la neumonía y la gripe, causadas por virus y bacterias; así como el VIH y las infecciones diarreicas que producen deshidratación y malnutrición. Es sorprendente, pero cada año mueren cerca de 1,5 millones de personas por una "simple" diarrea.

por Becca Wall

Extracto de cannabisExtracto de cannabis

Por todo ello, existe una necesidad continua para descubrir nuevos compuestos antibacterianos y antifúngicos que inhiban el crecimiento de las bacterias y así se controlen las recientes enfermedades infecciosas descubiertas.

 Es aquí donde juega un papel muy importe la planta cannabis sativa L. Esta planta herbácea, (mayormente) dioica y anual pertenece a la familia cannabinaceae. Comúnmente es conocida por la poderosa sustancia psicoactiva que en ella se alberga, el tetrahidrocannabinol,  pero durante muchos años se cultivó principalmente por sus fibras que se utilizaron en la producción de distintos elementos cotidianos como la cuerda, las vestimentas y las velas de barco

Sin embargo, en la actualidad, esta planta es calumniada, detestada en muchos lugares de nuestro planeta y se utilizan grandes sumas de dinero y esfuerzos para destruir su producción, suministro, comercialización y consumo.

Las hojas de cannabis son utilizadas por sus efectos como astringente, tónico, afrodisíaco y analgésico. Además, se utilizan en convulsiones, otalgia (dolor de oídos), trastornos abdominales, malaria, fiebre, enfermedades de la piel, diarrea…

Entre los últimos usos conocidos del cannabis se encuentra la fórmula activa de un champú utilizado para el crecimiento y la nutrición capilar incluyendo otros fines cosméticos como antiarrugas, cremas hidratantes, bálsamos labiales…

La marihuana ha sido reconocida como un buen antibacteriano en diversos estudios por contener sustancias que inhiben el crecimiento y desarrollo de las bacterias. Estas sustancias son los cannabinoides, elementos de naturaleza química que se enlazan con los receptores cannabinoides del cuerpo y del cerebro.

Como se muestra en la ilustración 3. (Autor: Gonn) “curva de crecimiento bacteriano”, las bacterias disponen de cuatro fases en su ciclo de vida: en la fase de adaptación, las bacterias se adaptan a las condiciones de crecimiento. Es el período en el que las bacterias individuales están madurando y no tienen aún la posibilidad de dividirse.

La fase exponencial en la que tiene lugar la duplicación celular. El número de nuevas bacterias que aparecen por unidad de tiempo es proporcional a la población actual. Si el crecimiento no se limita, la duplicación continuará a un ritmo constante, por lo tanto el número de células de la población se duplica con cada período de tiempo consecutivo. Para este tipo de crecimiento exponencial, la representación gráfica genera una línea recta. El crecimiento exponencial no puede continuar indefinidamente porque el medio llega pronto al agotamiento de nutrientes mientras se acumulan los desechos.

Durante la fase estacionaria, la tasa de crecimiento disminuye como consecuencia del agotamiento de nutrientes y la acumulación de productos tóxicos. Esta fase se caracteriza por un valor constante del número de bacterias a medida que la tasa de crecimiento de las bacterias se iguala con la tasa de muerte bacteriana. Y, por último, la fase de muerte celular, en la que las bacterias se quedan sin nutrientes y mueren.

Es en la fase exponencial donde actúan los cannabinoides del cannabis, impidiendo el correcto seguimiento de la curva de crecimiento bacteriano y, por consiguiente, el paso a la muerte celular.

Entre los distintos tipos de cannabinoides se encuentran el cannabidiol, cannabicromeno, cannabigerol, tetrahidrocannabinol y cannabinol, que presentan la pieza clave en el estudio de la actividad antimicrobiana.

Ilustración BacteriaIlustración Bacteria

Pero fue el estudio realizado por el Departamento de Microbiología en la Universidad de Hazar,a en Pakistán, el que comprobó la capacidad antibacteriana de los extractos de hoja de cannabis.

Esto ocurre por la existencia de una fracción ácida, que es el ácido cannabidiólico. Esta fracción reside en el extracto de la hoja del cannabis, que dificulta el desarrollo de las bacterias y de la presencia de metabolitos secundarios que son compuestos orgánicos sintetizados durante el crecimiento de las bacterias. El ácido cannabidiólico se halla en el material químico de la planta. 

Todos los cannabinoides citados anteriormente (como son el cannabidiol, cannabicromeno, cannabigerol, tetrahidrocannabinol y cannabinol) mostraron una actividad antimicrobiana contra cepas de bacterias infecciosas, como son Mycobacterium tuberculosis (responsable de la tuberculosis), Escherichia coli (causante de la diarrea hemorrágica y la insuficiencia renal), Pseudomounas aeruginosa (responsable de infecciones en vías respiratorias) y Proteus vulgar (causante de absceso renal).

 Para observar la eficiencia del extracto de cannabis como inhibidor del crecimiento en Escherichia coli se utilizó una placa de agar. Esta es una placa utilizada en microbiología que contiene los nutrientes esenciales para cultivar microorganismos. El ácido cannabidiólico, como se puede observar en la ilustración 8 (Autor: Muhammad Naveed), en la parte izquierda de la placa forma un halo alrededor del extracto (en color verde oscuro), impidiendo así el crecimiento bacteriano que aparece en el resto de la placa como colonias blancas pequeñas y de morfología redondeada.

Los agentes antibacterianos disponibles actualmente en el mercado como fármacos, detergentes y enjuagues bucales están siendo limitados debido a su toxicidad, a su baja efectividad y a su alto coste en caso de un tratamiento prolongado. Por ello, es necesario el descubrimiento de una potente terapia alternativa como es el caso de las terapias de origen vegetal que forman parte del desarrollo sostenible con el medio ambiente, con la salud y que, además, representa un gran avance ya que se puede satisfacer la demanda existente de los comercios actuales.
Ya existen las investigaciones con cannabis en las que se están realizando la identificación de compuestos responsables que se utilizan como medicamentos para controlar una amplia gama de enfermedades en el mundo.
REFERENCIAS

Muhammad Naveed*, Tahir Ali Khan, Izhar Ali, Adil Hassan, Hamid Ali, Zaheer Ud Din, Zohaib Hassan, Shumaila Tabassum, Saqib, Abdul Majid, Mujaddad Ur Rehman. (2014). “In vitro antibacterial activity of Cannabis sativa leaf extracts to some selective pathogenicbacterial strains”. International Journal of Biosciences, 4, 65-70. 27/09/2015, De insspub Base de datos.

Roger Pertwee. (2014). Handbook of Cannabis. Oxford: Oxford University press.

 

Un antimicrobiano natural: el ácido cannabidiólico

por Becca Wall

La actividad antimicrobiana de las plantas terapéuticas ha sido una preocupación mundial y es que las enfermedades infecciosas son una de las principales causas de mortalidad en esta sociedad. Entre ellas se encuentra las infecciones respiratorias como la bronquitis, la neumonía y la gripe, causadas por virus y bacterias; así como el VIH y las infecciones diarreicas que producen deshidratación y malnutrición. Es sorprendente, pero cada año mueren cerca de 1,5 millones de personas por una "simple" diarrea.

Por todo ello, existe una necesidad continua para descubrir nuevos compuestos antibacterianos y antifúngicos que inhiban el crecimiento de las bacterias y así se controlen las recientes enfermedades infecciosas descubiertas.

Es aquí donde juega un papel muy importe la planta cannabis sativa L. Esta planta herbácea, (mayormente) dioica y anual pertenece a la familia cannabinaceae. Comúnmente es conocida por la poderosa sustancia psicoactiva que en ella se alberga, el tetrahidrocannabinol,  pero durante muchos años se cultivó principalmente por sus fibras que se utilizaron en la producción de distintos elementos cotidianos como la cuerda, las vestimentas y las velas de barco.

Ilustración 1. Autor: Natrij

Sin embargo, en la actualidad, esta planta es calumniada, detestada en muchos lugares de nuestro planeta y se utilizan grandes sumas de dinero y esfuerzos para destruir su producción, suministro, comercialización y consumo.

Las hojas de cannabis son utilizadas por sus efectos como astringente, tónico, afrodisíaco y analgésico. Además, se utilizan en convulsiones, otalgia (dolor de oídos), trastornos abdominales, malaria, fiebre, enfermedades de la piel, diarrea…

Ilustración 2. Autor: Mjpresson

Entre los últimos usos conocidos del cannabis se encuentra la fórmula activa de un champú utilizado para el crecimiento y la nutrición capilar incluyendo otros fines cosméticos como antiarrugas, cremas hidratantes, bálsamos labiales…

La marihuana ha sido reconocida como un buen antibacteriano en diversos estudios por contener sustancias que inhiben el crecimiento y desarrollo de las bacterias. Estas sustancias son los cannabinoides, elementos de naturaleza química que se enlazan con los receptores cannabinoides del cuerpo y del cerebro.

Como se muestra en la ilustración 3. (Autor: Gonn) “curva de crecimiento bacteriano”, las bacterias disponen de cuatro fases en su ciclo de vida: en la fase de adaptación, las bacterias se adaptan a las condiciones de crecimiento. Es el período en el que las bacterias individuales están madurando y no tienen aún la posibilidad de dividirse.

La fase exponencial en la que tiene lugar la duplicación celular. El número de nuevas bacterias que aparecen por unidad de tiempo es proporcional a la población actual. Si el crecimiento no se limita, la duplicación continuará a un ritmo constante, por lo tanto el número de células de la población se duplica con cada período de tiempo consecutivo. Para este tipo de crecimiento exponencial, la representación gráfica genera una línea recta. El crecimiento exponencial no puede continuar indefinidamente porque el medio llega pronto al agotamiento de nutrientes mientras se acumulan los desechos.

Durante la fase estacionaria, la tasa de crecimiento disminuye como consecuencia del agotamiento de nutrientes y la acumulación de productos tóxicos. Esta fase se caracteriza por un valor constante del número de bacterias a medida que la tasa de crecimiento de las bacterias se iguala con la tasa de muerte bacteriana. Y, por último, la fase de muerte celular, en la que las bacterias se quedan sin nutrientes y mueren.

Es en la fase exponencial donde actúan los cannabinoides del cannabis, impidiendo el correcto seguimiento de la curva de crecimiento bacteriano y, por consiguiente, el paso a la muerte celular.

Entre los distintos tipos de cannabinoides se encuentran el cannabidiol, cannabicromeno, cannabigerol, tetrahidrocannabinol y cannabinol, que presentan la pieza clave en el estudio de la actividad antimicrobiana.

Pero fue el estudio realizado por el Departamento de Microbiología en la Universidad de Hazar,a en Pakistán, el que comprobó la capacidad antibacteriana de los extractos de hoja de cannabis.

Esto ocurre por la existencia de una fracción ácida, que es el ácido cannabidiólico. Esta fracción reside en el extracto de la hoja del cannabis, que dificulta el desarrollo de las bacterias y de la presencia de metabolitos secundarios que son compuestos orgánicos sintetizados durante el crecimiento de las bacterias. El ácido cannabidiólico se halla en el material químico de la planta. 

Todos los cannabinoides citados anteriormente (como son el cannabidiol, cannabicromeno, cannabigerol, tetrahidrocannabinol y cannabinol) mostraron una actividad antimicrobiana contra cepas de bacterias infecciosas, como son Mycobacterium tuberculosis (responsable de la tuberculosis), Escherichia coli (causante de la diarrea hemorrágica y la insuficiencia renal), Pseudomounas aeruginosa (responsable de infecciones en vías respiratorias) y Proteus vulgar (causante de absceso renal).

Ilustraciones 4, 5, 6 y 7. Autores: Janice Haney Carr (4), Eric Erbe (5), Koli (6), Geroge Kubica (7).

Para observar la eficiencia del extracto de cannabis como inhibidor del crecimiento en Escherichia coli se utilizó una placa de agar. Esta es una placa utilizada en microbiología que contiene los nutrientes esenciales para cultivar microorganismos. El ácido cannabidiólico, como se puede observar en la ilustración 8 (Autor: Muhammad Naveed), en la parte izquierda de la placa forma un halo alrededor del extracto (en color verde oscuro), impidiendo así el crecimiento bacteriano que aparece en el resto de la placa como colonias blancas pequeñas y de morfología redondeada.

Los agentes antibacterianos disponibles actualmente en el mercado como fármacos, detergentes y enjuagues bucales están siendo limitados debido a su toxicidad, a su baja efectividad y a su alto coste en caso de un tratamiento prolongado. Por ello, es necesario el descubrimiento de una potente terapia alternativa como es el caso de las terapias de origen vegetal que forman parte del desarrollo sostenible con el medio ambiente, con la salud y que, además, representa un gran avance ya que se puede satisfacer la demanda existente de los comercios actuales.
Ya existen las investigaciones con cannabis en las que se están realizando la identificación de compuestos responsables que se utilizan como medicamentos para controlar una amplia gama de enfermedades en el mundo.

REFERENCIAS

Muhammad Naveed*, Tahir Ali Khan, Izhar Ali, Adil Hassan, Hamid Ali, Zaheer Ud Din, Zohaib Hassan, Shumaila Tabassum, Saqib, Abdul Majid, Mujaddad Ur Rehman. (2014). “In vitro antibacterial activity of Cannabis sativa leaf extracts to some selective pathogenicbacterial strains”. International Journal of Biosciences, 4, 65-70. 27/09/2015, De insspub Base de datos.

Roger Pertwee. (2014). Handbook of Cannabis. Oxford: Oxford University press.

DESTACADOS

Las hojas de cannabis son utilizadas por sus efectos como astringente, tónico, afrodisíaco y analgésico

Entre los últimos usos conocidos del cannabis se encuentra la fórmula activa de un champú utilizado para el crecimiento y la nutrición capilar

La marihuana ha sido reconocida como un buen antibacteriano en diversos estudios por contener sustancias que inhiben el crecimiento y desarrollo de las bacterias

el cannabidiol, cannabicromeno, cannabigerol, tetrahidrocannabinol y cannabinol presentan la pieza clave en el estudio de la actividad antimicrobiana

una fracción ácida, que es el ácido cannabidiólico, dificulta el desarrollo de las bacterias y de la presencia de metabolitos secundarios

 

Cazadores de Mitos: Coca-Cola con aspirina

Se dice, se cuenta, se comenta que tomar aspirina con Coca-Cola pone cachondas a las chicas (y muchas cosas más). ¿Será verdad? ¿Será mentira? ¿Qué será... será? Sigan ustedes leyendo y, muy pronto, lo sabrán.

Por Eduardo Hidalgo

Como bien saben los americanos, la Coca-Cola vale para todo: ¿Te encuentras mal? Tómate una Coca-Cola; ¿Te duele la tripa? Se te pasará con Coca-Cola; ¿Estás menstruando? Necesitas Coca-Cola; ¿Te sientes cansado? Bebe Coca-Cola. ¿Tienes sed? Coca-Cola.

De la aspirina podríamos decir tres cuartos de lo mismo: ¿Tu hombro se resiente de tanto tocar la batería? Toma una aspirina y sigue metiéndole caña. ¿Tienes molestias lumbares por una mala postura en la mesa de trabajo? La aspirina te aliviará. ¿Sufres dolor de cerveza, digo, de cabeza por la resaca de anoche? Te irá bien una aspirina. ¿Congestión nasal, estornudos, lagrimeo, fiebre? Aspirina.

De modo que, siendo así, no es de extrañar que de la combinación de ambos productos bien pudieran derivarse múltiples y extraordinarios efectos. Y, en efecto, eso es, al menos, lo que reza la rumorología popular. Vean, si no, a modo de ejemplo ilustrativo, algunas de las variadas utilidades que, según la opinión y la experiencia de determinadas personas, se le puede dar a esta mezcla:

Análogo de las feniletilaminas tipo MDMA: «Hace 3 años consumo esto de vez en cuando, para cuando voy a jugar fútbol, porque me dijeron que era para hacer deporte, pero al rato me canso y caigo como en éxtasis».

Análogo de las solanáceas psicoactivas: « ¡Cuidado! Una amiga mía tomo aspirinas con coca cola unas horas antes a un examen dificilísimo. Dice que se sintió bien al principio, no le dio sueño y sentía que estaba estudiando muy bien. En la mañana se sintió fuera de la realidad, no sabe ni como llegó a la escuela. El maestro repartió los exámenes y ella lo leyó y no se acordó de nada. Estaba sudando y temblando. Salió corriendo del salón con una taquicardia tremenda».

Análogo del Soma: «Pues eso de la aspirina es verdad. Hace como una semana probé el tomar coca cola con aspirinas y el efecto que me dio fue una sensación de que mis oídos percibían mejor los sonidos y mi vista empezaba a ver los colores mas brillantes; y después me vino una sensación de felicidad, estaba en el parque y me andaba riendo como loco y como voy al gym no me canse al hacer los ejercicios».

Afrodisíaco y entactógeno puro: «Pues si, es cierto eso de que excita a las mujeres. Hoy sin querer lo comprobé cuando a mi novia le dolía la cabeza y se tuvo que tomar dos aspirinas con coca. Después de eso anduvo bien cariñosa toda la nochee jaja».

Análogo del cianuro: «Provoca la muerte instantánea».

Dopante para la mejora del rendimiento deportivo: «Si practicas algún deporte que no sea a nivel profesional (porque esto de la aspirina en un doping esta penado) y no tienes tanta condición física, pues la aspirina con coca cola te da ese ímpetu que te hace falta para poder desempeñarte bien en el deporte que practiques, aunque lo mas recomendable es hacer ejercicio para que tengas buena condición y evitar usar este medicamento, a menos, que padezcas de dolor de cabeza».

Dopante para la mejora del rendimiento intelectual: «Miren lo que pasa es que tengo una buena tarea y quiero terminarla; además de estudiar para un examen. ¿Será bueno tomarlo? ¿O sólo la mitad? ¿Qué hago? Porfa». «A mi me cuenta mi compañera de casa, que uno de sus profesores siempre les dice que se tomen minianfetaminas (en época de exámenes y demás, cuando estás que te mueres y tienes que estudiar como sea). Para él es tomarse una aspirina con coca-cola o mejor todavía si te la tomas con café, así que.... si lo dice él, que es medico, algo hará. Yo nunca lo he probado pero al parecer actúa como un estimulante, aun que ni idea! y muy, muy sano no debe de ser, para que engañarnos».

Anticonceptivo y abortivo: « ¿Es verdad que la aspirina con Coca-Cola funciona como espermicida y limpia el óvulo o es rumor?». «He escuchado que lo utilizan para drogarse, para estar enérgicos y para abortar».

Bueno, dejémoslo aquí, que, visto lo visto, los usos y efectos más que múltiples parecen ser infinitos. De modo que, sin más dilación, pasaremos a comprobarlos por la vía de los hechos. Así que, acto seguido, nos tomaremos dos aspirinas y dos latas de Coca-Cola. Luego, dejaremos pasar el tiempo suficiente y, si sobrevivimos, les contaremos lo ocurrido.

Tic-tac; tic-tac; tic-tac; tic-tac; tic-tac…

Uffff, aquí estamos otra vez. De tal manera que, sin necesidad de dar mayores explicaciones, podemos descartar directamente los efectos tóxicos letales y fulminantes.

«Si, si, vale, muy bien, pero ¿coloca o no coloca?».

«Eso, eso, a lo que vamos: ¿Es cómo el éxtasis o no?».

« ¿Se parece al Soma de Huxley o al burundanga?».

«Venga, venga, suéltenlo ya: ¿pone o no pone?».

No pone.

«Ohhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh».

«Bueno, ¿y qué más da? Si para drogarnos ya tenemos de todo. Lo importante es: ¿Pone cachondas a las chicas?».

A la nuestra desde luego que no (nos referimos a la mía y a la de mis alter-egos). A ver, les contaremos el experimento: En primer lugar, procedimos a consumir nosotros mismos dos aspirinas y dos latas de Coca-Cola. Huelga decir que sabíamos perfectamente que al ingerir una doble-dosis estábamos jugando con fuego, que estábamos poniendo nuestra integridad y nuestra propia supervivencia en grave riesgo, pero la ocasión lo merecía, puesto que, en caso de que la fórmula funcionase, el premio que nos llevaríamos lo compensaría todo. El caso es que, pasado un rato, apenas veinte minutos, nos dimos cuenta de que, efectivamente, eso parecía funcionar: ¡teníamos ganas de echar un polvete! Sin embargo, recapacitando un poco, pronto caímos en la cuenta de que, realmente, veinte minutos antes de tomarnos la pócima ¡también teníamos ganas de echar un polvete! Pero claro, es que nosotros somos tíos, y ya hemos dicho que éste afrodisíaco brebaje es para las chicas, no para los chicos. De tal manera que, habiendo constatado la ausencia de efectos tóxicos y alucinógenos en nuestra propia persona, decidimos confirmar o refutar los mencionados efectos afrodisíacos administrándole la mezcla a una chica, a la nuestra, para ser exactos. Y, en interés de la ciencia y como excepción a lo que nunca, jamás, se debe hacer, se la administramos subrepticiamente, sin su conocimiento, simplemente con el objetivo de eliminar toda posible interferencia de las expectativas asociadas al consumo y al efecto placebo. Así pues, como quien no quiere la cosa, nos fuimos a la cocina y, a voz en grito, le dijimos: «Cariiiiiiiiiiiiiiiiño, me voy a tomar una Coca-Cola, ¿quieres una?». A lo que ella, inocentemente, contestó desde el salón: « ¡Venga, va!». De modo que, disolvimos un par de aspirinas en una cuchara, las vertimos en su vaso, y, gentil y amablemente, se lo entregamos mientras ella yacía cómodamente en el sofá. Después nos sentamos a su lado a ver tranquilamente la tele y, mientras dejábamos pasar el tiempo para que la poción hiciese efecto, fuimos tratando de ir creando un clima propicio para lo que ustedes ya saben. Una caricia por aquí; unas palabritas cariñosas por allá; un comentario picante por acá… hasta que, pasada media hora, nos dijimos: « ¡Now is the time!». Y con nuestra mejor sonrisa le espetamos: « ¿Te apetece…». Y antes de que pudiésemos acabar la frase, nos dijo: «No, es queeeee… me duele la cabeza, cariño». «Hmmmm», pensamos para nuestros adentros, «puede que aún no haya hecho efecto; esperaremos media hora más». Y esperamos. Y a la media hora le dijimos: « ¿Te había preguntado ya si te apetece echar un polvo?». A lo que ella nos contestó: «Si, y te había dicho que no porque me duele la cabeza». «Ah, vaya», le dijimos, «y si te lo preguntáramos ahora, ¿qué nos dirías, cariño?». «Pues más de lo mismo, majete», sentenció nuestra amada, deseada y admirada novia. « ¡Te pillé, mamona!», pensamos para nuestros adentros, «esta vez si que no me la das, que la aspirina con Coca-Cola podrá no ser afrodisíaca, pero quitar el dolor de cabeza, lo quita, por mis huevos que lo quita». Y ahí quedó la cosa.

De modo que, descartados definitiva e incuestionablemente los efectos tóxicos y letales, los feniletilamínicos y alucinógenos, y los afrodisíacos, sólo nos queda por hacer mención a su empleo como dopante físico o intelectual por sus supuestos efectos sobre el cansancio, que, lógicamente, los tiene, claro que los tiene, en tanto en cuanto, la aspirina es un analgésico que combate el dolor muscular y la cafeína presente en la Coca-Cola es un estimulante en toda regla. De tal forma que, sin que pretendamos dar a entender que esta mezcla sea mano de santo o que ofrezca resultados espectaculares (para nada), es innegable que tiene un efecto reductor del sueño y de la fatiga, por lo que, al igual que sucede con el mismísimo café (y sin que pretendamos recomendar el consumo de unas u otras sustancias), hay a quien le ayuda a mantenerse despierto para estudiar la noche antes de un examen o a rendir más y mejor en una competición deportiva (no por nada, el consumo de cafeína se considera doping si su concentración en sangre sobrepasa los 12 mg/l).

«Entendido… y para lo de abortar… ¿vale o no vale?».

Pues mira, si tiene usted edad para leer esta revista y aún duda de si la Coca-Cola con aspirina vale o no vale para abortar, para limpiar el óvulo y para hacer las funciones de espermicida es que más le vale inscribirse, ya mismo, en cualquier cursillo sobre educación sexual, repetimos: cualquiera, que incluso los de OPUS tendrán muchas cosas que enseñarle.

Y llegados a este punto, ya sólo nos queda por añadir la parte teórica que refuta los míticos efectos de esta combinación refresco-medicamentosa. Al respecto, valga con decir que el origen de la atribución de sus efectos intoxicantes y adictivos parece remitirse a los años 30, cuando un médico escribió al Journal of the American Medical Association alertando de que tenía constancia de que los adolescentes de Illinois le daban tales usos y con tales propósitos. No obstante, su testimonio no tenía base alguna y pronto cayó casi, casi en el olvido, hasta que, unas décadas más tarde, la práctica de la que hablaba apareció, al parecer, en la película Grease, adquiriendo, con ello, fama, notoriedad y expansión universal e imperecedera.

Por lo demás, hemos de mencionar un último factor que refuta de golpe y porrazo toda la mitología asociada a la combinación de Coca-Cola y aspirina: los principios activos de una y otra sustancia son la cafeína y el ácido acetilsalicílico, y, fundamentalmente, es de la interacción entre ambos que podría esperarse algún efecto extraño o novedoso. Sin embargo, la combinación de estos dos productos existe por sí misma como una presentación comercial producida y distribuida por Bayer: Cafiaspirina, y sus efectos no son otros sino estos: alivio sintomático de los dolores ocasionales leves o moderados, como dolores de cabeza, dentales, menstruales, musculares (contracturas) o de espalda (lumbalgia). Estados febriles.

Eso es todo.

Referencias:

CONFUNDI. ¿Qué ocurre al tomar aspirinas y coca cola? Yahoo-Respuestas. Disponible en:

http://es.answers.yahoo.com/question/index?qid=20100129065710AAFCumz

JORGE. El mito de la aspirina con coca cola. Comentarios. Poli Malo.

Disponible en:

http://www.polimalo.com/2008/12/el-mito-de-la-aspirina-con-coca-cola/

MAIKER. El mito de la aspirina con coca cola. Comentarios. Poli Malo.

Disponible en:

http://www.polimalo.com/2008/12/el-mito-de-la-aspirina-con-coca-cola/

NECORILLA. ¿Qué ocurre si mezclamos en un vaso coca cola + un termagil? El Otro Lado. Disponible en:

http://www.elotrolado.net/hilo_que-ocurre-si-mezclamos-en-un-vaso-coca-cola-un-termagil_722092_s10

 

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