Vaporización: Carb caps

Si bien en el artículo anterior os contábamos que eran los bangers y para que se usaban. En esta ocasión os hablaremos de los accesorios y complementos usados junto a los bangers para optimizar su funcionamiento.

por Raro Genetics, @raroweed

Carb cap en forma de cactusCarb cap en forma de cactus

¿Qué son los carbs caps?

Al igual que sucede con otros productos relacionados con las extracciones, los carb caps (dado que usaremos constantemente esta palabra, a partir de aquí no la pondremos en cursiva, al igual que el término “banger”) han llegado desde Norteamérica para quedarse.

Estos accesorios no son más que una tapa con la que cerrar nuestro banger. Gracias al efecto de vacío que produce, consigue retener los vapores originados al entrar la extracción en contacto con la parte inferior del banger. De esta forma concentra tanto los terpenos, como los cannabinoides, y evita su volatilización fuera del banger. El uso de estos artilugios hace que se obtengan inhalaciones más sabrosas y potentes. Este proceso sería similar al usado en las ollas rápidas, las cuales retienen los jugos de los alimentos, potenciando su sabor.

Estas tapaderas, aunque en un inicio estaban enfocadas para ser usadas cuando se realizaban grandes dabs. En la actualidad, gracias a la gran imaginación tanto de consumidores como de fabricantes, se adaptan a un sinfín de posibilidades.

Diferentes tipos de carb caps

Dado el gran número de modelos presentes en el mercado, los clasificaremos de dos formas: por el material en el que están manufacturados y según su diseño.

Centrándonos primero en el material en el que están fabricados, encontramos principalmente tres materiales: cristal de borosilicato, acero inoxidable y titanio. Los de cristal son los más comunes, dado su menor precio y su total salubridad. En cambio, ya sea por su alto precio (especialmente los de titanio) o por su dudosa salubridad, los elaborados a partir de metales son muy poco usados.

Otro factor por el cual podemos encontrar más modelos elaborados con cristal es su fácil elaboración. En la mayoría de los casos se manufacturan a partir de tubos huecos o sólidos que se moldean al ser calentados con quemadores especiales. Además, su tratamiento térmico (proceso por el cual se cuece el cristal para endurecerlo) es normalmente corto a causa del pequeño tamaño de las piezas a templar. Por eso, se pueden templar un gran número de piezas en un horno (especial para este fin) de pequeñas dimensiones.

En cuanto al diseño, los carb caps se podrían clasificar en cinco categorías:

  • Tapa cerrada: este fue el primer modelo que se desarrolló, de ahí que sea conocido como el modelo básico. Este modelo de carb cap no posee ninguna característica singular. Es una tapadera que crea un vacío impidiendo que el vapor se escape, de ahí que los fabricantes los elaboren con curiosas formas para atraer al público. Podemos encontrar figuras tan dispares como cactus, ovnis, patitos de goma… y un sinfín de modelos con la misma funcionalidad, pero con un aspecto diferente. Como curiosidad, este modelo también se usa para tapar las cazoletas de los bongs. Para efectuar el mismo efecto de vacío producido en los bangers. Este tipo de carb cap es ideal para los consumidores noveles, así como los que quieren dabbear extractos con ciertos restos vegetales.
  • Flujo vertical: a diferencia del modelo básico, estos sí contienen un conducto interior que dejará pasar una corriente de aire que se produce al inhalar, pasando el aire en sentido vertical desde la parte superior del carb cap hasta el interior del banger. Estos también los podemos encontrar en multitud de modelos, aunque normalmente son menos elaborados y atractivos que los básicos. Por el contrario, son muchos más versátiles. Especialmente usados en bangers recycler, favoreciendo su efecto. Son usados especialmente por los amantes de las grandes caladas, ya que consiguen obtener un mayor flujo de aire.
  • De cuello largo: bajo nuestro punto de vista, este es el modelo más cómodo de usar. Este tipo de carb cap suele poseer largos conductos, gracias a los cuales, además de enfriar el aire antes de llegar al extracto, nos facilitará su manejo. Evitaremos las incomodas quemaduras accidentales, causadas por el uso de tapaderas de pequeño tamaño. Suelen estar formados por una esfera, de la que sobresalen las dos puntas del conducto. Gracias a este diseño, el flujo de aire puede ser conducido a nuestro antojo, de forma vertical. Al igual que los de flujo vertical, son especialmente usados en bangers recycler.
  • Flujo horizontal dirigido: este modelo es muy similar al anterior, con la salvedad de que en estos carb cap conducen el flujo de aire en forma de “L”. El aire entra de forma vertical y desemboca en horizontal. De esta forma, podemos conducir este flujo hacia las paredes del banger; a diferencia de los modelos anteriores, que embocan su canal de aire hacia la zona inferior del banger. Este modelo es muy preciado por los amantes de las inahalaciones a baja temperatura, ya que el flujo de aire enfría las paredes del banger. De esta forma potenciamos también potenciamos el sabor.
  • Con dabber: este tipo de carb cap, además de hacer la función de tapadera, posee un dabber en la parte superior de esta. Así, se convierte en una herramienta multifuncional. Estos modelos son algo incomodos ya que, a causa del peso del dabber, el carb cap no se mantienen en su sitio. Así que tienes que aguantarlo para que no se caiga. En cambio, si usamos el dabber al calentarse el carb cap (cuando entra en contacto con el banger caliente), corremos el riesgo de quemarnos. Son poco comunes y, a diferencia de los anteriores modelos descritos, este tipo de tapadera suelen estar manufacturada con metal.

Carb cap de flujo verticalCarb cap de flujo vertical

Platillos y dabbers, los complementos perfectos

Otros de los aspectos que debemos cuidar cuando dabbeamos extractos es cómo los manipulamos. Un extracto bien purificado puede contaminarse por unos utensilios inadecuados. Por ello, siempre recomendamos que los dabbers usados para este fin sean de cristal de borosilicato o titanio, ya que solo estos materiales nos aseguran su salubridad. Además, los platillos y envases usados para depositar los extractos deben ser también de los materiales anteriormente mencionados, o bien de silicona de grado médico. Aunque estos materiales no entraran en contacto con el calor, con el mero uso para almacenar los extractos pueden desprender partículas insalubres. Como ejemplo podemos poner el papel de horno. Es muy efectivo y salubre en su primer uso, pero si se manipula en exceso desprenderá microfibras de papel.

Dabs en frío

Para terminar este singular análisis de bangers y carb caps, os queremos mostrar una novedosa técnica que se ha hecho muy popular entre los amantes de los extractos que quieren obtener, además de un efecto potente, el mejor sabor posible. Gracias al efecto séquito, si podemos volatilizar de una forma correcta los terpenos, veremos cómo los cannabinoides potencian su efecto.

Lo primero que cabe destacar de esta técnica es que, para realizarla, necesitaremos un banger cerrado (no puede tener orificios en la parte lateral o inferior), así como un carb cap básico, que posea un conducto interior. Por último, también necesitaremos un mechero tipo soplete.

El primer paso (además de llenar de agua la pipa o el bong) es asegurarnos que nuestro banger está totalmente limpio. De no ser así, el sabor obtenido será muy desagradable. Podremos una pequeña porción de extracto dentro del banger y lo cerramos con el carb cap. De esta forma tenemos un recipiente cerrado, que alberga nuestra extracción. Seguidamente, calentaremos la parte inferior (es muy importante que se haga desde la parte inferior para que no entren partículas de gas) del banger durante unos segundos. Para una vez empiece a burbujear el extracto, dejaremos de aplicar calor y realizaremos la inhalación con la tapa cerrada, e iremos abriéndola cuando veamos que la densidad del vapor producido baja, terminando así la primera calada.

Normalmente, solo se volatiliza una parte de la resina, por lo que podemos repetir el proceso (si esperamos mucho se resacará el extracto) asegurándonos de que consumimos toda la extracción. La primera calada será mucho más sabrosa que la segunda. La segunda potenciará el efecto gracias al descarboxilación producida en la primera calada.

Carb caps listos para usarCarb caps listos para usar

Una vez realizado todo el proceso, es muy importante limpiar todas las partes del circuito (desde el carb cap, hasta el bong), ya que, de no ser así, la posterior limpieza será más complicada y menos eficiente.

La limpieza puede llevarse a cabo con la ayuda de alcohol isopropílico o detergente especial para la limpieza de pipas y bongs. Esto facilitará el mantenimiento de nuestras preciadas piezas. Para optimizar la capacidad limpiadora de estos productos podemos meter las pequeñas piezas en una bolsa zip, que llenaremos con el limpiador y cerraremos cuidadosamente; y la agitaremos, agilizando de esta forma su limpieza. Una vez limpios, enjuagaremos con agua y secaremos los utensilios para deshacernos de los restos de cal.

¡Yo vaporizo!

 

 

Vaporización: ¿Qué son los bangers?

En este número de Cannabis Magazine dedicaremos la sección de vaporización a desgranar qué son los bangers, así como los diferentes tipos que podemos encontrar en el mercado actual.

por Raro Genetics, @raroweed

Banger camaleón en fríoBanger camaleón en frío

¿Qué son los bangers?

Al igual que todo lo relacionado con el sector del cannabis, los extractos y su consumo están viviendo una evolución constante. Este hecho viene provocado sobre todo por la gran cantidad de países que ya han legalizado (al menos en cierto modo) su cultivo, consumo y venta. De ahí que cada día salgan nuevas formas de consumir los extractos más purificados, extraídos de forma mecánica. Lo último y más popular en la actualidad son los bangers (a partir de aquí no la pondremos en cursiva).

Los bangers son la evolución de los clavos (ambos se calientan con un potente mechero o de forma eléctrica), que incluso necesitaban una cúpula para contener los vapores producidos y poderlos inhalar (conectados siempre a una pipa o bong). Estos primitivos clavos, evolucionaron a clavos más modernos y que no necesitaban las incomodas cúpulas. Pero esta solución ha sido temporal, ya que estos eran poco adecuados en caso de querer consumir una gran cantidad de extracto en una sola calada. Por ello, los usuarios buscaron diferentes soluciones, siendo la más popular y aceptada los bangers.

Los bangers combinan el principio básico de los clavos (similar a la pipa de Eagle Bill), con la ventaja de tener un depósito mayor donde albergar el extracto mientras es vaporizado. De esta forma permite que la cantidad dabbeda de una sola vez sea mayor, pudiendo depositar en la cazoleta hasta casi un gramo de extracto. Una cantidad excesiva bajo nuestro punto de vista, aunque ciertos consumidores (sobre todo en los Estados Unidos) sí que llegan a consumir esta cantidad de una vez.

Estos depósitos o cazoletas están unidos por un conducto en la parte lateral, al adaptador para la pipa o bong. Una vez el extracto empieza a volatilizarse, el vapor es absorbido a través del conducto que conducirá el preciado vapor hacia el bong. Utilizando de esta forma el principio básico de los primeros clavos, pero sin el engorro de tener que usar las cúpulas y con la ventaja de poder consumir más cantidad de forma óptima de una sola inhalación.

Además, estos singulares y modernos se pueden encontrar en multitud de modelos y formas. Dependiendo del tipo, ofrece unas u otras características especiales para optimizar su uso.

Banger con núcleo reforzadoBanger con núcleo reforzado

Tipos de bangers

Los bangers se podrían clasificar de dos formas: según el material con el que están fabricados y según sea su forma. Aunque podemos encontrar otros materiales destinados a la elaboración de bangers, los principales son:

  • Acero inoxidable: pese a que en un principio algunos fabricantes optaron por la fabricación de este material, debido a la poca garantía de durabilidad y salubridad, son pocos sus defensores. Al calentarse, pueden desprender partículas poco salubres y suelen aportar un característico sabor metálico a todos los extractos. Por ello, nosotros desaconsejamos este material cuando es utilizado para este fin. Cabe recordar que al calentarse puede pasar de 0 a 300 grados Celsius en apenas unos segundos, y este material no acepta bien estos cambios bruscos de temperaturas en repetidas ocasiones.
  • Titanio: a diferencia del acero inoxidable, el titanio (de grado quirúrgico) sí soporta estos cambios de temperatura sin sufrir alteraciones. Por lo que la durabilidad está garantizada. Además, dada su dureza, no desprende ningún tipo de impurezas al ser calentado, respetando así tanto el sabor como la salubridad. Por el contrario, este material es muy caro, llegando a costar un banger de calidad básico por encima de los 200 euros.
  • Cristal de borosilicato: bajo nuestro punto de vista, este es el material más adecuado si hablamos de calidad-precio. Suelen costar desde los 30 euros hasta los 120 dependiendo de lo elaborado que sea y de su manufacturación. En caso de ser pieza artesanal puede alcanzar precios muy elevados. Otra ventaja destacable es que son totalmente salubres, sin olvidar que respeta totalmente el sabor del extracto. Por el contrario, este material es frágil, sobre todo si la fabricación no es buena (normalmente las piezas elaboradas por artesanos de nivel suelen soportar mejor los golpes) haciéndolo poco apto para los manazas.
  • Cuarzo: este material es muy similar al cristal de borosilicato, aunque ofrece una mayor resistencia a los golpes. Por el contrario, este material es más caro que el cristal. Bajo nuestro punto de vista, es demasiado caro para las ventajas que nos pueda ofrecer.

Dabbeando sobre núcleo reforzadoDabbeando sobre núcleo reforzado

En cuanto a la catalogación según su forma, los principales modelos serían:

  • Básico: el modelo más básico se basa simplemente en una cazoleta de cristal unida a la pipa o bong gracias al conducto encargado de transportar el vapor. Tanto este modelo como los más elaborados pueden adquirirse para conexiones macho o hembra y casi de todos los tamaños, compatibles con nuestras piezas de cristal favoritas. Como dato, el tamaño medio suele ser entorno a los dos centímetros de diámetro, con una base plana que reparte el extracto por todo su fondo.
  • Fondo redondo: el modelo con fondo redondo es muy similar tanto en forma como en uso al modelo básico, con la salvedad de poseer un fondo curvo. Esto hace que haya más superficie del banger en contacto con la extracción, consiguiendo una volatilización de la resina más rápida e uniforme. En cuanto al tamaño, suele tener un diámetro menor que los básicos, pero en altura suelen ser más altos.
  • Lágrima: los banger tipo lágrima serían la forma más extrema de los bangers de fondo redondo. En cambio, estos modelos poseen un fondo muy similar al de las copas de cava, siendo, sobre todo, muy visuales. Dada su forma, son más frágiles que los modelos anteriores.
  • Núcleo reforzado: la evolución del modelo más básico es el de núcleo reforzado. Estos banger tienen en el fondo una especie de botón añadido que hace que haya dos alturas. Este botón de forma natural adquiere mayor temperatura, haciendo que la extracción se vaporice con mayor rapidez. Además, permanece más tiempo caliente, facilitando las caladas más grandes. Por el contrario, con este tipo de banger hay que tener cuidado con no pasarse de temperatura.
  • Doble pared: los bangers tipo pared suelen ser similares al modelo básico y de fondo plano, con la salvedad de tener un doble cristal en la pared. Es decir, entre la pared interior y la exterior hay un espacio. Con esto se consigue un calentamiento más suave y homogéneo. Suelen enfriarse con rapidez, por lo que debemos ser más o menos rápidos a la hora de realizar la inhalación. Como punto en contra se encuentra su fragilidad, ya que, al tener dos paredes más finas en lugar de una, son más sensibles a los impactos o al sobrecalentamiento.
  • Camaleón: este modelo sería la evolución del anterior, ya que en el espacio que queda entre las paredes se encuentra un mineral termo sensible (dependiendo del modelo usan un mineral u otro). Es decir, que cambia de color a la vez que de temperatura. Esto es algo muy valorado tanto por los consumidores noveles como por los expertos, ya que de una forma sencilla se puede tener una noción de la temperatura a la que está el banger. De encontrarse demasiado caliente, estropeamos el sabor, haciéndose incluso incomoda la inhalación. Por ahora, este tipo de banger suele estar disponible solo en el modelo básico, aunque me consta que los artesanos del cristal ya trabajan para ofrecernos modelos más complejos dotados de detalle. También cabe destacar que el mineral está encapsulado, por lo que no deja ningún resto insalubre en nuestro vapor.
  • Recycler: este sería el modelo más sofisticado dentro de los bangers. Parte de un modelo básico al que se la añade un tubo en el fondo, conectado a su vez con el deposito. Además, lleva un anillo (removible) que actúa de repartidor del extracto. Es decir, la extracción se deposita en el fondo e ira haciendo un recorrido por el tubo recycler que mandará de nuevo a la extracción para el depósito. De esta forma formaremos un circuito por donde discurrirá el extracto, algo muy visual cuando vaporizamos porciones de un tamaño considerable. Gracias al anillo, el extracto se repartirá mejor, aireándose y calentándose mientras discurre por el anillo, mientras cae por la cazoleta o depósito.

Vaporizando en banger de fondo redondoVaporizando en banger de fondo redondo

Estos modelos los podemos encontrar en los diferentes materiales antes mencionados. Aunque por su precio y versatilidad, el cristal de borosilicato suele ser el material más usado.

También cabe destacar que la mayoría de modelos permiten su uso de forma manual, mediante el uso de sopletes de cocina o mecheros de grandes prestaciones; así como conectarlos a resistencias eléctricas especialmente diseñados para este fin, con las que podemos controlar la temperatura de una forma más o menos precisa.

Os animamos a estar atentos al próximo número de Cannabis Magazine, donde os mostraremos alguna novedosa técnica, así como los accesorios ideales para el uso de bangers.

¡Yo vaporizo!

 

 

Vaporización frente a ingesta (III)

En la tercera parte de esta singular comparativa os daremos las recetas para hacer cannamermelada y bombones cannábicos. Además, arrojaremos algunas conclusiones obtenidas en esta comparación.

por Raro Genetics, @raroweed

Diferentes vaporizadoresDiferentes vaporizadores

Cannamermelada, el edible para el día a día

Según diferentes estudios españoles, además del aceite, la mermelada es el producto más usado para acompañar nuestras tostadas cada mañana. Si a este dato le sumamos la enorme cantidad de consumidores de cannabis que hay en nuestro país, pensamos que la cannamermelada es uno de los edibles que más popularidad va a cobrar en los próximos años. Anticipándonos a esto, os brindaremos una receta para hacer esta singular mermelada, en este caso de naranja. La naranja, además de ser la fruta más popular y económica, nos facilitará nuestra receta gracias a su composición:

Ingredientes que necesitaremos:

  • 2 naranjas de zumo.
  • 100 gramos de azúcar o 75 de miel.
  • 300 mililitros de agua.
  • 1 gramo de CBD cristal y medio de CBG cristal.
  • Perfiles terpénicos, en este caso de Clementine (opcional).

Lo primero que debemos de hacer es limpiar muy bien las naranjas, ya que usaremos también la piel. Es muy importante limpiar bien la cáscara, y podemos ayudarnos de un estropajo nuevo.

Una vez limpias, las cortaremos en rodajas lo más finas posibles (con piel incluida). Las pepitas las iremos reservando, ya que la usaremos más adelante.

Mientras vamos cortando las naranjas podemos poner, en una olla grande, el agua y el azúcar o la miel, para que se vaya diluyendo con el agua. Lo iremos removiendo para que no se pegue y es importante que no llegue a ebullición.

Cuando ya tengamos picada la naranja y caliente el agua edulcorada, pondremos las naranjas en la olla a fuego lento. Las pepitas que teníamos reservadas las meteremos en un filtro para té y, una vez cerrado, las pondremos también dentro de la olla.

Iremos removiendo la olla para que se vayan cociendo de forma uniforme todas las rodajas y que vayan exhumando el gelificante natural presente en la piel de la naranja. Además, con la ayuda de una cuchara de palo, podemos ir rompiendo las rodajas cada vez que lo removamos. De esta forma conseguiremos acelerar el proceso y nos quedara una textura mejor en el producto final.

El proceso de cocción puede durar entre 90 y 120 minutos, dependiendo de la cantidad de zumo presente en las naranjas. Es importante que paremos la cocción antes de que nos quede muy denso, ya que, al enfriar, se volverá todavía más espeso.

Una vez lista la cocción, dejaremos que baje la temperatura de la mermelada, para, una vez enfriado, agregarle los cristales de CBD y CBG.

En el caso de que hayan quedado trozos demasiado grandes de naranja (ya sea de pulpa o cáscara) podemos hacer más fina la mermelada con la ayuda de una picadora eléctrica.

Antes de que enfríe, la envasaremos en uno o varios botes dependiendo del gusto del consumidor. Es recomendable envasar la mermelada en pequeños envases, de forma que aumentemos la durabilidad de nuestro producto. También cabe destacar que los envases deben ser esterilizados previamente para evitar que se contamine nuestro producto.

Una vez en su bote, le pondremos un mililitro de perfil terpénico por cada 300 gramos de mermelada y removeremos un poco, para que se disuelva.

Con estas cantidades nos habrán salido en torno a 600 gramos de mermelada, que serían aproximadamente 30 raciones (similares a las monodosis que suelen servir en los bares), las cuales contendrán 33 miligramos de CBD y 16 de CBG, cantidad suficiente (en la mayoría de los casos) para comenzar el día con un punto extra de energía, así como para combatir dolencias, como pueden ser las inflamaciones musculares.

En el caso de querer realizar una cannamermemelada de mayor psicoactividad podemos sustituir los cristales de CBD o CBG por THC cristal (de esto hablaremos en próximos artículos), haciendo más recreativa esta receta.

Añadiendo perfil terpénico y cristalesAñadiendo perfil terpénico y cristales

Bombones cannábicos, receta rápida y sencilla

¿A quién le amarga un dulce? Fue lo que pesamos la primera vez que hicimos la golosa receta que os vamos a proponer ahora. Además, gracias a que estos edibles en monodosis, nos permitirá obtener una dosificación mucho más exacta sin necesidad de tener grandes y costosos aparatos ni estar pensando la cantidad que nos comemos. En definitiva, facilitando mucho su consumo.

Para realizar los bombones necesitaremos (en torno a quince bombones-):

  • 160 gramos de chocolate negro (al menos del 80 %) para postres. Nosotros usamos del 90 %.
  • Gelatina neutra (2 láminas).
  • 100 mililitros de zumo natural. En nuestro caso solemos usar de naranja, para darle un toque de acidez y dulzor.
  • 250 mg de cristales de CBG y 250 mg de CBD.
  • 15 gotas de perfil terpénico.

En cuanto a los materiales que necesitaremos para elaborar la receta serán: bol redondo de cristal y olla para fundir el chocolate, molde para bombones, pequeño cazo para hacer la gelatina y termómetro con sonda.

Lo primero que tenemos que hacer en esta receta es poner a fundir el chocolate. Para ello pondremos una olla con agua a fuego medio. Encima de esta olla pondremos el bol de cristal a modo de tapadera. Este debe quedar ajustado al borde, ya que si le entra humedad al chocolate se estropeará.

Una vez colocado, podremos el chocolate en trozos dentro del bol, que iremos removiendo para que se vaya derritiendo de forma uniforme. Además, controlaremos la temperatura con el termómetro para que el chocolate nunca supere los 50 grados Celsius.

Mientras tanto, vamos realizando la gelatina. Para ello hidrataremos en agua fría nuestras dos hojas de gelatina natural durante un par de minutos. Cuando ya estén hidratadas, calentaremos 25 mililitros de agua y la pondremos en un plato, donde agregaremos también la gelatina, removiéndola hasta disolverla totalmente. Una vez disuelta, le agregamos el zumo (a temperatura ambiente) y movemos hasta homogenizar. Reservamos esta mezcla para que vaya cogiendo consistencia, sin llevar a solidificar.

Una vez pasado este tiempo de elaboración, nuestro chocolate ya estará fundido. Apagamos el fuego y nos ponemos a rellenar el molde para los bombones. Para ello nos ayudaremos de una cucharilla, con la que iremos llenando el molde con el chocolate. Es importante que lo llenemos más de la mitad, para que nos salga bien la capa exterior del bombón.

Una vez rellenos, le daremos la vuelta al molde para que el chocolate se deslice hacia el exterior y forme la capa externa de chocolate. Que expulsen el chocolate puede tardar varios minutos, aunque podemos acelerar el proceso dándoles un pequeño golpecito. En cualquier caso, es conveniente tener un poco de paciencia. Cuando ya tengamos los moldes listos, lo pondremos durante cinco minutos en el congelador, para que el chocolate se endurezca.

Transcurridos cinco minutos, sacaremos el molde del congelador y le pondremos (con la ayuda de una cucharilla o manga pastelera) la gelatina. Dejaremos dos o tres milímetros del molde sin rellenar, para que luego podamos cerrarlo con más chocolate.

Cuando ya los tengamos rellenos, agregaremos el toque cannábico, en nuestro caso los cristales de CBD y CBG, que repartiremos por los quince bombones a partes iguales, además de una gota de perfil terpénico, y lo meteremos otros cinco minutos al congelador o hasta que se haya solidificado la gelatina.

Durante los cinco minutos de espera revisaremos que todavía tenemos caliente el chocolate que nos queda en el bol. De no ser así, pondremos otra vez la olla a fuego bajo para calentar el chocolate un poco, siendo la temperatura adecuada 45 grados Celsius.

Una vez que los bombones fríos y el chocolate caliente, rellenaremos los moldes con el chocolate (como ya hemos hecho antes) para que este sea la tapa del bombón. Una vez tapados, meteremos los bombones durante unas horas en el frigorífico, para que se termine de solidificar el chocolate. Otros cinco minutos antes de desmoldarlos, los podemos meter en el congelador, para que se endurezcan y poderlos sacar más fácilmente.

Estos bombones tendrán en torno a 15 miligramos de CBD y otros 15 de CBG, más un toque de perfil terpénico. Aunque podemos subir o bajar la dosificación en caso de ser necesario.

Dátil recubierto con chocolate rico en CBDDátil recubierto con chocolate rico en CBD

Conclusiones

La primera conclusión que sacamos de nuestra investigación y comparativa es que los edibles cannábicos son los productos con mayor expansión en la actualidad, superando incluso a otros métodos de consumo como pueden ser los bongs o pipas. Esta popularidad ha crecido tanto gracias a consumidores recreativos y medicinales, que ven estigmas en otras formas de consumo, pero que quieren disfrutar de los beneficios del cannabis.

Otro punto a destacar es que muchos de los consumidores que optan por la ingesta como forma de consumo, es porque buscan un efecto más duradero. Mientras que los que utilizan la vaporización como su forma predilecta para consumir cannabis buscan un efecto más instantáneo, ya sea para combatir una crisis o simplemente para relajarse tras un largo día de trabajo.

También cabe destacar la necesidad de tener precaución cuando consumimos edibles cannábicos. Tanto por la cantidad de cannabinoides y terpenos como por la procedencia de los ingredientes utilizados para la elaboración del edible.

Hasta aquí esta singular comparativas, recordad que esto solo son ejemplos y que fácilmente se pueden personalizar vuestras recetas. Os animamos a que las compartáis con nosotros. ¡Yo vaporizo!

 

 

Vaporización frente a ingesta (II)

En esta segunda parte de vaporización frente ingesta os contaremos los pros y contras que tienen los edibles frente a la vaporización. Además, os daremos unas sencillas recetas para que podáis realizar vuestros propios edibles de una forma sencilla y rápida.

por Raro Genetics, @raroweed

Analizador de cannabinoides y terpenosAnalizador de cannabinoides y terpenos

Pros y contras de los edibles

La popularización de estos productos ha sido, sobre todo, gracias a las siguientes ventajas:

  • Mayor duración: la cualidad más valorada de los edibles cannábicos es la gran duración que tienen sus efectos. Comparándolos con la vaporización, que puede prolongar el efecto un máximo de cuatro horas, mediante la ingesta se multiplica por dos ese tiempo. En algunos casos (según la cantidad consumida y la tolerancia del consumidor) puede llegar a las 12 horas de duración. Esto es algo muy preciado por los consumidores medicinales.
  • Efecto diferente: cuando ingerimos cannabis, nos proporciona un efecto muy diferente si lo comparamos, por ejemplo, con la vaporización. Normalmente, el efecto obtenido mediante la vaporización es instantáneo y con un gran pico de intensidad inicial. En cambio, mediante la ingesta, el efecto es más plano y con menos picos. Además, gracias a los edibles podemos disfrutar del efecto de otros cannabinoides como el THCa, el cual está ganando gran popularidad entre consumidores medicinales.
  • Facilidad de consumo: la facilidad en el consumo, así como la discreción a la hora de consumirlos, es algo que es muy valorado. Los consumidores pueden ingerir sus edibles en cualquier parte sin levantar sospecha alguna. Como ejemplo, podemos poner unos caramelos cannábicos, que podríamos ingerir en caso de viajar en tren o en avión. Podría ser para combatir un brote, en el caso de consumidores medicinales, o para hacer más ameno el viaje si eres un consumidor recreativo. Además, este modo de consumo es muy preciado por aquellos que nunca han fumado o vaporizado y rechazan la inhalación. De hecho, en el caso de la epilepsia infantil se suelen utilizar aceites.
  • Fácil dosificación: si bien es cierto que mediante la vaporización podemos dosificar de manera más o menos precisa (hablaremos de esto en próximos artículos), con la ingesta de edibles podemos ser más exactos. Sobre todo cuando son elaborados y realizados por expertos, pudiéndose hacer lotes mensuales de un mismo producto (como pueden ser bombones) e ir consumiendo según nuestras necesidades, sin tener que estar pesando la cantidad a vaporizar y facilitando mucho el consumo.

Perfiles terpénicos y cristal de CBGPerfiles terpénicos y cristal de CBG

Aunque no todo son ventajas, también hay dos desventajas principalmente:

  • Posible intoxicación: la sobredosis o posible intoxicación es mucho más probable cuando ingerimos frente a cuando vaporizamos. El efecto no es inmediato. Si no tenemos experiencia, podemos tomar una dosis demasiado elevada (o varias dosis) mientras el efecto de la primera toma no se ha producido. Esto, evidentemente, causa un efecto mayor al buscado, dando lugar a una pequeña intoxicación. De ahí que cuando se consuman edibles cannábicos hay que tener muy cuenta las dosis. Al ser productos muy apetecibles, debemos vigilar su almacenamiento, ya que otras personas pueden consumirlos sin saber que están enriquecidos con cannabis.
  • Dolor estomacal: aunque no a todos les pasa, sí que hay un gran número de consumidores de edibles cannábicos que suelen tener un cierto dolor estomacal cuando consumen productos como estos habitualmente. Esto ocurre especialmente cuando los edibles han sido elaborados a partir de tinturas, pues a nuestro estomago le cuesta más asimilar los cannabinoides en conjunción con las partículas de alcohol. Esto también suele ocurrir cuando en la elaboración de los edibles se han utilizado solventes. En varios estados de Estados Unidos ya han prohibido ciertos solventes (como el butano) para la elaboración de estos productos.

¿Cómo hacer la base de los edibles?

Para realizar los edibles partiremos siempre de un ingrediente cannábico, el cual puede provenir de una extracción (ya sea de cannabinoides o terpenos) o de un ingrediente común enriquecido con cannabis, como pueden ser los aceites y tinturas.

Por ello, primero os daremos unas nociones básicas para que podáis realizar vuestro ingrediente enriquecido con cannabis. Dado que la realización de tinturas y la elaboración de aceites son muy similares, haremos ambos con una misma receta. En el caso de realizarse con alcohol usaremos el doble de cantidad de líquido, para facilitar el proceso.

  • El primer paso siempre será descarboxilar las flores, ya que de esta manera activaremos los cannabinoides presentes. En el caso de ser flores ricas en CBG podríamos evitar este paso debido a que el CBG es un cannabinoide relativamente fácil de degradar. En cuanto a los extractos, normalmente activan parte de los cannabinoides al ser realizada la extracción, así que podemos prescindir de la descarboxilación, sobre todo si el edible que vayamos a realizar con esta base fue expuesto al calor mientras se elaboraba.

Bombones caseros cannabicosBombones caseros cannabicos

El método más eficaz para realizar la descarboxilación es mediante la utilización del horno, el cual ajustaremos a unos 150 grados Celsius y en el que, una vez caliente, meteremos nuestras flores (picadas y, a ser posible, sobre un papel de horno). Las dejaremos en torno a 10 minutos en el caso de que las flores sean ricas en THC y unos 15 minutos si se trata de variedades CBD-rich.

  • Luego pondremos en un bote de cristal hermético las flores o extractos con los que queremos enriquecer nuestra base. La dosificación depende del gusto del consumidor, pero como referencia tomaremos 20 gramos de flores por cada 100 ml de disolvente, y añadiremos a este bote el disolvente, que puede ser aceite de oliva, coco, almendras o cualquier licor de alta graduación (que supere los 45 grados). Si tiene menor contenido en alcohol no conseguiremos extraer todos los cannabinoides. Una vez metido en el bote hermético, lo agitaremos todos los días (para facilitar la disolución) mientras lo tenemos guardado en un lugar fresco y oscuro.
  • Transcurrido un mes, filtraremos nuestra disolución con un filtro de café o una malla muy fina. Es importante filtrar bien nuestra tintura o aceite, ya que los restos vegetales reducen la caducidad de nuestra mezcla cannábica; y listo.
  • En el caso de haber optado por usar algún producto alcohólico, podemos dejar evaporar parte del alcohol mientras lo calentamos, un par de minutos o tres, a unos 50 grados Celsius.

Con esta dosificación (teniendo en cuenta en que las cepas más comunes, rondan entre el 15 y el 20 % de THC) obtendremos un aceite o tintura con entorno a tres o cuatro gramos de THC. En nuestro caso, analizamos las cepas mediante un analizador personal, para saber su contenido en cannabinoides, quedando un porcentaje de aproximadamente un 4 %. Esto es así ya que gracias a este método podemos extraer entorno al 90 % de los cannabinoides presentes en las flores o extractos. Porcentaje que puede parecer escaso, pero, como ya hemos expuesto antes, el consumo por ingesta debe hacerse con cuidado.

Cannapalomitas, el edible más rápido de hacer

Palomitas enfriándose antes de agregarle los terpenosPalomitas enfriándose antes de agregarle los terpenos

Cuando hablamos de palomitas, a todos nos viene al recuerdo ese maravilloso olor que emanaban las salas de cine allá por los noventa. Eso sí eran palomitas y no las actuales palomitas de microondas con su sabor a plástico y llenas de aditivos. Por ello, os vamos a dar la receta de cómo hacer esas preciadas palomitas con un toque cannabico. Combinaremos el sabor de antaño con nuestra planta favorita.

Para realizar esta receta solo necesitaremos una olla grande con su tapadera, 30 ml de aceite de oliva enriquecido con cannabis, 60 gramos de maíz natural y un poco de sal. Opcionalmente podemos sustituir la sal por azúcar; además de perfiles terpénicos para darles un singular sabor, y muy parecido al de nuestra cepa favorita.

  • El primer paso de nuestra receta será poner el aceite en la olla y poner esta a fuego fuerte, para que el aceite coja cierta temperatura. Cuidado con pasarnos, ya que podríamos degradar los cannabinoides.
  • En segundo lugar, cuando el aceite este caliente, podremos el maíz y cerraremos la olla. Es importante que esta sea grande para facilitar que se hagan todas.
  • Una vez dentro, bajamos el fuego al mínimo y esperamos un par de minutos. En ese tiempo ya estarán las palomitas explotando, y apagamos el fuego.
  • Con el fuego apagado, agitaremos la olla cerrada, para que los últimos granos estallen. Cuando los estallidos ya sean muy lentos y pasen un par de segundos entre ellos. Abriremos la olla, salaremos las palomitas y las pondremos en un bol, para degustarlas.
  • Opcionalmente, una vez estén frías, se les puede pulverizar un poco de perfil terpénico para dar el sabor que más nos guste.

Con las cantidades que proponemos y la concentración del 4 % que hemos explicado, el bol de palomitas contendrá en torno a un gramo de THC, además de otros cannabinoides en menor medida. Es un edible con un gran contenido en THC y debe ser consumido por, al menos, entre 6 y 8 personas. Si sois menos comensales debéis sustituir parte del aceite enriquecido por aceite de oliva normal.

En la tercera y última entrega de esta serie de artículos, enfrentando la vaporización y la ingesta, os daremos las recetas pala elaborar bombones ricos en CBG, cannamermelada y otra sorpresa que seguro os gustará, sin olvidarnos de las conclusiones de este singular análisis. ¡Yo vaporizo!

 

Vaporización frente a ingesta

Dada la gran popularidad que están alcanzando los edibles cannábicos, y la comparación que se hace entre estos y los vaporizaciones, en esta primera parte de “Vaporización frente a ingesta” os vamos a hablar de las principales ventajas e inconvenientes de vaporizar. En la segunda parte desgranaremos los pros y los contras de ingerir cannabis, además de daros recetas simples para que podáis realizar vuestros propios comestibles.

por Raro Genetics

Vaporizador muy discretoVaporizador muy discreto

Antes explicaremos qué es la vaporización (y haremos lo mismo con la ingesta).

¿Qué es la vaporización?

La vaporización es un proceso con el que se consiguen volatilizar los principios activos de una planta o esencia, en nuestro caso cannabis. Este proceso tiene lugar mediante el calentado de esencias a una temperatura controlada, sin superar ciertos rangos de temperatura (dependerá de si es una flor o un extracto). Si los superamos podríamos llegar a la combustión. Gracias a este calor controlado podemos volatilizar uno u otro cannabinoide o terpeno, dependiendo de la temperatura. Dicho calentamiento se lleva a cabo gracias a una unidad de vapor o vaporizador. Estas herramientas disponen de diferentes sistemas de calentamiento como puede ser la conducción (la sesencias están en contacto directo con el elemento caliente) o la convección (una corriente de aire caliente pasa a través de las esencias) para producir el vapor. También cabe destacar que, salvo en casos concretos, las esencias vaporizadas están en un estado sólido, a diferencia de otros sistemas parecidos como pueden ser los e-cigs, que utilizan soluciones líquidas para vapear, conocidas como e-liquids.

¿Qué son los edibles?

Los productos cannábicos destinados a la ingesta, conocidos comúnmente como edibles, son productos alimenticios que han sido enriquecidos con cannabinoides y terpenos. Este enriquecimiento suele hacerse mediante la disolución de extractos en grasas (ya sea aceite vegetal o animal) o alcoholes, que luego se introducen en la receta original. Sustituyendo el aceite de oliva normal, por ejemplo, por el enriquecido. Otra opción muy popular es consumir directamente aceites con alto contenido en cannabinoides por vía sublingual, facilitando tanto la conservación como dosificación, algo muy valorado especialmente por los consumidores medicinales. Cabe destacar que, en algunos casos, estos aceites son producidos por la maceración de las flores, extrayendo en torno al 85 % de los principios activos. Este es uno de los métodos con mayor retorno de sustancia activa.

Tampoco podemos olvidar que, para realizar edibles (sobre todo los que se elaboran en frío), es muy importante descarboxilar las esencias antes de introducirlas en la receta. De este modo conseguiremos que los cannabinoides pasen a su forma activa. Si no realizamos este proceso obtendremos el efecto producido por el THCa o el CBDa, entre otros. Esto que puede ser útil para combatir ciertas dolencias, aunque los estudios todavía no han avanzado lo suficiente al respecto. Personalmente recomiendo descarboxilar siempre.

Dentro de la gran variedad de edibles que podemos realizar o comprar (en el caso de viajar a los estados americanos que han legalizado ya el consumo de cannabis) los más populares son los aceites. Otros productos como las gominolas o el chocolate empiezan a cobrar una gran relevancia, principalmente entre los consumidores recreativos. Por ello, dependiendo del estado donde se comercialicen, estos productos tienen restricciones relativas a la cantidad máxima de cannabinoides que pueden contener.

Pastel procedente de Estados Unidos con 125 mg de THCPastel procedente de Estados Unidos con 125 mg de THC

Ventajas e inconvenientes de la vaporización

Una vez tenemos claro las diferencias entre estos dos populares métodos de consumo de cannabis. Desgranaremos las ventajas e incovenientes que podemos encontrar en estos modos de consumo, para que así podáis decidir cuál se ajusta mejor a vuestras necesidades.

Empezaremos por los pros y los contras que tiene la vaporización frente a la ingesta de los edibles.

Pese a que podemos encontrar múltiples ventajas por la que decantarnos por la vaporización, las principales serían:

  • Efecto inmediato: esta cualidad es la más valorada, sobre todo por los consumidores medicinales que sufran ciertos brotes. El cannabis, al ser vaporizado, apenas tarda entre treinta segundos y un minuto en hacer efecto. En el caso de tener que paliar algún ataque repentino es muy útil.
  • Modulación del efecto: este aspecto es algo que suele sorprender, sobre todo a los consumidores noveles. Con una misma cepa podríamos obtener varios efectos dependiendo de la temperatura a la que vaporicemos nuestras flores. Esto se debe a las diferentes temperaturas a las que se volatilizan los principios activos presentes en el cannabis. Como ejemplo, podemos poner una cepa índica con un cierto contenido en CBD, la cual, si la vaporizaremos a baja temperatura (en torno a 170 grados Celsius) obtendremos un efecto menos narcótico que si la vaporizamos a 220 grados. En el segundo caso volatilizaremos la totalidad de los cannabinoides y terpenos presentes en esta cepa, los cuales dan lugar a un efecto sedante. Esto es así principalmente en el caso de las flores, ya que en el caso de los extractos es más difícil modular el efecto mediante el ajuste de una u otra temperatura.
  • Modo de consumo más seguro: consumir cannabis mediante el uso de la vaporización es la forma de consumo más segura de consumir esta planta, es un hecho comprobado científicamente en multitud de estudios. Por lo que los hospitales (a nivel mundial) usan preferentemente la vaporización para administrar las dosis necesarias en los consumidores terapéuticos. Esto se debe principalmente a dos causas: no produce efectos nocivos para la salud, ya que el portador de las esencias es vapor de agua, siendo este inocuo para la salud; y es imposible de sufrir una intoxicación severa, ya que, al ser de efecto inmediato, difícilmente seguiremos vaporizando si notamos efectos adversos.
  • Menor manipulación: cuando consumimos flores de cannabis mediante la vaporización, estas apenas están procesadas. Es decir, la manipulación humana es mínima (siempre y cuando se haga de forma correcta). Es más difícil que patógenos sean introducidos en nuestras esencias en el proceso que va desde el cultivo hasta su envasado. Si trasladamos esto a otros ámbitos cotidianos, siempre será mejor comprar o cultivar un tomate, para hacer con este tomate frito, que adquirir el tomate frito elaborado. Durante el procesado se agregarán agentes externos, y nuestro fin es consumir cannabis o tomate, no otros aditivos. Estos aditivos, pese a no ser insalubres, en mi opinión, no son recomendables.

Disolucón comercial con CBDDisolucón comercial con CBD

Aunque son pocas las desventajas, también tiene algunas, destacando principalmente tres:

  • Menos discreto: debido a la actual legislación, en España el consumo de cannabis en la vía pública está totalmente prohibido. Esto obliga a los consumidores medicinales a exponerse a una multa en caso de necesitar consumir su medicina. Si bien hace unos años los vaporizadores apenas se conocían, y era mucho más fácil y discreto su uso, en la actualidad (pese a existir modelos muy discretos) cada vez son más perseguidos por los cuerpos de seguridad.
  • Alto coste de los vaporizadores: otra de las desventajas más destacables es el alto coste de las unidades de vaporización aptas para el uso continuado. Es cierto que podemos encontrar modelos muy baratos, pero apenas pasan controles de calidad. Esto nos obliga a realizar desembolsos superiores a los 200 euros en el caso de que nuestro consumo sea intensivo y/o medicinal. Un coste muy elevado para algunas personas, que ven estos vaporizadores (salubres y certificados) como artículos de lujo. Precisamente por esto, siempre reclamo públicamente que las autoridades pertinentes incluyan en el sistema sanitario español el uso de vaporizadores. De esta forma, al menos, facilitarían su compra al usuario medicinal que lo necesite; o incluso se financiaría de una u otra manera para los enfermos que no puedan realizar este desembolso.
  • Mantenimiento y limpieza: por último, y menos importante, estaría la limpieza y mantenimiento de las unidades de vapor. Tanto el mantenimiento (renovar piezas muy usadas y desgatadas) como la limpieza condicionarán en gran medida el funcionamiento del vaporizador, así como su salubridad. Por ejemplo, una silicona de grado médico, aunque es 100 % saludable, con el uso se va degradando y conlleva un riesgo para nuestra salud. Es conveniente cambiar las partes de silicona y de plástico al menos cada seis meses en caso de que nuestro uso sea recreativo e intensivo. Para los que hacen un consumo medicinal se recomienda cambiarlos cada mes, como medida de prevención.

Atomizadores para vapear e liquids con CBDAtomizadores para vapear e liquids con CBD

Hasta aquí la primera parte de esta singular comparativa. Id preparando vuestras flores y extractos que, en la segunda parte, os daremos unas sencillas recetas para que podáis realizar vuestros propios edibles cannábicos.

¡Yo vaporizo!

 

Extractos personalizados (II)

En esta segunda parte de extractos personalizados a medida, haremos diferentes combinaciones con mayor o menor cantidad de cannabinoides. Además, a estos extractos le añadiremos perfiles terpénicos, para que el efecto sea el ideal según nuestras necesidades; sin olvidarnos de daros las claves para vaporizar este tipo de extractos de forma correcta.

por Raro Genetics

CBG Crystals y hachísCBG Crystals y hachís

¿Cómo haremos los extractos?

Como ya os contamos en la primera parte de esta guía, la base para realizar nuestros extractos personalizados será una extracción rica en THC, extraído mediante la técnica del “hachís al agua”, conocido comúnmente como Bubble Hash. De esta forma, nos aseguramos un alto contenido en THC. Además, este tipo de extracción suelen ser muy sabrosa, por lo que está cargada de terpenos, los cuales nos ayudarán a obtener el efecto final deseado. A este extracto, el cual denominaremos “base”, le iremos añadiendo otros cannabinoides (CBG y CBD) en diferentes proporciones según nuestras necesidades, enriqueciendo la extracción al final con un sutil toque de perfiles terpénicos.

Lo primero que debemos tener claro es cuál será la base que utilizaremos, ya que esta base puede condicionar en gran medida el efecto final. Lo ideal es utilizar una extracción elaborada a partir de un híbrido 50/50 (índica/sativa) para que nos sea más fácil conseguir el efecto buscado. En nuestro caso hemos usado un extracto de Critical 47 con entorno al 50 % de THC sin superar el 1 % en otros cannabinoides. Normalmente, los extractos de este tipo suelen rondar desde el 40 hasta un 70 % de THC, según la cepa y técnica usada. De ahí que sea más o menos importante conocer la cantidad aproximada de THC y otros cannabinoides presentes en nuestra base. Para ello, podemos hacer un análisis personal en un laboratorio o hacerlo de forma colectiva como suelen hacer las asociaciones cannábicas.

Para llevar a cabo esta mezcla (en mi caso para elaborar las tres mezclas que uso) necesitaremos:

  • 2 gramos de Bubble Hash rico en THC.
  • 0,5 gramos de CBG Crystals (99.9 % de CBG).
  • 0,5 gramos de CBD Crystals (99 % de CBD).
  • Papel de hornear o silicona de grado alimenticio.
  • Rodillo de amasar (podemos usar algo similar).
  • Báscula de precisión.
  • Perfiles terpénicos.
  • Dabber
  • Tres recipientes para guardar el extracto.

Aunque la cantidad de extracto que pongamos, rico en uno u otro cannabinoide, dependerá del efecto buscado, la técnica básica para elaborarlos sería: colocar un trozo de papel de horno sobre una superficie cómoda, en la que podamos trabajar. Sobre este papel colocaremos la cantidad deseada Bubble Hash (pesado previamente, al igual que haremos con los otros extractos) y taparemos la extracción con papel de horno, a modo de sándwich. Con la ayuda del rodillo, extenderemos la extracción lo máximo posible, formando una fina lámina. Quizás tengamos que estirarlo más de una vez. Una vez estirado, pondremos primero los cristales de CBD, ya que el CBG es un cannabinoide más sensible cuando se trabaja con él. Doblaremos por la mitad la extracción (dejando en el centro los cristales) y la estiraremos hasta conseguir una lámina similar a la obtenida la primera vez. Una vez conseguido esto, repetiremos el mismo proceso para añadir los cristales de CBG. Es importante que la temperatura de la extracción no supere los 30 grados Celsius durante el proceso para no maltratar los terpenos y cannabinoides más sensibles al calor.

Una vez realizada la mezcla, colocaremos el extracto en un recipiente hermético, donde le agregaremos una gota de perfil térpenico, y la dejaremos reposar. Podemos poner algo más de cantidad, pero sí la extracción ya es sabrosa, no es necesario. Es importante dejar reposar el extracto al menos durante 24 horas, ya que, de no ser así, los terpenos no se amalgamarán de forma correcta con los extractos.

Perfiles terpénicosPerfiles terpénicos

Para cada ocasión, una proporción

Ahora que ya tenemos claro cómo elaboraremos nuestros extractos, debemos saber por qué hay que añadir uno u otro cannabinoide según nuestras necesidades. Lo primero que cabe destacar respecto a la proporcionalidad de uno u otro es que el uso de varios cannabionides (en una cantidad notable) hará que, gracias al efecto séquito, se potencien. Por ello, estos extractos siempre tendrán un efecto superior si lo comparamos con extractos ricos sólo en un cannabinoide.

Otro punto muy a tener en cuenta es que la mayoría de consumidores estamos acostumbrados a grandes porcentajes THC en los extractos, incluso de CBD a estas alturas, pero no de CBG. Por lo que es mejor empezar por dosis bajas, hasta alcanzar el efecto buscado. Sin olvidar que los perfiles terpénicos modularán el efecto (como ya os hemos contado en anteriores artículos), de ahí que sea muy importante conocer su efecto. De no ser así, es mejor no usarlos, ya que una extracción con fines relajantes puede convertirse en un extracto con efecto muy activo.

Dado que las combinaciones pueden ser infinitas, os daremos las claves de las mezclas que más uso, así os servirán de referencia para elaborar vuestras propias combinaciones.

Extracto con efecto activo

Para comenzar el día con un toque de energía, así como para combatir las inflamaciones musculares que sufro, mi combinación perfecta es 40 % de THC, 10 % de CBG y 10 % de CBD; lo cual se traduciría en 0,8 gramos de extracción rica en THC, 0,1 de cristales de CBD y 0,1 de CBG Crystals, a la cual le suelo añadir una gota de perfiles terpénicos de Gypsy Haze.

Esta combinación, al tener un toque enérgico, es ideal para comenzar el día. Además, en el caso de sufrir alguna pequeña dolencia o inflación, la mitigaremos gracias al contenido de CBD y CBG. Este extracto también en muy beneficioso para las personas con dolencias óseas, ya que la combinación entre THC y CBG facilita la regeneración de los huesos.

En cambio, para las personas que se levanten con un estado ansioso, es recomendable cambiar el perfil terpénico por otro con efecto más relajado, como puede ser el de Banana Kush.

Clavo eléctrico de titanioClavo eléctrico de titanio

Extracción con efecto relajante

Para momentos de relax, sin querer llegar a un estado somnoliento, la combinación elegida es 35 % de THC, 20 % de CBG y 10 % de CBD; que sería en torno a 0,7 gramos de hachís rico en THC, 0,2 de CBG y 0,1 de CBD. Con esta mezcla obtendremos un efecto relajado, muy propicio para ver una película o leer, ya que la combinación de estos cannabinoides mejora la concentración. También es muy adecuado para consumirlo tras salir de trabajar, pues aliviará la tensión que solemos acumular.

A nivel medicinal también es muy adecuado para combatir la inflamación, gracias al poder antiinflamatorio de estos cannabinoides. En mi caso, dado que el extracto de Critical 47 me gusta tanto de sabor como de efecto, no le suelo añadir perfiles terpénicos. Aunque en el caso de querer un efecto más animado, podemos agregarles perfiles terpénicos de la cepa AC/DC.

Extracto ideal para la noche

Para antes de dormir, mi elección predilecta es 0,5 gramos de extracción rica en THC, 0,2 gramos de cristales de CBG y 0,3 de CBD; que da lugar a una extracción con el 25 % de THC, el 20 % de CBG y el 30 % de CBD. Principalmente me decanto por esta mezcla ya que sufro trastornos del sueño y es capaz de mitigarlos. Además, prolonga el sueño en gran medida, por lo que no es aconsejable consumirlo por personas muy sensibles a este efecto, ya que pueden tener sueño antes de lo deseado. También desaconsejaría su uso durante el día por motivos similares.

En cambio, puede ser usado para controlar estados ansiosos, siempre que no sean aderezados con perfiles terpénicos de cepas sativas; porque, pese a ser un extracto con predominantemente relajante, con el aporte de estos terpenos alteraremos el efecto. Por el contrario, podemos acentuar el efecto usando perfiles terpénicos provenientes de cepas con predominancia índica.

Vaporizando los extractos

La vaporización de estos extractos se verá condicionada por el tipo de extracción a vaporizar, ya que, al ser una extracción muy compacta, necesita alcanzar mayor temperatura para poder volatilizar de forma óptima todos los principios activos presentes en ella. La temperatura ideal en este caso es en torno a los 225 grados Celsius. Es importante no superar en exceso esta temperatura ya que, si nuestra extracción base tiene algún tipo de resto vegetal, podría entran en combustión, ensuciando el efecto y sabor del extracto.

Otro punto muy a tener en cuenta es que estos extractos es mejor vaporizarlos en pequeñas cantidades. Esto se debe principalmente a dos motivos:

  • Estos extractos son muy potentes y podemos sobrepasar nuestra dosis con facilidad, siendo lo óptimo espaciar las inhalaciones unos minutos, para así conocer el efecto que nos está haciendo.
  • Dado que tanto el CBG, como los perfiles terpénicos, se volatiliza rápidamente, es mejor consumirlo en pequeñas dosis, consiguiendo así mantener tanto el sabor como el efecto en cada inhalación.

Por ello, este tipo de extractos son ideales tanto para vaporizarlos con clavos eléctricos (con temperatura regulable) como con vaporizadores con pequeñas cazoletas diseñadas para este fin.

Estos extractos también podrían diluirse para ser vapeados mediante los famosos atomizadores. Yo, personalmente, desaconsejo su vaporización así, ya que difícilmente obtendremos el mismo sabor y efecto desde la primera a la última inhalación. Por ello, en caso de hacerlo, recomiendo que se utilicen pequeños depósitos, para que la diferencia entre la primera inhalación y la última se parezcan lo máximo posible.

No podíamos terminar este artículo sin animaros a que hagáis vuestras propias elaboraciones, hasta encontrar vuestro extracto perfecto. ¡Yo vaporizo!

 

 

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