Cómo cultivar en un espacio reducido, con un consumo de energía bajo y una producción mejorada por el esquejado (II)

 

Por Neal C. Borroughs

Una vez hemos definido el lugar, las condiciones y los utensilios necesarios, vamos a detallar, paso a paso, el proceso de esquejado. Esta práctica puede hacerse de una forma más elaborada pero, inevitablemente, también más compleja, por lo que vamos a ceñirnos a un proceso básico y lo más sencillo posible.

Lo primero, como avecinábamos el mes pasado, es decidirnos por un genotipo adecuado. En la red encontraremos muchísima información inservible, debemos tener cuidado con los consejos que suelen dar ciertos foreros. Sabemos demás y de sobra que en el mundo de la hierba existen innumerables leyendas urbanas y leyendas que todo el mundo conoce pero nadie sabe, realmente, a quien les han ocurrido. Sin embargo, en publicaciones especializadas lo que se suele recomendar es que nos decantemos por genotipo skunk o una índica lo más pura posible. Debemos matizar que existen razas índicas que no son adecuadas para el esquejado.

Si somos principiantes en esta práctica la elección de una skunk o de sus similares nos facilitará mucho las cosas, sin embargo, hoy en día tenemos un abanico tan amplio de variedades que podrían adaptarse bien al esquejado que no tenemos porqué limitar tanto nuestras posibilidades.

Lo que sí es recomendable es que nos decantemos por un solo genotipo, aunque usemos diferentes madres (que provienen de diferentes semillas aunque sean todas de la misma variedad) pues nos facilitará muchísimo las cosas.

Algunas variedades que a nosotros nos han funcionado de forma salientable son Critical y Kritikal Bilbo, BubbleGum, Cheese, Blue Cheese y Super Cheese. Sin embargo, os habla alguien que ha pertenecido, desde siempre, a un grupo de cultivadores amantes de las índicas. Por lo que he escuchado de personas en las que confío firmemente, algunos híbridos con mayores porcentajes declarados de variedad sativa muestran mayor vigor vegetativo y una ramificación óptima, que nos permite obtener mayor cantidad de esquejes de muy buena calidad.

No voy a señalaros variedades concretas porque se trataría de especular y en este mundo ya existe especulación suficiente. Recordad que decantarse por un híbrido mayoritariamente sativo os alargará los periodos de floración y vuestros clones serán más grandes cuando hayan terminado su ciclo vital. Tened en cuenta esto a la hora de preparar vuestro espacio y las macetas que vais a utilizar.

Pues bien, una vez elegida la variedad germinaremos las semillas. Nosotros solíamos germinar cinco o seis semillas feminizadas y según su desarrollo vegetativo nos quedábamos con las tres que más nos gustaban. Así procedemos mediante una pequeña selección que también nos permite eliminar alguna expresión fenotípica indeseada, cosa que suele suceder.

Nosotros utilizamos un foco de 250 vatios de bajo consumo para mantener estas plantas, foco que solemos mantener durante todo el ciclo anual de cultivo y en el que introducimos constantemente nuevas posibilidades de madres. Las tres madres que proporcionarán los esquejes para nuestro primer cultivo las solemos dejar crecer y formarse durante unos dos meses. Si queréis ajustar un poco el tiempo podéis proceder al mes y medio, pero los resultados, probablemente, no serán los mismos. Dependerá de los cuidados y las condiciones de cultivo, pero en dos meses debemos tener plantas bien formadas y preparadas para la clonación.

Os recomendamos que una semana antes de cortar el esqueje comencéis a lavar todas las madres. Haced lavados de raíces periódicos con dos litros de agua por cada litro de tierra y, obviamente, dejad de abonar. Esta eliminación de nitrógeno nos va a ayudar notablemente a que los clones salgan adelante.

Para realizar los cortes de los esquejes nos hacemos con un utensilio como el descrito en el anterior artículo, con una hoja bien afilada, y cortamos las ramas con un ángulo de 45º aproximadamente. Lo que nos recomiendan las publicaciones especializadas es que escojamos ramas firmes y sanas, con diámetros entre 3 y 6 mm y largos de entre 6 y 10 cm. La verdad es que nosotros hemos hecho de todo, desde sacar adelante clones diminutos hasta decantarnos por esquejes bastante grandes. De nuevo, depende de lo que queráis hacer y las ganas que canalicéis en hacerlo.

Pues bien, eliminamos las hojas necesarias para que el clon pueda introducirse con facilidad en el jiffy dejando, siempre, al menos, dos grupos de hojas por encima del suelo. Al sacar el esqueje es recomendable hacer un corte a medio camino entre dos nudos y, siempre, colocarlo inmediatamente en agua. Así lo continuaremos haciendo a medida que vamos sacando más esquejes.

Volvemos a advertiros de que existen varios métodos y materiales recomendados para enraizar nuestros clones, sin embargo, es mejor que utilicemos jiffys durante nuestras primeras experiencias con la clonación. Posteriormente, cuando hayamos dominado medianamente la técnica y sepamos cómo responden y qué necesitan estas ramas amputadas para enraizarse, ya podremos aventurarnos con la lana de roca o crear nuestros propios contenedores con el sustrato y otros materiales orgánicos necesarios.

A estas ramas cortadas, que tenemos metidas en un recipiente con agua, debemos aplicarle la hormona de enraizamiento antes de colocarlas en el sustrato (recomendamos que os decantéis por hormonas líquidas). Para hacerlo, podemos echar en una probeta la hormona (si es necesario preparar una solución puede hacerse en la propio probeta) y sumergir las ramas durante unos 15 segundos. Hay quien afirma que el sabor de los esquejes varía por esta aplicación hormonal y prefiere practicar un nuevo corte al sacar la rama de la probeta, justo en la punta, aunque, la verdad, no creo que cambie gran cosa en la absorción de un posible sabor ocasionado por la hormona.

Antes de proceder a la inserción de los esquejes en el sustrato debemos recortar las hojas a la mitad, más o menos, para reducir su transpiración. Esto también ayudará a que unas ramas no se peguen unas con otras y produzcan moho debido a la humedad a las que debemos someter posteriormente los esquejes. Recordad que todos los procedimientos que impliquen cortar las ramas deben realizarse con instrumentos limpios y esterilizados.

Después de la aplicación de la hormona introducimos la rama, que ya pronto podremos llamar clon, en el jiffy previamente hidratado y presionamos, con suavidad pero con firmeza, la parte superior del jiffy para que la rama entre en total contacto con el sustrato.

Como os explicábamos en el anterior artículo, ahora viene la parte más complicada. Si disponemos de un emplazamiento abierto y amplio, y de un humidificador y una superficie que pueda proporcionar un calor moderado a los lugares donde coloquemos nuestros clones, perfecto, si no es así, podemos decantarnos por el propagador eléctrico que describíamos, o nuestra imaginación a la hora de fabricar un espacio que proporcione las condiciones adecuadas. El caso es que debemos mantener húmedos los esquejes en todo momento, pues es la forma que tienen de alimentarse mientras no producen raíces.

Estos clones enraizarán perfectamente bajo la luz que tenemos para nuestras madres. Si estamos trabajando con un periodo vegetativo de 18 horas, podemos aumentarlo ligeramente, esto ayudará a un rápido enraizamiento. Los tubos de fluorescente están muy recomendados para el enraizamiento. He visto como los clones enraízan perfectamente dentro de peceras con un tubo fluorescente de baja potencia a unos 13 o 14 cm.

Si tenemos un instrumento para medir la humedad, debemos saber que la humedad óptima durante los dos primeros días es del 95 % y podemos bajarla entre un 10 y un 15 % durante la siguiente semana. Si decidimos no decantarnos por un propagador debemos tener en cuenta que es muy difícil mantener esta humedad sin un humidificador y sin una cubierta que aísle el espacio en el que se encuentran los esquejes del exterior. El plástico o el cristal son materiales perfectos para crear estos microclimas.

Tampoco debemos olvidar que este aislamiento no puede ser permanente porque los esquejes necesitan respirar. En los propagadores vemos que existen unas pequeñas aberturas que debemos abrir y cerrar varias veces al día. Lo mismo ocurre si nos decantamos por diseños propios, debemos renovar el aire constantemente para que los clores puedan respirar.

En lo que se refiere al calor debemos tener cuidado de no pasarnos de la temperatura adecuada. Lo que nosotros hemos observado es que normalmente, una vez el cultivador es consciente de que debe mantener un ambiente cálido en el caso del esquejado, suele proporcionar demasiado calor a los clones. Lo ideal es proporcionarles entre 23 y los 27o C. Debemos ser conscientes de que temperaturas superiores a los 30º C nos pueden complicar realmente las cosas, llegando incluso a echar abajo todo el trabajo realizado hasta este momento.

El agua con la que rociamos no debe estar excesivamente fría pero tampoco debe estar caliente. Lo mejor es tenerla a una temperatura de entre 15 y 20 oC. Esto permite que la planta retenga mejor la humedad.

Los clones pueden tener un aspecto marchito durante los primeros días pero deben tener un aspecto completamente normal a la semana de haber empezado este proceso. Si vemos que algún esqueje se retrasa en su proceso de adquisición de firmeza, lo mejor que podemos hacer es deshacernos de él. Los esquejes que experimentan demasiado estrés o enraízan lentamente puede que sigan sufriendo un crecimiento y floración insuficiente y, por lo tanto, produzcan indeseablemente, conllevando la inevitable frustración después de todos los cuidados.

Después del transcurso de esta primera semana y hasta la tercera semana todos deberían mostrar raíces sanas por fuera de los jiffys y, también, un aspecto completamente normal. Tan sencillo como esto, el crecimiento leve y la firmeza son los mejores indicadores del buen estado de nuestros clones.

Existen multitud de síntomas que podéis consultar en relación a este estado, sin embargo, lo más importante es que valoréis su aspecto y el desarrollo de sus raíces. Antes de elegir qué esquejes pasarán a nuestro armario de floración y cuales no han pasado la prueba, os recomiendo que bajéis ligeramente la lámpara o fluorescente y fertilicéis muy ligeramente para crecimiento vegetativo. Si se produce un crecimiento apreciable, están preparados para el trasplante.

No seáis impacientes y si encontráis cualquier signo que no os convence en alguno de los clones, deshaceros de él, os ahorrará muchos dolores de cabeza que al final, cuando cosechas, te haces consciente de que no valió la pena.

Con todo ya preparado, en el siguiente número nos expandiremos en la alimentación, el trasplante al armario de floración, la cosecha y el proceder para acondicionar la segunda floración justo cuando cosechamos la primera, sin perder ni un solo día. También os obsequiaremos con algunas fotos de nuestros pequeños esquejes a punto de ser cosechados.

 

 

Cómo cultivar Northern Lights

Orígenes de la Línea

Continuamos con la apasionante historia de éste clásico, desvelando algunas de las anécdotas y hechos curiosos que rodearon su creación y puesta en escena en el mercado cannábico , hace ya más de 20 años. Desde entonces hasta hoy ha pasado mucho tiempo, y sin embargo la línea se ha mantenido estable y con la mayoría de sus características intactas, lo que ha permitido a multitud de criadores utilizarla como parte de sus proyectos a la hora de incluir “fuerza índica” en sus híbridos.

Texto y Fotos: Luis Hidalgo

Así pues efectivamente el paso del tiempo no ha podido con esta potente Afgana, quizá gracias, precisamente, al trabajo previo por parte de sus creadores originales (y desconocidos) que se preocuparon de que la línea fuera realmente estable en todas sus características, tanto organolépticas (sabores, aromas…) como psicoactivas, así como de crecimiento, nutrición y desarrollo.

Comencemos con la historia de cómo llegó a ser conocida por todo cannabicultor que se precie de haber cultivado índicas.

Las guerras Afganas

Vamos a ver un poco de historia: Afganistán ha sido desde siempre un campo de batalla: Primero entre el imperio británico y la Rusia de los zares durante el siglo XIX, hasta que el Emir Amanullah fundó la primera monarquía Afgana en 1919 separándose de lo que se denominaba “la India Británica”, dejando en el mundo una visión un tanto diferente de lo que había sido hasta ese momento el “Imperio Británico” considerado hasta ese momento como omnipotente e invencible. En aquellos tiempos ya comenzaba a ser “boyante” la producción de amapola (Papaver Somniferum) y empezaban a campar algunos cultivos de marihuana, proveniente sobre todo del área del Hindú Kush.

Afganistán se encuentra justo en el extremo occidental de dicha zona, una gran extensión de terreno que abarca varios países y que por ende, incluye también diferentes tipos de cultivo, aunque los mas tradicionales se realizaban en pequeñas casas rurales a diferentes alturas, desde aproximadamente los mil metros hasta los tres mil quinientos. Como decíamos más arriba, Afganistán, es y fue uno de los principales países productores de amapola, de la que se extrae el opio desde tiempo inmemorial, y más recientemente de cannabis, destinado fundamentalmente a la extracción de resina con la que se elabora uno de los mejores hachíses del mundo.

Así pues, la denominación "Hindu Kush" se refiere a la zona geográfica que comprende el sistema montañoso principal de Asia Central y se extiende a lo largo de más de 600 kilómetros desde Pamir Knot hacia el suroeste, entrando en parte en Afganistán y Pakistán hasta el Himalaya. La altura de la cadena montañosa va subiendo según nos desplazamos al Oeste, pudiendo llegar a los mas de 7.000 metros del pico Saraghar o el monte Noshaq.

Debido a su especial posición geográfica, estratégica por controlar el paso occidental del Kush, siempre ha sido un punto muy valorado a nivel militar, y tras aquella primera guerra contra los ingleses y tras su independencia fue la Unión Soviética la que intentó anexionarse el territorio. Durante los años 70, durante la guerra fría, el monarca de turno estableció importantes lazos con la Rusia de aquellos tiempos, y que desde su régimen comunista financiaron al país durante años, en principio para reducir de alguna manera los daños producidos por las distintas guerras con los países vecinos acaecidas en su territorio. A partir de ahí se suceden una serie de "golpes de estado" hasta que en 1978, Babrak Kamal intenta crear un estado marxista, iniciativa rechazada por la mayoría de las fuerzas armadas que preferían mas bien un régimen islámico. Una vez mas interviene la Unión Soviética invadiendo el país en Diciembre de 1979.

Plantación de cannabis en AfganistánPlantación de cannabis en Afganistán

La Jihad, USA y la CIA

Los "Muyahidines" resistían a los invasores, y en nombre del Islam lanzaron un llamamiento a la "Jihad" o guerra santa, y ahí comienza la intervención de los USA suministrando fondos y armamento a la resistencia a través de Pakistán con ayuda de la CIA y otras agencias innombrables que llevó la situación a un resultado de "tablas" o empate, pues los rusos se veían incapaces de mantener y ampliar la ocupación al encontrarse con la "inesperada" ayuda norteamericana a los muyahidines retirándose en 1989 tras firmar un tratado con USA y Pakistán.

Poco tiempo después los Talibanes, un movimiento radical islámico extremista y ortodoxo tomó el control de la capital Kabul e impuso un estricto régimen religioso que incluía todo tipo de barbaridades en forma de castigos corporales extremos para todo lo relacionado con la delincuencia y sobre todo con un trato vejatorio y denigrante para el sexo femenino, considerando a las mujeres como una mezcla de ”propiedad sexual” y “representación del pecado”, con lo que podemos imaginar como vivían y viven aún hoy en día en un régimen de semiesclavitud (recordemos los “Burkha”).

Desde entonces hasta la actualidad han existido múltiples tentativas de sacar a los Talibanes de su territorio por parte de distintas naciones y coaliciones militares, así como de otras organizaciones menos oficiales. La mayoría de estas iniciativas han sido “patrocinadas” por su ex-socio USA, que sin embargo ha tenido que sufrir ataques terroristas a gran escala como el cometido contra las Torres Gemelas, hecho que llevó a la persecución y caza del líder talibán Osama Bin Laden, asesinado recientemente en una operación militar “especial” realizada expresamente para acabar con su vida.

Actualmente la producción de Afganistán en cuanto a drogas se refiere se sustenta casi exclusivamente del opio para fabricar heroína de gran pureza, aunque aún se mantiene alguna que otra explotación de cannabis en medio de los campos de amapolas. Lo que si está muy claro es que algunos veteranos de guerra se llevaron semillas de las plantas que por allí se cultivaban de vuelta a los USA, siendo éste el comienzo real del desarrollo de la Northern Lights, que realmente debería haberse llamado Midlle East Bomb, o quizá “Osama Vingance” ;-)

Cultivo de opioCultivo de opio

Desde Afghani con Amor

En principio, “nadie” tiene detalles sobre los orígenes de esta línea, la Northern Lights, si bien es verdad que por la época en la que llegó a Holanda, se ven involucrados los mismos “personajes” que en la mayoría de las líneas que tratamos en esta serie, cosa de alguna manera lógica, ya que todos estos hechos se engloban en la misma esfera temporal y en los mismos lugares, por lo que parece normal que fueran los mismos individuos, más “avispados” por decirlo de alguna manera, los que acabaran con la comercialización de estas maravillas entre sus manos.

Así pues, no podía ser otro que el inefable Neville el que llevó un clon desde USA hasta Holanda al final de los años 80 y el que, en principio, comenzó a vender semillas de sus híbridos en su banco “The Seed Bank”. El dueño de la revista americana High Times comentaba en un artículo publicado en 1987 (comentado en el número anterior) llamado “En el Castillo del Cannabis” que se trataba del “Summum” en lo que se refiere a índicas para indoor o cultivo de interior. Estaríamos hablando de un proyecto de crianza IBL (InBreed Line)

con origen en la zona del noroccidental del Pacífico con un mínimo de 3 a 4 cruces anuales, lo que significaría unos 30 ó 40 cruces a lo largo de diez años.

La foto que se ve en el catálogo de Neville es un clon denominado C1 #5 F1 y en realidad nunca hubo semillas disponibles de el, sólo esquejes. Según Steven Hager, nunca se había visto una planta tan resinosa como aquella, de impresionante porte pero sin mucho sabor. El criador tenía claro su objetivo: Un altísimo contenido de resina, o sea, gran densidad de tricomas, y realmente lo consiguió. Es el tipo de hierba que conocemos como índica clásica que te deja ciego, pero sin apalancarte, justo lo contrario de la Afghani #1, y además su sabor no es muy intenso, se puede estar fumando todo el día.

Dentro de lo que se conoce como Northern Lights original, existen tres “variantes” oficiales: La NL #1, que es la IBL original, pura Afghani, la NL #2, rodeada de más misterio, seguramente según algunos un híbrido con sativa, y por último la NL #5, el famoso clon de Nevil, en principio Una Thai x Indica (Afghana), retrocruzada con la madre. Su nombre original era “La Hindú” y “nació” en una isla cerca de Seattle, aunque hay quien dice que antes fue cultivada en California antes de que llegara hasta Seattle, aunque no hay evidencias claras sobre ello, ni sobre las supuestas once plantas que se etiquetaron como Northern Lights #1 hasta la #11, aunque la Northern Lights #5 fue la mejor del lote, mientras que la número 1 quedó como “cercana” segunda.

Valle Panjshir en AfganistánValle Panjshir en Afganistán

Las NL originales son consideradas “True Breeding”, es decir, una línea encastada descendiente de Afganistán con unas características puramente índicas, es decir, bajas, columnares y de un color verde oscuro intenso, y muy estables en su aspecto, y, en general, en todo su desarrollo y colocón. Muy resinosas y curiosamente para ser índicas, cuenta con altos contenidos de THC, por encima del 18% según recientes análisis realizados por Canna en las ultimas ferias cannábicas. En la próxima entrega veremos su evolución a lo largo de los últimos veinte años. Un nórdico saludo.

Descendientes Directos

Aurora Borealis » Northern Lights

Northern Light » Northern Lights

Northern Light » Northern Lights

Northern Light » Northern Light

Northern Lights » Unknown Northern Lights

Northern Lights » Northern Lights

Northern Lights Nr2 » Northern Lights

Northern Lights Nr2 F3 » NL 2 F3

Oasis » Northern Lights #2 Selection

 

Hibridos / Cruces Northern Lights (Mínimo 1 Generación)

4 Best 4 You » White Widow x Skunk x Northern Lights x Haze

Afghani Lights » Afghanistan x Northern Lights #5

Anesthesia » Northern Lights x Black Domina

Atomic Haze » Northern Lights x Kambodga x Super Silver Haze

Atomic NL » Northern Lights #5

Atomic Shiva » Northern Lights x Super Skunk x Hash Plant

Aurora Borealis » Northern Lights

Aurora Polaris » {Afghani x Northern Lights} x Lowryder F1

Auto GTI » White Dwarf x Northern Lights

Auto Northern Lights » Northern Lights x Ruderalis Probably

Auto Power » Ruderalis x Northern Lights

Automatic » Northern Lights x Mexican Ruderalis x Bonkers

Autum Fall » {Hawaii x Northern Lights} x Lowryder

BC Skunk Nr1 x NL » BC Skunk x Northern Lights F1

Baldy » Big Bud x Northern Lights #5

Bella Ciao » Northern Lights x Northern Lights

Big Bang » Skunk #1 x Northern Lights x El Niño

Big Blue » Blueberry x Northern Lights #5

Big Bud » Skunk #1 x Big Bud x Northern Lights

Big Lights » Northern Lights x Big Bud

Big Skunk » Northern Lights #1 Probably x Skunk

Black Domina » {Afghanistan x Ortega Canadian} x {Northern Lights x Hash Plant}

Blackout » Jamaica Mountain Bush x Northern Lights

Blueberry Blast » Northern Lights x Blueberry

Blueberry Jam » Northern Lights x Blueberry

Bogglegum » BOGBubble x Northern Lights #5

Bubblefunk » Bubbleberry x Northern Lights #5

C5 Haze » Northern Lights #5 x Haze C

California Hash Plant » California Hashplant x Unknown Northern Lights

California Wildfire » {Northern Lights #5 x Chemdawg #4} x Lost Coast OG

Caribe » Jamaica x {Jamaica x Northern Lights #5 Haze}

Cash Cropper » Very Berry x {Blueberry x Northern Lights}

Chirimoya » Shiva x Northern Lights x Jack Herer

Couchlock » Afghani x Northern Lights #5

DNL » {RFK Skunk x Hawaiian} x Northern Lights

Deimos » Unknown Northern Lights x Unknown Ruderalis

Dumpster » Northern Lights x G13 Probably

Dutch Treat x Northern Lights » Dutch Treat x Northern Lights

Dwarf Ryder » Unknown Northern Lights x Unknown Ruderalis

Early Pearl x Northern Light » Early Pearl x Northern Lights

Electric Haze » Unknown Haze x Northern Lights #5 F1

Exile » Warlock x {Northern Lights x White Widow}

Fast Freddy » Early Pearl x Northern Lights #5 F1

Five-O » Hawaiian Indica x Northern Lights #5 F1

Flash Babylon » LowRyder x Northern Lights

Four Way » Indica x Ruderalis x Northern Lights x Skunk #1

Fourway » Indica x Ruderalis x Northern Lights x Skunk

G Force » {Skunk x Northern Lights} x G13

G-13 x Northern Lights Nr2 F1 Hybrid » G-13 x Northern Lights #2 F1

GNL-Special » Afghanistan x Sativa x Northern Lights

Galaxy » Afghani x Northern Lights

Hash Plant Northern Lights 1 Swazi » Northern Lights #1 x Swazi F1

Hash Plant Northern Lights Nr1 F1 Hybrid » Hash Plant x Northern Lights #1 F1

Hawaiian Indica » Hawaii x Northern Lights

Haze Heaven » Northern Lights #5 Haze x Afghani Hawaiian

Haze x Northern Lights Nr1 F1 Hybrid » Original Haze x Northern Lights #1 F1

HazeAC » {Northern Lights #5 x Haze A} x {Skunk Haze x Haze C}

Hempstar » Northern Lights #5 x Original Haze

HiNoon » {Northern Lights #2 x Chronic} x {Swizerland x Lebanese}

Jack » {Unknown Haze x Northern Lights #5} x Skunk #1

Jack Herer » Haze x {Northern Lights #5 x Shiva Skunk}

Jack La Mota » Northern Lights #5 Haze x Skunk

Jackfrost » {Jack Herer x White Widow x Northern Lights #5} x Rainbow Kashmiri

Jacks Cleaner » {Pluton x Lambsbread x Purple Haze x Northern Lights} x Jack Herer

Jawar » Jack Herer x Warlock x Northern Lights

King-Kong » Red Congolese x Northern Lights #5 X Haze

Las Vegas Purple Kush » Northern Lights x Hindu Kush Purple

Low-Ryder » Northern Lights x Unknown Ruderalis F3

Lowryder » Williams Wonder x Northern Lights #2 x Mexico

Magic Ice » ICE x Northern Lights

Mamut Tusk » Northern Lights x Afghan

Mangolian Indica » Afghan/Skunk x Afghani x Northern Lights

Moby Dick Nr2 » JYD Haze x Northern Lights

NL Apollo G13 » Apollo 13 Sativa Probably x Northern Lights #5

NL Automatic » Northern Lights x Unknown Ruderalis

NL Automatic » Unknown Northern Lights x Green-O-Matic

NL x Haze » Northern Lights x Unknown Haze

NL5 Haze Mist » Northern Lights #5 x Haze Mist

NL5 x Talk of Kabul » Northern Lights #5 Noof cut x Talk of Kabul

NLB » Lebanese x {Northern Lights #2 x Lebanese}

NLX » Northern Lights x White Widow

Nepal Baba » Nepal Probably Sativa x Northern Lights

Northen Light x Bigbud » Northern Lights x Big Bud

Northen Light x Skunk » Northern Lights x Skunk #1

Northern Force » Northern Lights x Shiva x Citral x Unknown Ruderalis

Northern Light » Northern Lights

Northern Light » Northern Lights

Northern Light Blue » Unknown Northern Lights x Blueberry

Northern Light Haze » Northern Lights x Mexican Haze

Northern Lights » Northern Lights F1

Northern Lights » Northern Lights x Afghanistan

Northern Lights » Northern Lights Selection

Northern Lights » Unknown Northern Lights

Northern Lights » Northern Lights x Unknown Ruderalis

Northern Lights » Northern Lights

Northern Lights 5 Haze » Northern Lights #5 Haze

Northern Lights 5 Skunk Nr1 F1 Hybrid » Northern Lights #5 x Skunk #1 F1

Northern Lights Autoflowering » Unknown Northern Lights x Unknown Ruderalis

Northern Lights Nr2 » Northern Lights

Northern Lights Nr5 » Northern Lights #5 IBL

Northern Lights Nr5 » Northern Lights #5

Northern Lights Nr5 X Haze » Northern Lights #5 x Haze

Northern Lights Nr9 » Northern Lights x White Widow x Durban

Northern Lights X » Northern Lights Selection

Northern Lights x Skunk » Northern Lights x Skunk

Northern Lights x Skunk Nr1 » Skunk #1 x Northern Lights

Northern Romulan » Northern Lights x Romulan

Northern Skunk » Northern Lights #5 x Pure Skunk F1

Northern Skunk » Super Skunk x Northern Lights

Northern Soul » Northern Lights x Skunk #1 F1

Northern Special » Northern Lights #5 x OG Kush

Northernberry » Northern Lights #5 x Blueberry F1

Nothern Lights » Northern Lights #1

OZone » {Northern Lights x AK47} x AK47

Oasis » Northern Lights #2 Selection

Ortega Indica » Northern Lights #1 x Unknown Indica

Poison Dwarf » Northern Lights #2 x Mexico

Purple Lightning » Purple Indica x Northern Lights #5

Royale Haze » Unknown Haze x {Unknown Skunk x Unknown Northern Lights}

Santa Sativa » Unknown Haze x {Unknown Northern Lights x Unknown Skunk}

Shamans High » Northern Lights x Master Widow

Shiva Haze » {Skunk #1 x Original Haze} x Northern Lights

Shiva Skunk » Northern Lights 5 X Skunk #1 F-1 Hybrid

Silver Bubble » {Northern Lights x Unknown Skunk} x Unknown Haze

Silver Pearl » Early Pearl x Skunk #1 x Northern Lights

Silverado » SilverDream x Northern Lights #2

Sirius Skunk » Northern Lights #5 x BigBud x Gian Haze

Slyder » Afghanistan x Northern Lights

Southrn DLights » Northern Lights #5 x ChemD

Special K » OG Kush x Northern Lights

Super Kush » Hindu Kush x Northern Lights #5 F1

Super Silver » Unknown Haze x {Unknown Skunk x Unknown Northern Lights}

Superglue » Northern Lights x Unknown Strain

Supreme Skunk » Skunk #1 x Northern Lights #5 F1

The Church » Swizerland x Skunk x Super Skunk x Northern Lights

Tiburon » Super Skunk x Northern Lights

Ultimate Indoor » Northern Lights x Matanuska Thunder

Wailer » Super Haze 2002 x {Skunk #1 x Northern Lights}

Westside » LA Confidential x Northern Lights

White Dragon » Afghanistan x Unknown Northern Lights

White Ice » Afghanistan x Northern Lights x Skunk

White Lightning » White Widow x Northern Lights #5 F1

747 » Iran x Northern Lights

 

Deficiencias y toxicidades en el cultivo de Cannabis sativa L. (I)

Macroelementos primarios: el nitrógeno.

Por Massimiliano Salami (drgrow)

 Esta Hash Plant comienza a dar señales de que tiene carencia de nitrógeno.Esta Hash Plant comienza a dar señales de que tiene carencia de nitrógeno.

Introducción

La fitopatología es la ciencia que estudia las enfermedades de las plantas. Como hemos visto en artículos aparecidos en números anteriores, no todas las enfermedades tienen un origen “vivo”; existen otras, las denominadas abióticas, cuya aparición está relacionada con climas y ambientes adversos, con un mal manejo del riego, etc. En este conjunto de patologías también se incluyen las deficiencias y toxicidades.

Las deficiencias y las toxicidades son enfermedades abióticas no parasitarias.

Como todos sabemos, las deficiencias o toxicidades son negativas para el desarrollo de las plantas: causan paradas y retrasos en el crecimiento normal del vegetal con las consiguientes pérdidas de producción.

Desde un punto de vista de la sanidad del vegetal hemos de saber que una nutrición equilibrada aumenta tanto la resistencia como la tolerancia de las plantas frente a un patógeno de origen biótico. Una planta deficiente es más sensible a los ataques de patógenos que provocan la enfermedad.

La falta de nutrientes desajusta los niveles bioquímicos de las células; cuando el ele­mento deficiente no puede ser reem­plazado por otro, entonces es cuando aparecen los síntomas de la carencia. La falta de uno o más elementos afecta con claridad a las reacciones bioquímicas que tienen lugar en las células: no se realizan en el tiempo correcto y originan con esa alteración reveses en el metabolismo de la planta. Los problemas más comunes son la parada del desarrollo del vegetal y en casos más graves la muerte de las células, de los tejidos y órganos de la planta. El vegetal presenta síntomas de desnutrición que se exteriorizan de diferentes maneras según sea el nutriente limitante.

Las toxicidades también afectan al crecimiento del vegetal; el exceso de uno o más elementos bloquea la absorción de otro, con su consiguiente deficiencia: la acumulación de elementos esenciales en concentraciones muy elevadas en las células hace que estas se dañen de manera permanente. Los efectos derivados de un exceso de nutrientes pueden ser incluso peores que los surgidos por deficiencias.

Los términos que se emplean para nombrar los síntomas cuando ya son visibles en las hojas y que nos revelan que algo está pasando, los desglosamos a continuación:

-      Clorosis. Es un amarillamiento internerval de las hojas. Según sea de las hojas más viejas o más jóvenes, se tratará de distintas deficiencias.

-      Amarillamiento. Se denomina ama­ri­­llamiento a la pérdida de color de las hojas de manera general y homogénea.

-      Retícula. Es otro tipo de clorosis. Esta vez, los nervios más pequeños permanecen verdes mientras que amarillean las zonas foliares entre dichas venas, típico de la ca­ren­cia de manganeso.

-      Manchado y moteado. Aparecen partes descoloridas sobre tejido normal. En el moteado se distin­guen con claridad las zonas deco­loradas, que se examinan para precisar los síntomas de ciertos ataques fúngicos.

-      Coloración del envés. En ciertas condiciones, el dorso de las hojas, al igual que los peciolos y tallos, puede presentar matices rojos.

-      Generalizado. Los síntomas no se observan en un área determinada de la planta, todo lo contrario: el amarillamiento es general.

-      Localizado. Los síntomas surgen en un área concreta de la planta, por ejemplo, en las hojas nuevas.

-      Necrosis o marchitamiento. Muerte celular. Puede aparecer en áreas determinadas de las hojas o en todo la planta.

-      Marginal. La clorosis y necrosis pueden ser de tipo marginal, o sea, que se produzcan en los bordes de los foliolos.

: Exceso de nitrógeno: hojas verde oscuro en forma de garra y puntas quemadas, síntomas característicos de esta toxicidad.: Exceso de nitrógeno: hojas verde oscuro en forma de garra y puntas quemadas, síntomas característicos de esta toxicidad.

Síntomas de deficiencias y toxicidades debidas a elementos primarios

Nitrógeno

Carencia

Los síntomas comienzan a aparecer en las hojas más viejas. Dada la movilidad que caracteriza al nitrógeno, este se transloca desde esas hojas hasta las partes de nuevo crecimiento, como brotes e inflorescencias.

En una planta con posible déficit de nitrógeno podemos fijarnos en lo siguiente para detectar el grado de carencia:

  • Reducción generalizada del creci­miento y pérdida de producción.
  • Amarillamiento progresivo de las hojas más viejas a la vez que los brotes nuevos permanecen verdes.
  • El tallo, las ramas, el peciolo y en ocasiones la superficie de las hojas se colorean con matices púrpu­­ra de­bido a una acumulación de antocianos en dichas zonas.
  • El aspecto general amarillo-verdoso se debe a la descomposición de la clorofila. Más adelante, las hojas adquieren una coloración amarillo intenso y finalmente se tornan marrón óxido hasta marchitarse desde las puntas de los foliolos.

Causas posibles:

  • Falta de nitrógeno en la solución de suelo (o medio de cultivo) o también puede ser que el aporte de este elemento haya resultado insuficiente para cubrir las necesidades de la planta.
  • El nitrógeno inorgánico (NO3), al no retenerlo el complejo arcillo-húmico por tener carga positiva, puede verse lixiviado del medio o del suelo. Puede perderse por un lavado abundante, riegos indis­crimi­nados e inclusive por lluvias copiosas.
  • Las condiciones atmosféricas adver­sas, como temperaturas y humedades extremas, dificultan la transformación del nitrógeno orgánico en inorgánico, provocando en los cultivos en suelo al aire libre posibles carencias de este ele­men­to. Tanto las bajas temperaturas como una humedad relativa elevada reducen la absorción.
  • El exceso de radiación sobre los contenedores recalienta y daña la raíz, la cual pierde la capacidad de absorber el nitrógeno necesario, y la planta amarillea.
  • Algunos microorganismos del suelo se alimentan de nitrógeno inorgá­nico. Pueden, por tanto, causar una deficiencia aunque solo sea de manera temporal. Al morir estos microorganismos, se libera nitróge­no en forma orgánica en el suelo y en la solución, que deberá mineralizarse antes de destinarla a nuevos cultivos.
  • En cultivos hidropónicos, donde se pueden criar variedades de distinta edad y necesidades con una misma solución de nutrientes, las plantas más adultas y vigorosas absorben mayor cantidad de nitrógeno y con gran rapidez, lo que provoca una deficiencia en las más jóvenes. Hay que tener en cuenta en estos casos que el sistema radicular es mayor, y el contacto con los elementos nutritivos proporcional a ese tamaño. De la misma manera, si la superficie aérea desarrollada por las plantas tiene un tamaño destacado, provocará que estas absorban mayor cantidad de agua y elementos nutritivos para satisfacer las necesidades de las reacciones fotosintéticas.
  • Un sistema radicular dañado, reducido, enfermo, también puede impedir la absorción de este elemento, aun cuando exista en cantidades suficientes.
  • Durante la fase de floración cabe la posibilidad de que surja una carencia, debida quizá a que el plan de abonado no haya tenido la cantidad de nitrógeno que ciertas variedades requieren.
  • El exceso de abonos potásicos en una solución, como el “P-K 13+14” usado en todo el mundo, puede impedir la absorción del nitrógeno.
  • La carencia de iones de molibdeno en la planta provoca una falta de nitrógeno, al intervenir este como catalizador en la transformación del nitrato en amonio (NO3- en NH4+).
  • No todas las variedades de Cannabis sativa L. tienen las mismas demandas de nitrógeno, por lo que el uso de un mismo fertilizante puede resultar positivo para ciertas especies pero no para otras. Las necesidades variarán en función de múltiples factores: genética, edad, fase del desarrollo en que se encuentra el vegetal, volumen de su parte aérea y del sistema radicular, existencia de microorganismos, disponibilidad de elementos antagonistas, etcétera.
  • Los niveles de nitrógeno pueden descender en un cultivo dispuesto en fibra de coco. Los fertilizantes “Coco A+B” son los ideales para este sustrato profesional.

Cultivo de interior con apenas señales de abundancia de nitrógeno. La corrección se realiza con un lavado.Cultivo de interior con apenas señales de abundancia de nitrógeno. La corrección se realiza con un lavado.

Toxicidad

El nitrógeno es un elemento peculiar: si alimentamos la planta con él, esta lo absorberá aunque no lo requiera. Por tanto, si fertilizamos con soluciones muy nitro­genadas durante largos periodos de tiempo o con soluciones muy concentradas, puede que la planta se empape tanto de ese elemento que comience a mostrar síntomas característicos de toxicidad en la parte aérea.

 

Los síntomas del exceso de nitrógeno en Cannabis sativa L. son los siguientes:
  • Aumento del desarrollo aéreo fren­te al radicular.
  • Elongación de tallos, ramas y cimas, sobre todo en condiciones de baja intensidad lumínica.
  • Las ramas se hacen más blandas, con tendencia a doblarse, se vuelven quebradizas y vulnerables a los ataques de hongos.
  • Las hojas adquieren la forma de una garra.
  • La coloración verde oscuro del follaje indicará una excesiva con­centración de nitró­geno.
  • Pueden aparecer clorosis y necrosis más o menos marcadas en las puntas de los foliolos, tanto en hojas viejas como nuevas.
  • Las flores se desarrollan menos compactas, lo que repercute en el nivel de producción.

 

Referencias:

SALAMI, M. (2008): Cannabis sativa L., Dr. Grow´s Productions.

SALAMI, M. (2012): “Nutrición mineral, plagas y enfermedades”, Cannabis Magazine n.º 98.

 

El control biológico de nematodos (II)

Nos hemos referido anteriormente al hecho de que la biodiversidad en el suelo permite un equilibrio en las poblaciones de los distintos organismos que constituyen su microfauna y microflora. De esta forma no se corre el riesgo de que se puedan convertir en una plaga. Para demostrarlo, vamos a referirnos a algunos descubrimientos que en las últimas dos décadas han permitido descubrir la interacción que existe entre los distintos organismos presentes en el suelo y que suponen un control muy eficaz de posibles plagas.

Por Víctor Bataller Gómez

            En 1998 los científicos Chen y Dickson fueron los primeros en tratar en profundidad sobre la biología y capacidad de control biológico de la bacteria Pasteuria penetrans sobre los nematodos formadores de agallas. Se probó en más de trescientas especies de nematodos diferentes dando resultados positivos en muchos cultivos afectados de Belonolaimus longicaudatus, Heterodera sp., Meloidogyne sp. y Xiphinema diversicaudatum. Por el contrario no son concluyentes los estudios realizados en cultivos hidropónicos. Pasteuria penetrans produce una endospora que se fija sobre la cutícula del nematodo. Cuando este entra en la raíz de la planta que va a parasitar las esporas que van adheridas también entran con él. Entonces las esporas se desarrollan en el interior del nematodo hembra generándose nuevas bacterias que crean sus bolsas de esporas. Esto provoca que la hembra no pueda reproducirse y posteriormente muere al reventar bajo la presión que generan las esporas, las cuales se liberan nuevamente al suelo y se reinicia el ciclo. Tiene una capacidad de control sobre nematodos de hasta un 80% y puede permanecer mucho tiempo en el suelo siempre y cuando las condiciones de humedad y temperatura sean las correctas.

             La bacteria Pseudomonas cepacia tipo Wisconsin, también conocida como Bulklorderia cepacia, ha sido identificada como colonizadora de las raíces de muchas plantas. Esta bacteria produce antibióticos, los cuales son efectivos contra un amplio rango de hongos patógenos de las plantas. Cuando se aplica a las semillas no sólo la protege a esta, sino que también coloniza el sistema de raíces en desarrollo y protege a la planta. No es patógeno de humanos ni de animales. Ha demostrado una gran eficacia contra los nematodos de Meloidogyne spp., Pratylenchus spp., Helicotylenchus spp., Hoplolaimus spp. y Belonolaimus spp.

             Además de las bacterias otro grupo importante para el control de parasitadores son los denominados “hongos nematófagos”, que son unos microrganismos con la capacidad de atacar, matar y digerir nematodos en sus distintas etapas fisiológicas (adultos, juveniles y huevos). Además estos hongos pueden vivir en la materia orgánica en descomposición, atacar a otros hongos o colonizar raíces de plantas como endófitos. Hay más de 300 especies de “hongos nematófagos” descritos. Habitan los suelos muy ricos en materia orgánica. Los nutrientes que obtienen de la ingestión de los nematodos son utilizados para formar nuevas estructuras biológicas como hifas, esporas, etc… Los “hongos nematófagos” se dividen en:

           -        Hongos captadores de nematodos: estos hongos poseen órganos específicos en sus hifas con los que atrapan a los nematodos. Disponen de dos mecanismos diferentes a la hora de atrapar a los nematodos: trampas adhesivas y trampas mecánicas. Su forma de actuar es siempre la misma independiente de la trampa. El hongo penetra en la cutícula del nematodo usando su trampa y forma el bulbo de infección en el interior del nematodo, a partir del cual crecen sus hifas por el interior del cuerpo y digieren sus contenidos. Hongos captadores de nematodos son los de la familia Arthtrobotrys y Monacrosporium.

 -        Hongos endoparásitos: utilizan sus esporas para infectar y casi siempre son parásitos obligados de nematodos. Las esporas de estos hongos pueden ser: zoosporas móviles, esporas asexuales con flagelos que le permiten moverse, como las de Catenaria spp. Se adhieren al nematodo y penetran en él atravesando su cutícula conidios adhesivos, esporas asexuales inmóviles creadas a partir de una hifa, por ejemplo las del hongo Drechmeria coniosporaconidio s ingeridos, como es el caso del Harposporium spp. Solo son eficaces contra los nematodos parasitadores de raíces que se alimentan de bacterias, los “nematodos bacteriófagos”.

 -        Hongos productores de toxinas: de entre los que destaca un hongo descomponedor de la madera Pleurotus ostreatus, también conocido como “seta yesquera” porque una vez seca se utiliza como combustible de hogueras en el campo. Las hifas de estos hongos contienen una gota de toxina que al tocarlo paraliza al nematodo para que sus hifas entren a través de su boca y se alimenten de él.

             En 1992 los investigadores Dos Santos, Ferraz y Muchovej estudiaron especies de hongos aislados de raíces y suelos recolectados por toda la geografía brasileña para su uso como agentes de control biológico del nematodo Meloidogyne incognita. Los resultados más interesantes se dieron con los hongos de la especie Monacrosporium ellipsosporum, ya que el número de agallas y de huevos en las raíces se redujo significativamente. También se demostró que el hongo Paecilomyces lilacinus presenta gran eficacia en el control biológico de nematodos de Meloidogyne javanica, ya que redujo el número de agallas radiculares en una gran diversidad de suelos y con un alto potencial parasitario. El hongo P. lilacinus parasita huevos y hembras de nematodos, causando deformaciones de los ovarios y limitando la eclosión de huevos. También demostraron que en condiciones de pH ligeramente ácido, produce toxinas que alteran el sistema nervioso de los nematodos.

             En un estudio sobre el control biológico del nematodo Tylenchulus semipenetrans se han descubierto algunas especies de hongos que parasitan sus huevos. Son el Fusarium solani, Cylindrocarponcylindroides y Paecilomyces lilacinus. Su eficacia en el control está entorno al 50 % y aumenta a medida que los niveles de hembras son más altos y los de huevos son más bajos. Esto ocurre sobre todo en primavera y verano. También se ve favorecido con niveles elevados de magnesio en el suelo y porcentajes de fósforo y arenas bajos.

             En 1998 los científicos americanos Kim y Rigss aislaron un hongo denominado ARF18 que actúa como agente biocontrolador del nematodo Heterodera glycines. Cuando este hongo está presente en el suelo afecta de forma muy negativa a la cantidad de huevos de este nematodo. También demostraron que muchos fitosanitarios como el benomilo, el metiltiofanato, el carbaryl, el carboxin o el myclobutanilo inhibieron a este hongo impidiendo su desarrollo en el suelo. Ese mismo año otros dos investigadores, Meyer y Wergin, estudiaron el control que el hongo Verticillium lecanii ejerce sobre H. glycines y descubrieron la gran capacidad de penetración que este hongo tenía en las hembras, sin embargo, su capacidad de colonizar las raíces de las plantas es muy pobre.

             En otros estudios realizados del hongo Paecilomyces lilacinus se descubrió que redujo las poblaciones del nematodo Meloidogyne incognita en el suelo y en las raíces. Parasitó sus huevos, disminuyó la producción de agallas en las raíces e incrementó los rendimientos y los beneficios económicos en muchos cultivos. Este organismo es muy específico porque no afectó a las poblaciones de otros nematodos estudiados como Rotylenchulus reniformis o Helicotylenchus dihystera.

             El hongo hifomiceto Myrothecius, spp. fue una cepa aislada inicialmente del nematodo Heterodera glycines que ha demostrado una gran eficacia en el control biológico del Meloidogyne incognita. Este hongo es un saprófito presente en muchos suelos de todo el mundo.

             Otros hongos hifomicetos que se alimentan con nematodos fitoparásitos son Dactylella brochophaga, Arthrobotrys oligospora y Arthrobotrys botryospora, los cuales realizan su acción contra los nematodos de varias formas distintas. En algunas ocasiones las prolongaciones filamentosas del hongo tienen ramificaciones, las cuales forman lazos circulares y estos lazos en movimiento forman redes tridimensionales. Esta red segrega una sustancia pegajosa cuando entra en contacto con los nematodos que los mantiene atrapados en la red. Luego emite otras ramificaciones que penetran dentro del nematodo y absorben sus tejidos.

             Tras lo mostrado podemos concluir que para que podamos disponer de un equilibrio biológico en el suelo que nos permita controlar con mayor eficacia posibles plagas en nuestros cultivos debemos fomentar los siguientes aspectos:

             1º Evitar el uso de fitosanitarios químicos o de síntesis. Muchas de sus sustancias activas favorecen la desaparición de una gran variedad de organismos que puede provocar la aparición de otros en forma de plagas. La falta de equilibrio biológico hace que determinados microorganismos se reproduzcan de manera muy elevada con explosiones demográficas y necesiten una gran cantidad de raíces para poder sobrevivir con lo que afectan a cultivos de miles y miles de plantas. Casi todas las sustancias activas de síntesis trabajan a nivel de flancos genéticos inhibiendo o mutando un aspecto fundamental en el desarrollo vital del organismo en cuestión. Si trabajamos a este nivel y tras años de constantes y repetidas exposiciones pueden aparecer fenómenos de resistencia que a la larga hacen que ese producto y otros similares dejen de ser útiles para el control de plagas, generando dependencia de los mismos, pues el desequilibrio natural es tan elevado que depender del control biológico supone muchos años de sacrificio.

             2º Evitar la implantación de monocultivos. Muchos nematodos son específicos de determinadas plantas porque presentan una gran afinidad por sus tejidos o su savia. Con ello se consigue la diversificación y el equilibrio dentro de la microfauna y microflora del suelo. En muchas zonas rurales los nematodos nunca llegaron a ser un problema; sólo comenzaron a causar inconvenientes cuando las multinacionales implantaron grandes extensiones de monocultivos como el plátano, el café o el tomate. En España pasó un caso similar con el pimiento en invernadero; era tan fuerte la carga parasitaria en sus suelos que se debían preparar las siembras con tratamientos químicos tan esquilmantes que suponían respetar como mínimo dos meses de plazo de seguridad. Mientras, a pocos metros, los cultivos ecológicos solucionaban el problema combinando o rotando el cultivo con otras variedades de plantas como maíz o leguminosas.

             3º Evitar el aporte de fertilización mineral rica en sales. Las alteraciones en el pH del suelo no sólo tienen consecuencias químicas que afectan a la asimilación de nutrientes por parte de la planta sino también tiene consecuencias en el desarrollo vital de los microrganismos. Todos los abonos minerales están fabricados a base de sales minerales que aportan un pH elevado al suelo, medio idóneo para la proliferación de nematodos, pero no porque sea su medio idóneo sino porque inhibe el desarrollo de otros microrganisos que compiten con ellos.

             4º Favorecer la presencia de materia orgánica en el suelo. Como hemos visto gran parte de los controladores biológicos de los nematodos usan la materia orgánica como alimento o como sustento vital. La materia orgánica en el suelo tiene innumerables funciones beneficiosas. Por un lado los ácidos húmicos aportan efecto estructurante al suelo, formando agregados sólidos que dejan espacios libres que permiten el paso de aire y agua, permitiendo la presencia de oxígeno en el suelo. Por otro lado los ácidos fúlvicos, cadenas más cortas de compuestos orgánicos, muchos de ellos identificados como ácidos orgánicos que actúan como alimento de microrganismos y como agentes quelatantes que facilitan la asimilación de nutrientes tan difíciles de tomar como el fósforo. Uno de los productos más recomendados desde este punto de son los abonos líquidos diseñados a partir de materia orgánica totalmente soluble de origen vegetal muy rica en ácidos fúlvicos y que también dispongan de ácidos húmicos. Sus características naturales garantizan un aporte de sustento nutritivo para la microfauna y microflora del suelo y por otro lado garantiza un pH ligeramente ácido que favorece totalmente las funciones químicas y biológicas del suelo. Combinado con materia orgánica sólida autóctona favorece su descomposición y asimilación más rápida.

             Otra alternativa muy fiable y cuyos resultados están más que demostrados es el Neem, concretamente en dos formatos, extracto y harina o polvo. El extracto, al estar exento de aceites y resinas, es más fácil de asimilar por parte de la planta por vía radicular. El AIN EXTRACTO cuenta con 10000 ppm de azadirachtina; con ésta riqueza garantiza un resultado total inhibiendo el desarrollo de los huevos y esterilizando a los adultos de nematodos. La forma de aplicarlo es al comienzo del cultivo, con 5 a 10 hojas por planta, a una dosis de 5 c.c. por planta en un riego corto y con síntomas iniciales de falta de agua para que sea absorbido de forma inmediata. Repetir este tratamiento al mes con 10 a 15 c.c. por planta. De esta forma también se garantiza acción sistémica contra algunos chupadores como araña roja y mosca blanca.

             El Neem sólido en forma de polvo mojable lo tenemos en el PRONEEM. En éste caso las formas de aplicarlo son en la mezcla con el sustrato de siembra o aplicarlo junto al cuello de la planta en pequeños montones de forma que el agua de riego lo vaya diluyendo poco a poco.

Tratamientos Bio-Ecológicos SA.

 

 

Cómo cultivar en un espacio reducido, con un consumo de energía bajo y una producción mejorada por el esquejado (I)

Por Neal C. Borroughs

Este mismo tema lo hemos abordado hace unos meses partiendo de plantas crecidas y florecidas directamente desde semillas. Para los que quieran aprovechar un poco más la cosecha y convertir aquellos 100gr/0,36m2 de los que hablábamos en, fácilmente, 140 o 150 gr deben seguir algunas pautas del proceso de esquejado. Sin embargo, estos gramos no vienen regalados y este tipo de cultivo requiere más tiempo y más esfuerzo.

Recordamos que estos métodos son adecuados para personas que tienen limitaciones de espacio. Cuando recurrimos al esquejado, sin embargo, nos sumergimos en un proceso más complejo y requerirá, al menos, otro lugar donde enraizar y hacer crecer los esquejes, siendo óptimo mantener un lugar también para las madres (que puede ser el mismo) de forma constante. Así tendremos una fuente habitual de esquejes y podremos seleccionar aquellas madres que mejores flores nos han proporcionado, volviendo a disfrutar de alguna cosecha de las mismas, y eliminar aquellas que no ha producido una flor adecuada a nuestros gustos o de calidades inferiores.

De nuevo el principal emplazamiento será el armario de floración. En nuestro caso se trata de un armario de 60x60x140 cm, sin embargo, estas sugerencias podrían ser extrapoladas a otras dimensiones similares. Os recordamos que el armario puede ser directamente comprado o, si queremos ajustar nuestro presupuesto o dimensiones exactas al lugar en cuestión, dedicar unas horas al bricolaje.

La ventilación vuelve a ser un factor esencial en estas pequeñas circunstancias de cultivo, incluso más con el esquejado, pues la distancia desde la bombilla debiera ser menor que en el proceso de semilla. No debe usarse un extractor de menos de 300 m3/h, dado que solo un extractor de estas características, u otro superior, permite estabilizar la temperatura dentro de un armario tan pequeño.

Si utilizamos el esquejado, el “CoolTube” deja de ser apropiado para convertirse en algo prácticamente imprescindible. Percibiremos una diferencia notable en nuestra producción si podemos acercar la lámpara de alta presión de sodio a los esquejes, más que con las plantas, pues en nuestro caso hablamos de unos 15/20 cm de altura de acción total sobre la flor, dado que el proceso que se describirá trata de esquejes pequeños en macetas pequeñas.

Al igual que en el otro proceso, añadiremos a nuestro equipo uno o dos pequeños ventiladores (a poder ser colgados en extremos opuestos del armario) y un intractor de unos 100 m3/h.

En lo relacionado con la iluminación, sería altamente recomendable usar una lámpara de 150 a 250 vatios de fluorescente para el crecimiento de las madres (más potencia para madres más grandes) y el enraizamiento y crecimiento de los esquejes, y una de 250 vatios de alta presión de sodio para su floración. Como os advertíamos anteriormente, existen diversas y ramificadas teorías al respecto de la efectividad de estas formas, pero la realidad contrastada es de nuevo lo que pesa, y 250 vatios para 0,36 m2 son suficientes.

Producción de esquejes continuaProducción de esquejes continua

Quizás es más razonable ahora, cuando hablamos de alimentar lumínicamente a unos 30 esquejes a distancias más pequeñas, pensar en aumentar la potencia a 400 vatios pero la verdad es que 250 vatios dan excelentes resultados en estas circunstancias. Más aún si le dedicamos un tiempo extra a nuestro cultivo y utilizamos, habitualmente, la rotación y el cambio de lugar de los esquejes durante la floración.

Es indudable que la primera vez que llevemos a cabo este proceso se prolongará mucho más que un cultivo normal desde semilla, pues debemos germinar y hacer crecer a las madres (bajo nuestro punto de vista, al menos un mes y medio y si puede ser un poco más, mejor) antes de quitarles los esquejes, enraizarlos, crecerlos y ponerlos a florecer. Sin embargo, si mantenemos estas madres vivas o vamos generando nuevas madres mientras florecen los esquejes, el resto del año tendremos cosechas menos tardías y más productivas que en el proceso de semilla.

En el próximo número detallaremos este procedimiento pero os avecino que es ideal hacer crecer a estas madres bajo un fluorescente. Al igual que cuando hacíamos crecer a las plantas en fluorescente antes de pasarlas a floración, la luz blanca proporcionará el espectro adecuado y podemos acercar mucho la bombilla a las plantas, evitando el espigamiento y provocando un crecimiento lento y fuerte. Aunque también cabe advertir que si lo que queremos es hacer crecer rápido a estas madres para acelerar el proceso, sin importarnos la espigación o la débil formación, debemos utilizar sodio.

La semilla vuelve a ser un pilar fundamental en un cultivo de estas características. Existen plantas que responden muy bien al esquejado y que se ajustan a nuestro gusto y nuestros periodos predilectos de floración. Cada uno de nosotros debe mesurar cual es la planta más adecuada para su cultivo pero, como os digo, existen algunas especialmente adecuadas para el esquejado. Las índicas más puras y las variedades Skunk son las de más renombre, pero en los últimos años hemos visto como otros cruces han dado excelentes resultados. Cuando expliquemos el proceso detalladamente, nos detendremos también en algunas de los genotipos recomendados.

De todas formas, si es vuestra primera vez, es mejor decantarse por un solo genotipo, aunque sean dos o tres semillas del mismo genotipo, que ya mostrarán cierta variabilidad, puesto que todas requerirán cuidados muy similares y responderán de formas muy parecidas. Nosotros continuamos haciendo monocultivos en emplazamientos mucho más grandes por su rendimiento y facilidad.

Sigamos adentrándonos en el material y los productos necesarios para llevar a acabo este proceso. Una vez germinadas las semillas de las madres os recomendamos que las paséis, directamente, a unos tiestos de 11 o más litros. Con lo cual, compraremos los tiestos de estas características que necesitemos. No es muy lógico hacer crecer muchas madres para ocupar el espacio descrito.

El tipo de tiestos y la cantidad de plantas madre también dependerá de la intención que tengamos. Si lo que vamos a hacer es crecer estas madres solo para extraer esquejes y eliminarlas, las macetas más pequeñas son suficientes. Si, por el contrario y de forma más racional, vamos a mantener estas madres vivas durante un tiempo, hagámoslo en macetas más grandes, pues son pocas plantas y les vendrá bien el espacio. Recordemos que siempre podemos volver a crear una planta madre partiendo de un esqueje y la planta siempre tendrá la edad de la planta inicial, desde la germinación de la semilla. Es bueno retomar el proceso desde el comienzo, desde la semilla, una vez al año.

He aquí una de las principales virtudes del esquejado, podemos estar poniendo a florecer pequeños esquejes, con tamaños de entre 15 y 20 cm de una edad real de cinco meses. Esto hará que los esquejes crezcan más uniformes y produzcan mayores cantidades de cannabinoides que si solo tuvieran un mes.

Existen diversas formas de hacer crecer y florecer los esquejes dependiendo de las circunstancias, pero nuestra recomendación personal en este espacio es darle poco crecimiento y florecerlos pronto, de forma que los pondremos en macetas de entre 1 y 3 litros (preferiblemente pequeñas) dependiendo de nuestras preferencias y la cantidad de esquejes que queramos. Lo ideal es ocupar la práctica totalidad del espacio de cultivo y crear pequeñas plantas (con tamaños finales unos 20 cm o un poco más) que prácticamente serán “todas flor” antes de la cosecha. Por lo que toca medir y ajustar el número de macetas al espacio concreto de cultivo.

Es obvio que si nos decantamos por macetas de 3 litros y esquejes de 30 o 40 cm no podremos poner 30 en un armario de estas dimensiones.

Necesitaremos un artilugio adecuado para practicar los cortes aunque un cutter esterilizado puede hacer las delicias de los más conformistas. Los bisturís especializados son los más recomendables. También necesitaremos un líquido cicatrizante o algún líquido de sellado (hay quien se sirve de su saliva) y las hormonas para poder provocar el nuevo crecimiento de raíz en estas ramas cortadas.

Para ser del todo sincero, no es coser y cantar que estas ramas produzcan nuevas raíces. No basta con echar hormonas y esperar. Las condiciones de humedad y calor son fundamentales. La planta (viva después de ser cortada) debe alimentarse a través de las hojas, por lo que la humedad ambiental es fundamental y sin calor de ahí no va a salir ni una sola raíz.

Para no complicar demasiado la existencia de los primerizos podemos enraizar estos esquejes o clones en jiffys aunque la lana de roca es una de las mejores alternativas.

Si nos decantamos por lo sencillo, aunque un poco más caro, existen propagadores eléctricos, por unos 30 €, que hacen todas las funciones que aquí requerimos. Crean condensación y por lo tanto humedad ambiental y además tienen una manta eléctrica incorporada que permite dar el calor adecuado a nuestro clones.

Existen ciertas peculiaridades nutricionales que explicaremos en el próximo número pero a grandes rasgos y para que podáis ir preparando todos vuestros enseres de cultivo, el resto de productos utilizados (abono, prevención de plagas y moho, potenciadores de la floración, etc.) son exactamente los mismos.

En el próximo número explicaremos el procedimiento en un sencillo “paso a paso”, desde la germinación hasta la segunda cosecha y os pondremos al día de todas las claves y los pequeños trucos para acercarnos a un éxito total en la labor del esquejado.

 

 

Cultivo en Arlita: Sistemas Automáticos de Control de Ec y pH

Cuando hacemos una inversión en un sistema de cultivo “llave en mano”, usualmente lo que pretendemos a cambio de la inversión no es otra cosa que el máximo aprovechamiento, o sea, la máxima producción en el mínimo tiempo, con el mínimo esfuerzo. De alguna manera, estos sistemas automatizados pretenden conseguir ese objetivo, y como siempre, procurando que la autonomía del sistema sea suficiente como para autoabastecerse y no tener la necesidad de acceder al mercado negro.

Fotos y Texto: Luis Hidalgo

A lo largo de los últimos capítulos hemos podido comprobar cómo el hecho de cultivar en un sistema hidropónico basado en arlita como medio de cultivo resulta tan sencillo o más que si lo hacemos en tierra, con la ventaja de contar con una mayor higiene y una mayor simplicidad a la hora de aplicar un riego automático (imprescindible en un cultivo de estas características), sobre todo si trabajamos con sistemas integrados y completamente automatizados.

Con esto queremos decir que no sólo se trata de que las raíces de las plantas se encuentren siempre en un óptimo estado y recibiendo las proporciones correctas de nutrientes en un “formato” que permita una absorción rápida, eficiente y limpia, es decir, que tanto macro como micronutrientes estén disponibles sin necesidad de reacciones bioquímicas, como sucede en los cultivos en tierra. De la misma manera, al ser sistemas “autoalimentados”, o sea, que la solución nutriente se reutiliza de manera constante, es muy importante que el conjunto de nutrientes (marcas) que estemos utilizando dejen la menos cantidad de residuos posibles (sales, colorantes, excesos de algún elemento concreto debidos a la acumulación por no absorción) y por supuesto, y he aquí el “quid” de la cuestión, que consigan tamponar o estabilizar el pH del agua tras su añadido, o al menos, que dicha alteración (siempre sucede en mayor o menor medida) no sea radical en exceso y deje la solución nutriente dentro del rango aceptable para el cultivo de cannabis en hidro, véase entre 5,2 y 6,5.

 

Orgánico Vs. Mineral

Lo cierto es que un control estricto del pH de la solución nutriente en un sistema recirculante resulta cuando menos complicado con un juego de nutrientes orgánicos o incluso orgánico minerales, debido obre todo a que incorporan material vivo, o proveniente de algún ser vivo, sobre todo excrementos (guano, humus…) y que en cualquier caso es susceptible de sufrir o producir en el medio una proliferación de vida bacteriana, lo que directamente desemboca en variaciones del pH, en algunos casos bastante extremas, como por ejemplo cuando las colonias de bacterias comienzan a reproducirse o bien mueren repentinamente a causa del añadido de algún otro componente a la solución nutriente como pueda ser el simple uso de agua oxigenada o algunas gotas de hipoclorito de sodio (lejía) al objeto precisamente de limpiar o “desinfectar” el sistema de algas indeseables o verdín que nos “vampirizará” el nitrógeno, además de taponar y obstruir goteros y microtubos y en general, aumentar la posibilidad de fallo del sistema.

En cambio, los sistemas nutricionales de alto rendimiento producidos específicamente para el cultivo hidropónico suelen ser completamente estériles e incluso algunos de ellos, “esterilizantes”, es decir, que no sólo no portan bacterias ni ningún patógeno de origen orgánico, sino que además limpian el sistema en su totalidad al incluir en su formulación compuestos que eliminan los patógenos, o al menos los más comunes en este tipo de sistemas.

Por otro lado, siempre existe la controversia acerca de la viabilidad del uso de nutrientes puramente minerales, precisamente a causa de su posible toxicidad por acumulación de sulfitos y nitratos en los tejidos “consumibles” de las plantas (flores y cogollos), pero lo cierto es que el uso de abonos supuestamente 100% orgánicos tampoco marca una gran diferencia en este sentido, pues realmente cuando adquirimos uno de estos productos, en muchos casos no aparece su formulación exacta en el envase.

En cualquier caso, si realmente queremos un sistema completamente automatizado y eficiente que no nos grave en tiempo y atenciones, deberíamos incorporar al sistema un controlador electrónico de pH y de administración de nutrientes que se ocuparán de forma autónoma de mantener estas dos variables en los valores correctos.

Diseño de Controladores Automáticos

Este tipo de controladores suelen estar basados en un conjunto que integra un medidor de pH mediante sonda, una o dos tomas para los líquidos correctores (pH + y/o pH-), una bomba o inyector que aspira los líquidos correctores y los incorpora a la solución nutriente y un sistema de entrada de datos, digital o analógica, que es lo que nos permite fijar el valor deseado.

En el caso de los controladores de Ec, el esquema básico es el mismo, pero en este caso con dos o tres tomas para sistemas nutricionales de uno a tres botes y un sistema de programación para especificar las cantidades de nutrientes de cada bote que se añadirán en un momento dado a la solución nutriente, siempre con unos valores máximos y mínimos de electroconductividad, o bien otros tipos de medidas como en PPM (Partes o Millón) o por TDS (Total de Sólidos Disueltos), e incluso por sistemas fisicomecánicos como las bombas peristálticas.

Más adelante veremos algunos de estos controladores que se encuentran en el mercado como solución estándar. Mientras tanto, a lo largo de este capítulo y el siguiente vamos a explicar cómo montar un panel de control con bombas peristálticas que se maneja desde un ordenador con puerto serie. Para ello no hacen falta conocimientos especiales de ningún tipo excepto para la cuestión de la programación del controlador.

Básicamente mostraremos el diseño, la programación, la construcción y la instalación de una maqueta para la dosificación y la mezcla de líquidos, que nos puede servir para cualquier propósito, es decir cualquier aplicación, cannábica o no, que precise realizar una mezcla de líquidos cualesquiera. Para ello se emplea un panel de bombas peristálticas y una interfaz que incluye un microcontrolador, que gobierna las bombas siguiendo “recetas” preestablecidas. Esta interfaz, a su vez, se comunica con el ordenador, que es donde se diseñan estas “recetas” o fórmulas y controla su ejecución a través de un software implementado para permitir la interacción del usuario con cada una de las bombas.

Como decíamos más arriba, actualmente existen diversas formas y aparatos para realizar la dosificación de líquidos, siendo en la mayoría de los casos las bombas dosificadoras el elemento principal de estos sistemas, las cuales pueden encontrarse de diversos tipos, por ejemplo, pueden ser bombas dosifi­cadoras de membrana, de pistón, peristálticas, en fin una gran variedad, que acopladas a un sistema adecuado permiten obtener muy buenos resultados. Incluso en algunos siste­mas se puede prescindir de válvulas y senso­res de flujo. Normalmente, el control de la dosificación con estos tipos de bombas se realiza a través de microcontroladores.

En este proyecto, el control de la dosificación se hará a través de bombas peristálticas, contro­ladas precisamente por un microcontrolador.

Construyendo el Sistema

El diseño se compone de un panel con 5 bombas peristálticas que llamaremos B0, B1, B2, B3, B4, las cuales trabajan de forma inde­pendiente, pudiendo así manejar tanto el pH mediante dos de ellas como la cantidad de nutrientes aportados a la mezcla en la solución nutriente. Obviamente las bombas no funcionan por si mismas y deben ser accionadas y controladas mediante algún sistema. En nuestro caso usaremos un interfaz con un micro­controlador capaz de controlar las bombas para dosificar las diferentes cantidades de productos primarios (líquidos para subir y bajar el pH y sistema nutricional) que necesitaremos para tener la mezcla correcta con el pH adecuado.

La cantidad de líquido que pasa por cada bomba puede conocerse gracias a que en estas bombas existe una relación entre las vueltas y el volumen dispensado (ml por vuelta). Para medir las vueltas se utiliza un sensor óptico que se coloca en la parte trasera del motor de cada bomba. El número de pulsos generados por cada sen­sor se almacena en el microcontrolador de la interfaz, donde se convierten a mililitros y se compara con una cantidad máxima asignada a cada bomba en la fórmula en ejecu­ción. Cuando se igualan ambos valores se de­tiene la bomba correspondiente, en este caso el control se estará realizando desde el micro­controlador. Al terminar todas las bombas de dispensar las cantidades asignadas, se activa una señal sonora que indica el fin de la opera­ción, momento en el que deberemos verificar que el pH y la Ec se encuentran en los valores deseados.

En el caso de la adición de nutrientes no resulta necesario, en principio, el uso de sensores, ya que éstos miden el total de Ec, partes por millón o bien el total de sólidos o sales disueltas, pero siempre dentro del tanque de solución nutriente. En cualquier caso, utilizando sensores se podría crear una tabla de adición de nutrientes basada en la Ec máxima a aplicar de cada uno de ellos, teniendo siempre en cuenta la medición realizada de cada uno de ellos según van siendo dosificados, esto es, la Ec máxima de cada bote del sistema nutricional será a partir de la Ec producida por el bote anterior. Para el control del pH, si resulta mucho mas eficiente el uso de un sensor o sonda, ya que la aplicación por medidas fijas no nos aseguran una correcta estabilidad en sistema de reflujo, por los motivos explicados más arriba y en la entrega anterior. Para ello, en su momento añadiremos esta sonda al circuito del interfaz para controlar las bombas B0 y B1 mediante este sistema y poder así corregir “en tiempo real” el valor del pH de la solución nutriente.

En el próximo número acabaremos de explicar cómo realizar este apasionante montaje con el que podremos automatizar de una manera sencilla y económica el control de pH y la adición programada de nutrientes para nuestro sistema hidropónico basado en arlita, en el caso de que no nos podamos permitir el desembolso económico para adquirir un sistema estándar. Hasta entonces, un saludo.

Bbliografía

Wetmatic. Manual de instalación y funcionamiento. .

Electronics, N E C. Photo interrupters PS4001.

CCS. Ayuda de CCS C Compiler.

Remiro Domínguez, Fernando. El MPLAB.

Truetel, Chuck. PetroQuiMex, págs. 50-54. Bombas Peristálticas: Una Solución Simple para Medir los Químicos más Corrosivos.

López Pérez, Eduardo. Protocolo RS-232. Ingeniería en Microcontroladores.

Campos, M F, Castañeda, R y Contreras, A C. Implementación de un sistema de desarrollo utilizando microcontroladores PIC MICROCHIP TECHNOLOGY.

Principio de funcionamiento de las bombas peristálticas. [En línea] http://www.quiminet.com/ar9/ar_K%01H%C6% 11m%F4%C3.htm

Principales Características de las bombas peristálticas. [En línea] http://www.quiminet.com/ar8/ar_%D2%0E%26 %3C%E8%F3%17q.htm

 

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