El trips.Pequeños pero...

por: Pierre-Yves JESTIN

Debido a su buena capacidad de adaptación y a su gran polifagia, los trips se convierten en uno de los insectos plagas más dañinos y extendidos en los cultivos de hortalizas, ornamentales y pequeños frutos.

 

Algo de biología

Los trips adultos son insectos pequeños, alargados, con alas ribeteadas y con un color grisáceo o amarillo-marrón. Las dos especies más comunes son el trips de la cebolla (Thrips tabaci) y el trips de las flores (Frankliniella occidentalis).

La hembra deposita los huevos en el tejido vegetal. De los huevos surgen larvas muy móviles que empiezan en seguida a alimentarse. Después del segundo estadío larvario se dejan caer al suelo para pupar. El ciclo total de huevo a adulto dura 20 días a 20°C y 12 días a 30°C. A temperaturas bastante altas una hembra puede producir hasta 200 descendientes.

 

Los daños

Los trips son muy polífagos. Raspan, o rallan las hojas abiertas del cáñamo y después aspiran la savia hacia fuera. Los Trips prefieren etapas de la floración y hojas frescas, jóvenes, de las plantas. Las hojas de cáñamo afectadas tienen puntos brillantes, plateados. En efecto, las células vacías se llenan con aire y dan así un aspecto de gris plateado con puntos negros (los excrementos).

 

En ornamentales a menudo hay daños en la flor por decoloración o deformación. Esos daños en la flor también se pueden caracterizar con la aparición de podrida en la flor en la zona donde la han chupado. En el peor de los casos, la flor no puede jugar su papel de organismo reproductor y no da fruta o semilla. Además, los trips son importantes vectores de virus que pueden afectar el desarrollo de tu planta, con hojas dobladas o que se secan. A pesar del hecho de que son pequeñas, usted puede ver trips que marcha en columnas en una planta infestada. En el 1º estadio, como en el 3º, cuando las larvas se encuentran dentro de la hoja o de la tierra, es difícil matarlas. Por eso recomendamos utilizar los enemigos naturales.


Control biológico

Varios ácaros se pueden utilizar para controlar esta plaga:

Amblyseius cucumeris es un ácaro depredador de color beige y de un tamaño menor a 1 mm. Muy móvil, este acaro busca el trips en la flor y en el envés de la hoja. Una vez que encuentra su presa, la perforan y la vacían completamente. Este predador necesita una humedad relativa del 65 % para tener una eficacia óptima. Además de los trips, también puede alimentarse de la araña roja.

 

El Hypoaspis mileses un acaro depredador de color marrón, que mide 1 mm. de largo. Este acaro vive en el estado natural en la parte superior del suelo (a una profundidad de 1 a 4 cm.) Consume varios insectos que representan una plaga importante para tus plantaciones, como los trips y las moscas del suelo.

El acaro Hypoaspis se adapta muy bien a los condiciones de humedad del suelo y así puede vivir 7 semanas sin presencia de plagas.

 

Además de un control biológico, un control mecánico con la utilización de placas cromatográficas de color azul que atraen el trips y que se queda pegado en la placa en lugar de hacer daños a tu planta.

 

Puedes encontrar todos esos productos en nuestra empresa Biobest. Ofrecemos una gama completa de productos biológicos para el control de plagas propias de plantas ornamentales de jardín o de interior: organismos benéficos, feromonas, biopesticidas, DVD de información sobre cada plaga. Consulte a su distribuidor más cercano.

 

 

CONTROL DE OLORES

por: Luis Hidalgo


Entre los diversos imprevistos que nos encontraremos en nuestros primeros cultivos existe una circunstancia a la que se le da poca o nula importancia, pero que en muchos casos ha provocado el fracaso de la campaña, obligando a retirar todo el cultivo a causa de que algún vecino está empeñado en que desaparezca "ese olor que sale de tu casa".

Este es uno de los problemas menos considerados al principio de nuestra aventura como cannabicultores. Lo cierto es que uno difícilmente puede imaginar que el aroma de las plantas en floración pueda llegar a llamar la atención de los vecinos, pero la verdad es que existen bastantes variedades de cannabis narcótico que emiten olores muy especiados o penetrantes durante la floración.

Estos olores por si mismos no deberían llamar tanto la atención, pero debido al ambiente de prohibición que sufrimos en nuestro país, pueden provocar sospechas, pues la imaginación de la gente no tiene límites y siempre suele llegar hasta las conclusiones más rocambolescas, como el caso de un cannabicultor que fue acusado por la comunidad de vecinos de realizar "ritos satánicos" nocturnos, ya que oían "extraños cánticos y quejidos" acompañados de "un fuerte olor como a incienso". Lo que sucedía realmente es que esta persona regaba su cultivo por la noche, provocando más olores al mover las plantas, al tiempo que escuchaba un poco de heavy metal.

Aroma en el ambiente

Lo mejor es no decirle nada a nadie sobre tu cultivo y mantener la discreción en tu domicilio por encima de lo normal. Pero además necesitaremos algún dispositivo especializado para la eliminación de olores.

La solución más económica y sencilla puede ser el colocar por la casa velitas ambientadoras o aceites de quemar que emitan olores convencionales y fácilmente identificables como pino, vainilla o limón. Esto resuelve el problema en parte pero tiene algunos inconvenientes como el hecho de que tendremos que convivir con la saturación aromática de estos perfumes. Por otro lado, el aire que sale por el tubo de extracción continuará oliendo de forma intensiva sobre todo en el período de oscuridad por lo que, si tenemos alguna ventana justo en el piso de arriba, el vecino quedará perfumado cada vez que se asome.

También podemos utilizar ozonizadores o emisores de ozono, utilizados ampliamente en cocinas y cuartos de baño en el sector de hostelería. Dependiendo del tamaño de la zona de cultivo, se colocan uno o varios de estos aparatos distribuidos por la sala o armario.

El principio de funcionamiento de estos aparatos es sencillo. Emiten una determinada descarga eléctrica que produce átomos de oxígeno con un alto potencial electronegativo que produce una fuerte oxidación de la materia orgánica. Por su estado gaseoso tiene un excelente mecanismo de acciónya que su extrema capacidad de difusión le permite llegar hasta el último rincón. Por desgracia, también tiene efectos negativos sobre nuestro cultivo, ya que los agentes aromáticos volátiles responsables del olor de la marihuana son destruidos por la acción desodorizante del ozono puro que no produce un enmascaramiento de los olores, sino una destrucción de los compuestos volátiles contenidos en los grupos que llevan los olores. En particular, las moléculas orgánicas son atacadas por el ozono con una acción oxidante del oxígeno naciente liberado (O3 = O2 + O), o bien transmite la formación de compuestos inestables (ozónidos) que descomponiéndose llevan a la desintegración de las mismas moléculas. Todo lo anterior provoca que la marihuana cultivada bajo ozono suele tener un aroma en combustión y un sabor pobres o desagradables,

Filtrado

Después de ver los anteriores sistemas, más o menos adaptados al cultivo, nos damos cuenta de que la forma más eficiente y sencilla de eliminar el olor es mediante los filtros tradicionales utilizados en oficinas y sistemas de aire acondicionado industriales.

Se trata de unos tubos metálicos huecos que contienen carbón activado en su interior. Este tubo se conecta al extremo del tubo del extractor o directamente a este, de forma que el aire es aspirado a través de él filtrando y absorbiendo los aromas no deseadosantes de sacarlo al exterior, donde llega limpio. Los únicos pequeños inconvenientes son que el filtro pesa bastante y es aparatoso, y que reduce la potencia de extracción en algo más de un tercio, por lo que tendremos que sobredimensionar el extractor teniendo en cuenta este dato.

Por último, vamos a comentar el sistema más eficiente que hemos encontrado: el Ona Odor Stop. Este invento lleva siendo años utilizado en Canadá o USA, donde la presión policial y vecinal es mucho mayor y las penas por cultivo pueden llegar a ser muy graves.

Se trata de un conjunto de elementos que conforman un sistema activo-pasivo, combinando una extracción perfectamente optimizada con un sistema de filtros activos y aromatizantes. El ONA es amigable con el ambiente y dispone de 44 aceites esenciales y derivados de plantas. Elimina los olores en vez de enmascararlos, dejando una atmósfera limpia y aromatizada con la fragancia elegida.

Su máquina Odor Stop hace un gran trabajo, al distribuir el potente efecto del ONA en grandes extensiones, con un ventilador de 225 cfm. El elemento Carbon Air da un paso más combinando dos métodos populares de control de olores: un potente neutralizante y un filtro de carbón activo. Además, un ventilador de 435 cfm. y todo dentro de una caja de aluminio perfectamente acabada.

El Carbon Air está diseñado para ser colocado sobre un recipiente abierto con 30 litros de gel ONA. La parte superior contiene el filtro de carbón, y por abajo el ventilador, que es reemplazable. Este introduce el olor en la unidad a través de la abertura superior, dirigiéndolo hacia el filtro de carbón. Cuando el aire baja se encuentra con el gel ONA y se emite 100% libre de olores.

Es capaz de neutralizar olores en espacios cerrados de hasta 3.000 m2, pudiendo aplicarse también en exteriores. Se coloca en cualquier lugar, sin ocupar espacio efectivo en el cultivo. Regulando el flujo de aire, se aprovecha mejor el ONA, que dura aproximadamente de 3 a 4 meses cada tanque de 30 l. dependiendo de la humedad y la temperatura ambiente. En habitaciones pequeñas puede llegar a los 6 meses. También se puede abrir sólo parte del envase del ONA, si no hace falta 100% de efectividad. El filtro de carbón se cambia de 6 a 8meses. En este caso, el único inconveniente, es el precio. Para localizar el producto, utilizar cualquier buscador de internet y teclear "ona odor stop".

 

CONTROL DE PLAGAS

Todo cultivador sufre plagas en un momento u otro. La herramienta fundamental para combatirlas es el conocimiento. La prevención, o un diagnóstico rápido, pueden marcar la diferencia entre salvar o perder la cosecha.

Prevención

En la naturaleza las plagas son inevitables. Existen toda clase de bichos amantes del cannabis desde hormigas, gusanos y escarabajos hasta arañas e insectos, por no mencionar a los mamíferos, de dos y cuatro patas. La eliminación total es imposible. El cultivador de exterior sólo puede intentar controlar el problema y minimizar los daños.

El cultivo indoor elimina la cuestión de los mamíferos y los insectos grandes, así como babosas, culebras y gusanos, y te permite crear un entorno estéril, libre de plagas. Algunas son difíciles de evitar y si tu indoor es lo bastante grande al final sufrirás algún ataque.

La prevención es la primera línea de defensa en cualquier estrategia de control de plagas. Esto comienza con la identificación y eliminación de cualquier posible vector de infestación, es decir, debes encontrar todos los puntos por los que pueda entrar un bicho. Pueden venir volando por una ventana, o también puedes contagiarte de otro indoor, o puedes llevarlos en tu ropa, pelo, etc... e incluso pueden aparecer en la tierra.

Sella con mosquiteros todas las ventanas y cualquier hueco susceptible, así como las bocas de intractores y extractores. Ten en cuenta que debes usar una malla muy fina ya que algunos bichos miden menos de 1 mm. Chequea todas las plantas antes de montar el jardín, trátalas si es necesario y manténlas en cuarentena si sospechas de la presencia de algún huevo o larva. Tenlas siempre dentro, por algunas horas de sol puedes pillar una buena plaga.

Mantén a las mascotas de casa alejadas del jardín y ponte ropa recién lavada cuando lo visites, no lo hagas nunca con ropas que hayas usado en la calle y utiliza tierras y abonos esterilizados y de calidad. Las enmiendas caseras o tierras del campo pueden provocar la aparición de escarabajos, orugas y gusanos.

El mantenimiento de la salud del entorno es el siguiente paso a seguir. A los bichos les encantan los jardines descuidados de ambiente caluroso y seco, o sea que controla estos parámetros y mantén el cuarto limpio. Friega periódicamente todas las superficies con desinfectante o lejía y saca los desperdicios como hojas y ramas secas.

Remedios Caseros

Aunque tomes todas las precauciones, puedes sufrir una plaga. Si esto ocurre, cuánto más rápido respondas, mejor. Inspecciona regularmente las plantas, especialmente el envés de las hojas en busca de huevos para intentar detectar la plaga en su etapa más temprana cuando aún es fácil de controlar. Puede que necesites una lupa para ver algunos de esos pequeños invasores. Los primeros signos de infestación son pérdida de vigor, palidez y decaimiento; también la aparición de pequeños puntos blancos en las hojas acompañadas de huevos o viscosidad en el envés de las hojas, peciolos y nudos. Una vez detectada la presencia de los bichos hay varias formas de tratar la situación que incluyen la caza manual, trampas, repelentes, insecticidas y control biológico. El método a seguir dependerá del tipo de plaga y el estado de esta.

La caza manual es como suena, pillar los bichos a mano, y puede ser efectiva en los primeros estadios de la invasión. Puedesusar un aspirador para cazar algunos voladores, como mosquitos, etc. Sacude la planta y aspira los bichos cuando salgan volando. Para otros, como pulgones y larvas, puedes usar un algodón impregnado en alcohol y frotar tallo y hojas. Las trampas también sirven cuando la plaga aún no ha crecido. Algunos insectos voladores se ven atraídos por el color amarillo. Te puedes hacer tiras de plástico amarillo y ponerles algo pegajoso, como miel o pegamento de barra. Los repelentes caseros valen contra los bichos mordedores y babosos. Existen diferentes fórmulas, siempre basadas en un principio sencillo: usar lo que sea para que el follaje de las plantas sea lo más incómodo posible para la plaga. Se suele utilizar, ajo, cebolla, pimienta, menta y tabaco. Se mezclan y maceran los ingredientes y luego se pulverizan sobre las plantas cada tres o cuatro días. El siguiente ejemplo es un buen repelente: 5-10 dientes de ajo machacados, 3-4 cucharadas de "salsa" de tabaco y una cebolla para 250 cc de agua.

 El sistema manual, las trampas y los repelentes no erradicarán totalmente la plaga, pero controlaran el problema hasta la cosecha, momento en que todo deberá ser limpiado y desinfectado antes del siguiente cultivo.

 

Insecticidas

En algunos casos, como cuando la plaga es muy virulenta, o si haces cosecha continua y no puedes desinfectar la habitación, puede que necesites usar medios mas contundentes. Esto incluye el uso de insecticidas y control biológico. Debería ser la última línea de defensa.

Existen insecticidas orgánicos basados en substancias producidas por plantas que no son tóxicas si se usan adecuadamente. La Piretrina viene del crisantemo, la Rotenona de la raíz de la "derris elliptica", una legumbre tropical. La Ryania, otra raíz,es particularmente efectiva contra los gusanos y larvas. Los tres están disponibles en polvo o spray, funcionan en días y son efectivos contra la mayoría de las plagas.

Todos estos insecticidas se pueden encontrar en grow shops y tiendas de jardinería. También en internet puedes visitar Discount Hydroponics en www.discount-hydro.com, que dispone del spray Timemist Ozium, que desinfecta el jardín cada 15 minutos, en caso de infestación virulenta. Los jabones insecticidas son otra opción, no son tóxicos para los humanos y funcionan muy bien con insectos de cáscara blanda. El más común y seguro es el jabón de sal de potásio. También el aceite de nuez de Neem puede funcionar si la plaga aún no ha avanzado. Generalmente, los insecticidas se aplican una vez a la semana, hasta que la plaga se ha erradicado, lo que significa unas cinco aplicaciones. Si la plaga persiste, deberás usar insecticidas más potentes o cambiar de estrategia.

Control Biológico

Estos sistemas son buenos para los que gustan de usar medios totalmente naturales o en situaciones en las que el spray no es útil o no funciona. Se basa en el uso de predadores naturales, parásitos o agentes exterminadores que eliminan la plaga sin dañar la planta.

Los insectos predadores actúan comiéndose al bicho y sus huevos. La mariquita común es ávída de pulgones y sus huevos. La mantis religiosa se come áfidos y mosquitos y sus larvas. Los nemátodos predadores atacan a unos 250 insectos diferentes. Los parásitos controlan la plaga poniendo sus huevos en los huevos de otras especies. El tricogamma ataca a unas 200 especies. En cualquier caso, unos y otros siempre son beneficiosos, sobre todo en grandes plantaciones.

Es conveniente hacer una suelta cada una o dos semanas con objeto de renovar la población. Seguirán comiendo hasta que se acaben los otros bichos, en ese momento se irán o morirán. Antes de soltar ningún predador beneficioso, asegúrate de haber dejado de usar insecticidas al menos una semana antes y limpia cualquier residuo, por razones obvias. Muchos de ellos son mas efectivos en determinados climas. Sigue cuidadosamente las instrucciones de uso para que la eficiencia sea mayor y los resultados mejores. Algunos son específicos y otros sólo van bien en determinadas plantas. Se pueden adquirirpor correo en diferentes páginas web, en las que se pueden encontrar distintas bases de datos con la descripición de las plagas y predadores disponibles.

Otro modo de control son los hongos y bacterias. Existen muchas especies que matan a los insectos, como la Verticillium lecanii, que acaba con la mosca blanca en cuatro o cinco días. El Bacillusthurginensis es una bacteria que ataca varios insectos y gusanos. Cuando la bacteria es ingerida, destruye el sistema digestivo del huésped. Se puede encontrar en diversos insecticidas para tierra.

En toda plaga hay muchas bajas. Puedes recoger los bichos y preparar un liquido con el que mojar las plantas. Es un buen repelente y sirve para todas las plagas. Las plagas son algo inherente al cultivo, tienen una gran habilidad para encontrar comida y el indoor más seguro es susceptible de sufrirlas. Haz todo lo que puedas desde el primer momento con prevención, vigila constantemente tu jardín, y reacciona rápido al menor signo de problemas. Comienza identificando la plaga y aplica el método más efectivo. Decide si necesitas eliminar la plaga o sirve con controlarla y desarrolla la estrategia mas apropiada. Intenta usar los medios menos agresivos, tomando medidas más severas sólo en caso de que la plaga persista.

 

HIDROPONIA. a la busqueda del sustrato adecuado

por: Noucetta Kehdi


Desde los años cincuenta la industria de invernaderos, buscando más eficiencia y mejores resultados, comenzó a sustituir la tierra por "substratos".

¿Por qué reemplazar la tierra? Una de las respuestas evidentes es para evitar todas las pestes y enfermedades que nacen en el suelo. Otra, para reemplazar un medio pesado y difícil de limpiar y tratar con un material ligero, fácil de lavar y de reciclar. Y aún más importante: garantizar un entorno para las raíces limpio, neutro y bien aireado.
A menudo la hidroponía está considerada como una técnica de cultivo usando sólo agua, sin sustrato. Esto es cierto para NFT o aerohidroponía, que no utilizan medio o sólo la cantidad necesaria para actuar como soporte de la planta. Pero cultivadores que trabajan con sistemas de riego gota a gota, Deep Channel NFT, o de flujo y reflujo, utilizarán más o menos substrato, según sea el sistema de cultivo que han elegido.

Hoy encontramos en el mercado una gama verdaderamente amplia de substratos, y puede ser difícil para principiantes determinar cuál es el medio que mejor se adapta a su módulo hidropónico.

¿En qué nos debemos fijar cuando elegimos un substrato?

* Que sea neutro (es decir, que no influya sobre el nivel de pH de la solución nutritiva)* Capacidad de retención de agua

* Relación agua / aire

* Aireación y drenaje

* Capacidad de intercambio de cationes (acción amortiguadora)

* Limpieza

* Estabilidad de la materia orgánica

* Facilidad de eliminación

* Riesgos medioambientales y para la salud

Otro aspecto esencial para tener en cuenta es la estrecha relación entre el medio y los ciclos de riego aplicados. Substratos como lana de roca o cubos oasis retienen mucho más tiempo la humedad que la fibra de coco y una vez más que guijarros de arcilla. En sistemas hidropónicos profundos de recirculación continua, como por ejemplo AquaFarms o Flo Gros, es más indicado usar guijarros de arcilla ya que no es necesaria una alta retención de agua. Si has decidido sustituir las bolitas de arcilla por lana de roca u oasis, deberás reducir el ciclo de riego a 5 minutos cada hora.

1 - La lana de roca se hace fundiendo basalto puro a temperaturas extremadamente altas (+/- 1500° C). La masa de roca líquida se hila centrifugando para formar fibras cuando se enfría.

Este es uno de los substratos de utilización más extendida hasta ahora. Fue y aún lo es, ampliamente usado en la industria de invernadero hasta que se convirtió en un riesgo medioambiental, lo suficientemente importante para crear nuevas regulaciones concernientes a su uso y eliminaciónLa lana de roca sigue siendo un buen material y tiene muchas propiedades de un substrato adecuado. Se presenta en formas variadas como cubos de todos los tamaños, trozos y fragmentos triturados y tiene varias ventajas, incluyendo neutralidad, buena aireación y buena capacidad de retención de agua.

Pero la lana de roca tiene un inconveniente muy grande: no es ecológica. Es perjudicial para la salud, especialmente cuando está seca. Partículas finísimas se separa de los cubos o trozos y mediante el aire que respiramos se acumulan en los tejidos pulmonares. La lana de roca también es nociva para el medioambiente, creando un serio problema de eliminación debido a que no se degrada con facilidad. Después del uso por lo general se tira a la basura que va a los vertederos, donde no se descompone, dejando una gran polución en nuestros suelos.

A menudo se utiliza lana de roca con los sistemas de riego gota a gota o de flujo y reflujo, pero ya va siendo remplazada por sustratos más limpios y respetuosos con el medioambiente como fibra de coco o guijarros de arcilla.

2 - Los guijarros de arcilla son esas pequeñas bolitas que a menudo se ven en tiestos de plantas que decoran vestíbulos de bancos y hoteles. Son bolitas de arcilla cocidas a alta temperatura hasta expandirse y volverse porosas, con una estructura estéril y ligera que retiene una importante cantidad de oxígeno y humedad para mantener las raíces sanas. Estas bolitas se pueden adquirir en diferentes diámetros, desde 2 mm hasta 24 mm. Las de tamaño más pequeño tienen cierta capacidad capilar mientras que las más grandes logran un drenaje rápido. La mejor combinación para hidroponía profunda es una mezcla de bolitas pequeñas y grandes (4/8 - 8/16) para lograr el entorno más adecuado para las raíces.

Cuando los guijarros de arcilla provienen de un fabricante confiable son neutras (pH cerca de 7.0), y así el nivel de pH de la solución nutritiva no se verá afectado.

Son fáciles de limpiar después de la cosecha. Si se trata de pequeñas cantidades se pueden hervir en agua. En cantidades mayores se pueden remojar durante la noche en una solución fuertemente ácida (4.0) o en lejía; al día siguiente se aclararán a fondo. Y así se podrán usar tantas veces como sea necesario.

Son naturales y respetuosas con el medioambiente.

Son totalmente reciclables: cuando ya no se vuelvan a utilizar, se pueden fácilmente desechar en el jardín o mezclarlas en los tiestos para aligerar la tierra.

Los guijarros de arcilla tienen poca capacidad de retención de agua comparada con otros sustratos. No se pueden utilizar en todos los sistemas de cultivo pero se recomiendan para sistemas como los "Hydro" Systems, de corrientes constantes y profundas.

Algunos cultivadores los mezclan con otros substratos que pueden ser lana de roca o medios orgánicos como fibra de coco, para mejorar el drenaje y aumentar la capacidad de intercambio de cationes.

3 - La fibra de coco fue lanzada hace algunos años por la industria de invernaderos como sucedáneo para la lana de roca, cuando se necesitaba un sustitución eficiente de bajo costo. Es un sub-producto de la industria del coco, inicialmente producido por países tropicales con grandes plantaciones de palmeras de coco.

En el mercado la encontramos en 2 formas: * La tradicional consiste en ladrillos o panes duros, o chips en bolsas de plástico que se expandirán enormemente cuando se dejan en agua. Este tipo tiene excelentes cualidades de retención de agua y capacidad de intercambio de cationes, y es lo suficientemente estable como para no descomponerse rápidamente.

* Las marcas más nuevas presentan la fibra de coco tejida en cubos y planchas, que casi no tienen capacidad de retener el agua y por lo tanto están indicadas sólo para uso en casos de ciclos continuos de agua. Sin embargo, son perfectas en drenaje y aireación. Hay algunos parámetros que se deben considerar cuando se elige substrato de coco: el contenido de sodio, capacidad de aireación y drenaje con relación a la producción.

Muchos substratos de coco vienen de áreas costeras y contienen sodio en cantidades que pueden ser nocivas para las plantas. Hoy en día los productores aclaran las fibras para quitar la sal, con resultados suficientemente buenos.

Otro parámetro es la capacidad de drenaje del substrato. El substrato puede ser muy bueno y bien aireado, pero cuando se usa fibra triturada, más pronto o más tarde comenzará a compactarse, eliminando el espacio aireado que las raíces necesitan para su desarrollo. Por esta causa los cultivadores mezclan a veces guijarros de arcilla o perlita con sus chips de coco.

La fibra de coco es un producto típico del cual se debe respetar el comercio justo. El proceso de fabricación en muchos países involucra el trabajo de niños y/o compensaciones muy pobres para los granjeros. Este es un tema muy importante que nosotros, habitantes de países ricos, debemos observar al máximo.

4 - La perlita es un derivado de roca volcánica esterilizada, especialmente regulada para uso hortícola. Es excelente para aumentar la aireación, mejora el drenaje y reduce el compactado en la zona de las raíces. Se descompone muy despacio y puede ser utilizada en cantidades. En el cultivo hidropónico se usa perlita en el sistema de riego gota a gota, y se vende embalada en plástico como la lana de roca y la fibra de coco. Algunos cultivadores la mezclan con otros substratos como médula de coco suelta, para mejorar el drenaje y la aireación.

5 - La vermiculita es mica hinchada, calentada y expandida. Mantiene una enorme cantidad de humedad y crea capilaridad en la zona de las raíces. Tiene una excelente capacidad de intercambio de cationes.

Pero la vermiculita, al igual que perlita, no se usa a menudo en cultivos hidropónicos, principalmente por motivo de su pobre aireación. Ambos substratos están mejor adaptados para germinar semillas o esquejes de raíz en otras unidades de propagación hidropónica. Se pueden usar mezclados juntos o con otros substratos para mejorar los resultados.

El substrato es un tema de elección técnica según el sistema de cultivo usado, y también es un tema ético, cuando involucra al medioambiente y al comercio justo. Ésta no es una descripción completa de todos los substratos disponibles en el mercado de cultivo hidropónico actual. Lana de roca, guijarros de arcilla, fibra de coco, perlita y vermiculita son los más comunes y difundidos.

También se pueden usar otros como lava de roca, musgo de fango de turba y hasta arena, grava o corteza de árbol. Por cierto, muchos cultivadores eligen trabajar sin ningún substrato, como en Aero-hydroponia o NFT.

Y en algunos países del tercer mundo, donde los jardineros hidropónicos no tienen las mismas posibilidades o significados como para nosotros aquí, utilizan recortes de plástico y otros desperdicios inertes como medio y obtienen también cosechas excelentes, demostrando que la tierra no es el único substrato posible cuando es reemplazado con el material adecuado.

 

Almacena y conserva la hierba.


 

Cuando hemos cosechado nos encontramos con un montón de ramas, cogollos y hojas, inundando nuestro entorno de embriagadores aromas. Ahora debemos secar y a ser posible, curar toda esa hierba con el fin de que se completen los procesos bioquímicos que potenciarán los efectos de los cannabinoides al tiempo que maduran los agentes aromáticos y la clorofila se destruye.

Efectivamente, ya sabemos (o deberíamos saber) cuando y como cosechar de acuerdo con nuestros gustos y preferencias. En cualquier caso, si es la primera cosecha, el cannabicultor puede experimentar un poco si dispone de varias plantas de esquejes de la misma madre, a base de dejar transcurrir unos días entre la cosecha de cada una de ellas y observar los cambios en estructura y tricomas. Es importante una observación detallada con lupa y anotar las apreciaciones, para así poder tener una buena toma de datos y al final poder comparar y sacar conclusiones.

L a manicura

Normalmente habremos cortado la planta por debajo del último nudo con flores si estamos en interior trabajando con plantas pequeñas. Si la cosecha es de exterior o terraza con grandes contenedores, el tamaño del ejemplar normalmente lo hace poco manejable aún cuando haya sido cosechado por partes, por lo que lo usual es separar las ramas, algunas de las cuales pueden llegar a tener el tamaño de toda una planta de interior. También estas son susceptibles de ser separadas en partes para su mejor manejo.

Una vez tenemos las plantas “despiezadas” en ramas, deberemos realizar una operación destinada a bajar la humedad y retirar las partes no deseables de la planta para fumar; como muchos sabréis, a esto se le denomina “manicura”, pues es de alguna forma similar a esta en tanto en cuanto que “pelamos” los cogollos dejándolos lisos y sin partes sobresalientes. Como se verá por la experiencia, es conveniente trabajar con tijeras de tamaño mediano, con punta y muy afiladas y estrechas, tipo las de peluquería. Comenzaremos eliminando todas las hojas principales que hayan podido quedar tras el despiece, intentando cortar la base del pecíolo o rabito que une la hoja al tallo, repasando así toda la rama, sin olvidarnos de las que sobresalen claramente desde la base de los cogollos.

Este es un buen momento para observar los diferentes desarrollos de la planta dependiendo de la zona de la rama y relacionándolos con la posición que la planta ocupaba en el cultivo, de forma que podamos sacar conclusiones con respecto a si las plantas estaban muy juntas, por ejemplo, o bien si eran demasiado altas, en caso de que las ramas inferiores muestren flores sueltas y poco formadas.

Las hojas que hemos cortado suelen ser inservibles para uso recreativo ya que prácticamente no poseen tricomas y por lo tanto, cannabinoides. En cualquier caso, se pueden aprovechar como especia para aportar sabor, o bien para preparar algún aceite o mantequilla para uso medicinal, ya que las dosis terapéuticas suelen ser bastante bajas.

A partir de este momento, podemos tomar dos opciones: colgar las ramas a secar sin más en ese punto, o bien continuar manicurando. Algunos cultivadores prefieren poner a secar en esa fase para acabar de manicurar tras el secado y antes del curado. La ventaja es que el secado es mas lento y de alguna manera se protegen algunos de los agentes aromáticos. Sin embargo, a la hora de la segunda fase la hierba suele estar ya bastante seca y quebradiza, e incluso las pequeñas hojas exteriores se encuentran plegadas sobre el cogollo siendo de difícil acceso. Por otro lado, las cabezas de los tricomas se desprenden muy fácilmente en este estado, por lo que al manipular las ramas perdemos parte de ellos, pues las rozamos, golpeamos, etc. Ese polvo que a veces se observa al trasluz al cimbrear una rama seca está compuesto en su mayoría por diminutos trocitos de pistilos secos y tricomas, aparte de posibles cadáveres de insectos, polvo, etc.

Por esto y otros motivos, y siempre bajo nuestra experiencia parece ser más beneficioso realizar la manicura completa a la hora de colgar a secar, pues aunque algo de resina queda en las tijeras de forma evidente, se puede recoger y fumar, y en cualquier caso la cantidad es mucho menor que la que perderemos si manicuramos tras el secado. También existe la posibilidad de poner a secar y realizar la segunda parte del proceso tras tres o cuatro días, punto en el que los tallos aún no “parten” y los cogollos han perdido algo de humedad pero conservan la suficiente para que los tricomas no se rompan. Esta solución puede ser válida, pero si la variedad es muy resinosa tendremos dificultad en retirar las capas exteriores de hojitas.

Así pues, tras la poda de las hojas principales, pasaremos a repasar cada cogollo cortando todas las puntas de las hojas e intentando dar una forma “clara” al cogollo, que no siempre es esférica u ovalada, pudiendo tener formas irregulares al agruparse, sobre todo en las puntas. Se trata de eliminar la máxima cantidad posible de materia vegetal sin llegar a cortar los cálices. Por supuesto, estos “restos” sí han de ser guardados pues en este caso sí que portan tricomas con la densidad suficiente como para poder obtener polen o incluso ser fumadas.

Es de utilidad disponer de una cuchilla o “cutter”, o bien un recipiente con alcohol y unas gasas al objeto de limpiar cada poco el filo de las tijeras. Enseguida se nota como se va perdiendo el corte hasta que llega un momento en que ya prácticamente se arrancan las hojas. Podemos limpiarlas fácilmente con una gasa impregnada en alcohol pasándola por los bordes, aunque de esta forma desperdiciamos la resina. Con un poco mas de esfuerzo podemos ir separando la resina de los bordes de la tijera raspando con una cuchilla y recogiendo las bolitas que van quedando. Luego unimos unas bolitas con otras y al final pueden quedarnos unos cigarros de este “pseudo charas” que suele proporcionar un efecto estimulante y activo.

Otro punto a tener en cuenta y en el que la experiencia es fundamental, es la estructura que presentan las diferentes categorías morfológicas que existen en el cannabis narcótico. No nos referimos a la variedad concreta que hayamos cosechado, sino a la morfología que presentan las sumidades florales en cuanto a densidad de cálices, el grosor de éstos, el tamaño y grosor de las hojas pequeñas y cercanas y la cantidad de glándula visible. Dependiendo de todos estos factores haremos una manicura más o menos “profunda”, ya que si tratamos igual un duro cogollo índico que otro sativo puro fino y poco denso, lo normal es que este último se quede en nada tras el secado. Esto mismo también sucede en general con los cogollines de las partes bajas o si han recibido poca luz o están poco formados. En estos casos es conveniente realizar una manicura ligera eliminando solo las puntas de las hojas dejando el resto que después “abrigará” el cogollo dándole forma y algo de volumen. Siempre podremos retirar esas hojitas a la hora de fumar si nos desagradan.

La forma correcta de manipular el conjunto rama–cogollos para realizar la manicura es siempre sujetando la rama entre dos nudos de forma que podamos moverla fácilmente en varios ejes, girándola hacia el lado necesario mientras con la otra mano vamos “rasurando” la superficie. Cuanto menos toquemos los cogollos, mejor.

El Secado

El secado se realiza por diferentes motivos. El principal es que la hierba fresca o recién cosechada es poco manipulable, no se puede picar sin mas, los porros se apagan y el sabor suele ser desagradable, con un tono a “hierba del campo” siempre presente. Por otro lado, está la clorofila, responsable en gran medida del sabor a “matojo”. Además, gran parte de los cannabinoides se encuentran en su forma ácida (THCA, CBDA...) y necesitan tiempo e intercambio gaseoso para descarboxilarse.

Una curiosidad que seguramente será desconocida por muchos es el hecho de que el CBN no se encuentra en la planta fresca, sino que se forma tras un largo proceso de transformación y degradación de otros cannabinoides tras el corte de la planta. De hecho, este descubrimiento fue realizado por Ross y Elsohly en 1997, en la Universidad de Missisipi (Ross, S. A. And M. A. Elsohly, CBN & D9 THC concentration ratio as indicator of the age of stored marijuana samples , Bulletin on Narcotics, 1997, 50, 1-2: 139-147), durante un proyecto de investigación cuyo fin era poder determinar el tiempo transcurrido desde la cosecha al analizar una determinada muestra de cannabis narcótico apta para el consumo. De esta forma consiguieron establecer una relación entre los niveles de degradación del THC de una determinada muestra y sus contenidos en CBN a temperatura y humedad controladas. Hoy en día sabemos que el CBN tiene clara influencia en el tipo de psicoactividad, o mejor, en la duración del efecto psicoactivo, regulando de alguna forma los efectos producidos por la combinación de THC y el CBD, los otros cannabinoides “principales”.

El secado ideal sería el que consigue dejar el material con la humedad entre el 20% y 30% de la que contenía al principio, a lo largo de entre diez y quince días, en total oscuridad. De esta forma conseguiremos unos cogollos de textura esponjosa pero fácilmente desmenuzables, pegajosos y con buen olor. El color de los pequeños trozos de la base hojas que dejamos durante el manicurado deberían haber tomado una tonalidad pálida o incluso amarillenta, señal clara de la descomposición de la clorofila, primer paso para un buen olor y sabor en combustión.

La pérdida de volumen será claramente apreciable y dependerá de la categoría de cannabis que estemos trabajando. Los cogollos se habrán compactado si es una línea índica o de altura o se habrán afinado en caso de sativas dominantes o puras. Los tallos deberían partirse con un crujido sin mayor esfuerzo, así como los cogollos ya “sólidos” se desprenden con facilidad. Un buen momento para realizar una cata, pues así podremos apreciar mejor el importante cambio que se producirá tras un buen curado. Siempre es importante tomar notas en el momento, pues con el tiempo las apreciaciones se difuminan y luego se hace difícil comparar.

A partir de aquí, el objetivo es mantener un proceso lento en la reducción de humedad, otro 10% con un intercambio de gases controlado de forma que se produzcan las últimas transformaciones a nivel químico en las resinas hasta llegar al punto óptimo bajo nuestro punto de vista en cuanto a la combinación de efecto psicoactivo y aromas y sabores al aire y en combustión, momento en que almacenaremos nuestro stock para que se mantenga inalterado a lo largo del mayor tiempo posible.

El Curado

Este proceso es mucho más sencillo de llevar a cabo que el secado. Para realizarlo vamos a necesitar algún tipo de recipiente opaco y estanco, es decir, que cierre herméticamente. Tomaremos cada una de las ramas ya secas, y con extremo cuidado iremos separando cogollo a cogollo e introduciéndolos en el recipiente sin apretarlos. Un bote de cristal opaco con tapa hermética puede servir perfectamente. Hay quien prefiere hacer un paso intermedio entre el secado y el curado, dejando la hierba unos días en cajas de madera antes de pasarla a los botes, lo cual es perfectamente válido teniendo la precaución de no utilizar maderas aromáticas en exceso como ciertos tipos de cedro, ya que tienden a “contagiar” su aroma a la hierba.

Una vez que están los cogollos en el bote, este se cierra y se guarda en un lugar oscuro. Como aún se necesita un ligero aporte de oxígeno y humedad para que se den lugar las últimas reacciones químicas en los cogollos, abriremos el bote una vez por día durante algunos minutos, para volver a cerrarlo y guardarlo transcurrido ese tiempo.

La duración del curado es algo bastante subjetivo, pues cada cual tenemos nuestros gustos. La mejor manera de saber cuando el material está en su punto es realizar catas periódicas, al menos una vez a la semana. Así podremos notar los cambios aromáticos y las variaciones en la psicoactividad. Llegará un momento en el que estos factores serán de nuestro máximo agrado, observando el hecho de que si se continúan abriendo los botes también continuarán los cambios en el interior, por lo que llega el momento del almacenaje.

El Almacenaje

En este momento, lo que deseamos es que nuestra maría se conserve durante largo tiempo en las condiciones en las que decidimos que el curado se había completado, por lo que necesitamos almacenarla de forma que ya no haya esos pequeños intercambios de gases.

Lo más sencillo es un envasado al vacío. Existen en el mercado diferentes sistemas para este fin que utilizan bolsas o botes, pero vamos a exponer una forma sencilla de transformar los mismos tarros que hemos utilizado para curar en tarros al vacío. Es muy simple, se trata de comprar en la farmacia unas válvulas de triple vía, como las que se utilizan para los goteros del suero, por ejemplo. Son muy económicas y fáciles de conseguir. También utilizaremos una jeringuilla grande de las de veterinario.

Sacamos la tapa del tarro, le hacemos un agujero en el centro, insertamos en él la parte de debajo de la válvula y lo sellamos con silicona. Después de dejar que transcurra el tiempo necesario para que la silicona solidifique y pierda su olor característico, colocamos la tapa de nuevo en el tarro. A continuación, a través de la boca de salida de la válvula extraemos el aire con ayuda de la jeringa. Con este sistema podemos conseguir niveles de vacío del 90% o más, con la ventaja de que tras abrir el bote para extraer material podemos volver a hacer el vacío sin ninguna dificultad.

Por supuesto, el sistema más eficiente es la inmersión en algún gas inerte como el nitrógeno o el argón que desplace todo el oxígeno del contenedor, pero su adquisición suele ser cara y difícil, además de la complejidad de su manipulación.

Por último, una vez los botes están al vacío, los guardaremos en un sitio fresco y oscuro. Una temperatura constante de unos 5 grados centígrados puede conservar inalterados durante años los preciados cogollos que allí depositamos.

 

 

CULTIVO EXTERIOR. Obtención de clones

por: Weckles


En un artículo anterior (sobre plantas machos y hembras), mencionaba un método que uso a menudo para determinar si la planta es macho o hembra en una fase temprana del desarrollo. Para este método era importante obtener clones de las plantas que habíamos germinado a partir de semillas. Se trataba de llevar a estos clones a floración y así determinar el sexo de la planta madre. Como he comprobado que siempre que hablo de obtener clones con éxito todo el mundo quiere enterarse, en este artículo me detengo en esta cuestión.

Cuando conseguimos que a partir de semillas previamente germinadas se desarrolle una planta madre realmente buena, ésta garantiza clones/esquejes al menos igual de buenos. Por esta razón, no es mala idea llevarse un esqueje (de la planta madre) o incluso la misma planta madre al interior, antes de que empiece a desarrollar sus hormonas de floración. Esto se hace porque a estas alturas ya conocemos a fondo esta planta en particular, sabemos, por ejemplo, la calidad de la hierba que produce, y, por ejemplo, que florece un poco pronto (punto importante si se cultiva en exterior).

En cualquier caso, vale la pena tomarse el trabajo de conservarla viva hasta el año siguiente, para asegurarse un suministro de buenos clones una vez más. Desde luego, en el caso de cultivo de exterior puede facilitarnos la búsqueda de la variedad que más se ajuste a nuestros requerimientos. Si no tenéis acceso a un buen espacio de cultivo interior, podéis colocar la planta bajo una lámpara en un cobertizo. Solo hay que tener cuidado de que la temperatura no pueda bajar demasiado, y de que haya una ventilación adecuada.

Cultivo de guerrilla
Una gran ventaja de obtener clones de tu propia planta madre es que se puede conseguir un jardín de plantas prácticamente idénticas. Las plantitas genéticamente idénticas crecen todas al mismo ritmo y casi siempre se pueden recoger también al mismo tiempo. Esto puede ser ideal si, por ejemplo, se planta un hermoso terreno de plantas muy juntas en una zona tosa. Las plantas se protegen unas a otras de las rachas de viento. Como son todas más o menos del mismo tamaño, las plantas más exteriores actúan de cortavientos.

Obviamente, si uno se dedica al cultivo de guerrilla debe tener en cuenta ventajas como estas. Este tipo de cultivo incluye poner en marcha una pequeña plantación en, por ejemplo, el centro de un campo de maíz. Con semejante sistema de cultivo es muy importante que las plantas sean mas o menos del mismo tamaño, de modo que no sobresalgan del maíz demasiado rápido.

En caso contrario, hay muchas posibilidades de que las detecten con aviones que operan a gran escala en primavera y verano, y una vez descubiertas, las posibilidades de conservar la plantación son nulas. Es más, también hay que estar bastante seguro de que las plantas estarán listas para la recogida más o menos al mismo tiempo. No hay nada peor que el agricultor llegue y coseche el maíz mientras la marihuana sigue ahí. Si alguna vez os ocurre esto, os puedo garantizar que vuestro nivel de frustración será tan alto que os plantearéis acabar para siempre con vuestras actividades de cultivo de exterior.

Para prevenir dramas como esos, puede ser de gran ayuda obtener vuestros propios clones. Desde el momento en que sepáis cuándo alcanzará vuestra planta madre su etapa de floración, podréis usar este conocimiento para calcular cuándo hay que cosechar vuestros clones. Aquí debo señalar que los clones generalmente florecen una o dos semanas después que la planta madre de la que vienen. Los motivos exactos, los principios que determinan esto, no puedo asegurarlos. Es simplemente algo que he detectado a través de la experiencia y la observación.

En general se puede asegurar que las plantas salidas de semillas siempre florecen antes que si hubieran partido de clones. Otra ventaja de cultivar plantas muy cerca unas de otras es que cuando llegan los días más fríos de otoño, cada planta ayuda a las demás a mantener el calor, ya que gran cantidad de aire queda atrapado entre las hojas de las plantas cercanas. Cuando cultivamos clones ya sabemos que cantidad de fertilizante es adecuada para ellos, puesto que tenemos un ejemplar completamente desarrollado (la planta madre) en el que basar nuestras observaciones.

Un planta madre ya desarrollada
Si os habéis hecho con un par de clones para exterior de un amigo, primero examinados en busca de mohos y otras plagas. No seríais los primeros cultivadores que con la ayuda de los clones de alguien traen plagas a vuestros espacios de cultivo interior.

Debéis prestar mucha atención a la apariencia de los clones; que tengan las hojas verdes y brillantes, y que sean preferentemente del mismo tamaño y peso. Empezar con buenos clones es casi la mitad del trabajo, y sin clones de buena calidad muchos cultivadores de interior se encontrarán pronto sumidos en crisis de un tipo o de otro como por ejemplo que sus plantas florezcan en noviembre (eso me ocurrió a mi una vez).

Antes de empezar de verdad con la clonación la planta debe haberse desarrollado hasta un cierto grado. Si se insiste en extraer clones de una planta poco desarrollada, se corre el riesgo de haber cortado ramas laterales de vital importancia para la planta. Entonces la planta madre nunca se desarrollará igual de bien que lo hubiera hecho, y por lo tanto perdería parte de su potencial. Y lo que es más, con una planta madre correctamente desarrollada se obtiene una mejor estimación de la especie y variedad, puesto que se pueden observar factores como la altura de la planta, el grosor del tallo, el desarrollo de las ramas laterales, y la densidad del follaje.

Dado que las plantas utilizar las hojas para la obtención de energía, energía que utilizan primero para crecer y después para desarrollar su cogollos, lo mejor que se puede hacer es elegir la planta madre más compacta para sacarle los clones. La ventaja de una planta tan bien desarrollada es que sólo hace falta una para conseguir un jardín lleno de clones. Un planta madre bien desarrollada produce muchos más clones de buena calidad que otra de la misma variedad pero menos desarrollada. Además, una planta madre robusta se recobrará bien del trauma de la clonación, o, desde su punto de vista, de haber sido despojada de su medio de crecimiento lateral.

Las ramas bajas Una vez elegida una buena planta madre, generalmente las ramas bajas son las mejores candidatas para utilizarlas en la creación de clones. Los pequeños brotes de estas ramas bajas nunca hubieran producidos en cualquier caso cogollos espectaculares, ya que casi no recibirían luz. Sin embargo, son perfectas para extraer clones. Además, frecuentemente ocurre que los brotes de las rama bajas son los que mejor arraigan. Parece que esto tiene que ver con ciertas hormonas de la planta. Como todo el mundo seguramente sabe, existen muchos tipos de planta que desarrollan raíces en sus ramas más bajas, siempre que estas ramas laterales permanezcan en el suelo por un cierto periodo de tiempo. Este no es el caso de las plantas de marihuana, pero parece que existen nada menos que importantes hormonas en las ramas laterales de la planta, y por eso es mejor utilizar los brotes más bajos de las ramas laterales para sacar nuestros clones.

No se pueden sacar clones de una planta en cualquier época del año. La planta empieza a fabricar las hormonas de floración entre finales de julio y principios de agosto, y por lo tanto, las plantas madre ya no son adecuadas en esa época del año para la extracción de clones. Por eso aconsejo que se extraigan los clones como máximo a mediados de julio, para no verse perturbados por las hormonas de la floración. Pero hay que tener en cuenta que si se espera a mediados de julio para fabricar los clones, estos sólo tendrán de cinco a seis semanas (dependiendo de si la planta madre es de floración temprana o tardía) para desarrollarse completamente. El número de horas de luz empieza entonces a disminuir, y por lo tanto los jóvenes clones pararán de crecer y empezarán a florecer.

Las ramas jóvenes más cualificada como material de clonación tienen una longitud de entre cinco y diez centímetros, y deben tener hojas bien desarrolladas. Los brotes de plantas jóvenes infestadas por caracoles y/u otros insectos, y/o que tienen las hojas amarillas no son adecuadas para sacarles clones.

Navaja de afeitar
Los brotes jóvenes se cortan con un cuchillo muy afilado (una navaja de afeitar de las de antes es perfecta). Aquí hay que decir que siempre se debe hacer el corte transversalmente. Eso dará al futuro clon una mayor superficie para extraer el agua. Las plantas de exterior, y eso incluye a los brotes jóvenes de las ramas laterales más bajas, tienen una corteza mucha más gruesa y fuerte que las cultivadas en interior.
Esto ocurre sobre todo por que las plantas de exterior han necesitado protegerse a si mismas contra oscilaciones de temperatura mucho más acusadas (entre la noche y el día). Esta es la razón por la cual hay cultivadores de interior experimentados que llevan años fabricando clones sin problemas en interior, pero que encuentran problemas cuando intentan hacerlos con variedades de exterior.

Pero aquí también se puede echar una mano a la naturaleza. Esto se hace extrayendo una fina capa de fibra (corteza) del joven clon. Se trata de las misma fibra que se usan para obtener tejidos, y son tan fuertes que a los polvos de clonación les sería difícil atravesar esta capa fibrosa y empezar a estimular el crecimiento de las raíces. Con la ayuda de una navaja se puede cortar una sección de fibras de aproximadamente dos centímetros de la parte más baja de la superficie creada por el corte original, el que la separó de la planta madre. Por donde se han cortado las fibras se puede ver claramente una línea blanca debajo.

Una vez cortado el brote en ángulo para sacarlo de la madre, y cortada también una sección de corteza joven y fibrosa, entonces se puede plantar el clon en la tierra, en un bloque de lana de piedra o en agua pura para desarrollar las raíces. Si se eligen la tierra o la lana de piedra, primero hay que sumergir la superficie angulosa del corte en agua y después darle solamente un toque del polvo de clonación a los lados de la superficie de corte. Hay que evitar que haya polvo de clonación en la superficie de corte del brote.

Si esto ocurre hay muchas posibilidades de que se bloquee la corriente de savia de su interior, por lo que el brote dejará de recibir humedad, se secará, y más tarde morirá.

Bloque de lana de piedra
Una vez aplicado correctamente el polvo de clonación al esqueje, se hace un pequeño agujero en la tierra, o pequeños agujeritos (por ejemplo con un palillo de dientes) en los bloques de lana de piedra, y se coloca cuidadosamente el futuro clon dentro del agujero. Hay que asegurarse de que el polvo de clonación del borde del esqueje permanece en su sitio, o habrá que renovar la aplicación. Una vez el esqueje está firmemente plantado en la tierra o en el bloque de lana de roca, se aprieta cuidadosamente. Después se humedece la tierra, o en el caso de los bloques de lana de roca se colocan sobre bandejas de agua para que estén completamente húmedos.

La ventaja del bloque de lana de roca, es que puede proporcionar muy rápida y fácilmente a los esquejes todo el agua que necesitan, después de lo cual se secan muy rápidamente, permitiendo así a las pequeñas raíces adquirir todo el oxígeno que necesitan. Con la tierra existe el problema de la entrada de agua, especialmente en las etapas más tempranas de crecimiento del clon. Puede ser un problema darle agua al clon, porque la superficie de la tierra está seca, mientras por debajo la capa que antes estaba seca de la maceta se convierte en un barrizal. Por eso es por lo que siempre hay que usar macetas pequeñas cuando se quieren arraigar clones. Tan pronto como se vean aparecer las primeras raíces al fondo de la maceta, se puede replantar el clon.

Comparados con la tierra las mayores ventajas de los bloques de lana de roca son, en primer lugar, que se pueden coger una buena cantidad de clones y cultivarlos en un espacio relativamente pequeño, y en segundo lugar, que se puede ver inmediatamente qué clones están echando raíces y cuáles no.

A veces ocurre, especialmente cultivando los clones en tierra, que no hay raíces visibles en el fondo de la maceta. Todo lo que se puede hacer es esperar y desear que finalmente aparezcan. Pero a veces ocurre que finalmente se arranca el esqueje (todavía no se puede llamar clon) de la tierra sólo para encontrar que no ha desarrollado ninguna raíz.

Durante todo este tiempo el esqueje se ha aferrado a la vida, porque lo hemos estado vaporizando con agua para asegurarnos que el aire de su alrededor tuviera un alto contenido en humedad. El esqueje ha absorbido repetidamente humedad (el agua vaporizada) con sus hojas, y se las ha arreglado para seguir vivo utilizando sólo esta fuente de agua. Esto ocurre menos utilizando bloques de lana de roca. Una vez que el clon está bien asentado en su medio, hay que asegurarse de que ninguna hoja toca el suelo (sea tierra o lana de roca) lo que generaría gran tensión en el joven clon. De hecho, lo mejor es sencillamente quitar las hojas más bajas, o recortarles los bordes para que parte de la hoja quede debajo pero no lo suficiente como para que haya riesgo de que toque el suelo.

Recortar los finales de las hojas o cortarlas más o menos por la mitad, ayuda al clon a evitar el exceso de transpiración, lo que podría hacer que se secara demasiado rápido. Hay que asegurarse de que al menos queden dos hojas con buen aspecto, de modo que la planta pueda absorber la suficiente luz.

Crecimiento de las raíces
Las plantas de marihuana generalmente no arraigan muy bien, pero si uno se ocupa de dar a los jóvenes brotes recién cortados un buen aporte de oxígeno en la tierra en la que estén plantados, desarrollarán pequeñas raíces en una o dos semanas, momento en el cual se podría llamar a los esquejes clones.

El oxígeno juega un papel muy importante en exitoso desarrollo del sistema de raíces y por lo tanto necesita un poco de atención extra. Necesitamos asegurarnos de que si plantamos los clones en tierra para que arraiguen, esta tierra es buena y está aireada y permanece de este modo, y lo que es más, libre de fertilizantes.

Las raíces jóvenes nunca deben estar en contacto directo con los fertilizantes, porque son todavía demasiado pequeñas y poco desarrolladas para soportarlo. A menudo los fertilizantes tienen una concentración demasiado alta de nitrógeno para estas raíces inmaduras, lo que supone un inconveniente para un correcto desarrollo.

Además de niveles adecuados de oxígeno, los clones prefieren enraizarse en una tierra ligeramente cálida, o e bloques de lana de roca también cálidos. Pueden encontrarse a la venta platos calentadores especiales que se pueden colocar debajo de una bandeja de germinación, pero si estos platos resultan demasiado caros para unos pocos clones, también se pueden colocar los bloques de lana de roca en su propia caja, o los clones en sus macetas encima de un radiador. Otra cosa que ayuda al arraigo de los clones es colocarlos en un espacio donde se pueda mantener alta la humedad del aire. Para esto son ideales las cajas especiales para germinación dentro de las cuales se puede mantener fácilmente la humedad, de modo que el contenido en humedad del aire de alrededor permanezca alto. Además tienen una pequeña rejilla de ventilación que se puede abrir para asegurarse que la humedad del aire no se eleve demasiado. Con una excesiva humedad del aire se corre el riesgo de que una infección de hongos devaste los delicados clones.

En vez de comprar una bandeja de germinación se puede utilizar un cubo o macetero con el borde sellado con un plástico. Hay que practicar unos cuantos agujeros en el plástico para asegurarse que el interior no se humedece por completo demasiado deprisa.

Incluso cuando no se utilice una bandeja de germinación o un macetero, aún se puede garantizar que los niveles de humedad alrededor de los clones se mantienen altos rociándoles regularmente con un spray con agua desde un spray de los corrientes. De esta forma los clones también obtienen agua a través de sus hojas, lo que ayuda a evitar que se sequen.

A veces es incluso mejor vaporizar a los clones con agua en las hojas, es mejor eso que simplemente regar el sustrato. Al añadir más y más agua a las macetas existe un mayor riesgo de que el sustrato se convierta en fango y por lo tanto se corte el suministro de oxígeno a las raíces todavía en desarrollo. Esto por supuesto es una catástrofe para toda tu generación de flores.

Bomba de acuario
Respecto al oxígeno, hay otro método poco conocido para que los jóvenes esquejes echen raíces, que consisten en situar sus tallos solo en una bandeja de cultivo o cubo de agua. Para garantizar los niveles correctos de oxígeno, se sumerge una bomba de acuario en la bandeja o cubo. Una bomba como esta que normalmente proporciona oxígeno a los peces, se puede usar con mucho éxito para permitir el desarrollo de las raíces en los clones. Hay que pensar bien cuándo se necesita una bomba de aire, porque si no es así puede matar a los clones.

También es necesario examinar la zona inferior de los esquejes en busca de tejido cicatrizado, la nueva capa de tejido que los esquejes desarrollan como un modo de restañar su herida.

A pesar de sus buenas intenciones, el esqueje no tiene forma de saber que este tejido cortará su suministro de agua, de modo que hay que arrancarlo.

La ventaja de poner los esquejes en agua es que se puede colocar en una sola bandeja o cubo toda una remesa de ellos. Si tuvieras que colocar el mismo número en macetas individuales necesitarías muchos más espacio. Al ponerlos en un solo sitio, se puede buscar la formación de tejido cicatrizado mucho más fácilmente (algo que no es posible ni en tierra ni en bloques de lana roca.

Puedo decir algo más para evitar que vuestros clones se sequen: nunca se deben colocar los clones directamente a la luz solar, porque de esta manera se secarían irremediablemente en muy poco tiempo. Una vez que los clones hayan desarrollado un buen sistema de raíces (incluso si están todavía sobre bloques de lana de roca), una buena dosis de sol es positiva (proporciona a los brotes jóvenes una buena inyección de energía). Mientras los jóvenes clones no hayan desarrollado todavía sus raíces es mucho mejor dejarlos en principio de una zona sombreada, por ejemplo bajo unos arbustos o árboles. Allí los clones no sólo se van a beneficiar de una cantidad de luz reducida, si no que también tendrán menos problemas con el viento y la lluvia, ya que allí circula un aire perfectamente húmedo.

También hay que vigilar a los caracoles, ya que se trata de condiciones idóneas también para su desarrollo. Les encantan las hojas tiernas y pueden causar un enorme daño. Puesto que normalmente ellos suelen aparecer durante la noche, durante el día tus clones están perfectamente a salvo, pero hay que retirarlos por la noche.

Lámparas de crecimiento
Si no disponéis de un espacio suficiente, o no tenéis jardín o balcón con una zona soleada, podéis simplemente dejar las raíces desarrollarse bajo una o más lámparas de cultivo. Las lámparas de crecimiento son adecuadas para desarrollar las raíces de los clones debajo de ellas hasta que han recibido la suficiente luz sin calentar demasiado los clones de modo que no se sequen demasiado rápido. Empleando lámparas de crecimiento se puede extender el periodo de luz que reciben comparándolo con la luz natural del sol, y por lo tanto acelerar de algún modo todo el proceso de desarrollo. Una vez conseguido el desarrollo de clones propios, el cultivo de exterior se vuelve mucho más fácil, ya que con los clones podréis utilizar las variedades más adecuadas para el cultivo de exterior. Buena suerte y hasta la próxima vez.

Weckels es fotógrafo y reportero de lugares de cultivo para varias revistas holandesas. Se ha ganado cierta fama en Holanda por su cobertura de la producción de hierba (en interior y exterior), especializándose en la documentación de plantaciones de exterior.

 

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