Cómo cultivar BlueBerry - Parámetros de cultivo - Final

Terminamos el capítulo dedicado a la Blueberry, a la que podríamos llamar la “abuela” de las líneas comerciales que presentan colores en la gama del azul – violeta, y que en la actualidad se encuentra presente en forma de genes en muchas de las variedades que se cultiva de manera habitual tanto en interior como en exterior. Como progenitora de toda una “familia” de variedades, su creador y “criador”, DJ Short, también ha sido reconocido como uno de los gurús en el campo de la crianza cannábica.

Texto y Fotos: Luis Hidalgo

Sin embargo, y como hemos podido ver a lo largo de este capítulo, DJ Short no debió quedarse muy contento con lo que posteriormente se hizo con sus investigaciones y años de trabajo representados por las variedades originales que desarrolló. Si nos damos cuenta, cada vez que el criador trata con un banco de semillas, la cosa acaba mal de una u otra manera, pues aquellos solo suelen preocuparse de obtener un buen stock de grano y los esquejes padres y madres, para luego aplicar sus propios criterios y conocimientos sin contar, en la mayoría de los casos, ni siquiera con la opinión del creador del material con el que están trabajando.

Así pues, este tipo de criadores -de quienes lo que menos podemos decir es que son “honrados”- suelen ver cómo su trabajo es aprovechado y rentabilizado por terceras partes sin recibir ningún tipo de “canon” o royalty, como sucedería si estuviéramos hablando de variedades de tomate, patata, o cualquier especie vegetal completamente legal.

Cultivad, cultivad, malditos…

Haciendo referencia al título de la película, a partir de aproximadamente la mitad de la década de los 90 llegó el “boom” del cultivo a nuestro país. Incluso antes de la aparición de los growshops o tiendas especializadas, ya se podían comprar semillas de marcas reconocidas a Holanda por correo, la mayoría de las cuales se cultivaban en exterior, pues los interiores aún tardaron otros 4 ó 5 años en establecerse como opción para la inmensa mayoría de cannabicultores “urbanos” sin acceso a campos o terrazas donde cultivar plantones de 2 ó 3 metros de altura y producción para todo el año.

Fue precisamente cuando apareció una segunda tirada de plantas “azules”, variedades desarrolladas por el mismo DJ Short, pero ya hibridadas con otras líneas comerciales como White Widow, Ak-47 u otros híbridos de segunda y tercera generación. De esta manera, es el propio criador responsable de la creación de la Blueberry el que se encarga de darle un giro mas índico, aumentando producción y potencia, sin desatender a los aromas y sabores, muy presentes en esta variedad, que quizá son su característica mas notable

Si en el capítulo anterior veíamos cómo utilizaba la Blueberry en un híbrido para elevar la psicoactividad sativa, ahora analizamos el caso contrario de la mano del propio creador de la BB. Al objeto de conseguir un “high” realmente medicinal, se selecciona un macho de White Widow especialmente resinoso y con quimiotipo alto, tanto en THC como en CBD. El resultado es una BB superpotente y aromática, y con una floración algo más corta que la original.

Es ideal para el cultivo Sea Of Green por su estructura columnar y su baja altura, que raramente pasa del metro en interior. Algunos ejemplares se cosechan a partir de los 45 días, lo que la hace realmente rápida, justo lo opuesto que la Blueberry original y la rama sativa de la familia. Por todo ello, es conveniente darle al menos 10 días de vegetativo intenso, al objeto de que consigan un desarrollo correcto antes de entrar en floración, pues la producción en este caso es algo escasa para una índica.

En cuanto a la floración, no necesita mucha luz y se pueden obtener buenos resultados con 400W/m2, con buena ventilación, intracción y extracción para poder acercar al máximo los focos a las puntas de las plantas. La psicoactividad es realmente espectacular, y pasa por diferentes fases como sedación, efectos visuales, risas y sensación de flotar al cerrar los ojos. En bajas dosis, podría considerarse medicinal por su efecto relajante. Estos efectos se ven de alguna forma potenciados por su aroma, un fuerte olor a limpiador de pino que penetra por la nariz y que se convierte en sabor a hachís en el paladar.

En este caso, la balanza se inclina hacia los ejemplares con tonos morados, siempre que las temperaturas estén por debajo de los 20 grados centígrados en floración.

Más sabor, más producción

En cuanto a las líneas descendientes de la Blueberry, está claro que son las colaboraciones de DJ Short con Breeder Steve, en la época de Spice of Life. Por ejemplo, en la línea de versiones de Shiskaberry podemos encontrar la #3, que se considera el compendio de las mejores variedades “berry”. Destacables por su rapidez de floración, se cruzan dos primos afghanos -uno de la línea roja y el otro de la amarilla, seleccionados por su alta producción y resina-, y a partir de ahí la descendencia se cruza de nuevo con un increíble macho de Blueberry, de la colección original de DJ Short.

Pero ahí no acaba la cosa. Dando una vuelta de tuerca más a la genética BB, el aporte de Blueberry a la Shiskaberry original produce en la descendencia una importante reducción del tamaño de tallos y ramas con internodales bastante más cortas que las de sus padres y una relación cáliz–hoja que la hace muy fácil de manicurar. Pero además, al final se vuelve a cruzar con el resultado de un macho Sishkaberry rojo y otro amarillo (la parte Afghana), que acaban por amalgamar producción, aroma y potencia.

Lo cierto es que tanta amalgama normalmente se suele convertir en incontrolable, y como en otros tantos casos, este que nos ocupa es uno de ellos. La variabilidad es bastante alta, con tres fenotipos dominantes y varios subfenotipos que aparecen por aquí y por allá según avanza la floración, con la dominancia Blueberry de que hablábamos en los números anteriores.

Eso sí, se nota la calidad del linaje de sus ancestros, pues a pesar de esta alta variabilidad en aspectos, colores y formas, todas las plantas “salen buenas”, por lo que es una de esas variedades de las que merece la pena conservar madres de casi todas las plantas. De manera curiosa, durante el vegetativo todas las plantas se desarrollan deforma más o menos homogénea, y es a partir del cambio de fotoperiodo cuando realmente se comienzan a apreciar las diferencias, en algunos casos muy marcadas. Esta es una característica de todas las variedades que contienen Blueberry, lo que no quiere decir que otras variedades que no tienen nada que ver con ella no puedan comportarse también de forma parecida.

No entraremos a comentar todos los fenotipos que se presentan en un mismo sobre, pero podemos decir que claramente se muestran los típicos afghanos y el raro blueberry original, además de otro no identificado, y todas las combinaciones entre ellos. Nos limitaremos por lo tanto a estos dos fenos, semejantes entre sí en cuanto a aromas, sabor y psicoactividad; el “berry” es algo más flojo que el afghano y alarga unos diez días su floración con respecto a éste.

Los sabores y aromas son impecables, novedosos y distintos a todo lo habitual, con toques de caramelo toffee, tierra y musgo, junto con un cierto bouquet alcohólico de brandys. En cuanto a colores, se presenta toda la gama de rojos, púrpuras, naranjas y amarillos, dependiendo del subfenotipo. Lo mismo sucede con la psicoactividad, variable también en toda la gama dentro de lo que se considera “efecto índico”, por lo que el cannabicultor tendrá que identificar qué ejemplares se ajustan más a sus preferencias para clonarlos y trabajar con esquejes a partir de ahí. En definitiva, una variedad original y con múltiples posibilidades, como nos tienen acostumbrados DJ Short y su “partner” en Spice of Life, Shantibaba (Breeder Steve).

Producto nacional

Para terminar con la familia Blueberry, comentaremos una variedad creada en nuestro país por los chicos de Dinafem, la Blue Hash, que lleva ya un buen tiempo en el mercado. Podemos decir que es un cruce especialmente aromático, de rápida floración y tonos azul oscuro casi negros cuando se cultiva con temperaturas bajas, herencia de la Blueberry. Una alta producción y cierta resistencia al moho completan esta variedad.

Ya desde el vegetativo se muestran tres fenotipos claros que en floración se manifestarán en plenitud y que marcan diferencias notables entre plantas: uno más vulgar y poco psicoactivo, otro (el de la foto) con hojas de tono azul oscuro casi negro, el más resinoso, y por último el fenotipo de más baja estatura, que posee un claro olor a fresa y es el más productivo. Según el banco, este es el fenotipo correcto, o el que reúne todas las características que deseaba el criador.

Lo cierto es que, excepto el primer fenotipo, el resto produce plantas excepcionales, con unos contrastes de color realmente alucinantes y muy aromáticas. Bastante fácil de cultivar, necesita unos aportes extra de fósforo y potasio hasta casi el final de la floración, y es conveniente un corte de nitrógeno desde la etapa pico, pues la diferencia en la relación cáliz–hoja es notable al realizar el cultivo de una manera o de otra.

Aunque su psicoactividad no es para “cabezas duras”, proporciona un agradable estado de “colocón lúcido” que permite trabajar, siempre con la sensación de estar dopado. De cualquier forma, esta característica queda completada con unos sabores realmente agradables, mezcla de la Blueberry con toques más dulces y afresados. También su psicoactividad es sorprendente para tratarse de un híbrido de predominancia índica, pues, aunque relaja no produce astenia (ganas de no hacer nada), y se pueden realizar ciertas tareas que no requieran demasiada atención.

Su cultivo en interior no conlleva ningún requerimiento especial, herencia de las afghanas que lo aguantan todo, si bien puede ser conveniente realizar una poda inferior al final del vegetativo, al objeto de potenciar los cogollos principales, dejando tras algo más de dos meses de cultivo una buena producción, potencia y sabor.

Terminamos pues con la familia azul, tras haber tratado prácticamente todas las posibles variantes en cuanto a cultivo y características. En la siguiente entrega continuaremos con la presentación de la que quizá es la variedad más “misteriosa” de las que circulan en el mercado, hasta el punto de que sólo existe hibridada, pues de la variedad original, supuestamente desarrollada por la CIA, sólo se salvó un clon hembra. Hasta entonces, un saludo.

Hibridos / Cruces con Blueberry (Mínimo 4 Generaciones)

   Alien Hallucination » LSD x Tahoe Alien Probably

   Arctic Fallout » Chem 91 Skunk VA x Snow Lotus

   Arne » {B3N7 x Erdpurt} x Royal Dane

   BC Sweet God » BC God Bud x BC Sweet Tooth

   Blackdance » Black Domina x Dancehall

   Blue Lemon Thai » Toxic Blue x Lemon Thai

   Buddhas On Moonshine » Aliens On Moonshine x Buddha's Sister

   Cheech Wizard » OG Kush x Snow Lotus green curry

   Chem Glue » Chem Dawg x Snow Lotus #4 F1

   Choke Berry » Moondawg x Mau-Mau

   Double Grape Lemonaid » Grape Lemonade x Godzilla Grape

   Elf Snack » Apollo 13 x Sunshine Daydream gorilla arm pheno

   Frost Hammer » Giesel x Snow Lotus F1

   G99 » Cinderella 99 x Godzilla Grape

   Grape Lemonade » Lemon Swiss x Godzilla Grape

   Head Trip » Chocolate Trip x Snow Lotus Katsu cut

   Jabbas Stash » Bubba Kush x Snow Lotus

   Magic Dragon » Magic Bud x Godzilla Grape

   Obsidian Ice » Unknown Afghanistan Hybrid x Snow Lotus DSB Black Afghan F1

   Polar Dawg » Chem Dawg x Snow Lotus #3

   Purple Candy » {Purple Wreck x OG Kush} x Godzilla Grape

   Purple Rain » {Pakistan Chitral Kush x China Yunnan} x Godzilla Grape Purple

   Sky Lotus » Endless Sky x Snow Lotus F2

   Snow Diesel » ECSD x Snow Lotus F1

   Star Child » Satori x Snow Lotus Interstellar Overdrive

   Super Silver Grape » Super Silver Haze x Godzilla Grape

   SweetCindy 05 » SweetCindy 99 x BOGBubble

   Toxic Blue » Toxic Blue F2

   Toxic Blue 33 » Toxic Blue x Jack 33

   White Lotus » The White x Snow Lotus

Hibridos / Cruces con Blueberry (Mínimo 5 Generaciones)

   AmnesiaHaze x Arne » Amnesia Haze x Arne Probably

   Arnes Amnesia Chunk » {DeepChunk x Arne} x AmnesiaHaze x Arne

   Arnes Balls » {Erdpurt x Arne} x AmnesiaHaze x Arne

   Arnes Deep Passion »{(ErocxDanish Passion)x(DeepChunk xArne)}xCheesy Royal Danish Erdpurt

   Arnes Kush » {Hindu Kush x Leb27} x Arne

   Arnes Mighty Haze » {Mighty Mite x Arne} x AmnesiaHaze x Arne F12

   Arnes Power Haze » {Power House x Arne} x Amnesia Haze x Arne

   Arnes Rocket Passion » DCxErocDp x Arne

   CHxEPxAR » {UK Cheese x Erdpurt} x Arne

   Cheesy Royal Danish Erdpurt » {UK Cheese x Danish Passion} x Arne

   Cheesy Royal Lebanese Erdpurt » {UK Cheese x Leb27} x Arne

   Kushy Indica » Arne F2

   Viking x Arne » Viking x Arne

 

¿Puede generar dependencia el cannabis?

Por Doctor Fernando Caudevilla

Desde la Antigüedad se sabe que algunos psicoactivos pueden generar dependencia, pero a lo largo de la historia esta idea se ha considerado como una más de sus múltiples características, y no como la consecuencia inevitable de su uso. En los textos de la Grecia Clásica, el opio es una sustancia sagrada, tremendamente útil en medicina, y no existen referencias a personas esclavizadas por su uso, ni a problemas sociales derivados de su consumo. Los textos médicos advierten que en personas no acostumbradas los efectos pueden ser demasiado fuertes, y explican que hay que habituarse a la droga poco a poco. Según Teofrasto, “algunas drogas son tóxicas por falta de familiaridad, y quizá sea más exacto decir que la familiaridad les quita su veneno, porque dejan de intoxicar cuando nuestra constitución las ha aceptado y prevalece sobre ellas”. Es decir, los clásicos veían en el fenómeno de la tolerancia farmacológica (los efectos de una sustancia disminuyen a lo largo del tiempo si no se incrementa la dosis) más una ventaja adaptativa que un inconveniente o un problema.

Incluso una droga adictiva, neurotóxica y hepatóxica como el alcohol tenía su propia divinidad tanto para los griegos (Dionisos) como para los romanos (Baco). En el Mundo Antiguo, el alcohol era considerado en primer lugar, al igual que el opio, una medicina. Aunque en el siglo X los alquimistas árabes destilaron por primera vez el alcohol con el alambique, facilitando la aparición de bebidas con alta graduación alcohólica, más tóxicas y con mayor potencial de generar dependencia, el procedimiento sólo se generalizó hacia mediados del siglo XVI en Europa. A lo largo del los siglos XVIII y XIX, el alcoholismo constituía ya un problema de salud pública de primera magnitud. Ante esta situación surgieron grupos de presión durante el primer tercio del siglo XX que, partiendo de posiciones de tipo moral, ensayaron la prohibición total del alcohol en algunos países (Rusia, Finlandia, Islandia, Noruega y Estados Unidos), con resultados desastrosos.

Así, la ecuación “drogas=drogodependencia” es una representación social relativamente reciente en la historia de la Humanidad. Durante el último tercio del siglo XX, la difusión del uso de heroína por vía intravenosa en los países de Occidente ha servido para reforzar esta idea que ha quedado grabada con fuerza en el inconsciente colectivo. El fenómeno de la heroína, con su complejidad y sus matices, ha contribuido de forma sustancial a crear una imagen social en la que, para el público general, las drogas (ilegales) son sustancias malas cuya característica principal es generar irremediablemente adicción.

La cuestión de si el cannabis puede o no generar dependencia es una de las más controvertidas y discutidas en torno a esta sustancia. Teniendo en cuenta que se trata de la droga ilegal más consumida en todo el mundo y en todos los segmentos de población, parece importante tener claro si la adicción es uno de los riesgos asociados a su uso. Pero no se trata de una cuestión con una solución sencilla, y hay que tener en cuenta muchos matices. Por otra parte, como ya sabemos, en las cuestiones relacionadas con drogas ilegales entran en juego con frecuencia elementos de tipo moral que dificultan un tratamiento racional del asunto.

La primera cuestión que tendríamos que definir de forma detallada es qué entendemos por “dependencia”. Una frase muy conocida en el ambiente sanitario dice que “bebedor excesivo es aquel que bebe más que su médico”. La broma contiene una enseñanza interesante, señalándonos que, cuando una persona juzga los hábitos de otra, lo hace desde su subjetividad y tiende a considerar como “normal” las conductas que son similares a las propias y “anormales” aquellas que son distintas. Teniendo en cuenta que, de forma general, los profesionales sanitarios tienen una mayor tolerancia social hacia el alcohol que hacia el cannabis, es más probable que tiendan a considerar como patológico cualquier patrón de uso recreativo de esta sustancia. Por otra parte, palabras como “dependencia”, “adicción”, “estar enganchado”, etc. están tan manoseadas y son tan habituales en el lenguaje común que han perdido parte de su significado original. Originalmente, la dependencia aparece como una característica de algunas sustancias psicoactivas Pero en los últimos tiempos –supuestamente-, una gran cantidad de conductas y situaciones (desde el chocolate hasta los teléfonos móviles, pasando por las compras o los videojuegos, los chicles o el cybersexo) son susceptibles de “enganchar”.

Sin embargo, la “dependencia a sustancias” es un diagnóstico médico claro que puede hacerse en base al cumplimiento de una serie de criterios. El DSM-IV (la clasificación de enfermedades mentales más frecuentemente utilizada) define la dependencia a sustancias como “un patrón desadaptativo de consumo de la sustancia que conlleva un deterioro o malestar clínicamente significativos”. Es decir, la forma en que la persona utiliza la sustancia tiene que dar lugar a cierto grado de intranquilidad o disarmonía, y a consecuencias negativas objetivables. Estas consecuencias negativas se expresan en una serie de criterios distintos. Para hablar con propiedad de una dependencia, tienen que cumplirse tres o más de estos criterios en un periodo de un año:

  • tolerancia farmacológica (necesidad de incrementar la dosis para conseguir los mismos efectos)
  • síndrome de abstinencia propio de la sustancia: conjunto de signos y síntomas que aparecen al suspender el consumo de la sustancia de forma brusca
  • consumo en frecuencia o cantidad mayores de lo deseado
  • existencia de un deseo persistente o de esfuerzos infructuosos por interrumpir o controlar el consumo de la droga
  • empleo de mucho tiempo en actividades relacionadas con su obtención o consumo, o bien en reponerse de sus efectos
  • reducción del tiempo de actividades sociales o laborales debidas al uso de la sustancia
  • consumo, a pesar de problemas físicos o psicológicos causados o exacerbados por el uso de la sustancia

Volvamos a repasar estos criterios de dependencia en relación con el cannabis. El primer criterio, la tolerancia farmacológica, es una circunstancia muy típica en usuarios habituales de cannabis. Si un novato y un usuario experimentado están fumando unas caladas de una variedad muy potente de marihuana, el primero experimentará los efectos con mayor intensidad que el consumidor habitual. De la misma forma, si una persona fuma exactamente la misma cantidad de cannabis a lo largo del tiempo, notará cómo, poco a poco, los efectos disminuyen al cabo de unos meses. En este sentido, la tolerancia al cannabis es una característica inherente a la sustancia y un criterio de dependencia que se cumple en la práctica totalidad de usuarios habituales.

No puede decirse lo mismo del síndrome de abstinencia al cannabis, cuya existencia es mucho más discutible. Cuando un usuario habitual de alcohol, opiáceos o benzodiacepinas suspende su administración de forma brusca, aparecen una serie de signos objetivos (fiebre, cambios en el tamaño de las pupilas, diarrea, convulsiones…) que constituyen un cuadro clínico definido llamado “síndrome de abstinencia”. En el caso del cannabis no se ha descrito claramente cuáles serían estos signos del supuesto síndrome. Además, el cannabis es una sustancia muy liposoluble, que se deposita en las grasas del cuerpo y se elimina de forma lenta del organismo, por lo que la supresión brusca no es fácil. Algunos científicos hablan de un cuadro de intranquilidad, irritabilidad, insomnio, ganas de fumar cannabis, que aparece unos días después de fumar el último porro, que probablemente aparecerá con más frecuencia en adolescentes a quienes sus padres les han sorprendido fumando y han sido arrastrado de las orejas a alguna asociación tipo Proyecto Hombre, donde les enseñarán a cambiar de amistades y les harán mear en un bote como medidas terapéuticas para combatir este síndrome.

El resto de los criterios hacen referencia, en esencia, a la capacidad de control del individuo sobre la sustancia. Y en este sentido, de forma general, para la mayoría de las personas suele ser más sencillo mantener el control sobre el cannabis que sobre otras drogas. Pensemos en un fumador de tabaco que se queda sin cigarrillos a las once de la noche. La mayoría de ellos no dudarán en bajar al bar de la esquina, o incluso ir en coche hasta la gasolinera, aunque llueva o haga frío. Para el fumador de cannabis medio que se ve en esta circunstancia suele resultar más sencillo esperar hasta el día siguiente. Lo mismo sucede con el uso compulsivo de la sustancia. Muchas personas con problemas de alcohol o cocaína pueden mantenerse en abstinencia con relativa facilidad, pero una vez que empiezan a consumir les resulta muy complicado parar. Este tipo de descontrol sobre la sustancia es posible con el cannabis, pero mucho menos frecuente en términos estadísticos.

Otro aspecto a la hora de valorar la dependencia al cannabis tiene que ver con la forma y la vía de administración de la sustancia. Las vías de administración en las que las sustancias llegan al cerebro de forma rápida (intranasal, inyectada o fumada) generan dependencia con más rapidez y facilidad que cuando la droga se administra por vía oral. Al fumar una droga, la superficie de absorción es muy grande (recuerde el lector lo que le contaban en Biología en bachillerato: la superficie de los alvéolos pulmonares equivale a un campo de fútbol). Pero además una gran mayoría de fumadores de cannabis lo son también de tabaco, que es una sustancia con un potencial de adicción muy elevado. Los porros suelen hacerse con hachís o marihuana mezclados con tabaco, e independientemente del potencial de adicción de los cannabinoides, el de la nicotina es indiscutible. Algunas personas que dicen tener dificultad para dejar el cannabis, lo que echan de menos en realidad son los efectos farmacológicos y rituales asociados al tabaco.

Por otra parte, es cierto que a nivel neurobiológico el cannabis actúa en zonas del cerebro asociadas a las conductas básicas para la supervivencia de las especies, los circuitos de recompensa y placer, y áreas del sistema nervioso implicadas en los procesos de adicción y dependencia. Pero la relación es menos clara que en el caso de otras drogas como la cocaína, los opiáceos, la nicotina o el alcohol. Aun así, es posible entrenar a animales de experimentación para que se hagan adictos al cannabis, lo que suele mostrarse como prueba del potencial adictivo de esta sustancia. Sin embargo, en general, los seres humanos somos más complejos en nuestras conductas que las ratas, las ardillas y los monos. Observe el lector el comportamiento sexual, o los modales a la hora de comer, de su mascota, y compárelos con los propios.

La mayoría de los estudios en humanos en los que se investiga la dependencia al cannabis con criterios estrictos encuentran unas frecuencias en torno al 4-10% de todos los consumidores. Es decir, para la mayoría de las personas, el uso de cannabis no conlleva problemas, pero existe una pequeña proporción a quienes les resulta complicado controlar o manejar sus consumos. Factores como la edad, la relación que se establece con la sustancia, el contexto del consumo, sus motivaciones, las características psicológicas de la persona… son tan importantes como la farmacología del cannabis a la hora de valorar estos problemas. Ante este tipo de situaciones, es importante reflexionar sobre el lugar que ocupa el cannabis en la vida de uno, y si la forma en la que se utiliza le permite hacer las cosas que quiere hacer y llevar la vida que quiere llevar. En muchas ocasiones, detrás de una dependencia a cualquier sustancia se encuentran otro tipo de problemas o situaciones estresantes de tipo emocional o psicológico, de los que el problema con la droga es sólo la punta del iceberg.

 

El vaporizador ultraportátil

Hemos tenido la ocasión de probar durante un par de semanas el PAX 3, la tercera versión del famoso y revolucionario vaporizador ultraportátil de PAX Labs

Para los que os lo preguntáis, esta nueva edición muestra evidentes mejoras frente a la anterior, y está completamente justificada su creación y salida al mercado, aunque PAX 2 ya había dejado el listón muy alto.

PAX 3 es un vaporizador de aspecto elegante y robusto, muy fácil de usar, discreto y ultraportátil. Además, PAX Labs está tan seguro de su producto que ofrece nada menos que diez años de garantía.

Pero vamos a echar un vistazo a sus características.

Dimensiones y peso

9,8 x 3 x 2,16 cm

93 gramos

Diseño

Se trata de un acabado en aluminio pulido con forma de cilindro de buena calidad.

Temperaturas

Aunque trae cuatro temperaturas predeterminadas que se cambian con un solo clic (185, 195, 205 y 215 ºC), puedes personalizar completamente tu experiencia en la APP.

Batería

Dura más de 100 minutos de actividad (que es un montón) y tarda en cargarse 90 min.

Forma de calentamiento

Conducción

Capacidad del Hornillo

Unos 0,4 gramos, que podemos reducir con la nueva tapa a 0,2 gramos.

El nuevo PAX 3

Si había algo que no te gustaba en PAX 2, probablemente lo hayan mejorado. La nueva tapadera que nos permite vaporizar concentrados, la batería ha pasado de 3.000 a 3.500 mAh, el tiempo de calentamiento ha pasado de un minuto a solo 15 segundos, y te avisa cuando está listo con una vibración personalizable en la PAX Vapor APP, a la que conectaremos nuestro vapo a través de bluetooth.

El aspecto

Es muy probable que la versión anterior de PAX ya fuera uno de los mejores vaporizadores ultraportátiles del mercado, pero ahora no cabe duda. PAX 3 tiene todo lo que nos gustaba de PAX 2: casi pesa lo mismo, tiene el mismo tamaño y sigue ofreciendo un aspecto de calidad y solidez que se agradecen mucho.

Es verdad que el acabado pulido que diferencia a PAX 3 de PAX 2 se raya con cierta facilidad, pero es cuestión de tener un poco de cuidado. Ahora, el vapo de PAX Labs es más agradable al tacto y más elegante.

Modelos

Existen dos kits diferentes de PAX 3: el básico o el completo. El kit básico es más recomendado para gente que quiere vaporizar solo hierbas secas.

Kit básico

Vaporizador PAX 3

Cargador

Kit de mantenimiento

Dos boquillas 

Tapa standard del hornillo

Kit completo

Vaporizador PAX 3

Base cargador magnético

Cable USB

Tapa para concentrados

Tapa para llenar el hornillo a la mitad

Tapa original

Boquilla original

Boquilla extendida

Varillas de limpieza

Multitool para prensar y limpiar

Nuevos accesorios

La nueva tapa para extracciones

Este es, sin duda, el accesorio que marca más la diferencia con respecto a su antecesor. Sí, por fin podemos vaporizar concentrados o extracciones… ¡y funciona de maravilla! Muy buena calidad de vapor, sin fugas y fácil de limpiar.

Tapa para reducir la capacidad del horno

Como adelantábamos previamente, este es un accesorio muy práctico, pues tapa parte del horno y nos permite vaporizar unos 0,2 gramos, algo que agradeceremos, especialmente en sesiones en solitario.

Dos boquillas… mejoradas

En la versión anterior ya había dos boquillas, pero la boquilla que sobresalía tendía a calentarse, mientras que la plana funcionaba a las mil maravillas. En este caso, PAX Labs ha hecho los deberes y también ha mejorado la boquilla puntiaguda, así que ahora las dos boquillas de PAX 3 funcionan perfectamente.

Calidad del vapor

Como hemos dicho, PAX 3 se basa en la conducción, es decir, calienta su horno y evapora las sustancias que contengan las hierbas que introduzcamos a la temperatura que elijamos en el vapo o en la APP.

La aplicación de PAX Labs, además de permitirnos elegir cada grado, nos ofrece algunos modos de vaporizado muy interesantes, como el Boost Mode, que no enfría entre calada y calada, por lo que es muy recomendado en sesiones rápidas; el Efficiency Mode, que alarga la sesión al subir poco a poco la temperatura del horno, permitiéndonos disfrutar de las diferentes propiedades según la temperatura (más sabor al principio, más cannabinoides al final); el Flavor Mode, que solo se calienta cuando aspiramos, para proporcionar un vapor más suave y menos denso; y el Stealth Mode, que se enfría rápido después de caladas puntuales.

Probablemente, estemos ante uno de los vaporizadores más completos y que producen mejor vapor a través de la conducción.

Conclusiones

Ultraportátil, fácil de limpiar, carga en hora y media y nos ofrece más tiempo de uso, muy buena calidad de vapor, bonito y muy competitivo calidad-precio.

¿Qué más se puede pedir?

Ha llegado el vaporizador ultraportátil definitivo.

 

Lewis Carroll, el autor de Alicia en el país de las maravillas

Es posible que detrás de este genial autor se escondieran aficiones no muy bien consideradas para un clérigo de la Iglesia de Inglaterra del siglo XIX, como eran: el teatro, la literatura, la fotografía, las niñas…y ¿por qué no? También el cannabis.

Por Íñigo Montoya de Guzmán

El nombre verdadero de Lewis Carroll era Charles Lutwidge Dodgson, y nació en Daresbury (Cheshire), Inglaterra, en 1832. Fue el hijo de una familia numerosa de once hermanos con problemas en el habla (eran tartamudos). El joven Dodgson era considerado un "tipo raro". Y se refugiaba en la lectura, hasta que empezó a escribir para distintas revistas. Una de sus obsesiones era el tiempo, y además padecía de insomnio. A los 18 años entró en la Universidad de Oxford, donde pasó 47 años (no es que repitiera mucho, sino que una vez acabada la carrera de matemáticas acabó siendo profesor). Fue ordenado diácono -como su padre- de la Iglesia Anglicana. Pero no llegó nunca a ordenarse sacerdote por su tartamudez, sus dudas doctrinales, y por no someterse a ciertas reglas impuestas por la costumbre a los que se ordenaban sacerdotes, como por ejemplo el no acudir a los teatros. Fue profesor de Matemáticas en Oxford hasta 1881 y publicó tratados matemáticos como "Euclides y sus rivales modernos" (1879). En 1865 publicó "Alicia en el país de las maravillas"; en 1872, "A través del espejo y lo que Alicia encontró allí", "La caza del Snark" (1876), y la novela, "Silvia y Bruno" (en dos volúmenes, 1889-1893). Murió en Guilford (Surrey), en 1898.

Sus aficiones

Dodgson no se sentía muy bien con personas de su misma edad, pero con los niños (especialmente con las niñas) era espontáneo y afectuoso. Las invitaba a reuniones, jugaba incansablemente con ellas, se disfrazaban, las invitaba a merendar, realizaban pequeñas excursiones e inventaba historias y rompecabezas para distraerlas. Sus dos libros principales son alegorías en las que están fundidos dos temas: su inexpresado amor por Alicia Liddell y la atracción que sentía por los misterios matemáticos relacionados con el tiempo.

A medida que Carroll se fue haciendo mayor, se hizo más susceptible, más intolerante y difícil de tratar. Fue evadiéndose cada vez más del mundo real a otro imaginario de juegos, rompecabezas y paradojas lógicas. Como padecía de insomnio crónico y su salud era excelente, tenía tiempo sobrado para llevar hasta sus últimas y absurdas consecuencias cualquier inofensiva fantasía.

Apasionado de la fotografía, que conoce en 1856 (año del primer encuentro entre Alicia y Carroll), descubrimos en él una fijación por la fotografía de posados, incluso de posados eróticos, con la salvedad de que sus modelos son niñas. En 1880 abandona la fotografía, irritado por ciertos comentarios mal intencionados respecto a su gusto por los desnudos infantiles, y empieza a dibujar desnudos de niños en compañía de la artista Gertrude Thomson.

 44Beatrice Henley44Beatrice Henley

Alicia en el país de las maravillas

Su gran musa, principal protagonista de la obra que lo encumbró, fue Alicia Liddell, una de las hijas del decano de su Universidad (la Christ Church College de Oxford). La historia comienza en 1856 cuando él era un joven de 23 años y ella una niña de 4 años. En los días buenos solía ir a remar con Alicia y sus hermanas por el río. Los padres dejaban que sus hijas visitaran a Carroll, y ellas disfrutaban dejándose fotografiar y comiendo. Sin embargo, en 1865 se rompe la relación con los padres de la niña, por lo que no volverá a verla hasta 1891. Una de las teorías para saber qué fue lo que paso procede de David R. Slavitt, en su obra Alicia a los ochenta (1984), donde se nos dibuja un Carroll como un monstruo en el arte de la pederastia; a Alicia como una anciana cuya triste y octogenaria vida ha consistido en guardar silencio sobre remotos acontecimientos que su hermana Edith -siendo ambas niñas- relató a la madre.

"Alicia en el país de las maravillas" se publicó en 1865; "A través del espejo" siete años más tarde. Ambos tuvieron un gran éxito; dieron fama a Carroll, a quien no le gustaba ser el objeto de las miradas del público, cosa que le aterraba. Gracias a su éxito consiguió una pequeña fortuna que gastaba regalando relojes de oro a jóvenes "sobrinos y sobrinas", y atendiendo a la diversión, e incluso a la educación, de los numerosos niños a los que adoraba.             

Su amor por Alicia aparece reflejado en la obra, cuando en boca de la Duquesa afirma:

“Así es -dijo la Duquesa-, y la moraleja de eso es: ‘¡Ah, el amor, el amor pone en marcha el mundo!’

-Alguien dijo -susurró Alicia- ‘¡que marcharía mejor si cada cual se ocupara de sus propios asuntos’.

Esto vendría a corroborar su amor por Alicia, no entendido por la sociedad adulta. También aparecen unos versos recitados por el Conejo Blanco que dicen:

“Pues esto siempre es o debe ser

un secreto, cual pacto se sella

entre tú y yo, los dos. Guárdalo bien”

Su fijación por Alicia Liddell, a la que jamás olvidó, le llevó incluso a cartearse con ella cuando era ya una mujer casada.

 

¿Consumidor de hachís?

El mundo de Lewis Carroll es absurdo y disparatado. Cabe formularse una pregunta malintencionada: “¿era así o además tomaba algo para estar así?”. Y esta persona singular, profesor y diácono, introvertido, soñador de países maravillosos, de mundos de espejo, y al mismo tiempo destacado matemático, mente lógica donde las hubiere, amante del teatro y aparente misógino, era miembro de la Orden Hermética del Alba Dorada (Hermetic Order of Golden Dawn).

Lewis Carroll escribe textos en los que la experiencia del hachís se encuentra encriptada; en apariencia su escritura resulta convencional, pero una serie de índices, de marcas genéricas y de claves socioculturales permiten descubrir la presencia del fármaco cannábico. En su obra hay una lógica onírica; una matemática demente parece gobernar sus textos. Todos los acontecimientos parecen regidos por reglas a las que solo el lector no puede acceder. Carroll incorporó una oruga que fumaba una cachimba con hachís, sentada en un champiñón mágico, en su Alicia en el país de las Maravillas, que es la historia de un sueño en el que se trata el tema del deseo y del temor a crecer, desde la perspectiva de la mente infantil de la protagonista, ajena a cualquier prejuicio, libre, transgresora de tradiciones y convenciones sociales, que es transportada a un mundo fantástico donde todo se deforma a través de la ironía, y los animales y objetos se humanizan.

Pocos años después de la aparición de "Alicia en el país de las maravillas” (1865), Lewis Carroll publicaría, como segunda parte, “A través del espejo y lo que Alicia encontró al otro lado” (1872), superior a la primera en la utilización de la técnica narrativa y el dominio de las formas expresivas. Los juegos de palabras, las parodias ocultas y las paradojas lingüísticas son llevados hasta sus últimas posibilidades, de tal manera que la fórmula literaria del absurdo llega al agotamiento con este último viaje de Alicia. Un cuento pensado para los niños, pero leído por los adultos.

La otra tiene momentos memorables, como los del Gato de Cheshire o la loca tertulia del té, y extiende y complica en los capítulos finales el relato del proceso judicial. Al mismo tiempo, parece como si el progresivo alejamiento físico de Alicia Liddell dejara espacio libre a una mayor afluencia de juegos lingüísticos y lógicos, y a la entrada de temas más «universales».

Alicia en el país de las maravillas es un juego de palabras; mejor dicho, una gigantesca (y a veces pesada) broma que Carroll le juega a la lengua inglesa. «Una lengua no es más que un juego social, con unas reglas arbitrarias que se establecen por convenio social». Pues bien, lo que Carroll hizo fue cambiar estas reglas, cambiar el sentido convencional de las palabras y darles un nuevo sentido, para que todo el mundo pudiera reírse y disfrutar de este «nuevo juego» que había inventado Carroll; para que los ingleses, en definitiva, se rieran de sí mismos.

44ORUGA44ORUGA

El cannabis en Alicia en el país de las maravillas

Leyendo entre líneas podemos encontrar información para los consumidores de cannabis, como por ejemplo no perder la paciencia, en la historia del cangrejo:

“¡Cierra la boca, mamá!- le cortó la joven-. ¡Tú eres capaz de hacer perder la paciencia a una ostra!”

Descubrimos también los efectos ópticos que produce el cannabis (enmascarado en los botes de bebida que hacen a uno crecer y los pastelitos que hacen a uno empequeñecer):

“Si como uno de estos pastelitos, seguro que se produce en mi algún cambio de tamaño; y como no puedo crecer más, me hará decrecer, supongo”.

El momento de la obra donde se descubre el consumo de hachís es el encuentro de Alicia con la oruga azul que va fumando un gran narguile. Uno de los efectos del cannabis es la falta de concentración:

“No puedo recordar las cosas como antes… ¡y no conservo el mismo tamaño ni diez minutos seguidos!”

Otro efecto del cannabis es el sueño: “Alicia aguardó pacientemente a que la Oruga decidiera hablar de nuevo. Al cabo de uno o dos minutos, se quitó el narguile de la boca, bostezó una o dos veces y se desperezó. Luego descendió de la seta y se internó en la hierba”.

Otros efectos del cannabis son las visiones extrañas; en este caso es la transformación de un bebé en un cerdo:

“El niño volvió a gruñir, y Alicia lo observó con ansiedad por ver qué le ocurría. No cabía la menor duda: su nariz era muy respingona, mucho más parecida a un hocico que a una auténtica nariz, y sus ojos se le volvían extremadamente pequeños, impropios de un bebé…De haber crecido así-se dijo así misma-se habría vuelto un niño feísimo; como cerdo, en cambio, creo que es bastante guapo”.

Otro sentimiento muy común entre los consumidores es la de sentirse loco. En una conversación entre el Gato y Alicia:

“-Pero yo no quiero andar entre locos-observó Alicia.

-Ah, no podrás evitarlo-dijo el Gato-: aquí estamos todos locos. Yo estoy loco, tú estás loca.

-¿Cómo sabes que estoy loca?- dijo Alicia.

-Tienes que estarlo-dijo el Gato- o no habrías acudido aquí”

Otro rasgo característico de los consumidores de cannabis es la risa:

“-Muy bien-dijo el Gato; y esta vez se esfumó muy lentamente, empezando por la punta de la cola y concluyendo por la sonrisa, que se demoró por un rato cuando ya había desaparecido el resto”

Pero no sólo hay referencias al cannabis, sino también al consumo de setas alucinógenas:

“…mordisqueó un poco del que tenía en la mano derecha para probar su efecto. Al instante sintió un fuerte golpe bajo la barbilla ¡había chocado con los pies!”

Otro efecto del cannabis son los diálogos de besugos que se crean, a veces muy chistosos. En la obra, Alicia mantiene una conversación absurda con el Sombrerero y con la Liebre de Marzo (en España existe una editorial llamada Los Libros de la Liebre de Marzo. Una de sus colecciones se llama Cogniciones, y reúne textos que se pueden incluir bajo el tema de los estudios de sustancias psicoactivas):

“-Si conocieras el tiempo como yo -dijo el Sombrerero-, no hablarías de emplearlo o perderlo. Él es muy suyo.”

Otro diálogo de besugos es el mantenido por Alicia con el Grifo y la Falsa Tortuga:

“-¿Qué más les hacían aprender?

- Bueno había mucha Escoria- contestó la Falsa Tortuga, llevando la cuenta con las puntas de las aletas-, Escoria antigua y moderna, con Mareografía; luego había clases de Bellas Tardes…El profesor de Bellas Tardes era un viejo congrio que solía venir después de comer una vez por semana: él nos enseñaba toda clase de tapujos, y también a escupir y a pitar al estilo eolio”.

El sentido del tiempo se altera, tal como leemos en la conversación de Alicia con el Sombrerero: “El Tiempo no soporta que lo marquen ni que lo clasifiquen. En cambio, si estuvieras con él en buenos tratos, haría casi todo lo que tú quisieras con el reloj. Por ejemplo, imagínate que fueran las ocho de la mañana, justo antes de empezar la clase: bastaría una simple insinuación tuya, ¡y el reloj giraría en un santiamén!”

Por último, otra característica del cannabis es la somnolencia:

“¡Despierta, Alicia, cariño!-dijo su hermana-¡Vaya si has llegado a dormir!

-¡Oh, si vieras qué sueño más curioso tuve!-dijo Alicia”

Recordad que detrás de las grandes fantasías y los sueños oníricos se encuentra nuestra verde y vieja amiga.

BIBLIOGRAFÍA

  • James R. Newman. (1994) "Lewis Carroll" en SIGMA. El mundo de las matemáticas. Ed Grijalbo. 1994. pp. 333-337
  • Carroll, L. (1999). Alicia en el país de las maravillas. Bibliotex, Barcelona

 

Introducción a la cannabicultura ecológica

En el número anterior comenzamos a explicar las bases para la creación de la cannabicultura ecológica. Este mes vamos a ver los fundamentos para el control de las plagas y enfermedades de la marihuana según la cannabicultura ecológica.

Como bien sabemos, no existe diferencia entre un producto cultivado de forma ecológica de otro que no lo ha sido, por lo menos no organolépticamente hablando, pero si desde un punto de vista sanitario. Los productos no-ecológicos, a diferencia de los ecológicos certificados, pueden tener restos de pesticidas que los hacen menos sanos, e inclusive tóxicos.

Las plagas y las enfermedades son las principales responsables de las pérdidas de producción en el cultivo del cannabis; asociados a estos parásitos están los tratamientos con pesticidas y fungicidas químicos, tóxicos para el aplicador, para el cultivo, para el consumidor y el medio ambiente. La aplicación indiscriminada de los plaguicidas, además de tóxica, tiene más efectos negativos: la repetición de la aplicación da lugar a lo que se denomina como “resistencia” de la población plaga a la materia activa usada: el nacimiento de nuevas plagas por el efecto devastador sobre los distintos artrópodos y microorganismos beneficiosos.

Por tanto podemos decir que uno de los pilares de la cannabicultura ecológica y del cultivo de marihuana medicinal es la ausencia de plaguicidas y fungicidas químicos en todos los procesos de cultivo.

CONTROL DE PLAGAS Y ENFERMEDADES DEL CANNABIS

Es fundamental para mantener el cultivo libre de plagas o enfermedades la fertilización del suelo, como se ha explicado anteriormente. El abonado del suelo con productos químicos solubles, en especial los nitrogenados, interfiere en el metabolismo de la planta, y además de hacerla acumular agua y crecer con excesiva exuberancia la convierte en más apetecible para las plagas y las enfermedades y más sensible a sus ataques. La falta de materia orgánica en el suelo también provoca que se desarrollen exageradamente nematodos y hongos patógenos.

Prácticas culturales en la cannabicultura ecológica

Las prácticas culturales mediante las que se previenen o combaten las plagas, enfermedades y malas hierbas, según la cannabicultura ecológica son:

  1. La selección de las variedades y subespecies adecuadas. Las variedades más autóctonas suelen estar adaptadas a las plagas y enfermedades habituales en la zona, pero su calidad suele ser muy inferior.
  2. Un adecuado programa de rotación. Las rotaciones de cultivo son fundamentales en cannabicultura ecológica. Sirven para mantener la fertilidad del suelo a lo largo del tiempo, como ya se ha explicado, y para prevenir la aparición de plagas y enfermedades. Muchos nematodos y hongos del suelo están especializados en atacar a ciertas familias de plantas, y su actuación se ve favorecida si se repite el mismo cultivo o se planta otro de la misma familia. También hay insectos especializados en ciertos cultivos cuyo ciclo puede romperse con la rotación adecuada, o simplemente arrancando y replantando tras las labores adecuadas. El monocultivo en grandes superficies favorece la extensión de los ataques de plagas.
  3. Los cultivos asociados, o “barreras”, como los setos de plantas aromáticas, pueden interrumpir la propagación de ciertas plagas.
  4. Medios mecánicos de cultivo. El laboreo del suelo puede ser eficaz contra ciertas plagas que viven en el suelo. Contra las malas hierbas no hay ningún herbicida autorizado. Solo se pueden combatir mediante medios mecánicos o térmicos.
  5. La protección de los enemigos naturales mediante medidas que los favorezcan. Los productos fitosanitarios, especialmente los muy persistentes o que no son selectivos, alteran el equilibrio que en condiciones normales debería haber entre cada plaga y sus enemigos naturales (otros insectos o ácaros que son sus depredadores o parásitos). Después de un tratamiento no selectivo que elimina por igual a la mayor parte de la plaga y a sus enemigos naturales, la plaga se reproduce con mayor rapidez que sus enemigos y alcanza pronto los mismos niveles que antes del tratamiento. Los enemigos naturales de las plagas pueden ser favorecidos mediante la plantación de setos o de cultivos asociados en los que se favorezca su cría. Otra forma de favorecerlos, la única posible en medios demasiado artificiales como invernaderos, es su cría (varias casas comerciales se dedican a esta actividad) y posterior suelta. Las plagas más dañinas e incontrolables son las de reciente introducción en un lugar donde antes no existían, porque los depredadores propios de ese lugar aún no se han adaptado para alimentarse de ella, o los depredadores específicos (especializados en depredar esa plaga) que tenían en su lugar de origen aún no se han introducido.
  1. Las solarizaciones con estiércol fresco (biofumigación) también devuelven fertilidad y vida beneficiosa a los suelos.

MALAS HIERBAS

Los rastrojos y restos de cultivo no deben quemarse, aparte de por su peligrosidad, porque es una materia orgánica que se desperdicia y que podría haberse incorporado al terreno. En cambio, está permitido el combate contra las malas hierbas, aparte de mediante labores mecánicas, con la utilización de medios térmicos, como quemadores de butano.

Como queda dicho, entre los fines de la cannabicultura ecológica está el emplear en la medida de lo posible recursos renovables. Por ello, el cannabicultor ecológico debe ser lo más autosuficiente posible y procurar combatir las plagas o enfermedades, principalmente mediante prácticas culturales establecidas.

El uso de productos comerciales debe restringirse a aquellos que están certificados como utilizables en agricultura ecológica, como veremos más adelante. Por este motivo, es frecuente la preparación de maceraciones de plantas, fermentaciones anaeróbicas y aeróbicas de lixiviados de compost, té de humus de lombriz, etc. Sus efectos terapéuticos sobre los cultivos se deben a que aumenta la resistencia, induce la síntesis por parte de la planta de fitoalexinas (toxinas naturales que la planta produce en respuesta a los ataques de sus enemigos), y es caldo de cultivo de microorganismos antagonistas de los microorganismos patógenos.

Materias autorizadas para la cannabicultura ecológica

Insecticidas

- Azadiractina, extraída de Azadiracta indica (árbol neem). Este producto es de los que necesitan el permiso de la autoridad de control para ser empleados. No se debe confundir con el producto en bruto, o aceite de neem, que figuraría dentro del apartado de "aceites vegetales", y que tiene más principios activos aparte de la azadiractina. La azaradictina tiene la ventaja de ser sistémico.

- Lecitina de soja. Se usa como fortificante y como cicatrizante. Ver [6] video sobre aplicaciones de la lecitina de soja.

- Aceites vegetales: Los más comunes son aceite de menta, aceite de pino, aceite de alcaravea, aceite de neem.

- Piretrinas extraídas del Chrysanthemum cinerariaefolium.

- Jabón potásico. La sal de potasio, rica en ácidos grasos (jabón suave) es un producto indicado para combatir los insectos chupadores, como pulgones, moscas blancas, cochinillas, etcétera.

Microorganismos (bacterias, virus y hongos)

Es común la bacteria Bacillus thuringiensis para el control de larvas de lepidópteros (orugas, lagartas o roscas), y el hongo Beauveria bassiana para el control de la mosca blanca.

Los hongos Trichoderma harzianum, las bacterias Bacillus Subtilis y Pseudomonas sp. para control de hongos patógenos del suelo.

En general, los microorganismos entomopatógenos (nemátodos, protozoos, hongos o bacterias que causan enfermedades a los insectos), fungicidas (hongos o bacterias que son antagonistas de los hongos que provocan enfermedades) o nematófagos (hongos enemigos de los nemátodos) pueden emplearse siempre que no estén modificados genéticamente.

Trampas para lepidópteros

- Feromonas. Estos productos se emplean como atrayentes en las trampas para diversas especies de lepidópteros. Están compuestos por la hormona de atracción sexual del macho o la hembra, según la especie. Son insecticidas que sólo se pueden usar en trampas o mosqueros.

- Helicidas. Metaldehído. Este producto se emplea en cebos contra caracoles y babosas.

Fungicidas

- Cobre en forma de hidróxido de cobre, oxicloruro de cobre, sulfato de cobre tribásico u óxido cuproso. Las sales de cobre, como han contaminado el suelo en las zonas donde se ha usado en exceso, tienen limitado su empleo hasta la cantidad máxima de 6 Kg/Ha/año.

- Sulfuro de cal (polisulfuro de calcio). Este producto necesita, para poder utilizarse, un permiso expedido por parte de la autoridad de control. El propio cannabicultor lo puede elaborar hirviendo agua con una mezcla de tres partes de azufre por una de cal.

- Permanganato de potasio. Este compuesto es un poderoso antioídio, útil en pulverizaciones contra este parásito. Puede ser fitotóxico en tratamientos en hojas.

- Harina de cuarzo. La harina de cuarzo se conoce también como polvo de roca. En espolvoreo o en suspensión en agua (ciertos productos comerciales lo contienen en forma finamente molida) es un fungicida usado ampliamente como alternativa a las sales de cobre. Para aplicación exclusiva en suelos o medios de cultivo. No aplicar por vía foliar en floración.

- Azufre. Este elemento sigue siendo el fitosanitario más común, incluso en la agricultura convencional. Es útil contra los oídios, y contra ácaros en espolvoreo o en pulverización, cuando está formulado como mojable. No se debe aplicar al final de la floración, ya que es tóxico cuando se consume por inhalación.

La reconversión a la cannabicultura ecológica es, sin duda, el paso para la obtención de cannabis 100% medicinal.

Referencias

 [1]    Lampkin N. 1998. Agricultura biológica. Ediciones Mundi-Prensa.

[2]    Salami M., 2008. “Cannabis sativa L.” Dr.Grow´s Productions.

[3]    Salami M., 201X. “Cannabicultura ecológica” Dr.Grow´s Productions (En preparación)

[4]    Salami M., 201X. “Cannabicultura ecológica y marihuana medicinal” Dr.Grow´s Productions (En preparación)

[5]    Salami M., 2012. “El aceite de neem y la azaradictina para la marihuana” http://www.drgrowonline.com/blog/el-aceite-de-neem-y-la-azaradictina-para-la-marihuana/2168

[6]    Salami M., 2012. “Esquejes marihuana” http://youtu.be/iB10RrdZs0w.

 

Landraces – Variedades sativas

Por Alberto Garrudo (“Garru”)

En este número vamos a hablar de variedades de landraces con genotipo de sativa, las cuales abarcan casi el planeta entero. Son variedades de porte alto, finas, de gran ramificación, con ramas delgadas y largas, y llegan a producir ramas secundarias e incluso terciarias. Tienen una floración larga o muy larga, casi eterna, con cogollos que crecen a lo largo de toda la planta sin llegar a ser muy compactos en su mayoría, aunque -como en todo- existen excepciones, de las cuales veremos alguna. Poseen efectos mucho más activos y eufóricos que sus hermanas índicas, ya que sus flores contienen más cantidad de THC, en detrimento del CBD, el cual es más narcótico; algunas sativas Thai incluso llegan a producir taquicardia y ansiedad. Sus flores tienen rasgos de sabor a fruta, cítricos, incienso, madera, gominolas; suelen ser los que más sabor aportan a los híbridos hechos con índicas como otro parental, aparte de aportar mayor ramificación, altura, resistencia a humedades y producción. Las sativas gozan de menor fama por ser menos “fáciles” de cultivar que las índicas, pero hoy día la gran mayoría de híbridos considerados por los cultivadores como índicos son en realidad sativas de corta floración o híbridos sativos cruzados con índicas.

Nos centraremos en cuatro de ellas, unas más comerciales y otras nada, pero todas con su toque especial que las hace únicas entre las demás. Intentaremos abarcar el mayor abanico de fenotipos con tan sólo cuatro variedades. Nos vamos de viaje por Tailandia, México, Sudáfrica y Nepal, a ver qué esconden estos países.

MEAO THAI

Si hay que hablar de sativas nunca puede faltar la variedad fetiche de cualquier cultiveta de plantas de eterna floración, las Thai. En este caso, para no desentonar hablaremos en concreto de la Meao Thai, otra sativa que se sale de los esquemas típicos.

Para ser una planta de Thailandia, sus hojas son mucho más anchas, con una estructura mucho más fuerte que sus hermanas, con ramas más gruesas y duras. Es una planta de porte alto, con flores por toda la rama y el tronco principal; si se cultiva en maceta podría confundirse con algún híbrido algo índico por la anchura de sus hojas y el tamaño del cogollo final. De floración muy larga -sobre las 16-18 semanas-, produce cogollos gruesos, pero poco densos, algo aireados en algunos ejemplares; en otros produce cogollos duros y con resina exuberante de THC. Su efecto es muy activo, cerebral, casi taquicárdico, y sus sabores terrosos, incensados, madera o sándalo, si bien algunos ejemplares presentan poco sabor. Y también, como buena Thai, no le puede faltar su dosis de hermafroditismo, muy arraigado en genéticas de esta zona. Es algo sensible al oídio, pero hoy día el oídio puede con todo. Planta para los amantes de las sativas, es una joya a punto de desaparecer.

Al ser tan propensa a hermafroditar o sacar alguna flor intersexual, no se pueden encontrar semillas sin hibridar, pero el híbrido comercial Destroyer es, en su mayor parte, Meao Thai, que generación tras generación se intenta hacer lo más parecido posible a Meao Thai, pero sin rasgos intersexuales. Hay algún que otro híbrido que usa Meao como macho, como por ejemplo Double Thai, de ACE seeds.

OAXACA

Mexicana de la selva de San José en la zona de Oaxaca, al sur del país de la mota. Es una rareza mantenida durante años por un cultivador anciano de la zona, una sativa de gran altura, vigor y con una ramificación casi exagerada, con multitud de ramas donde crecerán los futuros cogollos, que crece en forma de bola gigante al llegar las ramas bajeras a la altura de la punta principal. Es de floración larga: tengamos en cuenta que crece muy cerca del Ecuador y que los días allí son casi todo el año 12-12, y que las plantas de climas cálidos crecen sin miedo a los fríos inviernos; por eso alargan su floración hasta las 16 semanas. De hoja muy fina y oscura de tamaño medio, es una sativa silvestre acostumbrada al exterior, y resulta complicado dominarla y sacar todo su jugo en armarios.

Sus flores tienen un olor dulce, amaderado, con un fondo skunky muy sutil, lleno de resina. Sus flores son de tamaño medio, pero no muy densas. Los cogollos crecen en agrupaciones florales por toda la rama sin llegar a producir porras largas. Tienen el aspecto del típico cogollo Foxtail, que por su aspecto recuerda la cola de un zorro. Tiene un efecto activo sin ser eufórico, creativo, como buena sativa: te dan ganas de charlar.

Al ser una sativa pura traída directamente de la sierra mexicana, y no haber sido manipulada o reproducida en interior, posee aspectos genéticos únicos en ella que la hacen muy apta para cruces; eso sí, recordando que es silvestre, y como tal sus rasgos hermafroditas no están del todo limpios. Una buena madre de Oaxaca, cruzada con un buen semental, sea índico, sativo o hibrido, puede dar resultados excepcionales, sobre todo en exterior dejándola dar todo su potencial. Aporta ramas por doquier y una estructura fuerte capaz de resistir el peso de los cogollos. He tenido la suerte de poder probar una hembra de esta belleza, y me enamoró su estilo salvaje y su potencial para la reproducción.

CISKEI

Genética de Sudáfrica, de la región de Ciskei; de ahí el nombre. Con esta planta rompieron el molde. Es una rareza africana, como la Congo Banghi, pero, por suerte, aun no está extinta sin hibridar. Es una planta sativa, aunque encaja en muchos aspectos de las índicas: de porte medio-alto, con ramas largas y robustas de tallo grueso, y con una cola principal larga y productora de cogollos densos, duros, quizá no tanto como una afghana. Es de fácil manicura gracias a un porcentaje de hojas muy bajo en sus flores. Tiene hojas de grosor medio y tamaño grande. Se suele cosechar entre las 9 y las 11 semanas, y produce mucho.

Las sumidades florales tienen notas de incienso fuerte, con un fondo muy dulce, nada cítrico. Te llena la boca y perdura un buen rato; es uno de esos sabores que al cabo del tiempo tu paladar aún recuerda. De efecto placentero y activo, te dan ganas de hacer cosas, cocinar, leer, dibujar, charlar... Muy buena planta para interior y exterior, tanto en huerto como guerrilla, ella siempre responde. No necesita de grandes cuidados, y simplemente con una buena tierra puede dar grandes cantidades en un huerto bien soleado. Gran aportadora en los híbridos por su potencial genético, y si se la cruza con alguna afghánica puede ser el hibrido que todos deseamos, ya que compacta los cogollos, da un último aporte de producción final y la resina producida es un manjar.

Las genéticas de África están hoy día olvidadas por los bancos comerciales, y son variedades en su mayoría sativas, muchas de ellas de corta floración y con muy poca sangre hermafrodita; son plantas excepcionales para crear cruces. No desestimemos todo un mundo a nuestro alcance.

Gracias al cultivador Aeritos del banco Tropical Seeds, podemos disponer fácilmente de semillas de Ciskei o cruzada con Pakistan Chitral Kush. Si las conseguís, no dudéis: podréis tener una sativa pura en vuestro jardín sin tener que esperar eternas floraciones ni tamaños inmensos y descontrolados que ocupan todo el armario. Es una sativa para el cultivador aficionado al que le guste probar de todo en su indoor.

Nepal Highland

Sativa de gran altura, una línea que procede de las montañas del Himalaya, sin más información concreta, ya que era una línea del banco Reeferman Seeds, no muy fácil de encontrar hoy día, y aún menos saber el origen de sus genéticas.

Fue rescatada por Cannabiogen. Esta sativa de corta floración -que las hay- suele estar lista en unas nueve semanas, a primeros de octubre en exterior. Tiene una altura media/alta, con ramas bajeras largas que dan apariencia de cohete o de candelabro, con una porra principal digna de ver. Es una productora de flores escarchadas, con más hoja en los cogollos, pero repletas de resina. De sabores florales, incensados, algo dulces, muy resinosa y de efecto cerebral, no te apalanca y es buena para fumar durante el día. Tiene hojas largas y finas, pero menos que las thai, de color verde oscuro.

Al ser una planta de altura, obligada a crecer en la cordillera más alta de mundo, está acostumbrada al frío, resiste a la humedad y a los hongos, y es de floración rápida porque en su país de origen, el invierno del Himalaya llega pronto y tiene que acabar antes que lleguen las nevadas. Por lo tanto, en sus híbridos se notan estos rasgos. Los cultivadores lo saben y la usan para cultivos en el Pirineo, o cualquier sierra de la Península. De calidad buena a muy buena si te toca cultivar a más de 1000 metros de altitud.

Es una planta que en exterior pide poca comida, como buen landrace acostumbrada a crecer silvestre. En interior hay que ir con más cuidado con alguna flor macho indeseable; la línea se estresa con facilidad, y eso en interior es el pan de cada día.

A los híbridos que hagamos con ella veremos que les aporta -como hemos dicho antes- resistencia al frío, a la humedad y a los hongos, aparte de acortar los días de floración de las sativas más largas. Aporta más producción a los híbridos con indicas, gracias a su ramificación y a que los cogollos crecen a lo largo de la rama. Si se usa como macho en los cruces, deja aromas y sabores florales como a lavanda, dulces e incensados.

Espero que a alguno de vosotros le entren las ganas de probarla más de una vez, y de verificar en sus carnes la infinidad de sabores, efectos y fenotipos que nos perdemos si le damos la espalda a bellezas de tal magnitud. Como habéis leído, las hay grandes y pequeñas, rápidas y eternas, productoras de densos racimos florales y no tanto, eufóricas, alegres, chisposas taquicárdicas. Para gustos… sativas.

Con este artículo acaba la trilogía dedicada a las Landraces. Espero que hayáis sacado algo en claro, o que por lo menos paséis un rato agradable leyendo vuestra revista favorita con vuestra ganja favorita. Saludos y buenos humos verdes sativos, índicos, afghánicos o rudeláricos: que cada cual elija su favorita.

 

¿Quieres colaborar en Cannabis Magazine?

colabora con Cannabis MagazineLeer más

 

Se acabó el miedo: fumiga a tope hasta el último día de floración con acaricida biológico

Foto 3 Superkukulus aplicacion final de floracion foliarDesde hace muchos años se han utilizado productos muy agresivos y tóxicos para tratar las plagas en el cannabis...
Leer más

 

Consejos Legales

Consejos legales para el cultivador de cannabis.

Artículo que ofrece una serie de consejos para quienes cultiven, en caso de tener problemas legales. Una Guía para saber qué hacer y que no ante una posible intervención policial.       Leer más...

 

 

 

Música y Media