Abonos, potenciadores y otros productos recomendables para su uso en espacios reducidos (II)

Por Neal C. Borroughs

En el artículo de este mes continuamos fundamentando la nutrición durante el proceso de floración y nos detenemos especialmente en los potenciadores o estimuladores de esta fase. Os recuerdo que los productos que en este artículo (parte 2) y en el próximo (parte 3) vamos a describir no son imprescindibles, pero sí recomendables, especialmente en algunos casos (como, por ejemplo, las aguas con un PH excesivamente desaconsejado, en el caso de los controladores de PH o las flores que no crecen y no se densifican como debieran, en el caso de los potenciadores de floración).

Los consejos aquí descritos han sido llevados a la práctica en numerosas ocasiones en armarios de cultivo (prefabricados, adaptados o fabricados por nosotros mismos) que, específicamente, rondaban dimensiones de 60x60x140 centímetros. Siempre se tiene en cuenta la menor inversión económica con la optimización de resultados, y por eso hemos estado describiendo diferentes tipos de uso de menor a mayor gasto.

Como os comentábamos en números anteriores, esta forma de cultivo, en espacios reducidos o muy reducidos, se ha ido haciendo cada vez más popular, especialmente entre cultivadores que están comenzando, debido a su comodidad, su discreción y el poco espacio que exige.

El último dato a repetir en relación con esta serie de artículos es que trabajamos con una potencia de entre 150 y 250 vatios, con bombillas de bajo consumo sin balastro, desde la germinación hasta cerca del final de la fase de crecimiento. Aunque no es necesario, es recomendable pasar a 250 vatios de sodio con mezcla de espectros lumínicos durante el final del crecimiento y la primera fase de la floración y, finalmente, utilizar otra lámpara de 250 vatios de sodio, esta con un espectro específico de floración, durante los últimos treinta días, arriba o abajo, de su ciclo vital. Y también especificar que nos basaremos en un cultivo desde semilla* aunque la práctica totalidad de consejos pueden aplicarse en los procesos de esquejado.

Aquellos que no estaban familiarizados con la alimentación de la marihuana se habrán percatado de lo que advertíamos en la primera parte de esta serie de tres artículos: es un mundo que se ha ido complejizando hasta límites insospechados. Estos artículos aluden más a conceptos básicos, para ser aplicados por principiantes o iniciados, y en absoluto pretenden adentrarse en un mundo que ha dado tanto que hablar y escribir.

Continuando con las preguntas que nos ocupaban, ahora en relación a los potenciadores:

¿Qué son los denominados “potenciadores/estimuladores de la floración”?

Lo primero es poneros sobre aviso de que las palabras “potenciador” y “estimulador” se usan en este universo nutricional de muy diversas maneras. A veces se refieren a diferentes productos, otras a productos muy similares, y en otras ocasiones se utilizan indistintamente por las propias casas de productos.

Por ello, y remitiéndonos a su significado lingüístico, nosotros también las usaremos indistintamente para referirnos a productos que mejoran, aumentan, estimulan o potencian la producción de flor durante el proceso de floración de nuestras plantas.

Habréis escuchado de todo, desde que algunos productos estimulan la división celular durante la floración produciendo una “explosión”, hasta que otros provocan el aumento de azúcares en las plantas y con ello el aumento de la cantidad y el aroma, sin entender muy bien qué significa todo esto.

La verdad es que nutricionalmente la planta necesita ciertos minerales diferentes en las fases de floración y crecimiento, y también experimenta diferentes procesos orgánicos en cada una de estas fases. Los principales y más básicos “potenciadores” de la floración son aquellos que aportan P (fósforo) y K (potasio), y que se añaden al abono de floración que estéis utilizando, con sus respectivos e imprescindibles aportes de otros minerales.

Estos minerales ayudan a la formación de la flor, dejando un poco de lado el crecimiento general de la planta, de sus ramas y hojas. Es decir, “potencian” la formación de cogollos.

Otros “potenciadores” o “estimuladores” dicen “abrir el apetito de la planta”, potenciar el contenido de azúcares, la división celular, la capacidad de asimilación, etcétera. Aunque se trata de una afirmación que se ha puesto en tela de juicio constantemente, es muy posible (y a veces hasta apreciable) que estos productos actúen permitiendo que la planta absorba más alimento y aumentando el tamaño y calidad de nuestras flores.

Algunos de estos estimuladores afirman poder usarse como abono de floración, pero además de representar un gasto excesivo, incluso en espacios como los que nos ocupan, no son recomendables, pues podrían conllevar deficiencias o excesos en algunos fenotipos, difícilmente reconocibles por principiantes y recién iniciados y, por lo tanto, un indeseado producto final.

Uno de los principales motivos a favor del uso de potenciadores en espacios reducidos es que necesitaremos pequeñas cantidades. Por lo tanto, el gasto será pequeño en relación a la inversión que ya hemos desembolsado en el conjunto de nuestros utensilios para el cultivo*, pudiendo obtener resultados moderadamente mejores que si no los usásemos.

¿Qué tipos de estimuladores/potenciadores me recomendarías?

Hay ciertas marcas comerciales que se han hecho especialmente famosas en los últimos años, pero si te decantas por un potenciador, cualquiera que provenga de un distribuidor serio es una buena opción. Simplemente infórmate en tu tienda especializada de confianza sobre su uso en relación con los abonos que más te gustan, y si la persona que te lo vende tienen alguna experiencia personal con él.

PK 13/14 u 8/9: este potenciador con porcentajes de un 13 y un 14 % de fósforo y potasio, respectivamente, en el primer caso y de un 8 y un 9 % en el segundo, es uno de los más usados, especialmente para los que se decantan por abonos químicos o minerales. Se puede combinar en los riegos con tu abono durante las últimas semanas de la floración. En caso de cultivos con abono orgánico, podría alternarse en riegos específicos de PK aunque es recomendable usar otros potenciadores orgánicos.

En el caso de la empresa Canna (uno de los PK que más se ha popularizado), afirman que “contiene una mezcla cuidadosamente equilibrada e integrada de compuestos puros de potasio y fósforo para conseguir los mejores resultados de floración (…) puede considerarse un potente inductor de la floración que desarrolla yemas de más peso, más prietas y más dulces, de una forma extremadamente rápida”

Sus resultados están ampliamente demostrados, aunque pueden ser más humildes que otros potenciadores de la floración.

Delta9: nos promete un 30 % de aumento de la producción y un 25 % más de resina. Es sumamente complejo estimar si el producto ofrece estos aumentos en un cultivo real, pero es cierto que nosotros hemos notado mejoría al usarlo y hemos repetido su uso en pequeños cultivos.

Para no extendernos demasiado, destaquemos que las citoquininas, auxinas y giberilinas naturales que contiene Delta9, según Cannabiogen, estimulan la división celular y la biosíntesis de proteínas y enzimas. La estimulación en la síntesis de antioxidantes protege la membrana celular contra la oxidación y el deterioro, y genera esa concentración y aumento de resina que promete el producto.

También destacamos las betaínas, poliaminas y oligosacáridos, que están implicados en el metabolismo celular, favoreciendo el equilibrio osmótico y protegiéndolo.

En lo que se refiere a su uso, se necesita un mínimo de tres aplicaciones siendo preferible realizar cuatro: dos mediante pulverización foliar de las hojas y los tallos de las plantas y dos en el sustrato, para la absorción mediante las raíces.

Las aplicaciones foliares son de 4 a 6 mililitros por cada litro de agua, una de ellas una semana antes de la inducción a la floración y la otra 10 días después de haberse inducido la floración, según la casa con un mínimo de 10 o 15 días entre aplicaciones. En el caso de las aplicaciones mediante el riego, se realizará la primera en el inicio de la floración y la segunda treinta días después de haber iniciado la floración, aproximadamente. La cantidad es de nuevo de 4 a 6 mililitros por litro.

En el caso de plantas con periodos de floración más largos, se puede hacer una tercera aplicación por riego de entre 6 y 8 mililitros por litro a los 15 días de la última aplicación, unos 45 días después de iniciar la floración.

TopMax: Este es otro de los productos que ha estado desde hace unos años en boca de muchos cultivadores. Aunque los resultados que nos promete son similares al anteriormente mencionado Delta9, su composición (fórmula magistral de la empresa) y su aplicación son totalmente diferentes.

BioBizz nos informa de que, en su caso, se trata de ácidos húmicos y fúlvicos, que se encargan de la aceleración en el transporte de nutrientes y de un crecimiento floral saludable.

“La principal fuente de los ácidos húmicos proviene de un depósito llamado Leonardita, el material de mayor concentración orgánica del planeta.” Este peculiar conglomerado orgánico “proviene de árboles y vegetación, en general, que creció, floreció y murió durante el periodo carbonífero, hace 300 millones de años. Los ácidos fúlvicos, sin embargo, se obtienen de fuentes ricas en depósitos húmicos de las profundidades de la tierra. Contienen una carga eléctrica natural que además de atraer nutrientes y minerales de la base microbiológica de la tierra. Ambos se encargan de aportar energía a las células viejas y estimular la creación de nuevas células.”

En lo que se refiere a la aplicación, las tablas de uso que nos facilita la empresa indican que durante las 4 o 5 primeras semanas de floración, (dependiendo de lo largo que sea este periodo de floración de la planta) se debe usar 1 mililitro por litro mientras que durante las 3 o 4 últimas semanas se debe usar 4 mililitros por litro, respetando, siempre y al menos, una última semana de regado solamente con agua y combinándolo con otros productos.

BloomBastic: Por último, cabe destacar el producto estrella de Atami en lo que se refiere a estimuladores de la floración. Este cóctel de bio-minerales y bio-estimulantes de alta calidad, está elaborado, concreta y específicamente, para la última fase de floración (4 a 6 semanas).

Al igual que los arriba descritos, y especial competidor de Delta 9, Bloombastic dice actuar aumentando el contenido de azúcares de las plantas, con ello el tamaño, la densidad, el aroma y el sabor.

Atami afirma que Bloombastic “contiene hasta un 50 % más de bio-minerales (fósforo y potasio) sin adición de productos no digeribles (Sodio y Cloro)” que sus competidores. Además, “ejerce una función enzimática sobre diversos frentes, ejerciendo una acción preventiva del estrés y una función reparadora de la planta” como algunos de sus similares.

Según la casa, puede aplicarse durante todo el periodo de floración, aunque esté especialmente aconsejado para el periodo final. La dosificación es de 0,5 a 1 mililitro por litro de agua.

Al igual que TopMax o Delta9, es un estimulador asequible para pequeños cultivos y que, en diversas ocasiones, ha demostrado ciertos resultados objetivos.

Recordad que la observación de nuestras plantas es un factor primordial, invariablemente, cuando se trata de cultivar. Ellas nos dirán qué necesitan y qué les sobra.

*ARTÍCULOS:

-       “Cómo cultivar en un espacio reducido, con un consumo de energía bajo y una producción más que aceptable” Neal C. Borroughs, Cannabis Magazine, números 93, 94 y 95.

-       “La cosecha, el curado y el secado” Neal C. Borroughs, El Cultivador, número 3.

-       “Cómo cultivar en un espacio reducido, con un consumo de energía bajo y una producción mejorada por el esquejado” Neal C. Borroughs, Cannabis Magazine, números 99, 100 y 101.

-       “El consumo energético en espacios reducidos” Neal C. Borroughs, Cannabis Magazine, número 102.

 

Landraces – Pasado glorioso, futuro dudoso

En este articulo vamos a hablar del estado actual de las variedades puras de cannabis del mundo que hace años sirvieron para engendrar mitos tales como Skunk, AK-47 o White widow, y hoy día se están perdiendo en sus países de origen debido a causas diversas como guerras, prohibición, presión de las farmacéuticas o porque las variedades híbridas comerciales Europeas o Americanas, suelen ser más productivas y rápidas que las variedades de sus países de origen.

Por Alberto Garrudo (“Garru”)

Colombian sabaneraColombian sabanera

Landrace es el término que se usa en botánica para referirse a las variedades de cannabis autóctonas de una región del planeta en concreto. Así, si nos referimos, por ejemplo, a “Afganistán Landrace”, estaremos hablando de una planta originaria del país afgano.

Existen cientos de variedades landrace repartidas por más de 70 países de todo el planeta, exceptuando los polos. Originaria de China y del Norte de la India, el ser humano, en su conquista del mundo, ha llevado consigo cañamones, ricos en aceites, para plantarlos allá donde se fue instalando, y con el paso de cientos de años, estas semillas se fueron adaptando al terreno donde crecían y dieron lugar a cientos de fenotipos y genotipos diferentes y únicos según el biotopo dónde estaban situadas, y también por efecto de la mano del ser humano, que fue seleccionando los ejemplares más a su gusto o necesidad, ya fuese por la fibra, resina, producción, potencia. Así empezaron a aparecer variedades sativas de larga floración y efectos psicoactivos en países cálidos cercanos al Ecuador como Colombia, Zambia, Angola, Congo, Tailandia, Laos. En cambio, las famosas índicas y afghanicas de corta floración y tamaño medio surgieron por estar en lugares con veranos más cortos e inviernos fríos, además de tener un efecto más narcótico: países como Afganistán, Pakistán, Líbano, China, Uzbekistán, de tradición nómada, que seleccionaban los ejemplares por su rapidez y producción de resina, para posteriormente elaborar hashish, mas fácil y cómodo de transportar en las caravanas que el cannabis seco. También existen las variedades Rudelaris, de zonas frías con veranos muy cortos; son las usadas para la creación de las famosas autoflorecientes, pero estas genéticas, en estado salvaje, no contienen niveles de THC superiores al del cáñamo industrial. El globo cuenta con un sinfín de posibilidades, o más bien contaba, ya que las cosas van mal para este tipo de plantas, y ahora vamos a ver por qué.

Hace no más de veinte años, un viajero podía visitar un país donde crece el cannabis silvestre, aprovisionarse de semillas para traerse de vuelta a casa y poder afirmar que las semillas eran autóctonas de la zona donde las recogió. Hoy día es muy complicado encontrar esa misma genética que veinte años atrás era tan fácil. El problema viene dado por el boom de los bancos de semillas y de los híbridos súper potentes de hoy día. Lo que nos da de fumar también nos está limitando el abanico genético del que podíamos abastecernos para hacer híbridos nuevos. Los cultivadores de zonas donde crece el cannabis de forma silvestre están usando cada vez más variedades híbridas para sus cultivos, por la facilidad de su cultivo y su producción final, y las semillas autóctonas se van perdiendo, día tras día. Lógicamente pensamos que todos los cultivadores tienen derecho a plantar híbridos y cruces F1, pero si no continuamos manteniendo las landraces, en pocos años estaremos fumando croquetas del solomillo que salió de los cruces F1 del pasado. A cualquiera de nosotros nos gustan los híbridos comerciales, y a no tantos nos gustan las landraces puras. Esto ocurre en todo el mundo, y como continúe así, el futuro genético de nuestras semillas no será verde, sino más bien tirando a negro.

De no ser por las variedades landrace no existiría ninguna variedad comercial del mercado actual. Por poner un ejemplo al uso, la famosa Skunk salió de cruzar una planta de Colombia con una mexicana, y su resultado cruzado con afgana. Hoy día sería muy complicado repetir ese híbrido. Por poner otro ejemplo, la White Widow es el resultado de trabajar un cruce F1 formada por una brasileña y una planta de la India.

La situación actual es desoladora en este tema. Al mismo ritmo que aumenta el mercado del cannabis en el mundo va disminuyendo el número de landraces, y cada vez menos bancos usan estas plantas para sus trabajos. Es más fácil partir de semillas ya hibridadas, puesto que en las variedades puras, antes de hacer tus híbridos, debes dedicar tiempo a “limpiar” la raza. Esto conlleva hacer reproducciones seleccionando sólo los ejemplares sanos y descartando las plantas raquíticas, enfermas, hermafroditas (en algunos casos el hermafroditismo está muy metido en los genes, como en las Thai). Esto significa dedicar no menos de un año solo para reproducir entre sí la variedad pura. Pongamos un ejemplo de un híbrido comercial. Partamos de dos variedades puras ya estabilizadas; en este caso cogeremos una hembra de Pakistán (Pine Tar Kush) y un macho de Mongolia. Podemos hacer el cruce F1, y del cruce resultante habría que seguir seleccionando los mejores ejemplares para la siguiente reproducción (F2), y así llegar a un mínimo de F3 para estabilizar la genética. En este punto ya sería apto para la venta comercial, aunque lo más aconsejable sería vender híbridos F1 por su vigor híbrido, o bien F4, por ser más estables y homogéneas. Para obtener un híbrido comercial partiendo de variedades landrace se tarda un plazo de entre 2 y 4 años. Por esta razón los bancos actuales casi no tienen landrace en sus proyectos de crianza.

Deep chunkDeep chunk

Entre el inmenso abanico de bancos de semillas que existe actualmente, muy pocos disponen de landraces en su catalogo. Entre ellos esta Cannabiogen, que ofrece en su catálogo Jamaican Blue Mountain, Pakistan Chitral o Panamá, una planta que hay que poner por lo menos una vez en la vida. Es un híbrido de landraces panameñas, Kaiki, breeder del banco, galardonado con el premio Breeder del año 2011 por el foro cannabico internacional IC Mag y considerado Breeder de Breeders. Ha logrado, mediante selección exhaustiva, acortar la floración hasta las 10-12 semanas, realmente poco para ser una sativa ecuatorial, variedades que no suelen bajar de las 14-18 semanas. Tom Hill, breeder Californiano, ha mantenido genéticas como X18 que, junto a Pine Tar Kush, son dos variedades de cannabis pakistaní de calidad suprema y la famosa Deep Chunk, landrace de Afganistán, recogida en su país de origen antes de la invasión soviética y mantenida durante años en sus cultivos en California. Apreciada por su carácter único, por el poder dominante de sus genes, la gran calidad de su resina y el gran aporte a los híbridos resultantes de cruzar esta joya única. El resto del mercado cannábico esta en mayor o menor medida hibridado, sin menosprecio alguno por mi parte.

Tampoco hay que olvidar a los cientos de cultivadores anónimos de todo el mundo que se esfuerzan y dedican su tiempo y dinero a mantener, reproducir y compartir las genéticas landrace para intentar, en un último esfuerzo, que no se pierdan, que se puedan preservar el mayor tiempo posible y que futuras generaciones puedan disfrutar de lo que realmente nos ofrece la Madre Naturaleza. Pero hay un inconveniente: cada variedad es como es debido al lugar donde creció durante siglos, y por mucho que un cultivador, con todo el amor del mundo, quiera reproducir esa genética en su casa para mantenerla, nunca podrá hacerlo de la misma manera que si lo hiciese en el país de origen. Poco a poco, reproducción tras reproducción, la genética irá variando, adaptándose al nuevo entorno y al criterio del cultivador, que descartará fenotipos no deseables. Así que lo mejor sería que los cultivadores de países con cannabis autóctono se concienciaran en preservar su genética, pero la globalización, incluso en el cannabis, es implacable.

A continuación os pongo una lista de cannabis Landrace de todo el mundo. Así os podéis hacer una idea de la cantidad de genética que estamos perdiendo, y seguro que me dejo más de una.

Afganistán: Deep Chunk, Red Khiber Afghan, Afghan Purple, Anthaeus, Dark Kush, Hindu Kush,             Gold Seal, Kandahar, Mazar-I-Shariff, Petrolia Headstash, Shebergan, Lapis Afghan, Alien Tech.  

Alaska: Matanuska Valley Thunderfuck, Kodiak Gold.

Angola: Roja, Verde.

Birmania-Myanmar: Burmese.

Brasil: Manga Rosa, Santa Maria, Amarelo, Aracaju Red, Brazilian Green/ Red, Lemon, Black, Cabeça do Nego, Bahia Black Head.

Burkina Faso: Burmese

Camboya: Mekong, Khmer Gold, Phnom Penh

Chile: Punto Rojo Chilombiano

China: Yunnan Sativa e Indica, Xinjiang, Sichuan

Colombia: Columbian Gold, Columbian Red, Columbian Black, Sabanera, Santa Fe, Santa Marta, Punto Rojo, Moño Rojo, Mangobiche, Corinto, Amazonas, Creepy, Lumbo.

Congo: Banghi, Pointe Noire

Egipto: Sianï

Filipinas: Philipines Kalinga, Sagada, Thrilla

Gambia: Green Makut, Casamance

Hawai: North Shore, Lemon Thai, Pakalolo, Markisian Pakalolo, Blue, Maui Wowie, Kauai, Kona Gold/ Green, Leper Grass, Mad Jag, Mauna Loa, Molokai Frost, Oahu

Hungría: Rudelaris

India: Kerala, Mumbai Mithai, Gangotri, Hymashall Pradesh, Gungeon, Kashmir, Kerala, Kumaon, Malana Shepperd, Manali, Manipur, Mysore, Naga, Pahari.

Indonesia: Sumatran

Islas Reunión: Zamal

Irán: Elburz

Jamaica: Jamaica '85, Jamaican Blue Mountain, Negril, Jamaican Lambsbreath, Sugar Bush.

Japón: Fijian, Hokkaido, Misawan.

Kenya: Kilimanjaro, Kisumu.

Laos: Luang Prabang, Mekong High.

Líbano: Red, Bekaa Valley, Tyre, Sidon.

Malawi: Malawi Gold.

Marruecos: Ketama, Chaouen, Larache..

México: Acapulco Gold, Guerrero, Michoacan Spirit, Verde Limón, Jarilla de Sinaloa, Veracruz, Chiapas, Jalisco, Guadalajara, Mona Amarilla, Veracruz, Zacatecas, Piedra de chihuahua, Yucatán.

Mongolia: Baytic Shan.

Mozambique: Black Maconde, Kotakota, Shuruma.

Nepal: Baglung, Highland, Chtwan, Nepal Indica, Katmandu, Karakoram.

Nigeria: Lowland, Nightmare, Niakoy, Nigerian Silk.

Pakistán: Chitral Valley Kush, Hunza Valley, Laspur Gold, Laspur Kush, Purple Yarda, Yarkhun, Tirah Valley, Kashmir, Hindu Kush, X18, Pine Tar Kush “X16”.

Panamá: Panamá Red, Panamá 1974.

Paraguay: Verdinasi, Guarani, Corinto, La Caballero.

Perú: Moño Rojo Peruano, Moreti, Mango

Rusia: Rudelaris

Sudáfrica: Ciskei, Durban Poison, Transkei

Swazilandia: Polokwane, Swazi Gold/ Red, Rooi Bart

Tayikistán: Tajika

Tanzania: Magic, Zanzibar

Tailandia: Highland, Chocolate Thai, Continental thai, Meao Thai, Chiang Maï, Koh Samui, Thai Stick.

Uzbekistán: Línea CBG, Línea LMN.

Vietnam: Mekong, Dalat, Hoa Bac.

Zambia: Cooper.

México veracruzMéxico veracruz

Y ahora que habéis visto la inmensa cantidad de variedades puras que hay, os dejo un esquema de la genética landrace que interviene en las variedades más comerciales del mercado actual y de las cuales se abastecen la mayoría de bancos de semillas para producir sus híbridos.

Como podéis observar, de los casi setenta países del planeta que cuentan con variedades puras en su naturaleza, tan sólo una decena son los más utilizados con gran éxito para las variedades comerciales. El abanico posible que utiliza más variedades de landraces para producir híbridos comerciales es inmenso, lo cual da que pensar.

Si alguna vez caen en vuestras manos unas semillas de alguna genética pura del mundo, no se la deis a los pájaros. Plantadlas, os pueden dar muchas alegrías. Recordad que vuestra planta favorita procede de estas magnificas joyas de Pachamama, y que es una alegría para el corazón tener una planta así en tu jardín. Sería el equivalente a tener tomateras como las de hace más de doscientos años en tu huerta. Dejemos para las futuras generaciones cañamones de las variedades que enamoraron a nuestros padres, abuelos, bisabuelos... Evitemos que la existencia de existen landraces no sea otra leyenda más del cannabis.

En el próximo artículo hablaremos de algunas de las landraces más conocidas que visitan nuestros cultivos, y de los híbridos que hacen con ellas.

PRESERVAD LA SEMILLA

 

Cultivo en Arlita: Sistemas Llave en Mano – WILMA

Cuando pensamos en un sistema hidropónico, tendemos a imaginar montajes grandes y complicados, tuberías, depósitos separados… En definitiva, un “armatoste” difícil de montar y mantener, y sobre todo de desmontar en caso de emergencia. Sin embargo existen sistemas de cultivo hidropónico “llave en mano” que son muy simples y además modulares, por lo que a partir de cuatro plantas podremos iniciarnos en este tipo de cultivo con muy poca inversión económica y, si lo deseamos, en un espacio reducido.

Fotos y Texto: Luis Hidalgo

Por algún motivo, los humanos asociamos en general la tecnología a grandes sistemas automatizados en enormes espacios, cuando lo cierto es que no tiene por que ser así. Hoy por hoy, en todas las áreas de la industria, y por supuesto en la agricultura casera también, existen sistemas de producción altamente tecnificados, tanto para grandes instalaciones como para pequeños módulos individuales.

Basados en esta filosofía, existen distintos sistemas de cultivo hidropónico, enfocados y adaptados a las diferentes necesidades de los cultivadores urbanos, desde varios metros cuadrados hasta unos pocos contenedores. Vamos a ver uno de ellos, de aparición relativamente reciente y fabricado por uno de los más reputados fabricantes de abonos y fertilizantes: el sistema Wilma de la firma Atami.

La robusta sencillez

Cualquiera sea tu elección, he aquí algunos principios generales aplicables a todas las cosechas y a todos los tipos de cultivo interior: la habitación donde estén las plantas tiene que estar bien ventilada. Es casi imposible ventilar demasiado. Si el tiempo lo permite, una ventilación continua es lo ideal para las     plantas. En el caso de no ser posible, es más que recomendable poner ventiladores, ya que estos homogeneizarán el aire y eliminarán las acumulaciones de calor y humedad en zonas concretas y localizadas, al tiempo que aumentan la fuerza estructural de las plantas.

El sistema Wilma tiene la ventaja de su ligereza, ya que está fabricado con materiales y plásticos de última generación, lo que se traduce en una mayor resistencia y robustez, con una considerable reducción de peso con respecto a otros sistemas más clásicos. Por otra parte, los contenedores -de once litros cada uno- se pueden desmontar del sistema de manera individual, lo que permite transportar, mover y aislar una determinada planta. Esto es especialmente útil cuando hemos comenzado el cultivo desde semilla (nada recomendable), o bien con esquejes de distintas variedades, ya que los patrones de crecimiento y floración, tamaños y tiempos serán distintos.

Como decíamos en el número anterior, cuando cultivamos con luz artificial, en interior existe siempre la limitación de la cantidad y la calidad de la luz, lo que nos recuerda que incluso las lámparas más potentes tienen una capacidad limitada de eficiencia fotosintética, por lo que hay que intentar siempre mantener las fuentes de luz lo más cerca posible de la parte superior de tus plantas, sin llegar a quemarlas. Igual que sucede con las ramas bajas que reciben poca luz y producen muy poco -aunque consumen recursos igual que el resto de la planta-, si tenemos varias alturas debemos tomar la más alta como referencia.

Sin embargo, con el sistema Wilma, al poder cambiar las plantas de lugar, podremos, por ejemplo, poner las más altas en el centro y las más bajas alrededor, si estamos usando un reflector tipo Adjust – A – Wing con Super Spreader, un disipador que se pone bajo la bombilla y reparte mejor la luz y la temperatura. En caso de no usar este tipo de luminarias con disipador, la configuración será al revés: las plantas más bajas debajo de la bombilla y las más altas alrededor.

Montando el tinglado

Si bien el montaje del sistema es relativamente sencillo, vamos a repasar los puntos principales en formato “paso a paso” de un Wilma para veinte plantas:

Preparación y uso de la arlita

Si bien ya comentamos el manejo básico de la arlita, vamos a retomar el tema brevemente. Aunque se puedan utilizar arlitas de obra u otras no diseñadas específicamente, hemos obtenido excelentes resultados con las bolas de arcilla expandida de la marca Grorox, que ya vienen muy limpias, y además es un substrato reutilizable durante varias cosechas seguidas y reciclable. Existe en varias calidades: las mejores son las que ya tienen el pH ajustado (no influye en el pH de la solución nutritiva).

En cualquier caso, un consejo antes de utilizarlo: aclara las bolas de arcilla para limpiarlas de cualquier residuo que puedan contener. Es preferible controlar siempre el pH: pon algunas bolas en un vaso de agua, con el pH ajustado a 6.0, déjalas reposar durante una hora y mide después. Si el pH es más alto de 7.0, déjalas en remojo en una solución de ácido fosfórico o nítrico (o en nuestro pH Down, líquido o en polvo) durante toda la noche. Acláralas bien y estarán listas para usar.

Después de la cosecha, por lo general es suficiente lavarlas bien: quita las raíces, pon las bolas de arcilla en un recipiente, lava y aclara correctamente antes de utilizarlas nuevamente. Si es necesario, en caso de enfermedad o infección, es recomendable esterilizarlas en un ácido fuerte (pH Down líquido o en polvo), aclarándolas abundantemente. Para asegurar un mejor contacto entre el substrato y las raíces, GHE propone una mezcla especial “Hydro” compuesta de bolas de arcilla de 4/8 y de 8/16 mm, que es neutra.

Por regla general, recomendamos cambiar completamente su solución nutriente en intervalos de diez a quince días, esperar a que el nivel de la solución esté muy bajo y vaciar los tiestos en el depósito, que después se vaciará poco a poco. En de lugar tirarla, se puede utilizar esta solución para regar sus plantas en tierra, un riego de cada tres, y se volverán más bonitas. Para acabar, se destapan los inyectores y se llena el depósito con agua para hacer una nueva solución nutritiva.

En definitiva, recomendamos una limpieza profunda antes de cada nueva cosecha, a fin de evitar enfermedades y optimizar el funcionamiento del sistema.

En la próxima entrega continuaremos con este versátil sistema de cultivo, con las especificaciones en cuanto a nutrición y otros detalles técnicos para su uso de manera óptima. Hasta entonces, un saludo.

Bibliografía

ABAD, M.; NOGUERA, P.; NOGUERA, V.; ROIG, A.; CEGARRA, J.; PAREDES, C.; 1997. "Reciclado de residuos orgánicos y su aprovechamiento como sustratos de cultivo". Actas de Horticultura 19. I Congreso Ibérico y III acional de Fertirrigación. SECH.

 ABAD, M.; 1994-95. "Sustratos para el cultivo sin suelo: inventario y características". Curso especial de técnicas en Horticultura. Universidad Politécnica de Valencia.

 ABAD, M.; 1997. "Sustratos: propiedades y manejo de materiales orgánicos, minerales y sintéticos inertes y activos". Hidroponía. Una esperanza para Latinoamérica. Curso Taller Internacional de Hidroponía, Lima-Perú, 25-29 Marzo 1996. Ed. Alfredo Rodríguez Delfín.

 ALARCÓN, A.; 1998. "Acidificación de soluciones nutritivas en fertirrigación". Horticultura. 129.

ALARCÓN, A.; 1998. "Concepto de pH e importancia en fertirrigación". Horticultura. 132.

ALARCÓN, A.; 1998. "Modificación de la conductividad eléctrica en fertirrigación". Horticultura. 130.

ANSORENA, J.; 1994. "Sustratos. Propiedades y caracterización". Ed. Mundi-Prensa.

BAIXAULI, C.; "Cultivo de la berenjena en invernadero: ensayo experimental de variedades". Comunitat Valenciana Agraria. 10.

BAIXAULI, C.; 1995. "Melón en hidropónico". Cultivo del melón. Fundación Caja Rural Valencia.

BAIXAULI, C.; MAROTO, J.V.; MIGUEL, A.; TORRES, J.Mª.; LÓPEZ GALARZA, S.; 1997. "Cultivares de melón". Horticultura. 119.

BAIXAULI, C.; MAROTO, J.V.; TORRES, J.Mª.; MIGUEL, A.; LÓPEZ GALARZA, S.; 1997. "Comportamiento productivo de diversos cvs bajo invernadero en ciclo otoñal tardío". Agrícola Vergel.

BAIXAULI, C.,; GARCÍA, Mª.J.; AGUILAR, J.M.; LÓPEZ-GALARZA, S.; MAROTO, J.V.; MIGUEL, A.; 1998. "Ensayo de variedades de tomate en ramillete, cultivo en invernadero". Actas de Horticultura VI. Jornadas del grupo de Horticultura. Almería.

BENOIT, F.; 1995. "Vegetable growning in Belgium". Cronica Horticulturae. Vol 35.

BRUN, R.; 1998. "Reciclage des solutions nutritives en culture hors-sol: une nécessité et pourquoi pas un atout". PHM Revue Horticole. 396.

CABALLERO, P.; DE MIGUEL, M.D.; IRANZO, B.; 1997. "El cultivo en sustrato frente al cultivo en suelo natural en los invernaderos: una primera evaluación económica". Acta II Congreso Iberoamericano. S.E.C.H.

CADAHÍA, C.; 1998. "Cultivos hortícolas y ornamentales". Fertirrigación. Ed. Mundi-Prensa.

CÁNOVAS, F.; DÍAZ, J.R.; 1993. "Cultivo sin suelo. Curso superior de especialización". Ed. Instituto de Estudios Almerienses, FIAPA.

CEBOLLA, V.; 1995. "El bromuro de metilo, estado actual y alternativas". Comunitat Valenciana Agraria 3.

CUADRADO, J.; 2000. "Sustratos para hidroponía en semilleros". 2. Ed. Asehor.

 

Cómo cultivar BlueBerry

Presentación

Potencia, potencia, potencia… Producción, producción y más producción… Pero, y los sabores, aromas y los colores… ¿dónde están?... Durante un período de tiempo, hace ya unos años, el cultivo de cannabis a nivel europeo sólo buscaba matas de gran producción, alta potencia y muy rápidas, y dejaba de lado toda la cuestión organoléptica, es decir, las características de las plantas que se refieren a los sentidos, y sobre todo la vista, el olfato y el gusto. Hasta que apareció una línea de cannabis unida a una cierta filosofía de consumo, en la que la potencia y la cantidad no era lo principal… La línea BlueBerry.

Texto y Fotos: Luis Hidalgo

Comenzamos un nuevo y excitante capítulo sobre una variedad, o más bien deberíamos hablar de una línea entera que dio y sigue dando híbridos de bellos colores y gustosos sabores. Hasta la llegada de un criador iluminado, DJ Short, el panorama de la marihuana para autoconsumo se encontraba un tanto parado en cuanto a la cantidad de variedades de calidad, con solo dos o tres nombres muy conocidos. Pero a partir de los años 80 se produjo el “fenómeno Blue”, tras años de trabajo por parte de un criador empeñado en sacar a la luz otras características de nuestra planta amiga.

El comienzo

Dentro de las variedades “coloreadas”, no cabe duda de que la Blueberry, de DJ Short, es una de las más exquisitas y con mayor gama de colores, y a pesar de su antigüedad aún se puede encontrar en forma de semilla regular.

Su historia se remonta al principio de los años 70, en la costa oeste de los EE UU, donde un criador, empeñado en remarcar los sabores y los aromas en el cannabis, estaba trabajando con multitud de sativas “landraces”, que son variedades de marihuana más o menos silvestres, o sin mejorar ni seleccionar, oriundas de lugares como Colombia, Thailandia, México o Panamá. Su forma de trabajo era en principio sencillo: plantaciones de cien plantas, tanto en interior como en exterior, y selección de las que tenían los caracteres que él iba buscando.

Como es lógico, con el tiempo pasaron por sus manos infinidad de ejemplares, hasta encontrar lo que pretendía, ya que, según sus propias palabras, solamente una o dos plantas de cada cien cumplía con sus expectativas. Pero además existía un problema adicional inherente a las sativas puras, y es su tendencia natural al hermafroditismo en mayor o menor grado. Con trabajo, esfuerzo y paciencia, este criador “loco” consiguió alcanzar su meta y dio lugar a algunas de las variedades de cannabis narcótico más reconocidas y premiadas de todos los tiempos.

Sus investigaciones, hasta cierto punto “obsesivas”, le llevaron a descubrir dos sativas especialmente valiosas, una hembra Thai, denominada “Juicy Fruit” (Fruta jugosa), increíblemente potente, con un colocón intenso que duraba durante horas y con un claro sabor dulce a frutas tropicales, y una Purple Thai procedente de Oregón, en el estado de Ohio, USA. Este ejemplar era un cruce entre una mexicana de altura, denominada Oaxaca Gold, y una Chocolate thai un tanto especial en su comportamiento. El híbrido de estas dos maravillas (recordemos que estamos hablando de los años 70) resultó de un color muy oscuro y sacaba tonos de púrpura a la mínima exposición a bajas temperaturas.

Una vez terminado y pulido, el producto final de crianza era tan potente y aromática como la hembra Thai, la Juicy Fruit, aunque la preferida de DJ Short acabó siendo la Purple Thai pura, pues la Juicy era tan potente que acababa induciendo pánico y paranoia en muchos consumidores. En definitiva, estas dos sativas de la “vieja escuela”, de ascendencia Thai, de las que en aquellos tiempos se fuman los “Thai Sticks” que eran finos cogollos atados en forma de palo y remojados en aceite de la misma planta, son el origen de todo el pedigrí del resto de las variedades de DJ Short.

El secreto desvelado

Durante bastante tiempo, el desarrollo de las líneas de DJ Short se mantuvo en secreto, aunque con el paso del tiempo, uniendo datos de aquí y de allá y sumando las declaraciones del propio criador en foros de internet y entrevistas varias, es posible saber cómo fueron creadas aquellas variedades originales y míticas.

DJ Short utilizó como macho una Afghana completamente índica que atrajo su atención en 1979 gracias a los comentarios de diferentes cultivadores de California. En esos tiempos eran las sativas las que dominaban las salas de cultivo y los exteriores, pero a pesar de eso parecía que aquel clon afgano iba a estar en la “élite” por diferentes motivos.

Mientras que las sativas -muy potentes, eso sí- daban una escasa producción, aquel clon índico permitía que los cultivadores obtuvieran mucha más hierba en bastante menos tiempo. Así que seguramente con la combinación de ambas líneas se pudiera conseguir un híbrido más equilibrado en tiempos, producción y potencia. De alguna manera, esto también marcó el final de la predominancia en el cultivo de sativas en EE UU, y por ende en el resto del mundo cannábico. También, como efecto colateral, pero en realidad muy importante, se perdieron multitud de líneas sativas puras en detrimento de los híbridos o las índicas productoras y rápidas.

Teniendo en cuenta que aquel clon proporcionaba plantas totalmente uniformes, bajas y simétricas, con gruesos cálices y anchas hojas cubiertas de resina, unido a su color profundo, cortísimas distancias internodales y una gran densidad de flores, parecía el ideal para el cambio que iba a suceder “a posteriori”, sobre todo al mostrar un aroma fuerte y penetrante, lo cual era una combinación perfecta con la complejidad en aromas y sabores de las sativas puras. Así pues, la influencia índica contribuyó desde aquel momento a la diversidad genética presente en las variedades de cannabis actuales y permitió un mayor control sobre el cultivo por parte de los cannabicultores.

Auto Blue Kush fenotipo moradoAuto Blue Kush fenotipo morado

La Familia Azul

A partir de esos tres ejemplares, el criador continuó aplicando sus conocimientos y experiencia y creó una serie de líneas genéticas completamente nuevas, y enseguida dejó claro cuáles eran sus favoritas: la Blueberry y la Flo, ésta última procedente de los primeros cruces entre la Purple Thai de Oregón y el macho índico. Más tarde, mientras seguía trabajando aquellas líneas acabó desarrollando la Blueberry a partir de la descendencia del cruce entre la Juicy Fruit y varios híbridos afghanos, lo que significa que la Flo solo contiene una parte sativa (Purple Thai), mientras que la Blueberry porta en sus genes la herencia de los dos parentales sativos.

El propio criador ha explicado en distintas ocasiones el hecho de que en algunos casos obtenía la descendencia desde la línea Purple, mientras que en otros lo hacía a partir de los distintos cruces e hibridaciones realizados con la Juicy Fruit. Parece que la Blueberry original estaba más orientada hacia la parte índica, pero simultáneamente se estaban produciendo otras líneas con mayor influencia sativa que, tras ser pulidas y bien trabajadas, dieron lugar a la denominada “Blueberry Sativa”.

A lo largo de los años 80 y comienzos de los 90, DJ Short siguió perfeccionando las variedades obtenidas, y en 1993 se trasladó a Europa al objeto de trabajar para el banco Sagarmatha Seed Company, y en 1995 ya les proporcionaba tanto variedades comerciales para la venta como líneas genéticas específicas para labores de crianza. De esta forma acabó produciendo grano de Blueberry, Flo y Blue Velvet, ésta última prima de la Blueberry, pero con la expresión de los parentales índico y sativo más equilibrada. Esta variedad se encuentra actualmente descatalogada, pero Sagarmatha aún comercializa las creaciones de DJ Short bajo el nombre de Blueberry Bud y Flow, además de algunos otros híbridos más recientes basados en sus líneas. En un momento dado, el criador rompió su relación con el banco y se fue a trabajar para Dutch Passion.

Una vez que les había proporcionado las genéticas base, se vio apartado de los procesos de selección por parte de la compañía. Aparte de las líneas originales, de aquella época son las variedades Purple Passion, Blue Heaven y Blue Moonsshine. Tanto la Purple como la Heaven también están descatalogadas en la actualidad. La primera era un híbrido índico sativo que mostraba una alucinante gama de colores azules y púrpuras, con cogollos que adquirían una coloración verde lavanda e iban cambiando de color según avanzaba la floración. La Heaven era muy estable, con una mayor tendencia Sativa y con reconocidas propiedades medicinales. La belleza y diversidad de colores de todas las variedades creadas por DJ Short acabaron siendo casi una marca registrada, y nos recuerda lo exótico de sus parentales originales. Dutch Passion aún comercializa algunas de las “pieza maestras” del criador bajo el nombre de Blueberry, Blue Moonshine y Original Flo.

El Dúo Dinámico

Al mismo tiempo que trabajaba para Dutch Passion, DJ Short conoció a un criador suizo de nombre Steve, propietario de un banco llamado Spice of Life. Desde más o menos 1999 hasta 2001 estuvieron colaborando, y de esa relación, quizá la más productiva de toda la historia cannábica, nacieron algunas variedades únicas e irrepetibles. DJ Short y Breeder Steve tenían una filosofía de crianza muy parecida y pusieron en común sus genéticas en grandes plantadas, volviendo a los métodos de selección masal.

De aquellos trabajos surgieron varidades como la Blue Satellite, la Rosebud o la Moonshine Rocket Fuel, un híbrido potentísimo con lo mejor de la Blue Moonshime y la Blue Velvet. Por otra parte, la Rosebud produce plantas excepcionales, sobre todo por su valor estético y la increíble coloración que toman sus flores. Se trata de una selección fenotípica de la Flo que produce cogollos con los pistilos de color rosa, en vez de blancos, y tonos en las hojas que van del rojo brillante al amarillo. Por desgracia, su producción es realmente escasa, y por eso nunca tuvo una repercusión comercial importante, a pesar de sus alucinantes características organolépticas. Igualmente exótica, la Flodica, una rara variedad que expresa de forma pura la parte índica de la Flo y que se detectó por casualidad a lo largo de una de las plantadas. Pero la más conocida de todas las variedades creadas a partir de la colaboración de los dos criadores “locos”, maestros de los aromas y los colores, no es otra que la Blue Satellite.

Es en esta variedad donde entra en juego la Blueberry Sativa, desarrollada a lo largo de la década de los 80, y refinada y pulida por DJ Short hasta que compartió algunas semillas con Breeder Steve, momento en que fueron seleccionados distintos “padres” y “madres” para crianza. En principio, fue esa selección cruzada, primero con la Shishkaberry de Breeder Steve y más tarde con la Sweet Tooth versión índica, la que generó a la Blue Satellite. El mismo criador realizó distintas combinaciones con las Blueberrys proporcionadas por DJ Short y sus propias líneas, incluyendo a la famosa Pink Grapefruit y la Sweet Skunk. En definitiva, la unión de estos dos criadores produjo variedades muy especiales, algunas de las cuales son consideradas “clásicas” hoy por hoy.

En la siguiente entrega acabaremos con la historia de esta variedad, con algunas sorpresas y algunas contradicciones dependiendo de las fuentes consultadas, y comenzaremos con los datos taxonómicos y de cultivo. Hasta entonces, un saludo.                         

Listado de Descendencia

Blueberry DJ Short Descendientes Directos

BC Blueberry » Blueberry (Posible)

BC Early Blueberry » Blueberry (Selección) S1

Blue Hell » Blueberry (Selección)

Blue Moonshine » Blueberry F3

Blue Moonshine » Blue Moonshine

Blueberry » Blueberry

Blueberry » Blueberry

Blueberry » Blueberry F2

Blueberry Bud » Blueberry

Blueberry Original Nr99 » Blueberry

Oregon Blueberry » Blueberry

Original Blueberry » Blueberry

True Blueberry » Blueberry F6,7

Hibridos / Cruces con Blueberry (Mínimo 1 Generación)

Afghan Blue » Blueberry x Afghani #1 IBL

Angelfuck » Blueberry x C99 Sativa F1

Auto Blue » Blueberry x Unknown Ruderalis (Posible)

Auto Blue » Blueberry x Lowryder #2

AutoBlueberry » Blueberry x Kanada F5, S1

Automatic Blueberry » Blueberry x Lowryder

Avalon » Afghani x Blueberry F4

B-Bud » Blueberry x Blueberry

Batgirl » Jacks Cleaner x Blueberry

Berry Bomb » Blueberry x Bomb #1

Berry Delight » Northern Light x Blueberry

Berry Ryder » Blueberry x Auto #1

Big Blue » Blueberry x Northern Lights #5

Blaze » Unknown Haze x Blueberry F1

Blue Afghani » Blueberry x Afghani

Blue Berry » Blueberry x Northern Special

Blue Bonic » Blueberry x Blue Satillite # 2.2

Blue Bud » Blueberry x BC Big Bud

Blue Buddha » Oregon Blueberry x Buddahs Sister

Blue Cheese » Cheese x Blueberry

Blue Cheese » Cheese x Blueberry

Blue Cheese » Blue Cheese S1

Blue Chemo » Blueberry x Chemo

Blue Cindy » Blueberry x Cinderella 99

Blue City Diesel » Blueberry x New York City Diesel

Blue Dank » Blueberry x Purple Haze

Blue Dream » Blueberry x Super Silver Haze (Posible)

Blue Dream » Blueberry x O.G. Kush

Blue Dream » Blue Dream S1

Blue Fruit » Mexican Purple x Thailand x Blueberry

Blue God » God Bud x Blueberry

Blue Grape Dream » Blueberry x Grapefruit (Posible)

Blue Hash » Blueberry x California HashPlant

Blue Hawaiian » Blueberry x Hawaiian Sativa (Posible)

Blue Haze » Haze x Blueberry

Blue Haze Train » Blueberry x Nevil's Wreck

Blue Lemon » Blueberry x Lemon Skunk

Blue Lights » Blueberry x Northern Lights

Blue Mammoth » AK47 x Blueberry x Unknown Ruderalis

Blue Pyramid » Blueberry x Unknown Strain

Blue Rhino » Blueberry x White Rhino

Blue Sage » Blueberry x S.A.G.E

Blue Shiva » Shiva Skunk x Blueberry

Blue Thai » Blueberry x Thailand, Laos Oregon Rainbow

Blue Thunder » Blueberry x Matanuska Tundra

Blue Tops » Blueberry x Top44

Blue Treat » Blueberry x Dutch Treat

Blue Venom » Blueberry x White Widow

Blue Widow » Blueberry x White Widow F1

Blue Widow » Blueberry x Unknown White Widow

Blue Widow » Blueberry x Aloha White Widow Sweet Thang Pheno

BlueBerry x Warrior F3 » Blueberry x Warrior F3

BlueChem Nr4 » Chem Dawg x Blueberry #4

Blueberry » Blueberry x Blueberry x Blueberry

Blueberry Blast » Northern Lights x Blueberry

Blueberry Gum » Blueberry x Bubble Gum

Blueberry Haze » Blueberry x Haze Special

Blueberry Haze » Blueberry x Haze #1 Unknown Haze

Blueberry Indica » Blueberry x Blue Moonshine

Blueberry Jam » Northern Lights x Blueberry

Blueberry Punch » Blueberry x Romulan

Blueberry Sativa » True Blueberry x Blueberry

Blueberry Skunk » Skunk #1 x Blueberry

Blueberry x Power Plant » Blueberry x Power Plant

Bubbashine » Bubba Kush x Blue Moonshine

Bubble Berry » Bubblegum x Blueberry

Bubbleberry » Bubblegum x Blueberry

Bubbleberry » Blueberry x Bubblegum

Burmese Berry » Blueberry x Burmese

C-Plus » California Orange x Blueberry

Cheeseberry » Cheese x Blueberry

Chocolate Berry » Cocoa Kush x True Blueberry F1

Cocoa Kush » Blueberry Sativa x Blueberry

Crimea Blue » Europa, Ukraine x Blueberry

Dabney Blue » Blueberry x Unknown Strain

Deep Purple » Purple Kush x Blueberry

Diablo » Blueberry x Grapefruit x Blueberry

DoubleBubbleBerry » Bubbleberry

Dready Berry » Blueberry x White Widow F1

ESB » ES x Blueberry

Far Out » Colombia x Blueberry

Fast Blast » Iran x Blueberry

Fighting Buddah » Burma x Blueberry

FnBlue » Blueberry x Fucking Incredible

Fruit Juice » Blueberry x White Widow F1

Fruitylicious » Hashberry x Blueberry

GrapeSkunk » Super Skunk x Grapefruit x Blueberry

Grapefruit x Blueberry » Grapefruit x Blueberry

Grapefruit x Blueberry » Grapefruit x Blueberry

Hardcore » Big Bud x Blueberry

Hash-Berry » Blueberry x Hash Plant

Hashberry » Blueberryx {(Orange Bud x California Indica) x Hash Plant}

Indica Diablo » Diablo Indica (Selección)

Jack Berry F2 » Blueberry x Sannies Jack F2

Jazz Berry Jam » {Skunk x Afghanistan} x Blueberry Indica

Johnny Blaze » Nevilles Haze x Blueberry

Kushberry » Blueberry x OG Kush

Kushberry » Kushberry

La Diva » Blueberry x Il Diavolo

Little Cheese » Unknown Ruderalis x Skunk #1 x Blueberry

Longs Peak Blue » Blueberry x Rare Dankness #1

LowBerry » Blueberry x Lowryder

Malberry » Malawi Gold x Blueberry F1

Mataro Blue » Blue Moonshine x White Widow x La Blanca x K

Mental Floss » Unknown Strain x Blueberry

Merville Blueberry » Blueberry x {Grapefruit x Unknown Strain}

Midnight Kush » Hash Plant x Blueberry

Morphine Blue » Blueberry x Deep Chunk

Mountain Jam » Blueberry x Soulshine

NevilleBerry » Nevilles Haze x Blueberry

New Blue Diesel » Blueberry x NYCD Indica Pheno

Northern Light Blue » Unknown Northern Lights x Blueberry

Northernberry » Northern Lights #5 x Blueberry Bud F1

Orange Bud X Blueberry » Orange Bud x Blueberry

Orange Crush » Californian Orange x Blueberry

Oregon Huckleberry » Oregon Blueberry x Morning Glory

Original Berry » Blueberry x Afghanistan

Purple Berry BX » Blueberry x Purple Berry Diesel Indica

Purple Berry Diesel » Blueberry x Sour Diesel IBL Indica

Riotberry OG Kush » Blueberry x Riots OG Kush (Selección), F5

Romberry » Romulan x Blueberry F1

Royal Bluematic » Blueberry x Unknown Ruderalis

Sangoma » MalSP x Blueberry

Sassy Frass » Superior Afghani Skunk x Blueberry

Sativa Diablo » Diablo Sativa (Selección)

Secret Sugar » Blueberry x Unknown Ruderalis x Super Skunk

SkunkBerry » Blueberry x Purple Skunk

Skunkberry » Pure Skunk x Blueberry F1

Skywalker » Mazar x Blueberry

SmellyBerry » Blues x Blueberry

Smurfberry » Blueberry Bud x Soloryder

SoGouda » Blueberry x Cheese x G13 Haze

Sour 60 » Lowryder x Masterkush x Blueberry x Sour Bubble

Spice Berry » Blueberry x Spice One

Spicy White Devil » Jack Herer x Blueberry

Star Berry Indica » Sensi Star x Blueberry Indica

Sweet Blue » Sweet Skunk x Blueberry

Sweet Deep Grapefruit » Sweet Pink Grapefruit x Blueberry

Sweet Tooth » Sweet Pink Grapefruit x Blueberry F1

Sweet Tooth Nr1 » Sweet Pink Grapefruit x Blueberry F1

Sweet Tooth Nr4 » Sweet Tooth x Sweet Tooth F3 BX2

The One » Blueberry Sativa x {Killa Queen x NYCD} F1

Vanilluna » Blueberry Sativa x Blueberry

Very Berry » Blueberry x Strawberry

White Berry » White Widow x Blueberry (Posible)

White Fruit » Blueberry x White Widow

White Moonshine » The White x Blue Moonshine

 

Plantas automáticas y enfermedades del cannabis

Por Massimiliano Salami (drgrow)

Diferentes variedades autoflorecientes en el ciclo de otoño.Diferentes variedades autoflorecientes en el ciclo de otoño.

Introducción

Las distintas variedades de cannabis de las subespecies indica o sativa son conocidas como plantas de días cortos, o sea, que florecen en cuanto las horas de luz descienden lo suficiente. Esto sucede en exterior a medida que avanza el verano, y en interior cuando se reduce el fotoperiodo de 18/6 a 12/12. Cuando esto ocurre, la planta incrementa de forma considerable la secreción de una hormona que provoca la floración, el proceso generativo que genera la morfogénesis de los tricomas glandulares que distinguen al cannabis de otras plantas.

Debido a la naturaleza de las variedades autoflorecientes (híbridos con Cannabis sativa, subespecie ruderalis), la cantidad de esta hormona aumenta dentro de la planta a medida que va creciendo. Cuando la planta alcanza suficiente concentración de esta hormona, se dispara el proceso generativo o de floración. Esto se produce a los 15-25 días de vida.

La subespecie Cannabis sativa ruderalis, originaria de Rusia, puede que no solo haya desarrollado un curioso sistema para protegerse de unas condiciones ambientales nefastas, en unas regiones tan extremadamente frías, sino también tejidos más fibrosos y otros mecanismos de resistencia tanto al frío como a la lluvia y posiblemente a enfermedades fúngicas.

No hay que olvidar que esas variedades son la base de las autoflorecientes que podemos encontrar hoy en día.

Desde un punto de vista de la patología vegetal y del control de enfermedades, estos aspectos pueden ser muy valiosos y merece la pena investigar más a fondo. Invitamos con esto a que los bancos de semillas busquen posibles genes relacionados con la resistencia de las autoflorecientes que no contengan las variedades tradicionales, ya sean feminizadas o regulares.

A lo largo de estos últimos años hemos ido incorporando a nuestra colección genética distintas variedades autoflorecientes existentes en el mercado, y otras no comerciales, cedidas por diferentes breeders de todo el mundo, para un pequeño proyecto que pretendía simplemente realizar ensayos agronómicos comparativos entre las variedades autoflorecientes y las que no lo son. Dentro de los distintos aspectos analizados en los diferentes ensayos se observó que las plantas automáticas sufrían menos problemas con enfermedades aéreas, como por ejemplo el moho gris, que las variedades no automáticas. Partiendo de esta premisa se decidió investigar un poco más haciendo más pruebas de campo y observación.

El objetivo de este proyecto secundario fue ver si en las mismas condiciones de cultivo de exterior las autoflorecientes podrían ofrecer una mayor resistencia a ciertas plagas y enfermedades típicas de cannabis.

Las enfermedades del cannabis

 Como hemos visto en los cincuenta últimos números de Cannabis Magazine, los problemas más comunes que afectan al cultivo del cannabis se clasifican en enfermedades y plagas.

Podemos definir brevemente las plagas como la aparición masiva y repentina de insectos y ácaros que atacan a nuestras queridas plantas y parasitan en ellas. Las más comunes son las de la araña roja, mosca blanca, trips, cochinilla, etc. Las enfermedades, en cambio, las provocan microorganismos parásitos de las plantas, como por ejemplo ciertos hongos, bacterias, virus, etcétera.

El mes pasado vimos que el cannabis no es inmune a la Botrytis cinerea, y que para controlarla tenemos que realizar varias tareas. Una de las prácticas cada día más frecuente en la agricultura comercial es el empleo de variedades resistentes a la enfermedad. Esto no pasa en la cannabicultura, donde se persiguen variedades con ciertos caracteres organolépticos o bioquímicos especiales.

Para el control de la botritis, además de las labores básicas de rotación, biofumigación, inoculación de microorganismos beneficiosos, la incorporación de plantas autoflorecientes puede ser una práctica adicional para disminuir las pérdidas cuando se presente el patógeno.

Para el ensayo se establecieron varios ciclos de cultivo a lo largo de casi dos años (cinco ciclos). Canarias, debido a su clima, permite llevar a cabo ciclos de esquejes de menos de tres meses de duración.

Ciclo de verano.Ciclo de verano.

Ciclos de cultivo

Primer ciclo: cosecha de verano. Germinación de semillas autoflorecientes y trasplante definitivo de esquejes en junio para cosechar en agosto (2011). El cultivo de verano es famoso por sus problemas relacionados con las plagas y enfermedades del tipo “chancro”.

Segundo ciclo: septiembre-noviembre (2011). El cultivo de otoño suele tener muchos menos problemas con las plagas, en especial al final de la floración, pero si cae lluvia puede favorecer la aparición de mohos.

Tercer ciclo: diciembre (2011)-febrero (2012). El cultivo de invierno tiene una sola preocupación: febrero, que en Canarias es fecha de lluvias, las cuales intensifican los problemas al provocar enfermedades criptogámicas, sobre todo moho gris.

Cuarto ciclo: marzo-mayo (2012). El cultivo de primavera suele ser el que menos dificultades presenta.

Quinto ciclo: junio-agosto (2012). Repetimos el cultivo de verano y sus problemas.

Durante los ensayos, todas las plantas fueron tratadas con los mismos planes de nutrición integrada (ver “Plan de nutrición y control biológico”). Se usaron asimismo macetas cuadradas blancas de 7 litros, y un sustrato profesional, especial para cultivo en este tipo de recipientes, muy pobre en abonado de fondo.

Las plantas crecieron a lo largo de todo el ciclo en un invernadero de mallas; las automáticas además recibieron iluminación artificial nocturna hasta completar un fotoperiodo de veinticuatro horas de luz. Esto nos sirvió también para confirmar la autoflorescencia de muchas variedades.

Las plantas se cultivaron en zonas de medianías de Canarias, a una altura donde los cambios de temperatura son considerables: fuerte insolación diurna y bajada de temperatura cuando cae la noche. Además, es una zona donde las lluvias y las neblinas son frecuentes en los meses invernales. Todo esto puede provocar que las plantas bien florecidas y a punto de ser cosechadas desarrollen enfermedades criptogámicas como el moho gris. Conociendo estos precedentes y observando los resultados del cultivo de automáticas, se decidió abordar dicho ensayo para comprobar si la resistencia de estas plantas era similar o mayor que la de sus primas no automáticas.

Como todos sabemos, las autoflorecientes tienen una ventaja desde un punto de vista patológico, que es su rápido desarrollo. Estas variedades crecen y florecen de forma veloz, lo que hace que muchos insectos, ácaros y plagas no dispongan de tiempo para desarrollar poblaciones perjudiciales. Este factor, en apariencia tan positivo, puede también llevar aparejado lo contrario: si, por cualquier motivo, una plaga de araña roja -por poner un ejemplo- se instala en las plantas, no habrá tiempo para aplicar lucha biológica con técnicas curativas, debido al rápido crecimiento del vegetal, ya que la entrada en floración es tan temprana que los ácaros depredadores Amblyseius californicus no pueden actuar y, por tanto, hay que recurrir al tratamiento con pesticidas respetuosos con el medio ambiente utilizando diferentes estrategias.

Esquejes de BF101#2, variedad testigo en casi todas las pruebas.Esquejes de BF101#2, variedad testigo en casi todas las pruebas.

Las variedades del tipo autofloreciente, debido a la genética que portan (subespecie Cannabis sativa ruderalis), parece que ofrecen una mayor resistencia tanto al ataque de plagas como a las enfermedades propias del cannabis que cualquier otra especie cannábica.

En todos los ensayos efectuados, los principales problemas con que nos topamos fueron los originados por la calidad general de las semillas, especialmente las comerciales, quizás debido a una producción intensiva con pocos controles de calidad.

Superados los problemas de la germinación, comprobamos que el desarrollo es muy vigoroso, incluso más que las variedades no automáticas. En todos los ciclos de cultivo, con la llegada de las últimas semanas de maduración, e influenciadas por las condiciones ambientales más frías y húmedas, aparecieron las señales de la presencia de hongos aéreos como el moho gris. Aunque en ningún momento hubo que lamentar pérdidas graves -en parte porque para prueba se utilizaron las variedades nepalesas BF101#1 y BF101#2, más resistentes al moho-, se determinó que aun usando especies menos susceptibles al ataque de moho gris, las plantas automáticas resultaron ser más resistentes y las incidencias de este hongo patógeno fueron mucho menores, en general, en todos los ciclos. Hacen falta más ensayos y no solo de campo, aunque son estos los que determinan si una prueba desarrollada en laboratorio es válida en la práctica.

En general, parece que las plantas autoflorecientes muestran estructuras físicas más fibrosas, heredadas de sus progenitoras rusas, que hacen que sean más resistentes al ataque de hongos patógenos, ya que estos, para actuar, deben penetrar en las paredes celulares, mucho más gruesas.

Esta característica de los tejidos favorece también los sistemas radiculares, que crecen con mayor vigor. Se observó que las variedades autoflorecientes en general desarrollaban menos problemas en medios con elevada salinidad, por un exceso de conductividad eléctrica (E.C.) o por reutilización de sustrato. Además, parece que presentan una mayor resistencia a los ataques de las larvas de la mosca del mantillo, y también una menor vulnerabilidad a los problemas radicales y vasculares.

Dos AutoKick naciendo con mucho vigor. Esta variedad promete ser no solo una de las más productoras, sino también de las más resistentes a infecciones radiculares.Dos AutoKick naciendo con mucho vigor. Esta variedad promete ser no solo una de las más productoras, sino también de las más resistentes a infecciones radiculares.

Aunque durante el tiempo que duraron los ensayos el ambiente reinante no era el propicio para la aparición de chancros, parece que las variedades autoflorecientes también pueden ser un arma importante para la prevención de los chancros típicos del cannabis.

El cultivo de autoflorecientes puede ofrecer bastantes ventajas, no solo por su rápida maduración en cualquier época del verano, sino también para aquellos cultivadores que, debido a las condiciones ambientales existentes, tengan más problemas con las plagas, y en especial con enfermedades fúngicas como la Botrytis cinerea.

Como ya queda dicho, deben realizarse más pruebas, más ensayos, pero el cultivo de autoflorecientes promete ser una herramienta integrable dentro del manejo o gestión de las enfermedades del cannabis.

Para más información:

https://www.youtube.com/user/drgrowonline

 

Referencias:

- Salami M. 2008, Cannabis sativa L., Dr. Grow´s Productions.

- Salami M. 2012. “Control integrado de la Botrytis”, Cannabis Magazine nº 102.

- Plan de nutrición y control biológico. http://www.drgrowonline.com/blog/plan-de-nutricion-y-control-biologico-para-vulkaniaseeds/2011

 

Los aminoácidos en el cultivo de cannabis (II)

CAPÍTULO 1: Algunos aminoácidos esenciales. Promotores de fitohormonas y alcaloides

Por Víctor Bataller Gómez (TRABE)

Retomamos el tema de los aminoácidos más importantes y el efecto que tienen en nuestras plantas, para concluir con una mención especial a dos compuestos obtenidos a partir de aminoácidos, los alcaloides y las fitohormonas.

              Treonina

             Es un aminoácido esencial, es decir, no es sintetizado en suficiente cantidad por los humanos, por lo que debe incorporarse en su dieta diaria. Por el contrario, en plantas y microorganismos, la treonina es sintetizada a partir del ácido aspártico (otro aminoácido). Utilizando la coenzima “piridoxal fosfato” la treonina se transforma en “α-cetobutirato” y libera NH4+. Su función principal es la de sintetizar otras enzimas, como la “acetil CoA”.

             Triptófano

             El triptófano es un aminoácido esencial y precursor de diversos metabolitos secundarios tales como alcaloides, pigmentos y hormonas. Es un precursor de algunos alcaloides presentes en las plantas que actúan de forma preventiva contra el ataque de patógenos y herbívoros. También es precursor en la síntesis de auxinas.

             Fenilalanina

            Interviene en el proceso de “humificación”, o lo que es lo mismo, el proceso de formación del humus, que es el conjunto de reacciones responsables de la transformación de la materia orgánica que da lugar a productos inorgánicos sencillos como CO2, NH3, H2O, etc… Es lo que también se conoce como mineralización de la materia orgánica.

            Arginina

             Estimula el desarrollo de las raíces y juega un papel fundamental en la síntesis de clorofila. Interviene en el desarrollo radicular y en la formación de la molécula de clorofila. En situaciones de crecimiento vegetativo débil, puede servir como fuente de almacenamiento de nitrógeno. Asimismo, se relaciona a este aminoácido con los procesos de cuajado y floración en las plantas.

             Metionina

             Interviene en la síntesis del etileno, sustancia que favorece la maduración de los frutos. Favorece también el desarrollo radicular.

             Cisteína

             Es abundante en “defensinas” y “tioninas”, las cuales tienen una potente acción antifúngica.

             Tirosina

             Es precursora de alcaloides que actúan contra patógenos y herbívoros.

            Los alcaloides son metabolitos secundarios de las plantas sintetizados a partir de los aminoácidos, y por eso mismo son nitrogenados. La mayoría de los alcaloides poseen una intensa acción fisiológica en los animales, con efectos psicoactivos, aun a bajas dosis, por lo que son muy usados en medicina para tratar problemas mentales o mitigar el dolor.

Existen productos naturales cuya consideración como alcaloides se encuentra en debate. Es el caso de las bases nitrogenadas de nucleótidos y ácidos nucleicos (adenina, timina, guanina, uracilo y citosina), los aminoácidos no proteínicos, los esfingolípidos que son los componentes de membranas celulares, las vitaminas, los glucósidos cianogénicos, los glucosinolatos, los aminoazúcares tales como la glucosamina, etc..

            Los antiguos mayas utilizaban una gran variedad de alcaloides en su medicina tradicional. Se han utilizado también desde hace más de dos mil años con fines medicinales en otras sociedades como la europea. Sus actividades biológicas son importantes por su efecto hormonal y su intervención en algunas reacciones de gran importancia en el metabolismo celular.

            A pesar de ser sustancias poco similares estructuralmente, llevan a cabo funciones muy parecidas. Generalmente actúan sobre el sistema nervioso central; la más estudiada es la acción euforizante, si bien existen también existen alcaloides con efectos depresores del sistema nervioso central.

            Los alcaloides están ampliamente distribuidos en el reino vegetal; de hecho, el 25% de las plantas contienen alcaloides, y en algunas especies su concentración puede alcanzar hasta el 10%. Por ejemplo, la familia de las “solanáceas” es muy rica en alcaloides: en el tabaco hay derivados de la piridina como la Nicotina. La mayor concentración se suele dar en las raíces y en las hojas jóvenes, inflorescencias y yemas. En algunas especies se encuentran en altas concentraciones en sus semillas.

Según su estructura química, se clasifican en:

            Alcaloides de núcleo isoquinoleico: se encuentran en las plantas papaveráceas y ranunculáceas. El más importante es la papaverina, que tiene propiedades hipnóticas.

            Alcaloides de núcleo fenantrénico: el más importante es la morfina. Se encuentra en el opio en forma de sal. Se emplean en medicina como sedantes y calmantes.

            Alcaloides de núcleo tropánico: pertenecen a este grupo la atropina y la cocaína. La atropina se encuentra en el jugo de varias plantas como la belladona y el estramonio. La cocaína se extrae de las hojas de coca. En medicina se utiliza en forma de clorhidrato, sobre todo para contrarrestar el efecto de sustancias tóxicas y venenos.

            Alcaloides de núcleo indólico: los más importantes son la estricnina y la brucina. La estricnina es uno de los alcaloides más potentes. Se extrae de diversas plantas del género Strychnos, entre ellas el “haba de San Ignacio” y la “nuez vómica”. Tiene un sabor amargo muy intenso y es muy tóxica.

            Alcaloides de núcleo no definido: son todos aquellos alcaloides cuya constitución no ha sido aún establecida con claridad. Entre ellos se encuentra la aconitina (veneno muy violento, utilizado en terapéutica para combatir ciertas dolencias) y la ergotinina (uno de los principios activos del cornezuelo de centeno, que ejerce una acción específica sobre el útero).

            Cuando un aminoácido se “descarboxila” se forman las aminas, muchas de las cuales forman derivados posteriores, como los que acabamos de ver. Muchas aminas pueden aceptar un segundo, o hasta un tercer “grupo alquilo”, para formar aminas secundarias o terciarias.     

            Otros de los efectos que favorecen los aminoácidos presentes en nuestras plantas son la formación o inducción de la síntesis de fitohormonas.

             Las fitohormonas juegan un rol importante en la regulación del crecimiento y desarrollo de plantas superiores. La síntesis y acción de las fitohormonas son inducidas por factores ambientales. Las fitohormonas son “mensajeros químicos” entre las células y los órganos de las plantas. Cada fitohormona tiene un amplio espectro de acción: la misma fitohormona puede afectar ó regular varios procesos, dependiendo de su concentración y de las condiciones en el interior de la planta.

             Hay cinco clases de fitohormonas en las plantas superiores:

             Citoquininas (CYT): Las citoquininas o citocininas constituyen un grupo de hormonas vegetales que promueven la división y la diferenciación celular. Mediante este proceso, las células vegetales son transformadas en otro tipo de células específicas para formar un órgano en particular, ya sean raíces, hojas, flores o frutos, ya que cada uno tiene diferentes tipos de células. Estas hormonas son las encargadas, más concretamente, de causar el efecto de diferenciación celular.

            Las citoquininas son fácilmente transportadas por el interior de las plantas. Los principales centros de fabricación de estas hormonas son las raíces, desde donde son transportadas al resto de la planta. Uno de los efectos más notables de las CYT es el retraso de la caída foliar, principalmente atribuido a la reducción en la degradación proteica.

            Actualmente, se utilizan citocininas para regular y/o manipular eventos fisiológicos específicos: la formación y crecimiento del fruto, el crecimiento vegetativo (lento pero vigoroso), inducir la apertura de yemas laterales de ramas (favorece el crecimiento lateral en contra del crecimiento apical), la formación de los cloroplastos (por lo que mejoran la fotosíntesis), el retraso de la senescencia de hojas y germinación de la semilla.

            Giberelinas (GA); sus usos más destacados son para:

-          La germinación de las semillas: adelantan y aumentan la cantidad de germinación, sobre todo si se alterna o combina con otras hormonas como las citocininas, lo que favorece aún más esos efectos.

-          El crecimiento vegetativo, al estimular la división celular y el alargamiento de las células formadas.

-          La formación de flores en ciertas especies que requieren de días largos o “hibernación” (la parada fisiológica de la planta con la caída total de las hojas) para formar flores: las giberelinas promueven dicho proceso. En el resto de plantas se ha establecido que estas hormonas inhiben la formación de las flores.

-          La formación de frutos, pero sólo en varios cultivos y sólo mediante algunas giberelinas. Las dosis elevadas inducirán la caída de los frutos.

-          El crecimiento del fruto: el tejido carnoso de los frutos crece por división y alargamiento celular, en lo cual participan las giberelinas, junto con las citocininas y las auxinas.

-          La maduración. En algunas especies se usa para retrasar la madurez (color) y reducir la pérdida de piel o cáscara.

            Auxinas (AUX); se utilizan para:

-          La reproducción asexual, por esquejes, etc. El ácido indolbutílico es la auxina más eficaz para este efecto por su estabilidad y poca movilidad; la otra utilizada ha sido el ácido naftalenacético, sobre todo para micropropagación.

-          La formación del fruto, en ciertas especies y condiciones.

-          El crecimiento del fruto: la aplicación de auxinas en la etapa de crecimiento por división celular de los frutos puede estimular y aumentar el tamaño final del órgano.

-          La caída de frutos: principalmente el ácido naftalenacético (ANA). Esto puede ser útil para eliminar parcialmente los frutos jóvenes y reducir la competencia al mejorar los tamaños.

-          La retención de frutos. Las auxinas también pueden utilizarse para regular un proceso totalmente opuesto al anterior: inhibir la caída de los frutos en etapa madura.

-          Conseguir una acción herbicida: algunas auxinas, a altas dosis, tienen una acción tipo herbicida en algunas plantas.

            Otros efectos de las auxinas son el retraso en la maduración de órganos, el crecimiento de los cúmulos florales y la estimulación el flujo interno. En ciertos casos se hacen aplicaciones de auxinas a altas dosis para producir efectos tipo etileno, como la inducción de floración en las Bromeliaceas o el estímulo de formación de flores femeninas en plantas dioicas.

             Ácido abscísico (ABA), también conocida como “hormona del estrés”. La síntesis de ácido abscísico se presenta en respuesta rápida a factores ambientales como una deficiencia de agua, y también como respuesta a la deficiencia de nitrógeno. Para ello favorece el aumento de la permeabilidad de la membrana o la disminución de la extensibilidad de la pared celular.

            Etileno (ET). Es un gas, y los centros de síntesis y acción están localizados en el mismo tejido. El etileno tiene un rango de efectos notables sobre el crecimiento y desarrollo vegetal. Por ejemplo, dependiendo de su concentración realza ó reprime el crecimiento radical, se requiere para la maduración del fruto, induce la formación de arénquima radical en respuesta a la inundación, y también induce la activación de genes de defensa bajo diversos tipos de estrés ambiental, incluyendo los inducidos por patógenos.

Caso aparte son los jasmonatos (JA). Actualmente hay muchos debates en los que se considera a tipo de compuestos como fitohormonas. Pueden considerarse “hormonas del estrés” similares al ácido abscísico. Su biosíntesis es causada por un estrés debido a la sequía, e induce la síntesis de proteínas generadas por ese estrés. Los jasmonatos se están estudiando como responsables de la caída de hojas originada por frutos y semilla.

Uno de las principales fuentes de aminoácidos y fitohormonas proviene de los fondos marinos también. La mezcla de tres tipos de algas está presente en TRESALGAS floración y permite garantizar la presencia de 14 vitaminas, incluida la vitamina B12 (que no se encuentra en las plantas terrestres) y fitohormonas. Las algas empleadas en su formulación son “Macrocystis pyrifera”, “Laminaria bongardiana” y “Ascophylum nodosum”.

 

¿Quieres colaborar en Cannabis Magazine?

colabora con Cannabis MagazineLeer más

 

Se acabó el miedo: fumiga a tope hasta el último día de floración con acaricida biológico

Foto 3 Superkukulus aplicacion final de floracion foliarDesde hace muchos años se han utilizado productos muy agresivos y tóxicos para tratar las plagas en el cannabis...
Leer más

 

Consejos Legales

Consejos legales para el cultivador de cannabis.

Artículo que ofrece una serie de consejos para quienes cultiven, en caso de tener problemas legales. Una Guía para saber qué hacer y que no ante una posible intervención policial.       Leer más...

 

 

 

Música y Media