Abonos, potenciadores y otros productos recomendables para su uso en espacios reducidos

Por Neal C. Borroughs


El artículo de este mes trata sobre la nutrición y otros tipos de productos relacionados con la alimentación durante el crecimiento y la floración. Algunos son recomendables y otros prácticamente imprescindibles de usar en pequeños cultivos, tanto para cultivadores principiantes como para avanzados. Los consejos aquí descritos han sido llevados a la práctica en numerosas ocasiones en armarios de cultivo (prefabricados, adaptados o hechos por nosotros mismos) que rondan unas dimensiones de 60x60x140 centímetros. Siempre se tiene en cuenta la menor inversión económica con la optimización de resultados, y por eso se describen diferentes tipos de uso, de menor a mayor gasto.

Como os comentábamos en números anteriores, esta forma de cultivo, en espacios reducidos o muy reducidos, se ha ido haciendo cada vez más popular, especialmente entre cultivadores que están comenzando, debido a su comodidad, su discreción y el poco espacio que exige.

Para no redundar en exceso, los asteriscos (*) os remitirán a artículos enunciados al final de este texto. En estos artículos, de Cannabis Magazine y El Cultivador, podréis encontrar las circunstancias concretas en las que se han realizado estos aportes nutricionales, además de muchos otros datos de interés acerca de las circunstancias de cultivo, ventilación, consumo, elección de genotipos, cambios de iluminación, etcétera.

Tan solo debemos especificar que trabajamos con una potencia de entre 150 y 250 vatios, con bombillas de bajo consumo, sin balastro, desde la germinación hasta cerca del final de la fase de crecimiento. Aunque no es necesario, es recomendable pasar a 250 vatios de sodio, con mezcla de espectros lumínicos durante el final del crecimiento y la primera fase de la floración y, finalmente, utilizar otra lámpara de 250 vatios de sodio, esta con un espectro específico de floración, durante los últimos treinta días –más o menos- de su ciclo vital. Y también especificar que nos basaremos en un cultivo desde semilla*, aunque la práctica totalidad de consejos pueden aplicarse en los procesos de esquejado.

El mundo de la alimentación de la marihuana es un mundo que se ha ido complejizando hasta límites que muchos no sospechan ni imaginan. Lo cierto es que estos artículos aluden más a conceptos básicos o muy básicos -por decirlo de alguna forma, “consejos imprescindibles”-, y por esa razón nos centraremos en los productos a utilizar, dejaremos el EC a un lado (puesto que se trata de un paso un poco más avanzado, pero para nada descartable, especialmente con algunos exigentes y exquisitos tipos de marihuana) y mencionaremos la gran importancia del PH y las formas que tenemos de controlarlo.

En primer lugar, cualquier cultivador, cuando comienza en este mundo, se plantea una serie de preguntas:

¿Cuáles son los productos más básicos e imprescindibles que necesito para que mis plantas crezcan sin carencias?

La respuesta es sencilla: un buen sustrato, un abono para la fase vegetativa, de crecimiento, y otro para la fase de floración.

¿Es suficiente?

Sí, rotundamente lo es, pero esto no quiere decir que utilizando sólo estos productos conseguiremos extraer todo lo que nuestra planta nos puede dar, todo lo que la expresión fenotípica de la concreta semilla o semillas (genotipo) que hemos escogido son capaces de crecer y, posteriormente, producir.

¿Qué tipos de abono son los mejores?

Lo más habitual es disponer, en cualquier grow shop o tienda especializada, de abonos específicos para cada fase (crecimiento y floración): minerales -considerados químicos- y orgánicos. Ambos son tipos de abonos compuestos que contienen los nutrientes necesarios para que la planta no sufra ninguna carencia.

En torno al uso y los resultados de los abonos existen muchas especulaciones y pocos datos contrastados. Hay quien dice que usando un abono orgánico se consigue un mejor sabor (más dulce y suave) y una mayor producción, especialmente con determinadas marcas comerciales; otros afirman que en el caso del abono mineral quedan resquicios de un sabor menos puro, más fuerte, o que es más compleja la completa eliminación de los residuos creados por el abono, aunque la producción es mayor.

Estos son algunos ejemplos de los juicios creados en torno a los diferentes tipos de abono. El caso es que, si abonamos de forma correcta (recomendablemente un poco por debajo de las indicaciones de los fabricantes), ambos cumplen su función, y si la limpieza de raíces y el definitivo parón con el abono se lleva a cabo de la forma adecuada, no quedarán residuos de ninguno de los dos en el producto final. En conclusión, no existen evidencias de que ninguno de los dos sea “mejor”.

Lo que sí es cierto es que debemos usar abonos específicos para el cultivo de marihuana, pues ayudarán a potenciar el sabor y la producción que posteriormente será objeto de consumo. Dado que la flor de nuestras plantas va a ser fumada, vaporizada o ingerida, es mejor que no escatimemos unos euros en estos productos.

También podría afirmarse que con el abono orgánico realizaremos un abonado de forma más tradicional, puesto que son abonos conseguidos mediante procedimientos naturales, aunque hacen ligeramente más compleja la labor del abonado.

En estas circunstancias de cultivo debemos tener en cuenta que utilizaremos poca cantidad de abono de crecimiento, pues nos movemos en espacios reducidos y no queremos que las plantas crezcan en exceso. Esto implica que el tiempo de crecimiento será corto y que optaremos por adquirir recipientes pequeños de abonos orgánicos o abonos minerales, que podremos utilizar en cultivos posteriores por su larga duración.

También debemos tener en cuenta que los abonos minerales pueden mezclarse entre sí, al igual que los orgánicos, pero que no podemos mezclar abonos minerales y orgánicos en el mismo riego. Por ejemplo, durante el período transitorio de paso de crecimiento a floración, o durante los primeros días de la floración, podéis continuar echando pequeñas cantidades de abono para períodos vegetativos e ir progresivamente quitándolo por completo, y con él los mayores aportes de nitrógeno (por ejemplo) que potencian el crecimiento.

Os concreto esto para aquellos que se decanten por un abono mineral -por su larga duración- para crecimiento y un abono orgánico para la fase de floración. Muchos de mis allegados que sólo cultivan en espacios reducidos se decantan por esta elección por su practicidad y su predilección orgánica en la fase de creación de la flor.

Por último, sólo me falta recomendar que adquiráis abonos de un tamaño medio, de unos 500 ml. Un bote de abono orgánico para floración de este tamaño puede utilizarse, en este espacio, prácticamente en su totalidad.

¿Qué tierra elegir?

Este es otro tema que podría dar mucho que hablar, desde la adquisición de un tipo u otro de tierra, hasta la creación de nuestra propia tierra adquiriendo diferente productos.

Simplificando, lo mejor que podéis hacer es consultarlo con un dependiente de confianza en una tienda especializada. Existen multitud de marcas comerciales que venden mezclas de tierra con todos los ingredientes necesarios.

Debo recordaros que las tierras adecuadas son aquellas ricas en abono orgánico, perlita, corteza de árbol, turba aireada, etc. Este tipo de tierras ayudan al desarrollo de las raíces y a la formación de plantas fuertes.

El mito nutricional

Uno de los principales mitos relacionados con el abonado, especialmente cuando se trata de cortos periodos de crecimiento, es que la tierra, si es buena, y como contiene nitrógeno entre otros nutrientes, es suficiente para alimentar a las plantas durante estas primeras semanas.

Lo cierto -y nosotros lo hemos comprobado en numerosas ocasiones- es que algunas plantas no muestran carencias si no son abonadas y están enraizadas en buenos sustratos, o en mezclas de tierra y nutrientes. Pero también es objetivamente cierto que su crecimiento es, muy probablemente, menor y menos fuerte que el de las plantas alimentadas con abonos específicos de crecimiento.

Eso sí, lo lógico es dejar que la planta saque al menos su segundo par de hojas antes de comenzar abonar, y hacerlo de forma progresiva porque, si sobrefertilizamos, provocaremos peores resultados que si no fertilizamos.

¿Qué otros productos pueden ayudarme a tener éxito?

Existen productos que algunos cultivadores consideramos prácticamente imprescindibles por lo mucho que nos ayudan a optimizar nuestros cultivos.

Constantemente te preguntas -cuando consideras hacer una inversión económica para crear el espacio, la iluminación, ventilación, semillas, tierra, consumo energético, etc.- si merece la pena adquirir otros productos. Aquí os enumero aquellos que yo considero muy importantes y que –creo- pueden ayudaros considerablemente con un gasto económico muy bajo, dada la inversión ya realizada:

Enraizador: El enraizador es un estimulador de la formación y el crecimiento de las raíces. Nosotros hemos utilizado este producto en la práctica totalidad de cultivos durante los primeros días de vida de las plantas, después de su germinación y hasta bien entrado el periodo de crecimiento. La poca cantidad necesaria hace muy aconsejable utilizarlo, dado que realmente potencia el crecimiento y enraizamiento de la planta. Podremos observar un mayor crecimiento y adaptación a la maceta en un menor período de tiempo.

Bacterias: Existen ciertas bacterias y bacillus que actúan conviviendo con las raíces en una relación de simbiosis. Estos microorganismos las colonizan desde su aplicación, que normalmente se realiza cuando la planta ya tiene unas semanas, y sus efectos actúan durante todo su ciclo vital.

No se trata de un producto milagroso, pero ayuda a un mejor desarrollo de las raíces, y por ello son más resistentes ante las carencias. Hay quien dice que se trata de un producto propio de exterior; sin embargo, debido a la ayuda en el crecimiento y fortalecimiento radicular, puede ser de mucha utilidad en interior.

Cannabis sativa plant 8Cannabis sativa plant 8

Desde aumentar la producción hasta proteger de hongos que afectan a las raíces, pasando por su ayuda en la asimilación de nutrientes y su origen ecológico, las bacterias son un producto muy económico en el que merece la pena invertir unos euros.

Neem: Todos conocemos el aceite de neem y su capacidad para tratar ciertas plagas; sin embargo, también podemos tenerlo en cuenta como preventivo. Si, por los motivos que sean, exponemos nuestro pequeño cultivo a la introducción de una plaga, es recomendable usar neem como prevención.

Los botes suelen ser de unos 30 ml, y se usa 1 o 1,5 ml por cada litro de agua. De manera preventiva, se puede aplicar de forma foliar o radicular, y -de nuevo- se trata de un producto económico y ecológico que puede evitarnos serios problemas como la mosca blanca, la araña roja, los ácaros, nematodos, etc.

En el próximo número nos extenderemos en otros productos que ayudan a obtener una producción optimizada y hablaremos con detalle sobre el PH.

Recordad: la observación de nuestras plantas es un factor primordial, invariablemente, cuando se trata de cultivar. Ellas nos dirán qué necesitan y qué les sobra.

*ARTÍCULOS:

-       “Cómo cultivar en un espacio reducido, con un consumo de energía bajo y una producción más que aceptable” Neal C. Borroughs, Cannabis Magazine, números 93, 94 y 95.

-       “La cosecha, el curado y el secado” Neal C. Borroughs, El Cultivador, número 3.

-       “Cómo cultivar en un espacio reducido, con un consumo de energía bajo y una producción mejorada por el esquejado” Neal C. Borroughs, Cannabis Magazine, números 99, 100 y 101.

-       “El consumo energético en espacios reducidos” Neal C. Borroughs, Cannabis Magazine, número 102.

 

Cómo cultivar Northern Lights: Datos de Cultivo - Final

Acabamos este capítulo dedicado a la Northern Lights, uno de los “pilares” de la crianza moderna de cannabis narcótico. Hemos conocido su historia y su origen, que podrían parecer anecdóticos, pero que, sin embargo, nos aportan datos sobre la composición y genealogía de éste clásico, desde sus orígenes, cuando fue creada hace más de 25 años, hasta nuestros días. Ahora llega el momento de especificar los parámetros de cultivo óptimos para cultivarla con éxito.

Texto y Fotos: Luis Hidalgo

La marihuana es un producto, de una larga tradición, que encuentra su sentido al ser consumido en compañía, socialmente, o bien en la intimidad, en la búsqueda de nuevas sensaciones y autoconocimiento. Bajo esta perspectiva, podríamos posicionar la cata en un escalón inferior y el análisis aún por debajo. De esta forma concluimos que el análisis del cannabis narcótico debe complementar el campo técnico donde no llega la cata. A lo largo de la serie nos ocuparemos también de esta cuestión, acuñando un nuevo término: la "cannalogía", con un significado análogo al de la enología o estudio del vino.

Cannalogía

Como es obvio, un nivel alto de cultura cannalógica supone amplios conocimientos del cannabis narcótico a través de la cata y el estudio. Pero, aunque llegar a esta conclusión es sencillo, no lo es tanto conocer si la actividad cannalógica supone cultura cannalógica. Bajo nuestro punto de vista está claro que no, al menos a nivel de cannalógía tradicional o artesana. Por ejemplo, al estar hablando de necesidades de consumo dentro del área de influencia del cannabis narcótico, como producto en nuestra civilización, el hecho implica saber elegir, y para ello es necesario un nivel cultural cannalógico amplio. Sin embargo, también podemos poner el ejemplo de una pequeña localidad del Sur de India, que lleva siglos conviviendo con la planta y tiene su autoconsumo satisfecho. Ahí se encuentra el "quid" de la cuestión, pues, en su caso, la abundancia de producto hace que parezca no ser necesario saber más sobre él.

Esto produce un curioso efecto y es que las zonas con un mejor clima para la producción de cannabis narcótico, y cuyos gobiernos son más o menos permisivos con su cultivo, poseen menos cultura cannalógica, siendo ésta mucho más amplia en países de climas perjudiciales para la cannabicultura o en los que su cultivo se encuentra perseguido por la ley. Por ejemplo, conseguir cannabis en Dinamarca o Finlandia es ciertamente complicado, y la valoración que se hace del producto es altísima por su escasez y la peligrosidad de su comercio, al ser un país no productor. Dados, pues, estos dos factores, consumo y cultura, y por pura necesidad selectiva, los países no productores tienen una mayor cultura cannalógica, y un síntoma es una mayor tendencia a la evaluación por cata. Como índice actual de esta separación entre tradición y cultura cannalógica, puede verse cómo en diferentes reportajes y películas se muestran escenas en las que los consumidores de cannabis ven malograda su imagen y situación social, lo que es incomprensible para un "saddhu" o un monje tibetano, por ejemplo.

Así pues, a lo largo de los últimos números hemos aumentado nuestro nivel de cultura cannalógica en varios sentidos: Por un lado, hemos conocido la historia y evolución de la variedad, desde su nacimiento como tal hasta que comenzó a ser usada para producir semillas de manera comercial y más tarde como base para infinidad de híbridos. Por otra parte, sabemos de sus orígenes geográficos, al menos de las líneas originales, así como del aspecto y comportamiento de aquellas primeras plantas Northern Lights.

También hemos podido observar, y aún hoy en día podemos hacer la prueba sin mayor problema, que, cuando cruzamos cualquier variedad -pura o no- con Northern Lights, la descendencia adquiere muchas de sus características originales, y, si la seguimos cruzando con más NL, al final todas las plantas acaban pareciéndose mucho a las originales.

La fuerza de la genética

Lo que comentábamos en el párrafo anterior es también válido para las otras líneas “clásicas” de cannabis que hemos visto en los capítulos anteriores, como la Skunk o la Haze, o la Blueberry, que veremos en el próximo. Es decir, cuando disponemos de alguna de estas variedades originales y las hibridamos con otras líneas no puras, podríamos afirmar que tienen una gran fuerza o “personalidad” que se ve en las plantas resultantes de la hibridación, ya que éstas se van pareciendo más a la línea clásica original a cada cruce que hacemos, como si éstas se “comieran” las características del otro parental utilizado.

Esto se debe a que, cuando fueron criadas en su origen, el trabajo fue muy bien realizado, fijando las características deseadas hasta el máximo, las cuales poseen gran fuerza a nivel genético, con alelos dominantes para todos los caracteres que se suelen considerar en la crianza moderna de cannabis (fenotipo, producción, potencia, aroma y sabor), que “tapan” a los del otro parental.

Gracias a esta característica, los híbridos descendientes de la Northern Lights tienden a ser muy estables, lo que permite una “estandarización” de los parámetros de cultivo a aplicar en los distintos entornos (exterior, interior, hidropónico…), facilitando así la labor del cannabicultor, que puede prescindir de experimentos nutricionales y utilizar las fórmulas existentes en el mercado sin alteración. Lo mismo podemos decir a nivel de tiempos de crecimiento, floración y maduración, así como de otros factores del tipo temperaturas y humedades máximas y mínimas recomendables, régimen de riegos u horas de luz para una óptima floración.

Como decíamos en la anterior entrega, no todas las Northern Lights se cultivan igual, y podemos determinar que existen cuatro categorías: Las variedades Northern Lights “Old School” (Tipo 1), las originales Thai X Northern Lights (Tipo 2) , los híbridos que contienen NL en al menos un 50% (Tipo 3) y los polihíbridos con menos de ese porcentaje de NL en su genética (Tipo 4). A continuación nos ocuparemos de los tres primeros tipos, ya que el último puede llegar a ser muy variable en su descendencia.

Parámetros de Cultivo Vegetativo

En este apartado vamos a suponer que estamos trabajando siempre desde semilla, por la diferencia de tiempo de vegetativo que se da entre esta modalidad de cultivo y el que parte de esquejes. También las necesidades de espacio radicular y de trasplante son diferentes. Así pues, ya que la mayoría de cannabicultores en nuestro país plantan semilla, será este el tipo de cultivo que analizaremos.

Comenzaremos con el cultivo en interior en tierra. Lo ideal es trabajar con 600w por metro cuadrado durante todo el ciclo de vida de las plantas, donde podremos meter un número ideal de 18 ejemplares. Usaremos macetas de un litro y medio para el período vegetativo y trasplantaremos a cinco litros para la floración.

Una vez más recomendamos germinar las semillas fuera de la tierra, es decir, en servilletas húmedas o cualquier otro sistema que nos permita ver que la semilla ha germinado correctamente antes de plantarla y tengamos la seguridad de que está viva, ahorrándonos inquietudes y la posibilidad de cometer el error común de meter la semilla en tierra y regar en abundancia, con lo que se suele perder o enterrar más de la cuenta. Si bien en muchos casos la plántula termina apareciendo, se corre el riesgo de perder la semilla, y, en cualquier caso, se incrementa el tiempo hasta que todo empieza a funcionar.

Ya con las semillas germinadas en las macetas y bajo el foco, regaremos sólo con agua, con el pH ajustado entre 6,2 y 6,5, dependiendo de la acidez de la tierra. Si la Northern Lights es del tipo2, podremos bajar un poco más el pH, trabajando entre 6 y 6,3. Así, sin más, les daremos entre 15 y 20 días de vegetativo con 18 horas de luz por 6 de oscuridad, momento en que deberían estar en unos 30-40 centímetros de altura, aunque, si las plantas son del tipo 3, pueden estirarse un poco más, dependiendo del componente sativo del híbrido. Son plantas que admiten una ligera poda de las partes bajas, cosa que haremos una semana antes de pasarlas a

Floración, eliminando sin más los dos brotes más bajos.

Si hemos utilizado una buena tierra comercial, no debería verse ningún tipo de carencia durante el vegetativo.

Cuatro o cinco días antes del paso a floración procederemos a darle un spray foliar con Delta 9 y otra vez el día después del trasplante a macetas de cinco litros.

Si el cultivo es hidropónico, pondremos algunas plantas menos, pero nunca por debajo de 13, teniendo en cuenta que tendrán que ser algo más grandes que las del cultivo en tierra para igualar la producción, lo que no será problema ni aumentará el tiempo de vegetativo, ya que, por las características del cultivo en hidro, crecerán más por si solas en el mismo espacio de tiempo. Recordemos que tenemos que funcionar unas 3 ó 4 décimas por debajo de lo especificado para tierra.

Por último, si las plantamos en exterior, deberemos escoger una zona en que la tierra sea más bien suelta y árida que compacta y arcillosa, pues las raíces de ésta línea son más bien débiles, y les cuesta mucho avanzar. En otro caso deberíamos practicar un agujero y rellenarlo con unos 50 litros de tierra comercial del tipo All Mix. En cuanto a tamaños y tiempos, para hacerse una idea, plantando a finales de abril o antes del 15 de mayo en un lugar con más de 6 horas de luz directa al día, las NL de tipo 1 acabarán a mediados de septiembre con una altura de alrededor de 1,5 metros, las de tipo 2 se pueden ir a primeros de octubre con alrededor de los 2 metros y las de tipo 3 suelen terminar en la segunda quincena de septiembre con alturas de entre 1,5 y 2,5 metros, dependiendo de la composición del híbrido.

Parámetros de cultivo en Floración

En interior trasplantamos a macetas de 5 litros, como decíamos más arriba, y ponemos un fotoperiodo de 13 horas de luz por 11 de oscuridad, en vez de las 12/12 habituales, que sí aplicaremos una semana después. Con esto conseguimos algo más de infraestructura en la planta, mayor grosor de tallos y ramas, y más vegetación, lo que redundará en unos cogollos más grandes y densos. En hidropónico podemos poner 12/12 desde el primer día, pues las plantas estarán algo más crecidas.

Pasados unos diez días después del cambio de fotoperiodo, comprobaremos que las plantas frenan su crecimiento de una manera apreciable. Es el momento de otra aplicación foliar con Delta 9, y de subir unas 3 décimas los valores de pH que estemos utilizando, ya sea hidro o tierra.

A partir de aquí, pueden irse dando variaciones en las necesidades nutricionales, dependiendo de la subvariedad de NL que hayamos plantado (no su tipo) y de la calidad de la tierra. En cualquier caso, son plantas poco comedoras y que no van bien con suelos muy nitrogenados, por lo que deberemos centrar los abonados en el fósforo y el potasio, y en el resto de elementos, como el hierro, el magnesio y el calcio, elementos estos que suelen desaparecer muy pronto del sustrato cultivando en maceta. Como regla general baste decir que, a lo largo del período florativo, tendríamos que darle de 2 a 5 aplicaciones de PK 13/14 y algún producto con microelementos y hierro, y si la economía nos lo permite, una aplicación en riego de Delta 9 cada 15 días. En hidropónico, suele bastar con seguir las tablas nutricionales del fabricante para líneas índicas y/o de ciclo corto.

En exterior, todo dependerá de la calidad del suelo, que podremos haber abonado previamente con fertilizantes orgánicos de asimilación lenta tipo humus de lombriz y distintos tipos de guanos, o bien ir corrigiendo las carencias en el momento con fertilizantes líquidos, ya sean “bio” o minerales.

El momento de la cosecha llega cuando vemos los cogollos realmente compactos y duros y con una coloración marrón rojiza, aunque, como siempre, lo mejor es comprobar los tricomas con el microscopio. No conviene dejarlas sobremadurar, pues tienden a perder sabor y aroma, y, si acaso, es mejor cosechar un poco antes de tiempo, aunque perdamos unos gramos.

En la siguiente entrega comenzaremos un nuevo capítulo dedicado a otra de las grandes maravillas de la crianza cannábica moderna, que en su día hizo que las variedades “azules”, de grandes aromas, pero sin mucha potencia ni producción, fueran apreciadas y reconocidas por el público en general, y que, tras su puesta a la venta, dio lugar a la producción de infinidad de híbridos, que adquirían (y adquieren) tonos azules, morados y púrpuras sin necesidad de temperaturas bajas durante la floración. Estamos hablando de la mítica BlueBerry. Hasta entonces, un saludo.

                                

(Ver Listado de Descendencia)

Hibridos / Cruces Northern Lights (Mínimo 4 Generación)

Agent Orange » Orange Skunk x Jacks Cleaner x Space Queen

Alien Afterburner OG » XJ-13 x Tahoe Alien

Alien Chemmander » Sour Alien x Chemmando

Alien Grenades » {Sour Diesel x Unknown Strain} x Tahoe Alien

Alien Hallucination » LSD Probably x Tahoe Alien

Alien Rock Candy » Sour Dubble x Tahoe Alien

Alien Swindle » Alien Dog V2 x Riot OG Kush

Aliens JackD Up » Sour Alien x Sour Jack

Aliens On Moonshine » Sour Alien x White Moonshine

American Beauty » Casey Jones Joes Cut x AToA

Anubis » Wembley x Chronic

Auto Himalaya Diesel » Himalaya Blue Diesel

BCN Diesel Automatica » BCN Diesel x Ruderalis

Batgirl » Jacks Cleaner x Blueberry

Big Band » Bubble Gum x Chronic

Big Fatty » {(NL x Big Bud) x NL} x NL

Big Haze » Original Haze x Chronic F1

Big White » Chronic x Power Plant

Black Jack Auto » S.A.D. Auto x Jack Herer

Blackberry » Black Domino x Raspberry Cough

Blue Barrel AK » {Lowberry x AK47} x Lowberry

Blue Streak » {Masterlow x Blueberry} x Masterlow

Burgundy » Bubba Kush Raspberry Bubba x {HP13 x ECSD Probably}

Burmese Headband » Burmese Kush x Loompas Headband Bx

Cali Miss » Unknown Haze x Five-O

Cheese Autoflowering » Cheese x Critical+ Automatic

Cheese n Chaze » Cheese x SSSDH

Chem Jones » Casey Jones x Chemdog D BX2

Chemdog Haze » SSSDH x Chemdog

Chemmy Jones » Chem Dawg d x Casey Jones Reversed

Chronic Haze » Chronic x Unknown Haze

Chronicle » Chronic x Lebanese x Swizerland

Couch Project » {(Nothern Light x Deep Chunk) x Flatland Basic Bubblechung} x G13

Crash Helmet » SoCal Master Kush x Tahoe Alien

Dazy Jones » Casey Jones x Chem Daze Probably

Delirium » Mazar I Sharif x {Black Domina x Jack Herer}

Desert Queen » {Sudden Death x Master Ice} x Valley Queen

Double Dutch » Chronic pre 2000 x Warlock

Double Platinum » Platinum Bubba x Twisted Purple OG Kush

Double Purple Bubba Diesel » Double Purple Doja x Bubba D

Dream N Sour » Blue Dream x Sour Jack

Dumbo » Grape Stomper x Chemdawg - Sour Diesel Snowman

Dutch Blue Automatic » Dutch Automatic x Blue Berry x Northern Special

EWOK » Albert Walker x Tahoe Alien

Emperor OG Kush » OG Kush x Loompas Headband

Evil Knievel OG » High Octane OG x Tahoe Alien

Faded Alien » Sour Alien x OG Kush

Forest Fire » Fire Kush x Loompas Headband Bx

Fruity Chronic Juice » Chronic x White Widow

Galactic Jack » Alien Dog V2 x Sour Jack

Grandaddy Haze » Grand Daddy Purple x SSSDH

Grape Stomper » Purple Elephant x Chemdog Sour Diesel

Grape Ultra » {Grape Krush x Skunk #1} x SSSDH

Happy Smile » Chronic x Unknown Haze

Haze 2 Autoflowering » Jack Herer x Haze Automatic

Hey Dave » {OG Kush x Afghani Kush} x Casey Jones Reversed

High Tension » Colombian Mango Biche x {Orange Bud x Black Domina x Jack Herer}

Himalaya Blue Diesel » Blue Himalaya x Diesel Ryder

Hypnotic » White Widow x Chronic

IED » Bubba D x Afghani #1 IBL

Ierdbei F3 » {Jack Herer x Citral x Black Domina x Swiss Miss} x Erdpurt

Jack Knifed Semi » Bubba D x Nevil's Wreck

Jack the Ripper » Jacks Cleaner x Space Queen

Jack the Ripper F2 » Jack the Ripper Hazy Pheno F2

Jacks Cleaner 2 » Jacks Cleaner x Jack The Ripper

Jacks Cleaner Bx » Jacks Cleaner x JCB

Jedi Kush » Death-Star x SFV OG Kush F5

K-2 x Mexican Haze x Victorie » K2 x Mexican Haze / Victorie x Valley Queen

Kaboom » Jacks Cleaner x Vortex

King Kong » Ed Rosenthal Super Bud x Chronic Reversed

Lemon Stinky » Chronic x Sensi Star F1

Lemon Stinky F2 » Lemon Stinky F2

Lemon Stomper » Lemon Thai #2 x Chemdawg - Sour Diesel Snowman

MangoDog » Chemdog dd x MangoJerry F1

Medifem SS » Sage n Sour

Moby Dick Autoflowering » Unknown Haze x White Widow Autoflowering

Mohan Ram Auto » {White Widow x Unknown Ruderalis} x S.A.D. Auto

Moonwalker OG » Triple OG x Tahoe Alien

Morning Flight » {ECSD x Mango Haze} x Afghan Haze

NYC Jones » NYC Diesel x Casey Jones Reversed

OG Chem Haze » {ChemD x OG Kush} x SSSDH

OG Kush-LemonLarry x DeepChunk » Lemon Larry x Deep Chunk F1

OG Kush-LemonLarry x ECSD BX1 » Lemon Larry x {Lemon Larry x ECSD}

OG Kush-LemonLarry x OG Kush SFV BX1 » Lemon Larry x SFV OG BX1

OJDs Haze » SSSDH OJD Cut x G13 Haze

Obsession » Gilgit Valley x {White Rhino x Black Domina x Jack Herer}

Original Amnesia Autoflowering » Original Amnesia x Critical+ Automatic Probably

Petrol OG » {Sour Diesel x Petrolia Headstash} x Tahoe OG Kush Tahoe Cut

Premium Grade » Chem Dawg d x Original Diesel S1

Privilege » Colombian Mango Biche x {Kali Mist x Black Domina}

Punky Lion » Matanuska Tundra x Chronic

Purple Berry BX » Blueberry Indica x Purple Berry Diesel

Purple Snowman » Purple Elephant x Chemdawg Sour Diesel Snowman

Purple Suicide » Sour Bubble x Twisted Purple OG Kush

Qleaner » Jacks Cleaner F1 x Querkle

QuadJacks » Chem Dawg #4 x Sour Jack

Rappers Delight » OG Kush B Real OG x Sour Jack

Royal Queen » Lucky Queen x Double Fun F1

Russian Rocket Fuel » Unknown Indica x Diesel Ryder

SSSG » SSSDH x G13 Haze

Sage n Sour » S.A.G.E. x Sour Diesel

Sangoma » MalSP x Blueberry

Santa Maria F1-X » Santa Maria Clone x {Silverpearl x Mexican Haze}

SinCityDiesel » Original Diesel x Sour Jack

SinFully Sour » {Sage N Sour x OG Kush Probably} x Sour Jack

SoCal Original Diesel » Original Diesel x ChemD

Sour Apple » Original Diesel x Cinderella 99

Sour Bubba » Bubba Kush pre98 x Original Diesel S1

Sour Double Kush » OG Kush x Sour Kush

Sour Grape Kush » Headband x Grapefruit

Sour Hazy Jones » Casey Jones x SSSDH

Sour OG HazeWreck » Sour Kush x Nevil's Wreck

SourFlame OG » White Fire #3 x Sour Jack

SourJefe » El Jefe x Sour Jack

Space » Mazar I Sharif x {AK-47 x Black Domina}

Spliff Diesel » {Sour Diesel x (Hawaii x Afghani Gold)} x Northern Special

Strawberry Diesel x Aloha WW » Strawberry Diesel x 98 Aloha WW

Strawberry Fire » White Fire #1 + #2 x Strawberry Alien Kush F1

Strawberry Sour Diesel » Strawberry Cough x Original Sour Diesel F2

Super Sour OG » {Blueberry x Sour Diesel x OG Kush} x Lost Coast OG

Sweet Cheese » Cheese x Black Jack

Sweet Mango Automatic » Mango x Big Bang Autoflowering

Sweetdawg » Alien Dog x Strawberry Alien Kush

Tahoe Alien Bubblegum » Indiana Bubblegum x Tahoe Alien

Triple Deez » Black Diesel x Sour Turbo

Turbo Jack » Quick Bud x Jack Herer

Ultra Lemon Haze » {Super Lemon Haze x Sour Diesel Probably} x Auto #1

Underdog OG » OG Kush x Underdawg Probably

West LA Fadeaway » Casey Jones Joes Cut x ChemD

White Widow Autoflowering » White Widow x Critical+ Automatic

iCritical » Super Critical x iShot

iHaze » Super Haze 2002 x iShot

 

 

Control integrado de la botritis

La enfermedad causada por el hongo Botrytis cinerea, conocida comúnmente como ‘moho gris’ o ‘podredumbre’, puede aparecer en forma de tizones en los cogollos, como manchas en las hojas viejas y debilitadas, con aspecto de chancros más o menos graves, debido al ahogamiento de plántulas en los semilleros, o durante el enraizado de esquejes.
Este hongo es completamente cosmopolita; se ha adaptado a la perfección a todas las condiciones, sean urbanas o no, y ataca a gran multitud de especies. Quizá existan vegetales inmunes a este patógeno, pero a día de hoy desconozco cuáles pueden ser.

Por Massimiliano Salami (drgrow)

Para que el moho gris prospere debe hallar un medio propicio. Las condiciones ambientales son primordiales para todas las fases del desarrollo de la botritis. Una atmósfera cargada de humedad, como la que nos podemos encontrar después de una lluvia, es la situación más idónea para que aparezca. En estos casos, el hongo va extendiendo un moho gris sobre los tejidos infectados, una característica propia de esta enfermedad y que le da nombre, como ya hemos dicho. El moho está compuesto por una capa de micelio y cuerpos fructíferos con numerosos conidios o esporas que al dispersarse ocasionan las infecciones secundarias.

Cuando la humedad no es demasiado alta, el micelio que se crea es de color canela, de aspecto similar al que aparece cuando ataca una hoja. En condiciones de total oscuridad, el moho puede ser más blanquecino.

La penetración del patógeno en la planta puede estar ocasionada por heridas artificiales provocadas por insectos (orugas), ácaros o daños mecánicos. Durante la floración, el patógeno puede introducirse en el vegetal, sin mucho esfuerzo, a través de las mismas brácteas florales, en la apertura que tienen donde asoman los pistilos. El hongo, una vez en el interior de la bráctea, encuentra las condiciones ideales para su desarrollo, con lo que infecta el ovario e invade la bráctea. Insistimos en que las condiciones ambientales desempeñan un papel vital para la aparición y posterior desarrollo de la brotitis. Si continúan siendo favorables, el hongo seguirá extendiéndose por el interior de las inflorescencias contiguas. Si no encuentra impedimentos, el moho gris intentará colonizar las cimas y formar nuevos inóculos infecciosos.

El hongo puede invadir la planta y empezar la infección desde fuera del cogollo y caminar hacia dentro, o bien seguir el proceso contrario: empezar por el interior y aflorar al exterior. En este caso, la presencia de una hoja extrañamente amarilla y arrugada, que se desprende con suma facilidad al tirar de ella, nos puede estar indicando que hay infección.

Nótese que el tipo de infección “de dentro hacia fuera” se debe, por lo general, a la actuación de propágulos infecciosos en las flores internas del cogollo. Aquí, en estas primeras flores, la enfermedad queda en estado latente, a la espera de que el cogollo se torne más denso y favorezca las condiciones para el desarrollo fúngico. Las cimas muy compactas y desarrolladas dificultan el movimiento del aire entre las flores, por lo que aumenta la humedad y se crean las situaciones perfectas para el patógeno.

Los pistilos de las flores, cuando maduran o envejecen, son muy susceptibles al ataque de los hongos; por tanto, oportunistas como la botritis lo tienen más fácil.

La proporción de daño que el hongo pueda hacer dependerá de la resistencia que ofrezcan las variedades cultivadas.

Las cimas florales infectadas por moho gris deben ser descartadas sin miramientos: no se deben consumir de ninguna manera, ni fumadas ni ingeridas.

Métodos de control integrado contra la Botrytis cinerea

La prevención es quizá la forma de control más eficaz; no obstante, desglosamos en la siguiente relación los diferentes métodos que se aplican:

  • Control parabiológico. Se basa prácticamente en la vigilancia y el control del medio, en una nutrición equilibrada, así como en la higiene del cultivo y en la aplicación de fortificantes.
  • Lucha biológica. Consiste en la diseminación de microorganismos antagonistas del patógeno.
  • Control químico respetuoso. La aplicación de sustancias de origen químico o natural es la base de este tipo de control.
  • Control integrado de las plagas. Se fundamenta en la prevención y no en la cura.

Recordemos que es la combinación conjunta de estos procedimientos de control lo que compone el método de control integrado, y no su uso independiente.

Control parabiológico

En interior o en invernaderos, las estrategias de control parabiológico para el moho gris se basan en la corrección del clima a través de la ventilación forzada y en el empleo de aparatos deshumidificadores que disminuyan la humedad ambiental. El uso de filtros de contención de partículas para reducir la entrada de inóculos infecciosos es cada día más frecuente.

En exterior, una cubierta plástica que en los momentos críticos proteja a las plantas encogolladas para evitar que se mojen puede ser una solución sencilla y muy eficaz. Las plantas no deben tocar nunca el plástico, o de lo contrario se acelerará el desarrollo de una infección.

En lo que respecta a la alimentación del cultivo, esta debe ser más rica en potasio que en nitrógeno, como vimos en el número 98 de Cannabis Magazine. Las plantas que crecen con exceso de nitrógeno serán menos resistentes ante una infección de botritis.

En los cultivos de interior e invernadero, la higiene de las instalaciones es fundamental para reducir los propágulos infecciosos. En exterior, la eliminación de restos de cosechas anteriores, la rotación y la biofumigación serán medidas preventivas a tener en cuenta entre cultivo y cultivo.

La eliminación de las hojas y las ramas viejas que dificulten el movimiento del aire por las plantas y que podría convertirse en foco de infección, también son prácticas muy comunes en la prevención del moho gris.

Como sabemos, la Botrytis cinerea es un patógeno débil y oportunista, por lo que la labor preventiva más radical será no darle oportunidades para que encuentre su ‘caldo de cultivo’ donde poder desarrollarse. Los fortificantes inductores de las defensas de las plantas son una herramienta primordial para luchar contra hongos como el que nos ocupa. Tal como su nombre indica, estos fortificantes intervienen en la síntesis de las sustancias que actúan como defensas en las plantas, las fitoalexinas, las proteínas-PR, etcétera.

A continuación vamos a proponer dos productos fortificantes comerciales elaborados con soja, que han resultado ser muy efectivos en varias estrategias de control parabiológico frente a la botritis.

Tiki Moi Lecithin y Fortnutri Lecitina  (Natur Cannabis) sondos productos formulados a base de lecitina de soja y compuestos orgánicos nutricionales, cuya característica principal es el alto contenido en fosfolípidos vegetales (fosfatidilcolina), ácidos grasos esenciales, fósforo, colina y vitamina E.

La lecitina de soja estimula el crecimiento de las plantas, les da vigor y las robustece frente a los ataques de patógenos, y al no aportar alimento a éstos se convierte en un complemento ideal al plan nutritivo que hayamos diseñado para la planta.

Estas son algunas de las propiedades de la lecitina:

  • Mejora la salud de la planta al reducir el ataque de hongos.
  • Ejerce una acción antioxidante, lo que proporciona mayor longevidad y turgencia a las inflorescencias.
  • Funciona como cicatrizante de pequeñas fisiopatías y heridas en las hojas, con lo que disminuyen las vías preferentes de penetración del hongo.

La fosfatidilcolina induce a las paredes celulares de la planta a engordar para dificultar la penetración de inóculos infecciosos, con lo que mejora la resistencia de la planta frente al ataque de botritis

La frecuencia ideal para aplicar el producto es cada quince días, y en floración una vez a la semana. Lo mezclamos a razón de 3 mililitros por litro de agua, y lo aplicamos de forma homogénea en las hojas, tanto en el haz como en el envés. Durante el ciclo vegetativo podemos remojar el vegetal, pero en floración hay que evitar empapar los cogollos: una ligera atomización sobre las hojas será suficiente.

Lucha biológica

La lucha biológica no es una herramienta exclusiva del control de plagas. En la actualidad, el concepto de lucha biológica se puede extrapolar al control de hongos fitopatógenos. Al igual que con las plagas, la lucha biológica de hongos se basa en el mismo principio: usar seres vivos para el control de otras poblaciones de seres vivos.

Es fácil comprender -y así lo demuestra la naturaleza- que para mantener a raya a un hongo, el mejor agente es otro hongo o una bacteria. Por tanto, la lucha biológica contra los microorganismos patógenos que afectan al cannabis se realiza con aplicaciones inoculativas de los conocidos agentes microbianos, a los que podemos considerar como los verdaderos enemigos naturales de muchas de estas enfermedades de las plantas.

Los agentes microbianos (véase Cannabis Magazine, núm. 95) tienen diferentes métodos de acción sobre las colonias de hongos patógenos:

 

  • Destruyen las paredes celulares de los patógenos, por lo que les llevan a la muerte.
  • Inhiben la formación del tubo germinativo, con lo que evitan su colonización y previenen que las esporas germinen y proliferen.
  • Producen compuestos extracelulares que frenan la germinación de las esporas de los hongos patógenos. Compiten por el sustrato, tanto en la rizosfera (raíz) como en la filosfera (hojas), con los patógenos de las plantas.
  • Producen antibióticos altamente tóxicos para los hongos patógenos del cannabis.
  • Microparasitismo.
  • Inhibición de las enzimas producidas por el patógeno.
  • Antibiosis.
  • Competición por nutrientes.
  • Competición por espacio.
  • Mayor resistencia de la planta al estrés y a otros factores.
  • Solubilización y secuestro de nutrientes inorgánicos.
  • Promoción del desarrollo de la planta y de sus raíces.

A continuación voy a proponerles un producto a base de agentes microbianos que se utiliza para el control de la botritis. Es un producto ecológico al cien por cien, respetuoso con el medio, y muy eficaz al mismo tiempo.

La lucha biológica pretende mantener una población activa de agentes microbianos que protejan e impidan el desarrollo de los conidios del moho gris. Por este motivo, el inconveniente que tiene esta práctica es que la inoculación de estos microorganismos debe ser casi semanal, en especial si las condiciones son favorables a la aparición de botritis.

Botrybel es un producto totalmente natural a base de Bacillus velezensis. Esta bacteria es capaz de producir una elevada concentración de sustancias con una fuerte actividad contra la botritis.

La cepa de Bacillus velezensis usada en esta formulación es autóctona de los suelos de la Península Ibérica.

La aplicación se realiza por vía foliar, a razón de 15 mililitros por litro de agua, cada siete días, en plena época de alerta.

Como siempre, se recomienda no remojar los cogollos durante el tratamiento: una fina atomización sobre las hojas bastará.

Otro consejo: la primera aplicación se dará en prefloración.

Control químico respetuoso

El método químico usado en el cultivo del cannabis para el control de la botritis se limita a un grupo muy pequeño de productos comerciales, debido a la toxicidad de la mayoría de ellos, a su vez causada por la falta de experimentos que garanticen su inocuidad, y por tanto el completo desconocimiento de los plazos de seguridad para este cultivar. Ante esto les voy a proponer dos formulaciones que se pueden incorporar a nuestras estrategias de control de la botritis.

Biofungi (Trabe), elaborada con ácidos grasos saponificados de canela, tomillo y própolis, y Cola de caballo + Urtifer (Trabe). La cola de caballo, que contiene sustancias tóxicas para los hongos, la combinamos con purín de ortigas para aumentar su eficacia. Tanto el Biofungi como la CC + Urtifer deben aplicarse semanalmente por vía foliar, mediante una fina atomización en floración.

Control integrado de plagas

Es vital preparar un buen plan para la prevención y el control de las plagas responsables de la debilitación de las plantas. Esta medida es obligatoria para reducir las incidencias de esta enfermedad tan destructora.

Todas las plagas deben ser vigiladas y controladas durante todo el ciclo, no solo por las pérdidas que ocasionan, sino por los daños indirectos asociados. Ciertas plagas como las de la araña roja, los homópteros (pulgones, cochinillas), y especialmente las orugas, atacan a los cogollos y les causan graves perforaciones que luego son invadidas por la Botrytis cinerea. Estas orugas simplemente buscan alimento y un lugar idóneo para poder realizar la fase de pupa. Su control debe efectuarse con varios métodos que integren extracto de neem con Bacillus thuringiensis (Bt), trampas de feromonas y trampas de monitoreo de color amarillo.

Una estrategia viable para los cultivos en exterior, invernaderos e interiores consiste en colocar trampas amarillas alrededor del cultivo y observar las capturas. Si el problema no es nuevo y conocemos las especies presentes, podremos actuar de inmediato colocando también las trampas de feromonas. Hay que usar para cada especie su feromona correspondiente. El neem y el Bt no se aplicarán hasta ver indicios de plagas. Con esta estrategia integrada nos podemos garantizar un buen control sobre las orugas, a las cuales se asocian muchos ataques de botritis.

Agradecimientos: Carlos Borges

Referencias:

Salami M. 2008, Cannabis sativa L., Dr. Grow´s Productions.

Salami M. 2012. “Agentes microbianos”, Cannabis Magazine n.º 95.

Salami M. 2012. “Nutrición, plagas y enfermedades”, Cannabis Magazine n.º 98.

 

Cultivo en Arlita: Sistemas Llave en Mano - Dutch Pot II

Continuamos con el montaje y uso básico de este sistema de cultivo utilizando arlita como sustrato. Dentro de las diferentes soluciones llave en mano que analizaremos en esta serie, éste puede ser el que más “solera” tiene, ya que lleva usándose más de 20 años en todo el mundo. Sólido, estable y sencillo, es ideal tanto para principiantes como para cultivadores avanzados, si bien su precio es acorde con su capacidad.

Fotos y Texto: Luis Hidalgo

Tras el montaje y puesta en marcha inicial del sistema, pasamos a ver el régimen nutricional “general” a utilizar a lo largo del cultivo, pero, antes, vamos a recordar algunas características de éste, comunes a todos los sistemas hidropónicos. Por un lado, se elimina la realización del laboreo, ya que se prescinde del suelo. De la misma manera, permite cultivar en invernaderos con problemas de suelo, en el que sería muy difícil llegar a buen fin, a causa de nemátodos, suelos susceptibles de encharcarse, salinos, o pedregosos, etc. Además, supone un incremento de producción frente a un mismo cultivo en el suelo.

Esto es así, ya que las plantas se encuentran en unas condiciones de nutrición ideales, de forma que apenas hay gastos de energía por parte de la planta en la absorción radicular. No existen problemas de bloqueos y antagonismos entre los elementos nutritivos, optimizando todo el potencial productivo de los cultivos.

Buenas condiciones, cultivos eficientes

Hay que indicar, que, para que verdaderamente esto se produzca, el resto de factores productivos (temperatura, humedad relativa del aire, luz, frecuencia de aporte de agua, nivel carbónico y estado sanitario) deben estar en unos valores adecuados. Imaginemos qué ocurriría si un cultivo recibiera una óptima solución nutritiva y, sin embargo, se encontrase con una temperatura de 40ºC, una humedad ambiente del 15% y con exceso de vatios durante muchas horas. La respuesta es sencilla: el cultivo detendría su crecimiento debido a un cierre estomático (se defendería para evitar una fuerte deshidratación), aparte de las pérdidas por caídas de flores, malos cuajados, etc. El cultivo se vería afectado, independientemente de la idoneidad de la solución nutritiva.

Otro factor a favor del cultivo en arlita, es la rapidez de engorde y maduración, con una precocidad de hasta 10 días frente a un mismo cultivo en suelo y en las mismas condiciones climáticas, ya que la facilidad de absorción de la solución nutritiva, y la escasa energía dedicada a ello, potencian también este aspecto. También, al prescindir del suelo y cultivar en sustratos esterilizados por su propio proceso de fabricación, se garantiza la sanidad del sistema radicular.

Como efecto beneficioso para el medio ambiente, se eliminan los vertidos de lixiviados al suelo, ya que deben ser recogidos para ser aprovechados de nuevo, bien en la misma explotación (recirculación), o bien en explotaciones ajenas (reutilización). Este aspecto no es superfluo, ya que el volumen total de lixiviados recogidos en nuestras condiciones de cultivo, lo podemos situar entre 450 y 500 l/m2 y año para dos cosechas. Además, la composición cualitativa de estos lixiviados arrojan un alto contenido en nutrientes, nitratos entre ellos, que, de no ser recogidos, supondrían una pérdida importante de abonos y un factor grave de contaminación y salinización. De esta forma, puede haber un ahorro en fertilizantes y agua, al ser aprovechados de nuevo en la misma explotación o en una secundaria.

Por último, es básico conocer las características químicas del agua de riego. Hay que saber qué elementos nutritivos aporta por sí misma, para añadirles las cantidades que falten de cada elemento nutritivo hasta alcanzar los valores que deseen. Se debe partir con un agua de riego baja en sales. Esto permite incorporar los principales abonos y ajustar adecuadamente la solución nutritiva. Al trabajar sin suelo, todas aquellas condiciones hostiles para la planta, como el exceso de conductividad del agua, se reflejarán inmediatamente, e irán en detrimento de los objetivos buscados de calidad y cantidad

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Comida para la familia

En el capítulo anterior dejamos el sistema montado y listo para funcionar. La próxima etapa es distribuir la solución nutritiva, agregar una pizca de Mineral Magic, para prevenir patógenos, aunque podemos sustituirlo por agua oxigenada a razón de 100ml por litro de agua. Todo está listo para plantar. Cuando el sistema comience a funcionar, lo primero es realizar un chequeo completo para comprobar que todas las conexiones estén bien ajustadas y evitar fugas.

Haciendo un inciso, el mismo fabricante también comercializa sistemas “llave en mano” para la producción de esquejes, como el CuttingBoard o el WaterFarm, donde se puede mezclar 50% de agua del grifo con 50% de agua desmineralizada o de lluvia. El uso de estos sistemas de enraizamiento y propagación producen clones con un desarrollo radicular espectacular y óptimo para su uso posterior en el Dutch Pot con arlita.

Recordemos que el sistema nutricional recomendado es el Flora-Series o el One Part. Estos fertilizantes también se pueden utilizar en tierra, utilizando sólo la mitad de esta concentración para regar una vez de cada dos.

FloraGro FloraMicro

FloraBloom

Esquejes 1 1 1
Etapa vegetativa 3 2 1
Etapa de floración y fructificación 1 2 3

Atención: se trata de un equilibrio, no es una relación volumen / volumen.

En hidroponía, los niveles de electro-conductividad (EC) recomendados son los siguientes:

Esquejes 0.4 a 0.8 EC

Etapa vegetativa 1.6 a 2.0 EC

Etapa de floración y fructificación 1.6 a 1.8 EC

Últimos días antes de la cosecha: añade únicamente agua con el pH ajustado, sin abono, o bien utiliza Ripen. Para obtener la EC favorable, la forma óptima es usando un lector digital. Si no dispones de uno, he aquí una manera relativamente eficaz de hacerlo:

 - utiliza un cubo graduado (10 L o 20 L)

- para dosificar, usa un tapón de botellas de 0,5L o de 1L: 1 tapón = 10mL

- para 20 L de solución: 1 tapón de FloraGro + 2 tapones de FloraMicro + 3 tapones de FloraBloom

= EC 1.00 a 1.50 según la calidad del agua

- con la ayuda de un test indicador de pH, asegúrate que el pH esté comprendido entre 5.5 y 6.5. Corrige con la ayuda de pH Down (ácido) o de pH Up (base).

 Nota: Estos abonos están concentrados hasta el punto de cristalización. Se necesita muy poco para una cosecha completa: para evitar cualquier precipitación cuando hagas las mezclas, hay que lavar cuidadosamente el medidor entre su uso para cada componente. El agua de las ciudades es, a menudo, muy dura, por lo que se recomienda cambiar la solución cada 10 a 15 días. Entre riegos, no dudes, lo ideal es utilizar agua sin abono, pero siempre con el pH ajustado.

Preparación y uso de la arlita

Si bien ya comentamos el manejo básico de la arlita, vamos a retomar el tema brevemente. Aunque se puedan utilizar arlitas de obra, u otras no diseñadas específicamente, hemos obtenido excelentes resultados con las bolas de arcilla expandida de la marca Grorox, que ya vienen muy limpias y es un substrato reutilizable durante varias cosechas seguidas y reciclable. Existe en varias calidades: las mejores son las que ya tienen el pH ajustado (que no influye en el pH de la solución nutritiva).

En cualquier caso, antes de la utilización:

Aclara las bolas de arcilla para limpiarlas de cualquier residuo que puedan contener. Es preferible controlar siempre el pH: pon algunas bolas en un vaso de agua con el pH ajustado a 6.0, dejándolas reposar durante una hora, midiendo después. Si el pH es más alto de 7.0, déjalas en remojo en una solución de ácido fosfórico o nítrico (o en nuestro pH Down, líquido o en polvo) durante toda la noche. Acláralas bien y estarán listas para usar.

Después de la cosecha, por lo general es suficiente lavarlas bien: quita las raíces, pon las bolas de arcilla en un recipiente, lava y aclara correctamente antes de utilizarlas nuevamente

Si es necesario, en caso de enfermedad o infección, es recomendable esterilizarlas en un ácido fuerte (pH Down líquido o en polvo), aclarándolas abundantemente. Para asegurar un mejor contacto entre el substrato y las raíces, GHE propone una mezcla especial “Hydro”, compuesta de bolas de arcilla de 4/8 y de 8/16 mm, que es neutra.

Por regla general recomendamos cambiar completamente su solución nutriente en intervalos de 10 a 15 días, esperando a que el nivel de la solución esté muy bajo, vaciando los tiestos en el depósito que después se vaciará poco a poco. En lugar de tirarla, esta solución se puede utilizar para regar sus plantas en tierra, un riego de cada 3, y se volverán más bonitas. Para acabar, se destapan los inyectores y se llena el depósito con agua para hacer una nueva solución nutritiva.

En definitiva se recomienda una limpieza profunda antes de cada nueva cosecha para evitar enfermedades y optimizar el funcionamiento del sistema.

En la próxima veremos otro sistema de cultivo en arlita, que, en este caso, funcionará con riego por inundación y vaciado. Es compacto, transportable y ampliable, y es conocido como “Wilma”. Hasta entonces, un saludo.

Bibliografía

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Cannabis Magazine, pioneros de la vaporización

Dado que hemos superado los cincuenta números consecutivos hablando sobre vaporización, algo impensable cuando empezamos esta aventura, en esta edición echaremos un vistazo al pasado, para hacer un repaso de los más de cuatro años que llevamos informando sobre este tema.

por Raro Genetics, @raroweed

Algunas revistas en las que hemos hablado sobre la vaporizaciónAlgunas revistas en las que hemos hablado sobre la vaporización

Como no podía ser de otro modo, este repaso lo comenzamos agradeciendo a todo el equipo de Cannabis Magazine la confianza puesta en mí para llevar a cabo esta sección. Además, quisiera dar las gracias a todos los que nos leen cada mes, ya que el feedback recibido por nuestros lectores ha sido increíble.

¿Cómo empezó esta sección?

Hace casi un lustro, reclamaba a las diferentes revistas cannábicas publicadas en España la necesidad de hablar sobre la forma de consumo más sana y segura, la vaporización. Soy lector de este tipo de publicaciones desde sus primeros números, amante de la vaporización y un aprendiz curioso. Por todo ello, tenía la necesidad de leer más sobre este tema.

Estas reivindicaciones llegaron a oídos de Xosé (encargado de redacción de Cannabis Magazine y El Cultivador) quien me lanzó un reto: “¿Serías capaz de escribir una sección de vaporización en la revista?”. Ciertamente, me hizo una especial ilusión la propuesta, pero también estaba temeroso de no cumplir con las expectativas. Temores que se desvanecieron tras las conversaciones con Xosé, que me recordaron los años que llevaba rodeado de vaporizadores y la gran colección que tenía de estos aparatos. Colección muy limitada entonces, sobre todo por la escasez de modelos existentes. De ahí que me pusiera manos a la obra para escribir mi primera colaboración en Cannabis Magazine.

Breve historia de la vaporización: el primer artículo de la sección

Para comenzar la sección, optamos por recopilar los datos históricos y escribir una breve historia de la vaporización. Viajamos desde el antiguo Egipto hasta la actualidad, detallando los diferentes sistemas usados, así como los vaporizadores que marcaron un antes y un después en la vaporización; algo que no se había hecho antes en España, al menos de una forma tan completa. Al tener tanto éxito este primer artículo (hasta el propio Evert Verdamper nos buscó durante la Spannabis de 2014 para felicitarnos y agradecernos que, por primera vez, se hubiesen recopilados todos estos datos), me dio fuerzas para escribir desde los artículos más necesarios para los lectores hasta los más arriesgados y polémicos.

Diferentes baterías para e cigs y atomizadoresDiferentes baterías para e cigs y atomizadores

¿A qué temperatura vaporizo? El artículo, que todos demandaban

Pese a lo que pueda parecer, a día de hoy, este ha sido el articulo más útil para los vaporetas que hemos publicado. Hasta entonces había muy poca información acerca del tema. De hecho, muchas de las tablas de temperatura que se publican hoy día (en otras publicaciones, redes sociales, blogs, foros…) están basadas en las temperaturas que aconsejamos en dicho artículo. De ahí que este artículo marcara un antes y un después para muchos vaporetas, los cuales pudieron optimizar sus esencias en pro de volatilizar todos los compuestos. Además, con esta información conseguimos que muchos consumidores pudieran modular el efecto producido por sus esencias con solo ajustar una u otra temperatura. Esto es algo que valoran especialmente los consumidores medicinales y los médicos especializados en cannabis medicinal. Los cuales no solo nos felicitaron por la exactitud de las temperaturas, sino que además avalaron con sus estudios los datos aportados en dicho artículo.

La importancia de los materiales: la primera gran polémica

Aunque en ningún caso era mi pretensión, el primer artículo en el que hablamos sobre los materiales idóneos para la fabricación de unidades de vapor fue muy polémico. De nuevo por primera vez, se demostraba la poca salubridad de algunas unidades de vaporización. Unidades fabricadas por plásticos y metales (entre otros materiales) de dudosa procedencia y salubridad. Este texto fue muy agradecido por nuestros lectores, pero que no fue tan bien acogido por ciertos fabricantes, los cuales, curiosamente, vendían vaporizadores de una calidad ínfima. De hecho, meses después de esta publicación, algunos fabricantes actualizaron sus modelos para hacerlos (al menos en apariencia) más salubres.

Perfiles terpénicosPerfiles terpénicos

Los primeros canna-liquids

Tras la aparición de los primeros e-cigs y dada nuestra curiosidad, nos propusimos hacer nuestro propio líquido cannabico, para ser vapeado en estos novedosos aparatos. Si bien es cierto que en Estados Unidos ya se empezaba a realizar alguna mezcla, a nivel europeo fuimos los primeros en publicar una receta, testada y de fácil realización a nivel casero. Receta que números más tarde actualizamos. Los e-liquids comunes empezaban a tener una normativa sanitaria y quise asegurarme de la salubridad de nuestros canna-liquids. Esta última receta es la usada por muchos artesanos para elaborar estos líquidos y ofrecerlos en las asociaciones cannábicas para el disfrute de sus socios, popularizando el uso de la vaporización (en este caso del vapeo) para el consumo de cannabis.

El gran revuelo del CE

Años después de la publicación del artículo “La importancia de los materiales”, hicimos un artículo dedicado a las certificaciones que debían adjuntar todos los vaporizadores. En él hablamos sobre la certificación para uso médico, el CE, ROhS, TÜV y otras de menor relevancia. De nuevo, esta pieza creó un gran revuelo entre los amantes del vapor. Al analizar sus vaporizadores, muchos (por no decir, la gran mayoría) se dieron cuenta de que sus unidades de vapor no cumplían ninguna de las normativas legales. De hecho, no cumplían ni las específicas para este tipo de dispositivos electrónicos ni los estándares para todos los productos vendidos en la Unión Europea. Para agravar el asunto, muchos de estos vaporizadores falsificaban los certificados CE, utilizando las siglas de “China Export”.

De ahí que las reivindicaciones de los vaporetas hacia los fabricantes hayan sido constantes para que cumplan dicha normativa. Algo que no gustó, especialmente en ciertos círculos que me lo han hecho saber reiteradamente, con la intención de poder seguir poniendo a la venta vaporizadores de dudosa legalidad.

Muchos meses más tarde, este artículo sigue creando tanto revuelo que se incautaron algunos vaporizadores (y otros aparatos usados para el cultivo interior) por no cumplir las normativas vigentes, que ofrecen la garantía de ser, al menos, productos seguros.

CBG cristal y CBD destilado dos productos muy valorados en la actualidadCBG cristal y CBD destilado dos productos muy valorados en la actualidad

Extractos: la gran re-evolución

Otros de los artículos que más han gustado (en este caso hicimos varios sobre este tema) han sido los dedicados a las extracciones. Este tipo de forma de consumo se ha popularizado enormemente en los últimos años, siendo más popular incluso que las flores. Esto ha beneficiado enormemente tanto al sector del vapor como a los consumidores, ya que suelen ser consumidas en vaporizadores o clavos eléctricos.

En estos artículos hemos hablado tanto de la realización de extracciones básicas, de mezclar compuestos aislados (THC, CBD, CBG…) o de enriquecer los extractos con los populares perfiles terpénicos.

Dada la popularidad de las extracciones, estamos preparando una serie de artículos sobre rosin (la extracción más popular en los últimos tiempos) para que podáis realizar esta técnica, y consumir el resultado obtenido, de una forma óptima.

¡Cómo ha cambiado esto!

Para terminar este artículo quiero destacar los cuatro aspectos en los que más han cambiado los vaporizadores en estos últimos años:

  • Control de temperatura: la mayor evolución de los vaporizadores ha sido la precisión de sus termostatos (al menos en los modelos de gama media-alta). Mientras que, hace unos años, la mayoría de modelos ni siquiera tenían termostatos regulables, en la actualidad casi todos los fabricantes los incluyen en sus máquinas de vapor. Incluso hay fabricantes que prefijan tres temperaturas óptimas para vaporizar, facilitando su uso.
  • Calidad del vapor: cuando empezamos esta sección, solo algunos vaporizadores (concretamente los de sobremesa) ofrecían un vapor denso y sabroso. En cambio, a día de hoy, este vapor de calidad también lo podemos obtener con vaporizadores portátiles y discretos. Esto es fruto de las grandes mejoras, sobre todo, en los depósitos o cazoletas de calentamiento; las cuales distribuyen mucho mejor la temperatura.
  • Aspecto y diseño: quizás por ser lo primero que se ve o simplemente por demostrar la elegancia de sus productos, los vaporizadores son cada vez más discretos y portátiles. Hemos pasado de los vaporizadores de gran tamaño a los vaporizadores del tamaño de un rotulador. Esto también ha ayudado a que se hagan más populares, puesto que ahora pueden ser transportados con facilidad, sin necesidad de llevar una enorme y pesada mochila.
  • La inclusión en hospitales: por último, pero no menos importante, quiero destacar que a día de hoy ya son decenas los hospitales y centros de salud en todo el mundo que usan vaporizadores para paliar ciertas dolencias. Han cobrado más protagonismo que los productos ingeridos o consumidos por vía sublingual, ya que su dosificación y consumo son más cómodos y eficaces. Sin olvidar que es la forma de consumo más sana y con menos efectos secundarios.

¡Yo vaporizo!

 

Vaporizando por menos de cincuenta euros

En esta edición de Cannabis Magazine os contaremos cómo vaporizar de una forma segura y económica. Eso sí, será poco precisa, dado que los vaporizadores que usaremos para este fin son manuales. Para ello nos ceñiremos a un presupuesto máximo de cincuenta euros.

por Raro Genetics, @raroweed

Vaporizador camuflado en un rotuladorVaporizador camuflado en un rotulador

Eagle Bill mostró el camino

Para conocer el presente de la vaporización debemos remontarnos a 1994, cuando un indio cherokee, Eagle Bill, fabricó un utensilio de cristal para vaporizar sus hierbas sin quemarlas. Este arcaico dispositivo estaba realizado íntegramente de cristal y constaba de una burbuja sobre la que había un pequeño depósito, donde albergar sus preciadas esencias, así como un tubo para inhalar. Además, cuenta la historia que Eagle y Ben Dronkers mantenían intensas conversaciones junto a una hoguera, usando su fuego para calentar el primitivo vaporizador.

Vaporizador con cristal encapsulado

Si bien Eagle Bill mostró cómo vaporizar de una forma económica y más o menos segura. Varios lustros después, unos españoles amantes de la vaporización usaron su principio de la vaporización para crear un vaporizador portátil y de bajo coste. Este singular vaporizador constaba de dos partes de cristal, a modo de encapsulado. De esta forma contiene dentro del depósito interior tanto las hierbas como los extractos, ya que admite que se vaporicen todo tipo de materiales vegetales y resinas. Sea cual sea nuestro producto a vaporizar, lo calentamos con la ayuda de un mechero potente o un pequeño soplete, al igual que hacía Eagle Bill, con la salvedad de que, en el modelo original, las esencias estaban en un recipiente abierto, mientras que en este novedoso modelo se encuentran en un depósito interior. De esta forma se obtiene una vaporización más estable en cuanto a temperatura, y mucho más cómoda en cuanto a su uso.

También cabe destacar que el flujo de aire de este básico vaporizador está muy bien diseñado, proporcionando inhalaciones con muy poca resistencia, algo muy valorado por los consumidores, que les cuesta hacer aspiraciones largas y pronunciadas. Esto se consigue gracias a los pequeños orificios colocados en el extremo opuesto a la boquilla, los cuales permiten que las esencias se volatilicen uniformemente.

Como curiosidad, este vaporizador trae una singular funda en forma de rotulador, el cual además de servir como envase protector hace de camuflaje, evitando que sea descubierto. Cabe recordar que cuando este vaporizador salió al mercado, aún había muy poca cultura vaporeta en España, e incluso se decía que los vaporizadores eran utensilios para consumir drogas como la heroína o el crack. Por suerte, a día de hoy este estigma, fruto del desconocimiento, ha desaparecido.

Tampoco podemos olvidar que este vaporizador tuvo su versión especial para ser conectado a una pipa de agua o bong, aunque no fue demasiado exitoso; probablemente por la poca cultura e información que había en ese momento. El precio de estos dos modelos está entre los treinta y los cuarenta euros, dependiendo de si incluía un pequeño soplete o no.

Vaporizador y grinder con mechero de llama azulVaporizador y grinder con mechero de llama azul

Vaporizadores de cristal abiertos: la re-evolución

Al igual que pasó con la mejora de la pipa de Eagle Bill, la evolución del simple pero eficaz vaporizador de cristal ha tardado un lustro en llegar. Además, como sucedió en la primera evolución, esta segunda también se ha producido en España, más concretamente en el sur, al igual que ocurrió con la primera.

Esta vez la evolución ha sido por partida triple, ya que el inventor de estos nuevos y económicos vaporizadores ha querido ir un paso más allá, proporcionando nuevas experiencias y técnicas ligadas a la vaporización. Por ello, ha creado tres modelos parecidos, pero con usos muy dispares:

  • Modelo básico: el modelo más básico sería similar al modelo antiguo, que hemos desgranado antes, con una diferencia clave: este modelo está construido de una sola pieza y su fabricación es totalmente artesanal. Esta diferencia consigue dos grandes ventajas: que el uso sea más cómodo y que su limpieza sea más fácil. En cuanto al uso, con esta mejora han conseguido que tengamos un mayor flujo de aire, de ahí que las aspiraciones puedan hacerse con total suavidad. No debemos olvidar que, al ser solo una pieza, no tendremos que estar montando y desmontando el vaporizador cada vez que queramos introducir una carga. En cuanto a la limpieza, gracias a no llevar piezas móviles que tengamos que desmontar, se agiliza y facilita respecto al histórico modelo. Centrándonos en el uso, es similar al anterior en cuanto a funcionamiento (debemos calentar el cuerpo del vaporizador) y tamaño del depósito, ambos modelos pueden albergar en torno a 0,2 gramos de hierbas secas.
  • Modelo XL: para los consumidores con la necesidad de vaporizar mayor cantidad de hierbas en cada uso, el fabricante ha manufacturado un modelo de mayor cubicaje tanque (sobre 0,6 gramos), ampliando la capacidad a casi el doble. Gracias a esta ampliación, también podemos utilizar este vaporizador para depositar el vapor en otro envase o depósito. Parra ello, en vez de inhalar debemos de soplar a través del tubo (previamente cargado con nuestras esencias y tras ser calentado). Con ello podemos obtener principalmente dos ventajas: enfriar el vapor en un recipiente antes de ser inhalado o utilizarlo para aromatizar alimentos.
  • Modelo combi: este tercer modelo es el que me ha parecido más curioso, ya que en tamaño y forma es muy similar al XL. Sin embargo, si nos fijamos en los extremos, tienen una apertura mayor. Esto sirve para poder albergar otras esencias o hierbas frescas en la punta sin que apenas se calienten y aportando un sabor y efecto diferente. Por ejemplo, podemos colocar unas hojas de menta fresca en la punta y llenar el depósito con nuestras hierbas preferidas, así le daremos un toque mentolado muy placentero y refrescante. Además, al colocar esencias frescas en la punta añadimos un extra de humedad a nuestro preciado vapor, algo muy valorado por los consumidores con problemas respiratorios.

Estos singulares vaporizadores cuestan en torno a doce euros por cada pieza, y se pueden adquirir cuatro vaporizadores y un pequeño soplete o mechero de llama azul por menos de cincuenta euros.

Cómo optimizar estos vaporizadores

Pese a la simpleza de estos vaporizadores, para sacarles el máximo partido os daremos unos trucos:

  • Carga optimizada: una de las claves para usar este tipo de vaporizadores es cargar el tanque de forma adecuada. Para ello debemos picar las esencias uniformemente, sin pasarnos de fino y evitando que se queden trozos grandes, ya que pueden atascar el fluido del aire a través de las hierbas. Además, es muy importante no prensar en exceso el contenido del tanque, de hacerlo formaremos un tapón que nos dificultará las inhalaciones.
  • Calentamiento uniforme: es muy importante calentar todo el cuerpo del vaporizador de forma uniforme, moviendo el mechero o antorcha por toda la superficie destinada a ser calentada. De no ser así, las esencias estarán a diferente temperatura y obtendremos un vapor de poca calidad. Es fundamental que practiquemos con diferentes tiempos de calentamiento hasta encontrar cuál es nuestro punto ideal.
  • Truco para vaporizar resinas: pese a que en un principio ninguno de estos singulares modelos fue diseñado para vaporizar resinas, con la ayuda de una rejilla o malla (similar a las utilizadas en las cazoletas de las pipas y bongs) podremos vaporizarlas. Para ello haremos una pequeña barrita con la resina, la cual enrollaremos dentro de la rejilla y la introduciremos en el depósito del vaporizador.
  • Limpieza del vaporizador: como en todos los vaporizadores, la limpieza es fundamental para un correcto funcionamiento. Además, gracias a que estos vaporizadores son de cristal y con un máximo de dos piezas, es cómoda y sencilla. Para limpiarlos podemos usar alcohol isopropílico o algún limpiador especial para pipas o bongs, y ayudarnos de un bastoncillo o similar para introducirlo a través del vaporizador. Es conveniente la limpieza tras cada carga.

Vaporizador muy sucio tras un usoVaporizador muy sucio tras un uso

Vaporizador eléctrico por menos de cincuenta euros

Además de estos modelos de cristal, actualmente hay un boom con los nuevos vapepen que han dejado de ser bolígrafos para pasar a ser modelos más planos y cuadrados, conocidos como POD. Estos se diferencian de los antiguos por ser menos pesados, de menor tamaño y con mayor duración de batería. Otra gran diferencia son las resistencias, que en estos modelos son de cerámica y de mayor potencia, siendo capaces de vaporizar tanto líquidos como resinas puras (sin necesidad de usar un cabezal especial). Su polivalencia que los ha hecho muy populares en Estados Unidos. Aunque esto es solo un adelanto, ya que en próximos artículos hablaremos más sobre estos modernos y atractivos dispositivos.

 

 

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