Baños de aceite de cannabis

Con fines cosméticos, recreativos o eróticos

La proliferación de la ducha en el mundo veloz y urbanizado ha hecho perder las saludable costumbre de los baños de inmersión. Para el momento cachondo, para beneficiar la piel o simplemente porque nos da la gana, no es necesario pretexto alguno para la inmersión. Sí hacen falta algunos aditivos

¿Alguna vez, acaso, retornaré a la querida tierra de mi Alcira / a calmar mis angustias y a sosegar mi lecho, mi alma trágica; / y a vagar por sus valles contemplando cómo hacen abluciones / las laderas de cerros como rocío y se disipa la noche mágica” . Ben Jafaya de Alcira (1058- 1138).

Por Andrea Mindlin Farmacéutica (UBA)

Tal como cantaba aquel moro hace mil años, ¿quien no necesita después de un aciago día un tiempo de placer, relajación y tranquilidad? Más aún, ¿para quien no es reconfortante sentir una sensación de bienestar en el cuerpo? Y todavía, ¿es preciso que la jornada haya sido aciaga a fin de justificar una gozosa inmersión? Pues, ¿qué mejor para ello que o un buen masaje y/o un cálido baño de tina de agua? Mejor: ambos.

Ya desde la antigüedad se realizaban estos baños, claro que no existía este mal que vino junto con la modernidad que es el estrés, y en vez de querer sólo sentir placer y bienestar, el motivo de la realización de estos baños era religioso y de purificación.

El nombre por el cual designaban estos baños religiosos es el de ablución, existe en todas las religiones con las diferentes características propias de cada una de ellas. Y en el cristianismo se empieza con uno de ellos: el del bautismo.

Los baños podían ser tanto húmedos como secos. O como los conocemos hoy en día, las saunas. También existían otro tipos de baños más extraños, como los de humo, caracterizados por un ambiente semi saturado, obtenido directamente del fuego o, más bien, añadiendo plantas aromáticas. Es característico del Norte de Bielorrusia, donde se emplean ramas de abedul para darle sabor al asunto, aunque también se conocía en Irlanda desde hace añares. Según el historiador griego Herodoto, era practicado quemando cannabis y fueron los escitas quienes lo propagaron por el Norte de Europa y Asia.

Bautismos paganos y de los otros

El agua es un símbolo de purificación en muchas de las principales religiones: en el judaísmo, el Mikvé es un baño ritual utilizado para las instalaciones sanitarias, indispensable en los rituales de purificación. En el cristianismo, el agua se utiliza para el bautismo (bautismo deriva del griego baptizo, lavar, sumergir), rito de admisión a la Iglesia, tanto en aspersión como en inmersión parcial o total y por el sacerdote durante la misa. En el hinduismo, el agua también posee poderes de purificación. En el Islam, el agua se utiliza para purificar al creyente durante abluciones anteriores a la oración, o Salat. Así que todo sistema de creencias incorpora los elementos (agua, aire, fuego, tierra) como un modo de despertar los sentidos y ponerlos a disposición del acto sacramental en su conjunto. Con el correr de los años y asimismo con estos años vividos a las corridas, algunas ceremonias padecieron síntesis con lo que, por ejemplo, en el catolicismo, la primitiva zambullida fue reemplazada por un breve rocío en la cabeza.

Pero no sólo los baños tenían un carácter religioso, sino también como forma de promover la salud, probablemente porque el agua tenía una importancia vital ya que creían en ella como una fuente de energía y para mantener un balance entre lo exterior e interior, es decir entre el cuerpo humano y el medio que los rodeaba. De alguna manera los pueblos primitivos sabían el alto porcentaje de líquido elemento que portaba el cuerpo humano, y de este modo se equilibraba su presencia exterior, en la naturaleza, con la interior.

Ya Hipócrates recomendaba dieta correcta, ejercicio, luz solar y baños para promover la salud y la belleza. Y no precisamente porque griegos y romanos fueran particularmente roñosos, muy por el contrario.

El agua caliente tiene un innegable poder curativo, con ella es posible paliar dolores de espalda, de las articulaciones, tensiones y contracturas musculares, rigidez y neuralgias. A la inversa, el frío que el líquido conserva es indispensable en las contusiones.

Aquí nombramos algunas de los beneficios terapéuticos de los baños de agua caliente, además de lo placentero que resultan:

  • Eleva momentáneamente la presión arterial, que luego disminuye.
  • Aumenta la circulación sanguínea superficial y la circulación en los músculos, que los oxigena.
  • Relaja los músculos y alivia las contracturas.
  • Aumenta el ritmo cardíaco y el volumen de riego sanguíneo.
  • Favorece la sudoración y la eliminación de toxinas.
  • Acelera el metabolismo favoreciendo la oxigenación de los órganos y tejidos.
  • Aumenta el ritmo respiratorio.
  • Estimula el sistema inmunológico y la producción de anticuerpos.
  • Estimula los procesos químicos del hígado y la conversión del ácido láctico.
  • Relaja los nervios sensores motrices y alivia el dolor.

A los saludables baños de agua se pueden agregar distintos aceites que van a enriquecer esta placentera práctica.

Como siempre y nunca defraudándonos vamos a recurrir al aceite de Cannabis, que tiene propiedades relajantes. Es por ello que también se lo usa para hacer masajes, favorecer la hidratación y otorgar suavidad a la maniobra.

Cosméticamente los baños de tina son necesarios ya que no solo hay que hidratar la cara: no nos olvidemos del resto del cuerpo que por todos los poros se requiere.

Inmersión total

Los aceites para el baño son preparaciones que se presentan en dos tipos principales. Uno que se mezclan con el agua y otro que no es miscible en ese líquido: esto va a depender de la naturaleza de los aceites utilizados para tal fin. Los que no se mezclan con el agua, como es el caso del aceite de Cannabis Sativa, resultan sumamente convenientes ya que permiten que se incorporen perfumes que luego se transmiten al cuerpo. Ocurre cuando se usa unas gotas de aceite en la tina hogareña o en el jacuzzi.

Otro beneficio del aceite de Cannabis Sativa es que permite que la piel, por acción de un prolongado contacto con el agua (más de treinta minutos es lo aconsejable), se desprendan las células muertas de la capa más externa de la piel en tanto se afine la apariencia de los poros, logrando así, el aceite, tener sobe ella una acción hidratante más profunda.

Lo ideal sería, antes de un reconfortante baño de aceite, efectuar una exfoliación con algún producto natural como pueden ser, por ejemplo, el carozo de durazno triturada o granos de Aduki o de Azuki molidos. El primero es una legumbre japonesa de color rojo, cuyos granos son ideales porque tienen una consistencia con una cierta dureza pero de gran friabilidad, es decir que al rozar los pequeños trozos de aduki triturado por la piel, éstos se redondean fácilmente y ejercen una acción que extrae resequedades e impurezas que permanecen adheridas. Al mismo tiempo, remueven las células dañadas, pero no tiene una acción tan agresiva como lo son los productos abrasivos, que ya son más utilizados para un peeling, que para una exfoliación.

Otra manera de hacer una exfoliación casera y muy conveniente sobre todo para las pieles secas y muy secas es con aceite de cannabis y sal fina o sal de mesa, frotándose con una esponja natural.

A tal fin se coloca en un recipiente un par de cucharadas soperas de sal, más si se procura efectuar una exfoliación corporal, menos apenas si sólo se busca un tratamiento facial. Se agrega el aceite de Cannabis hasta que cubra toda la cantidad de sal, con cuidado de seguir agregando unos 5 centímetros mas de aceite, aproximadamente una taza de café pequeña; dejar reposar media hora y luego tomar de nuestro preparado un puñado con la mano y esparcir por el cuerpo o la cara y luego, sí, a zambullirnos en nuestro baño de tina. Si se hacemos esta exfoliación solamente en la cara lo recomendable es que luego se seque con un papel tisúes embebido en té verde o manzanilla.

Si estamos en casa y queremos reconfortarnos con un baño de aceite y, por qué no, aprovechar para hacernos algún tratamiento casero en la piel. Lo que a casi seguro podremos echar mano es a un poco de azúcar, a la cual le agregamos unas gotitas de agua, si tenemos una piel grasa, o unas gotitas de aceite de Cannabis Sativa, si tenemos una piel mixta o seca. Formamos un pasta chirla y con una esponja nos la pasamos por el cuerpo para por fin sumergirnos en el tan reconfortante baño, sin quitarnos la sustancia de la piel, por supuesto.

A al ser un aceite que contiene gran cantidad de lípidos, al de Cannabis se le pueden agregar fragancias de otros aceites esenciales que, al tener la misma o parecida viscosidad, poseen la particularidad de incorporarse más fácilmente. Con lo cual el cuerpo va a quedar perfumado bastante tiempo después de concluido el baño.

Con el aceite de Cannabis se puede usar esencia de Pachuli, que tiene propiedades físico-químicas muy parecidas , con lo que es más simple lograr que ambos se mezclen. De tal manera ambos, sumados, producirán que la piel quede suave y tersa y que los aromas de las dos sustancias asimismo perduren su acción sobre la piel, ejerciendo un aroma suave y sutil por un prolongado lapso, aún con el cuerpo seco. Si por el contrario, lo que queremos es un baño para energizarnos y sacarnos de encima el cansancio del día, lo recomendable es agregarle al baño unas 15 gotas de aceite de Cannabis y unas gotitas de aceite esencial de eucalipto, que también ostenta una viscosidad semejante. Tal mezcla para el baño también es muy útil para los resfriados, ya que el eucalipto tiene, de igual modo, una acción descongestiva que se desencadena solo con la precaución de que el agua de inmersión debe estar un poco más caliente.

A esto se suma que tiene propiedades antidepresivas y relajantes, sinérgicas con el aceite de Cannabis, además de tener un aroma muy sensual.

Si a la mañana nos levantamos y no tenemos tiempo de hacernos un rico baño de tina, lo que se puede hacer para aun así aprovechar los beneficios del aceite de Cannabis es darnos una ducha y luego pasarnos unas gotas de aceite por el cuerpo y no secarnos inmediatamente con la toalla, sino dejar que nuestro cuerpo se seque solo. Esto da una sensación muy aliviante, dejando la piel muy suave y tersa, amén del privilegio de circular un ratititico sin ropas, ya no por exhibicionismo sino por puritanos objetivos terapéuticos.

Se puede tener a mano preparado el aceite de Cannabis al cual es factible añadir una esencia de jazmín. Para comenzar el día viene muy bien por la sensación de frescura que nos va a dejar en el cuerpo. O de romero que es un excelente energizante, para usar luego de una ducha rápida.

Flor de aceite

Hasta aquí nos hemos referido al aceite de Cannabis Sativa extraído de las semillas, utilizando un proceso de prensado en frío, con el cual se obtiene un óleo con muy buenas cualidades nutricionales y para el cuidado de la piel. Pero también se puede extraer el aceite esencial de la flor y de nuevo se nos va a presentar nuestra disyuntiva: me lo unto o me lo fumo.

El aceite de Cannabis Sativa extraído de la flor se obtiene por un proceso de destilación fraccionada por el cual se logran unos compuestos denominados monoterpenos y sesquiterpenos que son los responsables del aroma tan característico y agradable. En particular el monoterpeno, denominado limoneno, de aroma cítrico, y con propiedades repelente de mosquitos.

Si se va a realizar una destilación fraccionada para obtener el aceite esencial de Cannabis es factible también usar un subproducto como el agua destilada que queda como residuo. Dicho de otro modo: no se va a mezclar con el aceite esencial obtenido; esta agua ¡a guardarla! pues se puede usar como tónico facial, es natural y libre de alcoholes como no lo son los tónicos comerciales.

Un dato sobre todo útil para los viajes es que el olor que buscan los perros no es el de THC, sino de un sesquiterpen en particular el: oxido de cariofileno.

El problema con el aceite esencial de Cannabis ya sea de la subespecie Indica o Sativa, obtenido por el método de destilación fraccionada, es que el rendimiento de obtención es alto pero se necesita bastante cantidad de flores frescas, aproximadamente se obtiene unos 1,3 litros por hectárea de cultivo.

Otra opción para mimarnos, relajarnos y fumarnos un rico charuto son los baños de sal, que podemos hacer de una forma muy casero o más sofisticada.

La manera casera es simplemente utilizar sal gruesa como la denominamos los argentos, sal gorda o cristalizada, que se consigue fácilmente en cualquier mercado, la cual se la pone un recipiente y se la humedece con unas 15 gotas de aceite de Cannabis Sativa y dos o tres gotitas de una esencia aromática, se mezcla y se la arroja al agua del baño de tina.

Hay otras sales que son las que se usan en la industria cosmética, las de fosfatos, que tienen la particularidad de ablandar el agua, lo que permite una mayor humectación de la piel. Ahora sí tenemos todo listo para prepararnos para un día de spa casero, unas horitas de relajación o para producir un encuentro muy sensual.

 

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