Vaporización: Nuevas tendencias

Este mes hablaremos de las últimas tendencias en vaporización. De esta forma sabréis hacia dónde están enfocando los fabricantes el desarrollo de sus máquinas de vapor. De hecho, de estos avances dependerá en gran medida nuestra forma de vaporizar en el futuro más próximo.

por Raro Genetics, @raroweed

Vaporizadores de tamaño reducidoVaporizadores de tamaño reducido

Los vaporizadores, el producto estrella del mercado cannábico

Si hace unos años utilizar un vaporizador era de gente “rara”, cada vez son más los usuarios de cannabis que deciden consumir sus esencias mediante la vaporización. Este cambio ha venido acompañado –como no podía ser de otra manera– de un aumento de fabricantes de vaporizadores.

Este fenómeno puede compararse al ocurrido durante la última década con los teléfonos móviles. La evolución que van experimentando los vaporizadores se produce casi a diario, apareciendo constantemente nuevos modelos con grandes mejoras. Estas mejoras hacen que el modelo anterior se nos haga anticuado y provocan la adquisición del nuevo, ya que somos muchos los que queremos disfrutar de lo más avanzado, ya sea por temas relacionados estrictamente con la salud o simplemente por estar a la última.

A esto hay que añadirle que los vaporizadores de buena calidad no son baratos, por lo que la industria de la vaporización es una de las que más efervescentes dentro del sector cannábico.

Baterías con mayor autonomía y potencia

Aumentar la autonomía de los vaporizadores portátiles ha sido siempre una prioridad para la mayoría de fabricantes. En un principio, los modelos portátiles apenas tenían autonomía para unos minutos, y esto limitaba el consumo a los usuarios y que se veían abocados a estar conectados a la electricidad si querían disfrutar de una larga sesión de vaporización. Por ello, algunos fabricantes pensaron que lo ideal sería usar gas en lugar de electricidad –funcionamiento similar al de un mechero– pero esto no gustó a todos los vaporetas, ya que producen olores y sabores peculiares.

De ahí que se retrocediera y se volviera al uso de las baterías convencionales, de corta duración y escasa potencia. Baterías que, a día de hoy, están siendo remplazadas –en los nuevos modelos– por baterías de mayor capacidad y fuerza. Esto consigue que los vaporizadores portátiles puedan durarnos más de una jornada de uso intensivo.

Esta nueva generación de baterías suele ser reemplazable, por lo que podemos aumentar la autonomía de nuestro vaporizador con solo adquirir alguna batería extra. No podemos olvidar que suelen ser universales, para facilitar el desarrollo de nuevos cargadores también universales, como ya ha ocurrido con los teléfonos móviles. Dichos cargadores tienen casi siempre una conexión micro USB, y los podemos encontrar de diferentes modelos y formas de carga que pueden ir desde la conexión común de enchufe a la carga solar –cabe recordar que incluso podemos aprovechar la luz de nuestro cultivo para recargar las baterías del vaporizador–, sin olvidar la carga mediante el mechero de coche. Estos cargadores consiguen que las baterías estén totalmente cargadas en menos de una hora, algo impensable hace tan sólo un lustro. Precisamente, la rapidez de carga y la mayor autonomía han propiciado que dispongan de mayor potencia, hecho que se verá reflejado en el calentamiento.

Pantalla digital para ajustar la temperaturaPantalla digital para ajustar la temperatura

Calentamiento ultrarrápido

Aún recuerdo cuando me compre mi primer vaporizador, pese a ser eléctrico tardaba –y tarda que aún lo tengo y funciona– en calentar unos quince minutos. Una vez transcurrida esa larga espera, por fin podías vaporizar, por llamarlo de alguna manera. Hoy día esto ha cambiado drásticamente, tanto en los vaporizadores de sobremesa como en los portátiles.

En cuanto a los de sobremesa, apenas tardan en calentar tres o cuatro minutos. Esto se debe a que los vaporizadores actuales poseen cámaras de calentamiento más eficaces y carentes de pérdidas de calor como ocurría en los primeros modelos o incluso en los vaporizadores actuales low cost. Con esta eficiencia no sólo conseguimos una mayor rapidez en el calentamiento, sino que además propiciamos un enorme ahorro eléctrico, llegando a gastar la mitad de energía un vaporizador actual –de buena calidad– que algunos modelos antiguos. Esta eficiencia también consigue que el calor quede encapsulado, evitando posibles quemaduras, ya que las partes externas del vaporizador apenas se calientan.

Si nos fijamos en los vaporizadores portátiles, las diferencias en el calentamiento de los modelos primitivos y los actuales son más que notables. Mientras que el calentamiento antes tardaba una eternidad, ahora los vaporizadores top tardan apenas 40 segundos en pasar de 0 a 200 grados Celsius. Al igual que ocurre en los vaporizadores de sobremesa, los vapos portátiles también encapsulan con mayor eficacia el calor. La principal razón de esta rapidez son las baterías, que consiguen mandar mayor potencia al sistema de calentamiento y aceleran mucho el proceso.

También cabe destacar que cada vez son más los modelos que combinan varios sistemas de calentamiento para aumentar su rapidez, consiguiendo resultados muy sorprendentes –apenas 20 segundos de 0 a 200– aunque esta combinación aún está poco desarrollada debido al encarecimiento en los costes de producción.

Vaporizador a gasVaporizador a gas

Termostatos más precisos

Al igual que las baterías, los termostatos son otra de las grandes evoluciones en la funcionalidad de los vaporizadores. Este cambio lo podemos apreciar de dos formas:

  • De lo analógico a lo digital: hasta hace un par de años lo más común –en los vaporizadores de alta gama, ya que los de menor calidad carecían de termostato regulable– era que ajustásemos la temperatura mediante una ruleta analógica. Además, estas ruletas nos marcarían un número –normalmente del 1 al 7– que responde con una temperatura prefijada por el fabricante, y no una temperatura real, dificultando que conozcamos exactamente la temperatura a la que estamos vaporizando. En algunas ocasiones, la temperatura a la que trabaja el vaporizador viene en el libro de instrucciones del vaporizador. Este sencillo sistema se sigue usando en vaporizadores de gama media, que suelen traer tres temperaturas prefijadas que podremos ir cambiando con la ayuda de botones, en este caso ya digitalizados. En cambio, los vaporizadores de alta gama optan por usar termostatos regulables digitales dotados de pantallas amplias, las cuales muestran tanto la temperatura a la que está el vaporizador como la temperatura a la que lo hemos ajustado.
  • Mayor precisión: dicha facilidad para ajustar la temperatura a la que queremos vaporizar ha venido acompañada con una mayor precisión en los termostatos. A diferencia de los modelos antiguos, en los vaporizadores de última generación podemos ajustar la temperatura de grado en grado. Además, los vaporizadores de última generación vienen perfectamente calibrados y carecen de fluctuaciones de temperatura. Esta evolución ha sido tan grande debido a la considerable evolución del cannabis a nivel medicinal. Como sabréis, queridos lectores, los usuarios medicinales necesitan tener un control total sobre los cannabinoides que vayan a inhalar.

En busca de la certificación para uso medicinal

Como todo negocio, la industria de la vaporización se mueve por la ley de la oferta y la demanda. De ahí que al extenderse a nivel mundial el uso de cannabis medicinal, sean muchos los fabricantes de vaporizadores que buscan obtener una certificación para su uso medicinal. Estas certificaciones las suelen otorgar laboratorios especializados en testar instrumental médico. Suele comprobarse tanto la eficacia del vaporizador como los materiales en los que está fabricado. Se llevan a cabo diferentes test, como puede ser mantenerlo a máxima temperatura durante horas y comprobar así que tras un sobrecalentamiento no desprende ninguna sustancia insalubre.

En la actualidad ya son cinco los modelos certificados para uso en hospitales, de los cuales cuatro han sido certificados en el último año. Por ello, esta cifra seguro que aumentará muy pronto.

Esta carrera en busca de la certificación para uso medicinal también ha propiciado que los fabricantes sustituyan los plásticos de dudosa procedencia por materiales revolucionarios como la cerámica de zirconia, material veinte veces más duro que el cristal que no deja ningún tipo de residuo en nuestro preciado vapor.

Vaporizador con bluetoothVaporizador con bluetooth

Diseños más compactos

Dada la expansión del cannabis tanto a nivel medicinal como recreacional, y como son muchos los países en los que no está permitido el consumo de cannabis, los fabricantes se preocupan cada vez más de producir modelos que pasen desapercibidos. Por ello la última tendencia es fabricar modelos de menor tamaño y redefinir las líneas de los modelos más populares, eso sí, conservando su esencia interior.

Ya son varios los fabricantes que han implementado un vaporizador en utensilios usados en el día a día, como puede ser una memoria USB o la llave de un automóvil. Este tipo de vaporizadores son ideales para consumidores medicinales que necesitan pasan desapercibidos en caso de necesitar usar el vaporizador en un lugar público –imaginad que necesitan paliar un brote–.

Tampoco podemos obviar que los consumidores meramente recreativos buscan modelos cada vez más pequeños y con la posibilidad de ser trasportados. Por último, los vaporizadores empiezan a convertirse en productos coleccionables, de ahí que los fabricantes, además de manufacturar máquinas de vapor efectivas, deben ofrecer cierto estilo. Hay modelos que incluso disponen de diferentes fundas y/o carcasas para personalizar al máximo nuestro vaporizador.

El desuso de las APP

Pese a que no hace ni un año se pusieron muy de moda las aplicaciones para combinar el teléfono móvil y el vaporizador, a día de hoy, tanto los fabricantes como los usuarios, han perdido interés. Ciertamente, estas aplicaciones pueden ser útiles para algunas cuestiones puntuales, como cambiar la temperatura preajustada por el fabricante o controlar el número de inhalaciones realizadas, su utilidad no va más allá.

No podía terminar este artículo de Cannabis Magazine sin recordaros que la vaporización es la forma de consumo de cannabis más eficaz y saludable.

¡Yo vaporizo!

 

Cannabis y enfermedades neurodegenerativas (III)

Después de haber repasado los posibles usos terapéuticos en algunas de las enfermedades neurodegenerativas más importantes (la esclerosis múltiple y las enfermedades de Parkinson y Alzheimer) dedicaremos esta última entrega a las posibles aplicaciones del cannabis en otras enfermedades menos frecuentes dentro de este grupo.

por el doctor Fernando Caudevilla

El cerebro expresa abundantes receptores para cannabinoidesEl cerebro expresa abundantes receptores para cannabinoides

Las particularidades del cannabis en la investigación farmacológica y su repercusión en la aplicación directa a pacientes son especialmente importantes dentro del campo que estamos revisando desde hace unos meses, el de las enfermedades neurodegenerativas. Como sabemos, el cannabis no es un fármaco sino una droga prohibida por las Convenciones Internacionales por su “nulo potencial terapéutico”. Da igual que exista un extracto de la planta comercializado y autorizado por las principales agencias médicas de regulación de fármacos del mundo (la FDA estadounidense y la EMA europea); tampoco importan los cientos de artículos de investigación científica publicados desde hace cincuenta años; el cannabis es una droga porque lo han dicho unos políticos y punto.

Lo que sucede es que la realidad, tarde o temprano, se acaba imponiendo a las decisiones políticas sin fundamento. Pero el potencial terapéutico del cannabis se revela antes en enfermedades que sean muy frecuentes y que afecten a población joven (o bien en las que las frecuencias de consumo de cannabis sean elevadas con respecto a la población general).

Un caso paradigmático es el de la mejoría sintomática que experimentaban los enfermos de SIDA a mediados de los 80 con el uso de cannabis. Por motivos epidemiológicos, el consumo de cannabis era muy frecuente entre los grupos más vulnerables a infectarse por el VIH. En aquel tiempo, tanto como consecuencia de la propia enfermedad como por los efectos adversos de las medicaciones los cuadros de pérdida de apetito y delgadez extrema (wasting syndrome) eran muy frecuentes. Así que la observación de que el cannabis mejoraba estos síntomas tardó pocos años en revelarse como un hecho y pasar a ser objeto de ser investigación científica. El uso de dronabinol (THC sintético) para esta indicación fue considerado por primera vez por la FDA en 1991 y la mayoría de los estudios que confirmaron sus propiedades se llevaron a cabo entre 1995 y 1997. Para entonces, al menos en el primer mundo, ya estaban disponibles tratamientos que hacían innecesaria este fármaco en la mayoría de los casos. Mientras los políticos y los integristas antidroga dificultaban la investigación científica con interminables trámites burocráticos, miles de enfermos desahuciados sumaban a la angustia de su enfermedad la de obtener marihuana para aliviar sus dolencias a escondidas y arriesgándose a multas o penas de cárcel.

El caso de la esclerosis múltiple es parecido. Se trata de la enfermedad neurodegenerativa más frecuente entre personas jóvenes, en las que el uso de cannabis es más frecuente que en el resto de la población. Así, el “descubrimiento” de que algunos de sus síntomas (sobre todo la rigidez, el dolor y los de tipo urinario) pueden aliviarse a través del uso de cannabis es más probable al concurrir estos dos factores.

Ya hemos señalado también en las entregas previas cómo los estudios de investigación básica señalan que los cannabinoides tienen, a priori, propiedades muy interesantes que sugieren utilidad en las enfermedades neurodegenerativas. Los principios activos del cannabis son moléculas muy lipofílicas, difunden bien a través de los tejidos grasos y traspasan una barrera física entre la circulación sanguínea y el cerebro (la barrera hematoencefálica), un factor que limita la eficacia de muchos fármacos que actúan sobre el cerebro. Los cannabinoides endógenos (la anandamida y el 2-AG) están directamente implicados en inhibir los procesos de oxidación y facilitar la neurorregeneración en todas las especies animales en las que se han estudiado. También existen evidencias de este efecto neuroprotector del CBD en enfermedades como la encefalopatía hipóxico isquémica (el daño cerebral que se produce por falta de oxigenación suficiente).

Tras revisar los datos sobre cannabis y las enfermedades neurodegenerativas más frecuentes (esclerosis múltiple y enfermedades de Alzheimer y Parkinson) señalaremos los estudios más relevantes que tienen que ver con otras patologías degenerativas del sistema nervioso central. Hay que tener en cuenta que nos encontramos ante un “cajón de sastre” de enfermedades con causas, frecuencias y pronósticos muy distintos y en el que los datos disponibles son más limitados que en las ya citadas.

En la ELA se afectan las motoneuronas de la médulaEn la ELA se afectan las motoneuronas de la médula

La esclerosis lateral amiotrófica (ELA), por ejemplo, se origina cuando un tipo específico de células del sistema nervioso (motoneuronas) disminuyen gradualmente su funcionamiento y mueren, provocando una parálisis muscular progresiva de pronóstico mortal. Aparece entre 1 y 3 personas de cada 100.000 y su causa es desconocida. Mientras las funciones superiores como la inteligencia y la memoria permanecen intactas, la debilidad de los músculos se va manifestando de forma progresiva hasta que los pacientes mueren, en general por fallo respiratorio. Para muchas personas la ELA evoca la imagen del físico teórico Stephen Hawking en su silla de ruedas robotizada, un ejemplo de superación de la mente sobre el cuerpo.

En el caso de la ELA, las evidencias más claras proceden de estudios animales. Existe una línea de ratones transgénicos, hSOD (G93A), diseñados para expresar síntomas similares a los de la ELA y que sirven como modelo para el estudio de fármacos para esta enfermedad. El tratamiento con THC en estos animales, ya sea antes o después del inicio de los síntomas de la enfermedad, mejora los síntomas motores e incrementa su supervivencia en un 5 %. Los estudios han demostrado además que ese efecto neuroprotector no tiene que ver con la acción directa del THC sobre los receptores CB-1 y aparece de igual forma cuando se bloquean estos receptores.1

El efecto protector sobre las neuronas de estos ratones también se ha demostrado al utilizar cannabinol (CBN), un agonista mixto de los receptores CB1 y CB2 (el WIN 55,212-2), y al manipular artificialmente las enzimas que degradan la anandamida, incrementando sus niveles.2 También se ha estudiado el efecto del espray de cannabinoides comercializado para la esclerosis múltiple en estos ratones: este fármaco fue eficaz para retrasar los síntomas en los primeros estadios de la enfermedad pero perdió eficacia durante su progresión.3

Con respecto a los estudios disponibles en humanos, los datos son escasos. En una encuesta realizada a 131 enfermos en el año 2004, únicamente 13 refirieron haber utilizado cannabis durante el último año con fines de automediación. Aunque el pequeño número de usuarios limita la interpretación de los hallazgos de esta encuesta, los resultados indican que el cannabis podría ser moderadamente eficaz para mejorar síntomas como la pérdida de apetito, depresión, dolor, espasticidad o babeo. El cannabis no tuvo eficacia en estos pacientes para disminuir las dificultades en el habla y la deglución o en las disfunciones sexuales asociadas a la enfermedad.4 El único ensayo clínico bien diseñado y controlado con placebo se llevó a cabo en el año 2010 con 27 pacientes a quienes se administró 5 mg de THC oral durante dos semanas. El fármaco fue bien tolerado pero no se encontraron diferencias frente a placebo en los parámetros estudiados: número, intensidad y frecuencia de calambres, calidad de sueño, depresión o apetito.

Otra enfermedad neurodegenerativa poco frecuente es la enfermedad de Huntington. Su base es sobre todo genética, tiene un carácter hereditario y se caracteriza por producir alteraciones psiquiátricas y motoras (movimientos exagerados en las extremidades y muecas repentinas). En las últimas fases la duración de los movimientos se alarga, manteniendo los miembros en posiciones complicadas y dolorosas durante horas.

Como en el caso de la ELA, la mayoría de las evidencias sobre la eficacia de los cannabinoides en el tratamiento de la enfermedad de Huntington proceden de estudios in vitro y sobre animales en los que se han empleado tanto los cannabinoides de la planta como derivados sintéticos. En humanos se ha descrito un efecto beneficioso de la nabilona (un derivado sintético del THC que está aprobado y comercializado con indicaciones limitadas)5 para tratar los movimientos espasmódicos y la irritabilidad. Otras investigaciones han encontrado que moléculas derivadas del cannabis (en este caso el VCE-003.2, derivado del cannabigerol, CGB) actúan de forma específica en los mecanismos implicados en la destrucción de neuronas de esta enfermedad y que, según los autores del estudio, “hacen que este tipo de moléculas tengan un potencial muy elevado para el tratamiento de la enfermedad de Huntington”.6 También existen casos anecdóticos de eficacia de marihuana en humanos.7

Stephen Hawking, el más famoso enfermo de ELAStephen Hawking, el más famoso enfermo de ELA

Para terminar esta revisión sobre el papel de los cannabinoides en las enfermedades neurodegenerativas haremos mención a las enfermedades producidas por priones. Los priones son agentes infecciosos distintos a las bacterias, los virus o los hongos que se caracterizan por no contener ningún material genético (ADN o ARN) y estar formados únicamente por proteínas.

Los priones son los responsables de las encefalopatías espongiformes transmisibles en una variedad de mamíferos, incluyendo la encefalopatía espongiforme bovina (“enfermedad de las vacas locas”) y su variante en humanos, la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (ECJ). Un incremento de casos de esta enfermedad en humanos durante el periodo comprendido entre 2005 y 2010 causó gran alarma social al relacionarse con métodos poco éticos de alimentación del ganado. Aunque la polémica se alimentó sobre todo de noticias alarmistas y sensacionalistas en los medios de comunicación de masas, es cierto que los priones y sus medios de transmisión siguen siendo en gran parte una incógnita. El periodo de incubación de estas enfermedades es muy largo (hasta 30 años) y los priones pueden transmitirse a través de transfusiones sanguíneas, por lo que los sistemas de vigilancia epidemiológica están alerta ante esta potencial amenaza. El CBD parece ser uno de los pocos fármacos que ralentizan o impiden el desarrollo de síntomas de este tipo de enfermedades en distintos mamíferos según al menos tres estudios publicados en los últimos diez años.8

Para casi todo el resto de enfermedades neurodegenerativas poco frecuentes (parálisis supranuclear progresiva, demencia por cuerpos de Lewy, demencia de Pick, mielinosis pontina, adrenoleucodistrofia…) se repite el mismo esquema de datos de investigación básica crecientes junto a limitadas evidencias en humanos y escasos ensayos clínicos. Las propiedades neuroprotectoras y neurorregenetivas de los cannabinoides estimulan el interés científico y la investigación en células y modelos animales. Pero, por otra parte, el hecho de que se trate de “enfermedades raras” supone una dificultad añadida al estudio de estas patologías.

REFERENCIAS

1.- Raman C, Mcallister SD, Rizvi G, Patel SG, Moore DH, Abood ME. Amyotrophic lateral sclerosis: delayed disease progression in mice by treatment with a cannabinoid. Amyotroph Lateral Scler Other Motor Neuron Disord. 2004;5(1):33-9.

2.- Bilsland LG, Dick JR, Pryce G, et al. Increasing cannabinoid levels by pharmacological and genetic manipulation delay disease progression in SOD1 mice. FASEB J. 2006;20(7):1003-5.

3.- Moreno-martet M, Espejo-Porras F, Fernández-Ruiz J, De Lago E. Changes in endocannabinoid receptors and enzymes in the spinal cord of SOD1(G93A) transgenic mice and evaluation of a Sativex(®) -like combination of phytocannabinoids: interest for future therapies in amyotrophic lateral sclerosis. CNS Neurosci Ther. 2014;20(9):809-15.5.

4.- Amtmann D, Weydt P, Johnson KL, Jensen MP, Carter GT. Survey of cannabis use in patients with amyotrophic lateral sclerosis. Am J Hosp Palliat Care. 2004;21(2):95-104.6.

5.- Curtis A, Rickards H. Nabilone could treat chorea and irritability in Huntington's disease. J Neuropsychiatry Clin Neurosci. 2006;18(4):553-4.

6.- Díaz-alonso J, Paraíso-luna J, Navarrete C, et al. VCE-003.2, a novel cannabigerol derivative, enhances neuronal progenitor cell survival and alleviates symptomatology in murine models of Huntington's disease. Sci Rep. 2016;6:29789.

7.- Meisel K, Friedman JH. Medical marijuana in Huntington's disease: report of two cases. Med Health R I. 2012;95(6):178-9.

8.- Iuvone T, Esposito G, De filippis D, Scuderi C, Steardo L. Cannabidiol: a promising drug for neurodegenerative disorders?. CNS Neurosci Ther. 2009;15(1):65-75.

 

Un desayuno con Gilbert Shelton

“Ya tenemos dos likes”. Lora Fountain acaba de publicar una foto en su cuenta de Instagram donde sale su marido dibujando en el patio azul del Hash Marihuana & Hemp Museum de Barcelona. Su pareja es el icónico historietista Gilbert Shelton. Junto con Robert Crumb y Vaughn Bodé es uno de los artistas más importantes del cómic underground. Es el creador de los Fabulous Furry Freak Brothers y Fat Freddy’s Cat.

Texto: Ferenz Jacobs | Fotos: Hash Marihuana & Hemp Museum Barcelona/Ámsterdam

A principios de julio, Gilbert Shelton (77) y su esposa Lora Fountain estuvieron en Badalona para asistir a la undécima edición del Cryptshow (cryptshow.com). El festival de cine fantástico y de terror ha otorgado al dibujante estadounidense el premio honorifico de este año. Aprovechamos su estancia para invitarles a un desayuno en nuestro museo en Barcelona, un par de horas antes que tomaran el tren de alta velocidad de vuelta a París.

¿Les apetece un café con un croissant?

Gilbert (G): “No, gracias.”

Lora (L): “Yo un vaso de agua fría, por favor.”

También tenemos té de cáñamo.

G: “Ah, me acuerdo que una vez hicimos un paseo en coche con unos amigos por el campo francés. Pasábamos campos de trigo y otros cultivos hasta que uno de nuestros amigos gritó: ‘¡Para el coche!’… Había visto un campo de marihuana. Resultó ser un campo de cáñamo en floración. Cortamos algunas flores y liamos un porro, pero no nos hizo ningún efecto. Luego metimos un cogollo entero en agua caliente para hacer té y creo que sentí algo.”

¿El creador de Fat Freddy’s Cat tiene algún gato?

G: “Sí, tenemos dos. Uno se llama Zippy, como Zippy the Pinhead (un personaje de cómic creado por Bill Griffith en 1971) porque está igual de loco. Y a la otra la llamamos Diane Kitten por la actriz Diane Keaton. Aunque suelo llamarla Diane the Huntress (la cazadora).”

L: “Pero ellos no viven con nosotros, es al revés. Nosotros vivimos con ellos. Es tal cual dicen: los perros tienen dueños y los gatos sirvientes. ¿Conocéis a Simon’s Cat? Es una serie animada de un travieso gato doméstico que se puede ver en YouTube y Facebook. Cada episodio termina con el gato con su patita moviéndose hacia su boca indicando que tiene hambre. Es muy divertido.

Pero el mejor gato es Fat Freddy’s Cat.

L (riéndose): “Por supuesto.”

Y una de las mejores historias del gato de Fat Freddy es La Guerra de las Cucarachas (1987).

L: “Cuando conocí a Gilbert, vivía en Los Ángeles en un apartamento a unos cuatrocientos metros de la playa, en Venice Beach. Y su cocina era igual que en sus dibujos de La Guerra de las Cucarachas.”

G: “Pero eran cucarachas pequeñas. Las cucarachas de mi estado natal Texas son más grandes y vuelan.”

L: “Sí, terrible.”

G: “¿Conocéis la canción mexicana La cucaracha de la época del revolucionario Pancho Villa? (Empieza a cantar) La cucaracha, la cucaracha, ya no puede caminar; porque no tiene, porque le falta, marihuana que fumar.”

Cincuenta años frikis

Los Fabulous Furry Freak Brothers aparecieron por primera vez en el periódico underground The Rag en 1967. Los tres personajes de esta historieta, Freewheelin' Franklin Freek, Phineas Phreak y Fat Freddy, personifican los clichés sobre los fumadores de cannabis. Son perezosos y gandules. Cuando tienen dinero se lo gastan todo en hierba y comida. Son idealistas, tienen poco respeto por la autoridad y se desternillan con chistes malos. Los tres hermanos fumetas, publicados en dieciséis idiomas en un total de cuarenta millones de copias, pasaron de ser personajes underground a figuras de culto cannábico.

Para celebrar los cincuenta años de su creación, Gilbert Shelton ha hecho un cómic especial llamado Fifty Freakin’ Years of the Fabulous Furry Freak Brothers. Entre otras historias, Phineas se convierte en un terrorista suicida, Franklin obtiene su pistola y Fat Freddy se vuelve religioso. Próximamente, el cómic traducido al castellano será publicado por Ediciones La Cúpula en Barcelona.

¿Cuándo fue la primera vez que fumó marihuana?

G: “Fue en el año 1959. Estaba de viaje en México, en la ciudad de Torreón. Y luego probé más en Acapulco.”

L: “Antes de la Guerra de Vietnam la mayoría de la marihuana llegaba a los Estados Unidos desde México.”

G: “Y en los años setenta empezamos a tener Thai, cuando los soldados volvieron de Vietnam con marihuana tailandesa.”

L: “Era muy fuerte.”

¿Sigue fumando?

G: “Sí, he fumado antes de venir al museo. Por eso ando un poco colocado. Es difícil encontrar marihuana en Francia. Es más fácil encontrar hachís.”

L: “Tampoco podemos plantar ni cultivar nuestras propias plantas. Tal vez con un presidente más joven cambien las cosas en Francia, pero no estoy segura. Creo que Emmanuel Macron lo habrá probado. Hoy en día es difícil llegar a los cuarenta sin haber probado el cannabis por lo menos una vez.”

G: “¿Sabes?, es mucho más agradable estar con personas que han fumado un poco de marihuana que con gente que está borracha.”

¿Cómo está el tema del cannabis en su ciudad de residencia?

L: “Vivimos en el XI Distrito de París, muy cerca del Museé du Fumeur, un pequeño museo dedicado a la costumbre ancestral de fumar.”

G: “Pero es muy pequeño. Desgraciadamente, Francia cuenta con una de las legislaciones más estrictas de la Unión Europea en lo que se refiere al cannabis. Creo que incluso está prohibido mostrar hojas de cannabis en camisetas.”

¿Qué le parece la legalización de marihuana en varios estados de Estados Unidos?

G: “Bueno, de momento, Estados Unidos mantiene al cannabis en la misma clase de drogas que la heroína. Y aunque es legal vender cannabis con fines medicinales, se impide a los dispensarios de marihuana acceder a los bancos, por lo que sólo pueden trabajar con dinero en metálico. Ahora los dispensarios tienen montañas de efectivo y no saben qué hacer con él. ¡Menudo problema!”

¿Ha estado en la capital cannábica de los Países Bajos?

G: “Hace años fui juez en una copa cannábica en Ámsterdam. Cuando llegué, nos dieron treinta muestras para fumar durante cinco días. Seis por día.”

L: “Volvió de Ámsterdam y durmió durante tres días. ¿Pero qué pasó en ese restaurante?”

G: “El último día de la copa aún tenía una muestra que fumar. Estábamos en un restaurante elegante y pregunté al camarero si le importaba que fumara marihuana. Y el camarero gritó: ‘¿A todo el mundo le parece bien si este hombre fuma marihuana?’”

L: “Después de eso, tenía que fumar sí o sí. Me sorprende que, teniendo en cuenta el estado en que estabas cuando volviste, aún te acuerdes de ese viaje. ¿Cómo se llamaba el coffeeshop con los dibujos grandes de los Fabulous Furry Freak Brothers en la fachada?”

G: “No me acuerdo.”

L: “Creo que se llamaba The Other Place.”

G: “No tenía ni idea que había un coffeeshop con mis dibujos. Los dueños eran los Hells Angels. Cuando le dije que eran mis dibujos, el dependiente llamó a su jefe y este apareció con una docena de Hells Angels holandeses. Así que no me atreví pedir los derechos de autor.”

L: “Podrían haberte dado marihuana gratis.”

Hay muchos rumores sobre una película de los Fabulous Furry Freak Brothers, incluso se puede ver un tráiler en YouTube.

G: “Hubo aproximadamente seis proyectos para hacer una película con los Fabulous Furry Freak Brothers, pero ninguno se hizo realidad. El último proyecto fue del director inglés Dave Borthwick. Necesitaban cinco millones de libras para rodar la película que se llamaba Grass Roots, pero no consiguieron suficiente cantidad de dinero. El proyecto de Borthwick fue una animación con plastilina. Una idea que me gustó mucho. Una pena que no pudiera ser.”1

¿Tal vez Disney está interesado?

G (riéndose): “No, no me gustan las películas de Disney. El primer proyecto fue con Universal Studios. Compraron los derechos de autor para un periodo de seis años, pero no hicieron nada y los derechos volvieron a mí. Me dijeron que en Hollywood sólo se realiza uno de cada veinte proyectos. Pero es mejor así. Al menos no hicieron una película como El gato Fritz (1972), donde Robert Crumb tuvo muchos desacuerdos con los cineastas. Además, puedo vender los derechos de nuevo.”

Para terminar el desayuno, le damos una hoja de papel en blanco y Gilbert Shelton, con una gran sonrisa, empieza a dibujar las tres cabezas de Freewheelin' Franklin Freek, Phineas Phreak y Fat Freddy. Cada uno con un porro en la boca. Este detalle no podía faltar.

www.hashmuseum.com

 

REFERENCIAS

1 En 1973, los Fabulous Furry Freak Brothers llegaron a la gran pantalla, pero en formato pornográfico sin la autorización de su creador Gilbert Shelton. La película se llama Up in Flames (En llamas) y gira alrededor de los hermanos Frank, Vinnie y Fat Freddie que no tienen dinero para pagar el alquiler y para hacerlo se encuentran en cómicas situaciones sexuales.

 

Exterior fuera de temporada

Aunque el verano es, sin duda, la mejor época para el cultivo exterior, si disponemos de un lugar bastante soleado podemos llevar a cabo más de un cultivo a lo largo del año, obteniendo así un mayor rendimiento de nuestro huerto o terraza. Para ello debemos tener en cuenta la duración de cada uno de ellos por tal de no solaparlos, así como las condiciones climáticas de cada estación. Afortunadamente, contamos con un clima bastante suave en buena parte de la geografía española, lo que nos facilita en gran medida el cultivo fuera de la temporada de verano, aunque éste siga siendo algo más complicado.

1.	Fuera de temporada, las plantas presentan un crecimiento pobre1. Fuera de temporada, las plantas presentan un crecimiento pobre

¿Qué debemos tener en cuenta al cultivar fuera de temporada?

Independientemente de la época en la que estemos cultivando, si no es verano, el frío y la humedad serán algo contra lo que debemos lidiar necesariamente. Por ende, es más que aconsejable cultivar variedades resistentes a los hongos, ya que así reduciremos su impacto en gran medida. Además, también procuraremos utilizar algún tipo de prevención en este sentido como la aplicación de cola de caballo, ya sea en el riego o por pulverización foliar. Normalmente, para el cultivo fuera de temporada también es bastante recomendable que la genética empleada sea de maduración rápida. Por una parte, si el cultivo dura demasiado en otoño, el clima cada vez será más hostil, dificultándonos las tareas de cultivo. Por la otra, si la floración se extiende demasiado en primavera, corremos el riesgo de que las plantas interrumpan la floración al acortarse las noches.

En cuanto a la luz, la época de mayor irradiación solar es el verano, es decir, en otras estaciones recibimos una menor cantidad de luz natural. Además, hay que tener en cuenta que el fotoperiodo favorece la floración durante casi todo el año, excepto en los últimos días de primavera y primeros del verano. Esta menor intensidad lumínica combinada con un menor número de horas de luz solar se traduce en un crecimiento pobre, plantas menos robustas y una menor producción. En este sentido, si contamos con la posibilidad de sacar las plantas al exterior cuando ya estén desarrolladas, ganaremos altura, robustez y también peso al cosechar. Para ello tampoco es necesario que contemos con un cultivo interior o una sala de crecimiento, ya que con unos fluorescentes o un foco de bajo consumo podemos mantener a las plantas o esquejes en crecimiento hasta que estén listos para la floración.

Dadas las condiciones ambientales de frío y humedad en que suelen desarrollarse los cultivos en exterior fuera de temporada, debemos tener en cuenta que la alimentación y la frecuencia de riego también se ven afectadas. Por una parte, al hacer más frío, las plantas absorben menos nutrientes, por lo que las dosis de fertilizante deben ser menores que las aplicadas en cultivos de temporada. Por la otra, al ser la humedad relativa del ambiente mucho más elevada que en verano, el sustrato permanece húmedo por más tiempo, por lo que tendremos que regar con menor frecuencia y reduciendo la cantidad de agua. Además, estas condiciones climáticas hacen que las plantas sean ligeramente más débiles y susceptibles a las enfermedades.

Cultivo de otoño

Después del verano, el otoño es la mejor época para cultivar en exterior. Por una parte, como los días se van haciendo poco a poco más cortos, no existe riesgo de revegetación (proceso por el que las plantas vuelven a crecer una vez empezada la floración). Por la otra, como los días también son cada vez más fríos, conforme el cultivo avanza, disminuye el riesgo de plagas. Además, estas condiciones climáticas favorecen la producción de resina y la expresión de tonalidades rojizas y violetas en las flores, dando lugar a una cosecha de gran calidad.

No obstante, este tipo de cultivo también presenta sus contratiempos. Antes de poner en marcha nuestro jardín otoñal, debemos tener en cuenta que ésta es una estación en que las tormentas son bastante frecuentes, por lo que situaremos las plantas en un lugar en que estén protegidas del viento para evitar que sufran lesiones en la medida de lo posible. Durante esta época el cultivo en tierra estaría desaconsejado si no contamos con un sitio muy resguardado del viento y la lluvia. Plantar en maceta nos ofrece la ventaja de poder mover las plantas en cualquier momento, de manera que si hay una tormenta muy fuerte o una granizada, tenemos la posibilidad de ponerlas a cubierto sin demasiada dificultad. Como el cultivo no suele presentar un gran crecimiento en otoño, emplearemos contenedores de unos 20 o 30 litros aproximadamente. También procuraremos utilizar un sustrato bastante aireado, como fibra de coco por ejemplo, para evitar el anegamiento en las raíces cuando la absorción y evaporación de agua disminuyan a causa del clima.

A la hora de escoger la variedad debemos tener en cuenta la climatología de nuestra zona. Si los inviernos son suaves y sin heladas frecuentes, podemos permitirnos el lujo de optar por genéticas que tengan una floración de duración media, pero si vivimos en una zona donde los inviernos son tan duros como para hacer imposible el cultivo, tendremos que escoger variedades de corta floración necesariamente. En cualquier caso, el cultivo de sativas puras no está recomendado, ya que tardan mucho para producir más bien poco. El momento ideal para iniciar nuestro cultivo de otoño es a finales de agosto o principios de septiembre. En esta época debemos empezar a germinar nuestras semillas o a preparar los esquejes. Lo más recomendable para estas tareas es llevarlas a cabo en interior y sacar las plantas al exterior una vez que estén listas para florecer. Durante estos días todavía suele hacer bastante calor en exterior, lo que dificultará el crecimiento y desarrollo de raíces, tanto en el caso de los esquejes como en el de las semillas. Además, el fotoperiodo hará que las plantas empiecen a florecer en cuanto lleguen a la madurez, alcanzando una altura bastante reducida si no lo alargamos de forma artificial, por lo que también deberíamos llevar a cabo el crecimiento en interior.

Durante la etapa de floración debemos proteger a las plantas de las tormentas, ya que la combinación de vientos fuertes con lluvias puede provocar la rotura de las ramas e incluso lesiones en tronco central. Si hemos decidido cultivar en maceta, esta tarea es bastante sencilla porque basta con poner las plantas a cubierto como comentaba en líneas anteriores. Aun así, sólo debemos hacerlo en caso de tormenta o granizada, ya que el objetivo no es evitar que las plantas se mojen, sino impedir que sufran lesiones.

Por mucho que hayamos escogido variedades resistentes a los hongos, su presencia durante la floración está prácticamente asegurada. El hecho de utilizar este tipo de genéticas no nos garantiza librarnos de ellos, pero hace que su proliferación y desarrollo sean más lentos. El hongo más frecuente en esta época es el oídio. Si lo encontramos en nuestro cultivo, debemos irlo controlando mediante la aplicación de fungicidas biológicos para evitar que llegue a los cogollos, ya que normalmente ataca primero a las hojas. En cuanto a la botrytis, por extraño que parezca, no tiene una gran incidencia en los cultivos de otoño si la genética empleada es resistente a los hongos. Hay que tener en cuenta que este patógeno aprovecha las lesiones que causan las orugas y otros insectos para penetrar en los tejidos vegetales y, dado que en esta época no hay plagas porque hace demasiado frío, es mucho más difícil que las plantas resulten infectadas.

Por último, la cosecha debe llevarse a cabo en un día soleado en que las plantas no estén mojadas. Si llegado el momento pronostican lluvias para varios días, podemos optar por guardar las plantas a cubierto hasta que dejen de estar mojadas para poder cosecharlas.

El cultivo de primavera

Durante la primavera las lluvias también son bastante frecuentes, pero a diferencia de lo que ocurre en otoño, el tiempo va mejorando poco a poco en lugar de empeorar. Esto implica que durante los primeros días del cultivo el riesgo de hongos es bastante elevado y, conforme éste avanza, aumenta el riesgo de plagas. Si las plantas están enfermas, serán más susceptibles al ataque de cualquier insecto, por lo que siegue siendo recomendable escoger variedades resistentes a los hongos. Además, debemos revisar las plantas con frecuencia para asegurarnos de que están sanas y poder actuar cuanto antes en caso de plaga o enfermedad.

Otra diferencia que presenta el cultivo de primavera respecto al de otoño es que el número de horas de luz va aumentando progresivamente en lugar de disminuir. Consecuentemente, tendremos que escoger variedades de corta floración o autoflorecientes para evitar que las plantas revegeten. Desde finales de abril, el fotoperiodo natural hace que las plantas fotodependientes crezcan, de modo que si estaban floreciendo, no acabarán de hacerlo. Por tanto, deberíamos cosechar nuestro cultivo de primavera antes de que llegue el mes de mayo. Lo ideal es empezarlo a finales de febrero o principios de marzo. No obstante, en esta época las noches son todavía demasiado largas como para que las plantas crezcan y además suele hacer bastante frío, así que lo más recomendable sigue siendo llevar a cabo el crecimiento en interior. Asimismo, si en nuestra zona son frecuentes las tormentas y granizadas durante esta estación, debemos emplazar el cultivo en lugar en que quede protegido de las inclemencias climáticas. Cultivar en maceta sigue siendo la mejor opción, ya que nos permite poner las plantas a cubierto en cualquier momento o durante la noche.

Recomendaciones finales

Los cultivos de primavera y otoño suelen arrojar una menor producción y sus flores tienen una mayor proporción de hoja. Por tanto, además de intentar escoger variedades resistentes a los hogos y de corta floración, también deberíamos intentar emplear genéticas que produzcan pocas hojas. Este requisito no es indispensable pero sí aconsejable. Además, los cogollos obtenidos de cultivos llevados a cabo fuera de temporada presentan por lo general una gran cantidad de resina, de modo que son ideales para realizar extracciones.

Sin embargo, aunque el frío nos brinda flores de gran calidad, también dificulta el cultivo, por lo que tendremos que tomar las medidas explicadas anteriormente. Es especialmente importante intentar dar a las plantas un buen crecimiento para sacarlas al exterior en condiciones óptimas, ya que así nos aseguramos menos contratiempos durante la etapa de floración.

Espero que te haya gustado el artículo y que pueda serte útil para llevar a cabo tus cultivos de primavera y otoño. ¡Muy buenos humos!

 

Cultivo guerrillero

Claves del éxito y errores

Cada vez que veo un cultivo de guerrilla, me apena comprobar los errores tan básicos que comenten aquellos cultivadores que no conocen a fondo la planta del cannabis y sus necesidades fisiológicas. En efecto, están perfectamente ocultos, o casi, pero su ubicación suele ser errónea y la consecuencia se traduce en una cosecha mediocre, si no pésima.

Fotografías y texto por Marqués de Esquilache

Kaya 47 a día 1 de agosto con dos metros de alturaKaya 47 a día 1 de agosto con dos metros de altura

En este artículo os muestro distintas genéticas, una Kaya 47 y una Kali 47, ambas plantas especialmente aptas para guerrilla por su resistencia a los patógenos y su facilidad de adaptación a entornos con estrés hídrico y temperaturas muy altas. Creo que a estas alturas no hace falta decir que siempre hay que seleccionar las semillas que mejor se adapten a guerrilla antes de emprender esta aventura tan especial. Cada una cultivada de forma diferente, pero con una serie de elementos comunes, que son absolutamente imprescindibles para conseguir marihuana de gran calidad.

Para empezar, es obligatorio decir que la discreción absoluta, en guerrilla, es una utopía. Podemos ubicar las plantas de la forma más discreta, pero siempre tendrán que recibir luz solar directa. Y esto implica que, por algún lado, la planta queda expuesta; bien a las miradas indiscretas, bien a los helicópteros. Para evitar que alguien las pueda ver, habría que poner algún tipo de plástico traslúcido, lo cual sería un cante en medio de la naturaleza. ¿Qué hace una estructura de plástico en medio de la naturaleza? Nada. Por lo tanto, su uso llamará la atención más que otra cosa. Este asunto es bastante más importante de lo que la gente pueda creer y nos lleva directamente al asunto de la ubicación ideal. De hecho, en este cultivo podéis ver que el propietario ha cometido este error.

Ubicación

Uno de los errores más comunes entre los guerrilleros es poner las plantas en lugares muy frondosos, rodeadas de árboles y arbustos, de manera que sólo pueden ser vistas desde arriba. Aunque un helicóptero podría verlas desde arriba, lo normal es que no sea así (al menos si ponemos sólo una o dos plantas), ya que, siendo un espacio muy frondoso, un par de plantas de cannabis pasan desapercibidas. En el mismo emplazamiento en el que os muestro estas plantas, su propietario cultivó el año pasado. No hizo caso de mis recomendaciones y las plantas fueron desastrosas y ridículamente pequeñas.

¿Por qué? Cuando dejamos una planta de cannabis rodeada de árboles que tan sólo permiten el paso de la luz cenital (la del mediodía, la que incide directamente desde arriba), y más aún en nuestro verano español, el calor del mediodía es tal, que las plantas cierran los estomas para evitar la deshidratación. Los estomas son unos pequeños poros (por explicarlo de una forma asequible) situados en el envés de cada hoja, que hacen las veces de sistema de refrigeración, pulmones y fotosíntesis. Cuando los estomas están cerrados, las plantas están en modo de parón biológico. Simplemente no hacen nada. Ni se alimentan ni crecen… ni nada. Con lo cual, esas dos o tres horas de solazo que algunos guerrilleros creen tan eficaces, no sirven de nada.

Esto es un error ya que atrae más la atención que camuflaEsto es un error ya que atrae más la atención que camufla

Para explicarlo mejor, voy a definir cómo sería un cultivo perfecto normal, no en guerrilla. Lo ideal sería ponerle a la planta un pequeño toldo encima para que, durante las más calurosas horas del mediodía, estuvieran más frescas, a la sombra, y que sólo recibieran la luz solar directa de las primeras horas del día y de las últimas. Es decir: todas menos las dos o tres del mediodía. La planta nos lo agradecería mucho.

Pero, ¿cómo podemos llevar a cabo esto en un cultivo de guerrilla? Lo más conveniente es poner la planta justo debajo de algunas ramas del árbol, permitiendo así que la luz del mediodía no incidiera directamente sobre la misma, pero permitiendo que, tanto la luz del este (naciente) como del oeste (poniente), le dieran a base de bien. De esta forma, la planta no se detecta desde arriba (helicóptero), pero recibe toda la “buena” luz que necesita. Y antes de pasar al siguiente factor, me gustaría constatar que este error es el más frecuente entre los guerrilleros.

Precultivo

Si eres capaz de cargar con sacos de cincuenta litros de buen sustrato por cada planta, hasta su lugar definitivo, no lo dudes: hazlo. Pero para hacer semejante proeza, en la mayoría de los cultivos de guerrilla, hay que estar en una forma física fuera de lo normal. Cincuenta litros de buen sustrato pesan alrededor de 22 kilos. Echarte al hombro 22 kilos y ponerte a caminar por el bosque es casi imposible. Si sólo vas a cultivar una planta, puede ser rentable. Pero como te vayas a un cultivo de siete plantas o más, para cuando acabes de cavar los agujeros y trasportar los sacos de tierra, tendrás un lumbago crónico que no creo que merezca la pena.

Entonces, ¿qué podemos hacer? Ya hemos explicado en numerosos artículos que el punto más débil del cannabis es su sistema radicular. En efecto, las raíces de la marihuana son muy débiles y poco eficaces. Si no le pones un sustrato muy suelto y esponjoso, las raíces no podrán prosperar correctamente. ¿Resultado? Una marihuana muy mediocre; por no decir lamentable. Y jamás debemos olvidar que, hasta un cultivo mal hecho, da bastante trabajo. Darte una paliza para obtener marihuana de pésima calidad es muy frustrante. ¿Cómo solucionamos este problema?

He hecho muchos cultivos guerrilleros. Mi primer consejo es germinar la semilla pronto (a mediados de abril) y ponerla en tu casa en una maceta pequeña (un litro aproximadamente) y, a ser posible, de material geotextil. El material geotextil estimulará el desarrollo espectacular de raíces ciliares (las que emplea la planta para comer), con lo cual, para primeros de junio tendrás una mata de casi medio metro de altura y absolutamente repleta de raíces ciliares. Si además la has abonado correctamente, la planta tendrá una fuerza extraordinaria y podrá luchar contra cualquier inclemencia y/o vicisitud medioambiental con que se pueda encontrar.

 

Echa mucho estimulante de raíces y muchas bacterias, en especial del tipo tricoderma (hongos que actúan en simbiosis con las raíces de la planta para llegar hasta lugares mucho más lejanos de la ubicación física de cada raíz). Abona con todo el fertilizante para crecimiento vegetativo que la planta pueda asimilar (¡nunca te excedas!) y abona tanto radicularmente como foliarmente. En definitiva, lo que queremos es tener una verdadera “bestia” de planta en el momento de pasarla a su lugar definitivo en su trinchera guerrillera.

Y, por último, comienza a acostumbrar a tu planta al secano. Si en el lugar de guerrilla dispones de agua fácil de recoger, no importa mucho. Pero si no es así, mejor empieza a acostumbrar a tus plantas a resistir cierto estrés hídrico desde el principio. En este sentido es también importante elegir genéticas especialmente resistentes. Riega poco, sólo cuando el sustrato esté seco.

Sustrato

Mientras vamos preparando nuestras plántulas en sus macetas de entrenamiento (preferiblemente geotextiles), vamos realizando los agujeros en el lugar en el que vayan a ser cultivadas las plantas. Como, por desgracia, la tierra, en casi todo el territorio nacional, es de pésima calidad para el cannabis, si no estamos dispuestos a cargar con los pesados sacos de 22 kilos, la mejor opción que nos queda es la enmienda de la tierra. Para esto, el primer paso es desmenuzar la tierra que sacamos del agujero practicado en tierra madre, tanto como sea posible. Cuanto más suelta quede, mejor.

Sin embargo, con los continuos riegos, la tierra irá compactándose otra vez. Para luchar contra esta realidad tenemos dos armas de suma eficacia. La primera es lo descrito en el anterior apartado sobre precultivo. Si ponemos una plántula repleta de raíces potentes, podrá resistir este problema con bastante facilidad. En segundo lugar, emplear mucha arlita como enmienda. Este tipo de arcilla expandida es tan ligera que apenas pesa. Precisamente es su falta de peso su gran virtud, ya que hay otros productos, como la greda volcánica, que airean el sustrato bastante más. Pero es muy pesada, con lo cual estamos ante el mismo problema.

Con la arlita podemos llevar grandes cantidades sin que suponga un esfuerzo considerable. Y es un fantástico oxigenador del sustrato que, además, lo mantendrá siempre suelto y esponjoso. Y cuando digo mucha cantidad, quiero decir “mucha”. Poned, al menos, una quinta parte del volumen de tierra. Si practicáis un agujero de 50 litros, añadid 10 litros de arlita. Y si son 15, mejor todavía.

Ni una sola hoja atacada por patógenosNi una sola hoja atacada por patógenos

Abonado

Los abonos líquidos, en guerrilla, son engorrosos. Si como ya se ha dicho, el sustrato de la plántula a trasplantar lleva bacterias, es más cómodo molestarte una primera vez acarreando guano en polvo que mezclaremos con la tierra. Este fertilizante está considerado como útil para la fase de floración. No es cierto. También es muy eficaz en la fase de crecimiento vegetativo. Lo ideal para esta etapa sería el humus de lombriz. Pero, al ser húmedo, resulta demasiado pesado para llevarlo hasta el lugar en el que hayamos colocado nuestras plantas.

Utilizando guano y bacterias, podríamos obtener plantas de gran calidad. Pero si aun así queremos emplear algo de abono líquido, lleva una botella de un litro del abono elegido y escóndela cerca de las plantas, pero en un lugar en el que jamás reciba luz solar directa. Debe estar lo más fresco posible. Yo, personalmente, abono a ojo cuando las plantas están ya grandes. Como empleo abonos orgánicos, una vez que el alcorque de cada planta está repleto con su cantidad de agua, añado un chorrito del abono. La cantidad la calculo a ojo. Los fertilizantes orgánicos son bastante permisivos con los errores, así que en breve sabrás lo que cada planta necesita.

Una opción a tener en cuenta es el empleo de abono químico de liberación lenta que mezclaremos con la tierra. Ya sabéis: las típicas bolitas azules y/o verdes. Tienen un N P K de 15 15 15. Si os decidís por esta opción, sed prudentes en la cantidad. Con muy poco es suficiente. Yo jamás lo utilizaría en un cultivo normal, pero en guerrilla hay que reconocer que es la opción más cómoda con diferencia. Lo tienes en bolitas azules y en bolitas verdes. Las verdes son específicas para floración ya que su contenido en P y K es superior al de N. En guerrilla, como digo, son muy prácticas. Cada planta no necesitará más de unos 50 gramos en bolitas. Si tienes 5 plantas, con que te lleves una bolsa de 250 gramos de bolitas para mezclarlas con la tierra, tendrás el problema solucionado. En guerrilla es casi imposible hacer el cultivo perfecto.

La elección de la semilla

Este aspecto es fundamental. Tienes que escoger plantas muy testadas y de gran fortaleza. Como estás restringido a un espacio concreto, es importante que la genética escogida sea muy estable, si no quieres llevarte sorpresas. Debes escoger, al menos, F 4 o incluso más. Descarta las F 1 o F 2 ya que su estabilidad no está demostrada. Probablemente tengan mucho más vigor híbrido que una F 11, por ejemplo, pero te puedes encontrar con plantas absolutamente diferentes de tus expectativas. En este cultivo, tanto las Kali 47 como la Kaya 47 son plantas que llevan mucho tiempo de estabilización. Por este motivo, el cultivador sabe a qué atenerse.

En un mes podremos ver los resultados y explicaremos las diferencias de técnicas empleadas en cada planta y por qué. Cada genética tiene sus necesidades específicas. Pero de lo que sí estoy seguro es de que, si no hay sorpresas desagradables, estas matas darán una enorme producción y mejor calidad.

 

Trance al amanecer

El valor terapéutico de los rituales contemporáneos con drogas

Si hay un dogma, tanto dentro como fuera de la academia y la cultura psicodélicas, es que los psicodélicos son herramientas ancestrales cuyo uso se emplea solamente en el contexto de rituales altamente estructurados con fines espirituales y que nunca deberían ser utilizados sin una intención de trascendencia, espiritual o terapéutica y, por supuesto, nunca para fines recreativos o frívolos. Como suele ocurrir con los dogmas idealizados, cuando estos se contrastan con la realidad suelen ser, simplemente, falsos. Hay numerosos ejemplos en la literatura etnográfica y antropológica que nos muestran cómo el dogma de la sacralización es un mito.

por José Carlos Bouso, ICEERS

Por ejemplo, según el antropólogo Napoleón Chagnon, el pueblo Yanomamo, una tribu amazónica que vive en la frontera entre Brasil y Venezuela, exhibe un uso frecuentemente irresponsable del epená, un rapé alucinógeno que contiene triptaminas. Aunque la cosmovisión de los Yanomamo se basa en las visiones proporcionadas por el epená, esto no está en contradicción con otros usos para los cuales el epená es empleado por los hombres Yanomamo (y digo hombres porque el uso del epená está prohibido allí entre las mujeres). Muchos Yanomamo toman epená varias veces al día y los Yanomamo opinan que cuando uno está bajo la influencia del epená, ya no son responsables de sus acciones, excepto cuando es ingerido por un chamán con fines chamánicos. De hecho, muchos Yanomamo se aprovechan de esa falta de responsabilidad para cometer actos reprobables, como atacar a otro miembro de la tribu para vengarse de algún agravio pasado, o golpear a su esposa con la excusa de la sospecha de que le ha sido infiel.

Wade Davis, un autor menos controvertido y mejor aceptado por la comunidad psicodélica, cuenta en un pasaje de su libro El Río que cuando Richard Evan-Schultes le preguntó a un chamán Cofán (de la Amazonia colombiana) con cuánta frecuencia bebía yagé (ayahuasca), su respuesta sugirió que la pregunta no tenía sentido: en caso de enfermedad, cuando alguien muere, en tiempos de adversidad o dificultades, en momentos concretos de la vida como cuando un niño de seis años se corta el pelo o mata por primera vez y, naturalmente, siguió el chamán, un niño bebe yagé en la pubertad, cuando su nariz y sus orejas son perforadas y cuando consigue el derecho de usar las plumas de la cola de un guacamayo. Un joven puede beber en su casa para mejorar su técnica de caza o simplemente para mostrar su destreza física. El mensaje recibido por Schultes, dice Davis, fue que los Cofán bebían yagé cuando les venía en gana, al menos una vez a la semana y ciertamente en cada ocasión justificada. Hay otra anécdota muy divertida en el libro de Davis, cuando Schultes está visitando una aldea y como gesto de buena voluntad se le ofrece una potente bebida hecha por Brugmansias u otras solanáceas deliriogénicas, de manera similar a como aquí uno invitaría a un recién conocido a una cerveza. Gracias a su compañero, que le advierte a tiempo, Schultes probablemente evitó una excursión psíquica de varias horas o incluso días.

También sucede que ser un chamán en la Amazonia es una profesión muy arriesgada. La ayahuasca se usa allí para una serie de propósitos no benévolos tales como hacer la guerra, o para realizar brujería. Según el antropólogo español Josep Maria Fericgla, uno de cada cuatro chamanes de la cultura shuar muere de muerte violenta relacionada con sus prácticas chamánicas, generalmente ocasionada por otro colega chamán. Por lo tanto, la imagen que nosotros, los occidentales, tenemos respecto a cómo las sustancias psicodélicas son utilizadas por las culturas donde las drogas psicodélicas son sancionadas socialmente, está, al menos, no bien ajustada a la realidad.

Electrobeach Music Festival ville de Barcarès (Wikipedia)Electrobeach Music Festival ville de Barcarès (Wikipedia)

Para terminar con esta introducción, si alguien va a algún día a Bogotá recomiendo visitar el Museo del Oro, cuyo nombre más preciso debería ser el Museo del Chamanismo ya que cada pieza de arte que se muestra allí se refiere al uso de drogas y prácticas chamánicas. Allí se pueden ver diferentes objetos geométricos de oro que la gente local solía colgar del techo de las malokas para crear efectos sensoriales cuando la luz se reflejaba en ellos mientras realizaban sus rituales psicodélicos. Esos objetos tenían una función similar a las luces estroboscópicas en nuestras salas de baile. Es interesante notar que el Dr. Rupert Till, profesor de la Universidad de Huddersfield, en el Reino Unido, publicó en la Revista de la Asociación Internacional para el Estudio de la Música Popular, en 2010, un artículo titulado: ‘Songs of the Stones: una investigación sobre la historia musical y la cultura de Stonehenge’ cuya tesis es que Stonehenge era un lugar para ejecutar y bailar música trance en festivales ritualísticos.

Cada cultura del planeta ha creado espacios rituales sociales para ejecutar música rítmica, generalmente utilizando tambores, danza y cantos y, en la mayoría de los casos, drogas psicoactivas. El objetivo principal de esos rituales era fortalecer los lazos de la comunidad, induciendo estados alterados de conciencia a través de estados de trance en los participantes. En la mayoría de las antiguas culturas humanas no había una separación entre la curación, la recreación, la expresión creativa y la espiritualidad, y la comunidad era el lugar donde todas esas expresiones humanas solían tener lugar. En este sentido, a lo largo de la historia humana, la curación ha ocurrido en el mundo social real, y cada cultura ha creado sus propios rituales para integrar en la comunidad a las personas que sufren. Los happenings de los años sesenta, las raves de los años noventa y los festivales de trance de hoy en día, como el Boom Festival en Portugal, el festival Ozora en Hungría y tantos otros, pueden ser vistos como expresiones de la necesidad humana de fortalecer los lazos sociales y experimentar el sentido de pertenencia a algo que es mayor que uno mismo, trascendiendo la soledad intrínseca de existir como individuo.

Émile Durkheim, uno de los fundadores de la Sociología como disciplina, describe la "efervescencia colectiva", que los occidentales contemporáneos llaman “ir de fiesta” como: una congregación de personas que se mueven en una experiencia compartida y dirigida, donde una corriente de excitación empieza a palpitar a través de ellos. Según Durkheim, la "efervescencia colectiva" es el fenómeno que crea las religiones y puede observarse en las postraciones de los devotos musulmanes, el canto de los monjes budistas o las "manos de alabanza" compartidas de los evangélicos cristianos. "En la sociedad secular, la efervescencia no se ha extinguido, simplemente ha transmutado", dice Drake Baer en su artículo: "La razón primordial por la que la gente necesita ir de fiesta". En este artículo, Baer cita la investigación del antropólogo griego Dimitris Xygalatas, de la Universidad de Connecticut, que encontró cómo la frecuencia cardíaca se sincroniza entre las personas que están participando juntos en un ritual de danza, lo cual no sucede con los observadores. Emma Cohen, antropóloga que estudia el movimiento colectivo en Oxford, afirma: "La sincronía y la coordinación aumentan el sentido de unión, incluso entre las personas que nunca se habían encontrado".

De hecho, estamos asistiendo a una difusión rapidísima de otras ceremonias, en última instancia más solemnes, donde las sustancias psicodélicas y psicoactivas se usan en rituales de grupo. La ayahuasca escapó de la cuenca amazónica para viajar por todo el mundo llegando a casi todos los rincones del planeta en menos de 100 años. Las ceremonias de ayahuasca se celebran en grupo. Tradicionalmente, la planta de khat ha sido masticada comunalmente, después del trabajo, en encuentros sociales, en espacios públicos o habitaciones dedicadas en casas privadas, igual que la gente se reúnen en el bar al salir del trabajo para tomar unos vinos. Es difícil, en las culturas humanas, encontrar un fármaco que se use en solitario en casa, aparte de los casos de dependencia de drogas. E incluso en estos casos, los adictos buscan a otros adictos con quienes compartir sus drogas, incluso si hablamos de drogas cuyos efectos están más orientados a promover el individualismo. A la gente le gusta tomar drogas con otros, en entornos sociales. Y la mayoría de los comportamientos adictivos relacionados con las drogas pueden explicarse por las políticas de drogas específicas relacionadas con esos fármacos, y menos por sus efectos farmacológicos. De hecho, parece que uno de los pocos lugares del mundo donde la gente usa drogas en solitario es en los laboratorios de los investigadores de drogas.

Burning Man Victorgrigas (Wikipedia)Burning Man Victorgrigas (Wikipedia)

En este sentido, la psicoterapia clásica también se lleva a cabo en espacios separados del mundo social donde dos extraños se reúnen para discutir los problemas de uno de ellos a cambio de dinero. La psicoterapia nació en un contexto médico, cuando el Dr. Sigmund Freud redujo la complejidad de las relaciones entre los sujetos y su mundo circundante a condiciones intrapsíquicas. Desde entonces, los pacientes quedaron constreñidos en su solipsismo donde la curación era la palabra expresada en el diván. Pero la salud mental no es un problema del cuerpo, sino del grupo y sucede en un contexto social. De esta manera, las psicoterapias de grupo fueron la evolución natural de tratar de devolver a los procesos de curación sus raíces sociales, desmedicalizando el sufrimiento humano.

Somos animales sociales. Según el biólogo Edward O. Wilson, los seres humanos somos una especie eusocial. Las especies eusociales evolucionan en una selección multinivel, es decir, operan al mismo tiempo a nivel individual y grupal, siendo tan importantes el parentesco como la selección grupal donde "un grupo puede unirse cuando la cooperación entre miembros no relacionados familiarmente resulta beneficiosa, por simple reciprocidad o por sinergismo mutuo". La eusociabilidad es anecdótica en las especies de vertebrados, y nosotros, los seres humanos, somos una de las pocas especies en exhibirla. La eusociabilidad es una condición hereditaria de nuestros antepasados homínidos. Y los rituales de trance quizás evolucionaron en la selección multinivel propuesta por Wilson, como él explica en su libro: The Social Conquest of Earth.

Algunos neurocientíficos postulan hoy en día que la danza puede ser la clave para entender la evolución de habilidades sociales complejas e incluso del lenguaje. Danza implica coreografía, y la coreografía puede ser entendida como una especie de sintaxis. En su libro: El canto de los neandertales. Los orígenes de la música, del lenguaje, de la mente y del cuerpo, Steven Mithen explora profundamente la evidencia de que los gestos utilizados por nuestros antepasados ​​homínidos para comunicarse condujeron a la formación del ritmo, que se convirtió en música y luego en lenguaje. La neurociencia ha demostrado que las áreas premotoras están implicadas en la coreografía del baile, las áreas que se localizan muy cerca de las áreas del lenguaje. Las áreas premotoras son donde las neuronas espejo parecen estar también localizadas, en el caso de que tales neuronas existan. Como ya he mencionado, la danza también parece ser un antiguo mecanismo de fortalecimiento de los lazos entre las personas. Con el lenguaje corporal, la gente envía mensajes. Las neuronas espejo podrían servir para permitir que la gente entienda y comparta esos mensajes. Es por eso que experimentar trance en el contexto social es un sentimiento compartido de que todos somos parte de uno, que todos pertenecemos a algo mayor que cualquiera de nosotros por separado, y así la ansiedad individual se disipa. La curación es desencadenada por el grupo que comparte un lenguaje antiguo que va más allá de las palabras, pero el mensaje es la aceptación. Cuando una antigua lengua compartida es "hablada", la integración, la expresión del arte y la redención nos conectan de nuevo y la curación personal y social se vuelve real. Así que tal vez el desarrollo de rituales de trance ofrecen la forma más directa y eficaz de curar los trastornos arraigados en el mundo social. Tal vez por eso los grupos que basan sus rituales en la combinación de cánticos, danza y drogas psicotrópicas nunca han desaparecido y son cada vez más prominentes en las sociedades modernas: desde las religiones ayahuasqueras hasta las raves tranceras.

Así, los seres humanos son capaces de crear en cada momento y lugar contextos donde los rituales extáticos tienen lugar, y los rituales contemporáneos son expresiones de ese impulso natural para reproducir la mencionada "efervescencia colectiva" a la que se refirió Durkheim. Ejemplos de estos fenómenos son los rituales contemporáneos de éxtasis/trance, cuya profundidad y significado son comparables a los rituales arcaicos que se celebraban para dar sentido a la identidad personal a través del grupo. De hecho, encontramos ejemplos de esto otra vez en la Amazonia. La institución para la que trabajo, la Fundación ICEERS, organizó el pasado octubre en Río Branco, Brasil, una conferencia a la que asistieron cientos de representantes indígenas de casi 20 grupos étnicos diferentes. Algunos de estos grupos étnicos no tienen un uso tradicional de ayahuasca, pero lo han incorporado en sus rituales recientemente tras la expansión contemporánea de la ayahuasca por todo el mundo. Parece que para algunos de estos grupos, la ayahuasca ha regresado de fuera de la Amazonia para incorporarse donde no estaba previamente instalada. Algunos de estos grupos conocieron la ayahuasca en las ceremonias de las llamadas “iglesias ayahuasqueras”, cerrando de alguna manera un círculo que comenzó hace 100 años cuando la ayahuasca salió de la selva precisamente con quienes crearon luego dichas religiones. ¿Son estos nuevos rituales menos puros o menos frívolos que los que han estado sucediendo durante los mismos años en los rituales paganos occidentales con drogas psicodélicas sintéticas? En mi opinión, este no es el caso. Son simplemente rituales extáticos que cumplen la función de "efervescencia colectiva".

Burning Man Victorgrigas (Wikipedia)Burning Man Victorgrigas (Wikipedia)

Por último, quiero mencionar el estudio de Winberg y Joseph, de la Universidad de Deakin, Australia, y publicado en la revista Psychology of Music, en el que estudiaron los beneficios potenciales de la concepción contemporánea de las "efervescencias colectivas", es decir, del ir de fiesta. El estudio utilizó datos reunidos en 2014 como parte de la 31ª encuesta del Índice de Bienestar de la Unidad Australiana para proporcionar información sobre la relación entre la participación musical y el Bienestar Subjetivo. Se entrevistó por teléfono a una muestra aleatoria estratificada de 1.000 participantes. Los hallazgos revelaron que la participación en la música al bailar o asistir a eventos musicales se asoció con un mayor bienestar subjetivo que para aquellos que no se involucraron con la música en estas formas. Los hallazgos también enfatizaron el importante rol de involucrarse con la música en la compañía de otros con respecto al bienestar subjetivo, destacando una característica interpersonal de la música. Por último, las personas que bailaron refirieron puntuaciones más altas en cuatro de los dominios del Índice de Bienestar Personal en comparación con los que no bailaban: la satisfacción con la salud, el logro en la vida, las relaciones y la conexión con la comunidad.

En definitiva, si queremos que las fiestas funcionen como espacios de experiencias transformadoras, deberían ser sancionados socialmente, favoreciendo lugares donde las personas puedan expresarse, bailar y disfrutar libremente, conocer la composición precisa de los materiales químicos que utilizan y crear espacios seguros de asistencias para las personas que pueden experimentar dificultades. Como siempre ha sido el caso en la historia humana.

 

 

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